I
FRANCIA
El invierno es mi estación favorita del año, el frío, el hielo, la nieve, el granizo son una de las cosas que más adoro en el mundo.
Por eso apenas desperte lo que hice fue hecharme un baño y cambiarme para salir de casa a apreciar la fabulosa vista y el increible clima.
A Jarin no le gusta el clima, él es mas de calor y la playa, el sol y todo eso; pero yo odio sudar y tener que aguantar tanto sol golpeando mi rostro es horrible además de que para caminar es estresante, es como si el sol quitara mis energias de un momento a otro.
Siempre me he sentido vacia, mis sentimientos se han acumulado en un rincón de mi ser y no salen de ahí, ya no río, bromeo, juego ni nada por el estilo, desde que mamá murió de cáncer mi vida se ha tornado gris. Mi existencia no tiene sentido en este mundo, no se con que proposito llegue al mundo si solo sufro.
Al único que tengo en mi vida es Jarin, mi novio. No es amable, no es cariñoso, no es romantico, no es dulce, ni tierno; pero debo tragarme todo lo que pienso porque no sabría a donde ir si me dejará.
Observo como la nieve cae y se acumula en el suelo, los árboles tienen una capa y la blanca nieve hace contraste con el verde de sus hojas.
—¡Alessia! —la voz gruesa de Jarin hace que me voltee y lo vea en la entrada de la casa —¡Ven aqui!.
Me acerco en silencio con mi clara irritación brotando por mi cuerpo. Entro y cierro la puerta detrás de mi, él está en medio de la sala con el ceño fruncido, esta cruzado de brazos y mueve su pie constantemente.
—¿Si? —pregunto intentando sonar calmada.
—Necesito dinero para pagar la renta —Su voz fría e imponente no me hace flaquear, él siempre a intentando que le tema pero no lo logrará, una vez intento golpearme pero termino con una muy bonita cicatriz en la frente.
—Hace una semana te di el dinero para pagarlo —le respondo —Pagalo tú.
—Yo ya gaste mi dinero —Su voz es cortante —Y el tuyo fue para la comida, ¿o pretendias aguantar hambre?
—Yo no como aqui Jarin —ruedo los ojos —No tengo dinero, arreglatelas tú.
La relación de Jarin y mia se habia enfriado hace unos meses, ya no eramos dos tortolos dandose cariño y cogiendo a cada rato. Ahora eramos dos desconocidos viviendo bajo el mismo techo intentando no matarnos mientras dormiamos.
Mi trabajo no me proporciona demasiado dinero o por lo menos el suficiente, es una miseria, pero por no tener experiencia me pagan eso, trabajo en un bar nocturno donde debo aguantar borrachos, viejos verdes, pervertidos y mujeres putas que se regalan ante el hombre que mas dinero tenga.
Jarin se queda pensando unos segundos, probablemente buscando la forma en como arreglar el problema en que se metio, siempre era lo mismo, le daba dinero y él lo gastaba en putas y alcohol. Paso por su lado y sigo derecho por el pasillo hasta llegar a mi habitación, cuando estoy por abrir la puerta escucho la voz del hombre con el que vivo.
—Bien, pero me las arreglare a mi manera —No le preste mucha atención siempre era la misma amenaza y nunca hace nada.
A lo mejor y se vende y asi consigue el dinero, ademas de que atraería a cualquier tipo de mujer con sus musculos bien formados, su abdomen tonificado, sus ojos avellana, su cabello castaño claro y con las raíces oscuras, su piel morena y una sonrisa que antes hacia que me derritiera con solo verla.
Hace hace 4 años que vivo con Jarin y 10 que lo conozco, la primera vez que me lo tope fue en el comedor de mi casa hogar en el refugió que habia en Rusia tenia tan solo 10 años, era extrovertida y alegre, lo vi a él jugando en la arena y me acerque a entablar conversación, el tenia 14 años y era muy lindo.
Nos hicimos amigos, los mejores amigos de la historia, hicimos la promesa que siempre estaríamos juntos.
Cuando cumplio sus 17 años se escapo, no sin antes dejarme una nota diciendo que regresaría por mi y formariamos una linda pareja, lo espere por año y medio y no apareció; mis esperanzas poco a poco se habian apagado hasta el dia que cumplí mis 15 años y él apareció, con sus bellos ojos avellanas y su cuerpo bien formado.
Al verme se le iluminaron los ojos y se acerco para rodearme y a abrazarme, fue maravilloso. Pago una suma inmensa por dejarme salir de allí, yo estaba feliz porque era libre y habia cumplido su promesa y más feliz me puse cuando supe que nos iriamos a Francia, mi tierra natal.
Conocí a una señora que era nuestra vecina en la casa de al lado, la quería muchisimo y le llegue a agarrar un cariño inmenso hasta el limite de decirle mamá, ella no tenia hijos y por eso lloró cuando se lo dije, cuando cumplí mis 17 estuve por primera vez con Jarin, fue tierno, cuidadoso y me trato como si fuera la porcelana mas frágil del mundo, me sentí segura entre sus brazos en esos momentos.
