Capitulo Unico
*Leer con precaución*
Cuando Park Jimin, un adolescente que tenía aproximadamente 14 años y cabello rubio, supo que su vida sería completamente diferente a como solía serlo, tuvo que tragar sus miedo y afrontar su nueva realidad. El joven de piel pulcra y blanca estaba aún sorprendido como su vida ordinaria había pasado a ser a la de un joven con lujos y riquezas por donde que sus ojos caían. Su madre tras la muerte de su difunto padre se había comprometido con el Ceo de su empresa en menos de un año. Aunque se sentía dolido por ciertos momentos, sabía que tampoco quería seguir viendo a su madre sin ganas de vivir y con esa expresión melancólica en su rostro. Así que cuando escuchó sobre el próximo matrimonio de su madre, decidió solo aceptar esta nueva realidad que tendría.
Pero lo que si realmente le dejó petrificado fue la ocasión cuando tuvo que conocer a los gemelos Jeon, hijos del presidente de Jeon’s Empire, Jeon Honki, quienes al igual que él perdieron a su otro padre, cuando apenas ellos nacieron. La primera impresión que se llevó el joven rubio, que aun no se presentaba como omega, beta o alfa, era que aquellos niños que apenas le llegaban a los hombros, tenían una aura digna de alfas dominantes la igual que su padre alfa.
Sus ojos negros como posos oscuros te absorbían con solo chocar con ellos, y hacían encrespar sus sentido lo que como resultado hacia que se sintiera un tanto intimidado el jovencito de contextura delgada.
Jeon Jungkook era el gemelo pelinegro que poseía una expresión siempre sería en su rostro a diferencia de Jeon Jeongguk, quien tenía una sutil sonrisa siempre en su rostro además de una melena plateada como la de su difunto padre omega.
La vida del adolescente con los jóvenes herederos al inicio fue un poco complicada, al ser un nuevo integrante en su familia de los chicos. Pero con el paso del tiempo, y los años ambos bandos supieron compenetrarse, ya que la diferencia de dos años entre el rubio y los gemelos no era una gran brecha que los distinguía. Aunque a pesar de esa nueva unión entre ellos, aquella sensación en la base de su vientre no desaparecía cuando ellos lo miraban sin pestañear, cada vez que invadían su espacio personal.
Aquellas pequeñas acciones y algunas otras más por parte de los gemelos, no hizo que la guardia se caiga en el chico de nariz de botón, ya que un par de años después su vida nuevamente lo deja perdido ante un futuro incierto y expuesto a ese par de ojos negros y miradas lascivas.
Aún recuerda aquella noche como si fuera anteayer, ese evento, fue la primera vez que sintió que no podía controlar su cuerpo, y los ojos filosos y observadores de sus hermanastros no ayudaban en la situación. Aquella misma sensación cuando los conoció por primera vez se instaló nuevamente en el sistema del ahora omega.
Su cuerpo se sentía pegajoso y su miembro le palpitaba por atención, pero tampoco quería arruinar la noche de su madre. Porque si, su presentación como omega fue el aniversario número 4 del matrimonio de su madre y el señor Jeon. Aquella noche después del baile, huyó a su habitación encerrándose en aquel lugar de paredes blancas, hasta que pudiese recuperar el control de su cuerpo. Podía sentir como su garganta se secaba con cada gemido emitido, por la falta de atención un alfa entre sus piernas. Su parte animal tampoco ayudaba, ya que ella solo rogaba por la atención de alguien que aliviará la calentura corporal y su necesidad de ser follado.
Supo controlarse, y aunque su intención de no malograr el momento de su madre pareció haber salido exitosa aquella noche, fue todo lo contrario. Debido a que al parecer los gemelos no tenían la misma idea ya que días después, cuando finalmente se animó a salir de aquella habitación que había escuchado sus súplicas y que no había un rincón con sus feromonas de fresas impregnadas, encontró varias marcas de uñas en su puerta y se enteró que hubo una discusión de los gemelos con el señor Jeon, aun punto que habían sido internados por unos meses, después de aquel evento.
