Because it's you |Binwoo|

Summary

Porque después de todo ese dicho de que después de la tormenta viene la calma es cierto. ¿Pero, cuántas tormentas debes enfrentar para ser feliz? ¿En medio de cuántas tormentas debes estar para por fin ver salir el sol y junto a este un hermoso arcoíris? ¿Desde cuando se supone que el amor lastima? ¿No se supone que debe ser liberador y bonito? Dongmin conocerá el amor, un amor bonito y puro pero con este encontrara la oscuridad y tendrá que enfrentarse a situaciones que jamás se había imaginado, su única salvación será volverse un chico valiente para salir de un pozo oscuro lleno de maldad. ¿Alguien podrá ayudarle salir de ahí? Inicio: 25/10/2021 Fin: 20/06/2023 #Binwoo #Rocksan #Mjin #TaeKook #BL #contenido explicito

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

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Respirar el aire puro a esa hora era una de las cosas favoritas de Dongmin, siempre salía a las 6:00 AM a trotar por la orilla del río Han frente a las bonitas estructuras de los elegantes edificios que había en Gangnam, vivía en uno de estos edificios con su madre, bueno lo hacía, pero su madre enfermó y se encontraba en el hospital, el médico dijo que era cáncer y por desgracia para Dongmin estaba muy avanzado y lo único que les quedaba esperar es que su vida poco a poco se apagara, el día que les dieron la noticia su mundo se vino abajo.

Flashback

—Mamá acompáñame al centro comercial— le dijo haciendo un pequeño puchero, sabía que ella nunca se resistía a ese gesto y terminaba por decir que si a todo.

—Está bien ¿Pero no nos tardaremos demasiado verdad? — le respondió y pudo ver un destello de ¿Cansancio? sus ojos lucían unas pequeñas bolsas, tal vez no había dormido bien.

—¿Te sientes bien mamá? — no podía dejar pasar eso, siempre estuvo muy pendiente de su madre al ser la única persona que tenía en su vida, por lo tanto, siempre trataba de estar muy pendiente de ella, de lo que necesitara.

—Si pequeño, estoy bien solo un poco cansada ya ves que trabajo todo el día, todos los días y en ocasiones no descanso mucho— le respondió con su habitual sonrisa, ¡las más hermosa si me lo preguntan! También su madre lo creía.

Estando en el centro comercial fueron a todas las tiendas, tomaron unos helados y continuaron recorriendo más tiendas, sin darse cuenta ya estaba cayendo la noche, entraron a la última tienda, era una joyería en realidad, él tenía muchas ganas de comprar unas pulseras, eran un accesorio de pareja pero le pareció muy tierno llevarlas a juego con su mamá, eran de plata unas finas cadenas y la parte que quedaba sobre la mano tenían un signo de infinito muy sencillas pero hermosas y el significado iba con ellos, mientras él pagaba con la tarjeta de su mamá, ella descansaba en un sofá de dicha joyería.

De repente vio como uno de los empleados corría hacia ella fue entonces cuando se percató de la situación, ella no podía respirar bien y estaba a punto de desmayarse el empleado corrió a socorrerla entonces tomó la cajita que ya estaba lista y corrió hacia su madre, sintió como la vista se le nublaba a causa de las lágrimas que empezaban a salir.

—¿Mama? ¿Mamá estás bien? ¡Respóndeme! — ella ya había perdido el sentido a falta de oxígeno.

En unos pocos minutos llegaron los paramédicos y la llevaron a la ambulancia él fue con ellos, estando sentado en la parte trasera de la ambulancia notó la cajita en su mano así que la guardó en su bolsillo, no quería perderlas era un regalo para su mamá.

En la ambulancia a pocos minutos de llegar al hospital su madre cobro el sentido supuso que se debía a qué le habían puesto una mascarilla con oxígeno.

—Madre? ¿Mamita cómo te sientes? Me disté un gran susto— dijo esto mientras secaba su rostro había llorado todo el trayecto y podía jurar que ya sus ojos estaban hinchados y rojos.

—Lo siento hijito— dijo dejando rodar una lágrima —Solo empecé a respirar agitado y de repente sentí que ya no podía respirar bien, ya no sentía el oxígeno llegar a mis pulmones y ya todo se puso oscuro, no quería asustarte bebé ¡Lo siento mucho!

—No mamá, no te disculpes, ya estamos por llegar al hospital para que te chequeen y nos digan que sucedió contigo— le dijo esbozando una sonrisa para hacerla sentir que todo estaba bien.

Fue una larga noche, nadie le daba noticias solo supo que la ingresaron y ya, nadie se acercaba a decirle si estaba bien, si estaba estable, si necesitaba algo, nada, nadie decía nada...

Me estaba quedando dormido en la sala de espera cuando una enfermera se acercó.

