You Shine Like The Stars

Summary

Chanyeol es el albañil que los Byun contrataron para que construyera una pequeña casa, Baekhyun es el único hijo de los Byun, un joven hermoso y elegante, con una manera exquisita de hablar y modales pulcros. Era un joven engreído y Chanyeol alguien feliz que siempre estaba cantando con su voz grave. De alguna manera ellos se involucraron en la misma casa del doncel, un mes después se da a conocer que está embarazado y es allí en donde sus padres lo echan y tiene que afrontar que debe cambiar su estilo de vida, porque Chanyeol lo lleva a su casa, en donde no hay sirvientes, ni ropa fina y ni una sola pizca de clase. Pero de todas formas, debe afrontarlo y empezar una nueva vida más "miserable" que no pidió.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Baekhyun era caprichoso, mimado y pedante. Como el único heredero del conglomerado Byun, siempre tuvo todo lo que quiso en bandeja de plata. Lo único que su familia pedía a cambio era perfección de parte de Baekhyun. Su comportamiento debía ser pulcro, sus notas perfectas y su rendimiento satisfactorio.


Y Baekhyun siempre cumplió. Se preocupaba por su imagen y se cercioraba de mantenerla. Su círculo de amistades estaba conformado por personas de élite que pertenecían a familias igual de influyentes que los Byun y cada pareja que Baekhyun tenía la escogía con cuidado. No podía darse el lujo de andar con cualquiera que pudiera manchar su reputación.


Tan solo podía imaginar el escándalo que se armaría si sus padres se dieran cuenta que había perdido su preciada virginidad con uno de los albañiles que contrataron para construir una cabaña en su espaciosa hacienda. Porque sí, a pesar de salir con hombres y mujeres a través de los años, nunca les permitió hacer más que compartir castos besos que hacían ver un beso en la mejilla como vulgar.


Si salía con otros era para mantener una imagen, pero nunca se sintió realmente atraído a ellos. Por eso prefería mantener de barrera la excusa de que debía mantenerse puro. Sus padres no aceptarían menos que eso. Y era cierto. De él se esperaba una imagen pulcra y que tuviera sexo a lo loco no encajaba en esa imagen de perfección que sus padres buscaban manenter.


Pero eso le dejó de importar cuando vio a Chanyeol por primera vez. Por muy albañil que fuera, el hijo de puta era demasiado atractivo. Alto, musculoso y un rostro que era realmente hermoso...Baekhyun no pudo evitar caer completamente rendido ante sus pies.


Nadie nunca lo había hecho sentir de esa manera. Baekhyun nunca se sintió tan atraído hacia alguien en su vida.


Aunque nunca pensó que se entregaría a sí mismo por completo a ese hombre tan exquisito sin mucha dificultad.


—¡Ah Chanyeol!— exclamó Baekhyun mientras el alto lo penetraba una y otra vez con fuerza.


Estaban metidos en una bodega de la propiedad que estaba cerca rca de la piscina. Y pues sí, cabía la posibilidad de que alguien llegara y los descubriera en pleno acto, pero a Baekhyun no le importaba. No realmente cuando Chanyeol se lo estaba cogiendo tan rico contra la pared.


Las piernas de Baekhyun rodeaban las caderas de Chanyeol mientras este se movía con fervor. Baekhyun hundía sus uñas en la suave piel de su espalda mientras grititos de placer salían de sus labios.


—Más fuerte, por favor,— rogó Baekhyun y Chanyeol lo complació como siempre lo hacía. —Justo así,— gimió cuando Chanyeol cunplió.


—Usted es hermoso, señor Byun,— gruñó Chanyeol en el oído de Baekhyun.


A Baekhyun le encantaba el respeto que Chanyeol le tenía a pesar de haber irrespetado su cuerpo de formas que nunca nadie lo había hecho antes. Le hablaba de usted y le decía señor, incluso cuando follaban como conejos en los lugares más escondidos de la propiedad. No había nada que prendiera más a Baekhyun que Chanyeol le dijera señor Byun mientras le taladraba el culo con su jugoso pene. Lo ponía tan caliente que podía correrse mil veces solo por eso.


