Messages

Summary

Los ojos de Harry se abren increíblemente cuando ingresa a su aplicación de mensajería y nota la imágen que Louis le ha enviado hace dos minutos: "Mira cómo me has dejado" lee segundos después de haber analizado a detalle los pantalones oscuros de vestir y el bulto de su novio en medio de ellos; Harry traga saliva y observa a su alrededor, nadie le presta atención gracias a Dios. "Tienes tres minutos para terminar con esa ridícula junta y venir a mi oficina" O. Donde Harry ha jugado con fuego todas las mañanas durante la última semana y Louis por fin ha decidido hacer algo al respecto; ellos inevitablemente terminan jadeando sobre el escritorio del ojiazul.

Genre
Erotica/Romance
Author
noe
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Parte única





Holi, sólo quiero dejar en claro que todas las circunstancias en las que Harry y Lou se ven envueltos durante las mañanas han sido consentidas previamente por ellos. Existen parejas que establecen este tipo de comportamientos dentro de sus relaciones en la vida real, y tanto H como L en este OS también lo han hecho de manera consciente y voluntaria.





Lunes, 06:39 am

Louis siente delicadas caricias sobre su abdomen y besos húmedos sobre su esternón, con párpados adormecidos, abre lentamente sus ojos y se encuentra con su visión favorita: Harry lamiendo y tocando su cuerpo desde la primera hora de la mañana. Buen chico.

—Buenos días para mí —se burla el castaño colocando sus brazos bajo su cabeza y sonriendo ladinamente—. ¿Sabes? Si me despiertas todos los días de este modo no tendría problema alguno —dice cuando siente los dientes de su novio arrastrarse sobre la piel que recubre sus costillas.

—Puedo hacerlo— concuerda Harry antes de succionar un moretón bajo el pectoral de Louis, el hombre ya se siente duro bajo sus pantalones y apenas tiene unos minutos despierto.

—¿Tenemos tiempo? —pregunta el ojiazul levantando un poco la cadera contra el cuerpo de Harry.

El hombre sobre él se ríe antes de dejar un último mordisco sobre el pecho de Louis y levantarse de la cama.

—No, lo siento— sonríe y después besa la sonrojada mejilla de Louis—. Liam pasa por mí en media hora porque vamos a desayunar.

—¿Qué? — cuestiona Louis colocando una mano sobre la cintura de Harry y sentándolo sobre su regazo—. ¿Piensas irte sin terminar lo que iniciaste?

Harry se ríe antes de inclinarse y besarlo, y Louis piensa que ha ganado hasta que el ojiverde se pone de pie nuevamente y esta vez escapa al cuarto de baño.

—Puedes pensar en mí mientras lo haces —y le guiña un ojo mientras contonea sus caderas al caminar.

“Ese provocador”, piensa Louis cuando baja su pantalón de dormir y se prepara para atenderse a sí mismo.

Los sacrificios que un hombre debe hacer en nombre del placer, ¡y ni siquiera son las siete de la mañana!



Martes, 06:50 am

El cuerpo de Louis está en llamas, no literalmente, pero se siente de ese modo cuando despierta con unos labios alrededor de su polla cinco minutos antes de que su alarma suene a la hora habitual.

—¡Mierda! —gime el hombre cuando la garganta de Harry lo toma más profundo—. ¿H-Harry, q-...?Oh, Dios—lleva una mano a la cabeza del rizado y empuja su boca aún más sobre su polla.

El ojiverde gime alrededor de Louis y las vibraciones hacen que el mayor vea estrellas.

—Vamos, tómalo todo, amor —suena rudo, como le gusta a Harry—, sé que te encanta tenerme en tu boca y sentirte lleno de mí, bebé —los ojos del rizado se pierden detrás de sus párpados ante las palabras de Louis y con varios movimientos de cabeza hace que se corra—. Traga cada gota, no dejes que nada se desperdicie —exige el ojiazul, sosteniendo la cabeza de su novio en su lugar.

Cuando Harry toma el brazo de Louis y retira su agarre sobre él, una sonrisa pícara ya está implantada en su rostro.

—Buenos días,bebé— molesta dejando rápidos besos sobre la blanda piel de la polla de Louis.

—Buenos días, provocador —sonríe, tomando impulso con sus brazos y atrapando a Harry bajo su cuerpo.

Louis se toma su tiempo cuando muerde y lame el cuello de Harry, para después descender lentamente sobre sus clavículas y dejar una marca específicamente dolorosa en su piel. Él es bueno en su trabajo.

Frota sus caderas contra las del rizado, tentándolo a ponerse tan caliente como él lo ha estado desde que despertó, y cuando parece que Harry podría ceder —por el repentino movimiento de sus piernas al abrirse ante el toque de Louis—, su alarma empieza a sonar.

—Mala suerte la tuya— juega Harry mordiendo el labio inferior de Louis y besándolo un poco.

—¿No puedes quedarte un momento? Puedo comerte rápido— levanta sus cejas repetidas veces, intentando traer un recuerdo sucio a la mente de Harry.

—No será hoy, cariño —contesta, apartado a Louis y desapareciendo por segunda vez en el cuarto de baño.



Miércoles, 06:47 am

Louis se despierta duro por tercera vez esa semana.

¡Ni siquiera cuando era un jodido adolescente pasaba con tanta frecuencia!

La cosa es que, hay algo firmemente amoldado al contorno de su polla y ejerce una deliciosa presión en su zona baja. Él quiere frotarse contra la tibia superficie, que no hace más que moverse con insistencia cada cinco segundos e incrementa sus ganas de liberarse de la sensación que se está formando en su vientre.

Sus caderas se mueven por instinto y se deja llevar por lo bien que se siente el roce en su polla —como si de un juego provocado por el mismísimo Satanás se tratase— y Louis empieza a embestir con fuerza.

—Mhm— se quema con la boca abierta e incrementa sus movimientos — H-Har-...

—Sabía que siempre me tenías en mente —escucha la voz del rizado, y sólo ahí es consciente que se estaba follando en seco el culo de su novio y, que este estuvo desde un inicio instándolo a frotarse contra él.

—Es que... es que eres mi fuente de recuerdos —le dice roncamente al oído— y de sólo imaginarte gimiendo m-

—Sí, bien, ya entendí —se ríe, ruborizándose y girando para quedar frente a Louis —pero tu fuente de recuerdos sucios tiene que organizar unos asuntos con Zayn y debe irse.

Y dicho eso, Harry tira de las sábanas sobre su cuerpo y las retira por completo.

Louis ha perdido otra batalla, de nuevo.



Jueves, 06:55 am

Es el cuarto día de la semana, y Louis por fin despierta por su alarma. Esa mañana no hay incidentes provocadores por parte de Harry, o eso es lo que él cree mientras besa la espalda de su novio en un intento por despertarlo. Pobre iluso.

—Buenos días, dormilón —dice suavemente, respirando la esencial de Harry sobre su piel—. El sol salió y debemos levantarnos.

Harry se queja en voz baja, pero aun así hace caso.

—Buenos días, amor —responde al saludo y picotea los labios de Louis.

El ojiazul le sonríe y pronto lo está besando adecuadamente, grave error.

La intensidad que sus labios aplican incrementa considerablemente con cada sonido que hacen ante el toque de sus lenguas en sus bocas. Harry gime cuando siente a Louis mover sus caderas contra su pierna, y una idea se le ocurre.

Lleva una pierna alrededor de las caderas del mayor y en pestañeo lo acuesta sobre su espalda, él toma el control de la situación con sus piernas abiertas a los costados de las de Louis; el rizado puede sentir en su trasero el creciente bulto que empieza a formarse entre la ropa interior de Louis. Harry continúa con su trabajo, y no se detiene, ni siquiera cuando mueve su culo sobre la polla de Louis y el hombre acostado gime ante el movimiento, posando unas protectoras manos sobre su pantalón de pijama.

Harry le sonríe desde arriba y Louis ya odia esa sonrisa burlesca que se ha formado en su rostro.

—Voy a preparar el desayuno —se detiene antes de retirarse de la cama y colocarse sus pantuflas, Louis ya ha aprendido a no quejarse—. Te veo abajo, te amo.

Maldito bastardo lleno de amor, lo tiene en la palma de su mano.



Viernes, 06:47 am

Durante la mañana del día favorito de Louis, sonidos extraños lo traen de regreso desde el mundo de los sueños a la realidad.

Siente pequeñas tensiones de las sábanas que cubren su cuerpo, y cómo el colchón se mueve un poco detrás de su espalda, del lado que Harry ocupa. Aún con su cuerpo somnoliento se da la vuelta y acomoda su cabeza sobre las dos almohadas que utiliza. Y él planea desperezarse lentamente, pero entonces, un gemido lo pone alerta.

Abriendo sus ojos de manera inmediata, Louis se encuentra con una escena que podría ser sacada únicamente de sus sueños.

Harry tiene un brazo sobre sus ojos y respira rápidamente mientras aprieta la base de su erección y abre la boca jadeando, a Louis le hormiguean las manos por tocarlo, pero no lo hace, y en su lugar se limita a mirar, por ahora. Ve cómo Harry intenta desesperadamente mantener sus talones fijos contra la cama y cómo estos jalan las sábanas que cubrían a Louis.

El hombre jadeante hace rápidos movimientos de muñeca cuando su polla empieza a expulsar líquido preseminal desde la punta, resbalando y salpicando sobre su abdomen; Louis se encuentra estático en su lado de la cama y casi ni respira, mientras sigue el ritmo del arrastre de la mano de Harry con sus ojos.

—¿H-Harry? —el nombrado retira su brazo de su rostro y se sorprende al ver a su novio analizando cada movimiento que hace, el rizado le sonríe altanero—. ¿Puedo ayudarte, amor? —pregunta ya acercándose al cuerpo tendido a su lado.

—No —dice firmemente, apresurando el sube y baja sobre su polla roja a punto de ser liberada.

—Pero...

—N-oh, Lou —responde gimiendo—, pero puedes ver.

—Bien —rueda sus ojos y se concentra sólo en hacer lo que Harry permitió.

