PROLOGO
Sus tacones resonaron por la habitación vacía, sus pasos eran firmes y elegantes, sentía su presencia a mi lado y eso hizo que la piel se me erizase. Quita la venda de mis ojos sin previo aviso, haciendo que los cierre con fuerza por el golpe de luz que recibí en ellos, parpadee un par de veces hasta que pude visualizarla.
Brooklyn Bogdanov, de pies a cabeza demostraba ser la heredera absoluta de la Mafia Rusa, era más que una niñata de 18 años. La vigile por tanto tiempo, el suficiente para darme cuenta que se puede comportan como una adolescente inmadura que no sabe lo que quiere o puede ser todo lo contrario: fuerte, temeraria, madura para su corta edad y saber lo que quiere y cuando lo quiere.
-- ¿Dónde está Marshall? -- preguntó sentándose frente a mi --
Sus largas piernas cruzadas, sus brazos en el reposabrazos y su mano izquierda sostenía su característico revolver, se cuenta que ama jugar la ruleta rusa con sus víctimas y también se dice que es muy lista y astuta.
-- ¿Dónde está tu perro fiel? -- pregunte soltado una risa que ocultaba el miedo y aparentaba sarcasmo.
-- ¿Crees que no me daría cuenta que llevas meses detrás de mí? --
-- La verdad que no, te veis muy estupida -- mentí
-- ¿Aún no te has dado cuenta?. Solo eres un simple peón de Marshall y no le importará si mueres aquí y ahora -- me analiza, buscando un indicio de que pronto hablaré --
No soy idiota, sé que solo soy un peón para Marshall, pero él no es como los Bogdanov que respetan la política de que mujeres y niños no se matan. Prefiero morir a que muera mi esposa y mis hijos.
-- La que no se a dado cuenta aun eres tu -- escupo la sangre que se a acumulado en mi boca --
-- Nuestro vuelo sale en tres hora, Brooklyn. Ya termina aquí, necesitas terminar de empacar --
Mark Bogdanov, mellizo de la mujer sentada frente a mí, nació primero, es el heredero legítimo se rumora entre mafias que no está capacitado para obtener el cargo que debería, así que es la sombra de su hermana. Mami Alejandra y Papi Frederick tienen a su favorita.
-- Ya llegó el perro faldero de la familia Bogdanov -- aprieta su puño, sonríe y pega en mi mejilla. Escupo la sangre junto con un diente --
-- Aun no pierdo el toque -- le dice a su hermana de manera divertida -- Hagamos esto más rápido. Tu vida por la de Marshall -- se apoya en mí reposa brazos, acumulo saliva en la boca y le escupo, se esquiva pero cae en su hombro --
-- Eso es asqueroso -- le dice Brooklyn conteniendo la risa
Casual, hasta llegue a sentir que estaba en una cena familiar donde cuenta anécdotas desagradables. Me pongo serio y rígido cuando Mark gruño enfadado.
-- Es hora de irnos y tu nos estas haciendo perder el tiempo -- Mark desenfunda su arma que guardaba tras su espalda, recarga está y Brooklyn no se pronuncia. A llegado mi hora -- Ultimas palabras --
Morir eso es lo que are, si hablo o no, igual pronto estaré tirado en un río para que en un par días después encuentren mi cuerpo. Algo característico de los Bogdánov es que no perdonan.
-- Bien -- escucho como quita el seguro y le detengo diciendo 'alto' reiteradas veces --
-- Marshall dijo en un presente alternativo ustedes hubieran sido mis hijos ya que a su madre la hacia gemir como una puta --
~Brooklyn Bogdanov
-- Ya saben qué hacer con el cuerpo -- les dije a los grandullones que están resguardando la puerta -- Otra vez sin éxito de encontrar a Marshall -- hago una mueca de fastidio
-- Tenemos hombres por toda Rusia, dudo mucho que quiera asomar sus narices por aquí --
-- El no, pero sus peones si -- veo salir a los grandullones con el cuerpo de Patricio Hurtado envuelto en una bolsa negra --
-- Si Marshall sabe donde encontrarnos, nosotros sabremos encontrarlo a él -- asiento con la cabeza --
Es cierto pero llevamos años en su búsqueda, es como si haya desaparecido del mapa.
-- La muerte de Abby no quedará impune -- soba mis hombros para darme ánimos --
No dije mas. Salgo del despacho de mi padre, antes de que venga mi madre a guardar su adorada alfombra blanca que ahora tiene sangre fresca manchada en ella. Moriremos a manos de ella, ama esa alfombra. De camino a mi habitación encontré a mi persona menos favorita en este momento quien me sigue el paso porque no me detengo.
-- Señorita Bogdanov, por seguridad se dispuso que viajarán por separado... -- dejo de escuchar a nuestro jefe de seguridad --
Seguridad, seguridad, seguridad... ¡SEGURIDAD!. Estoy cansada de escuchar esa maldita palabra. No puedes salir sin compañía por seguridad, no puedes ir sola al colegio por seguridad, no pueden graduarse con sus compañeros por seguridad, no puedo hacer nada fuera de mi casa por seguridad y si lo hago hay mínimo 500 hombres alrededor es más ¡NOS ESTAMOS MUDANDO POR SEGURIDAD!.
