La Manshin y el Príncipe heredero

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Summary

Los dioses desataran su ira sobre Joseon cuando el príncipe heredero cumpla la mayoría de edad, afortunadamente existe una profecia que contraresta los daños. " Ha nacido en la oscuridad para traer la luz, el puro, el digno, el virtuoso, Cheosin lo eligió al concederle su gracia. Sólo su unión equilibrará la mala fortuna del TaeYa, al ser uno Joseon sobrevivirá." Lo que nadie espera es que contrario a la costumbre la persona destinada no sea una mujer. Pareja Principal: ChanBaek Mención de KaiSoo Historias participante del fest "Justice for Chanyeol" ⚖️ADVERTENCIAS ⚖️ ☀️ No hay ChanBaek desde el inicio, si esperas una historiade amor a primera vista podrías decepcionarte. ☀️ Esta historia contiene palabras del coreano romanizado

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El nacimiento de un Taewang

El palacio real poseía un total de veintiséis médicos reales, cada uno con una buena cantidad de asistentes y aprendices, cada uno servía a un miembro de la familia real manteniendo siempre la confidencialidad médico - paciente. Por supuesto que si la salud del Taewang mermaba, no solo se involucraba su médico de cabecera, todos los médicos se esforzaban para devolver la salud a su alteza.

Así que ver reunidos a todos los médicos reales el día veintiséis del mes del solsticio de invierno, desatendiendo a todos excepto un miembro de la familia real haría pensar equivocadamente que el rey peligraba.

La consorte principal, la Reina BoRa de Joseon a quien el Taewang profesaba una veneración enviada por los dioses, llevaba  dos días en trabajo de parto y, sin importarle las demandas de moral del consejo fue en contra de los principios confucianos para salvar a su amada reuniendo a todos los médicos para encontrar una pronta solución.

Un día después el tercer Daegun había nacido, el pueblo de Joseon conforme a la costumbre celebraba su nacimiento, un ambiente festivo reinaba en la nación.

Por el contrario la agitación dentro del palacio no era jovial, el médico principal  dictaminó la pronta muerte al recién nacido y encauzaba sus esfuerzos en la salvación de la Reina consorte que, postrada en cama, cansada y con sangrados excesivos estaba igualmente en las manos de Cheosin.

El Rey no podía perderlos a ambos, podía permitirse perder al príncipe, tenía muchos herederos y no necesitaba uno más, pero no a su Reina. Los médicos exhaustos aconsejaron llamar a los chamanes, pues acabaron con las opciones en sus manos y solo los dioses podrían salvarlos. 

Decenas de Pudakkeori  suplicando a Danshin y Chilseong; dioses de la salud, del nacimiento, de los niños se celebraban sin cesar fuera del palacio de la reina. El Taewang, olvidando incluso sus deberes al reino estaba atento a cualquier noticia que ayudara a solucionar la desgracia actual.

—Alteza, he escuchado de una vieja manshin en el lejano pueblo de Gangwon, sus peticiones son siempre favorecidas por los dioses y sus predicciones nunca son erradas.

El eunuco Yang había recomendado al menos a la mitad de las actuales Mudang del palacio, el Taewang a esas alturas no creía que una más hiciera diferencia, sin embargo, su desesperación lo aceptaba todo. 

Para llegar a Gangwon se necesitarían doce días de camino a todo galope, ir y venir tomaría casi un mes, era improbable que el Daegun resistiera tanto pero tenía esperanza que sanara Jungjeon

— Llámala.

Fueron dispuestos diez hombres para esta tarea, al séptimo día de haber partido uno de ellos regresó trayendo malas noticias, Namsan se derrumbó haciendo el camino real intransitable, rodear la montaña llevaría al menos seis días más. El rey desesperó con la noticia pues ni su amada consorte real ni su recién nacido sobrevivirían, así que fue sorpresa para todos cuando tres días después de las pésimas noticias  la caravana llegó escoltando a la Manshin.

" Comenzamos a rodear Namsam cuando encontramos un manantial, repondríamos el agua para el resto del camino, un altar estaba montado a las orillas del río y la manshin apareció de la nada acercándose a nosotros para apurarnos, dijo que el dios de la montaña guió sus pasos a nuestro encuentro y que debíamos partir de inmediato"

Fue llevada al palacio de la Reina consorte pero para sorpresa de todos y contrario a las demás mudang no montó el kut ahí, si no que los urgió a pausar los rituales y rehacer uno solo alrededor del palacio del Rey y, para indignación del Dangsangqwan el Taewang lo permitió.

Llevaban varios días de cánticos y bailes en honor a los ancestros y dioses del hogar, el ambiente festivo reinaba en el palacio vestido ahora de colores llamativos, la Manshin no durmió o comió en todo ese tiempo, pausando solo para los cambio de hábitos requeridos por los dioses y seguía animando el ambiente alegre y ruidoso del Kut. 

