La Reina sin alas - 🧡Katsudeku💚

Summary

La luz y mi esencia angelical me fueron arrebatadas, el ser que más ame e idolatre con el corazón me lo arrebato todo, desfigurándome en un ser grotesco e irreconocible. Después de mi martirio caí al infierno y fui abrigado por el señor infernal y en un trato de última estancia acepte su oferta final, era mi único boleto, mi único pase para vengarme de aquel que me lo quito todo. —¿Entonces aceptaras lo que te he propuesto? —pregunto Lucifer sin despegar su mirada de mi. —Si... Acepto casarme contigo Katsuki, acepto ser tu reina, la reina de tu imperio —exprese mientras sellaba nuestro trato.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

El despojó de la luz

La euforia estaba presente resonando con fuerza por todo el lugar, el rey en su trono observaba en silencio la divertida escena, una que lo entretenía demasiado, pues su máxima presa al fin había sido martirizada.

—¡ALTO! —grito con autoridad mientras se levantaba de su trono.

La criatura masacrada frente a él se levanto a duras penas. Estaba empapada de sangre, era irreconocible y con las piernas temblorosas dio unos cuantos pasos hasta llegar a los pies de su antiguo amor, aquel tirano que se divertía de su sufrimiento.

—Porque... ¿Por qué me has hecho esto? —pregunto aferrándose con fuerza a las prendas de su receptor.

Sin ser afectado por las palabras del Omega, se inclino ante el y sujetando con delicadeza su fisonomía desfigurada, encorvo una burlona sonrisa. El no lo entendía, Izuku no lo comprendía hasta que recabando cabos sueltos entendió la verdad sobre aquel ente despiadado.

—Caíste en mi trampa Izuku, fuiste muy estúpido en confiar en mi...

—Tú... Tú solo querías...

—Así es —afirmo el desplegando sus alas blanquecinas en señal de burla e ironía—, lo único que me interesó de ti fue esa forma peculiar de brillar, esa amabilidad que te caracterizó, ese corazón puro que resonaba sin parar, eras algo valioso que deseaba cazar, que deseaba obtener, eso fue lo único que me interesaba de ti y ahora que te fracture física y psicológicamente ya no te necesito, ya no me sirves ni como juguete de distracción...

—¡Devuélvemelo! ¡Devuélveme mi esencia angelical! —exigió él con una irá desbordante.

—Demasiado tarde Izuku, ya no eres nada en este lugar, ya no perteneces a nuestra raza y ahora que he fortalecido mi poder yo seré el sucesor de Astro. —declaro Elián carcajeándose del menor.

—Todo esto...¿Fue por ese maldito renombre? ¿lo hiciste para que Astro no me eligiera a mi como el dios supremo del cielo?

—Así es... te enamore, te hice caer en mis encantos con la única intención de eliminarte de mi camino.

—Eres un...

—Sabes claramente que Astro jamás tomaría una decisión, ambos éramos seres perfectos, sus más grandes creaciones. El creo aún Alfa perfecto y a un Omega perfecto. Sabia claramente que él te daría la preferencia, era consiente de eso así que está táctica fue lo único que hice para asegurar mi posición.

—Maldito...eres un maldito infeliz.

—No me importa lo que digas y ahora que te he destruido, es hora de acabar con esto de una vez por todas —expreso Elián perforando con su mano el pecho de Izuku.

La poca esencia que aún se resguardaba en su interior fue absorbida por el alfa, ya no era un ángel, ya no era más un ser angelical, pues las bellas alas que caracterizaban al pecosito explotaron.

Era una escena mórbida y desagradable y entre tonos color carmín, el Omega más bello del universo dejo de "existir"

Elián festejo su triunfo, se fortaleció y volvió más vigorosa y magnífica su presencia, sin el en su camino Astro lo escogería como su futuro heredero.

—La gloria y el poder serán todos míos —susurro Elián tirando al vacío a Izuku.

Inmediatamente la anatomía del Omega comenzó a arder, no le importo en lo más mínimo, jamás lo había amado, todo fue una trampa para cazarlo y con las cosas finalmente definidas lucharía a muerte con su más grande enemigo, con su contra parte maligna, Lucifer.

—Suerte querido, no durarás ni un minuto vivo en las tierras del maligno —dijo el azabache retirándose de allí.

Izuku tardaría 6 noches en caer hacia el infierno, un lugar regido por el maligno, el rey y todo poderoso señor del infierno que el mismísimo Astro coronó. La entidad cósmica sabía del potencial escondido que el príncipe infernal poseía, uno tan fuerte y destructivo para ser el digno rival de la próxima deidad del cielo.

—Miserere mei... —susurro Izuku sin dejar de arder.


Continuará...