Jesse Jackson And The Losers

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Summary

Dicen que ser famoso es tenerlo todo, fans, dinero, fama. Ser conocido y tener hermosas casas. Hay una excepción y esa es Jesse Jackson; cantante e integrante de la banda Jesse Jackson And The Losers ⚠️ ADVERTENCIA⚠️ Esta historia es totalmente ficticia y todo es imaginario de mi mente. Aunque está inspirado en varias bandas de la década

Genre
Drama/Humor
Author
Moisés
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1: Mi padre es un hijo de puta

Clay Downson


23 de abril del 199

9



Tomaba una fiesta tranquilamente, cuando siento una presión sobre mi cabeza recostada sobre la mesa. Unas dos manos presionando ligeramente, pero fuerte mi cráneo.


—¡Carajo, Jeycott! ¡Ya te había hablado que dejaras de hacerme lo mismo todos los días! —exclamo.


—Qué tierno, el niño no aguanta —dice Jeycott, bromeando.


—¡Cállate!


Un chico alto, se postra en el centro de nosotros dos. Claramente no hacía falta saber quien era, podía percibirlo ya por su olor eminente a colonia cara. Nuestro querido:


—¡Quítate de enfrente, Jeremy! —vozna Jeycott.


—Jódete —suelta sin ningún problema.


Jeycott solía ser muy molesto a veces, pero según él, su vida es demasiado aburrida y por eso ama hacer drama para llamar la atención de los fracasados de nuestra universidad. Aunque eso era lo que menos lograba, porque, Jeycott puede ser un tipo pensador, aunque es un completo idiota. Pero eso no cambia porque es mi amigo.


—¡Hijo de puta! ¡Me acabas de golpear el hombro! ¿Sabes cómo se le llama a eso? ¡Bullying! ¡Exactamente es lo que estás haciendo! —chista Jeycott.


—Y tú deberías de cerrar tu bocota. —Le da golpecitos en la cabeza.


Algo tierno de Jeycott es que es un enano. Jeremy y yo lo superamos por mucho en altura, por lo que a nuestro lado, cuando hace sus payasadas, parece un niño de 7 años quejándose de que no le compraron su dulce paleta.


—¡Te salvas de que eres alto! Pero por lo menos no tengo que estar agachándome todo el tiempo cuando paso por una puerta.


Para variar con él, tiene toda la puta razón. Jeremy y yo siempre que teníamos que pasar por una puerta o algún lugar más bajo de nuestra estatura, teníamos que encorvarnos para poder pasar sin ningún problema. No era un problema, pero no nos ayudaba a mantener nuestra firmeza. De igual forma, para mí ser alto es como un beneficio.


—Por cierto, ¿ustedes hicieron la tarea que la profesora nos había dejado? —pregunta Jeremy.


—¿Qué tarea? —pregunta Jeycott, confundido.


—La tarea sobre hacer una investigación de los herbívoros, sacar información y nuestras propias suposiciones según el tema —respondo.


—¿Qué? Lo único que entendí fue: qué pereza. ¿Era para hoy? —pregunta Jeycott.


—Sí —afirma Jeremy.


—¡Mierda! ¿Por qué carajo no me dijeron? —vozna Jeycott.


—Era tu responsabilidad, ¿no? —comento.


—¡De igual forma! ¡Me voy a quedar si no entrego eso! —dice, asustado.


Bueno, quién lo diría. Aquí una grata muestra de que Jeycott es un idiota. Recuerdo la vez en la que casi se queda en física por no haber entregado ningún proyecto. Él siempre ha sido así de descuidado, no le interesaba su futuro, pero tampoco quería ser la burla de todos, por esa misma razón hacia los trabajos en último momento.


—Pues ve y hazla —le dice Jeremy.


—¡Ya vuelvo! —Jeycott toma sus cosas y se va corriendo a la biblioteca para poder hacer su tarea.


—¿Apostamos a que lo sacará todo de Google? —pregunto a Jeremy.


—Apuesto 50 dólares a que ni se toma el tiempo de escribir.


Jeremy y yo empezamos a reír. Sabíamos que Jeycott era tan vago que ni se atrevería a tomarse el tiempo de escribir lo suficiente para sacar bien el trabajo, lo único que le interesaba era entregarlo para no sentirse irresponsable, aunque lo era. De igual forma, eso lo impulsaba a por lo menos hacer algo activo en su día.