El menor cierra sus ojos cuando aprieta la punta de su glande y coloca el pulgar sobre la hendidura de este. Un bajito“Oh, Dios”es expulsado de su boca cuando los músculos de su vientre se tensan —Louis mira la contracción totalmente cautivado— antes de sentir la electricidad recorrerlo de pies a cabeza y arquear la espalda con jadeos desesperados; él se viene segundos después, con blancas tiras de semen cayendo sobre todo su torso y salpicando un poco cerca de Louis. Es una jodida escena sexual y Louis ha sido el único ganador de boletos para ver su premier.

Cuando la bruma del orgasmo parece estar abandonando su cuerpo, Harry habla con la voz estrangulada como consecuencia del espectáculo que acaba de darle a Louis.

—Hoy llegaré tarde después del trabajo —hace una pausa limpiando el desastre sobre su piel antes de salir de la cama por quinta maldita vez esa semana, dejando a un perplejo Louis acostado—. Tomaré un baño y cambiaré las sábanas después.

Louis tiene que hacer algo al respecto.

—¿Acaso estoy en el maldito infierno o por qué todos los días tengo una erección y no puedo tenerte? —se queja el hombre con una almohada sobre su rostro, desde la perspectiva de Harry, Louis parece un niño haciendo una rabieta innecesaria; claro, como no es a él a quién Satanás tienta todas las mañanas.

—No hay tiempo, mi vida —se burla y toma una larga ducha poniéndole el pestillo a la puerta para evitar que Louis ingrese, él sabe cómo funciona el cerebro de su novio.

Cuando sale del baño con una toalla envuelta en su cintura y no ve a Louis sobre la tendida cama —su novio es un ángel— se dispone a prepararse para un nuevo día ajetreado en el trabajo. Extrae su mejor traje del armario y se viste, intentando no arrugarlo para nada porque hoy tiene una junta importante con Niall y el resto del equipo de marketing a cargo de la aclamada revistain!. Junto a su amigo planean presentar los nuevos bocetos para la renovación de diseño y contenido que presentarán en la edición mejorada de la revista al público sobre los últimos temas en tendencia.

Harry peina su cabello, de modo que una gran parte de este cae sobre el lado derecho de su rostro, aplica bloqueador solar y suaves cremas sobre su piel y nariz antes de perfumar su cuello, la parte posterior de sus orejas y interior de sus muñecas.

Una suave melodía llega a sus oídos desde el exterior de su habitación y él la tararea mientras se dirige a la cocina aún en medias y sin ajustar su corbata del todo.

Cuando llega al comedor de su departamento, Harry observa a Louis cubierto solamente por una camisa gigante y descalzo, en el momento en que el ojiazul constata la presencia del rizado gira su rostro indignado y revuelve los huevos sobre la sartén.

—Pero miren quién viene ahí, niños, nada más y nada menos que el hijo del Diablo —dice Louis con voz resentida hacia sus hamsters, los animales sólo corren en sus ruedas miniatura ignorando al hombre.

Ja. Ja. Ja— contesta Harry sirviéndose un buen vaso de jugo de naranja del cartón que obtiene de la nevera—. Seguro eres el alma de las fiestas, amor.

—Bueno, al menos hago reír a las personas y no sólo las caliento —responde altanero, obviando el sarcasmo notable en el tono que Harry había empleado.

—Oh, ¿estabas caliente hace un momento en la habitación? —blande inocentemente sus pestañas como quién no hace nada malo—. ¡Nunca podría haberlo sabido, Lou!

¿De qué mierda habla este pobre desquiciado?Louis literalmente pidió que lo dejase tocarlo mientras se masturbaba ante sus ojos. Y él está por decir eso en voz alta, cuando las palabras de Harry lo interrumpen con un encogimiento de hombros, acompañado por la formación de un puchero en sus regordetes labios.

—Ya sabes, como soy el hijo del Diablo, todo siempre está en llamas a mi alrededor.

—¡Harry! —reprende, dejando de lado la espátula y colocando sus manos sobre su cintura—. ¡Sabes que es una tortura para mí verte así! Literalmente toda esta semana he creído estar viviendo en una fantasía, y no me malentiendas porque fue realmente bueno al principio, amor, pero-

—Tus huevos se están quemando —y ¡bingo!

¡Ding, ding, ding! Tenemos un ganador, por fin lo entiende.

—¡SÍ! — las manos de Louis se abren frente a él en reconocimiento y casi abraza a Harry cuando este se acerca con rapidez, pero pasa de él hacia la estufa. ¿Qué le pasa a este hombre? ¡Jesús!

—No, Lou —niega con diversión en su voz—. Quiero decir, literalmente, tus huevos se están quemando.

Oh, sí, él estaba preparando el desayuno. De acuerdo, acaba de quedar como un idiota y lo único que Harry hace es burlarse de él.

Esa fue la gota que derramó el vaso.

—¿Sabes qué? Me voy a vengar de todo lo que me has hecho durante la semana y disfrutaré cada pequeño segundo de ello cuando regreses a mí y no te permita correrte —y dicho aquello sale de la cocina dejando un beso rápido en la mejilla de Harry y gritando un“que tengas un buen día, querido, nos vemos en el trabajo. Te amo”antes de azotar la puerta con fuerza y espantar a sus hamsters por el ruido.

Harry rehace el desayuno —separa un plato adicional para Louis— y lo come mientras revisa sus correos electrónicos. Ser adulto apesta si es sincero, todo está lleno de responsabilidades y trabajo.

Cuando la cocina ha quedado totalmente limpia, él toma su maletín del sillón largo de la sala y se coloca los zapatos en la entrada del pequeño departamento, al que se mudó con Louis hace un año, antes de marcharse en su auto al trabajo.

Harry conduce a través de la zona residencial, siempre le ha gustado salir con tiempo de sobra para analizar las casas en venta en ese sector —espera pronto poner un anillo en el dedo de Louis, o en su defecto, ser él el primero en recibir uno— e imagina lo que podría ser de la vida de ambos en un futuro no muy lejano.

Una fila de casas adosadas, con techos de tejas rojas y marrones, y grandes jardines principales con juegos infantiles siempre lo recibe; y él también se ve como padre en unos años, tomando la mano de Louis después de recoger a los niños de la primaria que queda a unas cuadras del sector. Harry realmente ha pensado mucho en ello.

Él toma el desvío tras alejarse de lo que espera sea su futuro, y se dirige a la calle principal que conduce al edificio donde trabaja; el tráfico está colapsando cuando consigue ingresar al carril correcto, y él se preocupa, por primera vez, de los minutos que tiene para llegar a tiempo al trabajo.

Harry enciende la radio del auto, y una emisora conocida está tocando una extraña canción, la que por estar dentro del horario“hay niños yendo a la escuela y posiblemente escuchando tu programa”no debería permitirse. Sin embargo, está allí y él puede disfrutarla mientras espera en la larga cola.

Para cuando la mujer canta el coro de la canción, Harry consigue alcanzar el ritmo correcto de sus dedos sobre el volante y se concentra totalmente en la letra.

“I was in your wet dream”

Eso lo hace reír, recordando a Louis durante la mañana del lunes, cuando Harry decidió convertirse en el hijo de Satanás.

“Driving in my car”

Harry sonríe mientras el tráfico avanza un poco y él queda posicionado en la parte delantera de todos los autos. El verde se transforma en rojo en cuestión de segundos.

“What makes you think you’re good enough”

La canción continúa mientras él mira por la ventana y mueve la cabeza. ¿Louis ya habrá salido de casa? Harry realmente espera que su novio no esté molesto con todos sus juegos, porque para el rizado ha sido divertido hacer cada pequeña cosa desde su acuerdo.

Harry suspira, le encantaría tanto poder conducir junto a Louis todas las mañanas al trabajo y tomar el mismo auto de regreso a casa, pero sabe que no es posible por el momento.

Su situación es un tanto extraordinaria, al ser Louis el jefe del Área de Recursos Humanos en la misma empresa donde Harry se desarrolla como Diseñador Gráfico; desde el inicio de todo decidieron no comentar que eran pareja cuando el rizado postuló a una vacante en el área de marketing y consiguió el puesto laboral tras la entrevista que Louis le hizo. Y ese es el problema al que se han enfrentado desde entonces, que alguien se entere —fuera de su círculo de amigos— que son pareja desde hace cuatro años, y que malinterpreten su situación y crean que Louis designó el cargo a Harry por su relación sentimental, más no por sus capacidades intelectuales y la larga carrera profesional que el rizado ha mantenido desde su egreso universitario.

Louis temía que al estar relacionados de alguna manera se le negase la gran oportunidad laboral a Harry; así que, han mantenido el secreto por más de un año, y si son sinceros están cansados de ocultarse y tener que fingir que no se conocen tanto como lo hacen.

Harry se lamenta de que estos sean los grandes sacrificios que un adulto debe hacer para sobrevivir en un mundo lleno de pirañas que tan sólo esperan el mínimo error para atacar.

El rizado sacude la cabeza y sus oídos captan la siguiente línea de la canción.

“To think about me when you’re touching yourself?”

Las palabras simplemente se ajustan a sus pensamientos cuando su cerebro las recibe, y a él se le ocurre lo que Harry quiere denominar: “Su sentencia de muerte”.

Toma su celular del asiento de pasajeros y busca rápidamente sus mensajes con Louis, él le envía una paráfrasis de la letra de la canción aún en reproducción.

"¿Quién crees que eres como para tocarte a ti mismo mientras piensas en mí?"

La respuesta de Louis tarda menos de lo que Harry creería que lo haría —considerando que él también está en su auto conduciendo hacia el trabajo—, y sus ojos se abren inmensamente cuando lee:

“¿Ahora también tienes poderes y ves lo que hago, engendro de Satanás?”

Dios, Harry no quiere pensar en Louis haciendoeso, pero la imagen es suficiente para hacerlo sentir inapropiadamente excitado en un espacio público.

“Touching yourself”

Harry se queda sin palabras y sin ideas para responder a aquello. ¿Louisrealmentelo estaba haciendo en este momento?

