Girl next door
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Girl next door

Sinopsis

Jungkook es un chico que le encanta estudiar por algo es uno de los mejores de su escuela. Por lo que por los demás es considerado un nerd cosa que a él no le molesta ya que sabe que es un nerd. Sus tardes se la pasa jugando videojuegos con su mejor amigo Taehyung y no puede tener una mejor vida o ese creía hasta que la casa de alado es ocupada. Jungkook conocerá a su vecina de una manera demasiado peculiar al verla en lenceria desde su ventana sin saber que esa chica le cambiará su vida por completo. La historia esta inspirada en la película del mismo nombre pero diálogos y todo lo demás es de mi autoria.

Estado:
Completa
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

One shots

La Vecina de la Ventana

Jeon Jungkook era un chico de 20 años con la vida perfectamente organizada, al menos en su cabeza todo iba de maravilla. Usaba lentes de montura, ropa cómoda y una gran dedicación a los estudios que lo mantenía en la lista de los alumnos más aplicados. Su madre al ser viuda trabajaba de enfermera con turnos interminables, apenas estaba en casa, dejando a Jungkook y a su mejor amigo, Taehyung, con el campo libre para maratones de videojuegos y pizzas a domicilio, sin duda una vida muy buena para ambos jóvenes que para ellos era su propio paraíso.

—¡Ja! ¡Toma eso, alíen! —gritó Jungkook, celebrando una victoria más en el sofá.

—Solo fue suerte, Kook —replicó Taehyung, mientras su avatar del juego explotaba en pantalla. De pronto, el ambiente vibró con unos sonidos inusual. —Oye, ¿viste eso? Parece que se mudó alguien a la casa de al lado.

Jungkook, absorto en su control, apenas presto atención a los que Tae le dijo. —Sí, noté el camión de mudanza. En fin, ¿revancha o miedo?

Taehyung asintió, pero la curiosidad sobre la casa que llevaba años vacía lo distraía. No obstante, retomaron el juego hasta que el sol se puso indicándole a Tae que ya era la hora de volver a su casa antes de que perdiera la noción del tiempo jugando con Jungkook y no terminara sus tareas.

Más tarde, ya solo y listo para dormir, Jungkook se dirigió a su habitación. Lo primero que hizo fue mirar por la ventana. Era un hábito que adquirió, aunque solo veía la oscura y silenciosa casa de al lado esperando ver algún fantasma como solía suceder en las películas de miedo que veía con Tae. Pero esta noche, la casa no estaba oscura ni silenciosa como siempre. La ventana de la habitación de enfrente estaba iluminada, y lo que vio hizo que el aire se le escapara de los pulmones.

Justo en medio de esa habitación, una mujer de cabello rubio, con curvas de infarto y una figura de ensueño, estaba acomodando cajas en lencería negra de encaje que dejaba muy poco a la imaginación. Por un instante, el corazón de Jungkook dejó de latir. Pensó por un momento que estaba teniendo uno de esos "sueños húmedos" que a veces lo asaltaban por las noches debido a que nunca había visto en vivo a una chica luciendo lencería y mostrando tanta piel y menos ver un gran trasero casi al descubierto. Era demasiado irreal. La chica se giró, y sus ojos se encontraron. Ella sonrió de medio lado, una sonrisa maliciosa entre seria que lo vio todo.

Jungkook se lanzó al suelo como un ninja novato, con la cara ardiendo. ¡Me vio! ¡Dios mío, me vio! Sentía que el corazón se le iba a salir del pecho y deseaba que esa chica no pensara que era un pervertido mirón y rezaba por que no fuera a su casa a hacerle un escándalo.

Minutos después, con la respiración todavía agitada, sonó el timbre. —No puede ser. No, no, no.

Con el estómago revuelto por los nervios y la vergüenza, abrió la puerta. Allí estaba ella. La diosa de la ventana, ahora vestida con un short corto de mezclilla y un top negro. Se veía molesta, y sus cejas rubias estaban fruncidas aun así seguía viendo muy bella .

—¿Tú eres el acosador de la ventana? —Su voz, aunque dulce, sonaba cortante y molesta.

Jungkook se enrojeció hasta las orejas, balbuceando. —Y-yo no... no, lo juro. Es que... esa casa ha estado vacía por años. Yo... pensé que no eras real, me quedé en shock. No fue mi intención te-…te lo juro.

