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La Maldición de los Muñecos

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Sinopsis

Raúl recibe unos muñecos sin saber que con controlados por algo malvado.

Genero:
Horror
Autor/a:
Isla de Cuentos
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

La Maldición de los Muñecos

Con un pincel Raúl pintaba las líneas de un jarrón que le habían pedido que restaurara, le dedicaba tiempo ya que le pagarían muy bien. Miró su celular y puso música rock y siguió pintando el jarrón con líneas azules y flores del mismo color, al terminar lo forró con papel transparente para colocarlo en el suelo donde tenía otros objetos listos. Al volver a casa, venia Raúl con la respiración poco fuerte y los pies cansados cargando algunas bolsas de pinturas, dentro de la rejilla de la casa, había una bolsa negra y pensó que talvez alguien dejo con mala intensión su basura. Abrió la rejilla haciendo sonar el chillido del metal y dio pasos lentos hacia la caja, patio y era algo pesado dentro de aquella bolsa y por la forma parecía que había una caja, rompió la bolsa y lo era. La abrió con cuidado y había un montón de muñecos con cuerpo de bebé y otros con forma de niño y niña, algunos solo tenían la cabeza. Vació la caja dentro de la casa para sacar a todos los muñecos.

—¿Qué es esto? —preguntó.

Revisa un muñeco con cuerpo de bebé, estaba poco despintado y maltratado.

Dibujo las líneas de las cejas del muñeco y pintó otros muñecos como sus bocas y repintó algunas mejillas que estaban poco desgastadas y dejó los muñecos en la caja cerca de una pared. En unas horas habían llegado Alex y Zoe.

—Veo que tienes muchas cosas —dijo Zoe mirando los materiales terminados.

—Sí, tuve mucho trabajo —dijo Raúl.

—Eso es bueno.

Hubo silencio.

Alex mira al muñeco que reparo, colocado en una esquina y se dirige para tomarlo, y se gira para mostrarme el muñeco.

—¿De quien es Raúl?

Raúl gira y fija su mirada en el muñeco.

—No lo se, es decir. Una día apareció una caja de cartón en mi casa y me los quedé.

—¿Y dónde están? —preguntó Zoe.

—En mi cuarto.

Abrí la puerta de mi cuarto y estaba todos los muñecos en la caja de cartón y Zoe tomo un muñeco con cuerpo de bebé.

—Yo tenía algunos bebés de niña —dijo Zoe.

—Lo que es raro, es que nadie ha venido a reclamarlos, —contó Saúl —creo que me los regalaron.

—¿Sospechas quien pudo ser? —preguntó Zoe.

—No, —respondió Saúl y toma uno de los muñecos mirándolo —la verdad no.

Se escuchaban algunos grillos fuera de la casa esa noche y dentro de la casa, Raúl descansaba en su cama y no se podía ver mucho por la oscuridad del cuarto, había total silencio y los muñecos estaban sentados en algunos muebles, uno de ellos con forma de niño se callo mirando directamente a Raúl quien dormía. Desde la vista del muñeco se arrastraba yendo hacia Raúl y empezó a trepar la cama tomando la cobija y Raúl tenia el sueño profundo y abrió los ojos y percibió algo encima de él y tomó su celular para activar la luz y estaba el muñeco encima de él, dio un salto acostado al verlo y lo tomó para dejarlo caer el la cama y volvió a cerrar los ojos.

