||1. Nueva Escuela, Nuevos Amigos, Nueva Loca.||
El zumbido constante de la conversación en el aula resonaba en mis oídos como la estática en un televisor, incomprensible. Tampoco es como si todos me estuvieran prestando atención, así que la reciprocidad de eso está justificada; pero no es que lo haga a propósito, es solo que tengo ansiedad y siento como si quisiera vomitar... Perfecto para mi primer día de clases.
«Malditos problemas de gente con déficit de sociabilidad y confianza.»
[Dirás déficit de atención, más bien.]
«¡Vamos, Janer, todo estará bien!»,pensé, cambiando de tema para ignorar a mi conciencia, Los nervios me están consumiendo, hasta pegué más las manos a mi pantalón de modo que no se note que estoy temblando.
[Cálmate, de verdad que todo estará bien. Solo sigue el protocolo habitual: di únicamente lo necesario, mantén perfil bajo, reprime cualquier comportamiento mínimamente homosexual y lograremos con éxito nuestro plan de llegar sanos, salvos y emocionalmente estables a la universidad. Solo no lo arruines, desgraciado.]
«Oh, gracias, conciencia. Eso en verdad es motivador.»
[De nada, siempre para ayudarte.]
«¡Era sarcasmo! Por Dios, como si no estuviera ya mal y vienes tú a terminar de joderme.»
[No seas tan dramático, pequeño niño socialmente inepto. Estarás bien, mientras no actúes como idiota. Es decir, no actúes como tú.Lo has logrado bien hasta ahora.]
Ojalá pudiera decirle que no tiene razón, pero hasta yo sé que mi personalidad y mi actitud gritan como si fuera luchador de la WWE: ”¡Por favor, golpéame! ¡Golpéame y no pares!"
—Bueno, preséntate.
La voz del profesor a mi lado, cuyo nombre ya olvidé a pesar de que me lo dijo hace poco, me sacó de mis pensamientos.
—¿Cómo dijo?
—Que te presentes —repitió, sin emoción.
—Ah... sí —dije bajito.
Volví a dirigir mi mirada al grupo de personas sentadas frente a mí, mis nuevos compañeros de clases, que hablan como si entre ellos en lugar de prestarme atención; nada poco habitual, la juventud. Les importa una mierda mi presencia y aún así, estoy tratando de reunir suficiente fuerza para que las palabras que salgan de mi boca a continuación suenen coherentes, seguras y con un tono adecuado de voz.
«Maldición, ¿Por qué debo hablar en público? Lo odio, es como si estuviera frente a un policía que me acusa de algo que no cometí.»
Por supuesto, me he presentado antes muchas veces, pero odio hacerlo, eso de mantener una sonrisa forzada y tragarme los nervios es una experiencia horrible. Además, ¿Por qué uno debe presentarse? Es decir, ¿Uno no puede solo ser el nuevo del que nadie sabe el nombre y pasa completamente desapercibido? Estoy seguro que esto se hubiera evitado si hubiera entrado a la escuela a principio de año y no a mitad de año como ahora; todo por la insistencia de mi madre de meterme a una escuela “mejor”.
[Hey, nola cuestiones. Solo quiere lo mejor para nosotros.]
«Lo sé, pero es que estoy sintiendo como las palabras se están atascando en mi garganta y necesito alguien a quien culpar que no sea yo.»
[¡Solo a ti te puedes culpar! ¡Habla de una vez y deja de ser tan idiota! ¡Respira!]
Siguiendo el consejo de mi conciencia, respiré, tomando no solo aire sino también valor y hablé:
—H-hola a todos. Mi... Nombre es Janer Wener, y, amm... Espero... Llevarnos bien.
Estoy más nervioso de lo que pensaba, apenas pude formular las palabras es mi cabeza. Un discurso tan corto no debería salir de forma tan torpe. Aunque a nadie realmente le interesó. Si acaso, me miraron un breve momento y luego volvieron a sus asuntos, pasando totalmente de mí. No puedo pedir más.
