Capítulo uno: La flor más hermosa del jardín
Baekhyun odia a todos los hombres que lo frecuentan.
Más que odiarlos, los aborrece a todos y cada uno de ellos.
Mientras las circunstancias lo obligaron a caer en el infierno en el que ahora vivía, eso le enseñó a ver qué tipo de bestias eran esos hombres. No importan sus estatus sociales o cómo lucían exteriormente, cada uno de ellos al final resultaban ser iguales; hombres que actuaban por su egoísmo, egocentrismo y que por su propio placer pisoteaban a personas como Baekhyun. Siempre creyéndose superiores y tomándolo como si se tratara de un simple objeto. Siempre denigrándolo y tratándolo sin piedad cuando en realidad ellos eran la basura en ese mundo.
Como en ese momento.
El joven hombre trató de zafarse del agarre del comerciante que como una bestia lo tenía acorralado en la entrada del jardín, pero el tipo sudoroso y hediondo a alcohol presionó toda su fuerza sobre su blandengue cuerpo. Con urgencia trató de bajar sus ropas por sus hombros para descubrir su piel, pero Baekhyun se resistió todavía soportando este asalto. Ya que aunque él no estaba obligado a atender a todos los hombres en el lugar por cualquier monto de monedas, todavía se trataba de clientes de la casa con los cuales no podía ser descortés, según las reglas.
—Señor, tiene que salir de aquí.
—Entonces ven conmigo —susurró sobre el costado de su cuello que parecía haber sido babeado por algún perro en lugar de un hombre.
—No estoy autorizado para hacerlo. Así que tome a alguien más.
—No quiero a alguien más. Te quiero a ti montándome. —exigió metiendo su mano bajo el jeogori del menor para tratar de desatar los cordones que sostenían su pantalón por su cintura.
—Necesita pagar por eso.
—Entonces pagaré por ti. —El hombre metió su mano por su holgado pantalón y tocó su pene, fue entonces que Baekhyun con mucho esfuerzo pudo alejarlo un par de centímetros, los suficientes para quitar su mano.
La sonrisa que apareció en el rostro de Baekhyun parecía burlarse del descontento del hombre.
—No soy tan barato como para que un hombre como usted pueda tomarme. —Eso hirió el ego del otro hombre y rápidamente lo demostró.
Con fuerza cruzó la cara de Baekhyun con una bofetada. La mano que se estrelló en su mejilla volteó su rostro, dejando un muy perceptible dolor en forma de ardor que se extendía hasta su mandíbula y en seguida el sabor metálico de la sangre saliendo de sus labios se coló a su boca.
— ¿Quién demonios crees que eres para insultarme así? —Baekhyun con una expresión plana levantó su mirada y lo vio irrespetuosamente a los ojos. — ¡Yah! ¡¿Tú cómo diablos te atreves a mirarme as-...
—Solo soy honesto. Basta con verlo de soslayo para saber que es un hombre de clase baja que jamás podría pagar por alguien como yo.
Los colores en el rostro del comerciante bajaron hasta su cuello y Baekhyun previó lo siguiente sin poder hacer nada. Después de todo, no era la primera vez que se revelaba o refutaba y sabía que su filosa lengua honesta lo mantenía en constantes problemas.
Sin reparo el hombre tomó en su puño un mechón del cabello corto de Baekhyun y tiró hacia abajo con violencia, logrando ponerlo de rodillas frente a él.
— ¡¿Crees que una sucia puta como tú está en posición de elegir con quien acostarse?! —tiró su cabeza hacia atrás con más fuerza y lo miró enfurecido. Baekhyun le devolvió la mirada con molestia, su rostro contorsionado por el dolor y su mano sosteniendo la muñeca del otro para alejarlo. — ¿Crees que eres superior a mí? ¡¿Eh?!
—No lo soy. Pero eso no cambia el hecho de que mis servicios no están a su alcance.
— ¡Maldito puto! —Levantó su mano a una altura que prometía partir fuertemente el rostro de Baekhyun de nueva cuenta, pero el golpe nunca llegó.
Alguien más sostuvo la mano del comerciante con fuerza.
— ¿Pero qué demonios? —Miró sobre su hombro y el desconocido hombre recién llegado, tiró de su mano hacia atrás para alejarlo del pequeño hombre, logrando que soltara a Baekhyun quien cayó sobre sus talones en el suelo.
—Es suficiente. —Ordenó con un tono autoritario pero sin lucir alterado.
El comerciante con un simple vistazo a las finas telas del hanbok del otro, supo a quién podría estarse enfrentando. Bajando la mirada y el mentón en forma de respeto, frunció el ceño. Baekhyun quien mantuvo la vista en el suelo sintió al recién llegado acercándose a él
—Señor —replicó el agresor —esto-...
—He dicho que es suficiente. —Repitió y se inclinó lo suficiente para extender su mano hacia Baekhyun.
Ante tal acto inesperado, Baekhyun se quedó perplejo, mirando la mano que intentaba ayudarlo y dudoso de aceptarla. La situación se había vuelto tan poco realista que apenas podía entender lo que ocurría.
—Ese hombre es sólo un prostituto, Señor —replicó el comerciante entre dientes sin mirarlo.
—Sigue siendo una persona y por tanto, también merece ser tratada de manera diligente. —Declaró y el estupor en Baekhyun fue directo a su corazón que retumbó fuertemente contra su caja torácica.
Con una expresión de total sorpresa, el menor levantó el rostro para mirar a quien quería ayudarlo y contuvo su respiración un segundo cuando sus ojos cayeron en la mirada bajo la sombra del sombrero del hombre. Sus facciones eran marcadas; su rostro atractivo lucía jovial y la amabilidad que transmitía su mirada le daba una agradable expresión de gentileza a su rostro. Baekhyun por inercia y sin apartar su mirada de los ojos del contrario, tomó su mano y permitió que el hombre lo ayudara a ponerse de pie a la par que bajaba la mirada de nuevo en forma de respeto. El firme y cálido tacto del otro envolvieron un instante su mano hasta que estuvo de pie. De ese modo, el alto hombre a su lado colocó ambas manos tras su propia espalda y miró al comerciante quien seguía parado en el mismo lugar, conteniendo su ira y sin levantar la mirada.
— ¿Todavía estás aquí? —cuestionó el más alto y el comerciante hizo una mueca antes de hacer una rápida reverencia en su dirección para marcharse con la indirecta.
Baekhyun intentó salir de su asombro una vez que su atacante se marchó, pero la sorpresa no tardó en golpearlo como una ola de nueva cuenta cuando el hombre que seguía a su lado lo tomó de su brazo izquierdo para mirarlo de pies a cabeza como si estuviera inspeccionando que estuviera bien. Finalmente Baekhyun volvió a contener su respiración cuando el contrario se inclinó y sacudió sus holgados pantalones de la parte de las rodillas para remover la tierra de ahí. Luego de eso volvió a alzarse en toda su altura y tomó la barbilla del más bajo para levantar su rostro y mirarlo con atención. Las rodillas de Baekhyun se debilitaron sin poder preverlo y no pudo hacer nada cuando el hombre sacó un pañuelo de las bolsas de una de las mangas de su hanbok para limpiar la sangre de la esquina de su boca. Sus cálidos y huesudos nudillos rozaron el filo de su barbilla y una fuerte sensación recorrió el cuerpo entero de Baekhyun con ese simple toque.
Baekhyun jamás había sentido el impacto de un rayo, pero estaba seguro que se sentía como el tacto de este hombre en su piel.
En un intento de aclarar su mente luego de obligarse a salir de su estupor, retrocedió bajando la mirada para cubrir sus labios con una de sus manos sin poder apartar la descompuesta expresión de sorpresa en su rostro por lo que sucedía. Era la primera vez que Baekhyun veía a este hombre, pero sólo con ver sus ropas y observar sus movimientos sabía que se trataba de un noble.
—Todavía hay un rastro del incidente en tu mejilla —dijo el alto tratando de acercarse de nuevo a él, pero Baekhyun negó y dio otro paso hacia atrás. No podía permitirse algo así.
—Mi Señor, no tiene que gastar su valioso tiempo con el incidente de un hombre como yo. —Soltó tratando de obtener la respuesta habitual a la que estaba acostumbrado a recibir de los hombres que entraban en esa casa de comida y abrigo.
Porque un noble defendiendo a un hombre como él, ¡dios mío! En todos esos años viviendo ahí jamás presenció algo como tal o que se pareciera. Simplemente nadie hace un acto tan arriesgado como ese.
Baekhyun apretó una mano en su pecho sobre su ropa cuando sintió al alto noble acercarse a él de nueva cuenta.