Pintaba una taza de cerámica mientras escuchaba música rock, deslizaba con cuidado el pincel para que quedaba bien y mojaba el pincel en agua y lo sumergía en otro color para pintar una flor y se levanta de la silla para buscar otros pinceles dentro de una bolsa y las luces de la casa empiezan a parpadear y escucha unas risas de niños y camina a donde se escuchan, estaban los muñecos colocados en un estante, pero nunca los coloco ahí y la música rock se detuvo hasta que hubo silencio y todos los muñecos fueron arrojados hacia Raúl quien grito cubriéndose como si algo se los hubiera lanzado con mala intención, caminaba hacia atrás con los brazos cerca de su rostro hastra tropezar pisando uno de los muñecos, cayendo fuerte y solo miraba los muñecos estando en el piso, una de las muñecas con cuerpo de bebé empezó a arrastrarse y Raúl solo observaba a la muñeca, la muñeca se ponía de pie y derramaba sangre de la línea de su cuello que la separaba de su cuerpo, Raúl con expresión de horror la observaba y una mano quemada con pedazos de plástico, sale detrás de él y le toma el rostro y se gira pero no hay nada y vuelve a ver y la bebé esta en el piso sin sangre y sin nada con los demás muñecos en el piso. Raúl toma una bolsa negra y hecha tofos los muñecos adentro y los lleva al basurero dejando caer la bolsa con fuerza en las demás bolsas. Venia caminando de la calle al salir del trabajo y entró a la casa y de lejos notó en la mesa del comedor que ahí estaban los muñecos colocados unos encima de otros, era como si lo miraran fijamente, caminó pasos lentos hacia ellos para solo mirarlos, volvió a tomar otra bolsa de plástico y meterlos todos, abrió la cajuela del auto y los dejó en el bosque. Miraba la tele tratando de estar calmado esa tarde, descansaba en su cama y abrió los ojos al escuchar ruidos como golpecitos en la cama y arañazos y se sentó en la cama y en la parte superior de la cama y vio una pequeña mano trepándose en la cama y la otra manita se trepo hasta que se asomo un muñeco con forma de niño sin un ojo, solo quedando una de las cuencas vacía, Raúl solo fijaba su mirada y el muñeco salto hacia él gritando con voz de niño y Saúl solo se cubrió cerrado los ojos y los volvió a abrir y no había nada encima de él pensando que estaba soñando. Abrió los ojos relajado al entrar la luz del sol por la ventana de su cuarto y se giro y se sentó rápido en la cama al ver que los muñecos volvieron a parecer en el mueble de su cuarto.

En la tarde Raúl solo pensaba mirando a la nada de lo que ha estado pasado en la casa.

—Hey, Raúl, ¿Estás ahí? —preguntó Alex chasqueándole los dedos a Raúl.

—¿Qué?

—No has estado poniendo atención desde que viniste.

—No es nada —Raúl no quería contar lo que pasa en la casa.

—¿Qué comemos entonces amigos? —preguntó Zoe con el teléfono en la mano.

—Hay que pedir algo rico —dijo Alex —unos platillos.

—Bueno —dijo Zoe y marca al teléfono.

Al volver a casa y de noche, Raúl enciende una cámara con visión nocturna en la sala y enfocando a los muñecos que colocó en un sillón de la sala, algunos tirados acostados encima del sillón y otros sentados y apaga la luz y camina hacia su cuarto, al amanecer toma la cámara y detiene la grabación para ver el video, adelanta un par de veces la grabación y mira que uno de los muñecos alza muy poco su mano un par de veces, y una muñeca se mueve muy poco hasta que se trepa en la pared retorciéndose y gira su cabeza, Raúl fija su mirada a la muñeca que hiso aquello.

