Una semana de otoño

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Summary

Alguna vez te has sumergido en un sueño tan profundo que podría confundirse con la realidad... Del otoño aprendí una cosa y es que, aunque las hojas caigan el árbol seguirá de pie. Una semana, solo una semana es suficiente, solo una semana me basto para conocer a una persona y enamorarme profunda y perdidamente de ella, suena al mayor cliché de la historia, lo sé, pero soy de las personas que dice que no importa el cliché, si no la historia que se dio para llegar al cliché y es que la amo con todas mis fuerzas, es increíble la forma en la que esa persona se metió en mi vida, hasta el punto de querer dejarla ahí y desear que nunca se marche pues te da la mayor felicidad que has podido sentir en toda tu existencia, pero es desgarrador un día despertar y que todo haya desaparecido, como si nunca hubiera existido.

Status
Ongoing
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

Mientras más tiempo paso en este mundo más me doy cuenta de que las coincidencias no existen, las personas cambian y siempre hay un motivo detrás de ese cambio, en mi caso al principio no supe cuál fue la razón de mi cambio o porque sucedió, solo se vieron los estragos que provocó y he de admitir al principio no fueron buenos en lo absoluto, pero luego… luego supe la razón y supe verle el lado positivo.

Mi nombre es Rayan Andersson, tengo 21 años y vivo en una pequeña ciudad costera al norte de Suecia llamada Marstrand, en esta ciudad la mayoría de sus habitantes se conocen y eso es lo que le da su encanto, eso y sus costas y bosque, que son una verdadera maravilla de la naturaleza y no lo digo porque viva aquí, sino porque en realidad lo son, estudio arquitectura en la universidad y vivo en un pequeño departamento que queda muy cerca de los dormitorios del campus de la misma, por ende soy el que siempre llega temprano y se sienta al fondo, un nerd total, anteriormente vivía solo con mi padre hasta que al terminar la secundaria y entrar a la universidad tome la importante decisión de mudarme solo, digamos que quise volar pronto del nido, al momento de decidirlo se lo comente a mi padre y me alegro saber que no le molestaba en lo absoluto, de hecho acepto sin ponerme peros ni excusas y me apoyo en todo, lo que me hizo muy feliz.

¿Y mi madre?, Bueno mi madre se fue y nos abandonó a mí y a mi padre cuando yo era aún muy pequeño, apenas siete u ocho años cuando sucedió, desde entonces solo éramos mi padre y yo, la verdad es que no recuerdo muy bien lo que paso o como sucedió, para ser sincero no recuerdo nada en lo absoluto, pero tampoco es que me interese revivirlo otra vez en mi memoria, creo que si lo olvide fue por algo y de todas maneras estoy bien con eso, prefiero quedarme con un recuerdo feliz de ella a uno triste y dramático.

Soy una persona tímida y de personalidad introvertida, me considero a mí mismo no muy social y en demasía reservado, lo que por consecuencia hizo que muchas de las personas que conozco se alejaran y me hablaran muy poco, en especial mis compañeros de universidad, según mi padre anteriormente no era así, yo era un niño muy alegre y social, pero luego de la huida de mi madre cambie a como soy ahora, a pesar de eso puedo relacionarme bien con los demás, tengo muchos conocidos y como dije antes, en mi ciudad se conocen todos así que la mayoría me conoce a mí, además tengo un mejor amigo que es como el hermano que siempre pedí, pero que nunca tuve, Oliver, Oliver y yo nos conocimos en la primaria y desde entonces hemos sido inseparables, tanto así que a la hora de escoger carrera y universidad escogimos la misma solo que con algunas diferencias.

Cuando no me la paso haciendo tareas, investigaciones, maquetas o planos para la universidad me paso el tiempo con Oliver, jugando videojuegos, charlando o simplemente pasando el rato y si no es con él es con mi novia Sophia, porque sí, tengo novia, que sea tímido y no muy social no quiere decir que no pueda hablarle a las chicas, aunque me cuesta un poco, además no es que no sea atractivo, de hecho lo soy entre comillas y según Sophia y Oliver lo soy, mido 1,75 de altura, tengo un cuerpo atlético no muy definido y una cara simétrica, ojos felinos de color verde con destellos marrones, cabello castaño, cejas finas, nariz perfilada, labios no muy gruesos y piel color canela, no soy para nada desagradable a la vista según yo así que no es extraño que tenga novia, y en mi defensa ella fue la que dijo que yo le gustaba primero y si no hubiera sido por Oliver no habría tomado el valor de enfrentarla y pedirle que fuese mi novia.

Realmente le debo mucho a ese idiota

— ¿Oye que honda con Sophia? – pregunta Oliver de la nada sacándome de mis pensamientos

— ¿Qué pasa con ella? – pregunto extrañado volteando a verlo

Sophia y Oliver se conocen y se llevan bien, pero no es como si fueran muy grandes amigos, de hecho, la mayor parte del tiempo se la pasan haciéndose bromas y discutiendo por tonterías sin sentido.

