Único
Existían una enorme cantidad de cosas y situaciones que hacían vibrar con fuerza el cuerpo de JungKook después de un muy buen orgasmo, la lista era un tanto larga pero precisa, desde que su vivaz experiencia, sexualmente hablando se prendió y tomo gira por todas la posiciones del Kama Sutra, lo que más lo excitaba y se mantenía en el puesto número uno, era la maravillosa y dulce boca de su novio, toda ella siendo completamente la perdición.
No había labios mas gruesos, rosados y jodidamente perfectos en el mundo, eran simplemente algo de otro universo. Cada pequeño detalle en esa boca, lo era todo, la suave y experta lengua, la profundidad y resistencia de su garganta, la manera de chupar y saborear hacían de una noche de sexo en algo espectacular.
Se podría decir que JungKook era adicto a esa sensual boca.
Lo era tanto que leer en la pequeña hoja de cuidados para la nueva perforación en la boca de JiMin lo estaba abrumando a tal grado de sentir que la presión sanguínea bajaba y subía.
Cuando JiMin le llamó un rato después de hacerse la perforación le comento lo bien que quedó y que absolutamente no existía dolor, pero que a pesar de ello, se requerían de ciertos cuidados de cuales debía cumplir a un cien por ciento porque era una de esas zonas super peligrosas de las cuales estaban propensas a contraer infecciones.
PEro...
Esta nueva idea/capricho de su bonito novio lo estaba sobrepasando.
Y el mismo se estaba sobrepasando, porque no debería estar temblando mientras leía los cuidados que su novio debía seguir. No debería estar sufriendo porque su novio se miraba lo suficientemente feliz por su nueva "adquisición" aunque no estaba seguro de llamarlo de esa manera.
Quizás era un adicto, pero... ¡pero era feliz!
Yyy...
Estas recomendaciones
Solo lo estaban llevando a un jodido dolor de cabeza
"Cepillarse los dientes de 3 a 5 veces.... no consumir alcohol, cítricos.... no practicar sexo oral... no tomar lech...
Espera...
NO.
SEXO.
ORAL
DURANTE UN MES"
Un puto mes
JungKook observa a JiMin preocupado y coloca una de sus manos sobre su frente — creo que me voy a desmayar.
—Eres tan exagerado— JiMin dice mientras suelta una risita
JungKook observa una vez más la pequeña hoja y a su chico de cabellos rubios — ¿Es-es una especie de broma? — el fruncimiento en la frente de JungKook hace a JiMin entrecerrar los ojos.
—No. Es todo muy real. — toma entre sus manos la nota y la guarda en uno de sus bolsillos traseros del pantalón.
—JiMin. Un mes sin sexo, vamos a morir. —la risita hizo al castaño mirar con más preocupación a JiMin.
—Eres fuerte cariño, y no es un mes sin sexo, hay que recordar que no es la única parte donde puedes poner esto.— la mano del rubio dio un ligero apretón a la polla del menor, mientras sonreía mostrando todos sus dientes, dejando ver el inicio del "smiley" que JiMin anunció se haría, porque se le hacia súper bonito.
—Eres un sucio atrevido, Park. Ni porque estamos en la casa de tus amigos te controlas.
—Lo aprendí de ti— le saca la lengua y le sonríe una vez más, las pequeñas bolitas del arete asomándose, realmente se miraba genial.— así que guarda tus palabras, Kook.
El sonido de la puerta siendo abierta saca de su conversación a ambos chicos, viendo a un YoonGi entra por la puerta principal junto a Hobi quien carga cuatro bolsas con frituras, latas de alcohol y unas extras para JiMin con jugos frutales.
—¿No se supone que fuiste con HoSeok para ayudarlo?— pregunta JiMin entrecerrando sus ojos.
—Mi compañía es simple ayuda, y HoSeok es completamente capaz de cargar esas bolsas, ¿verdad?— el chico en cuestión asiente con una sonrisa radiante y se dirige hacia la cocina donde TaeHyung se encuentra "ayudando" a SeokJin con unos snaks.
— ¡Completamente te envidio!—suelta JiMin mirando al chico de cabellos negros.— como es posible que lo tengas tan amaestrado, yo quiero ese control con JungKook.
— JA! En tus sueños cariño. — suelta JungKook mientras se dirige a la cocina por bebidas. JiMin le saca la lengua una vez más y YoonGi roda los ojos ante lo infantil que es JiMin algunas veces.