Es la hermosa cuestión con ser “El Nuevo”, solo tienes dos opciones: o le interesas a todos o no les importas en lo absoluto. En mi caso, puedo decir con gratitud que en gran parte de mi vida fue la segunda opción; gracias a eso, después de mi horrible etapa de bullying pude pasar tranquilo en la escuela hasta hoy en la escuela.
[En definitiva necesitas tener mas amigos. Ya te lo había dicho, ¿No? La sociabilidad es importante.]
«No me molestes. Si tuviera un acento europeo, una moto, tatuajes o un metro ochenta con mirada fría comofuckboyel cuento sería distinto, no es mi culpa ser común. Además, sabes perfectamente que la amistad es una cuestión muy complicada, prefiero no repetir esa experiencia.»
[¿Metro ochenta? ¿Moto? ¿Quieres tener amigos o conseguir una novia? Esto no es una pelicula de amor toxico juvenil.En algún momento deberás superar esosputoscomplejos de culpa y seguir adelante.]
«Sí, ese momento no es ahora, asícómono lo fue ayer y no lo será mañana.»
—Bueno, como sea. Espero que lo traten bien —agregó el profesor, denotando que yo le importo muy poco, y lo comprendo, hasta yo me importo poco y a él no le pagan lo suficiente para fingir que le intereso —. Bien, Janer, entonces siéntate, hay un puesto libre en... —Comenzó a buscar con la mirada, ya que todos los lugares visibles a primera vista están ocupados —, ah, junto a Winy hay un lugar —indicó y se volteó a escribir en el pizarrón, sin más.
Me quedé parado, preguntándome quien era la tal Winy, ya que había tres asientos vacíos y no sé a cuál se refería el profesor. Con pena de preguntar a los presentes, me limite a buscar con la mirada entre mis nuevos compañeros tratando de ubicar a “Winy” rápido para sentarme y ser por fin el desapercibido.
—¡Hey, chico nuevo!
Mis ojos se detuvieron en la chica de larga y brillante melena pelirroja y voz fina que, desde el asiento de la esquina derecha de la última fila junto a la ventana que daba afuera del edificio, levantó la mano para llamar mi atención. Por suerte, eso fue rápido.
«Vaya, cabello de color rojo y está sentada al lado de la ventana. ¿Qué más protagonista de anime quieres ser?»
[Entonces, ¿No deberías ser tú el que este sentado ahí?]
"No tengo suficiente presencia para ser el protagonista de esa historia. Mejor seguiré esperando el isekai.»
Ella agitó de nuevo su mano, para llamar mi atención, pues me distraje un momento en mis pensamientos, como es habitual en mí.
—¡Aquí! —Señaló el asiento vacío al lado de ella, con una gran sonrisa en su rostro.
"Me pregunto: ¿Por qué grita si estamos a no mas de ocho metros de distancia?»
Miré de nuevo a los demás presentes en el salón. Ninguno volteó con sus gritos, lo cual me pareció raro, pero lo comprendí de inmediato cuando noté algunas expresiones de disgusto y otros que voltearon los ojos como diciendo: ”Ya empezó esta de nuevo“.
«Probablemente no tenga buena reputación. Eso no es una buena primera impresión.»
[Con lo linda que parece.A lo mejor es por envidia.]
«No estoy seguro si eso es mejor.»
Me dirigí al asiento que ella señaló con algo de cautela y nervios entremezclados. Me senté con cuidado, sin mirarla, sin hacer ruido; de alguna manera estoy actuando como un cervatillo asustado, es como un método de defensa que he desarrollado con el tiempo. Trató lo menos que puedo llamar la atención, evitando acciones, como el contacto visual, que pueda ser el detonador del sentimiento: ”quiero hablar con él"y así poder lograr mi objetivo de llegar a otro fin de año siendo el chico que todos piensan que si pone música es porque trae una AK47 en la mochila.
[Gracias TikTok. Como ayudas a la juventud de este hermoso país.]
«Sí, sí, viva América. Lo que sea.»
Pero cometí un error, inmediatamente después de sentarme ella volteo casi todo su cuerpo para verme y me habló:
—¡Hola, chico nuevo! —saludó animadamente. Fue tan repentino, que volteé por simple reflejo. Así que ahora, estoy obligado a responder.
