La letra chica ─ Lalibrete "El contrato" [ONESHOT]

Summary

Si conocen del autor, no hace falta presentación, disfruten el fic.

Genre
Other
Author
NTR_HUNT3R
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

La letra chica del contrato

Recuerden que pueden unirse al discord si gustan: https://discord.gg/5YUKkzh6DF

Las luces de la ciudad nunca se apagan, menos cuando vives en un apartamento que te las muestra a toda hora, no es una suite presidencial, pero al menos es un lugar que representa el lujo y el derroche de mucho dinero, demuestra que quien duerme cada día en ese lugar es porque puede darse una “recompensa” así.

Y es aquí donde nos situamos, un apartamento de los tantos de un edificio que grita glamour en todos sus pilares y paredes, saben a lo que me refiero: sofás con una terminación vanguardista, una cocina preparada para cualquier tipo de plato, un elegante comedor para varias personas, no uno sino tres baños que te hacen sentir un rey en su “trono”, una sala de estar del tamaño de un apartamento y con una televisión tan fina como amplia, básicamente un cine frente a ti y ¿Cómo olvidar la alcoba principal?, es la mejor parte de todo el recorrido, sobre todo porque ahora mismo allí se encuentra el protagonista de nuestra historia, “¿Estará dormido?” se preguntarán, pues la ropa de mujer tirada en la entrada debería responder a esa pregunta.

Pero no me den más atención a mí, sólo soy un simple narrador que quiere acompañarte para que escuches la historia de un contrato injusto, pero también a que aprendas lo que pasa con la letra chica del mismo. Los dejo en las buenas manos de nuestro protagonista. . .

.

.

.

.

[Narra El Prota]

Las risas agudas tapan mis oídos por rato, el sabor de la piel ajena se pega en mis papilas gustativas y el perfume femenino perfora en mis fosas nasales llegando a mi cerebro dopándolo en el proceso, el pelo de una cae en mi pecho mientras el de la otra se enreda en mis dedos con suma facilidad, todavía puedo ver el vapor emanar de nuestros cuerpos mientras recobramos el aliento, puedo sentir como una suave y redonda masa de piel se aplasta contra mi pecho y una cabeza se apoya en mi hombro, una mano fina y tersa pone sus dedos en la base de mi intimidad y comienza a hacer un movimiento muy estimulante de manera repetida pero lenta, yo sólo lo disfruto y le doy una calada al puro que prendí antes de toda esta fiesta de placer, creo oír una voz llamándome.

¿?: Oee, Oee, ¿Me estás escuchando?

¿?: Kana-san, no seas tan insistente.

Kana: ¿Huh?, es fácil para ti decirme eso, Yui-chan, él siempre está en las nubes cuando le hablo.

Yui: *risa* Tal vez sea porque siempre estás hablando mucho.

Kana: Que mala.

Miré hacia arriba y exhalé todo el humo que había metido a mi sistema. Seguidamente, volví a dejar sobre la mesa de luz mi puro y posé mi mano libre en una de las mejillas de Kana-san, con mi pulgar comencé a acariciarla suavemente.

Prota: Perdón, me perdí en mis pensamientos por un rato, ¿Qué querías Kana?

La cara de Kana se puso con rubor, no sé si será por la caricia, que la llame por su nombre directamente o ambas.

Yui: Mmm, no se vale, siempre la consientes a ella y yo-

Sabía que Yui-san se iba a quejar, es un poco celosa, pero a estas alturas ya sé cómo se comportan y cómo actuar. Utilizando mi mano libre y ya sin el puro en ella, la posicioné en su cabeza y comencé a usar la yema de mis dedos para masajearla suavemente. Esto no sólo siempre funciona, sino que hace que ella se transforme automáticamente en una tranquila gatita mimosa que se refriega en mí mientras se deja llevar.

Prota: ¿Qué me decías?

Kana: Na-nada en realidad, solamente quería que nos contaras esa historia otra vez.

Prota: ¿Cuál historia?

Kana: Ya sabes, esa que casi siempre cuentas a medias cuando salimos entre los tres.

Prota: Ooh, hablas de la historia del Papá venado y su cría.

Kana: Si, esa misma.

Prota: Bueno, supongo que puedo contárselas para que descansemos un rato.

Yui: Y luego seguimos, no olvides que estamos compitiendo con Kana-chan.

Prota: Está bien, pero sigo sin entender cuál es el premio de la ganadora.

Ambas se miraron con complicidad y luego se rieron al unísono.

Kana: Es un secreto.

Prota: Esta bien, pero luego de la historia me cuentan lo que están tramando.

Volvieron a soltar unas sonrisitas y aceptaron.

Prota: Bueno, para resumir un poco la historia empecemos contando rápido la parte mala. . .

.

.

“<>” = Kana

“--” = Yui

.

.

Cómo sabrán, los venados son animales de bosque, salvajes y con un rasgo característicos que son propios de su especie.

< ¿Los cuernos? >

Así es, pero en esta historia nos centraremos en un Venado en específico, a este le llamaremos Papá Venado, él era un venado especial frente a los demás ya que él no desarrolló su cornamenta luego de la adultez, pero eso no le impidió ser un venado normal.

-Que ingenioso-

Verán, Papá Venado tenía una familia conformada por su hijo, un cervatillo que estaba creciendo en busca de ser un gran venado que tuviera una familia como la que él pensaba que tenía y luego tenemos la especie femenina con la que Papá venado tubo a su cría, a esta llamaremos Esposa de Papá venado.

<Sería algo así como la mad- >

Bueno, cómo les decía, ellos tres conformaban una “familia” que tuvo muchos momentos difíciles, pero que ante todo siempre estuvieron unidos y peleando por mantenerse en pie. Un día, la esposa de papá venado logra conseguir mucha comida y llevarla a donde vivían con papá venado, este mismo estaba agradecido con ella, la ayudaba dándole apoyo en todo lo que necesitase para siempre traer más y más comida para los tres.

-Kana-san, ya deja de interrumpir-

En efecto, era una vida buena y fructífera para los tres venados. . . Pero el bosque y lo salvaje nunca perdonan. un día mientras la esposa de papá salía con el venado joven, tienen un problema, sin querer se metieron en territorio prohibido y terminaron molestando a un caballo que se encontraba merodeando el bosque.

-¿Un caballo en el bosque?-

Así como les digo, un caballo salvaje que merodeaba el bosque buscando problemas se cruzó con los dos venados y terminaron metiéndose en un lío con ese caballo ya que los siguió hasta casa cuando intentaban huir, pero por más que corrieron ese caballo estaba enojado y con ansias de saciar su sed de salvajismo.

El joven venado quería hacerse cargo del problema, pero los dos mayores sabían que no podría hacer mucho así que la esposa de papá venado tomó una decisión, ella trataría de mediar palabras con el caballo enojado para tal vez lograr hacer las paces por las buenas.

Al final nada resultó según lo planeado, ya que una noche la esposa tomó la decisión de afrontar sola al imponente animal que los acechaba y papá venado preocupado por la situación sólo pudo ver cómo su esposa se iba a buscar solucionar un problema que le correspondía a él por naturaleza. Esa noche el joven venado durmió como cualquier otro día, pero cuando se fijó en su alrededor notó algo muy espeluznante. . .

Cuando la cría puso sus ojos en papá venado, se llevó la sorpresa de ver que aquel venado que nunca tuvo indicios de una cornamenta ahora si gozaba de una, pero como sabrán también, a los venados les crecen un par de cuernos ¿Verdad?

-Así es-

Bueno, a papá venado le había salido un solo cuerno en vez de dos y, en realidad, no gozaba de él ya que cuando el joven venado se fijó mejor, pudo notar cómo papá venado siempre andaba con la cabeza baja, tal vez por el peso del cuerno nuevo o tal vez por otra cosa.

< ¿Será que estaba triste? >

-Tal vez-

Pero había otra cosa rara en el ambiente y era que la esposa de papá venado no estaba por ningún lugar, lo cual era preocupante porque hasta el padre decía no saberlo tampoco pero su cría tenía la sensación de que si lo sabía.

Todo ese día no supieron nada de la hembra sino hasta ya muy tarde cuando volvió y todo era felicidad para el pequeño venado, pero para papá venado era otra historia, él se acercaba a su esposa buscando la cercanía de siempre, pero en cambio solamente encontró una expresión de miedo y culpa en sus ojos, sobre todo cuando esta misma veía a papá venado con ese sólo cuerno que a sus ojos lo hacía parecer un fenómeno.

Y lo más horrible es que luego de ese día el color se fue del bosque, los pájaros ya no cantaban, las flores se marchitaron, hasta la comida no tenía sabor por más de que los venados la tuvieran siempre y el cielo que un día era lleno de brillo se tornó gris y trayendo consigo un montón de lluvia, una lluvia que nunca paró.

Pero otra cosa que fue desapareciendo era la esposa de papá venado, no importaba el momento o la hora, ella siempre se iba y volvía en cualquier momento, mientras tanto los dos venados en casa seguían esperándola.

-¿Qué pasó con el cuerno de papá venado?-

Siguió creciendo y creciendo con el tiempo, pero un día papá venado se hartó de la situación y quiso tomar la situación con impetuosidad. Un día se plantó con su esposa y le exigió acompañarla la próxima vez a donde fuese que se fuera, así fue como un día papá venado se fue con un solo cuerno y volvió con los dos.

-Porque lo es-

Papá venado dejó de ser el mismo ese día, pero toda esta situación consumía más al venado joven que no entendía nada. O así era hasta que un día tomó la decisión de llegar al fondo de todo lo que generaba esos problemas a su alrededor, por lo que siguió a la esposa de papá venado y logró presenciar como esta se iba hacia un lugar donde una figura familiar la esperaba con impaciencia e imponencia.

La esposa iba hacia donde se encontraba el caballo del inicio de la historia, el joven en ese momento fue consumido por la ira y la desesperación de querer hacer algo por la situación y así fue como un día se determinó a tomar por él mismo la situación de ese maldito caballo.

Lo buscó incesantemente hasta que dio con él y cuando lo visualizó a lo lejos no pudo aguantarse más, corrió con todas sus fuerzas para dar un salto que lo elevó lo suficiente para alcanzar la cabeza del caballo y acertar un golpe en su cara.

-¿Y lo ahuyentó?-

Por suerte si, el caballo recibió el golpe y se fue corriendo rápidamente del lugar hacia donde el diablo lo llevase, el joven lo había conseguido, había espantado al problema lejos de casa, esto seguro devolvería todo a la normalidad y podría volver a tener su vida con toda la belleza del pasado.

Esa noche el venado durmió mejor que nunca, estaba tranquilo y ansioso del mañana, no podía esperar a ver la felicidad de los otros.

< ¿Y así fue? >

Desgraciadamente no, la noche siguiente se armó un gran problema con la esposa de papá venado, tal perecía que ya se había enterado de la hazaña del joven, pero lejos de estar feliz, se mostraba con rabia y locura por las decisiones de la cría.