No sabía que había podido suceder para que su padre, hubiera querido internar a sus propios hijos, y aunque preguntó varias veces por los chicos, simplemente era ignorado por su madre y Jeon Honki.
Después de aquella ocasión, el cambio de actitud de los gemelos hacia él se hizo demasiado notorio, pareciera que todo lo que había construido en esos cuatro años, había desaparecido en un pestañear. y regreso al punto inicial.
No cruzaban palabras entre ellos y solo atinaba a mirarlo, tanto que lo hacían sentir desnudo, y aquella electricidad en su vientre poco a poco se convertía en un tormenta eléctrica que lo atormentaba cada noche. No por pesadillas, sino algo más turbio que hacía aflorar en él sensaciones en partes de su cuerpo que jamás pensó sentir.
Esto más las peleas constantes entre su madre y el padre de los chicos, le hacía sentir que su relación estaba agrietando y afectando también a sus padres. A pesar que los encuentros de el omega y los gemelos eran pocos y fríos dentro de la casa, después del incidente del aniversario, había ocasiones donde aquella barrera que ellos le habían impuesto se derretía. Como cuando los encontraba durmiendo en su habitación o alguna prenda suya aparecía en sus cuartos.
Aquellas acciones, parecieron inocente al inicio, ya que Jimin también era consciente de que la falta de un padre omega había afectado a los gemelos en su crecimiento y como él era omega, era algo que les podía ofrecer como mínimo, después de haber ingresado abruptamente a su familia. Pero con el pasar del tiempo, aquella idea en la mente del omega comenzó a distorsionarse. Los sucesos de pesadillas por las noches y aparecer sin prendas por las mañanas le empezaron asustar a tal punto de comenzar a cerrar con cerrojo su puerta en las noches.
No solo comenzó asustarle eso, sino también que en su pesadilla los personajes principales eran él y los gemelos.
Al final, todas aquellas banderas rojas que no puedo ver a través de caricias disfrazadas de una falsa familia y promesas efímeras lo trajeron a este punto.
Al día que los alfas con los que había crecido se presentaban a la sociedad coreana como un par de alfas dominantes, y herederos directos de Jeon’s Empire, la mayor empresa de feromonas de Corea. Y también al día que su madre, decidió desaparecer y dejarlo atrás, escusada en un par de palabras en un papel blanco y arrugado.
Decir que Jimin se sentía temeroso cuando empezó a leer las palabras que escribió su madre en aquel papel, no es ni el uno por ciento de lo que sintió que cuando leyó las últimas líneas.
“Me lo debes hijo, no hagas que tu madre sufra más”
“Acéptalo”
Aunque releyó una y otra vez las últimas palabras, las lágrimas que desbordaba por sus ojos no calmaban el enojo y la rabia contenida en su cuerpo.
¿A qué se refería con aceptarlo?
Aquella frase penetró en la mente del chico, quien había perdido la fuerza de sus piernas y había caído al suelo con un bola de aire atorada en la garganta.
¿Acaso nuevamente se había quedado solo?
Jimin tapó su boca, con la palma de su mano, buscando calmar sus llantos. No podía entender cómo su madre le podía hacer esto. Después de todo…
Los segundos pasaron, y las lágrimas empezaron a secarse en su rostro a medida que el sonido de la música también fue menguando. Ya que si, aunque Jimin estaba destrozado por la decisión de su madre, el señor Jeon poco parecía importarle aquella decisión y continuaba con la fiesta por la celebración de la presentación de sus hijo. De pronto el silencio catapultó la mansión de los Jeon’s haciendo que los hipidos de Jimin, también sesén.
Su cuerpo se quedó helado un instante y solo podía escuchar los latidos de su corazón retumbando en la habitación blanca. Era muy raro que la fiesta haya terminado tan temprano y que todo se sumiera en un oscuro silencio, conociendo los gustos del señor Jeon. Su respiración comenzó a acelerarse de la nada, cuando algunos pasos se escucharon cerca a el y el seguro de su puerta comenzó a girar. Aquella conocida electricidad empezó a nacer nuevamente en su vientre. A medida que la puerta dejo pasar un par de sombras a través de ella y una fuerte carga de feromonas chocolates llegó a sus sentidos.