—pero en serio YoonGi, JungKook debería cooperar algunas veces como HoSeok. — JiMin observa el marco de la entrada a la cocina y sujeta el brazo de YoonGi. Con su mano libre eleva un poco su labio superior para mostrarle al pelinegro su "smiley" —hice esto, por la mañana.
—Sí JungKook envió un mensaje sobre eso al grupo, realmente es bonito, veo porque lo hiciste. — comenta mientras JiMin observa una vez más a la cocina.
—Esa es la cosa— JiMin muerde su labio inferior — ha sido una excusa. —YoonGi entrecierra los ojos.
— ¿A que te refieres?
—JungKook...—las mejillas de rubio se tornan rojitas por lo que está a punto de decir. — JungKook es adicto a mi boca.
—Ehh??
JiMin se acerca más al chico y le dice en un susurro — es adicto a que se la mame.
Los ojos de YoonGi se abren en sorpresa para luego soltar una carcajada, una que parece hará que termine con ojos llorosos por la falta de aire y la diversión.
— ¿Estas de joda?
—Claro que no, es muy real, te juro que me duele la quijada. —el pelinegro vuelve a reír mientras se inclina un poco agarrándose el estómago.
—Chicos, de que tanto se ríen— pregunta TaeHyung, quien sujeta entre sus manos una bandeja con frituras y cremas para comer.
YoonGi se limpia las lágrimas que salieron de sus ojos —Es que, es que JiMin me acaba de contar que...— el rubio le da una mirada, una que indica que no se lo cuente porque JungKook también viene saliendo de la cocina.— porque JiMin me contó un chiste.— TaeHyung entrecierra los ojos
—Me suena a mentira. —El chico se encoge de hombros—pero por ahora lo dejaré así, más tarde seguiré con esto.
El trío se mira por unos segundos hasta que Tae se aleja hacia la televisión.
YoonGi se encoge de hombros.
Kook le sonríe a JiMin y le tiende una botella con jugo de mango. — Tu favorito. ¿que se traen entre manos ustedes tres?— pregunta mientras se acerca y lo abraza por la cintura, el pelinegro se gira para poder contener la risa que aún tiene por la situación
—Gracias bebé. Y no es nada, ya vez como es de curioso Tae.
La voz del mencionado se escucha por toda la casa —Jin, dile a tu hombre que se apure, queremos empezar a jugar y él no se apura.—grita Tae ya sentado en el sofá, JungKook se aparta de JiMin.
—Es mi momento de recuperar mi puesto. — el rubio le sonríe.
—anda, ganarle a Tae.
●●●
Una semana más tarde JungKook se encontraba más nervioso que los días anteriores, poniendo nervioso a JiMin más de lo que realmente estaba dispuesto a aceptar. Las cosas no estaban saliendo como él lo había planeado, sabía que el piercingera una excusa que utilizó porque le daba más pena admitir a su novio adicto a su boca, que en efecto, su adicción estaba fuera de control.
Era realmente vergonzoso.
El de menor estatura trataba de entender el cómo hacer que JungKook tuviera ese libido sexual aplicando diferentes técnicas, su boca no era lo único que podían usar.
A JiMin en un principio le pareció algo súper caliente el cómo su novio se ponía con solo ver su boca, pero existían limites, y el hecho de sufrir dolores en su parte del cuerpo más utilizada últimamente era que el limite había sido cruzado.
Por dios, unas semanas atrás requirió de una cita al médico por dolores de garganta, fue la cita más vergonzosa de todas, el medico en cuestión le dio la charla de su vida, mencionado las complicaciones del sexo oral cuando se practicaba en exceso, como el VPH era una de las principales causas de complicaciones. Por el jodido infierno, tuvo que hacerse estudios para descartar cualquier posible complicación, gracias a la vida no era más que nada exceso de "uso" pero el médico le advirtió que necesitaban parar el maldito ritmo y empezar a variar a la hora del sexo.
El piercing era una excusa, porque a pesar de que a JiMin no le diera vergüenza como JungKook lo viera hacer sus necesidades más básicas el hecho de decirle todo lo que el médico le comentó, le hacía poner la piel de gallina, era una cuestión de horror y vergüenza.
Un día JungKook había dicho que no podía tener sexo sin la boca de JiMin, eso hizo enojar al mencionado.
Así que las cosas se estaban poniendo un tanto frías y difíciles.
●●●
Dos semanas más tarde JungKook entró a la habitación de JiMin quitándose la ropa. Él rubio se incorporó de la cama, quedando sentado mirando fijamente cada prenda que era desprendida.