“Touching your, touching yourself”

"No seas indecente, Louis"

Harry puede imaginarlo sosteniéndose así mismo con una mano apretada y sus venas resaltando, ¿por qué no se quedó en casa con Louis?

El semáforo se torna verde en cuestión de segundos y Harry embraga antes de poner el auto en marcha de nuevo. Trata de ignorar su celular cuando la notificación que anuncia un nuevo mensaje replica el conocido tono que tiene designado para Louis. Él resistirá la tentación, y revisará lo que sea que Louis le ha enviado hasta que su junta —la que inicia en diez minutos y a la que debe correr— se dé por terminada.

Estaciona el auto faltando exactamente cinco minutos. Harry cierra el vehículo de un portazo y corre con su maletín en mano por el vestíbulo del edificio; saluda a la recepcionista y presiona los botones del ascensor con desesperación. Niall lo va a matar.

Las puertas metálicas se abren lentamente y él salta directo a su interior con la respiración acelerada para, un instante después, estar ascendiendo al octavo piso del edificio.

Harry repasa las líneas de su exposición en susurros mientras peina su cabello, intentando recobrar su pulcro aspecto, y retomando su paso rápido cuando el timbre de aviso del ascensor hace su función y él sale desesperado de este.

Los cubículos de los empleados con asignaciones menores ya están ocupados por sus respectivos dueños, y Harry le sonríe a un par que lo miran curiosos por su caminata apresurada.

—¡Señor, Styles! —llama una mujer y él decide ignorarla porque ya no tiene tiempo que perder—. ¡Señor, Styles, un momento, por favor!

Él puede escuchar cómo los tacones resuenan contra el piso mientras lo sigue sin decencia.

—¡Señor, Styles! —Harry está a punto de llegar a la sala de reuniones, puede ver a sus compañeros sentados alrededor de la mesa y está tan cerca de conseguir su objetivo, pero una mano toma su antebrazo y lo detiene—. Vaya que es rápido, señor —dice Muriel, casi jadeando de lo exhausta que luce.

—Dime, Muriel —habla Harry hastiado, ¿acaso no nota que el hombre está casi corriendo hacia una reunión?

—La señorita Reed me envió para hacerle llegar un mensaje —Harry lo suponía.

—¿Y qué es tan importante como para que me persigas por todo el piso? —Harry mira su reloj. Llega dos minutos tarde.

La mujer se ruboriza cuando la mirada del hombre cae sobre ella.

—Le ha invitado a un almuerzo enPar Simmoné, y en palabras de la señorita Reed —Muriel extrae un par de apuntes tomados en papel, sus huesudas manos tiemblan cuando carraspea—. “Harry, espero verte pronto para compartir una deliciosa pasta en el restaurante unas calles abajo. Ansío tener una plática contigo sobre algo importante, que tengas un buen día, cariño”

No puede ser, ¡ella lo está haciendo de nuevo! Harry casi golpea un pie sobre el piso a modo de protesta cuando Muriel termina de leer y le ve totalmente apenada, esta pobre mujer.

—Muriel, dile a la señorita Reed que no acepto su almuerzo y que estoy muy ocupado.

—Ella también dejó un mensaje si usted respondía aquello, ¿quiere que se lo lea?

Harry confirma la hora en su reloj. Carajo, siete minutos tarde.

—No lo hago realmente, yo... Tengo una reunión ahora mismo, no tengo tiempo para esto. Si me disculpas… —se excusa antes de empezar a correr, no por primera vez en la mañana.

Harry tendrá que hablar de nuevo con Louis sobre el acoso de Evangeline hacia él. Gracias a Dios su novio es el jefe del Área de Recursos Humanos y quejarse con él sobre lo molesta que es la mujer es mucho más fácil que hacerlo con un desconocido.

Ninguno está feliz con la situación que Harry vive a garras de esa mujer, pero ambos están recolectando las pruebas suficientes para iniciar un proceso dentro de la institución y proceder de manera legal; porque no importa el género del agresor cuando la parte vulnerada ya ha dicho “no” desde la primera vez.

La puerta de cristal de la sala de reuniones está cerrada cuando Harry por fin llega al área aislada y silenciosa del octavo piso, toca un par de veces antes de ingresar y un par de ojos lo analizan curiosos, mientras un furioso Niall le sonríe fingidamente. Él está en serios problemas.

—Buenos días. Perdón, pero mi auto se descompuso y tuve que llamar a una grúa, y después tomar un taxi en medio del tráfico —miente, mientras toma asiento en el lugar vacío frente a Niall.

—No te preocupes, Harry —calma Patrick, el editor en jefe de la revista mientras continúa con su presentación y pone al día al rizado—. Bien, como decía antes de la interrupción,in!está buscando algo nuevo, que nunca antes se haya visto y que, sobre todo, llame la atención del consumidor en cuánto vean nuestras portadas. Niall, ¿tienen listos sus bocetos? —pregunta dirigiéndose al hombre de brazos cruzados y ligero ceño fruncido, su intensa mirada envía dagas directas al rostro de Harry cuando asiente.

—Sí, Patrick, Harry los tiene —y esa es la señal que el ojiverde necesitaba para insertar su USB a la laptop sobre la mesa, y ponerse de pie, para proceder a la explicación que se proyecta contra el material blanco dispuesto sobre la pared.

Niall se coloca a su lado, iniciando la exposición.

—Siguiendo la línea que Patrick había propuesto anteriormente, Harry y yo hemos pensado en algunas ideas que podrían adaptarse a lo que la nueva edición de la revista pretende lanzar al mercado —Harry presiona elenteren el teclado y la primera diapositiva se refleja. Un conjunto de modelos de todas las etnias y tipos de cuerpos posibles se presenta con ropa llamativa de varias formas y colores, y todos llevan tocados altos y extravagantes, que han sido decorados con distintas cintas que los unen entre sí—. Queremos que todos quienes lean nuestra revista sientan la interconexión que existe en el mundo, a pesar de nuestras notorias diferencias históricas y rasgos superficiales que nos hacen lucir distintos los unos de los otros. Tanto Harry como yo creemos que es importante la representación de diversidad cultural, y que se realicen reportajes y entrevistas a personas reales.

Niall termina su parte y Harry se aclara la garganta cuando inicia y las diapositivas se reproducen automáticamente, exponiendo un sin fin de diseños internos para los tabloides y las distintas fotografías que podrían colocarse en su lugar, una vez que el proyecto se apruebe.

—”Into you" pretende romper las barreras y cánones tradicionales, exponiendo al mundo la belleza real yhumanaque existe fuera de una pasarela o de las pantallas digitales que presentan cuerpos casi imposibles de obtener naturalmente —Harry señala al par de modelos que se abraza afectivamente en una de las fotografías que ha elegido precisamente para esta parte de la exposición—. Consideramos que la inclusión es fundamental y, que, al presentar algo distinto a lo de nuestra competencia, esto podría catapultarnos como pioneros en nuestro medio— Harry coloca sus manos al frente y las mueve con elegancia tras una corta pausa—. Sólo véanlo de este modo: es como ir caminando por la calle y ver el rostro de tu vecina estampado en miles de revistas alrededor del país; ella es una personarealque conoces de toda tu vida, y que, a pesar de no desarrollarse como una superestrella tiene una historia por contar. Todos la tenemos, ¿no lo creen? —concluye Harry con una sonrisa encantadora.

El rizado analiza las facciones en los rostros de todos antes de escuchar a la cabeza de la reunión.

—¡Me encanta la idea! —felicita Patrick tomando notas en su libreta—. Y esto de presentar personas reales creo que es interesante y novedoso a la vez, sin embargo, aún tenemos un par de propuestas más que me gustaría analizar, para al final poder elegir entre una de ellas.

Harry y Niall mueven sus cabezas en afirmación, y toman asiento para permitir que Julieth y Beck inicien su presentación.

Niall no le quita la mirada amenazadora a Harry en ningún momento y él le sonríe a modo de disculpa, su atención se fija en la exposición de sus compañeros.

Harry extrae su móvil de su pantalón, después de sentir la vibración del mismo contra su pierna, con bastante cuidado de no llamar la atención de nadie.

Lee los mensajes nuevos desde sus notificaciones en la pantalla de bloqueo de su celular.

“¿Por qué mierda llegaste tarde?”

“¿Louis te retuvo más de la cuenta en la cama?”

Harry rueda los ojos cuando termina con los mensajes de Niall y se ríe cuando llega a los de Louis, él simplemente olvidó que tenía un par de su novio.

“¿YO? ¿INDECENTE YO, STYLES?”

“No puedo creer que todavía tienes la audacia de decirme eso a MÍ, cuando en realidad tú lo has sido durante toda la semana”

"Creo que te estás confundiendo de Harry"

Contesta levantando la mirada, observando si alguien le presta atención, afortunadamente nadie lo hace. El celular vibra de nuevo en su mano y él lo silencia de inmediato.

“No lo hago, pequeña mierda, y deja de burlarte de mí”

"¡No me estoy burlando!"

“¿En serio te crees eso tú mismo?”

El ojiverde resopla por lo bajo, evitando que una risa se le escape, claro que Louis tiene razón, pero es tan fácil molestarlo que Harry siempre escoge ese camino sin dudarlo.

“¿O debo recordarte cada travesura que has hecho desde el lunes?”

Harry piensa muy bien lo que va a responder antes de hacerlo, no tiene nada que perder.

"¿Tal vez podrías recordarme?"

“Jodido hijo del diablo”

Así que tiene un nuevo apodo, bien.

“El lunes me dejaste la polla dura y tuve que masturbarme pensando en la última vez que lo hicimos en el auto porque no pudiste aguantar más antes de llegar a casa”

“Recordé cómo gemiste mi nombre y te viniste sobre el volante”

Maldito. Decidió irse por el camino fácil, y por el recuerdo de lo que probablemente ha sido la mejor cogida en auto que Harry ha experimentado en su vida.

Sin embargo, él no responde, porque sus manos han empezado a sudar un poco.