Pero al cumplir mis 20 años, solía ir todas las tardes a la casa de mamá y esa no fue la excepción, sabia que estaba enferma y yo iba a cuidarla, su sonrisa era el mejor regalo que tendria ese dia; pero para mi sorpresa al entrar la vi tirada en el suelo de la cocina sin vida.
Esa imagen me tortura siempre, por esa razón no me gusta mi cumpleaños el 6 de Agosto es el día que más odio en mi vida.
Su cuerpo en el suelo y sus ojos mirando a la deriva sin ese brillo característico de ella me rompio el alma, ya no era la misma de antes, me encerre en mi dolor y me obligue a no llorar su muerte, prometí ser fuerte y no dejarme lastimar por nadie. Siempre tuve que ser fuerte desde mis 3 años cuando mi mamá biológica me abandonó en las calles de Rusia frente al orfanato, y esa no seria la excepción, ninguna lo sería.
Se que Jarin y yo no somos nada desde hace mucho puesto que él siempre me dice que soy una zorra, una puta y que no merezco nada más que sufrimiento y dolor. Siempre trae mujeres y se escuchan los gemidos de ellas, es asqueroso escuchar el placer de una mujer cuando se lo esta dando el hombre que era el amor de tu vida... bueno antes pensaba que lo era, ahora ya no.
Escucho la puerta de entrada abrirse y luego cerrarse, Jarin habia salido y tenia la casa para mi sola, estos eran los momentos que más me gustaban del día, cuando salia y tenia total libertad de hacer lo que quisiera en este lugar.
Salgo y empiezo a arreglar la casa, la sala, la habitación mía y la de Jarin, la cocina, el patio, riego las pocas plantas que tengo y luego hago comida. No suelo comer aquí pero tengo demasiada hambre y pereza como para salir a comer en la calle.
Termino de comer y enjuago los platos, salgo de la cocina y en esos momentos tocan la puerta de entrada, frunzo el ceño y me acerco a abrir, esta claro que Jarin no es pues el tiene las llaves de casa, a menos que se le hallan quedado o las allá perdido.
Abro la puerta y deja ver a un hombre extremadamente alto y vestido de negro, lleva unos lentes negros que no dejan ver su rostro, me pongo a la defensiva al instante, este hombre es intimidante pero no dejaré mostrar mi miedo.
—¿Que se le ofrece? —pregunto con la voz fria y cortante.
—Jarin, dile que salga —su voz es gruesa y seca, parece un robot.
—Salio hace un rato, no esta aquí —le digo.
—No seas mentirosa y dile que deje de ser un cobarde —Observo como aprieta las manos formandolas puños.
—No me interesa que tengas con él —frunzo el ceño- pero ya te dije que no esta.
El hombre me mira o eso quiero pensar ya que sus lentes no me dejan ver —TTiene dos días para pagarle al jefe o él se las cobrará a su manera.
Un escalofrío recorrio mi cuerpo —Bien —Asenti y le cerre la puerta en la cara, suspire expulsando todo el aire que no sabia que habia retenido.
¿En qué problemas te metiste ahora?
Espero a Jarin en el sofá hasta que llegue, debo saber en que problema se metió y porque un hombre con apariencia de matón apareció buscandolo.
Pasaron las horas y él nada que aparecía, no me preocupa por nada, pero si me tenia angustiada la respuesta que me daria al preguntarle por sus problemas.
Cuando se hicieron las 6 de la tarde, me diriji a mi habitación para bañarme y cambiarme, debia ir al bar a trabajar. Debía despejar la mente y no torturarme con algo que no me interesa.
Cuando salgo de la casa agarro un taxi y me dirijo a mi trabajo, dejo de lado los pensamientos de esta mañana y me concentro en lo que debo hacer hoy, es sabado así que todo debe estar abarrotado de gente, sera una noche muy larga.
Al llegar entro por la parte de atras y me dirijo al cubículo mío, hay ya se encuentra Matilde una amiga que hice cuando entre, su cabello azul con rojo es muy llamativo y demuestra lo loca que es.
—Hola —La saludo.
—¡Ale!, ¿Que tal todo? —pregunta dandome un pequeño abrazo y sonriendome.
—Bien, como siempre ¿Y tú?
Ella rueda los ojos —Termine con Reiner, es un idiota —su voz detona ira.
—No soy de la que lo dicen pero, te lo dije —me amarro una coleta alta y ella se termina de arreglar, salimos y nos acercamos a la barra donde esta Daniel.
—Lo se, pero es que daba unos polvos geniales —rio ante aquello.
—Hola guapas —Saluda el peli rojo.
