1| Por nosotros
Han pasado 3 días desde la pelea con Haruka donde Yun quedó inconsciente. Aun no ha despertado pero por lo que se, parece estar estable.
Según lo que dijo Takemichi, Hina y Emma la cuidan en las mañanas y por las tardes llega Hanma a quedarse con ella por el resto de la noche.
Dijeron que espera un hijo de Hanma y aunque ella se encuentre inconsciente el bebé parece estar bien. Enterarme de aquello se sintió como una patada en el estomago pues, todos parecen más emocionados por el bebé que por si Yun despierta o no y eso realmente me ofende.
Apenas eran las 5 de la mañana pero yo ya me encontraba despierto y al pendiente del celular.
No puedo creer que se olvidó de nuestro hijo tan rápido como para dejarse embarazar por alguien como Hanma.
-Dijiste que me amabas y que nunca me dejarías, entonces ¿Que pasó con todo eso?...-
Alegué en voz alta mientras me recargaba en la pequeña terraza.
Estuvo lloviendo toda la noche así que ahora las plantas de afuera permanecen secas por el frió, murieron a principios del invierno y verlas solo me hace pensar que algo malo le pasará a Yun.
-Tengo un plan Candy pero para eso necesito buscarte otro hogar-
Dije al sentir que mi gatita se recargaba contra mi pierna
-En un rato mas vendrá Yuzuha por ti así que pórtate bien.
Le dije a Yuzuha que me iría de viaje un tiempo y que necesitaba buscarlo un nuevo lugar a Candy; ella se ofreció a quedársela ya que su nuevo novio es amante de los gatos así le dije que podía quedársela.
Candy me miró con sus brillantes ojos ambar para luego maullarme con lastima. Casi creería que ella sabe lo que estoy a punto de hacer.
▪︎▪︎▪︎
Salí de mis pensamientos cuando escuché el timbre así que me apresuré en abrir la puerta para encontrarme con Yuzuha quien venía acompañada por Hakkai. Ambos con grandes abrigos y una bolsa para gatos.
-Buenos días Mitsuya ¿Te despertamos?-
Preguntó Yuzuha pasando sin pena alguna.
-Que va, ya tenía rato despierto planeo salir en un rato mas, solo los estaba esperando.
-¿De verdad? ¿A donde vas?
-Tengo unas vueltas que hacer para la empresa-
Mentí.
-¿Iras al centro?-
Cuestiono Hakkai
-Podemos llevarte, vamos para allá.
-Claro, gracias.
-¿Entonces nos adelantamos y nos alcanzas en el auto?
-Si adelantense, no tardo en alcanzarlos.
Yuzuha tomó a Candy en brazos y la metió a la mochila. La felina ya estaba acostumbrada a verla por aquí así que ir con ellos no era algo que la molestara.
Los chicos se despidieron y bajaron hablando de todo un poco mientras que yo me detuve a cerrar la puerta del balcón y la ventana de la cocina.
Tomé un abrigo negro y saqué la carta que había escrito la noche anterior.
Sobre la mesita de noche se encontraba aquel libro negro que me regalo Yuna. Lo he leído tantas veces que incluso puedo recordar todos los poemas a la perfección.
Mi favorito es uno que me recuerda al día en que nos conocimos.
1,000 Razones por las que Te Amo.
°50.
Si te permito estar en mi vida y en cada uno de mis días es por que te amo; por que eres parte de mi, de mis miedos, de mi locura y de mis sueños.
Si permito que entres a mi corazón y que seas el único dueño de mis besos, es para que te quedes, para que me elijas y aprendas a valorar todo el amor que tengo para darte.
Aquel poema se encuentra en la página 45, lo se muy bien, ya lo he memorizado; así que sin tardar demasiado abro el libro en dicha página y pongo la carta para luego cerrarlo.
Sonrió ante la idea que si mi plan sale a la perfección no tendré que ver aquella carta nunca más. Miro a los alrededores y respiro profundo para luego salir y cerrar la puerta sin candado detrás de mi.
Caminé firme y alcancé a los chicos en el auto. Hablaban sobre una pasarela en América aunque la conversación se fue rápidamente hacia como se imaginaban al bebé de Hanma.
Yo por otro lado solo me limité a mirar mi teléfono en silencio analizando la ecografia que Yun me dio el otro día.
"Es un niño" se leía en uno de los lados junto a una figura que asimilaba a un gajo de naranja. Aquel día le tomé una foto con mi celular para no gastar la ecografia llevándola a todas partes.
-¡Taka chan! ¿Escuchaste lo que dije?-
Alegaba Hakkai moviendo su mano frente a mi en un intento de llamar mi atención por lo que bloquee mi celular y lo miré con una sonrisa nerviosa.