El venado joven no entendía nada, ¿Qué hizo mal?, él trató de ayudar, no quería nada de lo que estaba pasando en ese momento y justo cuando iba a explicarse BOOM un golpe seco pero ardiente azotó su cabeza. La esposa de papá venado estaba tan furiosa que decidió desquitarse con el joven venado y golpeó a la cría que sólo quería ayudar para recuperar toda la claridad que tenían entre los tres y ¿Saben cual fue la respuesta de la hembra?

-¿Cuál?-

Se dio la vuelta y con la misma rabia que la consumía se marchó de ahí dejando solos a papá venado y a su joven venado.

El bosque perdió definitivamente el color, el sol no salió otra vez y la alegría dejó de estar presente en la vida de ambos venados. . .

.

.

.

Yui: Es una historia muy triste, ¿No crees?

Prota: Nunca dije que fuese linda.

Kana: Yo esperaba la historia de Bambi.

La cabeza de Yui se acurrucó en mi hombro mientras pasaba su mano por mi cuerpo.

Yui: El joven venado tuvo una trágica historia ¿O no?

Prota: Así es, su historia es muy deprimente.

Yui: Y dime. . . ¿Cómo es que tú y tu papá lograron superar eso?

La miré sin saber si tratar de hacerme el tonto o simplemente hablar con sinceridad y solté una pequeña risa.

Yui: Te atrapé, “joven venado”.

Prota: Así que te diste cuenta.

Yui: Me ofende que creas que esa bobería de utilizar animalitos me vaya a despistar, eso sólo funcionaría con Kana-san.

Kana: O sea que, ¿Todo este tiempo los venados eran personas?

Yui-san y yo nos miramos con gracia y reímos por la credulidad de Kana-san.

Kana: Que malos, se están riendo de mí en mi cara.

Prota: No te enojes, Kana, nos reímos porque eres muy divertida y elocuente a veces.

La abracé por la cintura y la traje hacia mi cuerpo, ella apoyó su cabeza en mi pecho y se puso cómoda.

Kana: ¿Entonces nos contarás lo que sigue o qué?

Prota: Bien, pero trataré de no ser muy explicito con algunas cosas porque simplemente no quiero recordarlas ahora.

Yui: Lo entendemos, tú sólo cuéntanos.

.

.

.

Esa mujer simplemente se había ido como un alma que lleva el diablo, sólo volvimos a saber de ella porque su amante se encargó de que lo supiéramos y créanme que no fue nada lindo. Desde ese momento pasé mucho tiempo pensando que todo era mi culpa por haber causado problemas en primer lugar, todas las noches me preguntaba ¿Qué hubiera pasado si yo no causaba esos problemas?, si sólo dejaba pasar la situación de largo y me hacía el tonto, tal vez si hubiese sido así ella no nos hubiese dejado.

-Eso suena muy desgarrador-

Lo peor de todo es que la tortura no acabó ahí, al tiempo luego de habernos dejado, me percaté de que su amante ya no subía fotos con ella y en su lugar había una mujer más joven. Durante los días siguientes fantasee con la posibilidad de que ella volviese con ganas de revertir la situación y volvamos a ser un hogar feliz.

Y sinceramente no me esperaba lo que pasó, pero también me culpo por ser tan ingenuo y querer jugar a la casita feliz con gente que simplemente no tiene corazón. Mi deseo se cumplió, ella regresó y por unos días todo parecía bien encaminado, pero no vino sola, en sus brazos cargaba la muestra de su engaño y de toda esa inmoralidad que estuvo gestándose en su interior.

Así es, ella traía un engendro consigo y eso obviamente llamó la atención de mucha gente que se preguntaba ¿De quién era?, ¿Por qué ya no se la veía últimamente con su familia?, ¿Será que ese bebé es resultado del adulterio?, todo eso y más se contestó cuando ella volvió a casa y, en un acto deshonroso, nos usó de pantalla para que la imagen de “una familia feliz” apaciguara todas esas dudas.

Y aquí es donde mi padre y yo tenemos gran parte de la culpa. . .

-¿Qué pasó?-

Luego de que todas esas preguntas fueran contestadas, ella sólo planeaba irse otra vez y dejarnos solos de nuevo. Ahora que lo pienso, tal vez hubiera sido mejor si sólo la dejábamos marchar hacia donde el viento la llevase.

Nosotros dos, mi padre y yo, no podíamos soportar la idea de que ella volviera a irse y nos dejara de lado otra vez, no queríamos sentir su falta en la casa otra vez por lo que le pedimos encarecidamente que no se fuera y se quedara para intentar volver a ser una familia como lo éramos antes.

< ¿Funcionó? >

Al principio parecía que sí, comíamos juntos, ella estaba allí cuando yo volvía a casa y también cuando me despertaba, todo parecía perfecto y encaminado otra vez. . . Pero nada más lejos de la realidad.

Pensé que mi vida tendría forma otra vez, pero mi ilusión era todo era una mentira teñida de mejores colores. No diré cómo lo descubrí, pero me enteré de que en realidad ella solamente había vuelto con nosotros para darle celos a su amante para hacer que él la notara de nuevo y su retorcido plan salió como ella esperaba.

Cuando me enteré, me destrozó por dentro, pero al día siguiente todo parecía seguir igual de bien, aunque ya no era lo mismo y yo sabía que nada que estaba bien, no había realmente algo que rescatar de ese lugar que creía que era mi casa.

-Eso debió ser horrible-

Si, lo fue. Pero durante un tiempo quise realmente vivir esa vida a pesar de que obviamente era un engaño, creí que si me amoldaba a eso seguramente encontraría la forma de ser feliz. Y a los pocos meses de haberme enterado de todo, llegó una noticia que nos azotó, a mi padre y a mí, muy gravemente. . . Un día un oficial de policía tocó nuestra puerta y pidió a mi padre que lo acompañase a reconocer los cuerpos de mis abuelos, es decir, de sus padres.

-Debió ser horrible recibir la noticia-

Para mi papá si, pero para esa zorra sólo fue una noticia cualquiera, un par de cuerpos más en la tierra. Ella no estuvo cuando mi papá fue a reconocer los cuerpos, no estuvo cuando estábamos planeando el velorio y el funeral, ni estuvo en ninguno de los dos, tuvimos que buscar excusas para explicar su ausencia, pero estoy seguro que mucho no nos creyeron y pudieron ver por encima de la mentira.

< ¿De qué murieron tus abuelos? >

-Kana-san, no seas insolente-

<Sólo preguntaba>

Un accidente automovilístico, resultó ser que los dos querían darnos una visita sorpresa y para eso decidieron viajar por su cuenta, mi abuelo siempre fue bueno conduciendo aún con la edad y mi abuela confiaba en eso, pero sus caminos se cruzaron con un conductor ebrio que colisionó de lleno con el auto de mis abuelo.

Mi abuelo se golpeó el pecho el volante y le fracturó las costillas, estas mismas se clavaron en varios de sus órganos y murió desangrado. Mi abuela por su parte salió despedida por el parabrisas y cayó a un costado de la carretera.

Esa perdida nos golpeó fuerte a ambos, tanto fue el dolor que ninguno de los dos estaba con las ganas de aparentar que todo estaba bien, pero eso no le interesaba a esa mujer, ella sólo quería que le fuéramos de utilidad para satisfacer sus deseos macabro y oscuros, los de ella y su amante más bien. Pero al ver que no queríamos ni salir de nuestras habitaciones, empezó a amenazarnos con irse otra vez y, por si no fuera poco, cuando vio que eso no tenía efecto hizo algo peor.

-¿Prendió fuego la casa?-

Jah, eso hubiera sido mejor.

Al poco tiempo, llevó a su amante a vivir a nuestra casa, sacó a mi padre de la cama donde dormía con ella y lo mandó al piso de mi habitación.

-Eso es horrible-

Diría que lo fue, pero tampoco nos hizo efecto, ni eso o la forma en la que hacían ruido todas las noches, nada tuvo algún resultado en nuestro comportamiento. Los días siguientes a eso son un poco borrosos, ya que no salía nunca de mi habitación, sólo puedo decir que había noches en las que la casa estaba a oscuras y en completo silencio, intuyo que salían de vez en cuando.

Una de esas tantas noches bajé por algo de comida, abrí el refrigerador y no encontré nada. Con hambre y tristeza me senté en el suelo contemplando el refrigerador lleno de leche y comida para bebés.

-Cállate-

La luz del refrigerador era cegadora, pero me dejó ver a mi alrededor un montón de envases vacíos de comida instantánea para microondas. La cocina que antes estaba llena de vida y reluciente era un vertedero, era obvio que ni siquiera se encargaban de su limpieza. Otra cosa que la luz me dejó ver fue que faltaban cosas en la casa.

Los cuadros familiares y los recuerdos enmarcados ya no estaban por ninguna parte, en su lugar había fotos del engendro de la zorra y una que otra foto de sus sesiones de modelaje. Entonces caí en cuenta de que esa ya no era mi casa ni la de mi padre, era una estructura donde debajo de su techo yacía el dolor y una lejana imagen de lo que solía ser una familia, pero no había amor ni seguridad entre sus paredes.

El hambre que tenía en ese momento desapareció y sólo quedó la determinación de lo que debía hacer en ese momento, decidí que sería suficiente de todo este circo de monos con disfraces, esa mentira no me consumiría ni un día más.

-¿Qué hiciste?-

Dejé todo en su lugar y subí hasta la habitación que solía ser del matrimonio de esa casa, abrí el guardarropa y mi intuición no falló, allí estaban las fotos que faltaban. Las agarré todas para sacarlas de los marcos y separé las familiares, dejé únicamente en las que aparecía yo con mi padre, las otras las junté en un balde de metal que teníamos tirado por ahí.

Fui hasta mi habitación y encendí la luz despertando a mi padre de su letargo, fue la primera vez que lo vi con ese aspecto tan descuidado y lleno de tristeza, su barba era larga y sucia, su ropa era que obviamente no se la cambiaba hace mucho, en ese momento me llegó el hedor que se juntó en esa habitación durante todos esos días de sufrimiento entre los dos.

-¿Qué fue lo que dijo?-

Él no entendía por qué lo despertaba de esa manera, me dijo que apagara la luz y que simplemente volviera a dormir. Sentí tanta pena por el hombre que tenía en frente que solamente pude reprocharle la forma en la que se veía en ese momento, saqué el espejo de mi pared y se lo apunté a él, mi idea era abrirle los ojos para que en él se despertara el coraje que hacía falta para dejar todo atrás, pero en lugar de eso sólo se puso a llorar y a pedirme disculpas.

Lo fue, se disculpaba por no haber tomado él la situación en sus manos en el primer momento, se disculpó por haber dejado que mi madre se convirtiera en lo que era hoy en día y también por dejar que yo pasara por toda esta situación.

