Demonio sexual - Kookmin

Summary

—No importa el disfraz kookie. —le empuja para darse un poco de espacio y abrir sus piernas—después de esto. Talvez te diga que soy esta noche.

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1
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n/a
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18+

Única parte


— ¿Iras a la fiesta de TaeMin?—pregunta YoonGi mientras recoge sus cosas y las mete dentro de su mochila.

—No lo sé. Sabes que esos eventos no son lo mío. —le responde JungKook imitando la acción del peli negro.

YoonGi niega con la cabeza—Este es nuestro último año en la universidad, sería bueno que asistas. Podrías encontrar a alguien...—El castaño le mira mal.

—No necesito encontrar a nadie. —responde mientras se levanta del banco y se encamina a la puerta de salida, como el resto de sus compañeros de clases.

El de menor estatura lo alcanza cogiéndolo del hombro — sabes que lo necesitas, por lo menos un polvo. — Dice sin soltarlo, porque sabe que se irá para evitar a toda costa esa charla. —desde YeonGi no he visto que interactúes con nadie...y de eso fue hace un año. —JungKook pone los ojos en blanco.

—Está bien. Está bien. —le dice para poder irse y dejar de lado esa conversación. YoonGi le sonríe. —Bien, recuerda llevar disfraz. —y con eso ambos toman caminos diferentes ya qué su siguiente clase es diferente.

Y era completamente verdad, hacía ya un año que JungKook no compartía su vida con alguien más, desde su ruptura con la linda chica dos años mayor que él, su mundo se había dedicado un 110% a la escuela, vídeo juegos y escuela de nuevo, no había cavidad para nada más, o por lo menos así lo planteo él un año antes. Jodidamente había sufrido por lo sucedido, pero maldita sea, el último año de su vida había sido el más aburrido, definitivamente necesitaba salir, YoonGi tenía razón, una fiesta le vendría de maravilla y si en esta conseguía un buen polvo, no podría quejarse. Aparte no era simplemente una fiesta de fraternidad normal, el mes, las fechas, el ambiente... Todo ameritaban la fiesta de octubre: Halloween. 

Tendría que buscar un buen disfraz. 

•••

—Creo que no fue buena idea. —comenta JungKook viendo las decoraciones exteriores de la casa frente a sus ojos, la música que ambienta el lugar sonando con fuerza, luces de colores adornando ventanas, el patio decorado con calabazas y un espantapájaro que de espantar se llevaba el premio, ¿Cómo era posible que esas cosas realmente dieran miedo, y no precisamente a pájaros? un puñado de universitarios con distintos disfraces se avistan en el patio y dentro del lugar. —Definitivamente no fue buena idea. — le comenta una vez más a su amigo, que se encuentra junto a él, dentro del coche de Tae. 

—No empieces. — dice YoonGi mirándose por última vez en el pequeño espejo de la visera, para percatarse que ningún indicio de su maquillaje fue dañado. —Ya estamos aquí, y me dijiste que lo intentarías. Así que anda chico, que Tae y yo no desperdiciamos nuestro tiempo buscando un buen traje para ti y que al final no quieras usarlo, ¿verdad tae?— yoongi le mira expectante a lo que su novio asiente. 

Al final ni se había preparado para la fiesta, ni una mascarita cutre se buscó para disimular y parecer que por lo menos se esforzó. Con sus amigos en casa echando furia por la boca, terminaron comprando un dizfras para jungkook, no era el mejor, ni el mas original, pero era lo único que consiguieron unas horas antes, YoonGi casi sufre un ataque de histeria, pero al final lo habían logrado y por absolutamente ninguna razón dejaría que JungKook se fuera de ese lugar sin experimentar una buena fiesta y porque no, una buena follada con una o un lindo chico. 

JungKook gruñe y su amigo le mira mal a lo que él menor se arrepiente. Su hyung le daba cierto miedo algunas veces. Más que ese horrible espantapájaros. 

Resignados, el trio de chicos bajan del auto, encaminándose a la casa y adentrándose a la multitud, todos contrajes tematicos desde el típico traje de vampiro a trajes de chicas, medio desnudas, ¿acaso competían entre ellas en  quien tenía el traje más provocador? Pensó JungKook. 

YoonGi y Tae iban agarrados de la mano para no separarse en el transcurso para llegar a con NamJoon, otro amigo de la universidad. 

