EL ALFA PERFECTO

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Summary

Su nacimiento fue todo un acontecimiento lleno de misterio, su única y peculiar apariencia está llena de mitos y leyendas, su personalidad lo convierte en un Alfa Único... Amado por unos, odiado y temido por otros. El tenía todo para ser el próximo líder de la manada Blue Moon, pero le faltaba lo más importante, confianza en sí mismo ✨Historia Original ✨ OS con 4000 palabras ✨ Pareja Principal GgukMin ✨ Hay mención de otros ships ✨ Contenido Homosexual ✨ Género : Omegaverse, fluff, Romance, mpreg ✨ Hermosa portada hecha por @yoonniexjiminie5 ✨ No copiar ni adaptar sin mi permiso

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16+

CAPÍTULO ÚNICO

Todos amaban, admiraban y respetaban profundamente al gran Alfa Jeon JungHyun y a la omega Jeon Jihyo líderes de la manada Blue Moon. No sólo eran queridos por los miembros de su manada, sino que también eran admirados por la gente de los alrededores,ya que la pareja era conocida por su nobleza y su bondad, eran líderes justos y de buen corazón, que siempre estaban al pendiente de las necesidades de su gente... Su inmensa familia, su manada.


Por años la manada sufrió junto a sus líderes al ver que no podían concebir un cachorro, durante años lloraban al ver como la omega Jihyo no podía llevar a término ningún embarazo, el dolor y la tristeza en su líder era palpable por todos, porque no sólo no podía tener descendencia producto de su inmenso amor con su pareja, también por que sin un hijo se daba por terminado el linaje de la dinastía Jeon.


La omega tras mucho llorar, y con mucho dolor en su corazón pidió con devoción a la madre luna le diera resignación y le ayudara dándole las fuerzas necesarias para por fin hacerse a la idea que jamás tendría la dicha de ser madre y así poner fin a su deseo de tener un cachorro...


Pero ocurrió lo inimaginable...


Al parecer la madre luna escucho atenta las plegarias de la omega y conmovida por aquel llanto al ser testigo de tanto sufrimiento... Por fin sucedió un pequeño milagro, un tierno y bendecido milagro...


Después de mucho tiempo la omega por fin logró embarazarse de nuevo, aquella noticia no sólo alegró a toda la manada, quiénes de inmediato hicieron una gran celebración, lo cierto es que el Alfa JeonHyun estaba con todos los sentimientos encontrados.


Estaba feliz porque por fin tendrían la oportunidad de convertirse en padres y tener entre sus brazos a su tan esperado y amado cachorro, sino que con ello el linaje de los Jeon seguiría al mando de la manada.


Pero a su vez le aterraba que algo malo pudiera pasarle a su pareja a la hora del alumbramiento, si la vida de su omega estaba en riesgo, aunque doliera prefería quedarse sin descendencia, con tal de estar junto al amor de su vida... Su alma gemela.


Para asombro de todos y con los amorosos cuidados del Alfa, la omega Jihyo, logró llevar a termino su embarazo, entre más se acercaba la fecha del parto, el nerviosismo de la manada y en especial el Alfa que cada vez entraba más en pánico.


Era el primero de septiembre de mil novecientos noventa y siete, cuándo el cielo nocturno se tiñó con una hermosa y resplandeciente luna azul, esa noche marcó un acontecimiento único, no sólo para la manada Blue Moon, ya que por fin podían celebrar el nacimiento de su futuro líder. Si no lo que trajo consigo a un peculiar cachorro Alfa.


Las parteras admiraban impresionadas al pequeño cachorro, sorprendidas se miraban entre sí por sin poder dar crédito a la extraña y extraordinaria condición del pequeño, quien de inmediato le notificaron al Alfa líder de la maravillosa y rara condición con la que su pequeño hijo había nacido.


El Alfa JungHyun se sorprendió al ver a su cachorro, le miraba plenamente, embelesado, estaba atónito sin poder parpadear, total y completamente enamorado y a la vez aterrado.