Jimin se apresuró a levantar el brazo y tapar su nariz, tratando de calmarse y hacer entrar a sus hermanos.
—Chicos. — Les dijo escondiendo aquella carta detrás de su espalda y buscando calmar sus nervios. —¿Termino la fiesta? ¿Papa ya se fue a descansar? —Les sonrió.
—Hyung…—El primero en dar un pie dentro de la habitación fue Jeonguuk, quien como siempre mantuvo aquella sonrisa dulce en sus labios, pero esta vez, aquella sonrisa parecía diferente ante los ojos de Jimin, quien dio un traspiés cuando vio las intenciones del joven plateado, con sus feromonas al tope.
—-¿Que sucede, hermanito? —Al contrario de su gemelo Jungkook le pregunto con un tono más tétrico. Sus ojos viajaron por todo el cuerpo del omega, quien comenzaba a sentirse nervioso. Al punto que en un movimiento torpe dejo caer la nota de sus manos.
Ambos gemelos siguieron la caída de aquel objeto arrugado, hasta que toco el suelo. El corazón desembocado del chico rubio supo que toda aquella fachada de hermanos se había caído al ver la mirada roja resplandeciente ahora de sus orbes, que les dirigía aquellos alfas.
Una sonrisa cansina se dibujó en el rostro del pelinegro a medida que se acercaba a la posición de Jimin—¿Así que ya leísta lo que nos hizo tu madre? —Dijo el pelinegro, cuando se paró frente al rubio, quien lo miraba anonadado, con la cara roja y algunas gotas cristalinas adornando su bonito rostro. —Deja de jugar, hermanito. — Sus ojos se dirigieron a sus labios por un par de segundos y luego a sus labios. —Y deja el papel de santo. —Y sin previo aviso toma al omega de su nuca y estampa su boca contra la de él, introduciendo su lengua la cavidad bucal del chico rubio.
La respuesta inicial del rubio es nula, pero tras la ingesta de feromonas con la que están bañando al chico ambos alfas, este comienza a ceder a tal punto que un pequeño juego de lenguas se produce. La respuesta de su cuerpo es tan natural que asusta al omega y aquella pequeña electricidad no para de crecer dentro del, hasta que las imágenes de ambos chicos y su adre golpean su racionalidad.
Jungkook, da un paso atrás cuando sienta el sabor ferroso brotando de su labio. Una mirada iracunda aparece en el rostro del chico pelinegro, cuando nota como el omega lo mira con los labios rojos y los orbes palpitando entre el caramelo y el celeste.
Con ayuda de su dedo, el pelinegro limpia las gotas de sangre de sus labios y lo lame exageradamente ante la atenta mirada del omega—Lo digo en serio. No estoy bromeando, hermano. — Su puño se estampa contra la pared blanca detrás de Jimin. —¿No entendiste lo que dijo tu madre? ¿Es eso?
Junguuk suspira negando, ante el comportamiento de su hermano y se acerca a Jungkook quien perdió la cabeza por algunos segundos. Luego agarra el brazo de Jimin y lo saca del lado del pelinegro, atrayéndolo hacia su pecho. Jimin con la cara roja y algunos rastros de sangre en sus labios, mira al chico de mirada dulce en busca de ayuda, ya que entre los gemelos, Junguuk era el más racional.
—Junguuk—La voz del omega sale temblorosa de su boca. —Esto está mal. Yo soy su hermano. —Pero a diferencia de la respuesta que esperaba por parte del chico plateado las siguientes palabras soltadas con clama por aquel muchacho, le hace darse cuenta que aquellos chicos nunca lo vieron como familia
—Conviértete en nuestro omega… para mí y para Jungkook, para nosotros. Tú puedes hacer cualquier cosa por nosotros ¿No es así? — El tono suave de la voz de Junguuk provoca cosquillas en los odios de Jimin y que su parte trasera comience a humedecerse.
Las feromonas de los alfas no hacen mas que despertar su lado mas turbio y oscuro del omega.
