Roomie Play With Us <<Vminkook>> by drippy at Inkitt
Customize readability
Aa

roomie play with us <<VMINKOOK>>

Summary

Jungkook solo quería dormir después de su cumpleaños, no esperaba que su roommate llegara con compañía. —VMINKOOK— BOYPUSSY X BOYTITS - JIMIN & TAEHYUNG BOTTOM/JEONGGUK TOP - JIMIN RUBIO/TAEHYUNG CASTANO/JEONGGUK PELINEGRO - DIRTY TALK ! no recomiendo q se realicen ninguna d las conductas q se mostrarán aquí, se recomienda discreción. estas en todo tu derecho de que no te guste el boypussy asi que si esto no es de tu agrado t puedes retirar, SIN REPORTAR PORQUE HACER ESTO LLEVA MUCHÍSIMO TIEMPO, gracias.!! —CERIII

Genre
Erotica
Author
drippy
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter

El departamento estaba en silencio. 

La fiesta de cumpleaños de Jungkook había terminado hacía un par de horas. 

Los restos de pizza y los vasos de plástico vacíos aún decoraban la mesa baja del minúsculo living-comedor. 

En el dormitorio, la única habitación del apartamento universitario, Jungkook estaba acostado en su cama individual, pegada a la pared izquierda. 

No dormía.

Había escuchado la llave en la cerradura de la puerta principal. La puerta se abrió y se cerró con un golpe, luego llegaron los susurros y las risas ahogadas desde el pequeño pasillo.

—Shhh, bajo —susurró la voz de Jimin, clara y melodiosa incluso en un susurro. —Mi roommate está dormido.

—¿Estás seguro? —respondió otra voz, más grave y ronca. Una voz que Jungkook no conocía.

—Completamente. Es un dormilón, cuando se mete en la cama no hay ruido que lo despierte.

Jungkook, en la oscuridad, sonrió para sí. Roommate. Sonaba tan formal. 

Él y Jimin compartían este cubículo de cuarenta metros cuadrados desde septiembre. Era barato y estaba cerca de la universidad. 

Pero la convivencia había ido más allá de compartir el baño y la nevera casi desde el primer día.

La puerta del dormitorio se abrió lentamente. Un rayo de luz del pasillo se coló, iluminando por un segundo las dos camas individuales separadas por una mesita de noche. Jungkook cerró los ojos y fingió un sueño profundo, respirando de manera pausada y regular.

Vio a través de sus pestañas. Jimin entró primero, guiando al otro con la mano. 

El desconocido al que Jimin llamaría Taehyung, era alto, con el pelo largo. oscuro y ondulado que le caía sobre los hombros. Llevaba jeans ajustados y una camiseta. 

Jimin, en cambio, llevaba un vestido corto y negro que Jungkook le había visto ponerse para la fiesta.

—Es aún más pequeño de lo que dijiste —murmuró Taehyung, mirando alrededor.

—Si, pero es acogedor —susurró Jimin, soltando una risita. —Y barato. Aquí está mi cama.

Señaló la cama individual junto a la ventana, paralela a la de Jungkook, separadas por menos de un metro de espacio vacío. La mesita de noche estaba justo en medio.

Jimin dejó caer su bolso pequeño al suelo. Taehyung hizo lo mismo. 

En la penumbra, Jungkook los observó mientras se quitaban los zapatos. 

Jimin se sentó en el borde de su cama y miró directamente hacia la de él. Jungkook contuvo la respiración, manteniendo los músculos completamente relajados.

—¿No se despertará? —preguntó Taehyung, bajando aún más la voz.

—Ni aunque le cayera un ladrillo encima —afirmó Jimin, con una seguridad que hizo que Jungkook quisiera reír.

Jimin se deslizó hacia el centro de su cama y golpeó suavemente el espacio a su lado. 

Taehyung dudó un instante, luego se acostó junto a él, mirando hacia el techo. 

La cama crujió débilmente bajo su peso combinado.

Durante un minuto, solo hubo silencio. 