—No… —dijo el más bajo retrocediendo un paso y el hombre se detuvo. —Debe volver a su habitación, mi Señor. Podría meterse en problemas por tal acto —El alto tomó la muñeca en el pecho del más bajo y otra vez la sensación que el tacto de este hombre le proporcionaba recorrió el cuerpo de Baekhyun.
Con un movimiento puso la mano de Baekhyun con la palma hacia arriba y dejó ahí el trozo de la fina tela. Después cerró la mano de Baekhyun con la suya sobre la tela y de nuevo el corazón de Baekhyun reaccionó de una manera impropia para él.
En esa noche iluminada por una gran luna que dictaba el próximo fin del otoño, sólo estaban ese noble y él, y el corazón de Baekhyun palpitaba tan fuerte en su pecho que retumbaba en sus oídos.
—Si no tienes nada más qué hacer, entonces también deberías volver a tu habitación. —agregó y abandonó la mano de Baekhyun.
Volviendo a colocar sus manos tras su espalda, con gracia se alejó de Baekhyun tras una pequeña inclinación de cabeza, yendo en dirección a las habitaciones que ocupaban los huéspedes de la clase noble. Cuando Baekhyun se quedó solo ahí, bajo el oscuro cielo estrellado y luna brillante, sus piernas cedieron y tuvo que sostenerlas tomando sus rodillas con sus manos, agachándose y mirando en blanco el suelo porque... ¿Qué acaba de suceder?
Baekhyun por mucho tiempo pensó que irremediablemente odiaría a todos los hombres que pisaron ese lugar hasta el final de sus días, pero no esperó que un hombre como Park Chanyeol aparecería frente a él.
Sí, por primera vez en su vida, Baekhyun sintió que su corazón se conmovía por un hombre.
La desgracia de Baekhyun empezó cuando nació en un seno familiar en condiciones de pobreza. Su maldición, por otro lado, fue heredar una increíble belleza en un lugar como al que fue vendido cuando todavía era un niño.
El hostal apodado “El jardín de descanso” a simple vista era una casa de hospedajes para viajeros de paso, sin embargo, en realidad estaba más cerca de ser una casa de kisaeng que entretenían a los hombres de la nobleza. La casa se encontraba cerca de los mercados en un distrito a las afueras de Hanyang, era una aldea pequeña en medio de abundantes árboles, pero era reconocida entre los viajeros justamente por El jardín de descanso, o más concretamente por la flor más bella del jardín: Baekhyun.
En su mayoría el entretenimiento consistía en la interpretación de instrumentos, danza y lectura de poemas, aunque también asistían a los hombres con su acompañamiento. Pero eso, claro, solo correspondía a las hermanas de mayor y medio rango de la casa. Por otro lado, los de bajo estatus como Baekhyun se dedican al entretenimiento de carácter sexual, la peor parte si le preguntaban a cualquiera, sobre todo cuando solo hay pocos ejerciendo el oficio y eres el más solicitado por los hombres. De esa manera, mientras el entretenimiento de habilidades artísticas iba dirigido a los nobles de clase alta por las altas tarifas de cobro, las prostitutas del lugar podían ser fácilmente tomados por cualquier hombre que tuviera unas cuantas monedas para pagar. Sin embargo, entre las prostitutas había una excepción para esa regla y ese era Baekhyun.
Originalmente Baekhyun solo iba a ser un sirviente, pero desde que entró a la casa se trató de alguien llamativo debido a su bello rostro, por lo que pronto llamó la atención de los hombres entre la clase alta a los que servía cuando iban a gozar del carácter intelectual de las mujeres del lugar. Siendo Baekhyun el único varón pero más agraciado que cualquier mujer nueva o veterana de la casa, rápidamente ofrecieron sumas de dinero para intentar estrenarlo y no fue hasta que un noble pagó una obscena tarifa por alguien como él que su cuerpo fue vendido sin siquiera saberlo y pese a que no tenía la edad suficiente para hacerlo.
Desde entonces han transcurrido diez años y su vida, aunque él provenía de la clase más baja, era más cómoda que la de cualquier otro esclavo. Trabajar en una casa de entretenimiento para hombres les traía muchas ventajas en muchos aspectos de su vida, sobre todo porque gozaban de una libertad que incluso algunas personas de la clase alta jamás podrían tratar de probar, sin embargo, era un tormento entregarse de manera obligatoria a los hombres cada que ellos lo exigían. Siempre venían a descargar su frustración sexual en él como si fuera incapaz de sentir cualquier cosa y desde que Baekhyun tenía el título bien labrado de la prostituta masculina más solicitada de la casa, era tratado sin cuidado alguno y rebajado constantemente. Siempre usado como un objeto sexual, nunca siendo tratado como una persona.
De esa manera, Baekhyun ha conocido a decenas de hombres en todos esos años y no había hombre que siquiera pudiera controlarse o contenerse. Tan pronto como podían poner sus manos sobre el pequeño chico de cabello corto y castaño se volvían asquerosas bestias. Por eso Baekhyun odiaba a todos y cada uno de los hombres que pisaban ese lugar, porque al final no podían diferenciarse entre sí incluso si pertenecían a clases distintas. Todos terminaban siendo la misma basura obscena.
No obstante, esta vez entre los jóvenes nobles que habían llegado recientemente a la casa parecía existir la excepción. Su nombre era Park Chanyeol y había capturado la atención total de Baekhyun.
Chanyeol se trataba de un noble de poca monta, pues aunque la familia del padre de Chanyeol provenía de nobles de alto rango, la generación luego de su abuelo comenzó a decaer cuando ya no pudieron conseguir un puesto gubernamental. Baekhyun no había podido conocer mucho más allá de eso, pero sabía que Chanyeol estaba ahí de paso por un viaje administrativo en grupo.
Así que desde su llegada ya habían transcurrido casi tres días. Días en los que sus joviales compañeros de viaje ya habían disfrutado de las atenciones de la casa, inclusive algunos habían pagado por los servicios de Baekhyun, sin embargo, Chanyeol se había mantenido al margen de todo. Sí, dejaba que lo atendieran debidamente durante las comidas para no ser descortés por la hospitalidad, pero luego de eso partía a su habitación sino andaba hasta el pueblo, según había escuchado Baekhyun.
Para Baekhyun era un poco difícil creer que de verdad un hombre como el noble Park existiera, pues absolutamente todo hombre que llegaba a la casa gastaba grandes sumas de dinero e incluso algunos clientes ricos habían quebrado por volverse adictos a tales lugares. Era peor para aquellos que se habían obsesionado con el cuerpo de la flor más hermosa del jardín. No obstante, Chanyeol había mostrado ser lo contrario y aunque Baekhyun no ha hecho otra cosa más que observar de lejos, era consciente de que lo había estado mirando lo suficiente como para levantar un interés por él. Por eso mismo es que también estaba asustado de creer que un hombre como él existía en un lugar así. Temía estar creando falsas expectativas y admirar solamente una apariencia engañosa como comenzaba a hacerlo.
Esa noche, Baekhyun echado boca abajo con las caderas levantadas apretó en su puño la funda mientras el vaivén de las caderas del hombre detrás de él se movían frenéticamente en busca de su liberación. El hombre ni siquiera había permitido que se acostumbrara a él, simplemente empezó a arremeter en cuanto se abrió paso en su interior y aunque Baekhyun quería quejarse, se tragó el dolor como siempre. Con una última fuerte embestida el hombre salió de su interior y terminó en su espalda. Tras esto empujó a Baekhyun antes de ponerse de pie y tomar sus ropas en lo que comenzaba a regular su respiración para vestirse. Baekhyun se dejó caer en el futón para recuperarse también y el hombre salió de la habitación sin más cuando estuvo listo.
Baekhyun rodó en el futón para recostarse sobre su espalda y se quedó un instante de esa forma para descansar. Estaba sucio y desnudo, solo usando su calzado. Cubrió sus ojos de la tenue luz de la vela al lado con su antebrazo y pensó en que quería limpiarse adecuadamente, pero no sabía si podía permitírselo. El agua estaba helada a esa hora y la última vez que tomó un baño así atrapó un terrible resfriado que le salió muy caro.
Cuando se sintió más relajado, se puso de pie y tomó sus ropas para vestirse de nuevo, empezando con los calzoncillos grandes, después el pantalón y sólo se puso encima la bata que servía como abrigo de su hanbok, atándolo a su cintura con la banda. Su cabello estaba hecho un desastre, así que lo cepillo con sus dedos antes de salir de la habitación.