Convertirse en su omega de ellos, implicaba casarse, y procrear a sus hijos. Jimin duda un poco de la idea, incluso en un momento la idea le parece nada descabellada en su mente, recordando las noches donde se masturbaba pensando en ellos, no sabía si era por el calor que comenzaba a consumir su cuerpo o los ojos hipnóticos que ahora poseía el chico plateado.
Por si no fuera suficientemente loco emparejarte con un hermano, Jimin nunca había oído hablar de la marca de un omega en dos alfas. Eso era muy extraño; en primer lugar, las feromonas omegas no eran lo suficientemente fuertes para aparearse con dos alfas. En la mayoría de los casos, un alfa y un omega emparejados entre sí era lo normal, pero nunca había escuchado de dos.
Además, que le podría ofrecer un huérfano de padre madre y madre a ellos. Mas que su cuerpo, no había nada más valioso en el…O al menos eso es lo que el creía.
El rostro de Junguuk comenzó a tomar centímetro tras centímetros del vacío entre ellos, hasta casi rozar con la lengua la entrada de su boca del omega, mientras su manos se perdían entre la camisa blanca. La expresión perdida y excitada en el rostro del omega tampoco ayudaba.
Cuando estaba a solo un latido de tomar aquellos belfos brillantes, su cuerpo también fue despedido hacia atrás. —Deja de decir tonterías, ¿Olvidas que soy su hermano mayor? Y no pertenezco a nadie más que a mí. No seremos familiares de sangre, pero para la sociedad sigo siendo su hermano…Y…
Una voz detrás de el golpeo su oído y unas manos trabajaron dentro de su ropa rozando la caliente piel, tomando parte de su cuerpo como posesión. —¿Sabes lo difícil que fue esperar? hermano mío, ¿Por qué naciste siendo un puto dolor de cabezas? — Los labios de Jungkook empezaron a pasear por su piel a la vez que sus feromonas se desprendían de su cuerpo. — Y tampoco piense mucho sobre ello, porque no solo ahora serás nuestro, sino que también tu madre te entrego a nosotros. Así que…No hay peros. — La lengua húmeda del alfa comienza jugar con su lóbulo de su oído haciendo tambalear al rubio.
Su polla empezaba a estimularse ante todas las atenciones.
Con la garganta seca y la piel picando susurro casi en un gemido gaturrunal—Detente... —Suspiro el omega en una batalla con su libido y su racionalidad. —Jungkook
—No. —respondió el pelinegro detrás de él mordiendo el lóbulo de su oído.
Por su parte el gemelo de cabello platinado se paró frente al omega tocando su piel húmeda y con una expresión de tristeza pregunto— ¿Por qué? —La manera en la que Junguuk hablaba era como si fuera un pequeño niño. Y era también el mismo método que usaba a menudo para manipular a Jimin. Por lo general cuando pedía algo, como tareas o comida. No para follar.
—Jeon Junguuk, por favor—Suplico Jimin, cerrando sus ojos intensificando las sensaciones en su cuerpo.
La mano del pelinegro se coló por sus pantalones hasta tocar su miembro húmedo del rubio —Deja de negarte, maldita sea. No tengo ninguna intención de detenerme hoy. Esperamos por cuatro malditos largos años. No hay nada que nos ate ahora. La empresa es nuestra—Jungkook presiono su polla bastante dura contra el trasero de Jimin. —Tu madre te regalo a nosotros.
Una mirada sádica apareció en los ojos de Jungguk, mientras rozaba los limites de los labios jadeantes de su hermano. —Y mi padre nunca más, podrá negarse. Ahora nos perteneces hermanito.
Las pupilas del omega se contrajeron, al escuchar aquellas palabras —¿Qué hicieron? —Les gritó Jimin, a medida que comenzaron a forcejar.
—Un poco de su misma medicina. —Los ojos de ambos alfas se cruzaron un a sonrisa ladina se estiro en su rostro.
—Hoy vas a tener sexo con nosotros, hermano—Jungkook le susurró a Jimin a medida que los guiaba a la cama que por cuatro años perteneció al omega. —Te vas a convertir en nuestro omega, y …
Junguuk, se sentó primero en la cama de doble plazas. — Sabía que algún día llegaría este día, sabia que nuestras feromonas llenarían este cuarto y tu olor ya no estaría solo en estas sabanas.