Jungkook escuchaba su propia respiración y el lejano rumor del tráfico nocturno.

Luego, un movimiento, un roce de tela.

Jimin se giró de lado, quedando cara a cara con Taehyung en la estrecha cama. 

Jungkook, a través de sus pestañas entreabiertas, vio su silueta moverse.

—Tenía miedo de que no vinieras hoy —susurró Jimin, su voz era suave e íntima.

—¿Después de todos esos mensajes? Tenías que saber que vendría —respondió Taehyung. Su tono era más bajo, más cauteloso, pero había algo en él, una vibración que Jungkook reconoció. 

Anticipación.

Vio la mano de Jimin elevarse, su contorno oscuro contra la tenue luz de la ventana. Esa mano tocó la mejilla de Taehyung, acariciándola con los nudillos. 

Taehyung no se apartó. En cambio, exhaló un suspiro suave.

—¿Y él? —preguntó Taehyung, haciendo un gesto casi imperceptible con la cabeza hacia la cama de Jungkook.

—¿Jungkook? Está fuera, profundamente dormido —dijo Jimin, y Jungkook juró que había un tono de provocación en sus palabras, como si supiera que él escuchaba. —No es problema.

La mano de Jimin bajó desde la mejilla de Taehyung hasta su cuello, luego hasta el hombro, y finalmente se posó en su cintura, sobre la tela de la camiseta. 

Jimin se acercó más. 

Sus cabezas estaban tan juntas que Jungkook ya no podía distinguir dónde terminaba una y empezaba la otra.

El primer beso fue silencioso. Solo un cambio en la respiración de Taehyung, un pequeño jadeo contenido. Luego, el sonido, un beso húmedo, lento. No un beso tímido de primera vez, este beso tenía hambre.

Jungkook sintió un calor familiar en el bajo vientre. Se obligó a permanecer quieto.

Los besos se hicieron más profundos, más ruidosos. Un chasquido suave y un gemido ahogado que salió de Taehyung cuando Jimin deslizó su lengua en su boca. 

La cama crujió de nuevo, con un ritmo lento y cadencioso. 

Jimin se movió, colocándose medio cuerpo encima de Taehyung, quien recibió su peso con los brazos alrededor de su cuello.

Jimin rompió el beso y bajó la cabeza. 

Jungkook vio su silueta moverse hacia el cuello de Taehyung. Vio cómo los hombros de Taehyung se tensaban y luego se relajaban cuando Jimin empezó a morder y besar su piel allí. 

Taehyung lanzó la cabeza hacia atrás, exponiendo más su cuello. Un suspiro largo y tembloroso escapó de sus labios.

—Aquí… —murmuró Taehyung, su voz apenas un hilo de sonido.

La mano de Jimin que había estado en la cintura de Taehyung comenzó a bajar. Se deslizó sobre el jean ajustado hasta el bajo vientre. 

Taehyung arqueó la espalda, presionando su cuerpo contra la mano de Jimin.

Jimin buscó el botón del jeans. 

Jungkook oyó el leve clic cuando se soltó.

Jimin metió la mano dentro del jeans, bajo la tela de la ropa interior.

Taehyung emitió un sonido ahogado, un sonido entre un gemido y un sollozo. Sus dedos se aferraron a los hombros de Jimin.

Jungkook no podía apartar la vista, la excitación era ahora una presión física en su cuerpo. Se ajustó mínimamente bajo la sábana, sintiendo la tensión en su propio boxer.

Jimin movía la mano con un ritmo claro, incluso desde la distancia. 

La respiración de Taehyung se volvió más rápida, más irregular. Jadeaba. 

La cama se mecía suavemente al compás de los movimientos de Jimin.

—Jimin… —susurró Taehyung, su voz cargada de necesidad.

—¿Sí? —respondió Jimin, su voz era una caricia en la oscuridad.

—No pares… por favor.

Jimin no paró. Se inclinó y capturó los labios de Taehyung en otro beso profundo, ahogando sus gemidos. Pero los sonidos se filtraban de todas formas. Pequeños gritos sofocados. 

