Asi soy
Era una noche de invierno, había quedado con unos amigos par salir de fiesta y como de costumbre llegaba tarde, me puse corriendo los zapatos, cogí el abrigo, apague la luz, y cerré la puerta. Pasados cinco minutos Ahí estaba yo... Esperando el autobús en la parada de la calle principal. Tardo como unos quince minutos en aparecer y, por fin, ya estaba camino a la discoteca.
Toda la noche fue genial; bailar, beber, disfrutar, como cualquier joven un sábado noche. Pero lamentablemente, ya era hora de volver a casa. Se acercaban las siete de la mañana cuando esperaba el taxi, hacía frío, mis pies estaban cansados, y solo deseaba llegar a casa para poder darme una buena ducha e irme a dormir. Después de una espera inmensa de diez o quin minutos paso un taxi, lo paré, me subí en él y me fui rumbo a casa.
El taxi se detuvo en su destino, pagué y me bajé, me dirigí hacia la puerta, busque las llaves en el bolso, y me lleve la sorpresa de que no estaban, después de unos minutos replanteandome que hacer, ya que tendría que llamar a un cerrajero, esperar a que viniera, lo arreglara, etc. Decidí que lo más rápido y eficaz era utilizar el conjuro alohomora y así abrir la cerradura, por que si, a pesar de parecer una chica común... soy Maga...
Nadie podia saberlo, y el secreto de momento seguía a salvo, por suerte nadie me vio y pude irme a la cama a descansar placidamente.