DISTINTOS (Descendientes del sol)

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Summary

"Que mi odio y rencor no corrompan tu corazón." ▸En un mundo donde el 60% de personas se considera normales, el 40% piensa lo contrario. Existen humanos poderosos que viven escondidos entre nosotros. Pero, ¿Qué pasará cuando el 40% se rebele? Tal vez la humanidad no esta lista para saber que hay seres superiores a ellos, o ¿Puede que si estén listos?◂ -Prohibida su replica. -Historia propia sujeta a derechos de autor.

Status
Ongoing
Chapters
24
Rating
n/a
Age Rating
16+

CAPÍTULO 1| ☀️

El aire en mi ventana entraba frío por las rendijas, el viento sonaba fuerte fuera de casa, movía el polvo levantándolo en ocasiones en pequeños tornados ascendentes.

—¿Sabes qué día es hoy? — Mamá habló con tono firme y seguro atrás de mí, mientras movía suavemente las llaves de la camioneta que ella conducía —Debemos irnos, siempre tenemos que estar 3 horas antes del vuelo, ¿Sabes dónde se metió tu padre? No lo encuentro por ningún lugar— Ella se movió por el lugar buscándolo por las habitaciones que dejaban ver a simple vista su interior.

—Lo vi despidiéndose de la casa.... nuevamente —Era verdad, papá es el que mas sufría al saber que debíamos irnos— ¿Mis hermanas están en la camioneta?— Dije mientras me levantaba del suelo en el que me había sentado desde la mañana.

—Si, quiero que te apresures a ir allí, yo buscaré a tu padre, por favor ve que tus hermanas no se peleen.

Mamá lucia hermosa con sus jeans ajustado y camisa holgada, su cabello corto lacio con tenues mechones rubios relucían bajo el sol de la mañana.

Teníamos que ir a nuestro nuevo hogar, pero creo que papá exageraba un poco con la despedida, después de todo el viajaría constantemente de regreso aquí para revisar que todo el viñedo que era el trabajo que le costó años y años sacar adelante, vaya bien y sin inconvenientes, aun recuerdo como peleaba con mi madre sobre que “no confiaba en los cuidadores”... aunque después de todo ese viñedo fue el que nos daba la oportunidad de ir a vivir en los Estados Unidos de América o eso me decían mis padres.

Camine a paso ligero hacia la camioneta. Vi con algo de tristeza las maletas que cargaba la cajuela, pero todo se me olvidó cuando la ventana de la parte trasera bajo.

—Me muero del calor ¡¿Porque no se apresuran?! —Habló mi hermana menor mientras sacaba un brazo de la ventana, llevaba gafas de sol que cubrían gran parte de su rostro.

—Mamá fue por papá, él no aparece.

—Ah... pero si volverá en un mes—Menciono cruzándose de brazos y hundiéndose en el asiento.— yo solo quiero llegar a la nueva casa y dormir toda la semana, hacer maletas me agoto demasiado —Ella tamborileo un dedo, del suelo creció una chispa que rápidamente se volvió un pequeño torbellino de fuego que consumió por completo las hojas secas que estaban en él.

—¿Podrías detenerte? El calor ya es suficientemente fuerte por sí solo, como para que lo ayudes a crecer a través de las hojas— Ella rechisto y se acomodo sus gafas de sol, se movió en el asiento y fingió dormir.

Mi primera hermana una chica de piel canela clara y cabello de un tono miel corto hasta los hombros, de contextura delgada y pequeña, la del medio por así decir, con 19 años encima y un carácter muy muy especial, por no decir altanera en ocasiones.

Me di la vuelta y vi a la última y más consentida de la familia mi segunda hermana, una niña de tez blanca, de cabello castaño oscuro, ondulado y largo hasta su espalda baja. Ella tenía 15 años, la emoción del viaje la había mantenido despierta toda la noche y apenas subió a la camioneta se quedó completamente dormida.

De pronto una ráfaga de viento me empujó contra el carro fue tan fuerte que mi cabeza golpeo con la puerta y alertó a las mujeres dentro del vehículo, las cuales saltaron sobre sus asientos algo asustadas.

—¡Vámonos! Estamos con el tiempo al límite. — Mamá me había empujado con su don contra la puerta del vehículo. Abrí y subí junto a mis hermanas, ella subió al lado del copiloto y mi padre manejaría.