—Hola Daniel —Saludamos al unísono
—Espero y tengan mucha energia porque esta noche sera muy movida
Y valla que tenia razon, habia demasiada gente en el lugar, casi no se podia caminar entre la gente y eso seria un gran obstáculo para Matilde y para mi.
—Ale, tu atenderas las mesas VIP esta noche —me dice Daniel —Necesitamos a alguien amable pero con el caracter suficiente para no dejarse intimidar ante nadie.
—Yo puedo con eso —dice indignada mi amiga
—Mati sin ofender —la mira cansado porque siempre se lo repetia —pero eres mas cobarde que un pollo al ver un gavilan.
Aguanto la risa y mi amiga nos saca el dedo y se cruza de brazos.
—¿Hay alguien importante hoy? —pregunto a Daniel.
El asiente —No se con exactitud quien es, pero dicen que es un Ruso muy poderoso.
Abro los ojos como platos al igual que mi amiga —¡Un Ruso! —exclama Matilde.
—Sshhh —Daniel le pone las manos en la boca —Calla que nos oiran.
—Bueno si es asi de importante, mejor me voy a presentarme y decirle que sere su camarera hoy.
—Buena suerte —se despide Daniel —Y por favor, controla tu temperamento.
—Mi temperamento es normal —frunzo el ceño.
Empiezo a subir las escaleras para poder dirigirme a la zona VIP, este lugar es mas tranquilo, apesar de hay varias personas se puede caminar con mayor agilidad.
Termino de subir las escaleras y me detengo justo al lado del guardia de seguridad —Buenas noches Gregori, soy la camarera del ruso hoy, ¿Quien es?.
El me mira y me da una pequeña sonrisa —Hola Alessia, es el que esta en el fondo —volteo a mirar y no puedo verlo, esta rodeado de varios hombres que no dejan verlo bien, hago una mueca —No le digas Ruso, dile Señor Kerzhakov —Asiento en respuesta —Habla inglés, pero si le hablaras en Ruso a lo mejor y se familiariza más.
—Ese es un buen dato, muchas gracias Gregori —paso derecho y me dirijo al lugar que me corresponde, cuando llego me detengo en seco al ver a uno de los hombres, lo reconozco perfectamente es el de esta mañana, no lleva lentes por lo que me deja ver sus ojos cafes ante la oscuridad del lugar, trago seco y sigo caminando rogando en que no me reconozca.
Los hombres se ponen alerta al verme y se paran mas firmes de lo que estan, evitando el paso.
—Buenas noches, soy Alessia y sere la camarera por esta noche del señor Kerzhakov —apenas termino de hablar me maldigo mentalmente por hablar inglés y no Francés o Ruso.
Siempre hablo inglés porque Trina mi mamá de cariño solo hablaba ese idioma asi que me acostumbre, el ruso lo se por mi infancia y el Frances por ser mi lengua natal y pues por vivir aqui varios años.
—Es la primera vez que una Francesa pronuncia bien mi apellido —La voz de un hombre llega a mis oidos, es intimidante, fria, autoritaria. Solo con su voz emana autoridad y hace que se me paren los pelos de punta —Abran paso —los guardias se mueven y me dejan ver al hombre que esta sentado frente a mi.
Tiene a una mujer sentada en su regazo, pero eso no me importa los ojos azules son profundos, su mirada es intensa, su piel blanca y aterciopelada es combinada por su cabello negro, sus labios carnosos y mandibula bien marcada, lleva un traje negro el cual hace emanar autoridad y sensualidad a la vez.
Me mantengo con una mirada neutra al igual que él, no me inmutó por la mujer que tiene a su lado y a él no parece incomodarlo que lo mire.
Su mirada se vuelve mas sombria y hace que pierda la batalla de miradas y observe a otro lugar, al regresar la vista él esta besando a la chica sin dejar de quitar la mirada de mi.
Siento como la sangre empieza a fluir a mil por hora, ¿como se le ocurre a este grosero hacer semejante barbaridad?.
—Pero ¿Qué te pasa grosero? —le digo molesta, el se aleja y se ve como su rostro pasa a ser uno lleno de ira.
—¿Quién te crees que eres para hablarme asi? —se pone de pie dejando a la mujer a un lado con brusquedad y me mira atentamente con su mirada calando mi piel.
—Un ser humano al igual que tu —le digo levantando mi mentón —Te pido mas respeto.
Soy un Dios, no un humano избалованная маленькая девочка (niñita malcriada) -me molesto ante sus palabras —No te debo respeto ni a ti ni a nadie. Asi que comportate.
—Comportate tu, petit garçon arrogant (niñito engreído) —Si quieres respeto de mi parte no lo tendras, pues tu no te lo mereces.
Me doy la media vuelta y me alejo de alli con la sangre vuelta un torbellino, ¿ese imbécil que se creé?. ¿Creía que no le entenderia en Ruso?, pero estaba muy equivocado, ademas se que el entiende mi idioma y era bueno que tuviera un poco de su propia medicina.
Imbécil Ruso.