Y Chanyeol siempre cumplía. Lo hacía correrse una y otra vez hasta que Baekhyun estuviera completamente saciado. El alto no quedaba satisfecho hasta que Baekhyun lo estuviera.


Tal vez por eso no se arrepentía de haber perdido su virginidad con él. Baekhyun había escuchado suficientes historias de horror de sus "amigos" como para saber que para muchos el placer de su pareja era irrelevante.


—Me voy a correr,— gimió Baekhyun mientras sentía como se intensificaba esa sensación tan deliciosa de placer antes de explotar. Su visión se tornó borrosa mientras oleadas del placer más intenso que sintió en su vida recorrió su cuerpo. Gritó el nombre de Chanyeol como una plegaria mientras hundía sus uñas en la musculosa espalda del alto.


Chanyeol no se corrió sino hasta que Baekhyun estuviera completamente saciado. Siempre era así, no estaba tranquilo hasta saber que Baekhyun había disfrutado de sus actividades.


El alto mantuvo a Baekhyun en sus brazos mientras ambos intentaban recuperarse un poco de la ronda de sexo que acababan de tener. Chanyeol siempre lo dejaba exhausto y se cercioraba de cuidar a Baekhyun hasta que este se pudiera mover por sí mismo.


—¿Cómo se siente? — preguntó Chanyeol después de un momento.


Baekhyun miró a Chanyeol y sonrió. —Bien...muy bien, como siempre. — Chanyeol le devolvió la sonrisa y acarició la mejilla de Baekhyun con su pulgar, pero no dijo nada.


Baekhyun sintió su corazón acelerarse. Por razones que desconocía, estar con el albañil lo hacía sentir cosas que no lograba explicar. Tal vez era porque Chanyeol era tan diferente a todas las personas que formaban parte de la vida de Baekhyun o...Baekhyun no sabía cómo explicarlo. Pero Chanyeol le daba paz...una paz que no lograba sentir con frecuencia...


Baekhyun prefirió no pensar más en eso y le pidió a Chanyeol que lo bajara, lo cual Chanyeol hizo sin dudar. Chanyeol siempre lo respetaba y no cuestionaba cualquier favor u orden que Baekhyun le diera.

Como siempre, Chanyeol lo ayudó a limpiarse y a ponerse su ropa de nuevo antes de ponerse la propia. Se cercioraba de ser gentil con sus toques y de estar seguro de que Baekhyun estaba realmente bien después que terminaban.


—Me aterroriza pensar que le hice daño, — confesó Chanyeol una vez que Baekhyun le preguntó por qué lo trataba con tanta gentileza.


Baekhyun nunca admitiría que esa respuesta lo movió de maneras que no podía explicar...porque Chanyeol era un simple albañil que le daba sexo, y así era como se debía mantenter su relación.


Pero las memorias de su tarde con Chanyeol invadieron la mente de Baekhyun lo que restaba del día. Aún podía sentir las suaves caricias del alto mientras su pene moldeaba el interior de Baekhyun con cada una de sus estocadas. El adictivo olor masculino de Chanyeol estaba impregnado en las fosas nasales de Baekhyun y el recuerdo de los apasionados besos que compartieron se mantuvo con él en cada segundo que pasó.


—Los Lee vendrán mañana a cenar, — anunció su madre durante la cena. —Su hijo Junki está de visita y tu padre y yo pensamos que podrían ponerse al día.


Baekhyun tuvo que usar toda la energía que le quedaba en el cuerpo para no mostrar la molestia que esas palabras le causaron. Junki fue su novio cuando estaban en el colegio, pero esa relación fue un verdadero asco.


Baekhyun salió con ese imbécil solo porque sus padres eran amigos cercanos de los padres de Junki y ambas familias pensaron siempre que los jóvenes debían acabar juntos eventualmente. Su madre y la de Junki habían planeado una boda para ambos antes de que ambos pudieran siquiera caminar.