Mientras el Alfa preguntaba a las parteras el porqué su cachorro había nacido de ésta manera, ninguna supo dar una respuesta en concreto, el exceso ruido provocó que el pequeño cachorro empezara a llorar fuerte al no sentir el calor de su madre. De inmediato, JeonHyun llevó a su pequeño hijo a los brazos de ésta, quien no dudó en mirarle con tanto amor. Cómo si sus ojos jamás hubieran visto tanta perfección en una sola persona.


—Bienvenido a muestras vidas pequeño Jeon JeonGguk. - dijo la omega con lágrimas en los ojos.


El Alfa sonrió sin importarle la extraña y fascinante condición de su pequeño hijo, ya que para los recién estrenados padres el cachorro era simplemente perfecto.


—Gracias bella mía, gracias a mi hermosa madre por tanta bendición, este pequeño es hijo de ambas - dijo la Omega al mirar a través de la ventana a la bella luna azul que parecía brillar aún más con aquellas palabras.


Los miembros de la manada por fin bailaban y cantaban con júbilo sin parar por el nacimiento de su futuro líder, pero con el pasar se los días y tras algunos rumores sobre el cachorro la gente empezó a sentirse confundida y hasta algo temerosa.


—¿Es cierto lo que se dice del pequeño? - preguntó un Beta a su líder en cuanto éste regresó a sus actividades.


—¿Qué es lo que se dice? - preguntó preocupado el Alfa.


—Qué el niño es producto de un maldición.


El Alfa abrió los ojos asustado por lo que se decía de su pequeño cachorro, quién de inmediato convocó a una junta con los miembros de su manada.


Necesitaba hacer callar aquellos rumores a la brevedad, su hijo no tenía ninguna maldición... Al contrario.


No podía impedir que la gente estuviera preocupada ya que nunca se había escuchado que alguien más haya nacido con una condición tan extraordinaria como la que tenía su hijo.


Eso era para los padres del pequeño cachorro, para ellos su hijo era un ser único y especial, pero sobretodo era una bendición cortesía de la madre luna.


Al estar toda la manada reunida, el Alfa en compañía de su omega quien llevaba el niño en brazos presentaron al pequeño cachorro y futuro líder de la manada.


La gente en cuánto vio al pequeño niño emitió todo tipo de susurros y murmuraciones, los líderes miraban atentos y hasta cierto punto preocupados por la reacción de la manada.


—Éste es mi hijo Jeon JeonGguk, él será su futuro líder y al cual le deben lealtad y respeto cómo me lo tienen a mi. - dijo orgulloso y preocupado el Alfa.


—¿Qué hay de los rumores de que el niño está maldito? - se escucho una voz al fondo


—Esa es una completa blasfemia. En todo caso, hemos sido bendecidos por un regalo de la Madre Luna, nos ha bendecido con el más hermoso y especial de sus hijos... Y ahora él también es nuestro hijo y su futuro líder.


—¿Porque luce de esa manera? - preguntó una Omega sorprendida


—Porque es la mezcla perfecta de nosotros sus padres y su madre, la luna.


Y es que la condición del pequeño era tan única, la mitad de su cabello era de un color azul deslumbrante como la luna que brillaba cuando nació y la otra mitad de su cabello era blanco como la nieve como lo era la luna en la que la omega se desahogo aquella noche.


No sólo era esa hermosa anomalía en el cabello, sus ojos también eran de diferente color, uno era de un azul profundo como el océano y el otro de un color gris tan claro como el cielo, al grado que éste tenía un aspecto de ser blanco.


Su piel era un poco bronceada como la de su padre alfa, con los rasgos suaves y delicados como los de su madre, la verdad es que la omega no mentia al decir que el pequeño JeonGguk era la mezcla perfecta de sus padres.


Otra extraña característica es que el pequeño nació presentándose desde su alumbramiento como un Alfa puro. Tenía un peculiar aroma, su olor era una mezcla de brisa marina y aire fresco de las montañas.


Sin importar que aún fuera un pequeño cachorro su potente y relajante aroma lograba transmitir paz a todos aquellos que se acercaban a él de buena fe, eso es lo que hacía el pequeño Alfa... transmitía seguridad y tranquilidad.


Nadie podía negar que el pequeño Alfa bicolor estaba rodeado de interrogantes, había un completo misterio desde su concepción y ahora con su extraño nacimiento en la luna azul, sólo daban pies a rumores y cuentos de fantasía.