—Disculpe ¿Es usted el hijo de la señora Lee? — asintió para que ella continuara —¿Podría acompañarme? El médico está en la habitación con su madre y necesita hablar con ambos.

Se dispuso a seguir a la enfermera unos cuantos pasillos y entramos a la habitación donde se encontraba su madre.

Verla así le rompió el corazón, conectada a oxígeno, con catéteres en sus brazos que le proporcionaban líquidos con medicina.

—Señor Dongmin— el médico lo miró haciendo una pequeña reverencia la cual devolvió.

—¿Que tiene mi mamá doctor? — preguntó algo impaciente.

—Necesito que se tranquilice antes de darle el parte médico- dijo el doctor y pudo notar que se tensaba un poco, eso solo significaba una mala noticia, respiró profundo y asintió con su cabeza indicándole que podía continuar con el parte médico.

—Bueno, después de varios exámenes llegamos al porqué del episodio de falta de oxígeno de su madre, lamento decirle que padece de cáncer pulmonar y se encuentra en su última etapa, con tratamiento podrá vivir unos cuantos meses, pero nada más, desafortunadamente fue descubierto muy tarde.

“Cáncer pulmonar” eso fue todo lo que escuchó, después de eso las palabras del médico se volvieron susurros ininteligibles para él sintió como la habitación le daba vueltas y entonces todo se puso negro.

Se despertó y miró al rededor estaba en una habitación blanca de hospital, no entendía que había pasado, entonces cuando trató de recordar su pecho dolió mi madre estaba enferma, ¡el doctor dijo cáncer pulmonar en última etapa eso solo significaba que su mamá iba a morir!

Fue entonces que su vida con ella paso por su mente en una ráfaga de imágenes desde que tenía conciencia, su madre y él en sus cumpleaños, su madre dejándolo en su primer día de escuela, también en su primer día de preparatoria, incluso el primer día de universidad, juntos en sus cumpleaños, juntos cuando abrió su primera tienda de ropa después de mucho esfuerzo, juntos cuando empezaron a abrirse sucursales, juntos cuando aquel chico que le gustaba lo rechazó.

La cabeza le daba vueltas, y el corazón le dolía, ¡su mamá iba a morir!

Fin del flashback

No sabía qué hacer con su vida si ella no estaba a su lado, su madre había sido su pilar más importante, su motor de vida, su ejemplo y modelo a seguir.

No había abandonado su rutina desde que su mamá estaba en el hospital, solo había tenido que hacer tiempo para cosas extra pero salir siempre a esa hora lo relajaba bastante, antes de que su mamá enfermara solía salir también a trotar por esas calles, la vista era muy bonita y a esa hora el aire se sentía tan liviano, aunque desde que su madre estaba en ese hospital respirar este aire para él dolía un poco, porque mientras él estaba aquí respirando ese aire fresco ella estaba en una cama de hospital con una mascarilla de oxígeno que apenas le permitía sentirse bien.

Durante el último mes Dongmin se levantaba a las 5:00 AM ordenaba la casa, se ponía su ropa deportiva y salía a trotar, siempre lo hacía alrededor de una hora y quince minutos, siempre la misma ruta, la vista era bonita y lo relajaba bastante de todo el estrés que había vivido las últimas semanas, había sido un poco agotador estar al pendiente de todo, la universidad, el hospital y las tiendas, alguien tenía que hacerse cargo de todo, y al ser solo su madre y él, era su responsabilidad estar pendiente del negocio que le costó tanto levantar.

Después de respirar este aire que tanto le gustaba y disfrutar un poco de la vista se dispuso a regresar a casa...

Iba en un trote suave, más bien lento, inconscientemente sus ojos buscaban aquellos ojos que siempre se cruzaban en su camino a la misma hora...

Solo es eso un cruce de miradas, nunca habían cruzado palabra, no sabía cómo se llamaba, pero ese contacto visual cada mañana le daba un poco de energía para seguir con el día, no podía explicar porque, pero así era, cuando se estaba acercando al lugar donde siempre compraba su café de la mañana se dio cuenta de que estaba ahí parado esperando por su orden, por algún motivo su cuerpo se estremeció, y estaba ¿Nervioso?

Se acerco a la cafetería a ordenar su café y entonces fue cuando el volteo a verlo, sus ojos volvieron a hacer contacto, era la primera vez que los veía de cerca, los ojos más bonitos que había visto, ese color casi negro que le hacía sentir una calidez inexplicable.

—Hola— dijo con una pequeña sonrisa, esa sonrisa que le erizo la piel, aprovechó el momento para detallar ese bonito rostro, no había tenido la oportunidad de hacerlo ya que siempre se cruzaban y era solo un par de segundos, su piel blanca, tan bonita a su vista, sus ojos que en medio de su sonrisa se arrugaban a los lados, tan tierno, sus labios, con un color rosa que no había visto en ningún otro lugar, tenía un pequeña cicatriz en una mejilla, pero era algo que simplemente adornaba ese bonito rostro y esa voz, tan suave, tan tranquila, no era una voz muy gruesa pero lo hizo sentir en las nubes en cuanto la escuchó.