El crujido constante de la cama.

Jungkook estaba completamente duro ahora. La farsa de dormir era cada vez más difícil de mantener. Cada jadeo, cada susurro húmedo, lo atravesaba como una corriente eléctrica.

La mano de Jimin salió del jeans de Taehyung por un momento. 

Jungkook oyó el sonido de la tela rozándose. 

Taehyung se quejó suavemente por la interrupción.

—Shhh —susurró Jimin. —Déjame quitarte esto.

Taehyung se levantó lo justo para que Jimin le bajara los jeans y la ropa interior hasta los tobillos, las pateó y quedaron en un montón en el suelo. 

Ahora Taehyung solo llevaba la camiseta holgada. Jimin, todavía con su vestido negro, se colocó de nuevo entre sus piernas.

Esta vez, cuando Jimin tocó, el sonido fue diferente, más húmedo, más directo. Un roce piel con piel. 

Jungkook lo oyó claramente. El sonido de los dedos de Jimin deslizándose sobre y dentro del coño de Taehyung.

Taehyung ya no intentaba contener sus gemidos. Eran bajos, guturales, salían de lo más profundo de su garganta. 

—Ah, ahí… justo ahí… —gimió.

Jungkook no podía aguantar más. Lentamente, con movimientos calculados para no hacer ruido, se quitó el boxer. La tela se deslizó por sus piernas y la dejó a un lado de la cama. El aire fresco de la habitación le dio la bienvenida, pero no enfrió el calor que sentía.

Se sentó en el borde de su cama, desnudo. 

Los dos chicos, absortos en su propio mundo, no lo notaron de inmediato. 

Jimin estaba concentrado, su brazo moviéndose rítmicamente mientras besaba los muslos de Taehyung, luego su estómago, luego otra vez su boca.

Taehyung tenía los ojos cerrados, la cabeza hundida en la almohada, los puños aferrados a las sábanas. 

—Voy a… Jimin, no puedo… voy a…

—No todavía —ordenó Jimin, su voz firme pero llena de calor. —Aguanta.

Fue entonces cuando Jimin levantó la vista. Sus ojos, adaptados a la oscuridad, se encontraron directamente con los de Jungkook que estaba sentado en el borde de su cama, mirándolos. 

No hubo sorpresa en la mirada de Jimin. 

Solo un brillo de reconocimiento, de complicidad. Una esquina de su boca se curvó en una sonrisa pequeña y traviesa.

Sin romper el contacto visual, Jimin retiró lentamente sus dedos del coño de Taehyung. Este gimió de frustración, con los ojos todavía cerrados.

—¿Por qué paras? —protestó, su voz quebrada.

—Porque hay algo mejor —susurró Jimin, su mirada todavía clavada en Jungkook.

Jungkook se levantó de la cama, sus pies descalzos tocaron el suelo frío. Se acercó paso a paso hasta quedar de pie junto a la cama de ellos. 

Desde allí, podía verlo todo con claridad. Taehyung, desnudo de cintura para abajo, con las piernas abiertas y temblorosas. 

Jimin, arrodillado entre ellas, con su vestido subido hasta los muslos.

Taehyung abrió los ojos. 

Primero vio a Jimin sonriéndole. 

Luego siguió su mirada y vio la figura de Jungkook de pie junto a la cama. 

Sus ojos se abrieron de par en par y un grito ahogado se le escapó.

—¿Qué…? —empezó a decir, su cuerpo se tensó, listo para alejarse.

—Shhh —dijo Jimin, colocando una mano tranquilizadora en su muslo. —Es Jungkook, mi roommate. ¿Recuerdas?

—¡Pero está despierto! —susurró Taehyung escandalizado, pero su cuerpo no se movió para cubrirse.

—Y está desnudo —añadió Jimin, su voz era una caricia seductora. —Y creo que le gusta lo que ve.

Jungkook no dijo nada. 

Solo miraba a Taehyung, luego a Jimin. 