-- Su auto está listo -- vuelvo a mi cuando escucho por la radio "El águila está en el nido"
-- ¿Dónde está mi padre? -- le pregunto sin dejarlo contestar el radio --
-- No lo se, en este momento me dirijo donde la Señora Bogdanov --
-- Wilson -- le llamó antes de que se vaya -- espero que en Nueva York aprendas a cerrar la boca por lo menos cuando se trata de mi -- no me responde, simplemente se marcha hablando por el pequeño micrófono en su muñeca --
Ya estando en mi habitación terminó de acomodar mi maleta de mano y de guardar los aparatos tecnológicos. Cuando veo que tengo todo listo me pongo a responder algunos mails de trabajo - nada relacionada con la mafia - es una empresa hotelera dirigida por mi, regalo de papá en mi cumpleaños numero 15. A mis cortos 18 años soy una mujer bien instruida, mi vida social se basa en libros, estudios, títulos y diplomas porque "Serás la heredera absoluta, Brooklyn" palabras de mi madre cada que me regaña por haberme escapado con mi mellizo a embriagarme en alguna discoteca; el idiota de Mark se a librado de todo el caos de estudios y estudios porque renunció a todo poder que pudiera tener dentro de la Mafia, solo recibe una gran suma de dinero por existir y cuando digo gran suma de dinero es porque podría comprar dos islas si quisiera, pero no, solo lo guarda y gasta de la cuenta familiar, yo tambien lo hago pero todo el dinero que recibo lo invierto y lo multiplico.
Tocan la puerta de mi habitación y digo 'pase' para quien sea que quiera entrar.
-- ¿Ocupada? -- pregunta alegre mi padre. Sonrió al verle y de un brinco salgo de mi cama para ir abrazarlo -- Hola, princesa -- besó mi cabeza y sonrio ante su muestra de afecto.
Hace casi una semana no lo veo porque simplemente un dia despues de su partida llamó para decir "Nos mudaremos a Nueva York" con una gran sonrisa plasmada en la cara y mi reacción fue hacer cara de fuchi.
-- Hola, tatito -- saludé después de separarnos del abrazo --
-- Imagine que estaría aquí -- se pronuncia Mark desde la puerta -- Papá, te recuerdo que tambien tienes una esposa y un hijo --
-- Que me venga a saludar primero no es mi problema -- le saco la lengua --
-- Tu hija es cruel conmigo, Frederick -- me señala serio. Hago muecas con la cara mientras suelto un repetidamente un "mimimimimimi..." --
-- ¡HIJOS DE LA GRAN PUTA QUE LOS PARIO! ¡ Y TENGO TODO EL DERECHO DE DECIRLO PORQUE YO LOS PARÍ! -- escuchamos el gran grito de mi madre --
-- ¿Que hicieron? -- pregunta mi padre conteniendo la risa por los insultos gritados por mi madre--
-- Brooklyn olvido ponerle plastico a la alfombra del despacho -- me acusa y abro mi boca en una gran 'O' ofendida --
-- Tu madre ama esa alfombra -- hago una expresión que ya lo se y con una pizca de obviedad incluida --
-- ¡¡QUE NO ESCUCHAN?! LES DIJE QUE BAJEN! --
Si muero escriban en mi lápida: "No murió de amor, murió a manos de la mujer que le dio la vida" y si es mucho pedir lancen mi celular y laptop a mi tumba, por favor, gracias. Regreso a mirar a mi padre para que él baje primero y me defienda de Alejandra alias la reencarnación de la muerte.
-- A mí no me miren -- alzó las manos en forma de inocencia. --
Resoplo por su falta de preocupación, ¡Podemos no salir vivos de esta situación!
-- ¡¿QUE ESTÁN ESPERANDO?! -- Grita otra vez. Me pregunto si no le duele la garganta.--
Si no bajamos ahora nos castigará hasta el dia de nuestra boda.
Mi hermano y yo comenzamos a bajar despacio, como si por cada escalón que pisamos rezamos 4 padres nuestros y 2 ave Marías, una vez estamos al pie de la escalera miramos a mi madre con un poco de miedo.
-- Fue Brooklyn -- le regrese a mirar indignada --
-- Gracias, hermano -- solté sarcástica --
Mi madre nos toma con fuerza de las orejas llevándonos al despacho, caminamos a su paso ya que no nos queremos quedar sin oreja. Nos suelta al llegar al despacho. Dios, pense que perderia mi oreja.
-- Mam... --
-- Callate -- no contradije -- Esa alfombra es más valiosa que ustedes dos juntos, la mandó hacer tu abuela como regalo de bodas --
-- Amor, la podemos lavar, si sale -- ¡Gracias, padre! -- no vuelve a pasar -- nos regresa a mirar y asentamos rápidamente la cabeza. Mi madre cierra su mano en un puño y finge que nos va a pegar --
-- Los decapitare si manchan tan siquiera el sótano de la casa nueva -- nos amenaza --
Mi padre se ríe abrazándola y depositando en sus labios un casto beso.
-- Brooklyn tenemos que irnos -- me dice John entrando al despacho --
Asiento con la cabeza y me despido momentáneamente de mi familia.
Adiós Rusia, volveré pronto.