“El martes desperté con tu boca alrededor de mí y juré que estaba en el maldito infierno, porque todo estaba caliente en la habitación”

“Y la forma en que tragaste todo me recordó a la primera mamada que me diste cuando nos mudamos juntos”

“¿Recuerdas cómo terminó eso, Harry?

“Aún puedo sentir cómo tus piernas se abrieron para mí”

Harry se imagina el torso desnudo de Louis sobre él, y ese no debería ser un pensamiento que tener cuando se está en el trabajo, sin embargo, nadie puede culparlo cuando coloca una de sus piernas sobre la otra y se sienta correctamente.

"¿Y qué sucedió el miércoles?"

Harry envía el mensaje, fingiendo no recordar nada de lo que ha hecho en toda la semana.

“Desperté con la mejor sensación de todas”

“¿Quieres saber cuál es, gatito?”

Y el jodido apodo con el que llama a Harry cuando está caliente no podía faltar. Harry está por enviar su respuesta cuando la realidad lo golpea, mirando la hora en su celular confirma sus pensamientos: Louis está caliente durante horas de trabajo —él también lo está, pero nadie en la habitación tiene porqué saberlo, gracias.

Intentando alejar la imagen de Louis supervisando papeleo y enviando mensajes subidos de tono, Harry responde:

"Mmm... sí"

“Mi polla perfectamente encajada en tu culo”

Harry siente cómo el oxígeno en la habitación se vuelve cada vez más espeso y su entrepierna empieza a calentarse; no es momento de tener una erección justo ahora, pero sus dedos son más rápidos cuando responden y le sigue el juego sucio a Louis.

"Esa también es de mis sensaciones favoritas"

“Pequeño pecador”

“De todas formas, el jueves también fue uno de mis favoritos, aunque me dejaste caliente como la mierda”

"No es mi culpa que te calientes con solo una caricia"

“Una caricia dices”

Harry puede imaginar perfectamente a Louis rodando los ojos con molestia, él se lo merece.

“Entonces déjame decirte que tu lengua me acarició de maravilla la polla”

"Me alegra que lo disfrutaras ;)"

"Es un total placer para mí poder chuparte e iniciar el día motivado"

Harry quiere tentar su suerte cuando teclea:

"Lástima que no pudieras follarme como querías"

“Te odio, Harry, y lo vas a pagar”

"Me amas, mi amor, y adoras mi trasero"

“Lo hago, tienes razón, pero eso no impedirá que te dé un buen castigo”

El rizado sonríe de lado y aprieta más su pierna derecha sobre la otra.

"¿Y cuál sería ese?"

“Sabes mejor que nadie cuál es tu castigo”

"No, no lo sé, papi"

Él sabe de primera mano lo que ese simple sobrenombre hará en Louis, y ya espera con ansias que sea la hora del almuerzo para poder estar donde realmente pertenece: el regazo de Louis.

“Mierda, no uses esa palabra si yo no estoy cerca”

"¿Por qué, papi?"

Harry realmente empieza a transpirar cuando imagina la respuesta y su sistema se altera cuando el mensaje de Louis llega, él no se siente para nada decepcionado con lo que ha obtenido.

“Porque no podré castigarte como mereces, gatito”

“No podré poner tu culo en alto y maltratarlo como nos gusta”

“Eso te encantaría, ¿no es así, amor?”

“Que te haga llorar y que gimas mi nombre”

"Sabes bien que sí"

“Entonces deja de ser insolente conmigo”

"No creo que eso suceda nunca"

Harry puede sentir claramente sus mejillas arder y cómo su camisa le roza los pezones cuando se endereza de nuevo, su piernas se mece de atrás hacia adelante y él disfruta la fricción.

“Si tan sólo pudiera ponerte las manos encima ahora mismo”

El rizado también lo quiere.

“En este momento estaría haciéndote sentir como te gusta”

"¿Y cómo es eso, papi?"

“Maltrataría tu cuerpo y te provocaría gemidos como siempre”

“Eso es lo que quieres, ¿cierto, gatito?”

“Que te folle hasta el olvido”

"Tal vez"

“Bien, pero no podrás tenerlo hasta estar en casa :)”

“Esa es mi venganza, amor”

"Le quitaste lo emocionante a la situación, Lou"

Regaña, estaba empezando a disfrutar de los mensajes sucios. Las dos palomitas que confirman la lectura de los mensajes se tornan de azul al instante, y Harry puede imaginarse a Louis dejando de lado su trabajo para concentrarse en él.

“¿Por qué?”

“¿Estabas empezando a calentarte, amor?”

"No."

“No me mientas, Harry”

“Sabes perfectamente que podríamos terminar lo que iniciaste el jueves cuando arrastraste tu culo sobre mi polla”

Harry levanta la mirada de su celular sólo para ver cómo Beck y Julieth terminaban su exposición y Patrick los felicitaba. El rizado bloquea el dispositivo e intenta absorber algunas de las palabras del editor en jefe de la revista para no sentirse tan sucio y perdido en su trabajo, Niall lo mira fijamente como intentando descifrar lo que sucede con sus sonrojadas mejillas.

Un destello desde sus piernas le recuerda que tiene a Louis enviándole mensajes provocadores, así que se concentra de nuevo en él, pero en el instante en que lo hace los ojos de Harry se abren increíblemente cuando ingresa su aplicación de mensajería y nota la imagen que Louis le ha enviado hace dos minutos.

“Mira cómo me has dejado”

Lee, segundos después de haber analizado a detalle los pantalones oscuros de vestir y el bulto de su novio en medio de ellos. Harry traga saliva y observa a su alrededor, nadie le presta atención gracias a Dios.

“Tienes tres minutos para terminar con esa ridícula junta y venir a mi oficina”

Y la boca de Harry se abre un poco cuando siente que las paredes a su alrededor se cierran.

“Mira cómo me has dejado” retumba en su cerebro, como un eco que no quiere abandonarlo cuando siente su cabeza dar vueltas y a su polla contraerse un poco.

"No puedo salir de aquí sólo porque tienes la polla dura, Louis"

“Bien”

“Entonces enviaré a Janice por ti”

Oh, no.

La asistente de Louis, ¿y con qué mierda pretende engañar a sus compañeros? Harry no debió tomarse las amenazas de Louis como un juego, él... ¡Maldición! Él sabe perfectamente que Louis siempre cumple cuando promete algo, Harry realmente está sintiendo el terror recorrerlo.

“Espero que las paredes de mi oficina aíslen bien el sonido, porque te voy a tener gritando mi nombre hasta el cansancio”

Harry podría gemir en este momento, de sólo imaginar las manos de Louis sosteniendo firmemente sus caderas y dejando las marcas de sus dedos ocultas en un lugar donde sólo él podría ver después. La idea es tan tentadora que él coloca una mano sobre su polla con disimulo y hace presión sobre ella con su puño cerrado; Louis debe estar en una situación igual o peor.

“Te voy a doblar sobre el escritorio y hacer que ruegues por más”

En definitiva, Louis ya está pensando con su otra cabeza, y bueno, Harry también porque responde:

"Debes hacerlo"

“¿Ahora sí estás interesado?”

"Lo he estado desde la mañana del lunes, pero sólo quería molestarte, papi”

"No te enfades conmigo, por favor"

“Si tan solo me hubieses dejado tomar lo que es mío desde el primer día no tendríamos que estar en esta maldita situación”

Genial, entonces ahora es momento de acusar a Harry.

Cuando Dylan y George inician su presentación, los dedos de Harry ya han terminado de escribir su respuesta.

"¿Y perderme la diversión de tenerte rogando por mi culo?”

“Eso no sería muy del ‘hijo de Satanás’, ¿no crees"

“Si a eso le llamas diversión, no tienes idea de cuánto vas a disfrutar tener toda mi polla en el culo”

“Vas a quedar tan mal que no podrás sentarte en días”

"Creo que he escuchado tantas veces eso, pero no lo has cumplido, cariño"

“Mentiroso”

“Recuerda la boda de tu hermana”

Y el bastardo está trayendo de nuevo los recuerdos de sus aventuras sexuales, y para desgracia de Harry, las imágenes de ellos encerrados en un cubículo del baño del hotel tienen un gran efecto sobre su cuerpo.

“Dejar de jugar con fuego, Harry”

"¿Crees que me asusta quemarme cuando ya estoy ardiendo en el infierno, de todas formas?"

“Buen punto, gatito”

“Pero yo te haré tocar el Cielo”

"Hmm"

"Supongo que pronto lo averiguaremos"

Concluye Harry en el momento exacto en que

Unos golpecitos en la puerta de cristal llaman la atención de todos.

Una cabeza repleta de broches se asoma en el espacio y les sonríe a todos.

—Buenos días, disculpen la molestia —Janice se dirige educadamente a las parejas de trabajo y Patrick—, pero Louis ha solicitado la presencia de Harry con urgencia sobre un proceso laboral que el joven Styles tiene pendiente.

—De acuerdo. Sólo porque el jefe de Recursos Humanos lo pide puedes irte, Harry —Patrick mira a los demás—. Ustedes deben permanecer aquí, no hay excusas. Puedes retirarte, Styles.

El nombrado asiente nerviosamente y, bajo la atenta mirada de todos, intenta acomodar la chaqueta de su traje de vestir por sobre su creciente erección. Asiente hacia Niall con una suave sonrisa, y sale de la sala de juntas con una amable Janice delante de él.

¿Qué mierda está haciendo Harry con su vida? Literalmente, va a follar con su novio en el trabajo, esto no puede estar pasando.

Caminan en silencio hacia el elevador, y cuando llegan al piso de Louis —el décimo— su celular vibra en su mano. Es Louis.

“¿Por qué mierda tardas tanto?”

“A este paso, cuando llegues, ya me habré corrido dos veces”

Louis adjunta otra imagen, y Harry se sonroja cuando nota la polla de su novio fuera de sus pantalones.

“Alguien te extraña mucho”

Había enviado como texto.

