Prólogo
El sol se asomaba para alumbrar al país Eleben.
Aún que este era un tanto hostil por su clima y por sus montañas rocosas del alrededor, todos vivían cómodamente y se sentían afortunados de vivir ahí. En la sima en gran volcán, no estaba activo, pero de este debes encunado salía humo, aunque a nadie se alarmaba era común al igual que ver a poderosos dragones pasear por los alrededores, algunos con su jinete. El país Eleben era el país del reino de los dragones, todos ellos eran descendientes de ellos y tenían magia, algunos más que otros, pero en especial los reyes, los cuales tenían un lazo de sangre más cercanos a los dragones. Ellos eran respetados y albandos por su gente, ya que por su poder y protección, estaban a salvo, ya que constantemente había guerras entre los demás países vecinos por expender su territorio.
Había diferentes reinos, los cuales ellos también tenían sus reyes manteniendo su cultura y tradiciones. Como el reino dragón, el reino elfo, el reino de las hadas, el reino de los gigantes, el reino de las sombras, el de los humanos, el reino de las sirenas, entre otros más. El reino druida, también estos era los que más respetaban a la tierra y a la madre luna, tenían una conexión con los espíritus y poderes sanadores. Cada cierto tiempo un niño druida nacía y siempre era un Omega con mayor poder entre todos. siempre cuando llegaban a la mayoría de edad, todos los clanes pedían su mano en matrimonio, ya que al tener al Omega como pareja del rey, bendice a este país pasando buena fortuna y abundancia. Y nace un descendiente fuerte y poderoso que él omega da a luz.
El reino de los dragones, era de todos el más poderoso entre todos, ya que sus anteriores reyes habían sido muy poderoso y no había nada quién le diera frente. Expandiendo su dominio, dando a luz a un hijo alfa igual o más poderos que ellos. Justo en ese país una reunión se llevaba a cabo con los reyes de cada reino en el salón de juntas de ese monumental y llamativo castillo, los reyes algunos acompañados por sus hijos próximos al trono y sus capitanes, la puerta del gran salón se abrió dejando ver a un hermoso Omega de cabellera verde alborotada y ojos jade, delgado, piel pálida y tersa, la cual estaba bañada por pequeñas pecas, pero las que más resaltaban eran esas cuatro pecas en cada lado de sus regordetas mejillas, una figura delicada, pero esbelta la cual estaba cubierta por finas telas de alta costura. Era un kimono verde agua, en las mangas olanes de un tono más claro, en su obi ( cinturón ) una flor rosa en el centro, con dibujos de rosas en él.
A pesar de ser un Omega barón, el kimono era muy femenino y le quedaba muy bien al omega, su cabello ondulado era adornado por un broche de oro con pequeñas piedras rubí en el.
Todos perdieron el aliento al verlo, pues el Omega era tan hermoso e igual de intocable, no había nadie en la corte que al verlo no tuvieran pensamientos indecentes con él omega, pero debían mantenerse calmados y actuar como si nada pues de tras estaba su guardaespaldas Aizawa y mano derecha del rey.
— Buenas tardes caballeros, me alegran que estén aquí, esta es su casa a si que son bienvenidos, espero que su viaje allá sido cómodo — Hablo el Omega, el cual tenía una voz tierna y dulce, pero habló de una forma muy propia y correcta, después de todo tenía que ser educado con sus invitados ya que él, era él Omega del rey.
— Buenas tardes a usted su alteza — El hombre pelirojo del clan de los humanos se levantó
— Con todo respeto esperábamos al rey no a usted — No le gustaba que un Omega estuviera en la corte, hablarían de guerra y un omega no tendría que ser nada ahí.
— Si fuera tú cuidaba mi boca rey Enji, si el rey escuchara como le hablaste a su omega tu cabeza ya estaría rodando-Hablo el consejero del rey, el cual era también el guardaespaldas del omega.
— Aizawa esta bien .. me disculpo, pero mi esposo no se encuentra en estos momentos, fue a atender unos asuntos, pero mañana regresará mientras tanto yo estaré en su lugar — Lo dijo de una manera muy serena y calmada.
