Capítulo 1
Hace siete años.
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Sabía que la temperatura iba a bajar más de lo que se tenía previsto y aún así acepte ir a esa reunión. ¿Es importante? Si, tal vez... La verdad es que no. Pero Kelvin dijo que sería bueno tratar de cerrar un trato con algo nuevo.
Vuelvo a toser y la garganta me arde, llevo un cubrebocas mientras estoy abrigado de pies a cabeza. Odio estar enfermo, no me deja trabajar como quiero. Aparcó el auto cerca del punto marcado del mapa, esos hombres pasados de los cincuenta me mandaron una dirección a la que no había visitado antes, un lugar a las orillas de la cuidad, ¿Qué lugar es este para que ellos insistieran en reunirnos aquí?
Baje del auto y me aproximé a la entrada.
Mierda
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Es un bar de mala muerte a la vista. No frecuento bares, de hecho no lo hago. Ya tengo mi propio lugar de vinos como para visitar un lugar con tanta gente. Tomo el aire que mi pobre nariz puede tomar gracias al cubre bocas, y entro.
El lugar está cubierto de un humo, la música es tan alta que me retumban los tímpanos. Estaba apunto de darme la vuelta y regresar a mi casa para continuar con la película que pause toda la semana, hasta que uno de los hombres sentados al fondo del bar, grita.
-¡Arthur, amigo! Acércate. -Suspiro y me acerco, el humo no me dejaba ver con claridad y hasta que me fui acercando note como ya la mayoría estaba deshecho, habían mujeres a cada lado de los cinco hombres acariciando los y riendo de los pésimos chistes mientras son manoseadas por ellos.- Toma asiento, ahora mismo pediré una para tí.
Todas las mujeres alzan la vista y sonrien al verme, todas hablan a la vez haciendo que ellos rían.- Preciosas no se amontonen, es un invitado.
-Lo siento, no estoy aquí para admirar la belleza de las damas, ¿Hablaremos sobre el trato?
-Amigo, siempre tan serio. Diviértete un poco. -Se levanta del asiento acercándose, huele demasiado a alcohol, su camisa está arrugada y tiene una leve mancha amarillenta, seguro acaba de vomitar.- Siéntate, pide lo que quieras que hoy invitamos nosotros y luego hablemos sobre negocios.
Me aparto un poco, la cabeza me da vueltas.- Olvide algo en el auto, regreso en un momento. -Salgo del bar aún así escuché sus quejas detrás de mí. El aire se volvió más fuerte al salir.- Que lugar más repugnante.
- Creí que solo por fuera lo era...
Llevo mi vista hacia la chica de baja estatura que estaba parada frente a la puerta dudando si entrar o no. Su cabello es corto y negro, a diferencia de mí solo iba vestida con unos pantalones de mezclilla y una sudadera verde un poco grande para ella, yo estoy muriendo de frío aún estando con toda la ropa de mi armario. Voltea a verme y por su rostro jóven a de tener a lo mucho unos dieciséis.
-Eres demasiado joven para entrar, ¿Buscas a alguien?
-Tengo dieciocho, quiero ver si me dan trabajo.
Volteo hacia la puerta y todavía recuerdo como los ancianos apretaban el tracero de las chicas y metían sus lenguas en sus pequeñas bocas.
-Vete, no creo que sea un lugar para tí.
-Tampoco lo parece para usted, ¿Qué hacía ahí?
-Trabajo.
-Entonces estamos igual.
-No, yo vine para una reunión y apenas entre me disgusto la vista, consigue trabajo en otro lado.
La chica suspira profundamente y da un paso en frente. La puerta se abre deteniendo la y dejando ver a uno de los hombres con los que iba a reunirme.
-Vaya, con razón no querías a ninguna chica de nuestra mesa, tienes a un pastelito aquí. -Una amplia sonrisa se dispara de su rostro.- Comparte conmigo...
-Nos vamos. -Sostengo la mano de la chica y la jalo hacia a mí, el anciano gordinflon protesta detrás de nosotros. Nos acercamos al pequeño parque que estaba cerca y la senté en una de las bancas.- No volverás a ese lugar.
-Necesito el dinero.
-¿Cuánto?
Ella eleva la mirada sorprendida. Tiene unos hermosos ojos café y sus pestañas son largas, sus mejillas están coloradas por el frío. Es linda.