Dio un par de pasos para alejarse de las estancias donde entretenía a los hombres rumbo a su habitación, pero se detuvo abruptamente cuando vislumbró una alta figura sentada y abrazando sus rodillas sobre el césped del jardín principal, mirando un frondoso árbol sin hojas cerca del estanque artificial. Todavía usaba su hanbok de uso cotidiano pero elegante junto al sombrero adornando su cabeza. Aunque Baekhyun trató de no mirarlo demasiado, sencillamente era hipnotizante la imagen de ese atractivo hombre bajo la luz de la luna.
El más bajo trató de retroceder sin ser visto pero pisó una ramita que tronó y provocó el doble de ruido bajo el silencio de la noche. Chanyeol volteó en dirección al ruido y lo miró, Baekhyun entonces sintió sus mejillas calentarse cuando obtuvo su atención, hecho que en realidad no era propio de él porque nunca se avergonzaba ante los hombres, solo fingía hacerlo para atraerlos.
—Lo lamento, mi Señor. Iba hacia mi habitación. —se disculpó enseguida con una inclinación de cabeza. Chanyeol asintió y luego de echarle un vistazo, Baekhyun carraspeó y de manera disimulada acomodó su abrigo que parecía querer resbalar de sus desnudos hombros y dejar su torso al descubierto. —El clima se está poniendo frío… debería ir a su habitación.
—No podía dormir y me gusta aquí. Es tranquilo y silencioso. —Miró hacia el árbol de nuevo —Además, mis compañeros son ruidosos allá dentro.
Baekhyun asintió y se acercó ya que el hombre había notado su presencia. No iba a ser descortés e irse a menos que el hombre lo pidiera.
—Seguramente no debe estar acostumbrado a compartir habitación. —Sonrió abrazándose a sí mismo de pie unos pasos detrás de él
—Estás en lo correcto, ni siquiera puedo acostumbrarme a compartir cama con mi esposa. —Soltó como lo haría normalmente con alguien cercano. Baekhyun sorprendido por la confesión contuvo un instante su respiración.
No debería sorprenderse. En realidad era de esperarse. Chanyeol era un decente noble que estaba en la cúspide de su juventud. ¡Por supuesto que debía estar casado! Sin embargo, por alguna razón la noticia decepcionaba a Baekhyun.
—Estás sorprendido. —Aseguró Chanyeol mirando su rostro. Baekhyun parpadeó volviendo en sí y miró a Chanyeol de vuelta.
El hombre lucía interesado en su reacción. Baekhyun se asustó de la expresión que pudo haber puesto para obtener esa atención. Aclarándose la garganta un poco, parpadeó tratando de formular alguna negativa a la certeza del otro, pero se asustó aún más cuando no pudo negarlo.
—Debes estar sorprendido de que un hombre casado esté en un hostal atendido por Kisaengs, ¿cierto? —Soltó y volvió a mirar en dirección al árbol.
Baekhyun negó con sinceridad aunque el hombre no podía ver su respuesta muda y siendo un poco descarado tomó asiento a su lado a una distancia apropiada con mirada al frente. Dejó sobre sus piernas las ropas que no se había puesto y abrazó sus rodillas. Chanyeol, por tal atrevimiento volvió su atención a él pero no mostró molestia por la acción. Baekhyun suspiró y mostró su sonrisa superficial, la que por tanto tiempo entrenó para agradar a los hombres.
—En realidad recibimos a muchos nobles casados para actividades nocturnas. Siendo que solo pueden copular con sus esposas para cumplir con su deber de la procreación, buscan a las prostitutas para satisfacer su lujuria. —Soltó apretando sus rodillas más cerca de su pecho.
Cuando se giró a mirar al noble a su lado, se exaltó un poco al encontrarse de nuevo con su atención puesta en él. Entonces meditó sobre lo que dijo y abrió de par en par sus ojos al percatarse de que había insultado la decencia de los nobles enfrente de uno. Con rapidez se puso de pie casi de un salto tirando sus prendas al suelo e hizo una reverencia de noventa grados por la falta de respeto en sus palabras.
—Lo siento mi Señor. Lo que… yo… yo trataba de decir… yo… quería... —mirando a todos lados en busca de las palabras adecuadas para disculparse por su grosería, se puso colorado.
Chanyeol al notarlo sonrió y negó con la cabeza. Se puso de pie y dio un paso hacia Baekhyun. El más bajo sintió que su cuerpo se tensaba y se encogió sobre sí mismo, esperando en el mejor de los casos una reprimenda de palabras por su falta de respeto.
—Estoy aquí debido a mis compañeros de viaje. Ellos vinieron luego de los exámenes para el servicio civil nacional y querían descansar —dijo en su lugar. Baekhyun sin poder volver a mirarlo por temor de enfrentar un enojo, mantuvo su vista en el suelo. —Hey, no estoy molesto —aseguró como si pudiera leer su mente y colocó su mano en lo alto de la cabeza de Baekhyun.
El más bajo levantó su mirada dudoso ante el toque y en efecto, no había ningún rastro de enojo en su rostro. Chanyeol al poder mirarlo a los ojos de nuevo sonrió y Baekhyun sintiéndose repentinamente avergonzado volvió a bajar la vista. Su corazón latía fuertemente en su pecho y sentía la cara caliente.
—No quise ofender. Perdone.
—Sé que no lo quisiste. Está bien. —Se alejó de él y se agachó para tomar las prendas de Baekhyun, levantándolas y dándoselas.
—Lamento haberte orillado a decirlo. —Baekhyun negó frenético y tomó las prendas, apretándolas en sus puños.
—Fue imprudencia mía.
—Solo detente, Baekhyun. Todo está bien. —Baekhyun levantó la vista rápido, sorprendido esta vez de que el hombre supiera su nombre. Chanyeol al notar de nuevo esa expresión, se sonrojó.
—Lo siento, me tomé tal atrevimiento y te llamé por tu nombre —río de manera nerviosa, rascando detrás de su cabeza.
Baekhyun al ver una reacción de vergüenza tan poco usual en un noble, rió cubriendo su boca y retrocediendo un poco.
—No, está bien. —dijo sintiéndose de pronto más cómodo a su alrededor —No pensé que conociera mi nombre. —Chanyeol asintió, mirando al cielo para acicalar su rostro.
El silencio entonces se formó entre ambos. Un silencio un tanto incómodo por no saber qué decir.
—Entonces pronto se marcharán. —murmuró Barkhyun repentinamente, tratando de volver al hilo de conversación.
Chanyeol lució un poco desconcertado por sus repentinas palabras, pero pronto entendió.
—Ellos lo harán pronto, pero mis asuntos administrativos me tomarán un tiempo. Los procesos son tardados.
—Oh… —por alguna razón, una sonrisa se quiso extender en los labios de Baekhyun ante la respuesta del otro. Tratando de reprimir su sonrisa, se balanceo sobre sus pies mirando el suelo. —Entonces supongo que lo seguiré viendo, mi Señor.
—Puedes decir mi apellido también. —Dijo y Baekhyun se sintió incrédulo por aquella autorización. Levantó el rostro y se quedó un breve instante sin aire al mirar el rostro del otro a una distancia más cercana.
Divinos cielos, él realmente era atractivo. El hombre más atractivo que jamás había visto y Baekhyun había conocido muchos rostros atractivos en esos años.
—Mi nombre es Park Chanyeol.
—Lo sé. —murmuró sin pensarlo y tan rápido como lo dejó salir, fue consciente de lo irrespetuoso que fue con su respuesta… de nuevo. Negó con la cabeza bajando la vista. —Quiero decir… es mi obligación saber el nombre de todos nuestros huéspedes, mi Señor. Lo siento. —explicó y guardó silencio.
Chanyeol también lo hizo, pero Baekhyun podía sentir su mirada sobre él y un extraño ambiente que se había formado a su alrededor.
—Deberías ir a tu habitación. —terminó diciendo el hombre y Baekhyun levantó la vista un poco decepcionado de que ahí terminara la conversación. —Es tarde y hace frío. —Baekhyun asintió.
—Entonces me retiro primero —hizo una reverencia y se dispuso a continuar su camino.
Baekhyun miró atrás antes de adentrarse al interior y su corazón volvió a latir con rapidez cuando descubrió la mirada del otro todavía en él. El hombre asintió con la cabeza y Baekhyun casi tropieza con sus pies por torpeza. Sintiéndose avergonzado por ello, apresuró su paso para llegar al conjunto de dormitorios de kisaeng y terminó yendo directo a la habitación que compartía con sus hermanas de la casa.