Veía durante el viaje, los caminos estrechos y el tráfico de ida, sin duda lo extrañaría, las salidas en familia a lugares tranquilos en montañas o simplemente dar una vuelta en vehículo.

Los rizos de papá resaltaban sobre su asiento. Conversaba con mamá sobre el trabajo y lo que debían hacer primero al llegar, nuestro destino era algún lugar en Florida, solo sabia que ya habíamos estado antes ahí, conocimos al simpático ratón famoso de Disney, sonreí al recordarlo... fue una gran experiencia que nunca olvidaré, ir por vacaciones ya se hacía costumbre pero que te digan que vas a vivir ahí y dejarás toda tu infancia y en mi caso también adolescencia atrás, no era para nada algo que me alegrara.

Bajamos las maletas y el joven conductor que trabajaba con mis padres, que había llegado antes ya al aeropuerto llevaría el vehículo de regreso, cada cual tomó sus cosas y corrimos para no llegar retrasados alcheck inque nos correspondía.

Mamá repartía apurada los pasaportes a cada uno, nos registramos y se llevaron las maletas en aquella máquina que las movía hacia quien sabe que parte del aeropuerto. Las personas se preguntarán cómo una familia latina puede, así como así, viajar y mudarse a un lugar como lo es Estados Unidos, sin tanto papeleo, sin tanto problema... bueno es que no somos una familia normal.

Somos parte de un reducido grupo de personas en el mundo; llamados ”Prodigiums“, en pocas palabras lo que nos hace diferentes son que nuestros sistemas internos y capacidades están más desarrollados que el resto del mundo, obteniendo fuerzas extra naturales que nos hacen diferentes al resto, algo como superpoderes, pero no somos súper héroes, eso decía la ciencia de nosotros pero yo creía que era una definición no tan complicada una definición algo inventada...

Los grandes gobiernos mundiales nos mantienen escondidos, “controlados”, a su visión somos peligrosos, algunos hemos aceptado vivir bajo la protección del gobierno, el gobierno controla el consejo, el consejo nos controla... todo es muy raro pero la verdad no me interesa mucho, aun que existen personas como nosotros que no quieren formar parte de la comunidad, criminales extremadamente peligrosos, mafiosos, gente mala que se aprovecha de su don para hacer el mal en este mundo. Por eso nos mantienen escondidos del ojo público, la gente no sabe de nosotros, dicen que de esta manera no seremos excluidos o temidos por los demás, pero siempre existirá una sospecha sobre todo cuando las personas malas hacen un mal uso de su don.

A veces he imaginado el mundo de forma contraria... Los humanos normales escondiéndose de nosotros, o conviviendo todos juntos, no lo sé en realidad... solo imaginaba algo diferente.

Yo sabia que los Prodigiums nacieron en algún lugar de Europa o cerca de ahí, un grupo de gente que manifestó dones sobrenaturales, confundidos con semidioses en un lugar y anticristos en otro, algunos venerados y otros brutalmente sacrificados o simplemente asesinados, desde la antigüedad hemos vivido escondiéndonos, sin duda agradezco haber nacido en este tiempo, no hubiera soportado ser quemada en un árbol por haber manifestado algún don; aun que se sabe que actualmente en la mayoría de casos los dones manifestados por lo jovenes son poco fuertes permitiendo a su usuario vivir sin miedo de ser descubierto por alguien normal.

—Oye ¿Qué tanto piensas? — Mi hermana se había sentado a mi lado mientras esperábamos embarcar, me retire los audífonos y los guarde en mi bolsillo.

—Entraré a esa secundaria apenas lleguemos, no se porque no me validan mi graduación... Mamá dijo que me faltaba un año o algo así, para homologar y poder entrar a la universidad. — Solté un largo suspiro— Solo estoy nerviosa — No mentía, solo de pensarlo mi corazón latía con fuerza, el inglés no se me daba muy bien al hablarlo con personas nativas y tenía miedo de ser excluida por mi lugar de nacimiento.

—Pienso que te irá bien, a mis ojos eres genial, y además eres la mayor, no debes estar nerviosa, nos pones nerviosas...