Las clases dan inicio gracias a que el profesor llegó, y nos sentamos, observando directamente al profesor, pero Jeremy y yo éramos tan ignorantes que decidimos seguir hablando por chat mientras el profesor explicaba cosas que tenían que ver con física mate. Detesto la física mate, para mí es una porquería de materia a comparación con la mayoría, pero matemáticas le lleva 2 puntos. No sé ni cómo me las arreglé. Quizá con la ayuda de Jeremy, porque él era el más aplicado de nosotros dos, era más atento, por más que no pusiera atención, parecía aprender más. Era un maestro sabelotodo. Pero también supongo que sólo fue suerte, ya que una de mis características es que la buena suerte siempre me acompaña a donde vaya, si me meto en líos, siempre me salgo con la mía. Así que cualquier cosa, ya sea, traficando cualquier cosa ilegal, siempre termino con suerte si sale mal.


Algo que siempre solía hacer era observar la ventana. No sé qué carajos tenía esa ventana que hacía que la mirase tanto. Era como si fuera una hermosa chica, con enormes senos y unas caderas que matan. ¡No me malpiensen! ¡Suelo pensar esas cosas, pero no significa que sea un pervertido! Al contrario, lo pervertido me resulta incómodo y a la vez degenerado. Digo, ¿quién piensa cosas morbosas de una chica ajena sin su consentimiento? Peor si se trata de una chica que no ha cumplido la mayoría de edad. Se podría decir que soy una persona medio reservada.


—¡Finalizamos la clase, chicos! Recuerden traer una cartulina, tijeras,  hojas de colores y silicona caliente. ¡Qué tengan un lindo día! —dice el profesor con todo entusiasmo.


Por fin, ya había finalizado. Sentí que me iba a desaparecer de tanto dolor de cabeza. Bueno, no es mi culpa que las matemáticas sean una mierda. Todo mundo sabe que lo son y no me pueden retractar la palabra.


No encuentro a Jeycott, parece que se metió al culo del mundo, porque ni una señal de vida de parte de él. Jeremy está con su celular, quizá avisándole a su madre que ya está de regreso a casa, algo que siempre solía hacer, porque su madre era una maldita controladora y aunque él no lo acepte, también manipuladora.


—Al parecer, Jeycott se fue —comento.


Jeremy sin apartar la mirada del celular, responde:


—No me sorprende, siendo Jeycott, ¿qué se puede esperar?


—¿No lo iremos a buscar? —le pregunto.


—Déjalo que viva. Al rato él va a buscarnos.


—Bueno. Tienes razón. —Asiento con la cabeza.


Jeremy y yo nos vamos caminando por la larga carretera en la que siempre no solíamos venir, siempre viendo al frente y Jeremy con el celular. Jeremy parecía ser un tipo aplicado, pero su peor dependencia era el celular. La vez pasada que se le rompió el Iphone, empezó literalmente a llorar y se puso violento. Era raro, cómo un celular puede llegar a cambiar el estado de una persona. Quizá los adultos tengan razón y los teléfonos sean una de las peores autodestrucciones para uno, pero, como éramos personas no estables, pues nos importaba una mierda.


Seguimos caminando hasta que nuestros caminos se separaron, Jeremy agarraba la izquierda porque allí es donde quedaba su casa y yo giraba a la derecha. Jeycott, que por ahora no está, siempre tomaba mi rumbo para hablar de cualquier cosa estúpida, ya sea política, religión u otro tipo de tema de conversación. Algo que destacaba de nuestra amistad es que nos encanta criticar, pero no criticar del modo en que lo hacemos por gusto, sino con argumentos válidos. Además, le tenemos respeto a lo que sea religión y eso, pero hay cosas que sí deberían de hablarse. Pues sí, pero como Jeycott se fue antes, tuve que tomar el camino solo a casa. Típico de él.


Al llegar a casa, lo único que hago es sentarme en el sillón mientras como unas botanas. Estoy muy cansado, así que me lo merezco. Bueno, tengo que aprovechar que la casa está sola y tranquila, porque quizá ya no lo esté. Cojo el celular de mi bolsillo y empiezo a chatear con Jeycott, el cagón me debe ahora un chocolate por haberme abandonado cuando sabía que iba a caminar solo de regreso a mi casa.


Yo:

¡Hey! ¿Por qué te fuiste antes?