Jimin mareado y con fuerza en su cuerpo descendió a la cama también con ayuda de Jungkook quien se posó encima de él. Su libido en el omega había tocado números estróficos, ya no había marcha atrás para él.
A pesar de que su mente y cuerpo estaban divididos en sus propias prioridades su inconsciente esta esperando ansioso por lo siguiente, aunque no quiera admitirlo.
Junguuk acarició suavemente a Jimin a medida que Jungkook despojaba de sus prendas al chico de piel cálida y muslos dulces. Las prendas descendían como aguas en cataratas por su cuerpo lentamente. Algunos segundos después la mano caliente de Jungkook tocó el interior del muslo interior de Jimin.
—Jungkook…Jungkook.
Las piernas de Jimin se retorcían mientras apretaba la mano ayuda de Jungukk, quien a su vez observaba todo con la lengua mordida.
Los gemidos comenzaron a aumentar cuando Jungkook agarró su pene, Jimin tembló. mientras trataba de tragar los sonidos morbosos que salían de él. Al igual que la sensación abrumadora de las manos del pelinegro en sus muslos, Jimin trago grueso cuando al girar su rostro se topó con la polla dura y caliente de Jungguk chocando con su mejilla. Pudo ver claramente que sus hermanos estaban sexualmente ansiosos por tomarlo.
Jungkook leyó detenidamente a Jimin y a ver el sosiego con el que miraba a su gemelo, le abrió las piernas con fuerza, las rodillas de Jimin, con a ayuda de Junguuk estaban atrapadas por sus manos grandes, estaban completamente abiertas. Jimin no tenía derecho alguno para rebelarse y menos así, sólo cerró los ojos con fuerza ante ese trato violento, sintiendo su propia desnudez e indefensión. Jungkook se acercó lentamente a él y, abriendo el un sachet que saco del bolsillo unto aquella fría crema en la entrada bastante húmeda y caliente del omega.
—¡Ahhhhh! — Las piernas de Jimin temblaron.
—¿Por qué te quejas? Acaso no recuerdas las noches que te masturbabas fuera de nuestro cuarto…hermanito.
Junguuk, puso un dedo en la boca de Jimin, jugando con su lengua, e impidiéndole hablar y levantó la punta de su boca, y después introdujo su lengua en ella, haciendo rebosar la saliva fuera de ella.
Al mismo tiempo Jungkook aprovecho y presionó con fuerza aquella sustancia transparente dentro del cuerpo de Jimin con ayuda de sus dedos. El sonido de la saliva brotó de la boca de Jimin y también comenzó a escurrir por su tarsero rosado y plegado.
Jungkook, vertió hasta la última gota de líquido en el interior de Jimin, en un saca y mete de dos, tres y después cuatro dedos en su agujero húmedo.
—Debemos tener un bebé rápido. Así no podrás huir de nosotros. —Jungkook apretó su dedo en el agujero del Omega, que estaba dispuesto a estrangularle por la presión que ejercicio este sobre su datil. La pared interior del Omega que hizo que Jungkook, comenzara a perder la paciencia.
—Voltéalo. —Ordeno Jungkook.
Con pereza Jungkuk salió de la boca del omega y lo giro haciendo que su pecho se encontrara con las telas de su cama.
Por su parte el omega, había aceptado su destino y si tenia que preñarse de sus hermanos, no estaría en desacuerdo. Él había vivido toda la vida solo, a pesar de que su madre estaba con él, la soledad siempre fue su amigo. Y cuando conoció a los gemelos, ellos de alguna manera le dieron un nuevo sentido a su vida. Y la idea de tener unos pequeños niños como los gemelos, no parecía una mala idea, después de todo además nunca más estaría solo después.
No sabía si esto era causado por las feromonas o simplemente era un deseo reprimido.
—Chúpalo bien, debe de estar bien dilatado— Dijo Junguuk, llamado la atención de Jimin y presionando su nuca contra su pelvis descubierta.
Por otro lado, Jungkook abrió un poco más las piernas de Jimin, y con ayuda de su mano levantó su cintura y escaneo la espalda blanca de Jimin, antes de continuar chupando la dulce entrada del omega, quien cada vez más expulsaba más liquido transparente y cremoso.