— Pero un así, esto también es importante, el ejército del clan de los gigantes está en nuestra frontera necesitamos ayuda, que puede hacer un Omega—
— Su majestad Izuku, en la ausencia del rey puede disponer del ejército, eso es lo que le preocupa ¿No Enji todoroki? — Con esto el alfa quedó callado, pero inconforme.
— Muy bien, tomen asiento por favor—Todos obedecieron — Bueno estoy al tanto de todo, no crea que soy ignorante su majestad Enji — El alfa lo miro con cara de molestia, lo cual no paso desapercibido por el Omega.
— Lo sabemos su majestad Izuku — Hablo la reina del reino de las criaturas marinas, de ojos grandes.
— Grasias Tsuyu, se que él reino de las kimeras también a atacado al reino de las Adas, mi esposo a dado su palabra de ayudarlos, a si que también lo ayudaremos a usted — Se refirió al alfa robusto pelirojo.
— Estamos agradecidos con usted —El hijo menor de los Todoroki, era más educado que su mismo padre
— No es nada joven Todoroki ... —El príncipe bicolor desde que el Omega apareció, no le quitó los ojos de enzima.
— Nosotros estamos dispuestos a ayudar también — El alfa rubio eran de buen corazón y si alguien necesitaba ayuda claro que ayudaría
—Ahora hay una alianza entre nosotros, y los elfos y yo no podemos estar más feliz por esta paz entre los cincos grandes reinos.
— Será de gran ayuda majestad Mirio, Aizawa podrías traer el mapa — Pidió a su guardián.
— Si su majestad — Hizo una reverencia, y fue a depositar el mapa en la gran mesa.
— Grasias, como sabemos el ejército está situado aquí- Apuntó al mapa
— Justo en la frontera, mi plan si me permiten, es mandar a un ejército, hay ruinas y cavernas subterráneas, que servirán para esconderlos, y dar un ataque sorpresa, no serán muchos y tendrán que ir a caballo ya que carretas no podrá pasar en un lugar tan rocoso, también podrían hacerse pasar por vendedores así no llamar la atención ya que ellos no lo esperarán —
Todos en la sala estaban impresionados el Omega sabía dirigir y hacer estrategias de guerra, también conocía bien los lugares, para que sus planes se adaptaran a este. No era usual que un Omega se involucre en asunto de política de reinos, pero era digno de el Omega del rey de dragones, e igual él tenía una fuerte presencia. Nadie le podía llevar la contra, ya que si el rey no estaba Izuku era el segundo al mando, que podía dar órdenes y cuidado si alguien no obedecía las órdenes de su Omega, la pagaba caro. En toda la reunión, el Omega pudo sentir la mirada del príncipe Todoroki, la cual lo ponía más nervioso. Así la reunión concluyó.
— Les ofrezco quedarse en nuestro castillo para que paseen la noche, y mañana seguir discutiendo —
— Muchas grasias su majestad, creo que hablo por todos que con gusto aceptaremos — Mirio admiraba la belleza del omega y su liderazgo, sin embargo lo respetaba, ya que él ya estaba comprometido con un Omega el cual amaba, pero bueno, no estaba ciego él pecoso era hermoso.
— Con gusto los llevare a sus respectivos habitantes-
— Su majestad, si me permite, que sus sirvientes sean los qué nos lleven, no se ofenda, pero se ve muy pálido y aunque no opaca su belleza debería descansar— El rey de las hadas era un alfa alto y de cabello morado con una mirada cansada, estaba preocupado por el Omega que aún tenía cautivado su corazón. Aunque sabía que nunca sería para él.
— ¿Eh? D-de verdad— El omega un tanto avergonzado llevo su mano a su rostro y lo tocó ligera mente.
— Si yo también lo noté, no se sobre esfuerce su majestad — El alfa rubio igual estaba preocupado.
— Izuku en tu estado deberías guardar reposo kero- La alfa peliverde era la única que no lo llamaba por honorífico, ya que se conocían desde muy pequeños.
— Entonces me retiró, Mina los llevara a sus habitantes— Señaló a la beta pelirosa a su lado.
Todos siguieron a la omega, menos el alfa bicolor que persiguió al omega pecoso, el cual notó al alfa.