Al ver a todas durmiendo, Baekhyun con rapidez fue hasta su cesto de ropa y se sacó el hanbok para dejarlo ahí y en su lugar sólo se quedó vistiendo su ropa interior. Tomó su futón enrollado y lo llevó hasta el espacio vacío entre más futones y se metió debajo de la funda, todo en tiempo récord y sin despertar a ninguna de sus hermanas que intentarán sacarle los ojos sí lo hacía.
Miró el techo teniendo a una persona en específico ocupando sus pensamientos y se preguntó por qué seguía tan absorto con el hombre. No había podido despegar sus ojos de él desde el primer incidente, sin contar que… Baekhyun tocó su corazón y notó el inusual latido del lugar. Cuando lo veía, cuando estaba cerca de él, cuando pensaba en él su corazón siempre reaccionaba así. Baekhyun ya estaba demasiado extrañado con tener a un hombre en sus pensamientos y era peor no poder comprender cómo era que exactamente se sentía. Era extraño, se comportaba extraño y no terminaba de comprender la razón.
Lo que más le ponía ansioso era la comodidad que había experimentado a su lado esa noche. Había bajado la guardia y confiado en él a tal punto de lanzar palabras ofensivas a la clase noble que cualquier noble hubiera castigado con severidad. Sin embargo, Chanyeol no se había molestado. Él actuaba como un verdadero noble honorable y Baekhyun no quería dejarse engañar. Simplemente no podía permitirse encandilar por un hombre ahí, pues todos los nobles son dignos hasta que pisaban un lugar como ese. Luego de eso, solo lo eran en apariencia y Baekhyun lo sabía muy bien.
La estancia era ruidosa a esa hora de la tarde. Sus hermanas estaban en medio de una agitada rutina para antes de la cena al igual que él. Ya que asistían muchos nobles que pasaban ahí la noche por ocio, era el momento del día cuando más clientes tenían..
En esos momentos algunas de sus hermanas peleaban por la ropa que compartían con sus pechos descubiertos sin ningún reparo y Baekhyun que estaba acostumbrado a esto las ignoró. Sentado en forma de flor de loto frente a una alta butaca que sostenía un espejo de bronce, Baekhyun miraba su reflejo tratando de darse más color a sí mismo para disminuir la palidez de su piel. Tomando un poco de pintura rosa, coloreó sus mejillas y luego procedió a colocar tinta roja en el centro de su boca, sin embargo en el proceso una de sus hermanas detrás de él lo empujó con toda intención provocando que Baekhyun saliera del límite de sus labios y se ensuciara casi hasta su barbilla. Con esto, volteó enfadado y rápidamente se escucharon algunas risas burlonas.
—Eish, ¿qué demonios haces? —Baekhyun se vio afectado un instante por el inesperado movimiento.
Quien provocó el incidente lo miró con hostilidad, sonriendo de lado con malicia.
—Lo siento, no pude ver por donde caminaba. —Baekhyun bufó y volvió su vista al frente para ver su reflejo y limpiar la pintura con el dorso de su mano.
—La profunda envidia no te deja madurar, ¿cierto? —soltó sagaz. Su hermana bufó.
— ¿Qué dices? ¿Sugieres que tengo envidia de una pequeña prostituta como tú? —Baekhyun sonrió terminando de ver su reflejo y giró el torso hasta ver la cara de su hermana.
—Eres la más nueva aquí en la casa y déjame decirte que ya pasé por esto con la mayoría de las niñas de mayor rango aquí —señaló a algunas, quienes ofendidas lo miraron con rabia contenida. —Por cierto, nada bueno salió de eso para ellas. Así que si eres inteligente y sirves para mí como una buena hermana menor, no te aplastaré quitándote a todos los buenos nobles que podrían pagar por tu servicios.
— ¿Servir a una basura dices? —chasqueó la lengua y lo señaló enfadada —Tú, estúpida zorra-...
—Silencio —la detuvo una mujer mayor que ambos chicos. — ¿Eres tan estúpida para crear problemas antes del trabajo? —su hermana más joven hizo una mueca para contener sus palabras. —Te creía más inteligente, niña. —la miró condescendiente y Baekhyun sonrió ante tal intimidación, tomando su pipa y fumando un poco aunque lo tuvieran prohibido antes del trabajo.
La expresión de la mujer mayor era una parsimoniosa como en cualquier ocasión, sin embargo su mirada parecía esconder sus pensamientos, como si su rostro fuera solo una fachada para engañar a los demás. Su nombre es Kim Ah-young y es la única aliada de Baekhyun en ese infierno.
Era una mujer cerca de sus veintidós, de complexión pequeña y delgada, cabello negro y tez ligeramente apiñonada. Ella siempre ha sido reservada y de pocas palabras con las demás hermanas de la casa, poseía un carácter fuerte que intimidaba a las demás y es una fuerte competencia por su astucia y belleza para todas pese a su edad. Fue hija de una kisaeng de estatus medio, creció en ese lugar para heredar esa vida y la odiaba tanto como lo hacía Baekhyun.
Sin embargo, no fue por eso que se alió al menor. Acogió a Baekhyun como un hermano pequeño cuando este llegó, conmovida por la inocencia que sus ojos derramaban en un lugar como ese. Por ende, más tarde cuando el cuerpo de Baekhyun fue entregado a un hombre mucho mayor que él, su rostro tan asustado y las lágrimas de dolor la alentaron a instruir al chico para prepararlo al mundo que se veía obligado a enfrentar de ahora en adelante. Como si se tratara de su madre le enseñó múltiples lecciones del oficio, le advirtió de los peligros que enfrentaría y le aconsejó cómo comportarse. Baekhyun fue instruido de tal manera que se volvió un zorro astuto, como solían escupir sus hermanas con saña, cansadas de que alguien con la posición de Baekhyun parecía tener mejores oportunidades que ellas.
En un mundo como ese, el sobresalir para atrapar a más clientes y con las tarifas más altas era competitivo. Aunque las hermanas de estatus bajo eran quienes menos ganaban, ese no era el caso de Baekhyun. Mientras sus hermanas superiores se esforzaban en sus dotes intelectuales día a día instruyéndose y practicando en las academias, a Baekhyun sólo le bastaba usar el arte de la seducción, el arte más vergonzoso, para que los mejores nobles pagarán por él. Así que por supuesto que sus hermanas iban a sentirse envidiosas y estaban enfadadas, sobre todo veían como una injusticia los tratos preferenciales que obtenía Baekhyun por menor esfuerzo que ellas. Empezando por el hecho de que siendo alguien de una posición baja en la casa, él no debería tener derecho a realizar cualquier otra actividad más que ofrecer su cuerpo, sin embargo, hace años habían autorizado que aprendiera a leer y como si se burlara de sus hermanas, también leía poemas para entretener a los hombres.
Sus hermanas simplemente estaban celosas y en realidad no era culpa de Baekhyun. Siendo el chico quien más ganancias genera para la casa, tenía una notable y marcada preferencia por el encargado de la casa y eso solo volvió su situación más difícil con las demás. Y aunque en el pasado él intentó por todos los medios vivir en armonía con todos, la paciencia de todos tiene un límite y mientras Baekhyun se esforzaba en llevarse bien, algunas eran demasiado crueles con él; chocando sus hombros cuando pasaban cerca de él, haciéndolo tropezar con la comida que tenía que servir o metiéndolo en problemas hasta el punto en que resultaba amonestado por la vara mojada de la señora de la casa. Luego de un tiempo, Baekhyun decidió que no iba a perder más su tiempo en ser una persona agradable y amable con todos bajo esas circunstancias y como le dijo Ah-Young, en ese bajo mundo no obtienes cosas buenas por ser una buena persona. Mucho menos cuando un montón de arpías se unían en tu contra cada vez que parpadeabas.
Acomodando la banda alrededor de su cabeza, la mujer mayor procedió a ayudarlo a amarrarla con gentileza y lo tomó de los hombros al terminar para mirar su reflejo por sobre su hombro. Luego del absurdo espectáculo que la nueva en la casa había montado, todas habían regresado con empeño a su apariencia en esa noche.
—Hoy serás el espectáculo de apertura. Ya están preparando tu escenario. —Anunció Ah-Young y Baekhyun se mostró interesado.
Hacía un tiempo que él no hacía una apertura. De hecho sucedía rara vez, mayormente cuando ningún noble del más alto rango estaba presente porque, irónicamente, aunque ellos no tenían problemas con descargar sus sucios hábitos libertinos con él, si tenían problemas morales con que una prostituta como él leyera para los nobles en general durante la cena. Sin embargo, si sólo estaba Baekhyun leyendo poesía erótica y un exclusivo puñado de nobles de rango alto escuchando, también estaba bien.