Por su parte, Baekhyun pensaba que Junki era...grotesco, a falta de una mejor palabra para describirlo. Y no porque Junki fuera promiscuo. Poco podía importarle a Baekhyun lo que hacía Junki con su pene.

Lo que Baekhyun odiaba de Junki era su personalidad. Junki era una persona realmente detestable en todo sentido de la palabra. No le importaba pasarle por encima a quien fuera con tal de lograr sus cometidos. Baekhyun había sido víctima de ese lado oscuro de Junki en más de una ocasión y si por Baekhyun fuera no lo trataría nunca más en lo que le quedaba de vida.


Tristemente, a sus padres poco les importaba si a Baekhyun le agradaba el tipo o no. Baekhyun les había dicho en repetidas ocasiones que Kunki le parecía desagradable y nunca les ocultó las formas en las que Junki lo dañó. Pero a ellos no les interesaba si el hijo de puta era una basura. Lo único importante ante sus ojos era la relación que tenían con los Lee y las ventajas que esta podría traerles en el futuro.

Incluso si eso significaba sacrificar el bienestar de su tan adorado hijo.


Y Baekhyun, de cierta forma, se había conformado con eso. Aunque odiaba pensar en lo que la cena que planearon significaba, sabía que no había mucho que pudiera hacer para cambiar su futuro.


—No sabía que Junki estaba de vuelta, — dijo Baekhyun, tratando de ocultar lo desagradable que le resultaba siquiera pensar en esa persona.


Su madre asintió mientras cortaba un pedazo de su fino corte de carne. —Está de vacaciones de la universidad y vino a visitar antes de comenzar su último semestre. Sus calificaciones son tan perfectas que es probable que se gradúe con honores de Harvard.


Baekhyun tuvo que ocultar su desdén. No porque no creyera que el tipo fuera capaz de graduarse con honores de Harvard. Al contrario, sabía que el imbécil podía hacer eso y más. Lo que lo irritaba era pensar en las personas que Junki usó y arruinó para llegar a eso. Baekhyun lo conocía lo suficiente como para saber de lo que era capaz de hacer con tal de obtener lo que quería y no dudaba que más de un ser indefenso fue víctima de ese ser tan envenenado por dentro.


—Me alegro por él, — fue todo lo que respondió, aunque sus palabras fueran una gran mentira. Y sus padres lo sabían, porque Baekhyun odiaba a Junki y no era un secreto para nadie. Pero mientras Baekhyun no dijera nada al respecto y actuara como ellos querían, poco les importaba.


Sus padres continuaron hablando de Junki durante el resto de la cena, pero Baekhyun no les prestó mucha atención. La realidad era que detestaba a ese imbécil y de solo pensar la razón por la que realmente estaba de visita lo hacía sentir náuseas.


Se sintió aliviado cuando finalmente tuvo permiso para retirarse a su habitación, aunque las náuseas permanecieron. Intentó ignorarlas mientras se arreglaba para acostarse, pero eventualmente fueron demasiado fuertes y tuvo que correr al inodoro para vomitar.


No era la primera vez que vomitaba esa semana, pero no se había tomado el tiempo de pensar en cuál podría ser la causa. Se lo mencionó a sus padres, pero su madre lo vio como una ventaja ya que tal vez eso lo ayudaría a bajar de peso, por lo que Baekhyun le dio poca importancia también...aunque en realidad estuviera intentando no sentirse herido por una actitud que había sido recurrente en su vida.

Se sentó con la espalda contra la pared cuando finalmente logró parar de vaciar su estómago y se permitió dejar caer las lágrimas que se habían acumulado en sus ojos. Se sentía mal, pero no sabía a quién acudir.


Se forzó a sí mismo a calmarse y se puso de pie para lavarse la cara y los dientes. Tomó varias respiraciones profundas frente al espejo y se permitió soltar unas cuantas lágrimas. No dejaba que la vulnerabilidad lo tomara con frecuencia, pero a veces se daba ese chance de sentir antes de controlarse.