-Pobre hombre-

Eso mismo pensé cuando lo veía acercarse a mí y abrazarme como si se estuviera aferrando a la último que tenía. Entendí que a lo mejor fui muy duro con él, al fin y al cabo, él perdió mucho más que yo y debía sentirse inútil, así que lo consolé un rato y le dije todo lo que era verdad en ese momento, le conté lo de las fotos y la cocina, hasta lo llevé abajo para que lo viera él mismo.

< ¿Funcionó? >

Un poco si, volvió a llorar cuando vio todo distinto, pero ahora si me dio la razón y entonces se metió al baño por casi una hora mientras yo me adelanté a la situación, comencé a guardar mi ropa y pertenencias en mochilas, maletas y cualquier cosa en la que pudiera meter todo sin dejar rastro de que estuve ahí en algún momento y lo que no podía llevar ya sea porque era muy grande o innecesario de llevar, solamente lo tiré en el mismo balde donde estaban las fotos familiares.

Al rato mi papá salió del baño con otro aspecto, se había afeitado ese manojo de pelos y duchado, yo lo miré con algo de felicidad y él me devolvió la mirada seguido de un:

“Ve a bañarte también, hijo, apestas”

-*risa* Qué tierno-

<*risa* Esas palabras te llegan al corazón>

Suena mal, pero en el momento fue como recibir palabras de aliento de su parte. Le hice caso y me metí al baño, sólo prendí el agua fría y me bañé completamente así, fue reconfortante sentir que el agua helada me quitaba toda la suciedad del cuerpo y de mi alma.

Cuando salí, mi papá ya había separado su ropa en una sola maleta, yo sabía que era poca ropa, pero también sabía que la que dejaba era ropa que esa mujer le regaló en su momento y también creí que era lo correcto. Luego me cambié de ropa y tomé mis cosas, lo más gracioso es que nosotros dos nunca hablamos de marcharnos de la casa, pero creo que en ese momento la idea fue algo con lo que ambos estábamos de acuerdo de manera implícita.

Pero luego recordé algo, no teníamos vehículo para llevar todas estas cosas, yo se lo dije a mi padre y él sacó su teléfono e hizo una llamada corta para luego decirme:

“Tendremos que caminar un poco, pero confía en mí y sígueme”

< ¿Lo seguiste? >

Obviamente le dije que confiaba en él, pero tenía que hacer algo antes de irme. Dejé mis maletas y mochila con mi padre, quien me esperaba afuera de la casa, y volví al interior de la casa a buscar el balde de metal de antes. Mi padre me miró con curiosidad al principio, pero luego me miró con asombro cuando me vio sacar la botella de alcohol y vaciarla en ese mismo balde, no me dijo nada cuando quemé una de las fotos familiares y la metí en el recipiente con todas las cosas de lo que solía ser nuestra familia allí dentro.

La llama de fuego se levantó a la altura de mi quijada por un microsegundo y se mermó al momento, el fuego consumía todo el contenido y a su vez iluminaba la oscuridad de la noche. Dejé el balde en un lugar que no fuese a causar un incendio y salí por última vez de esa casa, mi padre y yo emprendimos camino a donde él dijese, me sentí libre con cada paso que di alejándome de ese lugar y, por un momento, la nostalgia en mi mente se comenzó a consumir y desvanecer, el pasado sólo era dolor y malos recuerdos de ahora en adelante. . .

.

.

.

Yui: Eso se oye muy feo la verdad.

Kana: Si, debió ser muy duro para tú papá y para ti.

Prota: En realidad fue lo mejor que pudimos hacer.

Yui: ¿Enserio?, entonces la historia continua.

Prota: Obviamente, sigo vivo ¿No?

Kana: Entonces, ¿A dónde te llevó tu papá después?

Yui: Si, no nos cuentes la historia a medias.

Prota: Esta bien, esta bien, no se alboroten.

.

.

.

Mi padre y yo caminamos como por una hora por calles que yo no conocía ni sabía que él conocía, en un momento nos metimos en una zona muy peligrosa para estar a esa hora y teniendo en cuenta que yo traía todas mis cosas en equipaje, no aguantaba más mis piernas.

Después de tanto caminar llegamos a un lugar que parecía ser un baldío donde la gente se juntaba a consumir sustancias o esas cosas. Estaba todo desolado y sin un alma a la vista, en ese momento pensé que mi padre había perdido la compostura y me hizo caminar sin rumbo porque sí.

Iba a protestar cuando de pronto se escuchó motores de autos aproximándose hacia nosotros, yo me asusté un poco y pensé q sería nuestro fin. En cuestión de un minuto, dos autos se estacionaron frente a nosotros y de uno de ellos bajó un tipo con una gorra de beisbol y un escarbadientes, su aspecto estaba cuidado y parecía alguien con dinero, el tipo se acercó a mi padre, le dio unas llaves y le dijo:

“Aquí está el auto entrenador, está como nuevo tal y como se lo prometí”

Mi padre le dio las gracias y continuó hablando con este chico un rato hasta que en un momento me presentó como su hijo ante este tipo, él se acercó a mí y me tendió la mano para saludarme, yo le devolví el saludo:

“Cuida mucho al entrenador, tu padre es un tipo que puede hacer cosas grandes si confías en él”

Eso me dijo y yo no entendía nada, ¿Por qué llamaba así a mi papá? Y ¿Por qué alguien de este nivel económico le tiene tanto respeto?, eso me preguntaba mientras los veía que seguían charlando.

< ¿Pudiste saber quién era? >

Si, luego de tanto hablar, ambos se despidieron y mi padre me dijo que subiera las cosas al auto, el chico se subió al otro auto y desapareció del lugar. Ya en la carretera, mi padre me dijo quién era ese tipo.

< ¿Quién era? >

-Ahora lo está por decir, Kana-san, déjalo terminar-

<Perdón, odio la intriga>

Mi padre me dijo que el chico era un jugador de voleibol profesional que él entrenó en el pasado y que apostó todo para hacerlo entrar a las grandes ligas, me contó todo lo que recorrió y cómo movió cielo y tierra para hacerlo triunfar. Luego de eso, el chico le prometió que le debería una de por vida, mi padre lo volvió a ver en el funeral de mis abuelos y le pidió que si podía hacerle el favor de tomar el auto de mi abuelo y arreglarlo por completo. Eso hizo y se lo entregó esa noche a mi papá.

< ¿Tú papá era entrenador de voleibol? >

-Creo que una vez lo comentaste-

Lo era antes de que la carrera de modelo de su esposa despegara y se volviera su representante.

< ¿Y a donde fueron después? >

-Es verdad, ¿A dónde vivirían?-

Con mi padre tomamos la decisión de dejar todo al destino y empezar de nuevo, así que, desechamos nuestros números telefónicos, fuimos hasta la primera estación de servicio que vimos y llenamos el tanque del auto hasta el tope, nos prometimos que conduciríamos sin rumbo fijo, en cada intersección o donde se dividiera el camino, elegiríamos al azar y seguiríamos hasta donde el combustible llegue.

< ¿Hasta dónde llegaron? >

La ciudad no importa ahora, lo importante es que cumplimos con nuestra promesa y dejamos que el auto se detuviera donde sea. Estuvimos cerca de 24 horas viajando, pero ¿Saben que es lo más irónico? se detuvo justo delante de un complejo de apartamentos de aspecto barato y descuidado, nos fijamos cuanto dinero teníamos y entramos a pedir alojo.

La recepción era asquerosa, el aire emanaba alcohol y humedad, las paredes tenían manchas de las que no quisiera saber su origen y el dueño era un gordo borracho que apenas si sabía cuanto costaba una noche. No nos concentramos en eso con mi papá y pedimos alojamiento por un mes, quisimos pagar por adelantado, pero el dueño nos detuvo y nos dijo:

“Suban y acomódense, ustedes si parecen personas que van a pagar, mañana los visitaré para hablar de dinero”

Sin más, nos tiró una llave y volvió tambaleándose al interior de su casa con un portazo.

-Vaya, ¿Y cómo era el apartamento?-

Una pocilga, pero era nuestra pocilga ahora y teníamos que empezar a darle forma si no queríamos que la mugre nos consumiera. Todavía recuerdo las palabras de mi padre cuando entramos y vimos el interior:

“Lo siento hijo, no esperaba que esto fuera tan precario”

Yo lo frené en ese momento y le dije:

“Mientras los dos estemos en esto, no hay suficiente mugre que lo arruine”

<Awww!>

-Awww!-

Jaja, si fue un poco emocional, sobre todo para mi padre que se le pusieron vidriosos los ojos, pero esta vez se los limpió con una sonrisa. Estuvimos unas 3 horas vaciando completamente el lugar de la basura que tenía y dormimos en el suelo tapándonos con abrigos ya que el apartamento ni siquiera venía con futones propios.

Lo es, al día siguiente te levantas con dolores en el cuello y espalda, pero esa primera noche fue la más tranquila y reconfortante que tuve en más de un año, para ese momento. Ni mi padre y yo podíamos conciliar el sueño así que nos pusimos a compartir historias de diversas cosas de nuestras vidas, él me contaba de su época como entrenador y por mi parte le conté más de una travesura que habré hecho en mis años escolares, así estuvimos hablando y riendo hasta que nuestros parpados se cerraron.

Al día siguiente, el encargado de los apartamentos nos visitó y nos comentó sobre la paga mensual, mi padre le comentó sobre nuestra situación con suma cautela y evitando varios detalles, al final el hombre entendió y nos recomendó buscar trabajo, llegamos a un acuerdo, le daríamos la mitad de la paga ese día y nos daría una semana para conseguir trabajo y a fin de mes pagaríamos la otra mitad junto con la cuota del mes entrante. Ese mismo día recorrimos la ciudad entera en busca de lugares que estuvieran contratando.

-¿Tardaron mucho en conseguir algo?-

No realmente, mi padre consiguió un trabajo a los dos días en un restaurante como mesero y otro como repartidor en los fines de semana, por mi parte, conseguí un trabajo en una tienda 24hs, pero tardé 6 días en conseguirlo.

< ¿Trabajabas las 24 horas? >

-Obviamente no-

No eran las 24 horas, pero como estaba desesperado tomé el turno más largo que era de las 7PM hasta las 7AM, la paga era buena, pero llegábamos con lo justo para pagar el próximo mes y había que juntar para la comida también.

Tuvimos que doblar el esfuerzo, mi padre comenzó a trabajar dos turnos en el restaurante y repartiendo, yo no podía pedir que me dieran 24 horas de trabajo porque era ilegal así que busqué más opciones y logre encontrar trabajo repartiendo bidones de agua, ese trabajo era de 8AM a 2PM.

-¿Dormían menos de 8 horas diarias?-

A veces no dormíamos, pero era sólo hasta que estabilizáramos la situación de la paga mensual y la comida.