Jimin le estaba dando el agujero a Jungkook, a la vez que estaba chupando de manera lenta la polla grande y erguida de Jungukk, quien lo veía mientras estaba acostado sobre el espaldar de la cama. Cuando el gemelo plateado se dio cuenta de que estaba perdiendo el ritmo nuevamente presionó su cabeza firmemente para que Jimin tragará su erección profundamente.
El movimiento fue brusco, tanto que le dio un par de ganas de rejitar a Jimin, quien saco rápidamente el miembro del chico de su boca— Ah, espera… por… favor… uh, uh ,uh.
Un golpe en seco sobre su trasero dejo sin palabras a Jimin—¿Te han dicho lo delicioso que eres? — Jungkook susurró y chupó una vez más el agujero de Jimin, Y cuando este último volteo a verlo, la boca de Jungkook que estaba impregnada de los fluidos de Jimin viajo hasta su rostro para meterle la lengua hasta el fondo haciéndolo probar un poco de él.
Y tras una sonrisa babosa, Junguuk demando atención quitando a Jungkook de Jimin. Haciendo que el omega vuela a su trabajo anterior, pero esta vez abriendo más las piernas y lamiendo el grueso pene de Junguuk.
Poco minutos pasaron para que un orgasmo anal se produjera en el omega haciendo un salpicón en todas direcciones y un gemido alto y sensual. Al mismo tiempo que la boca de Jimin se llenara de líquido de la eyaculación blanquecino y caliente. No paso ni un latido cuando la polla de Jungkook empujaba contra el omega, haciendo que las sensaciones se afloren en su vientre y aquella tormenta se dispara en todos las direcciones y un líquido salga de su polla.
— Eh! ¡Oh sí…! ¡Uhg! — Jungkook se movió con prisa dentro del agujero hambriento del omega, a pesar que Jimin había quedado desplomado por todos aquellos orgasmos en tan poco tiempo. Junguuk miraba hipnotizado como aquel pequeño trasero tragaba toda la polla se su hermano.
Con la boza aun llena de semen de Junguuk, Jimin jalo del brazo a este, mientras continuaba siendo penetrado por Jungkook. Y sin decir nada, de manera tacita comenzó a besar y combinar fluidos con el alfa platinado.
Por un momento Junguuk se quedó sorprendido por la reacción y respuesta del omega, pero no duro demasiado ya que nuevamente su polla comenzaba a levantarse erguida y aun vibrante. Jungkook tras un par de arremetidas mas empujó su pene en el interior de Jimin, que estaba luchando por besar y recibir a los gemelos al mismo tiempo, y eyaculo dentro del agujero que segundos después escupió un líquido blanquecino de su interior.
Los pies del omega se contrajeron, a medida que comenzaba a tragar la combinación de fluidos por la violencia de los besos de Junguuk.
No se dieron cuenta los tres hermanos en que momento sus aromas comenzaron a combinarse y esparcirse en toda la habitación, pero un aroma hipnotizando un caldo de cultivo de fluidos y sabores.
— ¿Podrá aguantarnos a ambos? — pregunto Jungkook viendo a su gemelo y la entrada rugosa del omega— ¿no se romperá?
Junguuk abrazó a Jimin y lo hizo sentarse en sus piernas mirando en dirección de Jungkook, quien como respuesta le hizo abrir sus piernas y dejo un beso en sus labios magullados del chico rubio. Este a diferencia de la primera vez, recibió gustoso saboreando cada segundo, con una expresión ida en su rostro rojo.
Junguuk con el rostro escondido en el cuello del omega respondió—Mi hyung es genial. —Para luego frotar su polla en el agujero húmedo. Jimin estaba aturdido por tal contacto y convulsionó una vez más expulsando lefa caliente de su polla. Jungkook también se acercó a Jimin, ya pegado a él, sostuvo su polla en su mano.
— Ten a nuestros hijos al mismo tiempo, ¿okey?
