Cap.1.- Cosa de pareja
No puedo describir mi vida precisamente, pero era feliz... Lo era, hasta que... Él llegó a mi vida.
Soy Silver Darcy, hijo "Único" de uno de los jefes más importantes de la compañía tecnologica en la ciudad de Metrópolis, naci y crecí como alguien importante, estudié y me gradue en la carrera de ingeniería a los veintidós años. A los veinticuatro años, conocí a Mephiles Astley, con quién contraje matrimonio cuatro años después de un gran noviazgo. Definitivamente para mi padre, haberme casado con Mephiles no fue de su más mutuo acuerdo, sin embargo, antes que el dinero, la fama o cualquier otra cosa, para mi padre siempre estuvo la felicidad de su hijo, a pesar de que aún estaba presente el estatus económico.
Así es que cuando me casé... Fue él mejor día de toda mi vida, el día soleado, el viento fresco, mis amigos y familiares, todos reunidos, incluyendo a los invitados por parte de mi esposo, incluyendo a mi cuñado, hermano gemelo de Mephiles, Shadow Astley. Un erizo de ojos rojizos y de fabulosas vetas carmín. El día de mi boda había sido la más perfecta, pues fue uno de los momentos donde mi mejor amigo, Sonic encontró el amor en cierto azabache, un erizo de ojos verde esmeralda y de asombrosas puas azules, y pues tal parecía que además de amigos... Seríamos familia.
- Es guapo, ¿Verdad?
- ¿De qué hablas?
- jaja No te hagas. Hablo del azabache de vetas rojas. Mi cuñado
- ¿Qué con eso?
- Sonic, bolita blue... Conozco esa mirada, ese brillo tan intenso cuando le miraste a los ojos cuando te invitó a bailar
A Sonic se le erizaron las puas, pues sabia perfectamente que aquello era verdad, conocía a Sonic cuando alguien tomaba su atención y hacia latir a su loquillo corazón, por algo eramos amigos desde él jardín infantil. Las mejillas de Sonic fue gobernado por ese tierno color carmín mientras bajaba la mirada, se cruzaba de brazos y mordía levemente su labio inferior. Carcajee por un momento mientras dirigía la mirada hasta la mesa del fondo, donde aquel erizo observaba con una mirada distinta a la indiferente, con la copa entre sus manos que guió hasta su rostro, precisamente entre su boca.
- ¡¿Me Has Estado Espiando?!
Cubrí mis labios para ahogar la carcajada mas grande en mi vida, Sonic parecía que estallaría de la verguenza, retrocedí un par de pasos para acomodar la diadema que formaba parte del velo en mi cabeza.
- Ay Por Favor Sonic, fuiste muy obvio. ¡Bailaron Frente A Mis Narices!, hasta Meph lo notó. Es más... No dejó de mirarte desde que llegaste, y supongo... Que te ha estado mirando desde la iglesia
El semblante de Sonic cambio en ese momento, y en verdad apreciaba ver esos ojitos esmeraldas tan ilusionados.
- No, no, imposible, Silver. Yo no... No puedo, tu sabes... Después de lo de Jet
Aunque lamentablemente para Sonic, había un problema. Y ese problema, era el miedo a otra traición, a otra mentira. Lastimosamente, Sonic vivía una vida donde la mayoría de sus relaciones se corrompian, ya fuera por una mentira, por lastima... O una traición. Y Sonic apenas vivía una relacion corrompida por traición de ya tres meses al que aun no se podía recuperar. Y yo lo comprendía, no en totalidad pero lo hacía, y lo que menos quería, era que mi mejor amigo, viviera temiendo, sin darse una oportunidad de conocer y rehacer su vida con alguien a quien en verdad le amara. Y si hablabamos de Shadow, estaba completamente seguro que ellos dos... Eran dos gotas perfectas para un romance.
- Olvidate de Jet, Sonic. Mira el presente, tu estas solo, sufriendo mientras que él... Viviendo felizmente y alegre de la vida. Olvida ese patán y date otra oportunidad de conocer a alguien. Alguien como Shadow. Se que no es el tipo que te demuestra una sonrisa abierta y que mantiene una mirada frívola y cortante de vez en cuando pero... ¿Y si es diferente?, si es el tipico tipo que te bajaría la luna y las estrellas solo por verte feliz. Solo imagina-lo
Hubo un silencio intrigante por parte de Sonic, y no le culpaba, Sonic tenía que pensarlo. Las horas transcurrieron lento esa noche, y uno a uno, los invitados se iban yendo, incluyendo Sonic. Jamás crei ser tan feliz como lo era en ese momento, Mephiles y yo solos, completando el cielo estrellado y la grandiosa luna mientras otorgaba besos contra mis mejillas, con la música a un tono considerable dando a nuestro entorno perfecto. Nuestras manos se entrelapsaban y solo podíamos contemplar el iluminado cielo oscuro.
- ¿Por qué me miras tanto?
- ¿No puedo contemplar a mi esposo?
- Sí, si puedes. Porqué de ahora en adelante... Me contemplaras todos los días de tu vida
- Eso suena tentador, amor mío~, ¿Buscas tentar-me?