Harry camina concentrado en la fotografía: tiras blancas caen de la erecta polla de Louis, y sus venas llenas de sangre resaltan tanto en su erección como en sus manos al apretarse a sí mismo en un puño. Encantador.

Harry intenta con todas sus fuerzas no presionar sobre sus pantalones cuando tira de su chaqueta una vez más hacia abajo; en lugar de eso él responde.

“Llegando, desesperado”

"¿Pensante en mí, papi?"

“Lo hice”

"Entonces eso sólo puede significar una cosa”

“¿Qué, gatito?”

”Creo que eres dependiente de mi trasero, te tendré que anexar si esto sigue así”

“No estoy para juegos, Hazz”

“A-B-U-R-R-I-D-O”

“C-A-L-I-E-N-T-A P-O-L-L-A-S”

Harry deja en visto el último mensaje cuando Janice se detiene y se coloca detrás de su escritorio.

“No me dejes en visto, sabes que lo odio”

“Camina más rápido y dile a Janice que puede tomar su almuerzo antes”

El rizado le envía el emoji de un pulgar hacia arriba como confirmación.

—El señor Tomlinson, lo está esperando en su oficina, joven Styles —la mujer llama su atención al no recibir un movimiento por parte de Harry.

—Gracias, Janice —le sonríe dulcemente, y cruza sus piernas cruzadas, balanceando su cuerpo.

Al notar que el hombre no ingresa a donde debería, la mujer pregunta: —¿Algo más en lo que pueda ayudarle?

—Mmm, sí. Verás, Lou… perdón, el señor Tomlinson, me envió un mensaje y dijo que podías tomar tu almuerzo antes.

Los ojos de la mujer se entrecierran sopesando las palabras.

—¿Puedo ver el mensaje? —las cejas de Harry se levantan cómicamente y Janice quiere reírse de su expresión en cuánto reconoce el pánico en su rostro. Ay, el pequeño y dulce Harry desconoce tanto de lo que ella sabe—. O tal vez no, no hay problema. Me iré ahora mismo para no interrumpir sureunión.

El ojiverde asiente hacia ella y está a punto de despegar los pies del piso, cuando la mujer se despide y le dice: —Espero quesu situaciónse solucione, joven Styles —y sin más toma su bolso y se retira con una sonrisa cómplice y un guiño dirigidos hacia Harry.

—Gracias, Janice. Adiós— contesta cuando ella está a punto de desaparecer en el ascensor.

Jodida mierda. ¿Qué fue eso? ¿Tal vez existía la posibilidad de que alguien fuera de sus amigos cercanos supiera sobre su relación con Louis? ¿Ellos estaban haciendo un mal trabajo encubriendo todo? Harry espera que no, porque no quiere que él y Louis tengan ningún tipo de problema después de tanto tiempo.

Su celular vibra por millonésima vez.

“¿Dónde carajos estás?”

Bien, su momento ha llegado. Verificando que no haya nadie más cerca en el piso de la oficina de Louis, Harry toma una respiración profunda y abre la puerta donde su novio espera.

Lo primero que Harry siente al ingresar al lugar y tras colocarle seguro a la puerta, es que el aire acondicionado está encendido, y supone que se debe a que las cortinas están corridas y las ventanas cerradas. Las luces están encendidas, y el lado ecologista de Harry quiere asesinar a Louis por su irresponsabilidad con el planeta al tener iluminación siendo de día.

El rizado está a nada de reprender al castaño, pero entonces todos sus sentidos son detenidos por la imagen que tiene frente a sí.

En medio de toda la habitación y sentado en su silla marrón, Louis lo está viendo fijamente con ojos de cazador y una sonrisa de suficiencia en su rostro. Tiene el flequillo despeinado y su chaqueta colgando en el respaldar de su asiento junto a su corbata; las piernas de Harry tiemblan cuando aprecia los primeros botones de su camisa totalmente abiertos, reflejando la tinta sobre su piel y pequeños vellos en su pecho.

—Ven aquí —Louis pide, y Harry arruga ligeramente su ceño cuando sale de su estupor y recuerda realmente a qué ha venido.

—Has empezado sin mí —se queja Harry con un mohín en sus labios, mientras se acerca lo suficiente y coloca las palmas de sus manos sobre la superficie del escritorio.

El rizado mira fijamente a Louis antes de seguir su camino hacia donde sus manos se encuentran. La respiración de Harry se corta cuando aprecia la polla de Louis expulsando tiras blancas sobre el piso de madera de su oficina.

—Vas a tener que limpiar eso —su voz se escucha estrangulada por la escena que presencia.

Louis tan sólo niega, apretándose más, y haciendo un ruidito extraño por la nariz cuando intenta reírse. Algo en el brillo de sus ojos cambia cuando nota cómo Harry relame sus labios.

—¿Por qué no lo limpias por mí, gatito? —prueba, moviendo de nuevo hacia el frente su puño sobre su resbaladizo pene, provocando que más semen caiga al suelo—. Vamos, sé que quieres utilizar tu lengua, lo has hecho antes.

Harry gime cuando sus caderas se mueven hacia el frente y chocan con la madera sólida del escritorio. Él quiere hacerlo.

—Acércate, Harry —pide Louis, tendiéndole una mano cubierta de semen—. Ven, amor, no pasará nada que no quieras.

El cuerpo de Harry se mueve por su cuenta cuando toma la mano sucia de Louis y empieza a caminar hacia él. Su parte consciente queda relegada, y es encerrada en lo más profundo de su cerebro, cuando Louis se empuja en su silla rodante hacia atrás y deja el espacio perfecto para que Harry se arrodille frente a él.

Harry traga saliva antes de arrodillarse frente a las piernas de Louis y levantar la mirada, el otro hombre ya lo está observando con impaciencia.

—Te ves hermoso —halaga el ojiazul bombeando un poco más su polla—. Ahora lame,gatito—manda, elevando su pene con dirección a la boca de Harry.

El rizado se sujeta de la silla de Louis y saca lentamente su lengua un segundo después. El aire de la habitación se carga de calor y Harry siente cómo su camisa se pega a su cuerpo, en el instante exacto en que la punta de su lengua es arrastrada sobre el glande de la polla de Louis, dándole una rápida lamida. Louis tararea en aceptación y masajea el cuero cabelludo de Harry cuando él repite la acción un par de veces más.

Como el cuerpo de Louis ya se encontraba mucho más excitado que el de Harry cuando este llegó, no hace falta tanto esfuerzo para que su polla empiece a liberar las últimas gotas de su esencia; en favor de no ensuciar el traje de Harry, Louis gira su silla y deja que su semen caiga de nuevo al piso, al tiempo que jadea sus últimas respiraciones orgásmicas.

—V-vamos,gatito—Louis acaricia las mejillas de Harry suavemente—. Limpia el piso por mí —Louis nota la duda en la mirada de Harry; así que, continúa: —Has tenido tu lengua en lugares mucho más sucios, amor.

Harry rueda los ojos cuando coloca sus manos en el suelo y se inclina hacia adelante con el trasero en alto. Le dedica una última mirada a Louis y saca la lengua para lamer el suelo cubierto por la esencia de su novio; el rizado cierra los ojos cuando el ligero sabor salado de Louis toca su lengua y es recogido gota por gota antes de ser tragado.

—Eso es, gatito, limpia todo —Louis lo motiva y Harry tararea cuando siente que una mano masajea su trasero sobre los pantalones de su traje—. Mientras más rápido termines, más rápido serás follado.

Las próximas lamidas son dadas con entusiasmo, y cuando todo se encuentra limpio, Harry se permite suspirar en espera de lo que quiere, de lo que ha esperado pacientemente.

—Terminé,papi—le dice al ojiazul, quién en ningún momento retiró sus manos de su cuerpo.

Louis baja la mirada y, cuando está a segundos de asentir, nota una pequeña mancha blanca que aún no ha sido retirada.

—Yo creo que no —sonríe ladinamente.

—¿Qué? —Harry dice confundido, y regresa la mirada al impecable suelo—. ¿Dónde?

—Aquí —Louis responde moviendo su zapato derecho hacia las piernas de Harry.

—¿Hablas en serio?

—Hasta la última gota, dije —reprende, mientras se reclina sobre su silla y espera a que Harry obedezca. El rizado lo hace un segundo después, levantando el pie de Louis y lamiendo la sustancia para dejar, posteriormente, un pequeño beso sobre el cuero marrón del zapato de Louis.

Harry se pone de pie y se quita la chaqueta de su traje, dejándola caer al suelo sin cuidado; el rizado toma asiento sobre el escritorio de Louis y cruza las piernas frente a él. Puede sentir la sutil humedad en su ropa interior, y tiene que deshacerse de ella pronto, o tendrá un accidente en sus pantalones que lo avergonzará hasta el día de su muerte.

—Creo que vine aquí a ser follado —empieza Harry, levantando la punta de su pie y golpeando el pecho de Louis— no a limpiar el estúpido suelo de tu oficina.

Louis se ríe de su intento de insinuación, pero asiente, estando de acuerdo con las palabras de Harry.

El ojiazul rueda un poco la silla y atrapa el cuerpo de Harry, con sus brazos alrededor de su cintura, él coloca su mentón sobre el muslo izquierdo de su novio y besa cerca de la bragueta de su pantalón.

—Te voy a quitar los pantalones y follarte sobre el escritorio, bonito.

—Estás tardando mucho —se queja Harry con tono mimado.

Louis disfruta ser retado siempre por Harry; así que, sus manos son más rápidas que sus pensamientos, cuando apenas está digiriendo lo que planea hacerle al ojiverde, y estas ya están desabrochando el cinturón del rizado y bajando el cierre de su pantalón. La erección de Harry se hace notar mucho más ahora, al ser sólo cubierta por su ropa interior. Y él verdaderamente contiene un jadeo cuando los labios abiertos de Louis besan su piel y su nariz libera aire caliente.

—No te voy a chupar —advierte el ojiazul antes de alejarse y recibir un bufido.

—Gracias por nada —Harry replica molesto, mientras masajea su erección.