«Además, ¿No dije mi nombre hace tan solo unos seis minutos? ¿Por qué me dice “chico nuevo”? ¿Tendrá déficit de atención también?»
[Pues es eso o eres terrible presentándote. Te sugiero que mejor concentres tus fuerzas mentales en responder como un ser humano normal.]
—Hola...—solté, haciéndole caso a mi conciencia. Puede ser pedante, pero en ciertas ocasiones, presiona al lado correcto.
Ante mis palabras, ella amplió su sonrisa. Tiene una de las sonrisas más espléndidas que haya contemplado nunca, es muy genuina, así como ese brillo indescriptible en su mirada. Transmite una efusividad y alegría muy grande, así como cuando alguien come mucha azúcar o cuando comienzan a surgir efecto esos dos gramos de cocaína “experimental”.
—Soy Parkinson, Winy Parkinson. ¿Cómo estás hoy, chico nuevo? —preguntó con cordialidad y un tono de voz que, aunque chillón, sonaba amable.
«¿Era necesaria la presentación estilo James Bond?»
[Es mejor que el estilo trabalenguas que manejas.]
«No estás ayudando.»
[Nunca dije que lo intentara.]
—Claro, bueno... Ammm, yo estoy bien. Y, hmm... ¿Puedes, por favor, no decirme “chico nuevo”? —pedí ligeramente incomodo —. Mi nombre es Janer.
—Oh, disculpa —Se encogió de hombros —. Te diré “Jan”, tu puedes decirme “Win” o “Winywel” —dijo con su sonrisa reapareciendo sin más.
«Win... Win, win, win,jhmmm... escucho esa palabra y pienso en Mario Bross, literal es ganar en inglés.»
[Es algo divertido.]
«Pues sí.»
—No, solo “Janer”, por favor —pedí amablemente —. Yo te llamaré Winy.
—Okey, “Janer” será —cedió con rapidez.
«Que... ¿Condescendiente?»
[¿Estás buscando lógica? Concéntrate, estás desviando la atención de tu objetivo. Recuerda que nosotros no tenemos unaAK47en la mochila.]
—Sí, gracias —Asentí, y asumiendo que la interacción ya había terminado, volví la vista a mi cuaderno y lo abrí dispuesto completamente a prestar atención a la clase y apresurarme a copiar lo que el profesor había anotado en el pizarrón y que llevo atrasado por haber hablado con Win-y.
[Sigue siendo chistoso.]
«Ja, ja, ja, de hecho, sí.»
Sin embargo, sucedió que el lápiz no llegó a tocar siquiera la hoja cuando me llamó nuevamente.
—Oye, Janer.
Yo volteé, nuevamente.
—¿Sí, Winy? —pregunté sin ningún interés real.
—¿Ya somos amigos?
Alcé una ceja de inmediato ante sus palabras. Se nota que espera un rotundo: ”¡Sí, claro!" de mi parte, y no comprendo, por más que lo intento, cuál es el fundamento detrás de esa expectativa.
[Está bien, evaluemos la situación.]
«¿Cuál “evaluemos”? Yo no quiero hablar con nadie.»
[Por Dios, solo hazme caso. Evaluemos.]
«Argh, está bien. Pues, su actitud es muy rara; además se nota que los demás no la quieren y eso debe ser por algo.»
[Puede ser, pero jamás, en toda nuestra vida, habíamos visto aún ser humano que desbordara tanta alegría y energía positiva; es como el resultado de mezclar un arcoíris y marcadores con olor a frutas. Nos vendría bien un amigo así.]
«Bueno, sin duda contrarrestaría con nuestro desánimo usual.»
[Exacto. Además, somos nuevos, no conocemos a nadie. Nos vendría bien alguien que nos oriente aquí.]
«¿No habías dicho que debíamos pasar por un perfil bajo y no hacer estupideces? Hacer amigos no entra en el concepto de tener un perfil bajo.»