- Esta y todos los días
La mirada de mi esposo deslumbraba un brillo jamás visto, uno mezclado entre lujuria y amor, y yo, solo sonreí coqueto, pasando mis manos por su pecho, precisamente entre los botones de esa camiseta blanca que lo hacía ver perfecto ante mis ojos, como me fascinaba sentir su bien marcado cuerpo varonil. Lo amaba, lo deseaba, tanto como el me deseaba a mí, el calor en mi cuerpo incrementó de manera indescriptible y nuestros labios se unieron al otro, donde nuestras bocas encajaban perfectamente, poco a poco, la razón se esfumó de nosotros y nació el deseo, el deseó de pertenecer por completo para el otro. Me perdía por completo en la sensación que sus besos provocaban en mi cuerpo, amaba sentir como su lengua violaba por completo mi boca, todo perdió sentido para mi hasta que fui recostado sobre el asiento trasero de su auto, Mephiles me devoraba con su mirada que me volvía loco.
- Toma-me amor mío y marca-me como solo tuyo~
Los besos hambrientos volvieron y la ropa en nuestros cuerpos desaparecieron, jamás podría olvidar esa noche tan maravillosa, la noche donde nos entregamos, donde sus grandes manos encajaban con perfección en mi cintura, en como succionaba mi piel donde dejaría marcas que tardarían días en borrarse. Lo amaba, lo amaba tanto que jamás podría querer a alguien más. El tiempo fue relativo y nuestra noche de amor culminó cuando mi esposo término en mi interior, nuestros cuerpos sudaban y mis latidos estaban a mil por hora, mis mejillas ardían con solo mirar a mi esposo observarme abajo suyo con su radiante sonrisa.
- ¿Y?... ¿Te hice llegar al paraíso?
- Oh, Meph~, tu eres mi paraíso
- Me alegra escuchar eso
Fue suficiente para culminar con un tierno beso. Después de esa noche tan especial, ambos tuvimos nuestra primer noche durmiendo juntos, en casa, en nuestra casa, tristemente no pude recorrerla, el cansancio me ganaba y eso incluía la ronda que tuvimos en el auto y la cual no sería la última.
Nuestro primer año de casados había sido estupendo, todo lo que cualquiera desearía, y valla que era relativamente feliz, despertar en las mañanas con los brazos de mi esposo rodeando mi cuerpo, con besos tiernos y hambrientos e inclusive un momento intimo era lo mejor que me podría haber pasado. Nuestra relación se basaba en la confianza y en el respeto mutuo. Era un matrimonio perfecto, los vecinos lo decían, y no había ningún día donde me cuestionaran que era lo que hacía que convivieramos de tal manera.
Y así transcurrieron los siguientes días de nuestra vida, lleno de sorpresas y exitos. Un año después, Mephiles había sido citado por su padre para una importante noticia, ambos lo estábamos, desgraciadamente para mi se me presentó una oportunidad de trabajo y era importante, aunque Mephiles me prometió contarme los detalles y valla que me sorprendió.
- ¿Lo dices en serio Papá?
- Lo digo en serio, hijo. Eres el nuevo presidente de la empresa, nada me daría tanto orgullo que tu, Shadow, tomaras un lugar tan importante en la empresa. Ya que tu hermano no quiso
Shadow contuvo una fuerte carcajada.
- Conoces mis razones
- Sí, las conozco. No quieres beneficios de la empresa y prefieres hacer tu propio esfuerzo en ese puesto
- Aprecio lo que haz hecho y que pensaras en mí, papá
- No agradezcas Meph, son mis hijos y quiero lo mejor para ustedes, pero cada quien toma su decisión
- Yo acepto el puesto Papá
- Bueno, debo retirarme a casa Papá, mí esposo espera
- Anda, ve. Saluda a mi yerno de mi parte. hablando de Yerno... Shadow, ¿Que hay de ese chiquillo azul de ojos esmeralda?
Según mi esposo, sintió como un extraño frio recorría de su cuerpo, era obvio, no sabíamos casi de esos dos y mucho menos que estos se veían en determinados momentos.
- ¿Quién?, ¿Sonic?
- ¿Se llama Sonic?... Mm, bonito nombre, hace juego con su belleza. ¿Qué son?
- Lo es, padre. Es hermoso. Y... Pues... Ah, tenía planeado decirlo en la cena el fin de semana pero... Él y yo, estamos saliendo
- ¿Lo dices en serio, hijo?
- En serio, Papá. Tenemos una relación de ya tres meses. Pero porfavor, hagan como si no lo supieran, quiero que Sonic se sorprenda cuando lo diga
Esa ocasión, Meph llegó muy hiperactivo a casa, algo nada normal en él. Y lo único que pudo pronunciar, era que su hermano estaba saliendo con mi amigo azul.
- ¿En serio, Cariño?, ¡Ah!, ¡Cuentame Los Detalles!
Grité emocionado mientras brincaba al sofá en frente de mi esposo, y Mephiles solo carcajeó por mi reacción.
- Pensé que ya lo sabrías, cariño. Me has dicho que son uña y mugre jaja
- Pues sí, pero ya no he sabido mucho de Sonic desde que nos casamos.
- Es verdad, tu amigo Sonic a respetado nuestra privacidad ya que somos un matrimonio
- Aún así, debió contarme-lo.
- Vale, pero tampoco puedes obligarlo a contarte todo. Quizás, aún no sabía como contarte-lo. Pero por favor, cariño... No le cuestiones aún, Shadow quiere que Sonic se lo tome por sorpresa en la cena
Hice un puchero, pues me gustaba molestar a Sonic, pero si mi esposo me lo pedía, podía hacer una excepción.









tengo curiosidad y miedo por saber lo que pasará en adelante, está historia es increíble y solo es el primer capítulo