Louis acomoda su ropa interior y su pantalón, y ajusta su cinturón cuando se levanta de su silla por primera vez desde que Harry llegó. Su blanda polla queda prisionera nuevamente por la tela de su ropa.

El ojiazul desabotona la camisa blanca de Harry y desata lentamente su corbata, para después recoger la chaqueta de su novio del suelo y colocar todo sobre el respaldo de su silla.

—No quiero escuchar después tus quejas sobre lo arrugada y sucia que se encuentra tu ropa.

Harry rueda los ojos y se baja del escritorio de un salto.

—Estás jugando con mi cordura, ¿cierto? —Harry cuestiona con sus brazos cruzados sobre su pecho.

—Quítate los zapatos —pide Louis, e ignora el tono que ha empezado a usar Harry.

—¡Por supuesto, lo que me faltaba! ¡Que empezaras a preocuparte justo ahora sobre la integridad de mi ropa!

—Bien. Entonces, cuando Muriel, o cualquier otra persona, note que tienes semen encima no quiero escuchar ningún lamento de tu parte.

Louis 1 - Harry 0.

—De acuerdo —concuerda, deseando evitar un incidente de ese tipo.

Los zapatos de Harry caen donde sea, porque el rizado simplemente los pisa en la parte posterior y los arroja lejos de sus pies.

Harry nota la mirada de Louis sobre su hombro y se gira tan pronto el cuerpo del ojiazul se mueve en su dirección; los párpados del rizado se cierran por inercia.

—Siempre quise hacer esto —escucha el susurro de Louis detrás de él, y Harry espera sentir las manos de Louis sobre su trasero o cintura; pero en su lugar, un sonido extraño lo sobresalta y provoca que sus ojos se abran de golpe.

Harry se ríe cuando entiende a qué se refería su novio.

El ojiverde niega realmente divertido al contemplar el desastre en el suelo. Varias carpetas, plumas, resaltadores y hojas en blanco están esparcidas por el piso en un total desorden.

—¿Qué mierda, Lou? —se burla.

—¿Fue excesivo? —pregunta dubitativo, apenas recapacitando en sus acciones—. Pensé que sería excitante, ya sabes, como en las películas.

—Dejemos las cosas de las películas allí, ¿quieres? —el rizado se ríe.

—¿Eso quiere decir que no te gustaría tener las manos atadas mientras te follo? —la expresión de Harry se ilumina y Louis sabe que ha conseguido un buen estímulo.

—¿Podemos hacerlo,papi? —sus dedos trazan las letras en el pecho de su novio y el corazón de Louis se acelera, siempre tiene la misma reacción cuando Harry está cerca.

—Sí, gatito —y besa la punta de la nariz de Harry antes de enterrar sus labios en los del rizado.

El beso empieza lento, ambos siendo generosos con el otro; las manos de Louis sujetan las caderas de Harry más cerca de él y Harry le rodea el cuello con sus brazos. Los labios de Harry toman el inferior de Louis y tiran apenas de él, antes de introducir su lengua y empezar a pedir más por parte de su novio.

Louis toma a Harry de sus muslos y lo levanta de un sólo tirón para sentarlo sobre el escritorio vacío, Harry tararea cuando siente a Louis recorrer sus piernas y Louis suspira en medio del beso cuando Harry empieza a jugar con su cabello.

Con manos ágiles el castaño empieza a tirar de los pantalones y la ropa interior de Harry hacia abajo, y se los retira finalmente con ayuda del rizado. El cuerpo del ojiverde queda a total disposición de Louis, y él siente cómo la respiración de su novio se acelera cuando toma en su mano derecha su erección palpitante.

El cuerpo de Harry se sacude cuando Louis inicia movimientos lentos sobre su polla; el rizado enrolla sus piernas en la cintura del castaño, acercándolo imposiblemente más, y jadeando al separarse de los labios del otro.

—Fóllame —le susurra Harry mientras deja una serie de besos sobre la mandíbula de Louis, y el hombre en respuesta le aprieta la base del pene.

—Tus deseos son órdenes, gatito —responde Louisy chupa un moretón en la mandíbula de Harry—. Pero no quiero que te toques por ahora, Hazz —advierte el castaño totalmente serio cuando se aparta de Harry y empieza a buscar algo en el último cajón de su escritorio.

Entonces, cuando Louis ha dejado de prestarle atención, Harry empieza a masajear sus duros pezones y toca el glande de su erección con la punta de sus dedos. Él no quiere ser desobediente, pero la tentación siempre puede más que su voluntad.

—Sabía que traer estas cosas aquí serían útiles —dice Louis desde abajo, extrayendo un par de condones y unas bolsitas de lubricante, y cerrando el cajón.

—Hijo de puta, lo tenía planeado desde antes —las palabras son dichas con rapidez, tiñéndose de deseo de sólo imaginar los dedos de Louis dentro de él.

El ojiazul se coloca de pie de nuevo, y Harry puede notar la creciente erección de su novio resaltando bajo sus pantalones. Cuando Louis por fin está de pie su ceño se frunce.

—¿Qué te dije, gatito? —reprende, alejando las manos de Harry de su cuerpo.

—Lo siento, pero tardas mucho, ¿acaso no quieres tenerme,papi?

Harry sabe perfectamente lo que hace cuando forma un puchero en su boquita rosada y blande lentamente sus pestañas. Louis siempre admitirá que Harry lo tiene comiendo de su mano.

—Lo hago y te tendré ahora mismo gimiendo mi nombre —le sonríe de lado, cuando el sonido de la hebilla de su cinturón rompe el silencio entre ambos. El rizado traga saliva y espera pacientemente, tan sólo observando como la ropa de Louis se desliza sobre su piel y cae sórdidamente en el suelo, alrededor de sus tobillos—. Abre las piernas para mí, amor.

Harry obedece al instante, inclinándose hacia atrás y apoyándose en sus codos, mientras sus piernas se mueven hacia sus costados, quedando expuesto y a disposición total de Louis.

—Siempre tan bueno y obediente.

Louis rasga la bolsita de lubricante y embarra sus dedos en el líquido, provocando que un poco caiga sobre sus pantalones cuando acerca sus dedos a la entrada de Harry y juega un poco con él.

—L-Lou —se queja Harry echado la cabeza hacia atrás y sintiendo cómo su polla se endurece imposiblemente más contra su abdomen, el rizado le da una rápida mirada a la de Louis y sonríe cuando nota que están en la misma situación.

Harry siente cómo la punta del dedo índice de Louis se introduce de a poco en él, sin lastimarlo. Y es una bendición total para su interior que su novio siempre lleve las uñas realmente pequeñas.

El dedo de Louis continúa con su trabajo de dilatarlo, y Harry gime cuando siente gran parte de sus nudillos dentro de él.

—Otro —suplica con los ojos brillantes y los labios rojos—. ¡Louis, otro-oh!

—Tranquilo, gatito, no quiero lastimarte.

Sin embargo, Louis está llevando un nuevo dedo al borde de Harry y tentando un poco su suerte cuando deja suaves caricias en la zona.

—Siempre tan ansioso, amor —Louis se burla cuando el cuerpo de Harry reacciona y se impulsa más hacia sus dedos; el castaño lo recompensa con la introducción de un par más cuando siente que Harry se ha estirado lo suficiente.

Con movimientos de tijera y una cantidad de lubricante considerable, Louis empiezaa follar a Harry con sus dedosy este no hace más que retorcerse por cada movimiento que siente en su interior.

Louis, ya—Harry gime, intentando cerrar sus piernas.

El castaño asiente y se aleja del rizado, Harry ya extraña la sensación de los dedos de Louis.

Louis toma el envoltorio del condón y lo rompe con un movimiento limpio, la respiración de Harry se acelera cuando observa el deslizamiento del preservativo sobre la polla erecta de Louis.

—¿Listo, gatito? —pregunta Louis, sosteniéndose a sí mismo y viendo fijamente a Harry, el rizado tan sólo puede asentir antes de que una mano caiga en su cintura y lo recueste correctamente sobre el escritorio.

Louis se alinea en su entrada y lentamente ingresa en él.

El cuerpo de Harry se siente ligero, y fuegos artificiales explotan en su estómago cuando toda la polla de Louis se encuentra en su interior.

—A veces olvido que eres grande —dice Harry, enrollando sus piernas a la cintura de Louis, e intentando adaptarse a la sensación de estar lleno después de tanta espera.

—Y yo que eres tan estrecho.

Ambos ríen, y cuando Harry da la señal que Louis necesita, el ojiazul arrastra sus caderas hacia atrás y empuja; el rizado suelta varios jadeos cuando el sonido de sus pieles chocando se escucha en la oficina.

Louis sostiene a Harry, con sus manos fijamente en los huesos de su cadera, cuando sus movimientos se vuelven más fuertes y rápidos, sus bolas golpeando el trasero de Harry con cada arremetida violenta.

Con cada estocada que el rizado recibe, sus nervios se incrementan y la necesidad de tocarse también lo hace; así que, toma su polla, la que siente rebotar cada pocos segundos cuando Louis lo embiste, y se estimula con movimientos toscos.

—H-Harry —Louis llama su atención, pero el nombrado no lo mira, sólo se concentra en tocarse y satisfacer sus necesidades—. Harry, no te toques —y sus manos son alejadas de su polla, porque Louis ha tomado sus muñecas con una sola mano, sosteniéndolas sobre su pecho.

—¡Louis!

—¡No te toques! ¿No te basta conmigo dentro, pequeña zorra?

Harry no tiene tiempo de contestar, porque su propio gemido lo interrumpe al sentir que Louis sale de él sin previo aviso. Su pecho sube y baja con prisa cuando él regresa su concentración a su polla e intenta llamar la atención de su novio de vuelta.

—Lou.. .— Harry no puede ver lo que el ojiazul hace porque le da la espalda, así que se levanta un poco con la ayuda de sus brazos—.Papi.

—Harry, levántate —le dice aún sin verlo.

El rizado se queja un poco cuando cierra sus piernas e intenta ponerse de pie, la sensación de ardor le provoca cerrar los ojos y fruncir el ceño.