Tras terminar de arreglarse, Baekhyun caminó con un buen porte hasta la sala exterior donde los nobles ya yacían en sus mesas con algunas botellas de vino mientras otras kiseung llenaban sus vasos. Baekhyun fue introducido por la señora de la casa y salió vistiendo un deslumbrante hanbok que ocultaba muy bien su confección barata y resaltaba su inigualable belleza. Todos guardaron un pulcro silencio y miraron con expectación el impecable caminar de Baekhyun hasta que llegó a su lugar. Él sólo había hecho una corta pero lenta caminata y podía sentir cómo la emoción comenzaba a formarse en sus espectadores.
No necesitaba verlo, sabía que les gustaba lo que miraban.
Baekhyun se sentó sobre sus talones en el asiento ubicado en el centro del escenario frente a un escritorio en donde yacía un libro de poesía de un tamaño considerable. Él no mostró expresión alguna y con movimientos delicados abrió el libro y comenzó su recitación. Los nobles presentes escucharon fascinados, más que encantados con la habilidad del joven; vocalizando fuerte y claro, transmitiendo los apasionados sentimientos con una melodiosa voz que se detenía a tomar aire en los momentos indicados. Los nobles se mantuvieron hipnotizados hasta el final y cuando Baekhyun terminó, tras un segundo de absoluto silencio la estancia estalló en sonoros y calurosos aplausos que expresaban lo mucho que les había encantado.
Baekhyun se puso de pie e hizo una reverencia de agradecimiento, después levantó la vista para recorrer sutilmente con su mirada el lugar, mirando los rostros de todos como un ritual que había adoptado en el que con minuciosidad estudiaba la apariencia exterior de cada uno de los hombres ahí para hallar al noble con la más alta riqueza de la noche. Esa era siempre su regla. Si iba a tolerar ser dominado por algún repugnante hombre, entonces él escogería a quien más dinero podía ofrecer.
Sin embargo su mirada se detuvo en uno de los sitios más alejados del escenario en donde un noble de bajo rango, pero que lograba acelerar su corazón con una simple mirada suya, estaba ubicado. Baekhyun contuvo su respiración un instante cuando sus ojos se encontraron con los de Chanyeol quien aplaudía su labor con una expresión amable en su rostro.
El joven entonces ya había tomado una decisión.
Era el momento de romper el encanto de una vez por todas. Esa noche iba a seducir a Park Chanyeol.
Sus hermanas volvieron a su trabajo de servir y acompañar a los nobles mientras Baekhyun bajaba del escenario con la ayuda de uno de los sirvientes del lugar. Se movió con gracia mientras algunos de los nobles buscaban su atención y casi desesperados pedían con su mirada que él los atendiera, sin embargo, con astucia Baekhyun los evitaba. Los hombres como estos siempre querían tener el control y Baekhyun lo sabía muy bien, así que en noches como esta él les hacía creer que lo tenían siempre mostrando su sonrisa amable y obediente para los clientes.
Cuando finalmente se detuvo frente a la mesa indicada, Baekhyun hizo una reverencia a Chanyeol antes de arrodillarse a su lado a una prudente distancia de él y tomar la botella de porcelana que guardaba el vino sobre la mesa para servirle. Los nobles compañeros de viaje de Chanyeol rieron con altivez al mirar quien serviría en su mesa esa noche y Chanyeol simplemente agradeció con una inclinación de cabeza cuando su mirada se cruzó un instante con la de Baekhyun.
El joven de la casa le sonrió y así comenzó la noche.
Hubo un espectáculo más y luego de eso decidieron moverse a un salón más privado, en donde solo fueron los acompañantes de Chanyeol y el propio Chanyeol junto a Baekhyun y una de sus hermanas más para asistirlos. Como había escuchado Baekhyun, el más alto de los nobles fue arrastrado a esa noche, así que cuando el noble intentó retirarse siquiera antes de llegar al privado, Baekhyun lo impidió. El joven era astuto y colocándose a su lado hasta el punto que sus brazos se rozaban lo persuadió de huir. Sus amigos al notarlo lo arrastraron hasta la estancia sin permitirle despedirse de ellos.
El tiempo ahora comenzó a transcurrir en ese cómodo salón y aunque Baekhyun tomó una prudente distancia del noble Park, se mantuvo a su lado llenando su copa en todo momento, provocando sutiles roces con su rodilla en el costado del muslo de Chanyeol o mostrando un poco más de la piel en la parte de su muñeca al elevar unos centímetros de más la manga de su hanbok cuando servía vino para él hasta que el rostro de Chanyeol comenzó a tomar color por el alcohol y su mirada comenzó a dejar ver sus pasiones. Los compañeros del noble Park, unos jóvenes ruidosos lanzaban comentarios hacia Baekhyun para obtener su atención y Baekhyun lo supo manejar muy bien al lanzarle una orden muda con su mirada a su hermana para entretenerlos por él.
La mujer solo un poco más joven que él se mostró un poco sorprendida al principio por la actitud de Baekhyun. Había vivido ya el suficiente tiempo en la casa como para conocerlo y saber que ya había elegido a un hombre para esa noche, sin embargo era inusual el tipo de noble que había elegido. Solo entre los nobles ahí, había quienes poseían más riqueza que los otros, sin embargo Baekhyun había escogido a un noble de baja posición como el noble Park. Era inusual, pero no podía cuestionarlo, aunque sí le lanzó una mirada confundida que Baekhyun ignoró.
Con el vino los hombres comenzaron a ponerse muy ebrios. Por la excitación comenzaron a invadir el espacio personal de quienes los atendían, incluso uno de ellos había decidido abrazar de los hombros a Baekhyun para tirar de él más cerca, animando al noble Park de aceptar la compañía que Baekhyun estaba ofreciendo pues la noche avanzaba y él era el menos animado de todos. Chanyeol ante esto sólo sonrió de manera serena, sentándose de tal forma que levantó una de sus rodillas para recargar la mano que sostenía su vaso de vino. Baekhyun con su entrenada interpretación de joven tímido levantó su mirada con sutileza y su mirada se encontró con la de Chanyeol, quien parecía estudiar todo él y Baekhyun sintió contener el oxígeno de nueva cuenta.
El más bajo un poco ensimismado en ello no se percató del hombre a su otro lado jalando con fuerza para pegarlo a su cuerpo. Se sobresaltó por ello pero lo dejó pasar, incluso cuando se inclinó cerca de su oído para susurrarle lo bien que olía mientras tocaba su muslo. Baekhyun debería estar acostumbrado a esto, pero la verdad es que nunca lo hacía porque lo odiaba. Sobresaltándose por el repentino toque sonrió de manera forzada y tomó el vaso del noble que todavía estaba hasta la mitad de lleno para dárselo personalmente en los labios y hacerlo beber. Quería hacerlo hasta que el hombre estuviera tan ebrio como para caer en la inconsciencia y así deshacerse de él, y el hombre ajeno a su plan cooperó dejándose hacer.
Chanyeol repentinamente se puso de pie y en ese momento sólo Baekhyun se percató de ello. El hombre le dirigió una mirada brillosa y sonrió ladinamente haciendo un ademán con su barbilla para indicarle que lo siguiera, lo cual indudablemente había sorprendido a Baekhyun, pero conocía la señal, conocía aquella mirada que le hubo dedicando toda la noche y sabía lo que ahora quería. Al igual que todos los hombres ahí.
El más bajo se puso de pie aunque intentaron retenerlo y salió detrás de Chanyeol un par de segundos después de él. El alto noble lo esperaba recargado en una columna de madera que sostenía el techo y luego de notar su presencia se movió, tomando el paso de nuevo con las manos en su espalda y Baekhyun siguiéndolo por detrás. El hombre no podía seguir un paso firme, era descuidado y desequilibrado por el alcohol pero Baekhyun no dijo nada, tampoco intentó acercarse para ayudarle y de paso seducirlo con el contacto físico porque Chanyeol no lo requería. Salieron de los conjuntos de privados y caminaron entre las estancias hasta llegar al patio principal que se mantenía solitario por la hora de la noche. Cruzaron el puente sobre el estanque artificial y se detuvieron cerca de un frondoso árbol con sus hojas marchitas por el otoño. Chanyeol se mantuvo de espaldas a él y Baekhyun lo observó un instante, tratando de no sentirse ansioso hasta que se decidió por colocarse a su lado, tan cerca que sus brazos rozaban de nuevo.
—Tenemos habitaciones disponibles —dijo capturando la atención de Chanyeol quien lo miró —Para las actividades nocturnas más privadas de los nobles. Podemos ir ahí. —sonrió ya no fingiendo timidez, sino a su manera seductora. —Chanyeol se quedó absorto, mirando directamente a los ojos.