[Lo sé, lo sé. Pero, en primer lugar, sabes que no podemos serasocialespara siempre. Ella se interesó en nosotros, algo debió vernos y nos vendría bien alguien con quien hablar en el almuerzo en vez de solo mirar el teléfono. En segundo lugar, parece ser una exiliada social también. Si resulta ser por una razón no muy horrible, podrá entendernos bien y seremosasocialestodos juntos, ya te ha funcionado antes.]
«Eso suena tan triste...»
[Pero tengo la razón, ¿No?]
«Ojalá pudiera decir que no, pero sí.»
—Sí, claro. ¿Por qué no? —cedí sin más. Hace bastante tiempo que no tengo un amigo, no recordaba que hacerlos fuera de esta manera, pero algo es mejor que nada.
Ella, al escuchar mi respuesta, abrió los ojos más de lo normal. Era asombro en su estado más puro, como cuando te dicen una noticia impactante, tipo: “te acabas de ganar la lotería”; supongo que fue por mi respuesta positiva ante su repentina pregunta. No sé si no había procesado lo que le dije, pero ella se quedó perpleja, mirándome sin más, y después, de repente, sonrió con más felicidad que una chica con boletos para ver a Justin Bieber (cuando era más famoso, claro). Luego comenzó a inhalar y exhalar por la boca como si hubiera corrido una maratón.
«Espero que no sea pánico.»
[Espero que no sea epilepsia.]
—¡Sí~! —exclamó, alargando la “i”, incluso se levantó de su silla y dio pequeños brincos al lado de su puesto, mientras repetía: —. ¡Sí, sí, sí!
Fue un chillido tan agudo que pareció como si hubieran acercado un micrófono a un parlante. Incluso me quedó un zumbido, aunque inmediatamente tapé mis oídos con mis manos. Lo peor es que estaba relativamente cerca de mí y fue muy repentino, así que me asusté. En serio, parecía la reacción de una chica con boletos para ver a Justin. Su felicidad era más real que la constante gravitacional. .
Miré a los presentes, esta vez con algo de exasperación, y pude notar que ni siquiera se inmutaron cuando Winy chilló de esa horrible, en serio horrible, manera. ¡Ni siquiera el profesor! Pero pude apreciar una que otra vista de reojo hacia nosotros con la intención del desprecio.
«¿¡Qué diablos les pasa a estas personas...!?»
Winy se levantó de su asiento y me tomó de los hombros, con algo de fuerza, para comenzar a zarandearme con brusquedad.
—¡Janer, seremos los mejores amigos! Nos contaremos todo. Nos apoyaremos en las buenas y en las malas y... y... —pegó su frente a la mía, obligándome a mirarla, sus ojos color ámbar me miraban de una manera seria y penetrante; entonces lo noté: tiene la grandiosa mirada de una loca desquiciada. ¿¡No conoce el concepto de espacio personal!? —, te juro, amigo mío, que siempre estaré para cuando me necesites, te protegeré a toda costa y nunca de los nunca te abandonaré. Desde el día de hoy te juró completa lealtad.
[¿¡Pero qué diablos...!?]
Okey... ¡Me arrepiento de mis decisiones! ¡Y tengo mucho miedo en este momento!
—¿Estás de acuerdo, Janer? —me preguntó.
Yo sentía como mi corazón latía con fuerza.
«¿Qué hago? ¿Qué diablos hago?»
[No digas que no. Quién sabe lo que podría pasar.]
¿Y entonces qué debería hacer si no puedo decirle que no?
[La ventana esta abierta, ¡salta por ella!]
¿Estas de broma? ¡Estamos en el segundo piso, idiota!
—¿Y entonces, Janer? —me volvió a preguntar sacándome de mi debate mental sobre su pregunta, y noté una pizca de molestia en su rostro. Supongo que es más sencillo debido a que, ¡su cara esta a 0,9cm de la mía!
—Por favor, suéltame —pedí nervioso.
—No hasta que respondas. Ahora te pregunto de nuevo: ¿estás de acuerdo?
—¿N...? —me miró mal —. Digo, ¡sí! —respondí con una falsa sonrisa y esperé lo mejor.