-¿Lo lograron?-

Si, tardamos medio año en poder sobrevivir mensualmente sin tanto sacrificio, pero no fue fácil, hubo muchos sacrificios en el medio y contratiempos también. Mi padre tuvo que dejar el trabajo como repartidor a los dos meses porque el sueño lo hacía llegar tarde a sus entregas la mayor parte del tiempo, yo tuve que buscar un segundo empleo varias veces ya que no siempre salía puntual de la tienda y eso me hacía llegar tarde a mis otros trabajos. Había ocasiones en las que no nos veíamos por días a causa de trabajar tantas horas y las pocas veces tranquilas eran las noches de domingo que decidíamos no comer para ahorrar ya que ninguno trabajaba ese día.

< ¿Se enfermaron en ese tiempo? >

Por suerte las alergias nos dejaron tranquilos por meses, solamente el sueño era nuestro mayor enemigo. Luego de esos 6 meses, esperé a un domingo en la tarde y le propuse a mi padre que deberíamos buscar ayuda profesional para poder cerrar completamente “ese capítulo” de nuestras vidas. Al principio estaba en negación, pero yo sabía que al menos él si lo necesitaba más que yo, no sólo por su desamor sino también por lo de mis abuelos.

Había veces que lo encontraba en el interior del auto de mi abuelo hablando solo o, más bien, hablándole a mi abuelo sobre cómo estaba nuestra situación y recordaba momentos de su niñez junto a ellos, a veces se reía y otras veces lloraba disculpándose por diversas cosas que no logró arreglar con mi abuelo, una de ellas era el haber aceptado irse lejos de su lugar de nacimiento para tener una familia con la zorra con la que se casó.

Se culpaba cada vez por el accidente de ellos y de sus muertes, pero no era algo que iba a comentarle ya que tampoco quería que supiera que su hijo escuchó todas esas cosas desgarradoras de boca de su propio padre. Lentamente le metí la idea de buscar ayuda hasta que lo convencí.

-¿Ambos fueron a terapia?-

Sólo él, pero no era terapia, las sesiones privadas eran caras para nuestros ahorros en ese momento. Conseguí dar con un circulo de apoyo que se daban los domingos, era tan conveniente como perfecto ya que era para personas que sufrieron perdidas cercanas, era gratuito, pero siempre dejaban la opción de dar una propina para ayudar a más gente afectada.

< ¿Cómo le fue a tu papá? ¿Hizo amigos? >

-Más importante, ¿Lo ayudaron con la perdida de sus padres?-

Si y si, el primer día fue el más tenso, lo ayudé por 3 horas a decidir que ponerse a pedido de él, no quería verse muy “vulnerable”, además de que todo el camino estuvo inquieto y con ansiedad en sus ojos, no me imagino todo lo que debió estar pasando por dentro, seguro pensaba en cómo explicar toda la situación.

Lo acompañé a la entrada y dejé que él entrara solo, luego dejé el dinero en la caja de colaboraciones y me subí al auto para conducir un rato por la ciudad mientras esperaba que él saliera. Me sirvió también a mí para olvidarme un poco de mis problemas y sólo centrarme en dar un paseo tranquilo.

Cuando lo recogí estaba más tranquilo que cuando entró por primera vez, se notaba que el circulo había servido de algo. No quise preguntarle sobre lo que hablaron dentro, pero él mismo comenzó a dar indicios de un progreso positivo, lo veía más tranquilo a diario y las charlas en el auto fueron disminuyendo hasta el punto de que usaba esos momentos para contarle a mi abuelo sobre como estaba mejorando de a poco.

Espera que todo va a mejorar.

-¿Enserio?-

Si, mi padre estuvo yendo religiosamente a ese círculo, siempre que salía era con una cara seria y serena, pero en algún punto comencé a notar que, por alguna razón, había días que también sonría más de la cuenta. Todo se hizo más evidente cuando comenzó a revisar su teléfono con más frecuencia cada vez que este sonaba y hasta había veces en las que salía del apartamento para responder algunas llamadas que duraban horas, pero creo que ya entendieron.

-Veo que nunca se está lo suficientemente golpeado para seguir buscando el amor-

Están en lo correcto, mi papá comenzó a interesarse otra vez en alguien y no les mentiré, me daba algo de miedo que fuese justamente una persona del circulo de ayuda al que iba ya que dicen que no puedes pedirle ayuda al que también se está ahogando a tu lado.

Y en parte mi miedo era cierto, con el tiempo me comenzó a dar curiosidad y un domingo decidí quedarme todo el tiempo vigilando la salida del lugar desde el auto. Entonces ahí fue como presencié que mi papá salía charlando junto a una mujer, pero no cualquier charla trivial, sino una charla de esas en las que intercambias palabras y risas con la otra persona.

-Veo que alguien ya estaba jugando con ventaja-

Me emocioné al mismo tiempo que me preocupaba por lo que dije antes, más allá del romance y eso, pensaba que no era buena idea salir con una persona que también está tan o más afectada que tú mismo. Pero tuve que guardar mis pensamientos para después, su charla sólo duró un momento y luego se despidieron, se quedó esperando que llegara por él, pero se avergonzó mucho cuando me vio en el mismo lugar que habíamos estacionado.

Intentó darme un sermón sobre la privacidad y eso, yo sólo me reía con alegría por verlo salir adelante tan rápido en un tema que creí que sería más duro que el de mis abuelos. Supongo que a veces el amor se va sin que te des cuenta.

-¿Crees que él haya dejado de amar a su esposa desde mucho antes?-

No estoy seguro, pero apostaría a que si fue hace mucho.

Cuando llegamos a casa ese día, lo molesté lo suficiente sobre el tema como para que me contara todo y sólo logré sacar un poco de información. Me dijo que se llamaba“Emi-san”y que se unió un tiempo después que él, me comentó que al principio no quería acercarse mucho a ella porque las razones por las que estaba allí tenían que ver justamente con malos amores.

-No le digas acecho, suena a acoso-

Los días pasaban y pasaban, se notaba que los dos ya eran más cercanos o al menos que mi papá quería serlo. No conocía la historia de ella, pero intuía que seguramente no estaba buscando enamorarse a la misma velocidad que mi padre, mucho menos si es que el amor la llevó a un circulo de ayuda. Aconsejé varias veces a mi padre para que no la presionara y le diera su tiempo, por suerte recapacitó y empezó a no estar tan pendiente del teléfono, a la salida de las sesiones de ayuda no se quedaba mucho charlando y a veces simplemente se despedía, las llamadas eran más cortas, también le recomendé que algunos domingos se saltara el circulo.

-¿Tuvo efecto?-

Al principio todo transcurría normalmente y sin cambios o avances con esta mujer, mi padre pensaba que tal vez se había precipitado o que se había emocionado de más y tuvimos muchas charlas al respecto, lo dejamos en que ya no usaría el circulo como app de citas y sólo sería una ayuda como estaba previsto.

Todo siguió con normalidad hasta que una noche de domingo, cuando mi padre se saltó el circulo, le llegó una llamada algo sorpresiva y yo le dije:

“¿Quién es?”

Y él me dijo:

“Es una llamada de Emi-san”

Al principio pensamos que tal vez se había equivocado ya que según mi papá ella nunca llama tan tarde y menos un domingo, lo dejamos sonar hasta que paró. Creímos que todo había pasado, pero al minuto el teléfono volvió a sonar y esta vez era de vuelta de esa mujer, mi padre no sabía qué hacer y le dije que contestara en alta voz.

Allí fue donde escuché la voz de ella por primera vez, era suave y con un leve toque de inseguridad en ella, cada frase que construía parecía una pregunta. Mi padre contestó:

“¿Hola?”

Y el otro lado dijo:

“Hola, soy Emi-san del círculo de ayuda”

“Si, lo sé, tengo tu número agendado”

“Perdona que te llamé tan tarde, es sólo que me percaté de que hoy tampoco fuiste a la sesión semanal”

“Si, lo sé, ¿Pasó algo?”

“No es eso, es que quería saber si tenías pensado dejar de asistir”

“No realmente, todavía quería ir un tiempo más antes de pensar en dejarlo”

“O sea que piensas dejarlo en algún momento”

“Es algo que todos haremos eventualmente ¿No crees?”

“Si. . .”

“¿Sólo era eso?”

“El próximo domingo ¿Estás libre después de salir de la sesión?, aunque sea para tomar algo”

“Por supuesto, tengo algo de tiempo”

“Entonces te veo en una semana, adiós”

“Nos vemos”

Y después ambos colgaron.

< ¿Enserio recuerdas toda la conversación? >

¿Y cómo no?, todavía recuerdo su alegría después de esa llamada. Mi padre reía y celebraba como si hubiera ganado la lotería, yo estaba feliz de verlo así, parecía un niño al que le habían dado un dulce. Toda esa semana sólo hablaba de eso, cuando lavaba la ropa, cuando cocinaba y hasta cuando se bañaba lo escuchaba hablarse a si mismo sobre las cosas que no debería decir para no espantarla.

-¿Y cómo salió todo?-

Mejor de lo esperado, ese día me dijo que me llamaría para que lo recogiera, yo estaba feliz y pendiente de eso, no me despegaba de mi celular y cuando veía que la batería llegaba a 99% iba a cargarlo. Al principio, cuando se hizo la hora de salida del circulo yo ya celebraba y me imaginaba escenarios de un manga de romance, cuando pasó la primera hora me decía a mi mismo que mi padre era todo un galán, luego empezó a llover y a las 3 horas ya decía que tal vez se habían dejado llevar y hablaron un poco de más, cuando se hizo muy de noche me preocupé un poco, como a las 2AM me dormí sentado esperando esa llamada que nunca llegó. . .

-No me digas que le pasó algo malo-

Al día siguiente, cuando me desperté él ya estaba en el apartamento haciendo el desayuno mientras silbaba con alegría. Se lo notaba feliz, pero yo le cuestioné el que no me avisara nada y él con una sonrisa de oreja a oreja me comenzó a contar como fue su reunión con Emi-san.

-Dinos también, ¿Cómo salió todo?-

Al principio todo fue relativamente normal, tomaron un café y mi padre quiso pagar por ambos, Emi-san le dijo que cada uno pagara su parte. Después del café él la quiso acompañar a su casa, pero ella le dijo que volvería en su auto y él la acompañó, justo en ese momento la lluvia empezó y, por idea de Emi-san, terminó subiéndose a su auto para que ella lo dejara en casa.

-Por lo visto no fue así-

No, terminaron desviándose a un centro comercial para que él la ayudara con las compras, dieron vueltas como por 3 horas en el lugar y para cuando llegaron a casa de ella ya era muy tarde, por lo que ella le propuso cenar algo rápido y que luego lo llevaría a casa. La cena también se extendió, luego ambos lavaron los platos y se tomaron el tiempo de tomar una copa de vino para celebrar que saliera todo bien.

-Eso suena a diversión-

< ¿Eso quiere decir que hubo final feliz? >

No exactamente, luego del vino, ella le ofreció su sofá para dormir y él lo aceptó, al día siguiente se levantó antes que ella y volvió en un taxi a casa.