Louis se pone delante de él y le besa la mejilla, el toque le quema la piel.

—Lou, ¿qué estás haciendo? —susurra cuando siente la polla de Louis tocar la suya en el aire, sus párpados generan más presión.

—Enseñándote a no desobedecer —le dice de vuelta, con el mismo tono que él acaba de emplear.

—¿A qué te refier-

La rotación de su cuerpo lo toma por sorpresa, y el despliegue de sus brazos hacia atrás lo deja sin palabras cuando siente una especie de tela le aprieta las muñecas, Harry supone que es su corbata.

—Cuando digo que no te toques —la corbata se ajusta un poco más, pero no lo lastima—, no lo haces.

Harry intenta deshacer el nudo en sus articulaciones, pero no puede.

Genial, ahora Harry tiene los brazos inmóviles y ya no puede tocarse.

Eres un genio, Styles, se reprende a sí mismo.

—Ahora, si me permites —dice Louis,guiando su cuerpo hacia el extremo lateral izquierdo del escritorio—. Creo que prometí doblarte aquí.

Un suave beso es depositado en su hombro, y después su cuerpo es inclinado hacia adelante, con su polla siendo tomada por la mano de Louis y colocada entre su estómago y la superficie de madera, la que ahora también está siendo tocada por su pecho.

—Precioso, siempre precioso para mí —escucha murmurar a Louis y siente cómo sus manos recorren sus piernas con adoración.

¿Qué hizo Harry para encontrarse en esta situación? Él está muy agradecido por sus decisiones.

¡Gracias Harry del pasado!

Louis arrastra sus uñas sobre la piel de su trasero y Harry gimotea, esperando que el ojiazul continúe follándolo.

—Louis, por f-favor.

—¿Por favor qué, gatito?

—¡Fóllame, maldita sea!

El castaño se ríe, pero aun así separa las mejillas de Harry y se introduce lentamente en él. Una mano cae poco después sobre el trasero del rizado y este gime al sentir su piel arder.

—¡Hazlo otra vez! —Harry pide, mientras es empujado de nuevo y su polla empieza a derramar las primeras gotas de su esencia.

Louis obedece y repite el movimiento. Él se introduce mucho más en Harry y gime cuando da una estocada rudamente.

—Ah-h. Lou… — gime Harry cuando el ojiazul encuentra su punto dulce.

—Estoy aquí, gatito —Louis casi sale de Harry cuando arremete de vuelta y le saca un par de jadeos más a su novio. La polla de Harry se desliza con más facilidad ahora que empieza a expulsar más semen sobre su estómago y el escritorio.

—Dios, Louis, y-ya-

—Vamos, amor, córrete para mí —Louis alienta, aumentando sus movimientos de cadera y empezando a sentir cómo su abdomen se contrae. Él está cerca de su segundo orgasmo—. Haz sentir orgulloso apapi, gatito.

Los gemidos de Harry incrementan al igual que los jadeos de Louis, cuando el mayor encuentran un ritmo mucho más rápido y certero; el vientre de Harry se siente lleno de fuego y mariposas con cada ruda estocada, y pronto se está corriendo por completo en el escritorio de la oficina del jefe de Recursos Humanos de la empresa en la que trabaja.

¡Joder!—Harry casi grita al sentir cómo todo su cuerpo se sacude y sus mejillasse arrastran con fuerza sobre la madera, porque aún tiene sus muñecas sujetas e inmovilizadas sobre su espalda.

Louis arremete un par de veces más contra el agujero de Harry, y como el rizado, en un parpadeo, se está corriendo en el condón dentro de su novio. A veces la vida es buena.

Ambos jadean cansados, y una sonrisa se plasma en el rostro de Louis al reconocer que acaban de añadido un lugar donde han follado.

¿Sobre un escritorio? ¡Listo! ¿Su oficina en la empresa donde trabajan ambos? ¡Listo!

Se mantienen unidos un minuto más, mientras Louis desata la corbata de las muñecas de Harry. Él sale del rizado cuando su novio extiende sus brazos hacia el frente e intenta ponerse de pie, y se quita el condón para después botarlo en la papelera debajo de su escritorio.

—Déjame ayudarte, amor —pide Louis, sosteniendo la cintura de Harry con fragilidad.

Cuando Harry se irgue por completo, Louis aprecia el rostro del amor de su vida.

Él se siente realmente dichoso de poder ser el único que puede ver a Harry en este estado. Con las mejillas rojas y el cabello revuelto en todas las direcciones posibles, y con pequeñas perlas de sal resabalando por su frente que fijan un par de rizos contra su piel. La belleza de su iris casi consumidos por el negro de su pupila dilata sólo puede igualarse a la explosión de las estrellas en el espacio.

—Me encanta cómo luces después de follarte —besa sus labios con ternura, en un intento por transmitir todo lo que su corazón siente en este momento. Cuando se separan él dice con preocupación, tomando las muñecas de Harry—. ¿No te lastimé, cierto?

—Nunca lo haces —confirma el rizado—. Confío en ti, y sé que nunca lo harás.

Si Louis se sentía en las nubes, ahora en definitiva se encuentra orbitando alrededor de un nuevo sistema de planetas llamado Harry.

Louis sonríe y besa las líneas que la corbata ha dibujado sobre la piel de Harry, él curará cada parte enrojecida de su cuerpo.

Las mejillas del rizado se tiñen de un rojo inocente cuando observa todo a su alrededor, y repara poco después en la gran y esparcida mancha blanca sobre el escritorio de Louis.

—Mmm... ¿lo siento? —él realmente no lo hace.

—No te preocupes, amor, yo lo limpio.

—Espero que con la lengua —molesta, en un susurro que no está dirigido a ser oído.

Louis obtiene un par de pañuelos de su escritorio y recorre cada pequeño pedazo de la piel de Harry, limpiando cuidadosamente. Y él se da cuenta de que esta es una tarea que haría hasta el fin de sus días.

El ojiazul levanta sus pantalones de sus tobillos, y los arregla correctamente antes de ayudar a Harry a vestirse.

Él se encarga de recoger todo el desorden que han generado, mientras Harry corre las cortinas y abre las ventanas; el olor a sexo se encuentra latente en la habitación.

—¿Qué hora es? —pregunta Louis terminando de clasificar sus carpetas.

—Es la hora del almuerzo —responde Harry observando, la hora en su celular, tiene un par de mensajes de Niall.

“Nuestra idea fue seleccionada, hijo de puta”

“Gracias por abandonarme por irte a follar con Louis”

Lo menciona como que si él nunca lo hubiera dejado plantado en la universidad por un polvo.

“No preguntes cómo lo sé, simplemente lo hago”

“Me debes la celebración de esto, así que tú pagas la cena hoy”

“Bien.”

“En Noel’s a las 7 :)”

Responde Harry, resignándose a ser quién va a llevarse una gran cuenta en su restaurante favorito.

—¿Y esa sonrisita? —canturrea Louis en su oído cuando envuelve sus brazos alrededor de la cintura de Harry, el rizado le muestra la conversación.

—Mejor anda sacando un préstamo de una vez, que te vas a quedar sin dinero en la cuenta —Louis se burla, dejando un cariñoso beso en su mejilla—. Y felicidades, sabía que su idea sería la mejor.

—Entonces tendremos que usar tu tarjeta —regresa la broma—. Y gracias, amor.

—¡Oi! —se queja Louis de manera divertida, pero concediendo inmediatamente—. Está bien, pero tendrás que pagarme por todo de otra manera cuando estemos en casa.

—Bien— asiente Harry con una sonrisa en su rostro.

Harry gira en los brazos de Louis lentamente y enrolla sus brazos detrás de su cuello cuando sus labios están a segundos de tocarse y sus respiraciones casi son una. Louis casi siente el sabor de los suaves labios de Harry cuando alguien toca la puerta, la frente del rizado cae sobre el hombro de Louis y niega.

—Dame un momento —Louis se disculpa, alejándose de Harry y acomodando su cabello lo mejor que puede.

Louis quita el seguro de la puerta, e inmediatamente se arrepiente cuando el fuerte y desagradable olor de claveles lo impacta. ¿Qué mierda hace ella aquí?

—Reeds —dice Louis seriamente, la mujer nunca le ha agradado.

Oh, no.

Las piernas de Harry tiemblan y ya empieza a sentir los nervios recorrerle los brazos cuando recuerda la conversación que tuvo con Muriel.

Evangeline viene por su maldito almuerzo.

—¡Louis, hola! —saluda con fingido interés, su cuello se estira buscando algo dentro de su oficina, en realidad aalguien.

—¿Puedo ayudarte en algo?

—Eh, sí, necesito hablar con Harry —empuja el cuerpo de Louis con fuerza e ingresa a la oficina sin permiso alguno—. ¡Harry, que bien encontrarte aquí!

—Hola, Evangeline —cómo detesta su nombre.

Harry busca la mirada de Louis en ayuda, sus ojos gritan:¡Socorro!

—Espero que Muriel te haya hecho llegar mi mensaje e invitación —guiña un ojo en su direccióny retira su cabello hacia atrás, exponiendo el escote de su vestido.

—Lo hizo, sí —la intimidación haciéndose notar en sus palabras.

—¡Genial! Entonces, ¿nos vamos de una vez? No quiero perder la reservación que hice —su brazo se mueve para tomar el de Harry, pero una voz le interrumpe y el rizado suspira aliviado.

—Siento decirte que Harry no puede, Reeds —Louis arrastra las palabras con tanto desprecio que Harry piensa que es imposible pasarlas desapercibidas—. Él ya ha quedado conmigo, porque discutiremos la situación de hostigamiento que ha estado experimentando desde hace meses por parte de alguien en la empresa.

Las cejas de Evangeline casi tocan su frente cuando escucha lo mencionado.

—¡Oh, Dios santo! ¿Quién ha estado molestando a Harry? —pregunta con incredulidad real,¿cuál es su problema para no darse cuenta que se trata de ella?

El silencio pesa tanto que Louis cree que si estira su brazo hacia el frente las ventanas podrían estallar.