-Solo es para unos días en lo que encuentro un buen trabajo. -Muerde su labio como si estuviera conteniendo se, noto sus manos temblorosas. Algo pasa con ella.-
Me quito uno de los abrigos y la envuelvo.- Hace mucho frío. -Me siento a su lado y empiezo a toser.-
- Deberías tenerlo, estás enfermo...
-No creo que empeore más. ¿Quieres hablarlo?
-Me corrieron de mi casa... Solo eso. Estaba bien hace unos días, pero comencé a tener acoso en mi trabajo y renuncie. No soy alguien que soporte ese tipo de cosas, ni los malos tratos. -Sus manos se relajaron un poco.- ¿Qué hacías allá dentro?
-Vine a una reunión para cerrar un trato con mi negocio.
-¿Y qué pasó?
-Tal vez no necesito ese trato con ellos, no es con el tipo de personas con las que me gustaría involucrarme.
-Te ha de ir muy bien para no necesitar los.
-Apenas está creciendo como para echarlo a perder. -La chica ríe mientras su vista vuelve a mí.- ¿Te ríes de mi?
-Un poco, creí que serías algún loco.
Intente reír, pero la garganta me atacó.- ¿Hay algo que quieras?
-Hay algo que siempre he deseado...
-¿En serio? ¿Qué es?
La escuché con atención, no la conocía era claro, pero algo dentro de mí queria cumplirle cualquier cosa. Estar cerca de ella me transmitía mucha paz. Tal vez porque ambos compartíamos el mismo sentimiento de soledad y que ella tuviera un sueño era como reflejarse.
-Quiero tener mi propio restaurante. Se que es un poco absurdo ya que ni siquiera se cocinar... -Sus ojos brillantes lo decían todo.-
-Lo tendrás.
-¿Por qué lo dices tan seguro?
-Porque así será.
-Cuesta mucho tener uno... aunque sea pequeño. Más en un lugar como estos.
-Cierto, pero tú sigue firme. Puede que algún día pase.
La chica dejo salir sus lágrimas contenidas por el tiempo.-Lo siento... -Solto en una sonrisa.- No debería incomodarte así... Es solo qué... siento muy bonito que alguien me diga que debo mantenerme firme, que este tan seguro de mí, apesar de que no me conoces.
-Con ver el brillo en tus ojos cuando hablaste del restaurante, me dio un vuelco en el corazón...
-Voy aprender a cocinar y tú... -Me apunta con una sonrisa.- Algún día cocinare para tí y vas a comer cada bocado sin protestar. Porque será tu culpa si no sabe bien.
Suelto una ligera risa.- Por supuesto, pero estoy seguro de que disfrutaré cada bocado.
-Gracias. -La chica se levanta de la banqueta sacudiéndose la ropa, el frio golpeó su cuerpo con agresividad sosteniendo el abrigo en sus hombros.- Y por eso también, pero debo irme.
- Conserva el abrigo... Regrésalo cuando tengas tu restaurante.
-Eso va a tardar mucho.
-Lo sé...
Con una sonrisa se inclina hacia mí y un pequeño beso en la mejilla, ella marcho. El calor volvió a mi cuerpo, aunque fuera por encima del cubrebocas pude sentir su respiración y el calor de su piel. Tomo conciencia y me doy cuenta de que habia olvidado algo importante... su número... su nombre. No quedaba más que esperar a que el destino nos volviera a juntar. Y si así fuera, haría todo lo que estuviera en mis manos para cumplir su sueño.
Me levanto del banco y regreso a mi auto, marco el número de Kelvin y contesta de inmediato.
-Se cancelo, busquemos nuevos inversionistas y está vez se exigente.
No iba a perder mi tiempo.
//Historia completamente mía//
✨SE ESTRENA EL LUNES 1 DE ENERO DEL 2024✨
Se estará actualizando cada lunes ya que estaré corrigiendo alguna que otra cosa.
No acepto adaptaciones, he preparado este libro por un largo tiempo y me ha costado mucho traerlo aquí.
Tendrá contenido no apto para menores de edad. (+20) Léelo bajo tu responsabilidad.
Tendrá uno que otro tema sensible, así que se recomienda discreción.
Todo es ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
En fin, gracias por interesarte en la historia y espero lo disfrutes, sígueme para más historias. c:
Nota: Este es el primer libro.✨
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