Chico misterioso
Dicen que cada persona que entra a nuestras vidas tiene un propósito y hasta que ellas lo hayan cumplido, la vida se encargará de alejarnos para siempre sin que nuestros caminos se vuelvan a unir. ¿Cuántas personas no hemos dejado atrás con el pasar de los años? Muchísimas, ni siquiera somos capaces de acordarnos de la mitad de cada una de ellas. Pero es curioso cómo algunas personas te dejan marcadas por el resto de tus días donde, a pesar de que transcurre el tiempo, siempre podrás recordarlo.
No era capaz de entender cómo había terminado en medio de mi habitación, con las fotos tiradas a mi alrededor y en un mar de lágrimas. Mi mejor amigo tratándome de calmarme y diciéndome que todo estaría bien, pero no creo que algún día pueda sentir que todo esté bien. No después de lo que me estaba pasando.
¿Cómo había permitido llegar hasta aquí?, ¿cómo no había sido capaz de ver todas las señales? Probablemente estaba siendo dramática, no estaba pensando con claridad y me estaba dejando llevar por mis impulsos, pero me sentí tan traicionada y tan destrozada que nada de lo que pensara o dijera sonaría coherente para nadie. Mi única prioridad en estos momentos era salir de esta habitación, regresar en el tiempo al día en que todo había cambiado, para tratar de detener todo.
¿De quién estaba huyendo?, ¿a quién le estaba llorando de esta forma?, ¿quién era el responsable de haberme roto el corazón? Matthew Harrison se había encargado de romper mi corazón de tal forma que no sabía si podría volver a amar algún día. No lo entendía, no sabía cómo había terminado de esta forma, ¿qué había hecho mal?, ¿merecía pasar por esto?
Creo que la mejor manera de contar una historia es empezar por el inicio, y para mi desgracia aún tenía muy presente el día en que lo había conocido por primera vez, no podía olvidarme de aquellos ojos color miel que me habían hipnotizado desde el primer segundo que los había visto. Amor a primera vista, era como me gustaba decirles a mis amigos cuando les contaba nuestra historia, porque eso se suponía había sido.
Marzo de 2017
-¡Al fin! No veía el final de este semestre, la preparatoria va a acabar con nosotros y aún nos hace falta un año más- dijo Alexia sentándose dramáticamente en una de las bancas que estaban en los pasillos de la escuela.
Mi mejor amiga Alexia, la más dramática del condado, siempre he creído que en su otra vida ella debió ser actriz. En innumerables ocasiones se había peleado con los maestros diciendo que la cantidad de tareas eran exageradas como para permitirnos tener una vida social. Probablemente era cierto, pero los maestros se escudaban diciendo que nos estaban capacitando para la universidad.
-Te recuerdo que solo son dos semanas de vacaciones las que tenemos, y aún no hemos finalizado el semestre- observé cómo Natalie se sentaba junto a Alexia.
No entendía cómo era que mis dos mejores amigas se podían llevar tan bien, siendo tan opuestas la una a la otra, pero ahí estaban las tres inseparables desde el primer día de clases. Justo en el momento en que Alexia y Natalie comenzaron una pequeña discusión acerca de la escuela, mis ojos captaron un movimiento del lado derecho a nosotras.
Y ahí estaba, el primer momento en que nuestros ojos se vieron por primera vez, ¿quién era este chico tan guapo que nunca había visto antes? La escuela no era tan grande como para no recordar aquellos ojos tan hermosos. Intenté disimular lo más que pude, pero, honestamente, había quedado cautivada desde el primer instante por aquel chico.
-Tierra llamando a Samantha- la voz de mis mejores amigas me llevó de vuelta a la realidad.
-Lo siento chicas, ¿de qué estaban hablando? – me sentí avergonzada por haberme desconectado de la conversación de mis amigas, estaba segura de que ellas no pasarían desapercibido este pequeño detalle.
-Te estábamos preguntando sobre lo que harías en vacaciones.
-Aún no estoy tan seguro sobre lo que haré en estas vacaciones, lo más probable es que vaya a la casa de mis abuelos a quedarme con ellos con mis primas.
-No es el plan que desearía para tus vacaciones, pero sería peor si te quedaras sola en casa.
Entendía a lo que se referían a mis amigas, luego de haber terminado mi relación con Daniel, me había encerrado en mí misma, que me había olvidado de salir a disfrutar con mis amigos. Necesitaba tiempo para poder sanar y volver a disfrutar a las pequeñas cosas, así como también para poder sentirme con ganas de salir con mis amigas.
De manera inconsciente mis ojos buscaban al chico que se encontraba a nuestro lado. ¿Cuál sería su nombre? Existen tantos nombres en el mundo que poder adivinar el suyo me tomaría días. Estaba casi segura que tenía que ser un año mayor que yo, eso significaba que estaba cursando su último año de la preparatoria, hasta para eso tenía mala suerte. Por su forma de vestir, pareciera que estaba estudiando en el bachillerato de físico-matemático.
Pasamos 20 minutos más hablando hasta que llegó la hora de despedirnos. Al salir por la puerta de la escuela tuve un presentimiento, sabía que ese chico no sería la última vez que lo viera y me encargaría de averiguar su nombre. ¿Quién eres chico misterioso?