Si, soy la mayor, pero trágicamente no lo he demostrado, ¿Por qué?, pues porque nunca manifesté mi don, de hecho mi hermana Kassandra lo manifestó cuando apenas tenía 9 años, recuerdo como incinero las cortinas de su habitación, aún puedo ver a mamá controlando las llamas con un extintor, Priya la menor lo manifestó recientemente con los vientos fuertes de la zona nos sorprendió cuando los detuvo en seco antes de que chocaran contra nosotros, la fuerte ráfaga simplemente se congeló, Desire mi mamá estaba alegre con ella ya que manifestó su mismo poder, mi papá llamado Izan, por su parte, tiene un poderoso don, diré todo con esto; cuando pelea con mamá se cubre de sus ráfagas de aire elevando las cosas para que golpee eso antes que a el.

Se han visto algunos Prodigium que tienen dones iguales, ya sea por que heredan algo de sus progenitores o nacen variantes de los dones centrales estos dones se debe a nuestros ancestros los primeros en toda la comunidad, mi abuela solía contar historias de Orbiana una de las primeras que manifestó dones en el mundo, la luz... mi abuela decía que era un don proveniente del sol, un regalo para la humanidad, Orbiana era buena, se volvió una líder aprendió a controlar su poder y protegió a los suyos, Orbiana era un ejemplo y por eso mi abuela siempre la admiro tanto como ha una diosa por que según ella es nuestro primer ancestro en el linaje familiar, pero si, Orbiana pudo haber sido una diosa piadosa... no creo saber si eso era verdad, pero me gustaba creerlo.

Se dice que Orbiana le compartió su poder a los mas necesitados, a personas que no podrían con su vida o aquellos que le pidiesen aquel favor, de ahí se expandió aquel ADN extraño, aun que existieron personas que la amaban tambien hubieron quienes le temían y odiaban, rechazando completamente aquel acto de magia demoniaca, oscura o cualquier cualidad que volviera los dones algo malo... Cuando el tiempo paso se supo que existieron Prodigiums que se enamoraron de personas normales, ellos tienen un 50% de probabilidad de tener un hijo con dones, y así este gen se regó por todo el mundo, es extraño, que de una pareja de nórmales tan solo uno solo de ellos que tenga ancestros Prodigium, ya tienen la posibilidad de tener un hijo con dones.

Y yo, bueno, yo no manifiesto nada, mi abuela dice que debe ser un bloqueo, pero ya no he pretendido buscarlo, cuando era niña me sentía mal, lloraba, pataleaba, pero eso no cambiaba absolutamente nada en mí. Cuando fui creciendo me dejó de importar, de todas formas debíamos estar escondidos y no usarlos, esa es la condición del gobierno, usar las habilidades en casos extremadamente importantes como ayudarlos. Nada más. Siempre me pareció extraño este hecho, el de andarnos ocultando, ¿Por qué no gritarle al mundo que no todos son iguales?, de todas formas si hubiera una guerra, seriamos los ganadores y digo seríamos, porque a pesar de que no he manifestado nada se me sigue considerando prodigium por mi linaje puro soy como un caso sumamente extraño o eso me dijeron aquellos médicos o científicos que me estudiaron de bebé.

—Lo se... pero ¿Qué respeto puede dar un falso prodigium?— Mencione cruzándome de brazos y viendo al techo.

—No eres un falso Prodigium, solo... no manifiestas tu don aún, ¡pronto lo harás! —Sonrió al terminar la frase buscando tranquilizarme con su mirada.

—Si tú lo dices.

—Julia — Mi mamá me llamo desde la fila para abordar — Trae a tus hermanas.

Obedecí al llamado y caminamos hasta ella, papá estaba a su lado, pronto todo esto de la mudanza se hará realidad... Después de un largo viaje, con una escala en Houston, llegamos a nuestro destino, bajamos nuestras cosas y a la salida del aeropuerto un hombre de atuendo negro y gafas del mismo color nos esperaba, mi madre asumió una pose protectora frente a nosotros y asintió levemente con la cabeza al ver aquel hombre, el no se inmuto solo se retiro sus gafas dejando a la vista unos hermosos ojos heterocromáticos entre cafés claro y un verde oscuro.

—Bienvenida familia Loor acaban de llegar a su nuevo hogar.