Su erección era evidente, dura y curvada hacia su estómago en la penumbra.

Taehyung lo miró, su mirada bajó por su torso, hasta su entrepierna y luego volvió a subir a su rostro. 

El miedo en sus ojos se mezcló con algo más. 

Curiosidad. 

Excitación. 

Su respiración, que se había acelerado por el susto, no se calmó.

—¿Qué… qué está haciendo? —preguntó Taehyung a Jimin, pero su mirada no se apartaba de Jungkook.

—Lo que tú quieras —respondió Jimin. Se acercó a Taehyung y le habló al oído, pero lo suficientemente alto para que Jungkook también lo oyera. —Él me ha visto hacer esto antes, contigo. Le gustas, le gustamos.

Taehyung tragó saliva. Su pecho subía y bajaba rápidamente bajo la camiseta holgada. Miró a Jimin, buscando seguridad.

—¿Estás seguro? —preguntó, su voz era un suspiro.

—Más que seguro —afirmó Jimin. Luego se dirigió a Jungkook. —¿Vas a quedarte ahí parado toda la noche?

Esa fue la invitación. 

Jungkook se arrodilló junto a la cama, al nivel de ellos. 

El colchón individual era bajo, así que su rostro quedaba a la altura del de Taehyung, este podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo.

—Hola —dijo Jungkook por primera vez. Su voz sonó ronca, áspera por la tensión y el deseo.

—H-hola —balbuceó Taehyung.

Jimin sonrió, satisfecho. Con una mano, tomó la de Jungkook y la guió hacia el cuerpo de Taehyung. La colocó sobre su muslo interno, donde la piel estaba caliente y suave. Jungkook acarició esa piel, sintiendo cómo Taehyung temblaba bajo su tacto.

—Él está muy mojado —murmuró Jimin, como si compartiera un secreto. —Por ti. Por nosotros.

Jungkook deslizó sus dedos hasta encontrar el calor y la humedad del coño de Taehyung, este jadeó cuando lo tocó, su cuerpo se arqueó involuntariamente.

—Por favor… —susurró Taehyung, sin saber exactamente qué estaba pidiendo.

Jimin tomó la decisión por todos. 

Se inclinó y besó a Taehyung profundamente, al mismo tiempo que guiaba a Jungkook con determinación. 

Lo posicionó, la punta de su erección tocando la entrada empapada de Taehyung.

La diferencia fue inmediata y abrumadora. 

Taehyung rompió el beso con Jimin y dejó escapar un grito ahogado cuando sintió el contacto, mucho más grande, más sólido que los dedos de Jimin.

—Espera… es muy… —intentó protestar, pero Jimin lo calló con otro beso.

—Relájate —murmuró Jimin contra sus labios. —Déjate llevar.

Y Jungkook empujó suavemente al principio, solo la punta. Taehyung gimió, un sonido largo y tembloroso, sus uñas se clavaron en los brazos de Jimin. 

Luego, Jungkook empujó un poco más, hundiéndose en esa calidez increíblemente ajustada y húmeda.

Taehyung gritó, pero el sonido fue absorbido por la boca de Jimin, sus ojos se llenaron de lágrimas de sorpresa, de una intensidad que nunca antes había sentido.

Jungkook se detuvo cuando estuvo completamente dentro. Respiró profundamente, conteniendo el impulso de moverse inmediatamente. El sentimiento era abrumador, Taehyung lo rodeaba perfectamente, caliente y palpitante.

—Dios mío… —jadeó Taehyung, rompiendo el beso. —Estás… llenándome por completo.

—Esa es la idea —dijo Jungkook, su voz era un gruñido bajo.

Jimin observaba, su propio deseo evidente en su respiración acelerada y en sus ojos oscuros. Se quitó el vestido negro por la cabeza y lo arrojó al suelo, ahora estaba completamente desnudo también. 

Se acercó a Jungkook por detrás, pegando su cuerpo desnudo a su espalda sudorosa. Podía sentir cada músculo de su espalda tenso, podía sentir el movimiento de sus caderas.