— ¿Puedo ayudarlo en algo príncipe Todoroki?—Detuvo su paso
— Y-yo solo quería saber ¿Como has estado?— El alfa estaba avergonzado
— Eh .. pues bien grasias —
— Y-yo ..N-no sabes como maldigo ese día, y a mi por no haber sido yo el que ganara él tornero por tu mano —Agachó la mirada
—........Pues yo no puedo decir lo mismo yo realmente agradezco por ese día ...... p-perdón yo ...-El omega era muy sinceró era su manera de ser, con sus palabras pudo lastimar al joven alfa.
— Está bien lo entiendo solo .... me pregunto si yo hubiera ganado..¿Te hubieras enamorado de mi ? —
— No lo sé ..joven Todoroki no podemos pensar en el pasado de lo que hubiera sucedido—
— Si tienes razón, sigues siendo tan hermoso como la primera vez que te vi- Y con eso el alfa se dio la vuelta y se retiró.
Él omega continuó caminando por los pasillos, de vez en cuándo se topaba con guardias que en cuanto lo veían hacían una reverencia. Llegó a su habitación, abrió la gran puerta cuando al fin estaba adentro soltó un gran suspiro de alivio. Debía admitir que estaba nervioso, y fue cansado lidiar con el alfa de pelo rojo, además que si se estaba sintiendo mal y tubo que aguantar hasta que la reunión terminara, agradecía que su esposo lo tomara en cuanta como su igual, pero a un así era agotador
— ¿Como le fue su alteza?— Se escuchó la voz de un Omega de cabello rubio y ojos color ámbar.
— Denki ya te dije que no me llames así — Aún no se acostumbraba a que lo llamen de esa manera.
— Lo siento ¿Como le fue? —
— Bien, aunque estoy algo cansado-
— Es bueno saber que las clases de su majestad Mitsuki dieron frutos —
— Si ¿Como esta?— El Omega buscó con la mirada
— A estado dormitando desde que se fue, realmente es muy tranquilo..jaja sino fuera por el gran parecido no sabría que fuera hijo del rey — El omega rio por lo bajo, realmente el hijo de ese gruñón era todo un ángel, no como su padre que era todo una bestia gruñona.
Él omega pasó por la habitación para dirigirse a la gran cuna echas de pieles y finas telas. La habitación era grande de dos pisos en forma circular, la paredes parecían bañadas de oro en el centro de la habitación no había techo, se podía ver el sol y las nubes pasar e igual el cielo estrellado cuando era de noche. El Omega llegó a la cuna, vio a su hijo como su pecho subía y bajaba por su respiración, el niño era una copia exacta de su padre, cabello rubio cenizo, piel pálida como la del Omega bañada en pequeñas pecas, y ojos rasgados cual rubí, iguales a las joyas en el broche del Omega. Se sentó a su lado viéndolo, podía ver a su cachorro todo el día y no cansarse.
Aunque admite que su parto no fue nada fácil hubo varias complicaciones debido a que el Omega quedó en cinta con tan solo 16 años su cuerpo a un no estaba bien desarrollando lo cual trajo dificultades, más porque el bebé era de sangre dragoniana, por lo tanto el cachorro crecía más rápido y era más grande, la panza del Omega parecía de 7 meses cuando en realidad tenía 5, y más por ser delgado y frágil, a su cuerpo ya le estaba costando trabajo moverse, eso si su embarazo fue muy hermoso ya que su esposo, ese salvaje, tosco y hormonal rey, lo trababa como si fuera lo más frágil del mundo solo con su Omega, el rey de los dragones mostraba su lado tierno, bueno con él y su hijo.
El bebé poco a poco abrió sus enormes rubíes ya que sintió el olor a leche y flores de su madre, en cuanto lo vio alzó sus manitas para que este lo cargara, y así el Omega lo hizo llevándolo a la gran cama que compartía con su esposo.