—Tú, Evangeline —escupe finalmente Louis—. Tú eres su problema.

Harry traga saliva audiblemente, y Louis observa el deslizar de su manzana de Adán en el proceso.

—¿Yo? —los ojos de Evangeline se abren cómicamente, como quien no ha entendido realmente—. ¿Qué mierda hablas, Tomlinson? ¡Yo no puedo ser!

—Lo eres —confirma Harry, decidiendo hacerle frente finalmente a todo—. Nunca he conocido a nadie tan insistente como tú, tan jodidamente molesta y que no entiende cuando alguien no está interesado.

Los labios rojos de Evangeline se separan y una prefecta “o” se forma en ellos.

—¿De qué hablas, Harry? ¡No mientas, yo no te hostigo!

—¡Lo haces todo el tiempo, Reeds! —interviene Louis—. Tengo el seguimiento de cada una de tus acciones durante los últimos dos meses y déjame decirte que cuentan como hostigamiento laboral.

—¡No te metas en esto, Tomlinson! ¡Esto es entre Harry y yo!

—Soy el jefe de Recursos Humanos, por si lo olvidas.

—No me interesa, deja de meterte donde no te llaman.

Louis intenta protestar, pero Harry le advierte con la mirada que no diga nada más, él puede enfrentarse a su agresora.

—Evangeline, te he dicho en cada una de las ocasiones en las que me has pedido salir que no estoy interesado, y tú, sin embargo, sigues insistiendo.

—No veo el problema en invitarte a salir de vez en cuando, ¡tal vez algún día digas que sí!

¿Acaso es estúpida? ¡Que alguien le explique a esta mujer lo que está bien de lo que está mal!

—No estás entendiendo. Yo no quiero salir contigo, no estoy interesado y te lo he dejado claro en más de una ocasión —Harry suspira—. Mira, yo-

—No entiendo por qué no quieres salir conmigo cuando ambos estamos disponibles—interrumpe cruzándose de brazos y levantando el mentón de manera altanera.

—¡Por que no lo estoy, Evangeline! —Harry habla desesperado. ¿Es tan complicado entender un rechazo?—. ¡Estoy jodidamente involucrado con alguien, y pronto comprometido!

En el mundo mental de Louis, las ventanas han estallado, y la pequeña cajita escondida en una caja de zapatos en su armario pesa toneladas.¿Harry lo sabe?

—¡Y ese ni siquiera es el punto! ¡No tendrías que respetarme sólo por tener pareja y estar en una relación de años, sino porque ya he dicho que no quiero salir contigo! —él pasa una mano por su rostro, la frustración está ganando la carrera—. Merezco respeto, tanto como tú, y que mis negaciones explícitas sean oídas cuando no quiero algo y que mi palabra se haga valer —Harry toma una bocanada de aire antes de continuar—. Así que, delante del jefe de Recursos Humanos, lo repito por última vez: no quiero salir contigo, ¿quedó claro, o debo dejarlo por escrito para que por fin entiendas y me dejas en paz? ¡No quiero salir contigo, Evangeline Reeds, y nunca lo haré!

Las expresiones en el rostro de Louis y de la mujer son impresionantes.

Louis tiene sus ojos y labios abiertos de par en par por la sorpresa, no precisamente la que Harry cree que ha creado con suspalabras finales, sino por la incómoda idea de haber sido descubierto en su propuesta. Mientras que la de Evangeline está llena de arrugas en su frente, debido a su ceño fruncido, y los labios en una horrible línea rectaque la hace lucir terriblemente amargada

—Bien— escucha, y aprecia cómo la mujer aprieta su mandíbula con fuerza—. Buenas tardes a ambos —y sale hecha un huracán de la oficina, ni siquiera se molesta en cerrar la puerta.

La pareja permanece en silencio, analizando lo que acaba de suceder.

—Siento haber dicho que estamos por comprometernos. Sé que es mentira —“No lo es”quiere corregir Louis inmediatamente cuando Harry susurra sin mirarlo a los ojos. La imagen de pequeñas lágrimas empapando el verde bosque que Harry tiene en su mirada le rompe el corazón a Louis—, pero ella en serio me molestó tanto que-

—Entonces no lo sabes —susurra Louis y respira con alivio.

—¿Qué? —pregunta Harry confundido, apenas habiendo escuchado algo.

—Nada, amor —coloca una mano sobre el brazo de Harry y lo acaricia—. Iniciaré el informe contra Reeds en cuanto regresemos del almuerzo, ¿eso está bien para ti?

Harry asiente y abraza a Louis. Sus cuerpos se amoldan perfectamente.

—Gracias —le escucha decir, y él se aferra más a la espalda de Harry.

—No agradezcas, amor, es, literalmente, mi trabajo —y Harry se ríe en su oídoa pesar de sentirse vulnerable. Louis cree que si tuviese magia, encontraría la manera de encapsular cada pequeña risa de Harry en un jarrón de cristal sin fondo—. ¿Vamos a comer algo, sí? —Louispide. Sin embargo, no se mueve y Harry tampoco se separa..

—Me gusta estar así— suelta Harry cuando han permanecido cerca de dos minutos en la misma posición—. Siento que tengo el mundo en mis brazos.

¡El mío lo está!Grita el cerebro de Louis

—Yo también —susurra Louis de regreso y se aleja un poco para tomar la mano de Harry y caminar hacia la salida.

Harry intenta soltar la mano de Louis cuando están apenas a unos pasos de encontrarse fuera de la oficina del mayor, pero él se lo impide.

—Lou, nos pueden ver —le dice, ellos ya han tenido esta conversación un millón de veces.

—Quiero que lo hagan —responde Louis, apretando la mano de Harry juguetonamente—. ¿Confías en mí? —él pregunta y Harry asiente al instante—. Bien, entonces tendrán que acostumbrarse a vernos más seguido de esta manera.

Y él sonríe, y Harry sabe que está jodidamente atrapado por las pequeñas arruguitas que se forman en los bordes de los ojos de su novio.

—Además, si alguien pretende poner nuestros trabajos en juego por estar saliendo —él dice cuando cierra la puerta de su oficina y empiezan a caminar hacia el ascensor—, simplemente puedo mostrar lo mal capacitados que estaban los otros aspirantes a tu puesto y por qué ganaste justamente el empleo.Juro que aún tengo los expedientes y todas las razones por las que no fueron seleccionados.

—Te creo, amor —contesta Harry, aún sin creer que van a caminar por los pasillos de la empresa tomados de las manos como una pareja real, por primera vez—. Te creo.

Y ellos se suben juntos al ascensor; presionando los botones con sus manos unidas, y desapareciendo de la vista del mundo por unos segundos antes de emerger por las puertas de metal e iniciar una nueva etapa en sus vidas a la vista de todos.

El Sol les da su bendición.



Si ellos deben ser sinceros, parece que a nadie realmente le importa o se sorprende cuando ven al jefe de Recursos Humanos y uno de los mejores diseñadores gráficos de la empresa salir del ascensor tomados de la mano y sonriendo como nunca los habían visto. Muchas piezas encajan entonces para aquellos ojos curiosos.

Tal vez Harry y Louis se preocuparon mucho con respecto a su situación amorosa y laboral; quizás el miedo los embargó en principio, tanto como el anhelo de estabilidad en sus vidas y el deseo de proveer en su pequeño pero cálido hogar naciente.

Muchas cosas estuvieron en juego, y otras miles pudieron realmente salir mal si lo piensan con detenimiento; pero de lo único que ambos están seguros es cuanto amor sienten el uno por el otro en todo momento; y, que a pesar de los todos obstáculos que se atraviesen en su camino, nadie podrá separarlos, porque el amor es sólo para valientes y ellos jodidamente saben que lo son.

Muchas cosas estuvieron en juego, y otras miles pudieron salir mal si lo piensan con detenimiento. Pero de lo único que ambos siempre estuvieron seguros es, cuánto amor sintieron el uno por el otro en todo momento; y, que a pesar de todos los obstáculos que pudieran haberse atravesado en su camino, nadie podría separarlos, porque el amor es sólo para valientes y ellos jodidamente saben que lo son.



Nada cambia en sus vidas.

Louis continúa despertando con sus brazos alrededor de la cintura de Harry los meses posteriores a su gran revelación, y respira cada noche el delicioso aroma del cabello de Harry cuando se van a dormir. Y de vez en cuando él aún tiene unos labios a primera hora de la mañana sobre su polla.

O tal vez todo cambió, porque ahora Harry puede llevarle café a Louis sin necesitar una excusa elaborada cuando está libre, o almorzar juntos sin tener que esconderse en cafeterías apartadas que provocaban retrasos en sus horarios; o, simplemente, no separarse durante las mañanas después de tener sexo adormilado.

Pero, ahora, sobre todo, pueden conducir en el mismo auto al trabajo y de regreso a su hogar; y siempre acompañados de la locuaz boca de Harry y del nuevo interés de Louis en las casas adosadas de tejas naranjas y marrones a un costado de la vía.



Si la vida se trata de arriesgarse y dejar cada miedo atrás, ellos lo harían un millón de veces más sin dudarlo, porque Louis ama Harry, tanto como el rizado lo hace de vuelta. Infinita y verdaderamente.

Así que, un tranquilo lunes, durante una bella mañana de abril, tampoco es sorpresa para nadie cuando un tímido rizado juega de más con sus manos y nerviosamente sonríe sin razón aparente.

La argolla —una perfecta rosa de plata —resalta preciosamente bajo las blancas luces de la sala de juntas cuando una exaltada Julieth dice en voz alta:“¡Oh, Dios mío! ¿Qué es eso en tu dedo, Harry?”,interrumpiendo de repente la exposición que había preparado junto a Niall sobre la nueva portada de su revista.

Las preguntas no tardan en llegar, y los meses pasan mucho más rápido que nunca, en un abrir y cerrar de ojos. Y él verdaderamente se siente en el Cielo cuando la mano izquierda de Louis reposa sobre su cintura y le besa su mejilla al ingresar a su nueva casa.

Su amor es una señal del tiempo.