—¡Yei! —me abrazó rápidamente para después alejarse y regresar a su asiento con una brillante sonrisa.
Parecía una linda niña, sonriente e inocente. Incapaz de lástimar a una mosca.
«Es el demonio.»
[¿Demonio? ¡Es el puto diablo!]
Yo sólo estaba ahí con mi cara de shock traumático. Siento como si me acabaran de amenazar de muerte.
[No terminó de entender qué acaba de pasar.]
—Winy, ya deja de asustar al nuevo y copia lo del pizarrón —dijo el profesor con una media sonrisa que trató de ocultar.
—Lo siento, profesor —lanzó una pequeña risilla y luego sólo sonrió.
—¿Eso es todo lo que dirá? —cuestioné histérico levantándome de mi asiento.
Todos voltearon a verme con inexpresividad, incluyendo al profesor, y hablaron, aterradoramente, al unísono.
—Acabas de hacer un pacto con el diablo. Te deseamos suerte, la necesitarás.
Y eso me dio mucho miedo. En especial porque ellos eran los desinteresados que no me habían ni prestado atención cuando entre al salón.
Miré a Winy con la esperanza de que dijera algo como ”era broma, caíste“. Pero no lo hizo. Sólo, con una sonrisa, dijo:
—Bueno, ya escuchaste. Bienvenido al infierno.
¿Es muy tarde para saltar por la ventana ahora?
[¿En qué nos hemos metido?]
Retiro lo que dije antes, ella NO es de carácter raro, ¡esta absoluta y completamente loca!
[Pero si todo lo que dijo sobre protegernos y, literalmente,jurarnoslealtad es en serio, no nos vendría nada mal su amistad.]
Sí... digamos que no tenía buenas relaciones sociales.Cof,cof, imán debullying,cof,cof
¿Pero qué estupidez estás diciendo?
[No queda de otra, tendremos que esperar y ver que pasa. Yespero,esta chica no nos mate antes de morir por causas naturales.]
Eso no me agrada mucho.
Después de clases Winy me llevó a un recorrido por la escuela, dijo que debía conocerla. Todo el tiempo estuve estresado.
Ya me había mostrado las aulas de clases, el área verde de la escuela, el gimnasio, la biblioteca, la piscina, el campo de fútbol y la cafetería, y en ningún momento paso nada. De hecho, actuó tan normal todo el tiempo que tuve la extraña idea de que en algún momento me atacaría cuando bajara la guardia.
Mientras caminábamos por un pasillo, e intentaba mantenerme a no menos de dos metros de ella, se detuvo de repente provocando que me sobresaltara.
—Bien,Jan. Presta atención —dió unos pasos más y se detuvo frente a unas puertas. Yo también me detuve —, estos son los baños —señaló dos puertas que quedaban una al lado de la otra.
Yo las miré con algo de detenimiento. Una de ellas era rosada y con un letrero que decía ”chicas" arriba y la otra azul con un letrero que decía ”chicos“. Ambas tenían algunos rayones y dibujos.
—¿Okey...?—dije restándole. Importancia, eran sólo unos baños.
—“Okey” nada,Jan—dijo con seriedad mirándome fijamente.
Nunca se pone así a menos que sea importante, algo que he descubierto.
[Bien hecho, Sherlock.]
Cállate.
—Oye, te dije que prestarás atención —señaló el baño con el letrero de ”chicos" —. Este es el baño de chicas.
¿Qué?
[So.]
—. Y este — prosiguió y señaló el otro —, es el de chicos, ¿entendiste?
[Procesando información, por favor espere.]
—Esta bien, sé que lo parezco, pero no soy idiota. Es obvio que me estas mintiendo, ¿por qué?—dije entre confundido y desconfiado.
—No es mentira, Janer —frunció el ceño.
[Te dijo“Janer”y no“Jan”.]
Aún así no hay como estar seguros.
—Sé que sí —rodé los ojos y me crucé de brazos —, pero, ¿por qué mentir respecto a algo tan estúpido?
—Es en serio, no te miento —se veía molesta.
—haber, si no me “mientes” —hice las comillas con los dedos —, entonces explícame por que los letreros están al revés —dije con molestia yo también.