-¿Sólo se reunieron esa vez?-

Eso es lo bueno, empezaron a reunirse cada domingo por unos meses, algunas veces hasta antes de las sesiones. Al tiempo ella comenzó a ir al restaurante donde él trabajaba para visitarlo o recogerlo después de sus turnos.

-Es decir, que ya estaban saliendo-

Sería lo obvio, pero cada vez que se lo preguntaba me decía que no eran nada más que “buenos amigos”. Yo sabía que en realidad era él quien aún no se lo había preguntado formalmente, tenía la intuición de que ambos lo pensaban también y no lo decían por no ser muy “intensos” o una cosa así. Pero con el tiempo me cansé e hice algo un poco atrevido.

Lo llevé hasta una de sus reuniones y cuando vi que ella había llegado hasta el punto de reunión no me aguanté más, entré a donde estaban y me acerqué a ellos, me presenté con Emi-san y sin dejar que mi papá dijera nada les pregunté a ambos.

“¿Cuándo van a decir que ustedes dos están saliendo?”

La mesa se quedó en silencio por unos pocos segundos y ambos estaban avergonzados, mi padre se agarraba el entrecejo para no reprenderme, pero Emi-san comenzó a reírse suavemente y cortó el silencio de golpe. Mi padre y yo nos mirábamos sin entender el motivo de su risa, entonces dijo:

“Veo que no era mentira eso de que tenías un hijo impulsivo”

Mi padre seguía avergonzado, trató de disculparse, pero ella lo detuvo y lo miró aún con su sonrisa y arremetió:

“¿Crees que ya es hora de hacerlo oficial o todavía no?”

Yo no podía creer lo directa que era, mi papá quería meterse bajo la mesa cuando le hizo esa pregunta, deberían haber visto su cara. Hablé un rato con Emi-san sobre las cosas que habíamos oído del otro por parte de mi padre y después de que ordenamos un café, él habló:

“Bueno, la verdad es que no quería hacer las cosas muy rápido y parecer un desesperado”

Y ahí, ella soltó la bomba:

“¿Qué no querías hacer las cosas muy rápido?, pero si ya nos besamos y hasta dormiste en mi cama”

< ¡¿Queeeeeee?! >

-¡¿Enserio!?-

Debieron ver mi cara, mi boca se abrió a más no poder de la sorpresa. Mi padre no sabía qué decir y simplemente tartamudeó varias cosas incomprensibles, pero al final simplemente aceptó que ya eran un tanto cercanos y que no había razón para dejarlo tras la fachada de una simple amistad, luego de que me terminara mi café simplemente me despedí y los dejé seguir con su reunión, mi padre no volvió esa noche, eso me dejó más tranquilo porque tenía miedo de haber parecido un loco delante de esa mujer y arruinar las cosas para ambos.

-¿Qué pasó con esa mujer?-

La relación de ambos se formalizó, ella ya iba a nuestra casa de vez en cuando y nosotros a la suya, un año pasó volando y Emi-san nos convenció a ambos de ir a vivir en su casa. Al principio no queríamos darle trabajo extra o ser una carga para ella, pero la verdad es que la vida era mejor viviendo juntos, la renta se dividió en 3 personas y comenzamos a tener más dinero de sobra.

.

.

.

Yui: ¿Y cómo era la vida de los tres?

Kana: Eso es, cuéntanos más también sobre esa Emi-san.

Prota: ¿No creen que ya se extendió un poco la historia?

Yui/Kana: Sólo sigue hablando!

Prota: Ok ok, les resumiré un poco sobre Emi-san. . .

.

.

.

Emi-san conoció a mi padre en el circulo de ayuda, pero nunca les dije lo que la llevó a ese círculo en primer lugar.

En su vida, Emi-san tuvo varios golpes sentimentales muy fuertes, nació en una familia rota y disfuncional del Japón de aquella época, su padre abandonó su casa cuando esta tenía 5 años y desde ese entonces no tuvo una figura paterna ni nada parecido. Su madre, luego del abandono de su padre, descuidó en varios sentidos a Emi-san, sólo cumplía la obligación de pagar sus estudios y otros gastos, no tenía muchas habilidades sociales y pasó gran parte de su vida académica sola.

Cuando estaba en su último año de preparatoria conoció a un chico del que se enamoró perdidamente, pero. . .

< ¿Pero? >

-Eso nunca es bueno-

Era su primera relación y como nunca supo realmente lo que era una relación amorosa estable, soportó muchas cosas. Maltrato psicológico y verbal, manipulaciones, infidelidades y hasta abuso sexual. . .

-Fue una violación-

El chico la había invitado a conocer a sus padres y ella aceptó emocionada, pero cuando llegó a su casa se dio con la sorpresa de que vivía solo y al segundo siguiente la forzó a tener relaciones. Quisiera decir que eso fue lo peor, pero esa ocasión ocurrió más de una vez con la misma persona.

< ¿Y no lo terminó? >

Dicen que hay veces que la basura se tira sola, después de usarla a su antojo, el tipo sólo desapareció, se mudó y hasta dejó de ir a clases.

-¿Cómo se lo tomó Emi-san?-

Lo lógico sería que ella estuviese aliviada, pero de alguna forma le dolió el abandono por parte de quien decía amarla, se pasó casi todo lo que quedó del año encerrada y por poco no logra terminar la preparatoria.

Cuando se graduó, su madre la forzó a seguir una carrera de comercio para que pudiera vivir de eso, a ella le desagradaba cada asignatura, pero no pudo negarse por miedo a su madre y que también la abandone si no hacía lo que le decía.

-Creo que puedo adivinar su trauma-

No acaba ahí, en esa universidad conoció a otro hombre con el que también comenzó a salir al tiempo, esta relación no fue tan abusiva, pero si fue extremadamente tóxica. El hombre la obligó a vivir con él para asegurarse de que no lo engañase, ella aceptó de todo por él, no salía de casa sin él, siempre le decía a donde iba y hasta dejó de ir a la universidad.

La engañó, se enamoró de otra mujer y la echó a ella a la calle.

Ella vivió de una relación mala en otra, terminó su carrera y consiguió un trabajo donde la explotaban diariamente, su vida fue una basura por un par de años. Pero un día, su madre falleció, su corazón dejó de latir mientras dormía y no despertó al día siguiente.

-Al menos murió en paz-

Emi-san la pasó muy mal luego de eso: la despidieron de su trabajo por falta de concentración, buscó trabajo con su título, pero su poca experiencia no la ayudaba y estaban por desalojarla por falta de pago, pensó en quitarse su vida por mucho tiempo. Un día, vio que necesitaban empleados en un cibercafé que recién abría y consiguió trabajo allí.

-Pero ella. . . Olvídalo, continúa-

Gracias a ese trabajo, logró pagar su casa y descubrió que tenía una gran afición por las computadoras, tanto fue su afán por saber más que decidió volver a estudiar, esta vez algo que le gustara y se decidió por “Desarrollo Web”. En ese entonces no era una carrera muy lucrativa que digamos, pero ella aun así puso todo de sí misma y logró terminarla.

-Que bien-

Y mejor es el hecho de que al poco tiempo de graduarse, todo el tema de las computadoras y el internet comenzó a tener más relevancia en el mercado y eso impulsó la economía de Emi-san a otros niveles. Ordenó su vida mientras el trabajo se acumulaba y ella podía usarlo de distracción a sus problemas, pero tarde o temprano tienes que afrontarlos y es ahí donde conoce a mi papá.

Una terapeuta a la que ella iba le recomendó ese circulo para ayudarla a hacerla ver que la vida puede ser difícil para todos a veces.

Esa es básicamente la historia de la mujer con la que mi padre terminó saliendo del pozo en el que se encontraba. También es gracias a ella la vida que puedo darme actualmente, vida la cual también me permitió cobrar ciertos asuntos personales en el futuro.

-Espera, ¿Emi-san es millonaria o algo así?-

No lo era, pero gracias a su conocimiento en desarrollo web logramos hacer varios negocios que nos condujeron hasta una mina de oro que logramos explotar muy bien.

-¿Cuál era esa mina de oro?-

Resultó ser que Emi-san, además de graduarse en desarrollo web también era buena con todo lo que tuviera que ver con códigos y programas, según ella lo estudió mientras trabajaba de desarrolladora. Un día tuvimos un inconveniente en el lugar donde ella se hospedaba, el edificio pertenecía a una empresa dueña de varios hoteles esparcidos por el país.

Los tres solíamos pedir servicio a la habitación todos los fines de semana, pero casi siempre había problemas con las ordenes, a veces tardaban y otras no llegaban, una vez trajeron la orden al día siguiente. Siempre que nos quejábamos nos decían que era culpa del sistema que utilizaban ya que había fallas en la comunicación y organización.

-¿Entonces?-

Ahí fue donde mi cabeza hizo CLICK y recordé que Emi-san era buena para todas esas cosas, le propuse que creara un sistema para vendérselo a esa línea de hoteles. Al principio mi padre me dijo que no la molestara con esas cosas, pero luego mucha insistencia, ella dijo que lo pensaría, estuvo semanas dedicándole tiempo a un prototipo.

-¿Y lo logró?-

Trató de explicarme muchas cosas referidas a lo que había hecho y sonaba muy prometedor, así que entre los dos hicimos una presentación. Cuando teníamos todo, nos presentamos los tres frente a un par de hombres que venían en representación de la empresa.

< ¿Tu padre también participó? >

Me ayudó para mejorar mi forma de comunicar ideas y por ende a vender el sistema. Como les decía, luego de una hora de hablar y negociar, llegamos a un acuerdo muy bueno, ellos nos darían un mes más para pulir el prototipo y lo usarían en el hotel donde nosotros vivíamos durante 6 meses, si los resultados eran buenos entonces nos concretarían otra reunión, pero esta vez con rangos más altos y debíamos tener un sistema aún más sofisticado.

El tiempo pasó y el sistema de Emi-san logró dar resultados aún mejor de lo esperado, los mismos empleados nos agradecían por haber creado el sistema y de paso nos dieron recomendaciones para mejorarlo. Pero no todo era color de rosa, luego de esos 6 meses tuvimos que ponernos manos a la obra para conseguir la forma de hacer un sistema que sirviera para toda una línea de hoteles y no sólo para uno.

- ¿Era muy difícil de hacerlo para una sola persona? -

Contratamos un grupo de personas para poder acabar completamente el sistema final y venderlo con más seguridad a la empresa.

Tuvimos cosas que arreglar con la presentación y muchos huecos que rellenar, pero después de noches sin dormir por practicar nuestro argumento y descartar o reescribir varios borradores, logramos vender nuestra idea, pero sólo pudimos hacer que accedieran a usarla en un par más de hoteles, eso nos dio unos buenos primeros ingresos.

< ¿Eso los hizo ricos? >

Claro que no, nadie se hace rico en su primer negocio. Luego de ese acierto, tuvimos que ser muy cuidadosos con los pagos mensuales que recibíamos, pagábamos a varios equipos distintos que se encargaban del mantenimiento, seguridad y actualización del mismo sistema, eso sin mencionar otros costos adicionales, el dinero sobrante era menos que el salario de desarrolladora web de Emi-san.