La chica lo examinó. Vio su rostro adorablemente ruborizado, sus ojos grandes llenos de disculpa y su postura tensa. El chico, aunque tenía pinta de nerd, le pareció de pronto muy lindo, casi adorable, y sí, un poco atractivo. Una leve sonrisa por fin se asomó a sus labios.

—Está bien, te creo —dijo, su tono suavizándose a uno más coqueto. Se acomodó el cabello rubio. —Soy Jimin, tu nueva vecina. Estoy estudiando la universidad.

Jungkook, todavía un manojo de nervios sintió que su suerte estaba cambiando. Una universitaria, sexy y mayor, viviendo a su lado. Era una fantasía hecha realidad. Ni en sus sueños más locos imagino que le pasaría eso.

—Jungkook. Jeon Jungkook. Un gusto... Jimin. — logró decir aun sintiéndose apenado por la situación en la que se habían conocido.

A partir de ese día, cada encuentro era un reto para el pobre corazón de Jungkook. Jimin siempre lo saludaba de forma un tanto coqueta, haciendo que él se pusiera nervioso y ella riera con esa risa melodiosa. Para el tímido nerd, Jimin era de otro nivel y que lo saludara era demasiado para alguien como él. Las chicas más populares de su preparatoria no se comparaban con la belleza y la sensualidad natural de su vecina, quien, a pesar de las cortinas, a veces lo deleitaba con vistas accidentales, haciendo que se estremeciera de emoción.

Por primera vez había guardado el secreto a Taehyung pues sabia que su amigo siendo tan curioso lo más posible es que fuera a la casa de Jimin a presentarse el mismo así que mejor omitió todo en cuanto a Jimin además ella solo lo saludaba no era como que fueran amigos. Y tampoco era ingenuo porque una chica universitaria del nivel de Jimin claramente no querría ser asociada con un chico nerd como él quien era ignorado por todas las chicas de su preparatoria.

[…]

Todo cambió semanas después una tarde mientras Jungkook y Taehyung jugaban videojuegos. El timbre sonó con insistencia. Jungkook de mala gana fue a abrir la puerta al haber sido interrumpido en plena partida del juego, al abrir la puerta la vista lo paralizó por segunda vez.

Era una chica preciosa, de pelo negro lacio con un vestido corto y ceñido de color rojo que gritaba universitaria estaba en su puerta.

—¿Eres Jungkook? —preguntó ella con una sonrisa brillante.

—Sí... sí soy yo —respondió Jungkook, sintiéndose demasiado torpe.

Taehyung, al escuchar la voz femenina cosa que no era frecuente y menos en casa de Jungkook, se acercó a la puerta para ver de qué se trataba. Al ver a la chica, sus ojos se abrieron como platos.

—¡Un... un ángel! ¿Eres real? —soltó Taehyung sin filtro alguno.

La chica de pelo negro dejo de mirar a Jungkook para mirar al otro chico soltando una carcajada encantadora y se presentó. —Soy Kim Jinnie, amiga de Jimin. Estamos organizándole una fiesta sorpresa de cumpleaños por sus 23, y me dijo que su vecino de alado era su amigo así que quiero invitarte, ya que se llevan bien tú también puedes ir — le hizo saber a Taehyung.

Jungkook y Taehyung se miraron. ¿Una fiesta universitaria? ¿Lleno de chicas guapas? Era una oportunidad que no se repetiría. Aceptaron sin dudar. Aunque Tae le susurró a Jungkook — más te vale que luego me cuentes todo eso de que eres amigo de tu vecina universitaria. Jungkook solo asintió sin decir nada.

Jinnie los guio a la casa de al lado. El ambiente era vibrante, lleno de música fuerte y, tal como predijeron, habían muchas chicas, la mayoría luciendo como si pertenecieran a la misma fraternidad universitaria. Un rato después cuando Jimin entró y todos gritaron "¡Feliz Cumpleaños!", ella miró a todos sorprendida con una sonrisa radiante.

Jungkook y Taehyung se acercaron a felicitarla, tímidos pues este último no la conocía, pero Jimin los recibió con una alegría sincera. Ella, llevaba un vestido dorado que resaltaba su cabello rubio, era la más bella del lugar, incluso con Jin a su lado pensó Jungkook.

La fiesta se trasladó a la piscina que se encontraba en la parte trasera de la casa.

