Sinopsis
Los demonios no son amigos de nadie, ellos sólo se encargan de trabajar con el mejor postor y velar siempre por su propio beneficio; los súbditos de Lucifer se aseguran de llevar el caos a cualquier rincón del mundo cada vez que se les presenta la oportunidad, pero no se meten en asuntos que no les corresponden, sólo están presentes cuando se les llama.
Y Louis, un demonio experimentado que ha habitado el mundo desde hace millones de años, no es la excepción; Louis se ha encargado de hacer tratos con los “malos” y con los desdichados casi por toda la eternidad, aunque sí, odia a los Dioses y a todos aquellos que estén de su lado.
Últimamente los bosques de las brujas han comenzado a ser habitados por ninfas, las pequeñas criaturas se empecinaron en proteger aquellas zonas y evitar que las brujas pudieran realizar sus rituales con normalidad.
Así que Louis, contratado por tres de aquellas mujeres, aceptó capturar a la ninfa que había invadido sus tierras, pero el demonio no tenía ni la menor idea de que no iba a poder cumplir con su trabajo y mucho menos pensó alguna vez que podría sentir algo más, además de odio, hacia un descendiente de un Dios.
Louis es terco, despiadado y reservado, pero no es estúpido, él sabía reconocer que se había enamorado de una pequeña criatura, incluso podía aceptarlo.
Y un demonio enamorado es capaz de lo impensable.