Esa noche Raúl se secaba el cabello moviendo la toalla en su cabeza después de bañarse y escuchaba ruidos en su casa, caminó hacia el pasillo y se escuchaba ruidos en su cuarto. Abrió la puerta lentamente y estaba muy oscura la habitación y de la oscuridad sale una mano de plástico con sangre que lo toma del brazo, cae hacia atrás y solo mira el cuarto oscuro estado en el piso y sale una cabeza rodando del cuarto oscuro y se detiene mirando a Raúl y de las cuencas vacías sin ojos de la cabeza del muñeco se derrama sangre, y Raúl se levanta rápido y va hacia la sala. Escucha una risa de una niña y había una de las muñecas en el piso, escuchó un ruido en el cuarto y entró a pasos lentos y estaban los muñecos en el cuarto tirados en el piso, pero estaban llenos de sangre y se escuchaban risas y gritos de niños dentro de ellos, pero de la nada ya no tenían sangre y las burlas pararon hasta que hubo silenció y se escuchó golpes y fue a ver y en la sala vio lo que parecía ser un muñeco de bebé tamaño adulto y golpeaba su frente un par de veces en el piso escuchándose el plástico golpear hasta detenerse, levanta la mirada y sus ojos eran humanos dentro de las cuencas de la cabeza, el blanco de sus ojos tenia algunas venas rojas y Raúl horrorizado notaba aquel ser que lo observaba con esa mirada fría y el muñeco se arrastró rápido y sin darle oportunidad a Raúl de correr, se lanza hasta dejarlo en el piso y lo mordió su brazo haciendo gritar a Raúl y aquél muñeco con sus manos con piel caída y venas rojas como que se hubiera quemado su piel, con pedazos de plástico en sus dedos y mano araña lentamente la mejilla de Raúl y Raúl se lo quita encima y se levanta, pero ya no estaba aquello. Tomó los muñecos y las cabezas y cuerpos sin cabezas y dejó caer algunos palos de madera en el piso, haciendo volar algo de tierra y arrojó los muñecos en la leña para luego encender un fosforo y dejarlo caer en la madera, solo mirabacomo los muñecos se quemaban y se derretía el plástico.

—Hasta nunca —se dijo así mismo.

A la mañana siguiente, Raúl dormía en su cama, el reloj sonó a las nueve y punto y apago la alarma aun con los ojos cerrados y al abrirlo, estaban algunos muñecos en montón encima de una caja de madera, abrió los ojos sin saber que más hacer.

Raúl camina a los lados pensando que más puede hacer para deshacerse de los muñecos, así que toma todos los muñecos y los colocaron en la mesa de comedor y Raúl toma uno de los muñecos.

—¿Quién eres?, sea lo que seas, muéstrate ahora, vamos hazlo —dijo Raúl.

Todos los muñecos empezaban a moverse y hacer ruido y risas de bebes y niños, y cambiaron a un llanto con voz gruesa y los muñecos saltaron hacia Raúl, se alejaban para quitárselos pero otros muñecos se volvían a trepar en él, un muñecón con forma de bebé mordió su brazo y lo tomó y lanzó mientras se movian a los lados tratando de quitarse a los muñeco de encima hasta lograrlo. Algunos muñecos empezaban a caminar y otros que no tenían algunas extremidades se arrastraban para unirse entre ellos y algunas cabezas giraban para unirse, entre ellos creaban una forma humanoide y empezaban a sangran por las cuencas de los ojos algunos, y hacer sonidos de bebes llorando, los miraba directamente como se movía aquella figura humanoide que habían formado y como se tambaleaba poco y corre hacia Raúl tirándolo al piso, soltaba golpes hacia Raúl y Raúl tomó una de las cabezas y la lanzó y aquella forma humanoide me levantó y lanzó a Raúl al piso, corrió hacia mi a gatas y se puso de pie rápido para correr por unas partes de la casa y el muñeco gigante empezó a trepar una pared, yendo por Raúl y volvió al piso, fijó su mirada en los muñecos formaron la figura humana y todos miraban a Raúl y seguían derramando sangre de las cuentas de sus ojos y algunos huecos dentro de ellos, la forma humanoide se lanzo hacia Raúl y tomó una escoba y los golpeó haciendo girar algunas de su cabezas, las cabezas se giraron y volvieron a unirse a la forma humana y salía sangre que se derramaba poco dentro den las muñecos unidos y mete la mano en esa parte y los muñecos gritaba y lloraban e introdujo más la mano en la sangre caliente y toma el corazón que bombardeaba y lo saca y aun tenía los vasos sanguinos que colgaba y lo aprieta hasta destrozarlo y los muñecos se quedan quietos y callados y empiezan a caerse uno por uno mientras chorros de sangre se derramaban por los muñecos hasta quedar todos en el piso y Raúl miraba el desastre. Al otro día toma los muñecos y los vuelve a quemar en la leña mirando como se quemaba el plástico quedando negro y desasiéndose y solo miraba como se quemaban los muñecos.

Fin.

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