— No, nada, solo tengo curiosidad, hace días que no los veo juntos – responde rápidamente – ¿paso algo? – pregunta

Lo noto un poco ansioso hace días, me pregunto que le pasara

— No, estamos bien, ella tiene actividades extracurriculares y yo le doy su espacio para no agobiarla, eso es todo – le respondo casualmente

— Oh, ya, entiendo – dice y sigue tecleando en su teléfono despreocupadamente

“Estamos” haciendo un trabajo de investigación para la universidad en mi departamento y digo estamos entre comillas porque soy el que está haciendo todos los apuntes y leyendo libros mientras él solo holgazanea con su teléfono en mi sofá

— ¿Oye no vas a ayudarme con esto? — le pregunto señalando las hojas y los libros encima del escritorio

— Eh, sí, tú haz lo que creas y yo hago el resto – dice sin despegar la vista del teléfono

— ¡Oliver! – digo mirándolo fijamente y con cara de pocos amigos

Lo cual era bastante cierto

— Sí, sí, fue solo una broma, cálmate Rayan – dice y por fin suelta el bendito celular

Al terminar el día el proyecto ya estaba casi terminado, así que decidimos dejarlo por hoy y continuar al día siguiente, así ambos descansábamos de tanto leer en esos libros sucios y polvorientos, maldita profesora Harrison por especificar que sacáramos la información de los libros en vez del internet, hubiera sido mil veces más fácil, pero a ella le encanta hacernos la vida imposible y complicada.

— Creo que voy a quedar ciego por tanta lectura – dice Oliver frotándose los ojos y haciendo una mueca

— Vas a sacarte un ojo Oliver deja de hacer eso – digo riendo por su drama

— Eso dices tú porque eres un nerd y te la pasas todo el día con la cabeza metida entre libros, yo no, soy de las personas que usan el internet, esto no es para mí – dice señalando los libros y recostando su cabeza en el sofá donde estaba

— No es para tanto y el hecho de que sea aplicado en mis estudios y me guste la lectura no quiere decir que sea un nerd idiota – digo y el río – y solo leo libros que me gusten – aclaro

De hecho, si me quemo las pestañas algunas veces para tener un buen promedio y es cierto que no salgo ni me interesa una vida social muy activa.

— Nop, no lo eres, solo eres un friki – dice y le lanzo un cojín a la cara haciendo que ría más

— ¿Pasarás la noche aquí? – le pregunto

— Si creo que sí – dice mirando el teléfono

Pasamos otro rato hablando de cosas random y de repente el teléfono de Oliver suena haciendo que este se ponga ansioso, últimamente es muy frecuente este comportamiento y es bastante extraño en él, es más despreocupado que un koala.

¿Por qué un koala?, pues no lo sé, solo quiero decir que es un idiota que le vale una mierda todo

— Me tengo que ir Rayan – dice terminado de leer algo y tomando sus cosas

— Pero dijiste que te quedarías a dormir – digo confuso por su cambio de idea tan repentino

— Sí, pero se me presento algo importante de último momento – dice sin despegar la vista del teléfono

— ¿Una chica? – pregunto con una ceja levantada

No es por nada, pero mi mejor amigo se ha ganado la fama de ser un mujeriego y esta era verdad, lo quería, pero eso no quitaba el hecho de que fuera un puto mujeriego de mierda.

— Sip – dice descaradamente – no te pongas celoso, tú eres el oficial – dice lanzándome un beso

— Aja, ya vete de aquí marica – le digo

Odio cuando se pone en plan coqueto conmigo, no soy homofóbico ni nada parecido, pero este tipo se pasa de la raya cuando empieza con sus jueguitos y me pone un poco nervioso, a veces hasta dudo de su sexualidad, pero luego lo veo con una chica y se me pasa.

— Adiós mi amor – dice desde la puerta lanzándome un beso – te veo después guapo – me guiña un ojo y sale del departamento cerrando la puerta detrás de él

Yo mientras me quedo solo, sin Oliver mi departamento es mucho más tranquilo y callado, ese chico es demasiado enérgico y a veces me pregunto cómo es que nos llevamos tan bien si somos tan diferentes, luego de un rato reviso el trabajo que estábamos haciendo minutos atrás y agrego algún que otro detalle, luego de eso termino mi rutina diaria, hago un poco de ejercicio, me hago de cenar, leo un poco y luego me voy a dormir, me recuesto en mi cama y tomo mi teléfono veo que Oliver aún no está conectado, pero Sophia si, así que la llamo, el teléfono suena varias veces y luego del cuarto tono ella contesta.

— Hola, linda – digo

— Hola, cariño, ¿cómo estás? – responde

— Estoy bien, ¿y tú?

— Un poco cansada, de hecho, ya me iba a dormir – dice

— Ah, fue un día duro, ¿no? – pregunto

— Sí, lo fue, mejor hablamos mañana si – dice

— Está bien, descansa - le digo

— Tu igual – dice y cuelga

Quito el celular de mi oído y lo dejo sobre mi pecho, miro al techo perdido en mis propios pensamientos y a la vez pensando en nada, luego de levantarme varias veces y caminar por el departamento y dar vueltas en la cama, por fin me quedo profundamente dormido.