.

.

.

Kana: Entonces ¿Cuándo llega el dinero?

Prota: Se los diré, pero primero, ¿Qué les parece si vamos un rato a la cocina?, tengo un poco de hambre.

Yui: Opino lo mismo, quiero un postre.

Los tres nos pusimos unas batas de baño que tenía en mi habitación y salimos hacia la cocina. Ya en ella, Kana se sentó sobre la isla que estaba en medio de esta y Yui abrió el refrigerador buscando comida, yo me senté en una silla de la isla mientras pelaba una manzana.

Prota: Bien, como les decía. . .

.

.

.

Tuvimos que hacer más negocios además de ese, ahorramos el dinero sobrante del primer negocio durante unos meses, lo invertimos en bienes raíces y compramos casas o departamentos para cobrar un alquiler mensual, hasta llegamos a comprar el complejo de departamentos donde mi padre y yo vivimos primero, tuvimos que remodelar casi la mayoría de nuestras adquisiciones con dinero de nuestro bolsillo.

Pero todo lo valió la pena, cuando logramos el arrendamiento de la mayoría de nuestras propiedades, ya no hacía falta trabajar tanto. Papá trabajaba menos en el restaurante, yo tomé menos horas en mi trabajo y luego de 3 años y medio de trabajar, no dormir bien y a veces no comer, pudimos superar la peor parte de empezar desde cero. . . Ya teníamos estabilidad económica.

< ¿Fue ahí donde consiguieron mucho dinero? >

-Kana-san, deja de preguntar tanto lo mis- -

Si, fue en ese momento donde las cartas nos favorecían a nosotros en temas de dinero.

La empresa de hoteles nos llamó al poco tiempo y querían citarnos a otra reunión, pero esta vez era para negociar el uso completo del sistema en todas y cada uno de sus hoteles. Recuerdo que yo tomé esa llamada y cuando se lo conté a los dos, nos abrazamos y lloramos de la alegría, Emi-san abrazaba a mi padre como si quisiera fusionarse con él, mi papá nos abrazaba a ambos mientras agradecía al cielo por la buena suerte.

-Que hermoso es escuchar eso-

El día de la cita no hablamos más que de arreglos de dinero, los dos hombres que nos pusieron esta vez eran muy testarudos en cuanto a soltar dinero, pero nosotros teníamos a favor el hecho de ser las únicas personas que tenían un producto terminado y listo para su uso en ese momento, por lo que, aunque ellos consiguieran un nuevo proveedor, tardarían al menos un mes en volver a tener un funcionamiento decente de todos sus hoteles, lo cuál podía significar una perdida aún mayor que la paga mensual que pedíamos.

Pero al final cerramos a un buen precio para ambas partes y sobre todo para nosotros, de paso también nos enteramos que la empresa dueña del anterior sistema que usaban en sus hoteles había quebrado y se encontraba a la deriva, está mal decir esto, pero fue una suerte para nosotros que se fuesen a la quiebra.

-¿Cómo fue la vida después de eso?-

Al principio era muy tranquila, teníamos dinero, un hogar y gente en la qué apoyarnos siempre. Con el tiempo, nuestro éxito se hizo conocido y eso nos trajo ofertas de trabajo de otros sectores, primero una marca de farmacias nos pidió un programa para organizar su stock, después fue un supermercado de la ciudad, luego hospitales privados y con el tiempo también hacíamos páginas web para pequeños y medianos comercios. Básicamente, nos convertimos en una empresa desarrolladora con el pasar del tiempo.

-Es increíble que sólo tres personas hicieran tanto dinero y se expandieran de tal forma-

Y la mejor parte es que los tres contribuíamos en algo, Emi-san era la encargada de dirigir proyectos y supervisarlos, mi papá se encargaba del marketing y la publicidad, por mi parte, yo era quien cerraba los tratos, mi trabajo era pararme frente a gente adinerada y convencerlos, con labia, de que invirtieran en nosotros.

Yo también, no fue fácil el acostumbrarme a dar charlas largas y aburridas, algunas veces me hacían preguntas referidas al código del producto y yo me quedaba en blanco, por eso siempre llevo un pequeño grupo de personas que hayan trabajado en el código para ayudarme. Pero la gran mayoría de veces todo terminaba en alcohol y mujerzuelas en un bar.

-*risa* ¿Qué tan efectivo es ese plan para cerrar tratos millonarios?-

Si se los digo no me creerían.

.

.

.

Prota: Pero bueno, esa es la historia de cómo ahora puedo darme este tipo de lujos.

Dije mientras apuntaba en general a toda la suite en la que nos encontrábamos.

Kana: Que historia tan. . . En realidad, no sé cómo calificarla, fueron muchas cosas.

Yui: Yo diría que fue muy interesante conocer un poco más de tu pasado.

Prota: Si, aunque a veces quisiera poder olvidar toda la mierda y sólo recordar lo bueno.

Kana: Eso sería aburrido.

Yui: Es verdad, coincido con Kana-san.

Prota: ¿Por qué sería aburrido?

Kana: El dolor es parte de la felicidad, si sólo te sintieras feliz por el resto de tu vida entonces no estarías sintiendo nada.

Yui: Además, de no ser por esos malos momentos no disfrutarías tanto de los buenos.

Prota: Si lo ponen así entonces creo que tienen razón.

Yui: ¿Todavía sientes que el pasado te persigue?

Prota: No es eso, es sólo que. . .

Kana: Es sólo ¿Qué?

Prota: Es difícil de explicarlo, no le den tanto interés a eso, lo importante es que salió todo bien.

Ambas se miraron de manera cómplice, asintieron a la vez y me clavaron la mirada directamente a mí.

Prota: ¿To-todo bien?

Yui: ¿Qué pasó con ellos?

Prota: ¿Quiénes?

Kana: Ya sabes a lo que nos referimos, ¿Qué pasó con la gente que te trató mal?

Prota: Ow, ¿Esos dos?, realmente no fue nada importante.

Yui: Cuéntanos.

Prota: Es una historia rápida y sin mucho que-

Kana: ¿Fue algo malo?

Prota: No diría que fue malo, en realidad. . .

Al recordar todo lo que pasó con aquellas personas después, una risa salió de mis labios y no me dejó seguir hablando, debo parecer un loco.

Prota: En realidad fue algo muy satisfactorio poder ver sus caras en el momento en que sabían que mi pie estaba apunto de aplastarlos como el insecto que cada uno era.

Yui: ¿Qué pasó?

Prota: La verdad es algo que no quisiera contar, no quiero parecer un loco resentido al final de la historia.

Kana: Los tres nos conocemos desde hace casi 3 años, dudo mucho que una simple historia cambie nuestra idea sobre ti.

Prota: En ese caso *sonrisa* ¿Con quién quieren empezar?, ¿“Ella” o “él”?

Yui: Yo diría que por “él”.

Kana: Opino lo mismo.

Prota: Ese bastardo, todavía recuerdo su expresión casi agónica al ver que iba a perderlo todo, pero primero las pondré en el tiempo adecuado. . .

.

.

.

Nos situamos 2 años y medio después de que nuestro plan despegara, éramos un grupo de desarrollo de programas y sitios web que estaba en pleno auge de nuestra existencia, los comercios de casi toda la ciudad pagaban por nuestros servicios ya sea para crearles un programa o para hacerles su sitio web. El dinero prácticamente llovía, mi padre y Emi-san compraron una casa hermosa en un barrio privado muy lujoso, yo compré la suite en la que vivo hoy en día, eso sin contar ciertos lujos adicionales que nos dimos como ropa, autos, joyas, etc.

En ese punto, apuntamos a otros horizontes y nos expandimos a más zonas del país, logramos salir a bolsa y con el tiempo nos establecimos en un edificio que se convirtió en la sede principal de nuestras operaciones, pusimos más sedes en un par más de ciudades y llegamos a un nivel más alto todavía. No hablamos de sólo millones de dólares, algunas empresas nos ofrecían parte de sus acciones como paga.

< ¿Y a donde entra “él”? >

El caso es que terminamos expandiéndonos tanto que simplemente llegamos a cierta ciudad donde cierto par de personas y un engendro vivían.

-¿Volviste a tu ciudad natal?-

Así es, nos establecimos con facilidad ya que mi padre y yo conocíamos muy bien donde meternos para obtener clientes, para ese tiempo yo ya no tenía que esforzarme en cerrar tratos, eran los representantes de las mismas empresas los que negociaban un acuerdo conmigo.

-¿Ahí fue donde lo viste?-

El tipo es un completo inútil, no sería representante ni de un puesto callejero. A quien realmente vi fue a su padre, el hombre era viejo y canoso, se lo notaba cansado y sin la fuerza necesaria para seguir en el negocio, pero seguramente no tenía un buen heredero a quien dejar su empresa, pobre diablo.

Llegó a mí rogándome que adquiriera su empresa y la dejara como una subsidiaria para que siguiera operando bajo en mismo nombre. Básicamente, ellos se mantienen en el mercado con su nombre, pero nosotros controlamos todo internamente.

Era patético presenciar cómo un hombre de la cuarta edad lloraba al hablar de la situación financiera de su empresa, el discurso fue muy tedioso y aburrido para mí, pero escuché algo que prendió una lámpara en mi cabeza:

“Traté de hacer que el inútil de mi hijo se hiciera cargo, pero no hace más que malgastar el dinero en mujerzuelas y para colmo tuvo un hijo con una de ellas, ya no me quedan más opciones y quiero salvar lo poco que tengo, juro que haré lo que sea”

< ¿Qué hiciste? >

Acepté la adquisición y les dejé conservar una parte de sus acciones para que no quedaran en la calle completamente. El viejo saltaba en una pata de la felicidad. . . O así fue hasta que hoyó mi condición.

-¿Qué le pediste?-

En ese momento sólo le dije que fuese al día siguiente a mi oficina junto con su hijo para “discutir las cláusulas del pago”.

< ¿Recuerdas algo de la reunión? >

Al pie de la letra, pero déjenme que les diga con lujo de detalle cómo fue ese momento.

[FLASHBACK]

Recuerdo que cuando entraron a mi despacho yo estaba viendo hacia la ciudad a través del vidrio, el viejo se veía serio, pero él. . . *risa* él tenía una mezcla de rabia y sorpresa al verme, se lo veía que quería aproximarse a golpearme y/o insultarme, pero su padre lo obligó a mostrarme respeto con una reverencia.

“Muestra algo de respeto al honorable joven que nos va a salvar de la crisis que tú no puedes ni entender, idiota”

Sus ojos me miraban con desprecio, pero yo sólo quería reírme sin medida al verlo reverenciarme.

