Prólogo
Algo que siempre he tenido presente es que nuestro corazón no escoge a quién amamos, aunque la parte racional de nosotros nos diga que no es el indicado, aun así, nos aferramos a la idea de que sea lo contrario.
Y eso es lo que me llevó a perderme, debí hacerle caso a mi instinto, a lo mejor no estuviera tan rota de haber sido así.
Él llegó como una luz a mi vida, pero que podría saber yo si tan solo era una adolescente, no pensé en que ese chico que parecía tan bueno terminaría persiguiéndome toda la vida…
O eso pensé hasta que aparecieron ellos.