Aquellas palabras hicieron abrir los ojos a Jimin quien solo a tino a balbucear palabras sin sentidos mientras Junguuk sólo se concentró en frotar el glande abultado en el agujero de Jimin. — Mi hyun es tan genial que tendrá a nuestros cachorros. Por favor entiéndelo …
Junguuk embistió con su erección al agujero rígido mientras hablaba y el lubricante se desbordó y fluyó hacía abajo entre las articulaciones. Las piernas de Jimin se movieron ante la violenta intromisión, que hacía que el agujero se abriera. Junguuk le agarró por su delgada cintura y le hundió el pene hasta lo más profundo. Cuando el glande grueso finalmente alcanzó la entrada del colon, la punta del pene pudo tocar la entrada al útero, fue una sensación nueva. Junguuk, quien lo sintió abrumadoramente, puso su erección casi hasta el final. Cuando el escroto fue empujado lo suficiente como para alcanzar las nalgas de Jimin, el pene de palpitando bloqueó por completo la entrada al útero. Jimin se contrajo y se desvaneció. Los tendones se hicieron visibles en su blanco cuello, que estaba doblado hacia atrás, y el sudor frío golpeaba su espalda.
—¡¡Ahhhhhh!! —Jimin, que no podía hablar correctamente, gritaba y derramaba saliva, podía sentir un grueso pene punzando y el dolor se comenzaba a desbordar. Esto se debe a que entró otra brutal erección en su agujero.
Poco después, Jungkook agrego. — Y sopórtalo hermanito— Introduciéndose tambein en la entrada del omega.
Un grito desgarrador salió de los labios del omega—¡¡Ahhhhhh!!
Aun así, los gemelos empezaron a levantar su cintura por turnos. Las pupilas de Jimin brillaron con colores. Los fluidos corporales se derramaban constantemente por los ojos y la boca, también se derramaba por el orificio inferior. El agujero con dos erecciones grandes estaba estirado sin arrugas. Jimin también sintió que tenía la garganta llena y estirada, se sentía enfermo. Además, se volvió aún más urgente el deseo porque estaban ansiosos por ello, lo que puede tolerar y recibir completamente. Las dos erecciones que llenaban el colon de Jimin comenzaron a hincharse lentamente. La feromona en Extremo Dominante de los Alfas explotó. Jimin, que lo estaba recibiendo, tembló al máximo y luego detuvo las convulsiones en algún momento. Jimin abrió la boca y echó el cuello hacia atrás. La úvula abultada latía y respondía débilmente, pero todo su cuerpo parecía perder su funcionalidad, debido a los delgados miembros que poco a poco empezaron a temblar de nuevo. La cintura de Jimin saltó enormemente. Luego, en el momento siguiente, el vientre de Jimin comenzó a hincharse.
—¡Ja, ah, joder…!Ooh, eh…!—Su estómago se hinchaba aún más. Como el de una madre al principio del embarazo. Debajo de la piel tensada. El cuerpo de Jimin se inclinó hacia atrás por completo. Entonces, ambos gemelos se miraron mutuamente antes de atacar cada uno un lado del cuello dulce del omega e implantar su marca en ella., Los gemelos se movieron lentamente, con el ceño ligeramente fruncido, para tratar de empujar el semen en lo más profundo del cuerpo de Jimin. Sus ojos estaban cerrados y de ellos se deslizaban finas gotas cristalinas, Cuando finalmente las marcas y los nudos terminaron, los alfas comenzaron a lamer de manera pacífica las pequeñas gotas de sudor que se esparcían en el rostro del omega, a media que sus pollas se volvían a su estado normal.
Jungkook comento cerca al oído del omega, primero. —Ahora nos perteneces.
Junguuk añadió, después. —Y te mantendremos hasta la muerte.
Finalmente, en una sola voz hablaron ambos alfas. —Te amamos, Jimin.
El omega tras un respiro abrió los ojos, siendo consciente de las ambas marcas en su cuello, que lo encadenaba a los dos alfas y las polla aun apretadas en su agujero, sonrió hacia a la nada. Para después dejar que los alfas sigan tomando lo que ahora les pertenece.









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waoo que intenso 🔥🔥🔥
lo malo de todo es que no habrá extras 😭