Y en ese momento hizo eso mismo porque la realidad era que lo necesitaba. Estaba estresado, ansioso y el futuro que le esperaba no le agradaba en lo absoluto. Realmente detestaba a Lee Junki y daría lo que fuera por no tener que unir su vida a la de ese imbécil. Pero sus padres eran los que mandaban y si ellos le decían que debía casarse con Junki, Baekhyun lo haría. No era como que Baekhyun supiera de alguna alternativa para su situación. En su mente ser obediente siempre fue la norma y seguiría siéndolo porque eso era lo que se le inculcó desde niño.


Después de soltar algunas lágrimas se controló y se dirigió de regreso a la habitación. Se quitó la ropa que llevaba y se puso una de sus pijamas más cómodas: una camisa de seda azul que acariciaba su piel con gentileza. Usualmente no dormía con pantalón porque los mismo le incomodaban, pero igual siempre se cercioraba de mantener un par a mano por si había alguna emergencia.


Una vez listo apagó la luz y se acostó bajo las finas cobijas de su cama...y suspiró. Aún sentía la necesidad de llorar, lo cual le irritaba de sobremanera. Él no era del tipo de persona que lloraba con frecuencia, pero en los últimos días andaba más sensible de lo normal.


Por esa razón tuvo que permitirse llorar más. Lloró por horas hasta que las lágrimas se le acabaron y el cansancio hizo que su cuerpo cayera dormido, aún cuando un desastre de emociones recorría su corazón.


++++


No se sintió mejor a la mañana siguiente, pero lo ocultó de la misma manera que lo hacía siempre. No podía permitirse mostrar debilidad de ningún tipo, por lo que mantuvo su máscara de serenidad y elegancia durante el día. Se encerró en su cuarto gran parte de la mañana para hacer trabajos de la universidad y al medio día se sentó a comer en el jardín con su primo Yixing, quien había llegado de imprevisto para almorzar.


—¿De verdad crees que los Lee vienen hoy para hablar del compromiso? — preguntó Yixing antes de probar un bocado de su comida.


Baekhyun suspiró. —Es lo más obvio. Él va a graduarse en el verano y nuestros padres siempre dijeron que querían que nos uniéramos apenas él tuviera su título.


Yixing hizo una mueca de disgusto. —Qué mierda de situación, — dijo.


Baekhyun sonrió sin entusiasmo. —No deberías decir esas palabras donde puedan escucharte.


Yixing bufó. —Como si tú no las dijeras cuando no hay nadie cerca.


Baekhyun le sacó la lengua a su primo como un niño pequeño. —Cállate. Nadie puede enterarse o mi madre pondrá el grito en el cielo.


Yixing encogió sus hombros. —Tía es un dolor de huevos, — dijo y Baekhyun tuvo que luchar consigo mismo para no ahogarse con su comida. —Es insoportable como te controla y te obliga a ser esta persona incapaz de cometer error alguno. Mi papá dice que ella se convirtió en un ogro desde que comenzó a salir con tu papá y por eso ya no se llevan bien.


Baekhyun sabía de eso. Según le había contado Yixing, sus padres habían sido muy cercanos en su juventud. El padre de Yixing siempre mimó y protegió a la mamá de Baekhyun como buen hermano mayor y su infancia estuvo llena de risas, bromas y momentos únicos. Pero el conocer al padre de Baekhyun cambió a su madre y ahora de adultos, ella y su tío tenían una relación que apenas podía considerarse cordial. No se llevaban bien del todo y se mantenían en contacto solo por el recuerdo de un amor fraternal que alguna vez existió.


A Baekhyun eso le parecía deprimente. Él no tenía hermanos legítimos ya que sus padres alegaban no tener tiempo para eso. Tuvieron a Baekhyun por compromiso y para mantener el linaje de sus familias y su prestigio, pero no porque realmente lo quisieran.