-Je, perdón estaba viendo algunos diseños que encargaron.. ¿Que pasa?
-Ya llegamos hombre de negocios- Contestó Yuzuha bromeando.
Confundido me giré para ver por la ventana notando que en efecto estábamos a unas calles del hospital.
- Nisiquiera me fijé-
Sonreí
-Gracias chicos, los veré luego.
-No hay de que pero Mitsuya-
Llamó Yuzuha a lo que me acerqué a la ventana
-No trabajes tanto. Intenta disfrutar más la vida.
Si supieras..
-Jajaja, claro lamento preocuparlos.
-¡Nos vemos el viernes Taka chan!- Gritó Hakkai con una enorme sonrisa mientras agitaba su mano a modo de despedida.
-Hasta entonces-
Contesté imitandolo.
Caminé un poco en línea recta hasta que los perdí de vista; entonces empecé a caminar en dirección al hospital.
El reloj marcaba 7:40 am a lo que según mis cuentas iba bien para que Emma hubiera relevado a Hanma así que tenía suficiente tiempo.
Tuve un poco de problemas para pasar por recepción pero luego de algunos intentos finalmente me dejaron pasar pues; les dije que ese día me tocaba cuidar de Yun.
Les di la descripción de Hanma y les dije que me pidió reemplazarlo.
La enferma inconforme con esto me dejó entrar a hablar con Emma para "arreglar" todo así que me apuré pues me dio 20 minutos antes de que llamara a seguridad.
Al llegar arriba me encontré con que Emma tenía dificultades para dormir a Sayuri quien se veía bastante inquieta y seguramente con bastante sueño.
-Emma chan.. ¿Todo bien?-
Pregunté mientras entraba con cuidado a la habitación.
-Mitsuya kun, ¿Que haces aquí?-
Cuestionó al verme
-Mi jefa se fracturó la pierna anoche y la mandaron aquí. Dijo que me enteraría unos papeles así que eme aquí-
Mentí
-Bueno pues supongo que es mi día de suerte. ¿Podrias hacerme el favor de cuidar a Yun un momento? Necesito llamar a Manjiro para decirle que olvidé la pañalera.
-Claro pero.. ¿por que no le llamas desde aquí?-
Intente disimular.
-Dejé el celular en la pañalera-
Sonrió apenada
-Le llamaré desde la recepción. Entonces...
-Adelante yo me encargo-
Sonreí
-Mi jefa no irá a ningún lado.
Emma puso una pequeña sonrisa nerviosa y luego se apresuró a bajar gritando que no tardaría.
Me asomé al pasillo para verificar que Emma se había ido y luego tomé asiento sobre una silla gris al lado de la camilla.
Vendajes rodeaban la cabeza de Yun al mismo tiempo que su muñeca izquierda pues en uno de los golpes se la facturaron.
-Hola cielo-
Dije en voz baja
-Ya estoy aquí así que puedes dejar de sufrir.
Aunque estaba dormida Yuna hacía bastantes gestos de dolor como si no parara de tener pesadillas.
-¿Te duele mucho?-
Pregunté acomodándole el cabello. Lo tenía suelto y con algunas manchas de sangre seca por lo que me puse de pie para peinarla
-Sabes, lamento mucho que todo esto ocurriera..
-El dijo que arreglaría las cosas.. que podríamos volver a ser como antes y yo le creí... por favor perdóname por haberte llevado a la boca del lobo.
Al decir aquello Yun se quedó tranquila. Parece que las pesadillas terminaron.
-Los médicos dicen que despertarás pronto pero yo no me fío de ellos. Ese maldito realmente tiraba a matar lo se....-
Tomé su mano fría al tacto y la miré durante algunos segundos.
Su cuerpo tenía pequeños espasmos pues técnicamente estaba dormida aunque aun era extraño verla tan tranquila.
-Los médicos dicen que si no despiertas tu y tu bebé podrían morir y eso realmente me aterra así que tomé una decisión. Volveré al pasado y arreglaré todo esto, no habrá golpe, no correrás riesgo con el embarazo y podremos tener lo que siempre quisimos.
-Takemichi dice que para activar el poder tengo que morir primero y eso me asusta bastante pero si lo tengo que hacer para traerte de vuelta entonces lo haré por que no soporto la idea de amanecer sin ti....-
Finalicé besando su frente
-Si todo sale bien y logras despertar quiero que sepas que hay una carta para ti en mi departamento-
Me puse de pie y me acerqué a su oído para susurrar
-Te amo tanto que estoy dispuesto a morir por ti, por nosotros así que deseame suerte preciosa. Te veré pronto.