[Ya quiero ver como lo explica.]
—Es una broma que tienen aquí, para los nuevos o para visitantes, siempre se burlan por mucho tiempo del que se equivoca —miró al piso —. Mi primer día aquí entre por accidente al de chicos creyendo que era el de chicas y ese día los de último año lo estaban usando como vestidor y... todos se burlaron de mi un mes. Y no quiero que se burlen de tí tambien —su rostro expresaba preocupación y tristeza; Supongo que porque no le creía.
¿Me estará diciendo la verdad? ¿Tú qué dices?
[No lo sé. Parece que hablá en serio. Además fue la única que nos quiso hablar hoy. La única que se portó... digamos que “amable” con nosotros. Tal vez nodicela verdad.]
O todo es un engaño.
—Ah..., —no puedo creer que estoy dudando siquiera —, ¿cómo puedo estar seguro de que dices la verdad? —cuestioné.
—¿En serio estas desconfiando de mí? —lo dijo con tanta tristeza que sentí como si hubiera pateado a un cachorrito —. Creí que eramos mejores amigos —estaba al borde de las lágrimas.
Diablos, no quería hacerla llorar.
[¡¿Cómo te atreves a hacer llorar a uncachorrito?!]
¡Ya, esta bien!
—T-te creo. Por favor no vayas a llorar —dije desganado. Por alguna razón confío ciegamente en ella.
[Si somos idiotas.]
¿Quién te entiende?
—¿En serio? —se puso un poco contenta.
—Sí.
—Pues si me crees entra al baño que dice “chicas” —otra vez, un ceño fruncido y me miraba fijamente esperando mi decisión.
[En un cachorro del demonio.]
En serio, ¡¿Quién te comprende, conciencia?!
[Ya, pero no se enoje.]
¡Entonces no me des razones para enojarme!
Bien, ¿y ahora qué? ¿Entro a ese baño o no entro a ese baño?¿entro o no entro? Mmm...
[He ahí el estúpido dilema.]
¡Ah! ¡Maldito seasShakespeare! ¡Tú y tus cuestiones filosóficas de mierda que no comprendo!
[Bueno, bueno,hazteuna simple pregunta, ¿confías en ella o no?]
Acabo de maldecir a Shakespeare, ¿tú qué creés?
—Janer...
La miré a los ojos y encontré la respuesta, o tal vez sólo me sentí mal y por eso me giré y entre por esa puerta rosada, esperando algo malo.
Ya no sé.
Tenía los ojos cerrados y cuando me digne a abrirlos... vi a un chico saliendo de uno de los cubículos para después dirigir al lavado y lavarse las manos.
—Hola —me saludo con indiferencia, a la cuál ya me estoy acostumbrando, para después pasar al lado y salir por la puerta por donde entré yo.
Winy me dijo la verdad.
[No debiste desconfiar de ella.]
¡Diablos! ¡Ahora me siento mal!
Salí del baño y miré a Winy estaba algo enojada y ¿felíz? No sabía que eso podía sentirse al mismo tiempo.
—Disculpa Winy no debí desconfiar de tí —en serio estaba apenado.
—Si no lo vuelves a hacer, te perdono.
—No lo haré.
—Entonces te perdono —volvió esa sonrisa de luz de sol que mayormente tenía. Yo la miré raro.
—De verdad eres una rareza —solté sin pensar, ella abrió los ojos con sorpresa —. Ah, perdón. No quise... —su risa me interrumpió.
—Descuida. Mi hermano, mi madre, mi padre y toda la escuela también dicen eso —se acercó y me abrazó rápidamente —. Ven, vamos por algo de comer —me tomó de la mano y luego me llevo a la cafetería.
¿Saben? esos baños fueron importantes más de una vez..., ¿quien lo diría?
»NOTA«
Hola a todos,espero leshaya gustado el capítulo ¿les agrada Winy? la mitad de las cosas no se si tienen sentido, la escribí a las 12 de la noche, por cierto si quieren ayudarme con los capitulos acepto sugerencias.
Beyn España.