Pero con el pasar de los días, había gente que se sentía tan atraída por el pequeño ya sea por curiosidad o por morbo, y lo único que lograba era llenar de paz en dónde él estuviera.


—Estas destinado a hacer cosas tan maravillosas pequeño - le repetía su madre todas las noches, mientras le cantaba canciones de cuna.


Con el pasar de los años, la manada seguía estando dividida, por un lado pensaba de que el pequeño JeonGguk era producto de una terrible maldición.


Y a su vez había gente que pensaba que su extraña condición era una gran bendición y cuando tomará el liderazgo de la manada, traería consigo cosas buenas para todos.


Con el paso del tiempo, los rumores sobre la condición del futuro líder de Blue Moon estaban por todos lados, había cientos de leyendas sobre el niño concebido por la madre luna y nacido entre lobos, que la gente empezaba a creer todo lo que se decía del pobre cachorro.


Conforme el niño fue creciendo, también fueron creciendo sus miedos e inseguridades, ya que sentía que nadie podría aceptar a un fenómeno como líder y nadie le desearía tener como pareja destinada. Aquellos tristes pensamientos le dolían a sus padres.


—Tú no eres ningún fenómeno Gguk. Tú eres un regalo de los Dioses y debes sentirte bendecido hijo - siempre le decía su padre.


—¿Y si algún día aparece mi destinado y me rechaza por ser como soy? - aquellas palabras le dolían a la Omega que no podía hacer nada para evitar el sufrimiento de su hijo.


—No pienses eso cariño, cuando la persona que está destinada a ti te conozca se enamorara profundamente de tu belleza y de tu buen corazón.


Gguk siempre escuchaba las palabras emotivas de sus padres, aunque él no estuviera tan seguro de que en verdad aquello fuera cierto.


Sabía de antemano que había lobos que jamás encontraban a sus parejas destinadas y quiénes tenían la dicha de encontrarla realmente eran lobos bendecidos por la madre luna.


Los años en los que Gguk fue a la escuela fueron de lo más difícil para el Alfa. Había niños que le hacían burlas y todo tipo de majaderías y se negaban a jugar con él, sin importar que éste fuera su próximo líder.


El único quién siempre le apoyo fue un Beta de nombre Namjoon, quién durante un buen tiempo se convirtió en su cómplice de travesuras y amigo inseparable.


Cuando JeonGguk alcanzó la mayoría de edad, sintió la necesidad de salir al mundo exterior, necesitaba investigar y saber si en algún otro lugar existía otro cambia formas como él.


Aunque JeonGguk amaba a su manada y a sus padres de manera incondicional, necesitaba viajar, y aunque sus padres al principio no estuvieron tan convencidos, apoyaron la decisión de su único hijo.


JeonGguk junto con el Beta Kim partieron camino hacía lo desconocido, aunque hubo un tiempo que en verdad se arrepintió por haber dejado atrás la manada.


Porque a donde iban siempre le cuestionaban por su extraño aspecto. Otros tantos le temían, haciéndolo sentir más incómodo y eso a su vez, aumentaba la inseguridad en él.


Aunque durante ese viaje de exploración, su fiel compañero Namjoon conoció y se enamoró de un hermoso Beta de cabellos rubios y ojos verdes, quién de inmediato y sin pensarlo se unió a ellos en el viaje.


Después de vagar por meses y meses sin encontrar nada, el peculiar Alfa se sentía cansado. Había llegado a la conclusión de que él era el único en su especie.


Ya no quería pasar por lo mismo, estaba cansado que en cuanto le miraban producía siempre la misma reacción, todos terminaban huyendo de él y con ello crecía más su miedo de que tal vez jamás encontaría a su pareja destinada.


Lamentaba estar tan lejos de casa, ahora que estaban a miles de kilómetros, y tenía tiempo de pensar con claridad, llegó a la conclusión de que tal vez nunca debió haber salido de su manada.


Ahora se sentía totalmente abatido y con una profunda tristeza. Gguk tomó asiento en la orilla de un riachuelo y simplemente lloro.