—¿y ahora que te sucede? —Pregunta divertido JiMin, pero tratando de mantener el semblante frio.
—Dos semanas JiMin, dos semanas sin sexo son como morir, no me importa que tu boca este indispuesta, lo único que quiero es hacerte sentir bien, mientras tu me hagas sentir bien también. — JungKook bajó sus calzoncillos dejando libre su erección, JiMin lamio sus labios.
—Así que, ¿me estás diciendo que quieres follarme, y no la boca? — el contario le dedicó una mirada sufrida.
—bebé... no me importa tu boca, bueno sí, porque todo de ti me importan, pero a lo que quiero llegar es que no necesito de ella para hacerme sentir bien, solo te necesito a ti, todo tu. — el rubio se levantó de la cama y caminó donde JungKook quedando para justo frente a él, le dedicó una mirada de cuerpo completo.
—Ay Jeon. Tú no eres adicto a mi boca, eres adicto al sexo, pero así me encantas. — JiMin posó sus manos sobre los hombros de su novio y pegó sus labios a los delgados de JungKook. Las manos grandes amasaron con mucho ímpetu el redondo trasero del rubio. JiMin deslizó una de sus pequeñas manos hacia la polla de JungKook, escuchando un jadeo ronco y sexy. —Eres un guarro cariño, pero uno muy lindo.
JungKook lo cogió por sus piernas cargándolo para llevarlo a la cama. JiMin sentía como la polla rozaba con la tela de sus bragas.
—Te voy hacer que me recompenses estos últimos días sin acción. —decía JungKook mientras dejaba un reguero de besos a lo largo del cuello y clavículas del rubio. —Te haré sentir tan bien.
—Tu siempre me haces sentir bien. — coge en sus puñitos el cabello de JungKook sintiendo como poco a poco baja hacia su polla. JiMin cierra sus ojos al sentir la primera lamida, se retuerce de placer y sienta un ligero gemido. — ¿te gusta cariño?
—No hagas preguntas estúpidas, sabes que siempre gusta, solo sigue.
Y JungKook no necesitó más para hacer sentir de la mejor manera que pudo, lo lamió en todas partes, le mencionó una infinidad lo bello que era, lo folló tan duro pero también le hizo el sexo más dulce que en ese momento su calentura le permitió. Se corrieron tantas veces que las sabanas eran un desastre de fluidos y sudor.
La cabeza de JiMin se mantiene en el pecho de JungKook, respirando calmado. Las sabanas ya fueron cambiadas y sus cuerpos se encuentran cubiertos por prendas.
JungKook se llame los labios y hace un ruidito con la garganta tratando de llamar la atención de su novio. —JiMin.
—¿Qué pasa cariño? —El chico se incorpora al igual que JiMin y ambos quedan sentados mirándose.
—Te quiero pedir disculpas, sé que hice un alboroto por lo del "smiley" sabes que me encanta todo de ti, no sé qué me pasa con tu boca, era solo que estaba tan acostumbrado, no lo sé, me puse muy tonto con todo esto. —las mejillas del chico se pusieron coloradas.
—Eres un amor —JiMin tomó sus manos — la verdad es que te entiendo, así como tu estas obsesionado con mi boca, yo lo estoy con tu polla. — el rubio miró hacia el área el cuestión viendo como un bulto comenzaba a crecer. Jimin sonrió, y JungKook soltó una carcajada.
—Sé que lo estas, desde nuestra primera cita me lo dijiste. — el rubio se encoge de hombros.
—La cosa aquí es que es piercing es una excusa. —JungKook frunce el ceño.
—¿Qué quieres decir?
JiMin lame sus labios. — hace unas semanas fui al médico por dolores en la garganta, me dio la charla de mi vida y me dijo que como todo en exceso era malo. — JungKook abrió la boca sorprendido.
—¿Porque no me habías dicho esto?
— bueno, verás... me dio pena.
—¿Pena? Park JiMin como te puede dar pena decirme esto y no que te gustaba como se marcaba mi polla en el pantalón cuando nos conocimos.
—Hay cosas que uno no se puede explicar, sabes. —JungKook rodó los ojos.
—Eres extraño Park pero así te amo, solo quiero que te quede claro, que no debes hacer cosas como estas, cuando algo pase quiero que me lo digas. Eres mi prioridad y necesito cuidarte.
JiMin asistió y recargó su cabeza en el pecho de su novio.
Quizás todo había salido muchísimo mejor de lo que había planeado.
———
Alo.
Aquí les traigo algo cortito.
Espero les guste.
Tengan un bonito día.