YoonGi iba vestido de gatito, Taehyung había estado molestando a su novio con que se vistiera de ese animalito, pero él mayor de los tres se negaba cada que pudiera, al final Kook no supo cómo  Tae logró hacer que su hyung le hiciera caso, pero realmente se imaginaba algo, y si no se equivocaba no quería enterarse nunca. 

Él menor cogió entre sus dedos la pequeña cola larga del traje que sus amigos eligieron para él e intentó llegar a la sala donde sus amigos se hallaban. 

Pero un pequeño choque y una derramada de bebida, cambió todo su propósito. 

JungKook miró hacia abajo y un pequeño ser vertido de ¿ángel? Ni siquiera estaba seguro. Se hallaba sobre el suelo, soltando maldiciones y pataleando. 

— ¿Estás bien?—El castaño lo tomó de los costados para ayudarlo a ponerse de pie. 

— ¿Y tú que...—El desconocido elevó la vista molesto. Sus palabras quedando a medio camino—y-yo estoy bien. — soltó finalmente. Observando que la bebida había manchado ambos trajes. —Si quieres— con su dedito apunta a la mancha en el traje rojo de JungKook— puedo ayudarte a limpiarte— el castaño se mira a ambos, y se percata del desastre. 

—Oh, está bien, claro. — él rubio lo coge de la mano y comienza a abrirse paso entre la multitud. 

—Por cierto, mi nombre es JiMin. — menciona, comenzando a subir las escaleras.

—JungKook, mi nombre es JungKook.— dice, mientras observa con más detenimiento los detalles del traje del chico. 

JungKook había jurado que era un ángel, estaba casi seguro, pero observando los detalles se da cuenta que no era así, no sabría describirlo pero estaba seguro que un ángel, no llevaría un short y top tan diminutos de color blanco acompañado de alguna especie de tela brillosa, de su espalda dos alas pequeñas se encontraban, parecían delgadas y demasiado frágiles, y esa pequeña y larga cola color negro, le indicaba de todo, menos un ángel. 

Él chico era precioso, y torpe al parecer, pero lo había visto muy nervioso y parecía ser buena idea limpiarse un poco, después de todo, iba llegando y su único requisito para irse se ahí, era obtener un buen polvo. 

Sintiendo que su mano es liberada, regresa sus pensamientos al mundo actual, viendo como JiMin abre la puerta de una de las habitaciones de la planta alta, sin meter mucho rollo se adentra a la habitación grande y pulcra. Una cama con sabanas negras ocupaba el mayor espacio y un pequeño tocador con cremas y demás cosas. 

JungKook camina hacia la cama y se sienta.

—Iré a por un trapito y un poco de agua. —le avisa el rubio, perdiéndose en las profundidades de la puerta del baño de la habitación. 

Él celular del castaño suena con el tono que YoonGi se puso él mismo para llamadas. La pequeña imagen de YoonGi y Tae juntos le corroboró que se trataba de su hyung. Deslizando su dedo sobre la pantalla para contestar.

—Que...

— ¿Dónde estás? No me digas que te fuiste, porque te dejo de hablar, ¡me oíste! —el menor separa el aparato de su oído, tratando de salvarse a si mismo  de que su amigo le deje parcialmente sordo.

—Tranquilo hyung, estoy en la planta de arriba, su...

—¡Ya conseguiste a alguien tan rápido! Kookie... directo al objetivo. —yoongi se rie, y escucha como le dice a tae que ya consiguió con quien follar.

Rodando los ojos JungKook bufa. —Claro que no. Sucedió un incidente y vine a limpiarme... Bueno vine con él para que me limpie. O algo así, no sé. —La carcajada de YoonGi, casi vuelve a dejar sordo al menor.

—serás tonto y despistado. Bueno, igual, en cuanto terminen de limpiaaaarte, como tú dices, bajas. Nam ha roto la mesa de centro, Jin le estaba dando una regañiza, te lo perdiste. —platica soltando risitas— bueno te dejo, aprovecha...¡ y recuerda usar protección! No quiero saber que luego andas con algo raro en tu cosita. ¡Adiós! —y con eso ultimo él mayor de ambos cuelga. El castaño rueda los ojos exasperado.

La pequeña, larga y delgada cola de JiMin capta la atención del menor, percatándose de lo cerca que esta del borde la puerta del baño, seguramente estaba por salir, se dijo a sí mismo.