Jungkook y Taehyung se quedaron a solas por un momento, sin saber qué hacer ante tanta gente desconocida y chicas que parecían de otro planeta para un par de jóvenes que su única diversión eran los videojuegos a falta de invitaciones a fiesta al ser un par de cerebritos aburridos para los demás. En ese instante, Jin apareció, luciendo un diminuto traje de baño de dos piezas que dejó a ambos amigos con la mente en blanco al verla pararse frente a ellos sonriéndoles.

—¿Cómo se la están pasando chicos?

—Muy bien— respondió de inmediato Taehyung. —La piscina se ve increíble.

—¿Te gustaría nadar conmigo? —preguntó Jin con una mirada picarona.

Taehyung, recuperándose de su asombro de que ella le estuviera hablando a él, asintió con fervor. —¡Ni loco me lo pierdo!

Jungkook vio a su amigo marcharse con una de las chicas más sensuales que había visto y pensó: Maldito suertudo. Pero su pensamiento fue interrumpido.

Una mano suave se posó en su brazo. Era Jimin, que había aparecido a su lado luciendo un traje de baño negro, diminuto y provocador, que dejaba muy poco a la imaginación. Su cabello rubio estaba suelto, enmarcando un cuerpo con curvas que, a ojos de Jungkook, la hacían ver como una diosa tentadora del mismísimo olimpo.

Ella le sonrió, y el mundo de Jungkook se desvaneció.

—Jungkook, ¿vienes a la piscina conmigo?

Él aceptó de inmediato pues ni loco rechazaría esa invitación. Una vez en el agua, Jungkook vio de reojo donde estaba su amigo y se quedó un momento en shock al ver cómo Jinnie estaba ya devorándole la boca a Taehyung, quien parecía estar en el mismo paraíso. Jimin lo tomó de la mano y lo jaló hacia ella. Cuando estuvieron cerca, Jimin pasó sus brazos por el cuello de Jungkook, acercándolo. Los grandes y firmes pechos de Jimin se pegaron al pecho de Jungkook, y él estaba seguro de que ella podía escuchar el latido desesperado de su pobre corazón.

Jungkook era un chico que nunca había tenido ese tipo de contacto con una chica a o mucho se había besado con un par, pero eso gracias a un juego de retos además él era virgen así que no tenía experiencia de nada y estar así con una chica como Jimin era demasiado para su pobre corazón.

—No me has dado mi regalo —bromeó ella en un susurro, con la respiración caliente cerca de su oído.

—Lo siento... pídeme lo que quieras y te lo compraré—respondió él, muy nervioso.

Ella sonrió. —Quiero un beso.

Jungkook, sintiéndose audaz en ese momento, le dio un casto beso en la mejilla, haciéndola reír.

—Eres adorable Jungkook —dijo Jimin, antes de estrellar sus labios contra los de él en un beso apasionado.

El beso estaba lleno de sensualidad, de pasión y fuego. Sus lenguas se mezclaron, y Jimin mordió el labio inferior de Jungkook, haciendo que un gemido escapara de su garganta. Ese beso fue solo el comienzo. Se besaron un rato más, hasta que Jungkook se percató de que muchas chicas en la piscina estaban en toples nuevamente poniéndole la mente en blanco, incluyendo a Jin, quien no dejaba de besar y abrazar íntimamente a su amigo.

No creía que él estuviera viendo son sus propios ojos a muchas chicas universitarias nadando en toples como sin nada.

Jimin lo tomó de la mano para sacarlo de la piscina haciendo que solo la mirara a ella y llevarlo a un jacuzzi apartado. Entraron. Jimin esperó a que él se sentara primero, y luego, sin pensarlo dos veces, se subió a su regazo.

Todo para Jungkook era un sueño del cual tenía tanto miedo de despertar. ¿Cómo una chica de ese nivel se fijaba en un nerd como él?

Jimin lo miró a los ojos. —Jungkook, eres un chico demasiado atractivo. Me cautivas tanto con tu forma de ser.

Jungkook sonrió, sintiéndose el más afortunado. —Tú eres la chica de mis sueños. — le hizo saber sin dejar de mirarla fascinado.

Jimin lo besó de nuevo, apasionadamente. Luego, rompió el beso y, frente a sus ojos, llevo sus manos a su espalda para quitarse la parte superior de su traje de baño. Jungkook sintió que un ataque al corazón era inminente, con una diosa semidesnuda sobre él.

Ella no perdió el tiempo, lo besó otra vez, y tomó las manos de Jungkook para llevarlas a su trasero, completamente al descubierto, para que pudiera tocarla. Las manos del chico tuvieron contacto directo con la piel suave del trasero de Jimin que se sintió mareado por un momento.