Luego de ello se echó a reír, cubriendo su boca con su antebrazo.
— ¿Piensas atenderme? —siguió riendo, regresando su vista a Baekhyun que ahora mantenía un ceño fruncido al no encontrar la gracia del momento.
—Por supuesto. Me pidió seguirlo después de todo —Ante su respuesta Chanyeol negó conteniendo su risa, pues estaba notando la molestia que estaba ocasionando en Baekhyun con su actitud.
—No te traje aquí para pedir tus servicios nocturnos. —dijo muy seguro de ello y de nuevo rió ante el semblante de asombro del más bajo. —Te saqué de ahí porque parecía que mis compañeros te estaban poniendo incomodo. —explicó y ahora la confusión cruzó el rostro de Baekhyun.
Chanyeol no podía estar hablando en serio.
Conteniendo un bufido, sonrió parándose de frente a él.
— ¿Cree que necesito de alguien que me rescate? —El tono afilado que usó provocó un ceño fruncido en Chanyeol. —Esta es mi labor después de todo. —sonrió con burla y se acercó más a él, buscando su mirada y estirando su mano hasta alcanzar el brazo del alto.
La expresión del hombre se volvió seria.
Baekhyun sintió como Chanyeol se tensó ante su toque y vio con claridad cómo la mirada del noble se tornó apasionada por el deseo que Baekhyun sabía muy bien, despertaba en los hombres. Con dedos hábiles Baekhyun adentro su mano en la manga del abrigo largo del hombre y debajo de su camisa holgada para tocar la piel de su brazo con sutileza, y le mostró una vez más su sonrisa seductora.
—Así que habiendo aclarado esto… ¿va a rechazarme, mi Señor? —preguntó con su mirada puesta en la otra y no se perdió del deseo en los ojos de Chanyeol.
—Sí. —Sin embargo su respuesta fue pronunciada con convicción.
Lo que provocó un revuelo de emociones en Baekhyun que no alcanzó a cubrir en sus expresiones. Estaba desconcertado por su rechazo pero también se sentía herido por ello. Aunque era evidente que el hombre lo deseaba, tenía la firmeza para rechazarlo y eso por una parte emocionaba a Baekhyun. Lo hacía de una manera que tenía a su corazón latiendo como a un loco.
Por primera vez, avergonzado de su atrevimiento, Baekhyun se alejó de Chanyeol como si el tacto quemara y bajó su mirada para hacer una reverencia de noventa grados.
—Me disculpo por mi atrevimiento, Señor.
—Así que resulta que en realidad eres alguien bastante descarado. —soltó en medio de un bufido y Baekhyun hizo otra reverencia sin atreverse a mirarlo.
—Realmente me disculpo por ello, mi Señor. No quise ofender.
—No te culpo por pensar así. Lo había dicho la noche pasada —Baekhyun lo miró por la declaración, la expresión de Chanyeol se había vuelto amable de nuevo y el sonrojo en su cara por el alcohol acentuaban su buena voluntad. —Pero resulta que no soy ese tipo de hombre. —sonrió y Baekhyun volvió a bajar la mirada.
—Lo sé. —murmuró.
— ¿Disculpa?
—Usted no es como los otros hombres —respondió resuelto, todavía sin poder mirarlo. —Mi Señor, usted es diferente. —dijo esta vez mirando el rostro del otro. Tratando de transmitirle su sinceridad desde lo profundo de su ser a través de la mirada.
Chanyeol lo observó un instante antes de asentir y sonreír, palmeando un instante su hombro en forma de agradecimiento y apartando la vista de él.
Baekhyun sonrió un poco y también apartó la mirada, seguro de su declaración y convencido de que estaba encandilado, ahora más que nunca de este noble.
Baekhyun caminó al lado de Ah-Young por el mercado mientras miraban lo que podrían comprar para ellos y sus hermanas en la casa.
Vestían para la ocasión, usando sus siempre deslumbrantes hanboks que sobresalían entre la demás gente plebeya de la aldea. Caminando el uno al lado de la otra mientras enganchaban sus brazos, Baekhyun se guiaba por las cosas más deslumbrantes pero siempre con costos razonables a comparación de Ah-Young que siempre lo animaba a gastar todo lo que quisiera porque lo merecía.
— ¡Yah! Sucias ratas, ¡largo de aquí! —gritó de pronto un hombre con una escoba en mano a unos niños que merodeaban su puesto de dulces.
— ¡Se lo pagaremos!
— ¿Cuándo? ¿Cuando tengan suerte de robarle a otro pobre demonio? ¡Largo de aquí antes de que vaya por los oficiales! —amenazó lanzando certeros golpes que alcanzaron a caer en el más pequeño de los niños.
El infante sin poder contener su llanto se apresuró a alejarse junto a sus compañeros hasta que chocó contra la flor más bella de la casa del jardín de descanso. El infante sorprendido, retrocedió al ver al joven de belleza sin igual y bajó la mirada, conteniendo sus lágrimas. Baekhyun observó al infante y se acuclilló para tomarlo de los hombros y mirar más de cerca, ignorando a Ah-Young quien rodó los ojos por detenerse en una situación así.
—Ha sido un golpe duro. Debes ser muy fuerte para soportarlo —le alentó a la par que revisaba que no hubiera sido un golpe serio pero para fortuna del menor, sólo se le pondría colorado. —Vas a estar bien, así que no llores más, ¿de acuerdo? —El infante hipó y limpió sus lágrimas con el dorso de sus manos. Baekhyun sonrió mientras peinaba sus cabellos. — ¿Dónde están tus padres? —cuestionó mirando a los lados y uno de los niños que lo acompañaba negó.
—Yoonseuk no tiene padres. Él es un recogido. —explicó como si fuera la cosa más obvia del mundo y Baekhyun detuvo su acción. Miró el estado del infante; demasiado flaco, su ropa estaba sucia y desgastada y su cabello enredado todavía no era atado en un moño alto.
Sintiendo compasión por su situación y sabiendo lo que era haber sido dejado atrás por sus padres, Baekhyun se puso de pie y miró a los otros dos niños que esperaban por el nombrado Yoonseuk.
— ¿Quieren comer dulces? —la expresión de todos, inclusive el del más pequeño cambió a un brillo lleno de entusiasmo. Yoonseuk dio un salto asintiendo y Baekhyun caminó de vuelta al puesto de dulces con los menores siguiéndolo.
— ¡Yah, no les dije que se largaran de aquí! —gritó el hombre en cuanto volvió a ver a los menores. Yoonseuk rápidamente se ocultó detrás de Baekhyun, apretando en su pequeño puño la tela del hanbok del mayor.
Baekhyun con una seria expresión ignoró los gritos del viejo hombre.
—Tomen lo que gusten, yo pagaré por ello. —dijo con un tono de desinterés que en realidad estaba fingiendo.
El vendedor miró a Baekhyun con desdén, formando una línea recta con sus labios, denotando el disgusto que sentía por Baekhyun.
Era una aldea pequeña y Baekhyun no solo sobresalía por su belleza, sino también por su reconocida mala fama. Los rumores corrían como pólvora y muchos decían saber quién era. Las mujeres, sobre todo, alegaban sobre su reputación de seducir a los hombres para saciar su deseo sexual como el sucio libertino que era, como si Baekhyun hubiera elegido esa vida. Baekhyun estaba al tanto de todo lo que se decía, así cómo era consciente de que el desprecio que obtenía de muchos era debido a ello. Sin embargo, todavía tenían que coexistir, después de todo Baekhyun podía costearse sus cosas y los vendedores necesitaban dinero.
Los niños rápidamente pidieron sus golosinas y Baekhyun sacó una bolsita que guardaba en una de las extensas mangas de su abrigo para sacar un par de monedas y pagar. El hombre con mala cara aceptó el dinero. Baekhyun ignoró el disgusto del hombre y se giró hacia los infantes con las manos llenas.
—Muchas gracias señorito —dijeron al unísono y Baekhyun sonrió, agachándose para acariciar con gentileza sus cabellos.
—Está bien. Vayan a comer sus dulces y cuídense del sol del mediodía. —Los infantes asintieron y Baekhyun se puso de pie correctamente para marcharse.
Yoonseok lo detuvo tomando la parte baja de sus pantalones para tirar de él. Baekhyun se giró a verlo y el menor con timidez extendió su otra mano. Baekhyun lo miró un poco desconcertado y dejó que el menor dejara algo en su mano. Después de eso se giró y se apresuró a irse con sus amigos. Baekhyun miró el dulce de azúcar en su mano y sonrió. Ah-Young lo alcanzó llegando por detrás, resopló ruidosamente y arrugó su nariz con disgusto.