—Listo. — dice el chico elevando el trapo en el aire. ¿Cómo era posible que con ese conjunto se mirara tan tierno y caliente pero no al grado de ser vulgar, como el resto de personas que vestían así? JungKook tenía problemas con ese pequeño chico vestido de a saber qué cosa. — He tardado porque el agua caliente no quería salir—Pucherea unos segundos—pero al final lo logré — le sonríe. 

Las pequeñas manos del rubio se colocan sobre el borde de la cama —Voy a limpiar primero tu torso. 

—claro. —dice simplemente. Las manitas de JiMin colocan el trapo húmedo sobre la enorme mancha de bebida sobre la tela del traje, con movimientos lentos pero fuertes, logra disminuir el intenso color de la bebida y el olor fuerte a alcohol. —Ohh, ha quedado como nuevo. —menciona Kook, observando el trabajo del rubio.

El pequeño trapo pasa lentamente a limpiar el regazo del castaño, frotando sus muslos y cerca de su miembro. 

JungKook se percata de eso, —yo puedo limpiarme solo esta vez. — dice. Siendo ignorado por completo. 

JiMin eleva la vista hacia el chico y le sonríe de lado, con una de sus manitas masajea el ahora duro y erecto pene de JungKook. —Yo puedo hacerlo Kookie. —esa voz, el menor casi se viene con la voz melosa y tierna del chico. Los ojos del castaño se cierran por las caricias, dios, esas manitas lo eran todo, o su gran falta de sexo durante los últimos meses, lo hacían excitarse con todo. 

JungKook se contiene unos minutos, igual su punto principal era conseguir un buen polvo, y con la suerte que se cargaba parecía que había mejorado, JiMin era tierno, bonito y caliente. Podría con ello. 

Las caderas del chico que parecía ángel por su lindo rostro son sujetadas con las grandes manos del menor. JungKook coloca el pequeño cuerpo sobre el colchón, observando con deteniendo que es lo que estaba por tener. Los labios del rubio entre abiertos, JiMin pasa su rosada y húmeda lengua sobre su labio inferior. 

Un gruñido sale de la cargante del castaño y se lanza a besarlo con rudeza, choque de lenguas y dientes de por medio, JiMin pasa sus dedos sobre los botones y el pequeño zipper del traje, intentando deshacerse de el, lo antes posible. JungKook coge entre sus dedos los rubios cabellos, besando con devoción y mucha saliva esos labios rosados y gruesos. Jugando con la lengua del chico, mordiendo y chupando sus labios. Era perfecto. Un pequeño diablillo perfecto. 

Finalmente la prenda de JungKook fue liberada, el chico se separó y con movimientos rápidos se despojó de ella. La lengüita del rubio se pasó por su labios de nuevo, observando con deteniendo la enorme y dura polla frente a sus ojos. 

—Sobre la cama. —ordena y JungKook obedece al instante. 

—Se mira tan buena, tan jugosa. —con un respingo JungKook toma su polla con la mano, recibiendo un gruñido en respuesta. 

—Aleja tu mano, yo me encargo. 

Y no necesito más, la caliente lengua del chico se pasó sobre la larga y gruesa polla, chupando y pasando en círculos su lengua sobre el rojizo glande, pequeñas y blancas gotas de pre eyaculación brotando. Los ojos de JungKook en blanco por el placer, sensaciones tan gratas, JiMin era excelente haciendo mamadas. No importaba el tiempo sin sexo, JiMin era un dios con la boca. 

El chico succionó una vez más antes de comenzar a bajar la cabeza y meter toda la longitud en su boca. —Dioss... Esa boquita. —las caderas del chico intentando moverse. —Apresúrate JiMin. —Y él chico lo hizo, con movimientos más rápidos y lamidas más frecuentes la esencia del chico brotó de la roja cabeza, chorros blancos y cargados directos a la boca de JiMin, quien al tragarlo se vino en sus pequeños short. 

Jo-der.

—Kookie... —dice entre jadeos— eres tan bueno. — la colita de JiMin meciéndose en el aire. JungKook no se percata de ello y con la fuerza poco a poco recuperada se lanza hacia él rubio y lo besa una vez más. 

—Es mi turno de complacerte. —  

Una ola de besos húmedos y rápidos son dados en el cuerpo del rubio. Su mandíbula, clavículas -gracias al cielo ese top las dejaba al descubierto- su pancita lechosa, cada sitio libre de tela, siendo besado y succionado, jungkook reconfortado de saber que próximamente ese chico tendría marcas, marcas que el provocó—Eres demasiado lindo.—

JiMin gime, y con sus pequeñas manos coge los cabellos de JungKook para hacer que bese sus labios una vez mas. —Y tu eres demasiado delicioso...—dice entre jadeos.— quiero mas, kookie— él chico se baja el short de un tirón. su larga cola sujetando una de las piernas de JungKook.—quiero mas de tu dulce y reconfortante esencia— sus labios siendo lamidos ante el recuerdo de hace segundos.