Jungkook no supo en qué momento ni cómo fue que salieron entre besos y caricias del jacuzzi para terminar en la habitación de Jimin. Lo único que importaba era la pasión desenfrenada que los consumía. Se besaban y se acariciaban con una sensualidad que a Jungkook le era completamente nueva. Su timidez se desvaneció ante la mujer que, en su mente, era una diosa.

Ella lo empujó suavemente sobre el colchón. La poca ropa había desaparecido, y la luz tenue de la lampara de la habitación pintaba el cuerpo de Jimin de un tono dorado.

—Eres tan lindo, Jungkook —susurró Jimin, besándolo con una intensidad que le robó el aliento.

El beso se hizo más profundo y salvaje. Las caricias se volvieron más atrevidas, y en medio de un torbellino de besos, jadeos y toques Jungkook se dio el valor de hacerle saber a Jimin la verdad -separándose de los labios de ella.

¬—Ji-…Jimin debemos parar un momento.

Ella lo hizo y lo miro con duda ante tenerse. —¿Qué pasa Kook?

¬Tomando un fuerte respiro de dijo —Soy virgen nunca he estado con nadie así que posiblemente las cosa-…

Jimin lo beso de nuevo —No me importa, mejor para mí porque serás mi mejor regalo solo déjate guiar por mi — y sin esperar respuesta le devoro la boca en un beso apasionado a Jungkook quien se dejó encantado.

La rubia acostó a Jungkook con delicadeza para luego ponerle un preservativo y tomar la mano de Jungkook para llevarla a su intimidad — tócame Kook. Este aun nervioso así comenzó a hacerlo sacándole gemidos a ella y el casi perdiendo la cabeza.

Cuando ella se sintió lista guio sus manos al miembro del chico y lo guio a su entrada y dando un respiro profundo se dejo caer poco a poco sintiendo como se iba llenando y gimiendo ante el placer. Por su parte Jungkook sentía que le daba vuelta todo ante lo apretado y cálido que se sentía su miembro. Ambos gimieron cuando estuvo totalmente adentro de ella.

Jimin comenzó a moverse poco a poco buscando su ritmo sintiendo tan llena mientras sentía su cuerpo arder de pasión. —Kook por favor tócame y chúpame ¬— lograba decir ella entre gemidos.

Jungkook tomo todo el valor y dejándose llevar por lo que sentía bajo su poca a los pezones de ella y comenzó a chuparlos de manera lenta concentrándose en ellos para no perder la cabeza.

Sin embargo, las sensaciones que sentía el cuerpo de Jungkook lo sobrepasaron haciendo que se viniera primero. Quería morirse de vergüenza en ese mismo momento. ¬—Quiero desaparecer en este momento – declaro apenado tapándose la cara.

Jimin aun la respiración entre cortada le quito las manos de la cara —Kook mírame —exclamó para hacer que la mirara— No tiene nada de malo al contrario me hace sentir tan bien que fui quien causo tu orgasmo además todavía no hemos terminado falta que me hagas tener el mío y tenemos toda la noche para que sigas practicando.

Jungkook sentía que le daría un ataque al corazón o tal vez desmayarse, pero no le haría eso a Jimin. Sonrió y la beso pegándola más a él comenzando a mover sus caderas haciéndola gemir y aferrándose a sus hombros fue cuestión de tiempo para que ella lograra tener un gratificante orgasmo dejándose caer en los brazos de Jungkook quien la abrazo dándoles caricias suaves a la rubia que amaba ser mimada. Cuando se recupero se levanto con cuidado y él se salió de ella. La rubia se inclino a un lado jalando unos preservativos para dárselos al pelinegro.

—No creas que con una vez tengo suficiente Kook así que ahora muéstrame lo bueno que puedes ser— expresó sonriéndole de manera coqueta.

El pelinegro asintió de inmediato perdido en la mirada de la chica de sus sueños. Jungkook y Jimin hicieron el amor unas cuentas veces más. Fue una explosión de sensaciones y placer que el joven nerd nunca creyó posible.

A la mañana siguiente, Jungkook despertó en la cama de Jimin, con el corazón latiéndole a mil mirando lo hermosa que era y aun si creer lo que había sucedido. Estaba preparado mentalmente para la temida frase: "Fue un error, no debió pasar". Se armó de valor para enfrentar la única realidad que pensaba que iba a suceder.