— ¿Quiere que le traiga algo? —Preguntó el Omega, quien era su dama de compañías del pecoso
— No grasias —
— Pero casi no comió nada en la mañana, necesita comer bien para alimentar al bebé —
La verdad es que el embarazo había dejado sus secuelas, el Omega estaba aún débil y tenía náuseas como los primeros mese del embarazo
— Si lo sé, pero realmente no tengo hambre—
— Pero debe de comer también por su salud—( Y la mía, el gruñón me matará si lo ve así con esa cara de enfermo)
— Cuando yo estaba esperado a Karemi mi kiri me traía de todo para comer —
— Bueno, está bien — Dijo para concentrarse en su bebé el cual estaba balbuceando
— Bien enseguida vuelvo —
Él omega se acosto a lado de su cachorro y se quedó profundamente dormido, pero se despertó al escuchar a alguien entrar, era el Omega rubio el cual llevaba una bandeja llena de comida, el pecoso apenas y bravo bocado, ya que las náuseas seguían y solo comió la fruta que estaba picada en trozos.
— Debe comer más su alteza — El omega rubio estaba preocupado también por su pellejo claro
— Comeré mañana, lo prometo —
— Bien, algo más que necesite — Retiró la bandeja de comida
— No grasias, es todo ve también a descansar—
Él Omega se durmió con su bebé en la cama, era más por el no le gustaba dormir solo ya que se acostumbró a la compañía de su alfa.
El sol se asomaba de nuevo en el reino de Eleben él Omega y sus invitados estaban comiendo en el gran comedor, cuando un guardia alfa de lentes tocó la puerta y pasó.
— Me disculpó por la intromisión, pero e de informarles que el rey a llegado —
—¡Kacchan !! — El Omega estaba feliz, su esposo había regresado y rápido salió a recibirlo. Los demás hicieron lo mismo que el Omega.
El Omega corrió por los pasillos saliendo al exterior del gran palacio, viendo a soldados llegar y bajar de sus caballos, y otros de sus dragones y de entre ellos pudo distinguir a una cabellera ceniza puntiaguda, un alfa alto con una gran musculatura, bestia solo unos pantalones, botas y su gran capa roja, su pecho estaba desnudó dejando ver sus bien esculpido abdomen, tenía tatuajes en uno de sus hombros y llevaba llamativos collares. Sus ojos rubí se enfocaron en la cabellera verde y en cuánto lo reconoció, ensanchó una sonrisa sacarona de superioridad y orgullo, al ver que su Omega vino a recibirlo.
— Kacchan al fin llegaste — El Omegas saltó a los bazos del alfa llamándolo por ese tierno apodo que él menor le puso.
— Claro que si tonto Deku — Correspondió el abrazo y undio su nariz en el cuello del pecoso, para oler su olor, pero algo le llamo la atención levantó al Omega por la cintura dejándolo en el aire por unos segundos y lo miro, con él entre cejo fruncido.
—¡A-ah! ¡Kacchan! — Chilló por la sorpresa de ser levantado de repente
— ¿Q- qué pasa ? — El alfa notó lo delgado que su Omega estaba, él era delgado si, pero ahora estaba un poco más, sin mencionar lo pálido que se veía.
— Deku estás más delgado .. grr— Gruñó
— No has comido bien verdad —
— Y-yo b-bueno ... no ... ¡Ah!— El alfa pronto lo cargo al estilo princesa, llenándolo a su habitación.
— Pelos de mierda dile a tu Omega que traiga comida a mi habitación para Deku—
— Así, pero bro aquí están los reyes de los otros países
— Pues que se esperen mi prioridad es mi Omega — El alfa no le importaba que los mismos reyes estuvieran allí y hubieran escuchado todo.
Apenas si había regresado de cuatro días de viaje, para solucionar el tratado con los hombres bestia, y lo primero que se encuentra es a su Omega más delgado y pálido, sino estaba el, él Omega no come, ya que solo él le puede obligar a que coma, obviamente los sirvientes no pueden hacer esto, ya que sería firmar su sentencia de muerte.