Baekhyun había pasado gran parte de su vida solo, al cuidado de las mucamas, quienes apenas se preocupaban por él porque era su trabajo. El único amor que recibió de algún familiar era de sus tíos Zhang y su primo Yixing, pero los veía poco por su fría relación con sus padres, por lo que tampoco podía jactarse de decir que tenía muchas memorias dulces de su infancia o de su familia.


—Me es difícil imaginar a mi madre como la describe tu padre, — admitió Baekhyun.


Una mucama se acercó y recogió los platos sucios antes de retirarse de nuevo.


—Me pasa lo mismo, — suspiró Yixing. —Tal vez si no hubiera cambiado tanto no te trataría como lo hace.


Baekhyun encogió sus hombros. —Quien sabe cómo serían las cosas, — dijo. Se mantuvo en silencio por un momento hasta que sus ojos se posaron en la figura de alguien que había conocido muy bien en el último mes. De inmediato su interior aumentó su temperatura y un golpe de placer lo consumió.


Chanyeol estaba caminando en la distancia con unas bolsas de cemento en sus fuertes brazos. Sus músculos estaban fuertemente contraídos y gotas de sudor mojaban la piel de su frente. Desde donde estaba Baekhyun podía ver sus labios moverse. Probablemente estaba cantando como solía hacerlo todo el tiempo con su melodiosa voz.


—Límpiate la babas, ¿quieres? — dijo Yixing.


Baekhyun regresó su atención a Yixing y lo miró con molestia. —¿De qué estás hablando?


Yixing lo miró con diversión. —Ya sé que te gusta ese albañil. Y no te culpo, está ríquisimo, — dijo antes de morderse el labio inferior.


Baekhyun se alarmó ante las palabras de su primo y le pegó con suavidad en el brazo. —¿Desde cuando te expresas de esa manera sobre los demás?


Yixing rió con malicia. —Desde que Jackson me la me—


Baekhyun levantó una mano y silenció a su primo antes de que pudiera decir algo aún más vulgar. —No necesito detalles sobre tu vida sexual con tu prometido, por favor.


—Ay Baek, lo que ocupas es relajarte. Un pequeño desliz con esa hermosura de hombre no te vendría mal. Todos necesitamos un poco de rebeldía en nuestras vidas antes de que las responsabilidades de la adultez nos peguen un golpe en la cara.


Si tan solo Yixing supiera lo que estaba diciendo y la verdad que Baekhyun nunca podría admitir en voz alta. Probablemente lo felicitaría por su rebeldía y por finalmente follar con alguien. Pero Baekhyun no se lo iba a admitir a él ni a nadie, por lo que simplemente optó por no responder.


Luego esa misma tarde, cuando Yixing se retiró (pero no sin antes insistirle en que debería probar un poco de la manzana prohibida que era Chanyeol), Baekhyun decidió tomar un paseo por los amplios terrenos de la propiedad Byun. La hacienda era inmensa y era una de las tantas fuentes de dinero que su familia tenía, aparte de los negocios familiares y las incontables empresas a nivel mundial que poseían.


A Baekhyun le gustaba darse paseos por sus alrededores desde que era más joven. Al no contar con mucha compañía la mayor parte del tiempo, se había acostumbrado a disfrutar del confort que solo la naturaleza podía darle. No tenía muchas formas de escapar de su tenso estilo de vida, por lo que perderse en los terrenos de su familia por horas era la única manera que tenía de distraerse.

Aunque esa tarde en particular no buscaba perderse en sus pensamientos. Al contrario, su cuerpo gritaba del deseo que tenía por Chanyeol y Baekhyun no pudo evitar buscarlo. Necesitaba su toque y las sensaciones que solo ese obrero podía despertar en su interior.


Y no le fue difícil encontrarlo. Como siempre, estaba trabajando en la construcción con sus compañeros. Tenía una pequeña sonrisa en sus labios mientras tarareaba una canción que Baekhyun no lograba reconocer, pero que de igual manera se escuchaba hermosa saliendo de su boca.