Se reprochaba sentirse siempre tan débil y vulnerable. Se odiaba porque esa no era la conducta de un Alfa y menos de uno que sería el futuro líder como siempre le decían sus padres.


Independientemente de su peculiaridad, Gguk es un Alfa de gran altura, poseía un cuerpo delgado pero fuerte. Tenía músculos firmes y marcados, físicamente tenía todo para ser un Alfa líder dominante e intimidante. Pero en su interior era todo lo opuesto, en su interior sólo había bondad. Él era un Alfa noble y puro de gran corazón. En su alma no había cabida para el odio, menos para el rencor. Definitivamente, Gguk era la combinación perfecta de sus padres.


Aquella noche donde la luna brillaba en todo lo alto, Gguk lloro por la gran soledad que sentía en su interior, no podía evitar sentirse triste y menos después de ver a sus amigos tan felices y enamorados.


—Madre hermosa, si tienes algún plan especial para mi, te pido que me des una señal... - el Alfa lanzaba en voz alta su plegaria a la luna.


El joven Alfa dio un gran suspiro y simplemente cerró los ojos dejando que la fria neblina le acariciara con delicadeza el rostro.


Gguk ya no quería seguir recorriendo el mundo exterior, llevaba mucho tiempo fuera de casa, extrañaba a sus padres y aunque la gente de su manada a veces actúara de manera extraña, también les quería y les echaba de menos.


Cuándo por fin emprendieron el camino de regreso a casa, un peculiar olor llamó la atención de Gguk. Quién cortésmente pidió a Namjoon y a Jin que hicieran el favor de esperarlo.


Ambos Betas asintieron, dándole el espacio para que fuera a investigar de donde provenía aquel peculiar olor a vainilla y lavanda.


JeonGguk se sentía atraído como un imán por aquel delicioso aroma, sin importar el riesgo, subió con cuidado por un pequeño acantilado hasta que el relajante aroma lo guió hasta una pequeña cabaña.


JeonGguk observó con detenimiento, y al ver que había movimiento en el interior trato de esconderse.


Gguk miro a su alrededor y no pareciera que en ese lugar fuera hábitado por una manada, y la cabaña era muy pequeña. Eso desconcertó más al Alfa.


Con cautela se acercó un poco más a la pequeña cabaña y con cada paso que daba, se iba intensificando el delicioso aroma y eso provocaba que el lobo de Gguk empezara a saltar y a removerse gustoso.


Esa acción extraño e inquieto por completo al Alfa bicolor.


Al estar a una distancia prudente el corazón de JeonGguk empezó a latir de manera acelerada cuándo sus pulmones se llenaron con aquel delicioso y relajante aroma proveniente del interior de la cabaña.


Sin acercarse más de lo debido, el Alfa intentó ver por la ventana pero al ver cruzar una pequeña sombra en el interior se escondió lo más rápido que pudo.


Aún estando afuera de la cabaña Gguk pudo escuchar una dulce voz que cantaba alegremente una hermosa melodía.


Jeon sonrió escuchar aquella dulce voz y sin importar, tomó asiento perdiéndose en la sutileza de aquel canto que le acariciaba los oídos, mientras llenaba sus pulmones con aquel delicioso aroma.


Pero aquella tranquilidad que se había instalado en el Alfa fue interrumpida cuando la puerta principal fue abierta dejando a la vista a un pequeño y peculiar Omega.


En cuánto el Alfa lo miró no pudo evitar sorprenderse ante la belleza del pequeño omega que le miraba sonriente.


—Hola - dijo el chico con una gran sonrisa mientras se le formaban dos medias lunas en su rostro.


—Hola - respondió sorprendido el Alfa.


—Mi nombre es Jimin...


—Soy JeonGguk...


—Bienvenido, aún no tengo lista la comida lista, te esperaba mas tarde.


—¿Disculpa?


El pequeño Omega sonrió divertido, con la reacción del Alfa...


—Anoche mientras dormía una voz me susurro al oído que hoy llegarías en cualquier momento, pero nunca pensé que llegarías tan temprano.


En cuánto JeonGguk escuchó aquello terminó por sorprenderse, ¿Acaso la madre luna había escuchado sus plegarias y esa era la señal que tanto necesitaba?.


