Awakening

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Summary

Relato breve. Cuando despiertas al lado de tu persona favorita, el día solo puede empezar bien.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El sol se cuela por las rendijas de la persiana y me despierta lentamente, me giro en la cama y me encuentro con el rostro mas bello que he visto jamás semi oculto por una larga melena negra que contrasta con mis rizos pelirrojos. Con efímeros besos acaricio su rostro mientras ella lentamente despierta. Unas preciosas pupilas verdes me miran a través de unas espesas pestañas y sonríe con esa dulzura que solo ella tiene. Deslizo mis manos con deseo por las curvas del cuerpo que tanto anhelo y recorro cada hueco acariciando cada centímetro de piel con pasión.

Me apoyo sobre un codo y admiro cómo mi chica se estira y me sonríe nuevamente con una picardía que me eriza la piel, sus ojos brillantes me observan ansiosos y en ese mismo instante sé que me espera una mañana inmejorable.

Sin apartar ni un segundo su mirada de la mía se incorpora, se quita la camiseta con la que duerme y vuelve a tumbarse lentamente, levanta una ceja y esboza una sonrisa de medio lado que lo dice todo, no hace falta ni una sola palabra. Le devuelvo la sonrisa y en ese mismo instante me coloco encima y la beso con ternura. La ternura rápidamente se transforma en calor, anticipación, deseo... Nuestros pechos se rozan, provocándonos escalofríos de placer a ambas. Con carnosos labios y lengua ansiosa exploro su cuerpo expectante y me pierdo en el único monte que adoro explorar. En medio de una guerra de caricias y besos nos entregamos a la cálida y húmeda pasión hasta saciar nuestro deseo.

Completamente despiertas y exhaustas acabamos tumbadas una frente a otra, mirándonos con cariño, mientras nuestras respiraciones recuperan su ritmo normal. Ella pasea las manos por mi brazo con tiernas caricias y una vez más me hace sentir tan afortunada, tan amada. Todavía me cuesta creer la inmensa suerte que tuve aquel día en el metro cuando choqué con ella al salir del vagón. Aquel día nuestras miradas conectaron, nuestras almas se enlazaron en ese mismo instante y supe inmediatamente que era la persona que siempre había esperado. La persona que realmente me entendería, el hilo rojo que me acompañaría en cada paso del camino, la mujer que cada mañana me hace estremecer con sus caricias.

Cada amanecer nuestras miradas vuelven a conectar, nuestras almas se hablan y sobran las palabras.