Baekhyun rodeó el área de construcción con esa elegancia que lo caracterizaba para disimular la razón por la que realmente estaba ahí. Notó las miradas de los obreros en su cuerpo y sabía que lo deseaban. Aunque no les prestó atención. Solo le importaba una persona y cuando sus ojos se unieron con los de él, sintió la lujuria consumirlo de golpe.


No tuvo que decir nada ni hacer ninguna señal para que el objeto de sus deseos supiera exactamente lo que quería. Con solo una mirada comunicó lo que necesitaba y Chanyeol de inmediato entendió.

Baekhyun miró hacia la construcción un poco más para disimular antes de darse la vuelta y caminar hacia los establos. Se adentró en estos y esperó por Chanyeol en uno de los espacios en los que solían encontrarse. Se sentó sobre un puñado de paja y esperó a que el albañil apareciera. Le llevó un tiempo, pero a Baekhyun no le importaba. Sabía que Chanyeol era cuidadoso e intentaba no ser obvio al encontrarse con Baekhyun. Además, siempre se tomaba el tiempo de lavarse ya que Baekhyun no era fan de la suciedad.


Eventualmente el alto apareció y sin decir una sola palabra, se unieron en un apasionado beso que los consumió con rapidez. No se tardaron en quitarse la ropa y pronto Baekhyun estaba montando a Chanyeol sobre los montículos de paja. Tuvo que morderse el labio para no hacer ruido. Lo último que quería era que algún obrero de la hacienda los descubriera en medio del acto. Ese sería un escándalo con el que Baekhyun no quería lidiar.


Chanyeol lo miraba con deseos y muchas otras emociones que Baekhyun no quería descifrar porque lo aterrorizaban, por lo que se concentró en rebotar sobre los regazos de Chanyeol e introducir ese jugoso pene en su interior una y otra vez.


Se turnaron el control y pronto Chanyeol lo tenía de espalda contra el piso. Lo penetraba con fuerza y rapidez y Baekhyun optó por morder su hombro para no dejar salir los gritos que querían desgarrar su garganta. Se sentía tan bien y pensó que perdería la razón si Chanyeol continuaba follándolo de la manera que lo estaba haciendo.


No pudieron permitirse durar mucho ese día, por lo que Chanyeol no pudo atacarlo con múltiples rondas hasta volverlo loco. Eso era un poco decepcionante para Baekhyun, pero tampoco podía hacer berrinche por algo así. Al final prefirió conformarse con lo que tuvo y se despidió de Chanyeol con un dulce beso en los labios esa tarde.


—Te veo mañana, — murmuró. Sería viernes y podría encontrar una excusa para verlo en un motel para disfrutar uno del otro.


Chanyeol asintió. —Ahí estaré, señor Byun.


Baekhyun besó los labios de Chanyeol una vez más antes de darse la vuelta y salir de los establos. Se fijó que no hubiera nadie cerca y por dicha, todo el área parecía estar sola. Se dirigió hacia la mansión e intentó ignorar la oleada de náuseas que le pegó de repente.


Paró un momento para tomar una bocanada de aire, pero las náuseas no mejoraron. Al contrario, se pusieron peor. Cerró sus ojos para intentar volver a sus cabales, pero su cabeza no dejó de dar vueltas. Se sentía realmente mal y cada paso que daba tan solo lo hacía sentirse peor.


—¿Señor Byun? — escuchó a Chanyeol preguntar.


El alto usualmente esperaba a que Baekhyun pusiera una cantidad de distancia considerable entre ambos antes de salir de su lugar de escondite. Si lo había logrado alcanzar antes de que Baekhyun entrara a la mansión quería decir que su ataque de náuseas estaba durando más de lo normal y probablemente no podría controlarlo por mucho tiempo más.


—Ch-Chanyeol, ayuda, — murmuró. Se volteó lentamente y se encontró con la mirada preocupada del alto. —No me dejes, por favor — agregó antes de sentir los últimos indicios de energía dejar su cuerpo.

Lo último que escuchó fue una exclamación de preocupación de parte de Chanyeol antes de que todo su mundo se tornara oscuro.