—Y-Yo... T-Tú... ¿Tus ojos...?¿Tú cabello...? - el Alfa trataba de formular sutilmente la pregunta sin ofender a tan peculiar omega, quien le sonrió tímidamente.


—Lo sé... ¿No es genial?


—¿Lo es para ti?


—¡Por supuesto! , pero pasa ¿Quieres un poco de té? - el Alfa sonrió al ver la actitud tan alegre y positiva del omega.


—Si por favor... Pero ¿y que hay de mis amigos?, les dije que regresaría pronto. - el Alfa vio como la sonrisa en el omega fue desapareciendo poco a poco


—Si lo deseas, podemos ir a buscarlos, hay suficiente comida para todos.


—Eso es un dulce gesto de tu parte - confesó el Alfa —pero primero me gustaría tomar esa prometedora taza de té contigo. - el Omega volvió a sonreír.


—Y Bien JeonGguk... ¿Que haces por estos lugares? ¿Imagino que no eres de por aquí verdad?


—No, soy de la manada Blue Moon


—Oh... Eso está muy lejos...


—Si algo... - respondió el Alfa


—¿Puedo preguntar el motivo de tu viaje? - preguntó curioso Jimin.


—No lo sé, un día sólo salí de mi manada para ir a buscar quién soy en realidad


—¿Y ya tienes respuesta para eso?


—No...


—¿Qué es lo que pretendes encontrar? - volvió a preguntar curioso el Omega.


—No lo sé, Sólo... ¡mírame!


—Te miro, JeonGguk - respondió el Omega


—¿Dime que ves? - preguntó el Alfa de manera insegura


—Veo a un buen hombre sumamente atractivo, con un delicioso aroma que nos encanta a mi lobo y a mí, pero es evidente que estás confundido


El Alfa hizo un atisbo de sonrisa lleno de timidez...


—Di la verdad... Di que soy un fenómeno - el Alfa bajo la mirada apenado y Jimin frunció el ceño.


—Te he dicho la verdad, yo no veo a ningún fenómeno por ningún lado, tu aura es pura y veo mucho amor en tu interior. Además de que eres el Alfa más hermoso y perfecto que hayan visto mis ojos, y al estar aquí hablando contigo, siento como si ya te conociera de toda la vida.


Aquella respuesta le gustó a Gguk quién le dio una gran y enorme sonrisa llena de satisfacción por lo que él peculiar omega le había dicho.


—Además, quién soy yo para juzgar por las apariencias. Acaso no crees que me he visto en un espejo.


El joven omega era de estatura baja, su cuerpo era delgado y muy delicado. Su cabello y sus ojos eran de un color violeta que hacían contraste con su blanquecina y sedosa piel, además de ser poseedor de unos esponjosos labios color carmesí.


—Eres un omega muy hermoso, - le confesó JeonGguk haciendo sonrojar al omega.


—¿Crees que soy hermoso?


—Si... Eres el omega más hermoso que jamás hayan visto mis ojos.


—Lo mismo pienso yo de ti...


—¿Eso nos hace únicos verdad? - preguntó algo inseguro el Alfa.


—Por supuesto que nos hace únicos, y tal parece que estábamos destinados a encontrarnos aquí.


El corazón de Gguk latía tan fuerte con las palabras dichas por el hermoso omega que tenía frente a él, y ni que decir de su lobo que daba piruetas en su interior al estar feliz por haber encontrado a su omega.


—¿Crees que estamos destinados? - Gguk preguntó y el omega le miró asintiendo con un delicioso tono rosáceo cubriendo sus mejillas


—Si, lo creo. La madre luna me lo dijo una vez mientras dormía... - Jeon sonrió tímido


—¿Se puede saber que fue lo que te dijo?


—Que cuando menos lo esperara y cuando fuera el momento perfecto un extraordinario y apuesto Alfa llegaría a mi vida de la manera menos esperada, pero tenía que esperarlo aquí, en esta cabaña y anoche cuando dormía una voz me dijo: "La persona por la que tanto has esperado... Por fin llegará mañana" - confesó de la manera más tierna posible y aquella confesión hizo que al Alfa se le cristalizara la mirada.