Con una mano, Jimin acarició el costado de Taehyung que temblaba bajo su tacto. Con la otra, bajó por el abdomen de Jungkook hasta la base de su miembro, donde se unía a Taehyung. Allí, cerró los dedos en un anillo apretado.

El contacto hizo que Jungkook gruñera. Perdió el control por un momento y dio su primera embestida profunda. Taehyung gritó de nuevo, pero este grito estaba lleno de placer, no de dolor. Su cuerpo se abrió más, aceptándolo.

—Así —lo animó Jimin en su oído. —Muévete. Hazlo sentirla.

Jungkook comenzó a moverse. Al principio con embestidas lentas y profundas, midiendo las reacciones de Taehyung. Pronto encontró un ritmo. La cama individual rechinaba ruidosamente, sus chirridos se unían a los gemidos y jadeos que llenaban la habitación.

El espacio era un problema. 

La cama era estrecha para dos personas, y ahora eran tres cuerpos enredados. 

Las rodillas de Jungkook golpeaban el marco de madera, su espalda rozaba la pared fría cada vez que se hundía en Taehyung. 

Jimin, pegado a él por detrás, tenía que moverse con él, su cuerpo ondulando contra su espalda.

Taehyung ya no podía formar palabras coherentes. Gemía, gritaba su nombre, maldecía, suplicaba. —¡Jungkook! ¡Más fuerte! ¡Ah, por ahí, por ahí!

Jimin no era pasivo. Entre besos a la espalda de Jungkook y caricias a Taehyung, también buscaba su propio placer. Frotaba su coño contra la parte baja de la espalda de Jungkook, encontrando fricción en el movimiento de sus caderas. Sus propios gemidos se mezclaban con los de Taehyung.

—¿Te gusta? —le preguntó Jimin a Taehyung, su voz era un susurro ronco y excitado. —¿Te gusta sentir a mi roommate dentro de ti?

—¡Sí! —gritó Taehyung, sus ojos cerrados con fuerza. —¡Dios, sí!

—Es más grande que mis dedos, ¿verdad? —continuó Jimin, hablando directamente en su oído.

—¡Mucho más! —admitió Taehyung, sin vergüenza, perdido en la sensación. —¡Me está destrozando!

Jungkook sonrió, una sonrisa feroz y satisfecha. Aumentó el ritmo, sus caderas chocando ahora contra las de Taehyung con fuerza. El sonido de sus pieles sudorosas chocando se unió a la cama crujiendo y los gemidos.

—Pero yo también quiero —dijo Jimin de repente, su voz clara y decidida incluso jadeando. Su coño dejó de frotarse contra la espalda de Jungkook y en su lugar se deslizó entre sus propios muslos, tocándose con una urgencia que ya no podía contener. —Jungkook, no te olvides de mí.

Jungkook, sin detener su ritmo con Taehyung, giró la cabeza para captar los labios de Jimin en un beso profundo y desesperado. Podía sentir la humedad en los dedos de Jimin, podía oír sus gemidos ahogados contra su boca.

—No puedo… a los dos a la vez… —gruñó Jungkook entre besos y embestidas.

—Entonces cambia —ordenó Jimin, rompiendo el beso. Sus ojos brillaban con un desafío. —Yo también te quiero dentro. Ahora.

Con determinación, Jimin deslizó su cuerpo. Empujó suavemente a Taehyung para que se recostara de lado, frente a ellos. —Tú, aquí, no te muevas —le dijo a Taehyung, dándole un beso rápido y posesivo.

Luego, Jimin se colocó de rodillas frente a Jungkook, su espalda contra los pechos de Taehyung.

Jungkook, con un movimiento fluido, salió de Taehyung y guiado por las manos urgentes de Jimin y entró en su coño. 

Jimin lanzó la cabeza hacia atrás con un grito ahogado, sus manos agarrando las piernas de Jungkook.

—¡Sí! ¡Así! —gritó Jimin, su voz retumbando en el pequeño cuarto.