Al caer la noche del quinto día su cuerpo de estremeció con fuerza, dejó los cantos y bailes y se arrodilló ante el altar, pasó una hora postrada hasta que levantándose súbitamente, dió por finalizado el Kut y se dirigió al palacio de la Reina.

La salud de Jungjeon y el tercer Daegun había mermado a un punto de no retorno, la Manshin, con un caminar etéreo entró sin ser interrumpida a la cámara de la Reina donde reposaba ambos enfermos, ella con los labios blancos y sin gota de sangre en su rostro, los ojos cerrados denotaba su estado de inconsciencia, el cuerpo era solo piel pegada al hueso. El bebé con respiración agitada, contrario a la madre presumia un tono moteado amarillo enfermizo, no habia emitido sonido alguno desde el momento del nacimiento. 

La manshin montó un pequeño altar y llevó a cabo un simple Pison ante los ojos de médicos, damas de la corte y sirvientes, quienes se alejaron para dejarla trabajar, pero no se retiraban por sí su ayuda era necesaria. Al recitar la última oración unció a estos con Okja; el agua sagrada traída del manantial y dió tres palmadas sobre sus cabezas.

El pequeño Daegun lloró inmediatamente, gritaba con toda la fuerza de sus diminutos pulmones y las damas de la corte sorprendidas por el llanto se apresuraban a atenderlo y a llamar al médico real. La reina abrió lentamente los ojos, si no hubiera quienes presenciaron cómo el color vivía a sus labios como si pintaran un lienzo, no podrían creerlo. El Taewang entró rápidamente abrazando a su consorte sin importarle los presentes.

La manshin durmió durante tres días y tres noches aún sin consumir alimento, luego de esto, pidió audiencia con el Taewang. El consejo estaba presente cuando se reunieron, la Reina que había mejorado su salud de manera milagrosa luego de los rituales se encontraba también ahí cargando al ahora sano y sonrosado Daegun.

—Agradecemos profundamente sus servicios al Reino de Joseon

Un conjunto de euncos avanzaron portando sedas para entregar a la manshin en pago por sus servicios, más está no los recibió, continúo con sus palmas de sus manos en el suelo del salón y su frente sobre estas, postrada ante ellos y sin levantar la mirada al hablar.

—Temo, alteza, que la calma es pasajera, sus ancestros se encuentran enojados desde hace demasiado tiempo, sólo están a salvo gracias a la intercesión de Okhwangsangje. Él vino a mí para cumplir mis peticiones y debo transmitir ahora las suyas.

Okhwangsangje, el Dios de la creación, la solemnidad entre los presentes era tangible al mencionar al dios supremo.

—Taewang, el WangSeja y el segundo Daegun morirán al cabo de una década. El tercer Daegun nacido bajo la influencia de Samjae tendrá una vida plagada de desastres que comenzarán cuando alcance la madurez; sequías, plagas, temblores, los dioses desatarán su ira sobre Joseon.

La agitación en los presentes comenzó, susurraban entre sí, el nerviosismo y la incredulidad eran visibles, la manshin estaba augurando el final de Joseon.

—De cumplirse su predicción exiliaré al Daegun, otro ocupara el trono para que el reino no sufra por un rey incapaz.

—Los dioses lo han elegido a él para gobernar.

—¿Es el deseo de los dioses que Joseon sufra calamidades sin parar? ¿Es el deseo de los Dioses que Joseon llegué a su fin?

La Manshin se puso entonces de pie, el Taewang sintió que lo miraba directamente a los ojos a pesar de que el velo delante de él, evitaba una mirada directa.

—"Ha nacido en la oscuridad para traer la luz; el puro, el digno, el virtuoso, Cheosin lo eligió al concederle su gracia. Sólo su unión equilibrará la mala fortuna del WangSeja, al ser uno, Joseon sobrevivirá.”

La Manshin nuevamente se postró en el suelo. El rey exaltado, urgía una explicación clara de los deseos de los dioses, mas esta no contestó, cuando se acercaron para castigarla por su desobediencia no existía más. La manshin de la que nunca preguntaron su nombre estaba muerta.

El Rey se cegó a las predicciones de la mudang que solo ayudaron a tener rencor sobre su propio hijo, acción que destruía poco a poco el amor de su reina quién no pudo concebir un hijo más.

Diez años pasaron y tal como había dicho la Manshin todos los hijos del rey murieron, el tercer Daegun de nombre Chanyeol fue nombrado Wangseja y fue hasta entonces que los esfuerzos del Reino por encontrar a la profetizada comenzaron.


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