Espero su mensaje con un poco de resentimiento, pero después me pongo a ver videos de Youtube, eso siempre hacía cada vez que llegaba a mi casa, podía ver videos. Era algo que me distraía del mundo real, porque, sinceramente, prefiero una vida falsa y arreglada que una mediocre. Lo que más veo en Youtube son bandas de Rock And Roll, tienen un gran ritmo y ese ritmo te obligaba a mover cualquier parte del cuerpo aunque no quisieras, hasta la cabeza. Tenía un ritmo tan icónico que era difícil no seguirle el paso. Hablando de bandas de Rock, Jeremy, Jeycott y yo, estamos planeando hacer una, pero tenemos que calcular bien si esto funcionará. Además, creo que hoy tendremos un ensayo en casa de Jeremy, ya que sus papás salen siempre de viaje por sus trabajos; son negociadores muy importantes aquí en Londres, por lo que su casa está libre para poder practicar.


Mi celular timbra y llega un mensaje.


Chupa penes:

¿Qué pasó? Tuve una urgencia y tuve que irme.


Yo:

Otros putos inventos tuyos, pero bien.


Chupa penes:

¡No es un puto invento!


Yo:

Lo que digas. Al final, ¿tendremos ensayo de la banda?


Chupa penes:

No sé. Deberíamos preguntarle a Jeremy, es él que nos prestó su casa como un lugar de práctica.


Yo:

Pregúntale tú.


Chupa penes:

¿Por qué yo? ¡Tú puedes!


Yo:

Me da pereza.


Chupa penes:

Pues jódete, porque yo no lo haré.


Yo:

Qué gran chupa penes que eres. ¡Bien, lo haré yo!


Salgo del chat y Jeycott me pone un mensaje, riéndose. Maldito, en cualquier momento me las pagará. Entro tranquilamente al chat de Jeremy, y envío el mensaje.


Yo:

Hola, bro. ¿Hoy sí ensayaremos?


Espero un rato, porque conociendo a Jeremy, no se la pasa con el celular en casa, es más de hacer cosas en su hogar que cualquier otra cosa. No sé cómo puede no aburrirle hacer oficio, yo agarro la puta escoba y ya estoy literalmente durmiendo en el suelo. Quizá él tiene más empeño y disciplina que yo. Quizá eso lo hace ser bueno con todo. Le tenía envidia por eso, pero de la buena, porque yo quisiera tener ese tipo de disciplina, pero como todo me importa un carajo, no hay forma. Voy a la cocina y agarro un refresco de limón que mi madre hizo, y me sirvo un poco. Ella como siempre dejándolo como a mí me gusta, por eso la amo. Regreso a la sala, ya con un mensaje de Jeremy. Tomo el celular y entro al chat.


Jery:

¿Ya le preguntaste a Jeycott si irá?


Yo:

Sí. Él irá.


Jery:

Entonces sí tendremos. Podría ser como a las 5:30pm.


Yo:

¡Perfecto! Ahí estaremos.


Jery:

👍


Después de confirmar que sí tendremos, entro al chat de Jeycott.


Chupa penes:

JAJAJA.


Yo:

Ya le dije, y dijo que sí habrá.


Chupa penes:

¿Ves? No cuesta nada preguntar


Yo:

Jaja, qué chistoso. Me estoy cagando de la risa.


Chupa penes:

Lo sé. Mis chistes son profundos y graciosos, claro.


Yo:

Claro, por supuesto. En fin, tienes que estar listo antes de las 5:30pm para irnos juntos.


Chupa penes:

¡Entendido, capitán!


Yo:

Ya, deja de jugar, cabrón.


Chupa penes:

Bien, bien, me calmo 🙄


Dejo el celular y me siento un rato. Son las 3:45pm, aún falta mucho para el ensayo. Lo malo es que no sé qué hacer. Las únicas son dormir y ver videos, pero las dos me aburren. Y si hago... ¡No! ¡Yo no hago oficio! Mierda... Cojo mis audífonos y empiezo a ver porno. Esto era una adicción para mí, no podía dejar de verlo. Ver a dos personas coger y a la vez emitir sus gemidos dentro de una habitación, era una sensación única escucharlo. Me bajo el ciper del pantalón y me empiezo a masturbar. Hasta que suena un portazo y escucho una pelea abajo.


—¡Te dije que dejaras de avergonzarme, puta zorra! —Escucho un golpe.


Eso me impulsa y me hace bajar rápidamente. Cuando vuelvo a ver, es mi padre con la mano levantada y a mi madre tirada en el suelo, volviéndolo a ver en shock.


—¡¿Por qué putas le levantas la mano a mi mamá?! —grito, volviendo a verlo, enojado.


—¡No es de tu incumbencia! ¡No te metas! —vozna.


—¡Claro que lo es! ¡No tienes una mierda de derecho a pegarle! ¡No eres nadie! —levanto la voz.