— Bueno tal párese que su majestad por el momento estará ocupado — Habló el alfa rubio
— Mira que prestarle más importancia a un Omega que a sus deberes, es insultante —
— No lo es rey Enji, el hecho que usted no se preocupe por el bienestar de su Omega no quiere decir que todos lo tengamos que hacer —El alfa solo se fue enojado por lo que dijo la peliverde
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— K-Kacchan es.... su-suficiente ... ya no puedo comer m-más .. — Se quejaba el Omega
El alfa había ordenado traerle comida de todo tipo a su Omega, le habían traído de todo tipo de carnes ternera, pavo, chuletas de cerdo, también ensaladas tartas, pay, pastel, era un desperdicio ya que el Omega de todo comía un poco, y sobraba mucho pues la cantidad era enorme incluso no teniendo náuseas, el Omega comía poco aunque al lado de su esposo todos comen poco. Rl alfa era todo un carnívoro el solo de devoraba un jabalí inmenso y aún tenía espacio para otro plato más, el Omega había probado apenas bocado de cinco platos y este ya se sentía lleno.
— ¡Nada de no puedo! no sales de aquí sin haber acabado de comer — Al alfa le gustaría que su Omega estuviera más rellenito, ya saben más para agarrar ..... cof... cof ... bueno no era el punto, cuando conoció al Omega este tenía sus cachetes más inflados y regordetas y por que no aumentar ese trasero al cual desde que lo conoció, no dejaba de manosear, parecía que sus manos tenían mente propia pues estas siempre iban a ese trasero pecoso y esponjoso, para evitar que eso pasara tendría que atarse las manos y obviamente eso no iba a pasar.
— P-pero ...e-enserio ya no puedo más — sollozo
— Está bien — El omega sonrió -Pero te terminas el plato de katsudon que tienes allí .... sin caras ...—El Omega iba a reputar, pero se calló por el regaño de su alfa.
El alfa se pasó todo el día cuidando de su Omega, se escapaba de ves encunado para ir con los demás reyes a terminar los detalles de los movimientos que iban a hacer, se sintió orgulloso de su Omega, ya que había elaborado un buen plan sólo tenía que afinar los detalles.
Regreso a su habitación, que compartía con él omega para ver como este estaba profúndame dormido, el que parecía tener energía de más era su hijo, que al parecer se había despertado, no estaba llorando el Omega le había dado de comer a si que solo no tenía sueño.
— Tal párese que alguien no quiere dormir — El alfa tomó a su cachorro en brazos — Será posible que alguna vez ustedes me harán caso algún día — Tenía a todo un reino que obedecía sus órdenes, pero su Omega y su hijo estaba claro que ellos era la ecepsion.
Arrullo al cachorro en sus brazos, era increíble hace un año la tan solo la idea de tener un cachorro y de sentar cabeza con un Omega le parecía una idea tonta y ridícula, aún recuerda las constantes peleas con su madre para que consiga un Omega. y ahora mirarse así, no podría seguir su vida sin ellos.
Que su Omega estuviera embarazado y ver como su vientre crecía fue lo mejor que sus ojos rubí hubieran visto, volví al alfa más posesivo y protector.
No se dio cuanta cuando su cachorro se quedó dormido, arrullado por las feromonas de su padre tal vez eso era lo que necesitaba, ya que había estado ausente unos días y su cachorro también quería atención por parte de su padre. Miró al Omega que continuaba dormido, bueno en una extraña, embarazosa y provocativa forma de dormir, aún más provocativo por la bata verde turquesa que llevaba puesta. El Omega estaba sumergido en los brazos de morfeo, sus brazos extendidos a los lado de la cama, y sus piernas esbeltas que inconscientemente siempre las descubría. Bueno más que bata era un vestido, el alfa fue muy estricto a querer a su Omega vestido a si, era eso o desnudó el Omega podía elegir, el vestido era de tela delgada trasparente que no dejaba nada ala imaginación, uno que dejaba al descubierto el pecho del Omega con tan solo unos tirantes un tantos gruesos que apenas si tapaban los pezones de este.
Cuando él Omega estaba embarazado y su panza hacía que los tirantes se alzaran dejando ver esos botones rosados, los cuales de ellos salían un líquido blanco al cual al alfa hacía babear aún recuerda la dolorosas ereccion que provocaba esa imagen en su parte baja, por haberse aguantado las ganas ya que su Omega estaba en cinta. No quiere decir que no se lo haya cogido, pero si se aguantó de no embestirlo como un animal salvaje. Y también de no probar de esa deliciosa leche, la misma que justo ahora salía de esos hinchados pezones la cual había mojado la tela del vestido.