Pero grande fue su sorpresa cuando Jimin despertó minutos después, con una sonrisa radiante y el cabello rubio revuelto. Lejos de arrepentirse, se subió de nuevo al regazo de Jungkook sintiendo al amiguito de Kook bastante despierto.

—Mmm... no estaría nada mal un rapidín mañanero con mi novio —dijo, mordiéndose el labio inferior de forma coqueta.

Jungkook se quedó en shock. —¿N-novio? ¿Quieres que seamos pareja?

Jimin soltó una risita suave y lo besó. —Es obvio que ya lo somos, Kookie. No es que quiera que seamos pareja, es que ya lo somos después de todo lo que hicimos anoche. Ya eres mío.

Jungkook, sintiéndose el hombre más feliz del planeta, la besó con pasión. Ella era real, era su novia, y era la chica de sus sueños. Aprovechando que todavía estaban sin ropa, le cumplió a Jimin ese "rapidín mañanero" que tanto quería.

Al parecer, Jungkook, que se consideraba inferior y que pensaba que jamás le gustaría a nadie, terminó conquistando con su dulzura y timidez a la chica más top que había conocido en su vida. Mientras ella había quedado totalmente cautivada por su lindura y su forma de ser más porque el nunca la hizo sentir sexualizada y la trataba con mucho respeto.

Y Jungkook no fue el único afortunado.

Al regresar a casa del pelinegro, los dos amigos se encontraron en la sala. Taehyung estaba igual de radiante y sorprendido que Jungkook.

—¡Kook! ¿No vas a creerlo! ¡Jinnie es mi novia! —dijo Taehyung, casi gritando de emoción.

—¡Jimin y yo también somos novios! —respondió Jungkook, sonriendo de oreja a oreja.

Así fue como el par de amigos torpes pasó de un día a otro a tener dos novias universitarias maravillosas: Jungkook con Jimin, y Taehyung con Jin.

El momento épico llegó unos días después, cuando Jimin y Jinnie pasaron por ellos a la salida de la escuela. Las dos chicas esperaban en un deportivo rojo brillante, luciendo increíblemente sexys. Al verlos, se bajaron del auto y los recibieron con un beso apasionado en frente de todos.

La boca de los chicos populares de la preparatoria se abrió al ver a ese par de nerds irse de la mano con esas bellezas universitarias.

Jungkook tomó la mano de Jimin y sintió que su vida acababa de empezar.

Unas semanas después la madre de Jungkook, la señora Jeon, regresó de un largo turno de noche y notó que la casa estaba excepcionalmente tranquila. Lo que no estaba tranquilo era su hijo. Jungkook, por lo general un torbellino de ansiedad y estudio, ahora era un chico tranquilo y rebosante de felicidad.

Finalmente, durante la cena Jungkook le confeso a su mamá que tenía novia y quería presentársela. Su madre sonrió ahora conociendo la razón del cambio de su hijo a lo que ella le dijo que trajera mañana a cenar. A lo noche siguiente Jungkook le presento a Jimin, ella se presentó con una camisa elegante y un comportamiento dulce, lejos de la diosa seductora de la piscina que Jungkook recordaba. —Mucho gusto señora Jeon, Mi nombre es Park Jimin, soy estudiante universitaria y vivo a lado, gracias por invitarme a cenar. —Habló de sus estudios, preguntó por el trabajo de la señora Jeon con genuino interés, y sonrió a Jungkook con una ternura que no pasó desapercibida.

La señora Jeon, al ver el brillo en los ojos de su hijo al mirar a Jimin y notar lo relajado y feliz que se veía junto a Jimin, no tuvo que pensarlo mucho.

—Ella me agrada, Kookie —le dijo a su hijo más tarde—. Te ves muy feliz, y eso es lo único que importa.

Con la bendición maternal, la vida de Jungkook se centró en la chica de la casa de al lado.

[…]

Jungkook ahora, técnicamente, vivía en casa de Jimin cuando su mamá no estaba además Tae se la pasaba con Jinnie. Jimin le repetía constantemente que amaba tenerlo a su lado. Sus días estaban llenos de pequeños y grandes placeres. A veces, pasaban momentos íntimos en la piscina, dándose caricias y besos bajo el sol del atardecer. Otras veces, terminaban comiéndose a besos en el sofá mientras veían alguna película, con Jungkook colmándola de infinita atención. Él siempre la consentía y la hacía sentir tan especial que Jimin sentía que lo amaba más con cada día que pasaba. Nunca había conocido un chico como Jungkook que la amara de manera real.