Él levanta la mano y me intenta pegar, pero yo me aparto. Agarro su mano y le golpeo la nariz. Pulso con mis dos manos su cuello, pegándolo a la pared. Apreto con mucha fuerza hasta que se quede sin aire, pero mi mamá me agarra por detrás y me mueve.


—¡Clay, por favor no hagas esto! ¡No es lo correcto! —Ella empieza a llorar.


No había cosa más dolorosa que ver a mi madre llorar.


—¡Él se lo merece, mamá! ¡Este hijo de puta se lo merece! —No me había fijado en que algunas lágrimas habían salido de mis ojos.


Mi padre como siempre, después de estas peleas, se iba a embriagar con sus prostitutas.


—¡No, Clay! ¡Matar a tu padre no está bien! —dice mi madre, con la garganta quebrada.


—¡Mamá, tarde o temprano él lo hará contigo! ¡Te matará si sigue así! ¡Yo no quiero que vivas una miseria con ese imbécil, mamá! —Mis lágrimas ya son evidentes en mis ojos. Puedo sentir la presión ligera en el cuello que hace que a mis palabras le falten aliento.


—¡No, Clay! ¡No me estás entendiendo! ¡Estoy destinada a estar con él! ¡No puedo dejarlo!


—¿Pero qué dices, mamá? ¿Estás viendo lo tonta que suenas? ¿Cómo vas a permitir que un tipo como él abuse de ti de esa forma? —pregunto con todo mi esfuerzo, ya que a mi garganta le falta aire.


—¡Yo amo a tu padre, Clay! —Ella empieza a llorar de nuevo—. ¡No sabes lo difícil que es para mí! ¡No puedo dejar de amarlo!


—¡Pero mamá! ¿Cómo amas a alguien que te maltrata tanto? ¡Eso está mal, mamá!


—¡Clay, no lo entenderías! ¡No te has enamorado! —Se secan las lágrimas.


—¡Pues, créeme, si alguien me llegara a maltratar así, no le daría oportunidades! —Dejo la conversación, enojado por lo tonta que es mi mamá.


Puedo escuchar sus súplicas para que vuelva, pero yo las ignoro de lo tan enojado que estoy con ella por permitir que estas cosas pasen. Abro la puerta y salgo afuera. Creo que iré a casa de Jeremy más temprano, pero tendré que avisarle a Jeycott.


Yo: Jeycott.


Chupa penes: ¿Qué pasó?


Qué rápido contestó.


Yo: Iré a casa de Jeremy más temprano. Era para que lo supieras y no tuvieras que pasar por mí.


Chupa penes: Esta bien... Pero, ¿algo sucedió que decidiste irte más temprano?


Yo: No, tranquilo. Solo que tenía mucha pereza y quería irme ya.


Chupa penes: Entiendo. Bien, gracias por avisarme


Yo: No es nada.


Dejo el celular y empiezo a caminar a la casa de Jeremy. Estos problemas con mi papá han ocurrido desde mi niñez. No hubo un momento en el que no le pegara a mi madre. Siempre que estuve en casa, siempre escuchaba a ese hombre, gritándole a mi mamá y diciéndolo cosas horribles. Una vez la empujó por la cocina y se golpeó la cabeza. Otra vez la empujó por las escaleras porque estaba furioso. También, a mis 6 años, fui testigo de que una vez ese hombre quería abusar de mi madre. Recuerdo que se había abalanzado encima de ella, tratando de quitarle la ropa.


Recuerdo


—¡Suéltame! ¡Por favor! —Mi madre empezó a llorar.


—¡Quédate quieta, mujer!


Él la voltea y empieza a quitarle sus calzones, pero mi madre agarra una lámpara de vidrio y la destroza entre la cabeza de mi padre.


—¿Mamá? —Empiezo a llorar sin parar, con miedo.


Fin del recuerdo


En ese momento, mi madre me había dejado con mi tía y regresó a casa. Cuando volví, estaba toda moreteada y su ojo totalmente hinchado y morado. Tenía tanto coraje que empecé a tratar de defenderme, porque no solamente golpeaba a mi mamá, sino que a mí también. Empecé a ir a clases de boxeo, 5 días por semana. Practiqué duro para poder defender a mi madre de él. Pero, después de tanto, mi mamá no lo permitió, no sé el porqué nunca me permitía darle su merecido a ese imbécil. Era totalmente estúpido el hecho de que no me lo permitiera. Creo que mi vida se cuenta sola, ¿no? Maltratos, intentos de violación. Qué mierda tuve que vivir, ¿no?


Estoy enfrente de la casa de Jeremy. Bueno, ahora lo único que quiero es concentrarme en la banda, no quiero sobrepensar esto de nuevo.