—Lamento tanto haberte hecho esperar mi hermoso y perfecto omega. - fue el turno del omega de sonreír con la mirada llena de amor


—Llegaste en el momento ideal, mi tierno y Perfecto Alfa.


Con actitud temblorosa el Alfa se acercó poco a poco hacía donde estaba el omega, y al estar frente a frente el ambiente se lleno de un dulce aroma combinado por ambos.


JeonGguk le dio un tierno beso de esquimal en aquella pequeña nariz de botón, para después besar de manera casta aquellos esponjosos labios.


Al terminar el beso ambos sonrieron. Se habían encontrado de la manera menos tradicional, ambos eran extraordinarios a su manera y juntos ellos eran simplemente perfectos.


—¿Qué tal si vamos por tus amigos, comemos y emprendemos el camino de regreso a tu manada.


—¿En serio vendrías conmigo...?


—He esperado mucho tiempo por ti, y mi hogar está dónde esté mi Alfa.


Aquellas palabras entusiasmaron más al joven y enamorado Alfa, ahora que había encontrado a su Omega por fin se sentía pleno, pudo darle la razón a su madre de que en alguna parte del mundo había alguien especial esperando por él.


La buena actitud de Jimin y su optimismo le brindaban la seguridad al Alfa quién durante mucho tiempo sintió que nadie podría aceptarlo por su apariencia y de pronto había encontrado a su peculiar y fantástico omega que le hacía sentir hermoso, seguro y perfecto.



****


El viaje de regreso fue más rápido de lo que imaginaron, en cuanto los líderes de la manada vieron a llegar a su hijo con su ahora esposo no pudieron sentirse más orgullosos de que por fin su hijo se sintiera pleno y realizado en todos los sentidos.


Los miembros de la manada en cuanto vieron al hermoso y peculiar omega que portaba con orgullo la mordida de Gguk en la coyuntura del cuello, le felicitaron y le dieron una cálida bienvenida, más cuando vieron el abultado vientre que éste tenía.


—Bienvenidos a casa - fue la voz de Jihyo


—Gracias por recibirme.. - dijo dulcemente el Omega.


—Mirate cielo... Que hermoso regalo nos han dado - le dijo la omega mirando a su hijo y tocando el abultado vientre de Jimin.


—¿Eres feliz hijo? - le preguntó su padre.


—Inmesamente feliz. - el Alfa abrazo a su hijo y a su yerno.


Con el paso de los meses, Gguk estuvo al pendiente para la sucesión de líder en la Manada, aunque aún tenía muchas inseguridades, a su lado estába su amado y peculiar Omega que siempre le alentaba y le motivaba como sólo él lo hacía.


También estaba su pequeño cachorro, un hermoso niño de piel blanca y negra cabellera como la noche y unos hermosos ojos grises como dos pequeñas estrellas al que llamaron Jeon Jungkook.


Todos en la manada celebraron con júbilo el nacimiento de quien sería su futuro líder, eso hizo que el pecho del Alfa se sintiera lleno y completamente satisfecho.


—Gracias madre mia por darme tan hermosa bendición - siempre rezaba la omega agradecida por tener la dicha de tener a su hijo y porque éste se había reencontrado así mismo. Ahora, también tenía a un amoroso omega a su lado, y juntos tenían a un hermoso y perfecto cachorro y venía otro en camino.



****


Había llegado cambio de líderes y Gguk visiblemente nervioso se refugio en los brazos de Jimin quién de inmediato le tranquilizó con el dulce aroma a vainilla y lavanda.


—¿Crees que estoy listo para ser líder? - preguntó un poco nervioso Gguk.


—Estas más que listo amor, eres un Alfa bueno con un corazón enorme, estoy más que seguro que serás un excelente líder. - Jimin le dio un cálido beso.


—¿Qué haría sin ti mi hermoso y precioso omega?


—Buscarme cómo ya lo hiciste en una ocasión mi amado y Perfecto Alfa.


Holis, este fue de los primeros OS que hice, espero que les haya gustado ahora que volví a resubirlo. Gracias por darle una oportunidad.


Cuídense mucho y nos leemos pronto con otras historias. Kisses.


Dolly ❤️