El tiempo avanzó, y Jungkook entró a la universidad, haciendo que las cosas encajaran mejor que nunca.

Una noche, mientras ambos estaban desnudos compartiendo un relajante baño de burbujas en la tina, la propuesta que lo cambiaría todo llegó. Jimin estaba recostada entre los brazos de Jungkook, sintiendo la calidez del agua y de su cuerpo.

—Kookie, ¿por qué no nos mudamos juntos? De verdad amo estar contigo y ya no tiene sentido que vivamos separados quiero que lo nuestro sea para siempre. — Susurró, girándose para mirarlo a los ojos—. Me siento en casa cuando estoy contigo quiero que vivamos juntos, quiero despertar a tu lado todos los días.

La pregunta hizo que el corazón de Jungkook latiera con tanta felicidad. Él la besó con una pasión desbordante que selló su destino.

—¡Sí, por supuesto que sí! —respondió él, dándole un beso apasionado.

Salieron de la tina mojando todo a su paso, pero a ninguno le importó. Lo único importante eran sus bocas buscándose y la urgencia de llegar rápido a la cama. Jungkook la acostó con cuidado sobre el colchón y la cubrió con su cuerpo. Pasó de besar sus labios a su cuello, a sus clavículas, hasta llegar a sus pechos los cuales llenó de caricias y besos, mientras ella se aferraba a sus hombros con un gemido ansioso.

—Te necesito, ya —jadeó ella.

Y él, sin dudar, le dio exactamente lo que su chica le pedía.

Años después, llegó el día de la graduación de Taehyung y Jungkook. Sus novias, orgullosas, les preguntaron qué querían de regalo. Los chicos les sonrieron, y las guiaron a un salón elegantemente adornado de forma romántica, lleno de luces y flores. Tomándolas por sorpresa ya que eran ellas quienes querían sorprenderlos.

Jungkook y Taehyung se miraron. Sus romances habían comenzado el mismo día de esa fiesta de Jimin, y así que habían planeado que harían la propuesta el mismo día a la misma manera. Se hincaron al mismo tiempo.

Jungkook tomó la mano de Jimin. —Mi hermosa vecina, la chica de mis sueños. Quiero pasar cada uno de mis días a tu lado porque eres quien le da sentido a mi vida. Park Jimin ¿Te casarías conmigo?

Taehyung hizo lo mismo con Jin. —Mi increíble ángel. Quiero hacerte sonreír el resto de mi vida hacerte la mujer más feliz y plena. Kim Jinnie ¿Te casas conmigo?

Ellas aun en shock aceptaron entre lágrimas y gritos de emoción.

En esa alocada noche llena de adrenalina y amor, ambas parejas se dejaron guiar por sus instintos y terminaron casándose en un registro civil que, afortunadamente, estaba abierto aún ya luego con más calma verían lo de su fiesta de bodas.

Tiempo después, los cuatro amigos—ahora matrimonios—disfrutaban de sus maravillosos matrimonios. En una cena doble en el apartamento de los Jeon-Park teniendo de invitados a Taehyung y Jin, levantaron sus copas.

—Agradezco tanto a esa fiesta de cumpleaños —dijo Jin, con una sonrisa pícara.

—Y yo al destino al ponerme a una vecina sexi en lencería —agregó Jungkook, riendo mientras abrazaba a Jimin.

—Al chico guapo que me vio desde su ventana— comentó Jimin.

—A mi mejor amigo por llevarse a esa fiesta, y ser tan suertudo como yo —concluyó Taehyung.

Y todos rieron, recordando cómo un par de nerds de preparatoria terminaron conquistando a dos preciosas universitarias. Esa noche sin duda lo había cambiado todo.

Aprovechando que tuve tiempo libre me di la tarea de ver entre todas las historias que tengo guardadas y que en su mayoría están incompletas encontré unas cuentas que están terminadas y entre ellas esta que me inspire hace ya varios años cuando vi la película con el mismo nombre. Realmente no me acordaba para nada de esta historia pues las tenía en archivos de una compu viejita, me puse a revisarlas y esta era la que menos correcciones por hacer tenía así que decidí sacarla a luz tal vez no sea la mejor, pero quise publicarla al ser un two shots.

Espero le guste y no se les olvide darle me gusta y comentar.

¡Cuéntale a Jesuispark lo que piensas sobre este capítulo!

CENIA
CENIA

me gustó muchísimo

un mes
1

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