Un Amor De Cuatro || Amores De La Mafia ||

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Summary

Yinetth Donovan es una chica de 21 años recién graduada de la universidad, para festejar va a un bar en donde se encuentra con los hermanos D'Angelo. Multimillonarios, Guapos, Buena reputación, Fama, Respetuosos y sobre todo muy caballerosos. Que más quisiera una mujer. Yinetth y ellos con el paso de semanas se conoceran, haciendo que sean más que amigos los cuarto. Teniéndo una relación, pero habrá quienes no estén de acuerdo haciendo lo posible para arruinarla. Pero lo que a veces no dicen es, que no es quién la persona quien arruina, sino, el secreto que esta cuenta. Secretos que uno tiene y que a veces son difíciles de ocultar, sin embargo siempre te diran la verdad. Quizá la relación no se arruine, más bien pueda que se uná. No se aceptan adaptaciones y copias. La Historia es 100% Original de Lunit3000. Dicho esto disfrutenla.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

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—Es hora de que se revele la

verdad, cierto Señor Di Santi.

—Mi tía mira a mi padre con una

gran sonrisa.


—A qué te refieres con verdad

Sarah. —Le pregunto. Lo más

extraño es que tengo un muy

mal presentimiento de lo que

ocurrirá a continuación.


—Sarah, por favor no le digas,

te daré lo que sea, pero no le

digas. —Rogaba mi padre, sea

lo que sea, creo que es malo.


Sabía que algo andaba mal,

desde que vino mi tía a la casa

familiar tuve un mal

presentimiento, pero algo me

dice que este hará acto de

presencia en este momento.


—De qué verdad hablas Sarah.

—Ya me está poniendo ansiosa.


—De la mentira de tu vida. Tú

jamás has sido hija de ellos dos,

pero sí pariente, quizá su sobrina.

—Hace una pausa. —Lorenzo Di

Santi y Alice Donovan son tus

tíos.


Me quede muda en ese

momento, no quería hablar con

nadie. Se supone que debo estar

triste, alegre, confundida. Ya ni

sé cómo reaccionar. Pero si lo

que dice es verdad. ¿Por qué

hacerme sufrir tanto? No lo

entiendo, quererme casar,

obligarme a hacer cosas,

maltratarme y muchas otras.

Acaso me odian, ¿Algo tan

malo hice para que me odiaran?

¿Algo les hicieron mis padres

biológicos para que me odiaran?

¿Qué tan malo fue?


Pero no voy a dejar que vea

como estoy, no le daré la

victoria tan fácil. Sé por qué

lo hizo y la razón. Mi tía es de

mi misma edad, de hecho ella

quería casarse con Marco

Lombardi, mi prometido, y al

revelar que no soy hija de

Lorenzo inmediatamente la

tendrán que casar a ella. La

razón es sencilla, necesitan a

una integrante que sea de linaje

pero por sangre. Ni siendo su

sobrina me podrían casar ya

qué mis padres son otros. Si

quieres casar a un sobrino

primero necesitas aprobación

de los padres, y ellos no la tienen.


—Entonces, ¿Quiénes serían mis padres? —Su cara en verdad

no tiene precio. Me reiría, pero

es un momento que requiere

seriedad.


Esa era la reacción que

esperaba, de cara de triunfo

a la de un perro rabioso.

Se esperaba que me arrodillara

y llorara, pues no. No lo haré.

Ni ahora, ni nunca y menos

con ella presente. ¿Quería

humillarme? ¡Ja! Se equivocó

de persona. No le daré el gusto

de verme destrozada, jamás

pasará de nuevo.


Hizo una mueca de disgusto

al no obtener una respuesta

esperada. —Está bien, te lo

diré. —Dice con desagrado.


—Por fin y haces algo útil en

vez de criticar y joder.

—Respondo con burla.


Me mira feo antes de hablar,

igual me importa una mierda

si me mira bien o no. Aún que

la bola de chismosos de mis

familiares y los socios de mi

tío sí que joden un poco.


—Salvatore Di Pietro y Cala

Donovan son tus padres reales,

antes de que llegaras aquí

estabas con ellos. Pero debido

a un accidente tú y tu padre

perdieron la memoria, la única

que salió intacta fue tú madre.

Tu no la recordaste cuando

despertaste del coma y cuando

tu madre le dijo a tu padre de lo sucedido. La única persona que

tu padre recordaba era a tu

madre. No a ti, tu madre tomo la decisión de dejarte con nosotros.

—Hace una pausa. —Y desde ahí,

te hicimos parte de la familia.

Eso pasó cuando tú tenías

trece años. O sea hace ocho o

nueve años más o menos.

La sala de eventos se volvió

ruidosa a murmullos, creo

que fue cuando meciono a

esas dos personas.


Escuchar la historia me

derrumbo, pero más al saber,

que perdí la memoria. ¿Cómo

paso? No lo sé.


Me quede asimilando la

información, miré hacia dónde

estaba mi supuesta familia.

Ellos notan mi mirada y bajan

la cabeza. No era más fácil que

me lo dijeran ellos y no Sarah.


Lo más extraño de todo es las

caras de las personas en la sala,

todas estaban normales hasta

que se mencionaron esas dos

personas que a según son mis

padres. Pero no le daré

importancia, ahora la prioridad

es salir de aquí y jamás volver

a este lugar.


Me despido de todos y con eso

me voy. Salgo de la casa y veo

a los chicos afuera de su limusina,

ellos me ven y yo les devuelvo la mirada. Ellos se acercan y dejo

que me abrazen.


—Hay mi amor. No sabes elmiedo que tuvimos cuando creímos que nos dejarías o no saldrías viva de esa casa.—Me dicen los chicos a la vez.


—Y no volvera allá. Nunca más. —El grave error no fue volver a Italia, fue volver con ellos. Aún que si no lo hubiera hecho, nunca me hubiera enterado de esto.