—Ugh, los niños son tan problemáticos. —soltó y Baekhyun se giró a verlo. —No sé porque te gusta involucrarte en sus problemas. —Baekhyun sonrió encogiéndose de hombros.
—Solo sentí pena por el menor.
—Tú solo tienes una debilidad por todos los niños. —Rió burlándose de él.
—Sus padres lo abandonaron. —explicó y Ah-Young detuvo su risa e hizo una mueca.
Sabía muy bien del abandono que ha sufrido Baekhyun desde que fue vendido a la casa de huéspedes. Ella más que nadie sabe cómo es Baekhyun en realidad y aunque el joven aparenta ser alguien indiferente y con temperamento bastante fuerte con los demás, en realidad era amable, sensible y alguien con un fuerte anhelo por obtener su libertad tanto como por tener una familia, aún si su familia de sangre se deshizo de él y las que se volverían sus nuevas hermanas lo trataban como si fuera el enemigo.
—Déjalo y también detente de desperdiciar tu dinero en pequeñas bestias. —le recriminó y Baekhyun rió negando.
—No importa si-... —detuvo sus palabras cuando algo o más bien alguien llamó su atención.
Detrás de su hermana mayor, en la entrada de la oficina del condado se encontraba el noble Park en lo que parecía ser una persecución al asistente del magistrado.
—Oh, ¿puedes adelantarte?
— ¿Qué? —Ah-Young lució confundida.
—Tengo que resolver algo, así que te veo en la casa.
— ¡No puedes ir solo! —recordó cuando Baekhyun ya comenzaba a alejarse.
—No lo haré —le aseguró y se apresuró a acercarse a los hombres.
Alisando un poco sus ropas en un intento de lucir más presentable, Baekhyun prosiguió su camino pero se detuvo cuando inevitablemente escuchó la conversación de los hombres.
—Podría hacerle llegar mi petición al magistrado. Necesito ofrecer esas tierras a-...
—El magistrado se encuentra muy ocupado estos días. Lo siento, tendrá que esperar más, Señor.
—Llevo cuatro días esperando, todavía tengo otros asuntos por los que volver a casa.
—Llegaste tarde a la cita previa. No puedo hacer nada por ti. —alegó cansado y Baekhyun bufó.
Baekhyun sabía muy bien el abuso que siempre cometía el asistente del magistrado. Se aprovechaba de su puesto y mandaba a diestra y siniestra al pueblo cuando quedaba a su cargo, además de evadir su propio trabajo como en ese instante. Sin contar que era otro hombre habitual de la casa de descanso y solo porque no tenía el suficiente dinero no había podido pagar por Baekhyun, sin embargo frecuentaba a otras prostitutas.
—Pero qué casualidad, mi Señor. —saludó Baekhyun con una inclinación de cabeza. Chanyeol lo observó. —Oh, lo siento. ¿Estoy interrumpiendo algo? —miró a ambos hombres y el asistente carraspeó poniendo mala cara.
—Entonces me marcho ahora. —Hizo una inclinación de cabeza pero Chanyeol no pudo dejarlo ir.
—Por favor hable con el magistrado.
—Ya le he dicho que tiene asuntos más importantes.
—Señor —interrumpió Baekhyun tomándose tal atrevimiento solo porque sabía que clase de hombre era. —Sería importante para el señor Park esto, ¿acaso no puede verlo?
El hombre volvió a carraspear.
—No puedo ayudarle por ahora. Lo siento. —Estuvo por marcharse de nuevo pero esta vez Baekhyun lo detuvo.
— ¿Cómo está su virtuosa esposa, señor? —preguntó alzando un tono su voz. El hombre se tensó y volvió a carraspear ahora nervioso, esta vez sacando un pañuelo para limpiar el sudor de su frente. — ¿Debería darle mis saludos de mi parte ya que usted frecuenta mi casa? Aunque eso sería un poco-...
—Oh, creo que el magistrado vendrá mañana por la tarde, según recuerdo. Puedo hablar con él. —le dijo a Chanyeol y él que estaba un poco confundido al inicio, sonrió con la respuesta favorable.
—Muchas gracias. —expresó Chanyeol y Baekhyun sonrió. El otro hombre regordete carraspeó una última vez mientras evitaba la mirada de Baekhyun.
Luego de un asentimiento de cabeza en donde tocó el frente de su sombrero al igual que Chanyeol para despedirse, terminó de marcharse y Chanyeol se giró a mirar a Baekhyun, mostrándole una agradable expresión.
—Gracias.
— ¿Disculpe?
—Fuiste tú quien lo convenció.
—Solo fue oportuno que recordara que el magistrado tenía un espacio en su apretado día.
—Por favor, no te quites mérito. —Baekhyun sonrió, sintiéndose orgulloso de haber podido ayudar al hombre.
Desde la última conversación nocturna en donde Baekhyun comprobó la clase de honorable noble que realmente es Chanyeol, ellos no han podido hablar mucho. Aunque sólo había pasado un día desde entonces, Baekhyun se había descubierto a sí mismo queriendo verlo de nuevo. De hecho, ha estado pensando una y otra vez en el hombre como si su vida dependiera de ello.
Dios mío, él realmente estaba pensando en un hombre tanto en esos momentos.
—Es una sorpresa verte por aquí.
—Eso… —Baekhyun miró el suelo con sus manos en la espalda. —He venido con mi hermana mayor para hacer algunas compras, pero ahora nos hemos separado.
—¿Está bien si te acompaño para buscarla?
—En realidad quedamos de reunirnos en la casa.
—Ya veo. Entonces creo que podría acompañarte. —Esa era la intención de Baekhyun, sin embargo no esperaba que Chanyeol fuera quien lo ofreciera primero.
Conmovido por su ofrecimiento, Baekhyun prometía sonreír, pero se percató de los murmullos de las mujeres a su alrededor. Sus miradas juzgadoras apuntándole a él y al noble Park y entonces Baekhyun fue consciente de que su inocente deseo podría perjudicar la imagen decente de un noble como Park. Desvaneciendo su sonrisa, Baekhyun terminó por negarse, rechazando su ofrecimiento.
—En realidad, creo que será mejor irme por mi cuenta. Los rumores corren más deprisa que el viento. —Hizo una reverencia para despedirse.
—No puedes evitar los vientos, aprendes a andar entre ellos. —Baekhyun detuvo sus pasos y rápidamente lo miró, de nuevo sorprendido por sus palabras. —Desde que llegué he venido directo a la oficina del magistrado para conseguir una audiencia con él. Y ya que lo he obtenido gracias a ti, podría conocer la aldea, así que me vendría bien tu compañía si tienes tiempo para ello. —Baekhyun parpadeó perplejo y emocionado a partes iguales por su invitación. Chanyeol carraspeó tomando los extremos de su abanico con ambas manos detrás de su espalda. — ¿Entonces, qué dices?
Baekhyun soltó una sonrisa y asintió de buen humor, haciendo una reverencia.
—Por supuesto, mi Señor. Será un placer para mí guiarlo. —Chanyeol sonrió mirándolo y con un ademán de mano lo invitó a caminar a su lado.
Caminando lado a lado pero manteniendo una prudente distancia entre ellos Baekhyun lo guió por los principales caminos de la aldea para mostrársela bajo el soleado día. Con un paso parsimonioso, Baekhyun habló sobre el clima que acompañaba los días de la montaña que los rodeaba y le comentó un poco acerca de cómo funcionaban las cosas por ahí. Le mostró algunas tiendas que podía considerar y le mostró la mejor taberna del lugar en donde se detuvieron a beber refrescos fríos de crisantemo porque Baekhyun no podía beber licor fuera del hostal. Chanyeol le contó sobre los caminos que tuvo que cruzar para llegar hasta esa aldea y también habló sobre su caballo y como sus compañeros eran muy ruidosos en todo momento. Baekhyun estaba encantado de escuchar al hombre y se dedicó a mirar con atención cada de una de sus expresiones, de esa forma comenzó a llenarse de memorias, una detrás de otra de este apuesto hombre.
El tiempo corrió demasiado deprisa para Baekhyun, cuando se percató de ello ya tenían que volver a la casa de hospedaje así que caminaron juntos hasta ahí. Cuando cruzaron la entrada, Chanyeol agradeció por su compañía y Baekhyun trató de no quitarle mérito a su acompañamiento porque aunque ese en realidad era su trabajo, haber estado con Chanyeol ese mediodía había sido algo que él quería. Despidiéndose con una reverencia, ambos entraron a la lujosa casa de kisaengs y cada uno siguió su camino.