“Hazle caso a tu papi, niño bonito”

Quería matarme, estoy seguro. Luego de eso, les hice que tomaran asiento, su padre estaba muy ansioso por saber mis condiciones y se lo veía super dispuesto a todo, ahí fue donde solté la bomba.

“Mi única condición para cerrar la adquisición es que su hijo se someta a una cirugía para que le extirpen su miembro”

La cara de horror del padre y la de enojo de él eran para ser enmarcadas.

“Eres un maldito loco de mierda, sabía que tratarías de hacer algo así”

Yo le sonreí con seguridad mientras él cerraba sus puños.

“Sólo eres otro hijo de perra, ¿A quién le interesa tu pene?”

Intentó abalanzarse sobre mí para golpearme, pero no esperó que yo ya lo estuviera esperando y lo dejara tambaleándose de un solo golpe en la cara, la verdad es que esperé toda la vida el poder darle ese golpe.

“Pe-pero. . . ¿Po-po-por qué quiere hacerle eso a mí único hijo?, ¿A-acaso él le hizo algo a usted?”

Yo estaba por hablar, pero el tarado del hijo me interrumpió sólo para llorarle.

“No lo oigas papá, él está enojado porque me acosté con su madre”

Después empezó a soltar todo, contó todo lo que pasó en ese entonces. Lo curioso es que al parecer el padre no estaba enterado de nada.

“¿Separaste una familia usando mis recursos y mi nombre?. . . Tú eres. . . ¡¡Eres un ingrato, un estúpido y un maldito hijo de perra!!”

La mirada del hombre cambió a una severa y juzgadora.

“Yo no te crie así, te he dado todo para que seas una buena persona. . . Pero parece que al final sólo eres un mono inquieto que no puede pensar con la cabeza de arriba”

El otro imbécil trató de justificarse diciendo que en ese entonces era joven, que era tonto y muchas otras cosas, incluso se arrodilló ante su padre para pedirle perdón.

“Tú no eres merecedor de mi perdón ni del de nadie. . .”

Y con mucha ira le dio una patada en la cara, le bajó un par de dientes y le rompió la nariz.

“Debí haberme esforzado más contigo. . . O ni siquiera debería haberte tenido”

[FIN DEL FLASHBACK]

El hijo se desmayó por la patada, mientras tanto su padre y yo cerramos el trato en ese momento.

< ¿Qué pasó con el hijo? >

Ese mismo día se llevó a cabo la cirugía y despojaron al tarado de lo único que lo hacía especial.

-¿Cómo quedó después de eso?-

No lo sé a ciencia cierta, pero le pregunté al cirujano cómo vive una persona luego de eso, básicamente tendría que orinar por un hueco ubicado en donde antes hubo un pene, eso sin mencionar que la falta de testosterona por no tener testículos afectará su energía y su lívido, la persona se convierte en una masa de carne viviente que sólo espera que la muerte se la lleve, no podrá arruinarle la vida a nadie ni podrá acercarse a mujeres para lo que solía hacer con ellas nunca más.

.

.

.

Prota: ¿Qué opinan?, ¿Creen que me pasé?

Kana: Siendo sincera. . . Esperaba más.

Prota: ¿Más?

Kana: No lo sé, una tortura medieval o al menos una paliza.

Prota: Eso es algo infantil y que puede derivar en muchos problemas legales para los que no tengo ganas de lidiar.

Yui: A mí me pareció un tanto poético, es decir, le quitaste a un cuchillo la capacidad de cortar y apuñalar.

Prota: Gracias, pero a mí sólo se me hizo gracioso el quitarle el pene.

Yui: Y ¿Supiste algo de “esa mujer” cuando lo volviste a ver?

Prota: La realidad es que no quería saber nada de ella, lo que le hice a ese inútil fue solamente por diversión y por cómo hizo quedar a mi padre en su momento, pero si me dijeron algunas cosas de esa mujer y no fue por boca del maldito.

Yui: Fue su padre quien te la mencionó

Prota: Mientras estábamos viendo la cirugía con su padre, el viejo se tomó un tiempo para disculparse por los pecados del bastardo, limpiando de paso su propio nombre y me dijo que, si me servía de algo, él ya hacía tiempo lo había obligado a dejarla a ella con bebé y todo para que siguiera disfrutando de la miserable vida que tenía con dinero y mujeres.

Kana: Me da pena el viejito, no tenía la culpa de nada y sin embargo se tuvo que disculpar él.

Prota: Nunca terminará de convencerme su disculpa, yo creo que lo hizo para no sentirse una basura consigo mismo después.

Yui: ¿Por qué después?

Prota: El viejo se quitó la vida ese día.

Las dos se quedaron heladas y pude ver cómo sus caras parecían las de una persona que escuchó un chiste de humor negro que no le gustó.

Prota: Lo hizo justo después de que la cirugía finalizó sin complicación alguna, mientras tanto arregló su testamento luego de que hablamos.

Yui: ¿Qué decía el testamento?

Prota: Me dejaba la empresa entera en lugar de la simple adquisición que se haría anteriormente, sólo me pidió que le diera un trabajo a su hijo así sea limpiando baños.

Kana: ¿Le dejó algo a él?

Prota: Ahora que lo mencionas, me contaron que el idiota nunca asistió a la lectura del testamento, pero que el viejo iba a dejarle la poca fortuna que tenía guardada solamente si este mismo lograba hacer crecer una empresa desde cero.

Yui: Como tú y tu papá cuando dejaron su casa.

Prota: Suena irónico y un tanto vengativo por parte del universo.

Hubo un silencio por un rato, las chicas se miraban incomodas entre sí y no sabían a quien tirar al frente para que hiciera la dichosa pregunta.

Prota: Y en cuanto a la prostituta a la que yo antes llamaba “mamá“. . .

Las dos se quedaron viéndome con atención esperando una reacción de mí por mencionar a esa perra por el título que solía tener en mi vida.

Prota: Si volví a verla y hasta a hablar con ella, pero el primer contacto no fue conmigo.

Yui: ¿Primer contacto?

Prota: Luego de que nos mudamos del hotel donde vivía Emi-san. . .

.

.

.

Ellos dos se fueron por su parte y compraron una casa para envejecer juntos, yo iba de vez en cuando a saludarlos y cenar cuando no tenía mucho trabajo que hacer. En una de las tantas cenas Emi-san mandó a mi papá a comprar unas cosas para cocinar y cuando él se fue, ella se acercó a mí queriendo contarme algo que sabía que mi padre no iba a mencionarme ni por casualidad, pero que creyó que yo merecía saber.

Me sentó en la sala para comenzar a contarme que ella y mi padre tenían la idea de empezar definitivamente una vida juntos y estaban por casarse.

< ¡Qué hermoso! >

-Pero que buena noticia-

Yo me emocioné y comencé a felicitarlos y desearles lo mejor. Pero Emi-san me detuvo a la mitad para decirme que eso no era de lo que quería hablarme, ella tomó un poco de aire y suspiró profundamente.

Tomó mis manos y me dijo que mi padre quería cortar todo su dolor del pasado para darle su mejor versión, pero para eso también tenía que terminar su matrimonio anterior. Mi padre hizo todos los procedimientos, habló a un buen abogado de divorcios e hizo los respectivos papeles, se los envió a esa perra esperando que ella los firmara sin más.

-¿Y qué pasó?-

Emi-san me dijo que al principio estaban concentrados en los preparativos de su propia boda y sólo esperaban la llegada de los papeles firmados, pero que la devolución comenzaba a tardar cada vez más, yo estaba escuchando atentamente hasta que ella me tomó fuertemente de las manos y me miró fijamente para decirme:

“Tu madre vino aquí hace 3 días”

Yo quedé atónito por un rato, ella comenzó a contarme todo lo que pasó esa mañana: Fue muy temprano, mi padre se estaba duchando y ella estaba cocinando el desayuno cuando alguien sorpresivamente tocó la puerta de la casa, Emi-san se apuró a abrir la puerta y ni siquiera preguntó quién era.

-¿Y ahí estaba?-

Así es, me dijo que había una mujer muy alta en la entrada del pórtico, su cuerpo bien dotado destacaba mucho a pesar de la altura, su cabello negro y con unas pocas canas era reluciente e iba a juego con su piel morena, se le hacía raro lo arreglada que estaba y el olor a perfume que emanaba, tuvo la intuición de que era mi madre, pero no tenía tiempo de ponerse a investigar ya que no la conocía.

Ella le preguntó por si se le ofrecía algo, pero recibió una contestación con frialdad por parte de la zorra, cuestionándole quién era y por qué abrió ella la puerta en lugar de mi padre, aunque según Emi-san ella se refirió a él como “su esposo”.

<¿Con qué derecho?>

-Eso es muy desvergonzado-

Emi-san trató de cerrarle la puerta porque había logrado intimidarla, pero no podía hacer nada contra una persona con el doble de altura y fuerza. Esa mujer se metió a la fuerza a la casa mientras seguía preguntando por mi padre, la pobre Emi-san estaba encogida del miedo y no sabía qué decir, pero fue entonces cuando la espalda de mi padre se interpuso entre ambas cubriendo a Emi-san y dándole la cara a ella.

El ambiente se calló un segundo, pensaba que estaba por explotar una pelea, pero. . .

-¡¿Pero qué?!, no nos dejes así y luego te calles-

<Yui-chan, no grites>

-Pe-perdón, es sólo que me estaba emocionando-

Ella. . . Esa persona. . . La que alguna vez fue mi madre. . . Tomó la cara de mi padre y comenzó a llorar mientras se dejaba caer sobre él buscando consuelo en un abrazo, pero mi papá la empujó haciéndola perder el equilibrio y quedando sentada en el piso, miraba a mi padre con lagrimas en sus ojos pidiéndole perdón y llamándolo de maneras que solía decirle cuando todavía estaban juntos.

“¿Qué carajos haces aquí Yura?, te dije que firmaras los putos papeles de divorcio y que no quería volver a verte en mi vida”

Parece que mi padre habló por teléfono con mi madre cuando vio que los papeles de divorcio tardaban en llegar, ella debió haber rastreado la llamada, o algo así, para poder encontrarlo. A Emi-san le parecía un tanto surrealista la situación, ver a una mujer alta, bella e imponente transformarse en lágrimas, mocos y ruegos desesperados, y todo destinados a un hombre que la alejaba cada vez con más asco y desprecio, la situación terminó con mi papá echándola y cerrándole la puerta.

-No se detuvo ahí ¿Verdad?-

Ese despojo de mujer y de ser humano se quedó afuera, sola, golpeando la puerta y gritando junto con su lloriqueo patético, hasta podría parecer que ella realmente amaba a mi papá, pero era solamente una puta que no podía soportar haber perdido todo y no tener al único hombre capaz de verla como algo más que un pañuelo con el que limpiarse el semen.

-¿Tú qué hiciste?-

En el momento que me contó todo no dije nada, sólo pensé “esa maldita arrastrada” y le dije a Emi-san que tuviesen cuidado a partir de ese momento, sobre todo ella ya que estaban por casarse. Luego mi padre llegó y cenamos con normalidad. . .

