Prólogo: nuestro reino inicia con la luna.
Mientras el primer copo de nieve caía, susurraba secretos de un cuento invernal esperando desplegarse.
En nuestro reino existe una tradición que han seguido mis antepasados (quienes se establecieron en el valle hace cientos de años y formaron lo que hoy conocemos como imperio Altalune) hasta los actuales gobernantes de la creciente tierra Altalune. Lo llamamos El baile de la Luna Roja.
Quizá su nombre pueda sonar encantador e intrigante (ciertamente lo es) pero en mis condiciones, no representa una celebración ansiada y en la que piense todos los días. Por el contrario, trató de no pensar que un día (más cerca de lo que me gustaría) seré entregado como ofrenda a la luna, esta me bañara en una misteriosa luz sangrienta; entonces un sin fin de bendiciones y buena suerte caerá sobre mi reino. Si no muero antes de eso, claro.
El primer príncipe en recibir esta bendición, no solo tuvo un reinado tranquilo e inmutable; se dice que incluso sus peores enemigos se rindieron a sus pies antes de tener una batalla (hay una fecha especial para conmemorar dicho acontecimiento) y la luna lo llenó de tesoros que permanecen hasta el día de hoy en el museo de la luna llena. La historia del primer príncipe está tallada en uno de los muros del palacio y su rostro pintado en algunos otros. También hay otro príncipe del que muchos prefieren no hablar, del cual su corona fue quitada de la exposición en el salón de los reyes. Un príncipe del que lo único que se sabe es la tragedia en el Baile de la Luna Roja; cuando todo se desbordó para él y la calamidad cayó sobre todo el reino.
En esos años nació el reino de Amarkeeri, la flama eterna. Que pronto se convertiría en una amenaza para los pobladores de Altalune. Esa guerra y la sangre que se derramó en ella, cayeron sobre la cabeza del rey y su historia trágica terminó en suicidio. El reino no pudo volver a la gloria que una vez tuvo. Pero ya han pasado cien años de eso. El día en que la luz sangrienta se derrame sobre mi cabeza, también será el día en que me convierta en rey. Y limpiar el nombre de Altalune se convertirá en mi primer objetivo como rey. Si no muero antes de eso, claro.