Jungkook mira unos segudos hacia su pierna, ligeramente confundido por la extraña habilidad de esa cola traviesa. — tu dizfras es muy imaginativo JiMin, y muy hábil, no se como demonios haces eso con la cola. — JiMin le sonríe 

—No importa el disfraz kookie. —le empuja para darse un poco de espacio y abrir sus piernas—despues de esto. Talvez te diga que soy esta noche.—Un gruñido sale de la garganta de JiMin al ver esa rosada y fruncida entrada. JungKook toma entre sus manos su dura polla y estimulandola ante la expectativa de saber que pronto será abrazado por un culo perfecto. Una de sus manos va hacia la entrada del chico y con uno de sus dedos empieza a preparar al chico.

—Kookie... Dejemonos de rodeos y metemela. — dice él rubio moviendo sus caderas y meciendo su colita en el aire. —Vamos kookie. Estoy listo. 

—No quiere hacerte daño.

—No lo harás. Apresurate kookie. Necesito probarte de nuevo. 

Y JungKook no lo hace esperar, la cabeza roja y dura, se adentra al culo del chico, JiMin cierra sus ojos ante la satisfacción de ser llenado, sus caderas moviéndose.

—Mueve. — los ojos de JiMin abiertos, tan negros que confundieron a JungKook. 

—JiMin, tus- tus ojos. — el chico cambió posiciones de un momento a otro, JungKook bajo su cuerpo. Jimin sentado sobre la polla de JungKook. —No importan mis ojos —Dice tiernamente. La energía de JungKook disminuyendo, sintiéndose cada vez mas débil. 

—¿que esta pasando JiMin? — sus ojos adormilados, no recordaba haberse sentido de tal manera desde la vez en la que tuvo aquel accidente y perdió mucha sangre. Parecía que algo le estaba chupando la existencia o algo así. 

—Tranquilo kookie. Solo unos segundos mas, solo dame un poquito de tu esencia, solo un poquito más — pronuncia entre saltos rápidos y descontrolados. JiMin agarra su propia cola con fuerza cuando siente que el chico casi dormido esta por venirse, con un último salto, se quita de sobre JungKook un con su mano libre agarra la polla, para recibir las perladas lineas, llenando por completo la boca del chico. Logrando por segunda vez, hacer venir a JiMin. 

—Eres delicioso. 

Escucha JungKook por última vez. Su cuerpo cayendo en un libre y descansador sueño. 

••• 

Después de esa noche, JungKook habia despertado con su traje improvisado medio puesto, en la habitación donde había tenido en sexo mas extraño de su vida. 

les platicó a Yoongi y a tae su extraña experiencia, tratando de omitir los detalles. Tampoco estaba dispuesto a contar su intimidad como si nada. De JiMin no supo mas, de hecho nadie sabia de ese tal "JiMin" y JungKook había entrado en una especie de investigación, nadie conocía al chico, lo cual le parecía lo mas extraño, rebobinando lo sucedido, y sin querer creer lo que las cosas obvias le decían, JungKook terminó una noche buscando sobre demonios, sí, demonios, yoongi le había comentado sobre demonios sexuales, llamados "íncubos o súcubos" algo que al principio le pareció estúpido, pero entre tanto recuerdo, la imagen de JiMin y sus extrañas alas, y esa pequeña cola lo tenían buscando lo que podría revelar la razón de su alocada y extrema noche. 

Jungkook definitivamente no creía en esas cosas, pero ¿que si lo lógico no daba respuestas? En su buscador esta por colocar la palabra que podría hacerlo volver un posible loco, con rapidez tecleo "incubo" y fue directo a al primer link, leyó lo que ya sabia, porque yoongi parecía ser un experto en esto y sus sospechas de que JiMin podría ser parte se esos demonios quedó confirmada cuando la imagen de un chico rubio apareció. las pequeñas alas elevándolo en la imagen, su cola alrededor de su pierna, sus ojos negros, esos que asustaron de alguna manera a JungKook, esas prendas tan llamativas. 

JiMin era un incubo. 

—Tuve sexo con un demonio...