.

.

.

Prota: Y ya.

Kana/Yui: ¡¿Que?!

Prota: Y sólo eso.

Kana: ¿Qué pasó con los papeles de divorcio?

Yui: Si, ¿Qué hay de la boda? ¿Se casaron?

Prota: Mi padre forzó el divorcio por la vía legal, la boda si se llevó a cabo y con seguridad, no hubo interrupciones y todos fueron felices.

Kana: Que aburrido.

Yui: ¿Tú volviste a ver a tu madre?

Prota: Si, pero también le dije que se perdiera y que no me volviera a molestar.

Yui: ¿Seguro que sólo fue eso?

Prota: Si, no fue la gran cosa.

Kana: Yo no te creo, seguramente debes tener más para contarnos.

Prota: Lo juro, no hay más.

Yui suspiró un poco y Kana se bajó de la mesa.

Yui: Bueno, creo que se alargó un poco la anécdota.

Prota: Les dije que era mucho para contar.

Kana: Creo que yo me iré a dormir.

Prota: Yo creo que también, mañana tengo que ver a un cliente importante.

Yui: Yo los acompaño, estoy agotada.

Ya en la cama, ambas se acostaron conmigo, Kana se acomodó en mi pecho mientras Yui compartía la misma almohada conmigo.

Prota: Por cierto, ahora que lo recuerdo, ¿Qué era esa competencia de la que estaban hablando antes?

Las dos se reían un poco mientras yo las miraba sin entender muy bien la situación.

Yui: Verás, Kana y yo nos pusimos de acuerdo en que competiríamos por ver cual de las dos se casaría contigo.

Prota: ¿Y qué pasaría con la otra?

Kana: La perdedora sólo sería tu novia.

Prota: Eso suena. . . Muy tonto.

Los tres nos reímos durante unos segundos.

Prota: Es muy tonto porque ya me casé con ambas.

Yui: *beso* ya lo sabemos, sólo estábamos jugando.

Kana: Pero yo tendré un bebé primero.

El sueño comenzó a ganarnos rápidamente y con él también llega el punto final a este día.

.

.

.

[Narrador]

Es muy lindo, ¿No es así?, el amor y los buenos recuerdos que se cultivan en el camino, el dolor es feo, pero a veces sólo es una pequeña prueba para la grandeza que reside en nuestro interior. Por suerte nuestro protagonista pasó por todas las pruebas que el destino tuvo para él y ya puede dormir tranquilo.

Pero hay algo que se olvidó de narrarnos en su historia y es el dichoso reencuentro que tuvo con su progenitora, ese mismo suceso pasó por encima de las doncellas, pero te aseguro que fue todo un festival de sentimientos amargos y mucho rencor, tal vez el protagonista no quiera hablar de eso, pero creo que para finalizar esta velada estaría bien que te cuente lo que pasó, sólo escucha con atención:

.

.

.

Nos situamos unos pocos días antes de la boda del padre del protagonista, este se encuentra en su oficina revisando un contrato, junto con abogados, para un cliente. El ambiente laboral era el normal, el trabajo era como cualquier otro, pero un pequeño pitido interrumpió a los reunidos.

Secretaria: Señor, esto. . .

Prota: ¿Qué sucede?

Secretaria: Es sólo que hay alguien queriendo verlo y-

Prota: No me importa quien sea, dile que venga en otro momento, es decir, cuando yo le diga que vuelva, estoy en medio de algo impor-

Secretaria: Dice ser su madre y quiere verlo.

El protagonista dudó por un momento.

Prota: ¿Cómo es ella?

Secretaria: Es muy alta y bonita, a decir verdad, usted si se parece a ella.

Prota: . . .

Nuestro querido amigo se quedó pálido y sin respiración al oír a su secretaria. No podía ser verdad, ¿Qué hacía ella aquí?, ¿Por qué quería verlo?, ¿Querrá dinero?, su cabeza era un manojo de preguntas y su cuerpo tiritaba al saber que ella se encontraba en el mismo edificio que él. No entendía tampoco su reacción, no estaba así cuando confrontó al bastardo rubio, entonces. . . ¿Por qué ahora estaba tan aterrado?

Secretaria: ¿Señor?, ¿Sigue ahí?

Prota: Haz que entre a mi oficina, ya voy.

Secretaria: ¿Está seguro?, si quiere puedo-

Prota: So-sólo. . . Déjala pasar. . . Sólo eso.

Secretaria: Está bien, señor.

Nuestro protagonista se levantó de su silla y desató un poco su corbata para tomar algo de aire y miró a los abogados con la poca seriedad que podía mantener.

Prota: Haremos un receso de 15 minutos y seguiremos con el trabajo.

Sin más, con un paso apurado y algo ansioso se dirigió a su oficina donde, al abrir la puerta, allí encontró a la mujer de la que antes hablaba su secretaria, ella estaba parada al lado de su escritorio sosteniendo un marco con una fotografía de su padre, su nueva esposa y él en lo que parecía ser una foto con un tono muy familiar.

La mujer acariciaba el vidrio como si estuviera rascando el anhelo de querer ser ella la que se encontraba con los dos hombres en esa foto. Tardó unos segundos en darse cuenta de la presencia del protagonista quien, al cruzar miradas con ella, sintió como nacía un sentimiento raro dentro suyo.

Yura: ¡Hijo!

La sonrisa en la cara de la mujer era de completa alegría y esperanza, sus ojos brillaban al ver a su hijo con otros aires, estaba más arreglado y hasta un poco más alto que la ultima vez que lo vio.

Yura: Mi amor, no sabes cuanto esperé para poder volverte a abrazar.

Se abalanzó sobre el chico quien todavía trataba de salir de su impresión al estar frente a la mujer que causó el peor episodio de su vida.

Yura: Te extrañé como no tienes idea, no sabes lo feliz que soy al poder tocar a mi pequeño bebé otra vez.

Seguía balbuceando cosas, nuestro protagonista sólo se quedaba callado y respiraba tratando de mantenerse tranquilo como si un depredador estuviese por comerlo.

Yura: Sabía que, aunque tu padre ya no quiera verme, tú siempre sabrás que yo soy tu mamá.

“MAMÁ” una palabra de 4 letras, se dice que su origen viene de los bebés ya que la “M” y la “A” son las letras más simples de pronunciar para un recién nacido. Pero para nuestro chico no son sólo 4 letras juntas, para él esa palabra tiene un peso incomparable para una persona que sabe llevar ese título con dignidad.

Es por eso que su cuerpo sintió tanta repulsión al escucharla dar por seguro que, a pesar de toda la mierda que tuvo que pasar, ella seguiría siendo su madre. Él no creía eso, sabía que ella no era su mamá ni parecido, era sólo una incubadora parlanchina de la que salió en algún momento de la vida, pero ¿Su madre?, ni de broma.

Prota: Por favor, aléjate.

Yura: Oh si, lo siento, me emocioné de verte luego de tanto tiempo, no sabes como he deseado volver a verte, mi niño.

Prota: ¿Enserio?, ¿Te emociona verme?, ósea que ¿Hacía falta que me orillaras a irme de la casa para que más de 5 años después quieras volver a tenerme contigo?

Yura: *sigh* Sabía que este tema tendría que hablarlo, no quisiera, pero-

Prota: No, claro que no quieres hablar de ello, a mi también me da asco de sólo recordar la más mínima cosa de esos tiempos.

Yura: Por favor, sé que estas enojado, sólo te pido que me escuches y que lleguemos a una solución pacífica y-

Prota: ¿Pacífica?, ¿Solución pacífica? *risa* ¡¿A caso te haces una puta idea de lo que fueron estos años para mí?!, ¿Tienes una idea de lo NADA pacífica que fue mi vida? . . . Y-y-y ¿Tú crees que con sólo una charla voy a olvidar que la mujer que me dio a luz es una puta barata?

Yura: No hace falta que lo digas así, yo sé que-

Prota: ¡¿Qué?!, ¿Qué mierda sabes tú?, tuve que escuchar como un tipo que podría ser tu hijo te hacía pedir que te la metiera sin parar una y otra vez, ¿Quieres saber qué es lo que creo yo?, creo que eres una cerda hipócrita y desvergonzada que quiere olvidar que alguna vez no fue más que el juguete sexual de un tipo cualquiera.

Yura: Ya basta.

Prota: Sabes bien que eres una puta, mentirosa y farsante, cambiaste toda tu vida y MI vida por conservar tú propio placer, maldita vieja ninfómana, arruinaste una familia entera solamente porque querías sentir una vara de carne tocando tu útero de prostituta y eso es algo que nunca borraras de tu cabeza, porque muy en el fondo sabes que no vales una porquería.

Yura: ¡Mocoso insolente!, No te permitiré que sigas hablando así de tu propia madr-

Todo el ruido y discordia de ese momento fue interrumpido por un sonido seco y directo, algo que con sólo escucharlo sabes que consigo no trae sólo violencia sino también rencor y la necesidad de corregir.

Un estruendoso cachetazo resonó en la oficina, el emisor de este mismo era del chico, mientras que la mejilla de la mujer fue la afectada por la misma. Ella se quedó en silencio mientras sentía cómo el ardor se expandía por su cara y también sintiendo que el mismo golpe la había desorientado un poco.

Yura: T-tú. . .

Prota: No vuelvas a decir que eres mi madre, no eres ni estarás cerca de serlo, tu oportunidad se fue junto con tus fantasías sexuales. . . tu y yo sólo somos dos personas que casualmente se conocen y que, a partir de hoy, nunca más volverán a verse, ¿Entendido?

No respondía, seguía tocándose donde le dolía mientras al mismo tiempo sentía que sus ojos ardían y se humedecían.

Prota: Llora si quieres, pero hazlo en silencio y no frente a mí, ver tu cinismo sólo me revuelve el estómago. . .

Yura: Yo sólo quería arreglar las cosas *sollozos* no la he pasado bien desde que se fueron y necesitaba volverlos a ver para poder estar bien.

Las lagrimas caían con mayor intensidad y volumen, pero nada de eso le hizo ni cosquillas al chico.

Prota: Ese es tu problema, nosotros tampoco la pasamos bien cuando nos fuimos, pero adivina qué. . . nosotros no necesitábamos volver a verte para estar bien.

.

.

.

Luego de toda esa escena, la mujer se fue para no seguir aguantando la humillación ni los hechos que la atormentaban, nuestro protagonista siguió su día con tranquilidad y se lo contó todo a la única mujer que él puede ver como una figura materna y, después de contárselo, le hizo prometer a Emi-san que no se lo dijera a su padre. No es que quieran guardar el nombre de esa mujer por algún trauma o miedo, pero las cosas se dieron en malos términos y al final ella cultivó lo que sembró, se dejó llevar y lo que comenzó como un contrato, terminó como una sentencia por su imprudencia, se olvidó que todo contrato siempre trae consigo la letra chica.

[FIN]