El alfa ya tenía un problema en sus pantalones, decidió dejar a su hijo en su cuna y como si fuera un depredador acercándose a su presa indefensa subió a gatas lentamente a la cama, quedando en sima del hermoso Omega, el cual respiraba con tranquilidad sin saber en el peligro que estaba. Su hermosa piel tan lechosa con pequeños puntitos negros dispersados en sus hombros, piernas las cual delineó cuidadosamente con las llamas de sus dedos, subiendo en ese pecho estrellado que el cual podía competir con el mismo cielo de la noche. El Omega suspiro con el toque que provocaba el alfa. Aprovechándose que este seguía dormido llevo su atención a esos botoncitos retiró la tela húmeda por la leche materna, se relamió los labios de verlos le provocaba sed, se acercó a la piel desnuda y pecosa, lamió el cuello de este desde el comienzo hasta la barbilla, provocando que el Omega arqueara la espalda y se sonrojara y soltando un gemido que no hizo más que provocar más al alfa.
Comezón con un camino de besos por su cuello, bajando cada vez más, mientras con una mano estimulaba y exprimía uno de los botones. El alfa soltó feromonas de exitacion la cuales hacían que su pecoso se dejara llevar y también aún estando dormido su cuerpo reaccionará a los toques ajenos su respiración un poco ahitada por la estimulación en su pecho .
No resistían más y llevo su boca a la fuente de ese delicioso olor a leche .
— Ah!! ... mm.. — el Omega gimió aún con sus ojos serrados
No despertó a si que lo vio como luz verde para succionar más fuerte era delicioso se podía volver adicto a esto entendía a su cachorro por que siempre quería comer él estaría igual mientras torturaba unos de sus pezones sus manos viajaron al trasero del Omega el cual su reputación se vivió errática su cara estaba más que roja soltando suspiros que se convertían en gemidos agudos cada vez que el alfa succionaba más fuerte. Amasaba con maestría esas nalgas esponjosas mientas se movía en un vaivén sobre sus ropas .. bueno la poca ropa que traía el menor su saliva esta se escurría por el pecho del Omega, este llevó sus manos inconscientemente a la cabellera ceniza formando un arco con su espalda este movimiento atrevido del Omega lo sacó de sí y sin medir consecuencias no aguantó y lo mordió
— AH !! — gritó el Omega bueno más que grito sonó como gemido — K.. KACCHAN SE PUEDE SABER... Q.. QUE HACES !! — obvio mente esa mordida lo despertó y empujó al alfa claro que estaba enojado en alfa se avía aprovechado de su cuerpo estando dormido y más aún le estaba quitando su comida a su cachorro
— Como té atreves a quitarle la
comida a tu hijo alfa tonto ! — hizo un puchero bastante tierno para los ojos dela alfa
— Ah ..cálmete aún le queda mucha —señaló al pecho del Omega
— E..ese no es el punto !!— estaba más que rojo como un tomate
— Vamos deku .. — tomó al pecoso de l cintura y lo atrajo hacia el — a ti también te gusto tu cuerpo reaccionó de igual forma — tocó el pequeño miembro del Omega el cual estaba despierto por tanta exitacion
— Alfa pervertido !! — gritó en un intento de parecer enojado escondiendo su rostro en el pecho del alfa
— No quiere seguir ? — propuso con una sonrisa seductora
— Estas loco nuestro hijo está aquí —
— Ja .. y cuando eso me a detenido — tomo la barbilla del menor para que este lo viera a los ojos
— .. B.. bien .. pero no muerdas de acuerdo — infló sus mejillas
— No prometo nada —
Jamás se acostumbraría a lo pervertido de su alfa a si o peor era cuando lo conoció todo un salvaje guiado por su amigo de ahí abajo por que Dios! no le pudo poner al lado de un alfa menos guiado por sus impulsos como consecuencia él se convirtió en algo igual o peor pero admite que no se arrepentía de haberle entregado su corazón ya que este no se equivocó en escoger a la persona que quería pasar por el resto de su vida . Aun que al principio jamás pensó que se enamoraría de tal bestia .
Este es un salto hacia el futuro mi género favorito es el katsudeku medieval mi intención es que descubramos como estos dos se enamoran para llegar a este punto.
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