Jungkook lo folló con la misma intensidad, sus manos agarrando sus caderas mientras se movía dentro de su coño.

Taehyung, detrás de Jimin, no se quedó fuera. Besaba la espalda de Jimin, acariciaba sus pechos, y con una mano alcanzó la verga de Jungkook, sintiendo cómo se movía dentro de Jimin.

—No pares… no pares… —jadeaba Jimin, su cuerpo respondiendo a cada embestida.

Después de un par de minutos frenéticos, Jimin, con los ojos vidriosos de placer, empujó el pecho de Jungkook. —Ahora otra vez con él. Quiero verte.

Obediente, Jungkook salió de Jimin y volvió a entrar en Taehyung, quien lo recibió con un gemido de alivio y placer. 

Pero esta vez Jimin no se quedó atrás. Se colocó de rodillas a un lado de Taehyung, y guió la mano de Jungkook hacia su propio coño.

—Aquí —exigió. —Tú también a mí con los dedos.

Jungkook, con una concentación heróica, continuó su ritmo dentro de Taehyung mientras con la mano que Jimin le guiaba, comenzó a mover sus dedos rápido dentro del coño del rubio.

—¡Sí! ¡Los dos! —gritó Jimin, su cuerpo convulsionando entre la doble estimulación. —¡Así es como lo quiero!

Taehyung, sintiendo a Jungkook dentro de él y viendo cómo Jimin lloraba de placer a su lado, alcanzó un nuevo nivel de excitación. —¡No puedo más! —gritó.

Jimin cambió de posición una última vez. Se tumbó debajo de Taehyung, alineando sus cuerpos.

Jungkook entendió; con Taehyung encima de Jimin, él podía alcanzar a los dos. Continuó moviéndose dentro de Taehyung, mientras con sus dedos libres, o a veces cambiando ángulos, estimulaba también a Jimin. 

Los cuerpos estaban tan entrelazados que era difícil saber dónde empezaba uno y terminaba otro.

El orgasmo fue una explosión compartida. Taehyung gritó primero, su cuerpo arqueándose violentamente mientras Jungkook se venía dentro de él. El espasmo de Taehyung y los gemidos descontrolados de Jimin que alcanzaba su propio orgasmo bajo ellos, empujaron a Jungkook al límite. Con una última embestida profunda, se detuvo con un rugido escapando de su garganta mientras el orgasmo lo atravesaba.

Jimin, sintiendo las convulsiones de Taehyung y la corrida de Jungkook, tuvo un segundo y más intenso orgasmo, su cuerpo sacudido por temblores casi violentos, su grito ahogado por el hombro de Taehyung.

El silencio que siguió fue absoluto, roto solo por los jadeos pesados y agitados de los tres cuerpos. 

La cama estaba en un caos total. 

Las sábanas, mitad en el suelo, mitad enredadas alrededor de sus piernas. 

Las almohadas estaban en lugares extraños.

Jungkook, agotado, se desplomó hacia un lado, rodando para no aplastar a Taehyung. 

Terminó en el borde extremo de la cama individual, su cuerpo sudoroso pegado al de Jimin, que yacía en el medio. 

Taehyung estaba al otro lado, contra la pared.

Los tres yacían juntos, sin hablar, recuperando el aliento. El sudor se enfriaba en sus pieles y el aire de la habitación era pesado, cargado con el olor a sexo y a calor humano.

Taehyung fue el primero en hablar. Su voz sonaba ronca, usada. —Dios mío.

Jimin soltó una risa baja. —Te lo dije, mejor que mis dedos.

Taehyung se cubrió la cara con las manos, pero Jungkook podía ver su sonrisa a través de sus dedos. —No puedo creerlo. No puedo creer que acabemos de hacer eso.

—¿Te arrepientes? —preguntó Jimin, su voz era suave.

Taehyung bajó las manos, su rostro estaba sonrojado, su pelo pegado a la frente por el sudor. Miró a Jimin, luego a Jungkook, que lo observaba desde el otro lado de Jimin. —No —dijo finalmente, y sonrió. —No me arrepiento.