—¿Estas bien? — preguntó el chico ante el silencio inminente. Fue entonces que Dongmin se dio cuenta de que llevaba mucho tiempo observándolo, más de lo que normalmente se lleva hacer un contacto visual, todo porque se tomó el tiempo de detallar ese bonito rostro para no olvidar cada detalle.

—S-sí, disculpa, estaba distraído— le respondió tratando de sonar tranquilo y obligándose a salir del trance en el que este chico lo había puesto.

En ese momento el chico de los cafés tomó su pedido.

—Un americano, gracias— volteándose de nuevo hacia el chico que estaba frente a él.

—Supongo que vives por aquí ¿no?, digo es que siempre te veo en la zona.

“¿Que? ¿Siempre me ve?” Fue lo que pensó.

Su corazón amenazaba con salir de su pecho, no podía creer que el de verdad hubiese notado todo este tiempo su presencia, pudiera ser que estaba exagerando, pero le hacia un poco feliz saber eso, no sabía por qué, pero era feliz.

—¿Uh? Si, vivo aquí, bueno una cuadra más allá— dijo señalando hacia la dirección en que se encontraba su edificio.

—Aquí están sus pedidos— interrumpió el chico de los cafés, extendiendo las facturas de cada uno.

—Yo invito— dijo el chico de ojitos risueños a su lado.

—No es necesario, gracias— se precipitó a decir.

—No pasa nada, solo acéptalo ¿Sí? — dijo el rubio sonando amable.

Dongmin podía sentir como su cara se calentaba, eso solo podía significar que se estaba sonrojando “¿solo porque se ofreció a pagar tu café? ¿en serio Min?”Se dio un zape mental, no podía actuar así solo por eso.

—E-está bien, gracias— trató de tranquilizarse para así hacer bajar el color de sus mejillas, miro hacia los lados algo nervioso entonces se topó con el reloj del establecimiento, se le estaba haciendo tarde.

—¡Ay por Dios! Debo irme, se me hace tarde, lo siento, gracias— dijo haciendo una reverencia al chico que acababa de pagar su café, y salió corriendo hacia su departamento.

La pequeña charla con ojitos bonitos hizo que le tomara más tiempo fuera, debía asearse, organizar sus cosas de la universidad y salir hacia el hospital para el horario de visitas.

Tomó su café rápidamente mientras se adentraba en el departamento, se quitó los zapatos y se puso las pantuflas, con su mano desocupada se dispuso a quitarse la sudadera que afortunadamente era de cremallera, la tiro al mueble y puso el vaso desechable en la cocina y se dirigió a su cuarto en el segundo piso, la verdad es que su departamento no era solo un departamento, era un bonito pent-house que su madre compro con mucho esfuerzo hacía ya varios años.

Ya en su habitación buscó la ropa que iba a usar y se adentró en el baño afortunadamente tenía en su habitación, se dio una ducha rápida ya que estaba corto de tiempo, se vistió, organizó sus cosas de la universidad y estaba justo a tiempo para ir a visitar a su mamá.

8:30 AM justo a tiempo para las visitas.

—Hola mamita— apenas se estaba despertando.

—Hola pequeño— respondió regalándole su hermosa sonrisa, ya que sabía que su hijo amaba verlo sonreír, él podía ver qué su semblante era mejor que días anteriores, su piel se veía más radiante.

—¿Como pasaste la noche?

—Bien hijo, al fin pude dormir mejor que noches anteriores.

Se había vuelto costumbre siempre hablar de las noches ya que no podía estar con ella, siempre a la hora de la visita le contaba sobre su día anterior, sobre cómo iba el negocio y como iban sus clases en la universidad.


.・。. ・゜✭Because its You✫・゜・。.


—Si mamá, trataré de mejorar en danza, pero sabes que lo mío es la música— le respondió poniendo su habitual puchero para suavizarla.

—Está bien hijo, eres muy talentoso y sé que lograrás sobresalir en ambos aspectos— ¡Su puchero siempre funcionaba! —¿Y hoy lo viste? — preguntó su madre con mucha curiosidad en su tono y Dongmin se sonrojo un poco al saber que preguntaba por ojitos lindos.

—¡Ay demonios! — dijo mientras tapaba su rostro en señal de frustración.

—¡Esta boquita niño! — dijo su madre recriminando la expresión.

—Mama no puedo creer que haya sido tan tonto, el chico pago mi café y aún no así… ¡No sé su nombre! — mentalmente ya se había abofeteado a si mismo por ser tan torpe.

"¿Cómo no fui capaz de presentarme?”