Baekhyun sirvió de manera continua el licor exportado en el vaso del noble a su lado para que el alcohol hiciera efecto de manera pronta.
Si logras que termine esta botella en la mitad del tiempo que lo haría normalmente, conseguirás acelerar su embriaguez.
Con los años, Baekhyun se hizo experto de los artificios que su hermana mayor Ah-Young le enseñó para beneficiarse. Por supuesto, no podía hacer uso de ellos seguidamente, pero lo cierto es que sabía cuándo, cómo y con quién aplicarlos, siempre con el propósito de librarse del toque de estos hombres al final de la noche y además recibir el pago por el servicio que querían.
El noble de aspecto poco agraciado; un hombre viejo con una prominente barriga, reía jocosamente mientras lo abrazaba a su lado para mantener el contacto físico a la par que Baekhyun servía su copa. Hablaba sobre negocios que creía que Baekhyun no entendería porque lo creía ignorante e inculto aún así en más de una ocasión Baekhyun había logrado que se excitara con la recitación de algún poema erótico frente a otros nobles.
Permite que se mantenga cerca de ti, para que no le des el tiempo suficiente entre una copa y la otra mientras suelte su cháchara.
Baekhyun siempre con su sonrisa amable y obediente para los clientes, lo escuchaba con atención y reía cuando era prudente, fingiendo comodidad y diversión de la que carecía en momentos como estos, sobre todo cuando el hombre se sobrepasaba y tocaba más allá de lo que se permitiría si no estuvieran solo ellos dos en ese privado.
Y si parece resistirse al efecto del alcohol, entonces permite que ejerza movimientos bruscos, eso acelerará los síntomas.
El noble terminó de beber el licor en su copa y Baekhyun de manera rápida se encargó de llenarla, sin darle tiempo de un respiro. De esa manera se mantuvo por un prudente rato mientras el hombre trataba de llevar las cosas a un sentido más sexual hasta que se cansó de ser paciente. Fue entonces cuando empujó a Baekhyun contra el suelo y con mucho esfuerzo trató de desvestirlo, quitándole la parte superior de su hanbok con desesperación mientras besaba urgentemente su cuello y la piel que iba quedando al descubierto. Baekhyun sin mostrar realmente ninguna otra expresión que la de fastidio porque el hombre ni siquiera quería mirarlo a la cara en ese momento soportó el lívido del hombre, contando el tiempo hasta que quedó desnudo del torso.
Solo recuerda, los viejos son los fáciles en caer, así que da tiempo a que el alcohol termine de asentarse en él.
Cuando el hombre intentó desnudarse a sí mismo, sus movimientos se volvieron más y más lentos. Baekhyun lo miró al rostro y la habitación comenzó a dar más y más vueltas para el noble hasta que su mente se volvió borrosa y cayó inconsciente en el pecho de Baekhyun. El joven se mantuvo un instante quieto, dejando que el otro terminara de caer dormido hasta que fue seguro moverse, entonces resopló con pesadez y con fuerza empujó al hombre completamente dormido a un lado de él. Luego de eso lo miró y terminó de completar su plan. Con mucho trabajo terminó de desnudar al hombre y cubrió su sexo con la bata del hombre para después ponerse de pie, ponerse su ropa y salir de la habitación.
Estarán tan borrachos como para recordar si pudieron meterla o no. Así que al final simplemente tienes que fingir que sucedió y su estúpido orgullo les hará creer que así fue.
Baekhyun salió de la zona de complejos privados y caminó hasta cruzar el jardín delantero, rumbo a su habitación. No obstante, cuando pasó frente a las habitaciones que abrigaban a los huéspedes, una agradable sorpresa lo detuvo.
— ¡Oh! —dijeron ambos al unísono cuando se percataron de la presencia del otro y luego rieron.
—Seguimos encontrándonos —dijo Chanyeol poniéndose de pie, pues estaba sentado en las escaleras de la entrada de la estancia. Todavía vestía su hanbok y su sombrero.
—Eso parece.
—Estoy seguro que sí estuviera buscándote, la ocasión no sucedería.
—Estoy seguro de ello. Pero… ¿Eso significa que no se alegra de verme? —bromeó porque quería y porque podía hacerlo con este noble, aunque Chanyeol realmente nunca lo dijo en voz alta, fue implícito.
—En ningún momento pensé una cosa como tal. —Baekhyun sonrió con un asentimiento de cabeza.
—Mi Señor, sus compañeros ya se han ido. Comienzo a pensar que tiene problemas para conciliar el sueño, y espero que no sea debido a su estadía aquí. —Chanyeol negó.
—En realidad sucede en cualquier lugar. Nunca puedo conciliar el sueño tan fácilmente. —Baekhyun hizo una mueca y suspiró.
—Entonces supongo que un paseo nocturno le sentaría bien. —Sugirió —si me permite, me gustaría mostrarle un lugar. —Chanyeol asintió con amabilidad y con un ademán de mano le indicó a Baekhyun que lo guiara.
Esta vez en medio de un agradable y cómodo silencio caminaron el uno al lado del otro manteniendo menos distancia que la última vez. Baekhyun lo guió cruzando el patio principal, un conjunto de estancias cerca de la cocina y finalmente el patio trasero hasta llegar a una pequeña construcción que parecía ser un santuario.
—Lo era. —Baekhyun se adentro al lugar, cruzando la entrada y mirando a Chanyeol. —Piensas que es un santuario y lo fue. Pero después lo movieron y esto quedó aquí. —Chanyeol lo siguió y entró al lugar mientras Baekhyun encendía el fuego de una linterna para alumbrar la oscuridad.
El lugar contaba con una sola estancia, la entrada que daba al sur tenía una desgastada puerta y el interior carecía de cualquier instrumento de adoración a los espíritus que deberían estar ahí y las ventanas se mantenían cerradas.
—Nadie viene aquí. Fue abandonado. —explicó Baekhyun. Chanyeol observaba —Y ya que está alejado del verdadero entretenimiento en la casa, es silencioso y tranquilo. —dejó la lámpara en el suelo y miró hacia a Chanyeol. — ¿qué le parece?
—Es agradable.
—Es mi lugar especial. Cuando simplemente estoy cansado de todo y todos y necesito un momento para mí, pero no puedo salir, entonces vengo aquí y me tomo mi tiempo. —tomó asiento en el suelo, recargando su espalda en una columna de madera. Chanyeol lo siguió y se sentó a su lado. —Mientras esté aquí, puede usar este lugar también.
— ¿Está bien que invada tu espacio especial de esta manera? —cuestionó mirando el suelo.
—No lo está invadiendo, yo lo estoy compartiendo con usted. —Chanyeol asintió y ambos guardaron silencio de nuevo, solo escuchando el crujir de las hojas secas que eran sopladas por el viento nocturno. —Cuando los problemas nos sobrepasan, tienden a robarnos el sueño. Pero debes recordar… —lo miró, haciendo un ademán de cabeza —Todo problema tiene solución. —sonrió —Así que procure descansar, tendrá más energía para enfrentarlos.
Chanyeol se quedó observando en silencio, su mirada profunda parecía estar desnudando el alma de Baekhyun y mirar más allá de lo que Baekhyun podría permitir a cualquier otra persona, sin embargo, no le importaba que Chanyeol lo hiciera.
El noble agradecido con sus palabras, contemplaba la sonrisa de Baekhyun, una sonrisa distinta a cualquier otra que le hubiera visto antes; era sincera e inocente, volvía a Baekhyun suave y tierno. Era atractivo, más que nunca lucía atractivo cuando sonreía de esa manera.
Baekhyun notando que se habían quedado más de la cuenta mirándose el uno al otro en medio de ese cómodo ambiente que ambos habían permitido, sonrió y apartó la vista, mirando el exterior por la entrada.
—Es lo que me recuerdo a mí mismo cuando no puedo conciliar el sueño por los pensamientos problemáticos que inundan mi cabeza.
—Es agradable. Cada vez que coincidimos es agradable tu compañía.
—Mi deber es hacer sentir cómodos a nuestros huéspedes. —Chanyeol sonrió, disimulando la decepción de su respuesta. —Pero con usted, mi Señor, no lo hago por deber. —Bajó un tono su voz, para susurrar en confidencia como si alguien más pudiera escucharlos —Porque es agradable su compañía es que encuentro agradable nuestros encuentros.
Chanyeol sonriendo suavemente, estiró su brazo y alcanzó a Baekhyun para acariciar la cima de su cabeza con tal afecto nunca antes recibido por alguien más que no fuera Ah-Young, que Baekhyun se quedó estático mientras un enorme deseo por seguir cerca del hombre se extendía en su ser.