Jungkook sonrió también. Se sentía extrañamente cómodo, a pesar de la situación surrealista. —Feliz cumpleaños atrasado para mi, supongo —dijo.

Jimin rió, una risa genuina y alegre. —Sí, feliz cumpleaños. Este fue tu regalo.

—¿El regalo era Taehyung? —preguntó Jungkook, levantando una ceja.

—El regalo era esto —corrigió Jimin, haciendo un gesto vago con la mano para abarcar la cama deshecha y los tres cuerpos desnudos. —La experiencia.

Taehyung se rió, un sonido suave y cansado. —Entonces soy un regalo.

—El mejor —afirmó Jimin, girándose para darle un beso suave en los labios.

Jungkook observó, un calor diferente, más tranquilo, se extendía por su pecho. Miró a su alrededor. Su cama individual, vacía y ordenada, parecía estar a un mundo de distancia de este desastre cálido y sudoroso en el que estaba ahora.

—¿Y ahora qué? —preguntó Taehyung, mirando el techo.

—Ahora —dijo Jimin, bostezando—, intentamos dormir un poco en esta cama que es demasiado pequeña para los tres.

—Podría irme a mi cama —sugirió Jungkook, sin mucho convencimiento.

Jimin lo miró. —No te atrevas.

Taehyung se acurrucó contra Jimin, buscando calor. 

Jungkook hizo lo mismo por el otro lado. 

De alguna manera, los tres cabían, aunque justos. 

Jimin en el medio, Taehyung contra la pared, Jungkook en el borde exterior.

La habitación volvió a sumirse en el silencio, pero este era diferente. Cómodo y satisfecho. 

Jungkook cerró los ojos, sintiendo el calor de Jimin a su lado, escuchando la respiración de Taehyung volverse más lenta y regular al otro lado.

Justo cuando empezaba a quedarse dormido, Jimin habló de nuevo, su voz era un suspiro en la oscuridad.

—A la próxima, Jungkook, tú traes a alguien a casa.

Jungkook sonrió, sin abrir los ojos. —Trato hecho.

Y en el pequeño dormitorio, con las dos camas individuales, una vacía y la otra abarrotada, los tres se durmieron enredados en un sueño profundo y satisfecho.

Let drippy know what you thought about this chapter!
Love this

2

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Charly's Weihnachten

T.M: Ich kann es gar nicht anders sagen also ich liebe diese Geschichte einfach. Sie hat für mich einfach alles was es braucht. Sie hat mich einfach mitgenommen auf eine echt schöne Reise. Danke❤️

Read Now
Luna auf der Flucht

Uschi: Gute Story, guter Spannungsbogen

Read Now
Fashion victime du PDG

frodon: Histoire intéressante. Rythmée. Personnages attachants. Intrigue bien menée

Read Now
The Contract Wife

Chloé: En fait jai commencé a lire hier soir et meme etant maman avec 3 enfants en vacance j'ai terminé en 24h tellement que l'histoire et tous m'intriguait !! Jai hate de lire la fin !

Read Now
Buried Alive

Tamalar Burton: I was overwhelmed with feeling when the story started. Everything she went through at early pregnancy was a little scary but it seemed to work out really well. There were even some funny moments. It was a very romantic story.

Read Now
The Orc's Pet

amunracronos: Me ha encantado. Una historia corta para pasar una tarde leyendo y que te alegre el alma. Muchas gracias

Read Now
Broken Halos MC

Lise: Très bon moment de lecture. Ce qui est dommage c'est que leur histoire est trop rapide, l'attirance oui mais l'amour en 4 jours non. Mais je passe un bon moment de lecture. Ce livre est plaisant.

Read Now
Sweet Caroline

Piyu: Loved reading the story.Short and spicy.Not dragged much but overall a good story.Good work Author.

Read Now
Bad Influence

Natasha_Simon: Absolutely great story

Read Now