You belong to me

Summary

• Ambientado en The Death Cure • Donde los chicos intentan rescatar a Minho. Pero todo pasa demasiado rápido, vuelven a ver a Gally, Newt se infecta, Thomas trata de salvarlo... Pero cuando Newt muere en los brazos de Thomas, todo parece derrumbarse para él. Cuando despierta del coma y ve que el rubio no está a su lado, el mundo se le cae encima. No consigue superar la pérdida y, aunque sus amigos ya lo estén intentando, él sigue estancado, atrapado. La culpa lo carcome por dentro, el secreto de lo que ha hecho y que solo él sabe. Pero lo que Thomas no sabe es que Newt está vivo, rescatado por la gente que está en contra del Brazo Derecho, según Jorge. Y todo el mundo sabe eso menos Thomas y Sonya, que piensan que Newt está muerto. ¿Cómo volverán a encontrarse si están divididos en dos grupos que se odian a muerte?

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

{ Narrador omnisciente }



1 MES ANTES




—¡Hazlo! —el chico gritó con todas sus fuerzas—. ¡Venga, vamos! ¡Hazlo! —exclamó, sus pulmones exigiendo más aire del que podía tomar.


Thomas se sintió atrapado.


Las pulsaciones de su corazón le retumbaban en los oídos, mareándolo. Lo intentaba, luchaba, pero nada estaba saliendo bien. Todo estaba descontrolándose, y Thomas ya no sabía qué hacer.


—¡Tommy! —el eco en sus oídos paró y se centró en el chico—. ¡Hazlo!


Respiró con fuerza. Newt había recobrado algo de humanidad en esos breves segundos. Era su oportunidad, debía seguir luchando.


—Newt —se intentó arrodillar a su lado, pero los gruñidos leves que soltaba lo advirtieron de que mantuviera su espacio—. Newt, puedes hacerlo, yo... t-te ayudaré, ¿vale? Solo...


—¡Ya basta! ¡Deja de decir estupideces! —chilló, asustándolo. Su voz se había escuchado como un gruñido ronco y ahogado.


Thomas se alejó unos pasos, no muy seguro de volverse a acercar. Newt jadeaba en el suelo, gruñía levemente cuando escuchaba la entrecortada respiración del castaño, como si le estuviera advirtiendo de que se fuera antes de que el Destello volviera a controlar su mente.


No tenía ni idea de qué hacer. Pero no lo iba a abandonar.


Brenda tenía el suero, solo tenía que llevarlo hasta el IceBerg donde estaban Jorge y Vince, nada más. Minho y Gally habían ido a buscarlos, seguramente estarán de camino.


Thomas intentó esperanzarse con eso.


—Vale, vale... —Thomas intentó volver a acercarse todo lo máximo que Newt le dejaba—. Oye, amigo... Tenemos que irnos.


Pero el mayor no pareció muy contento con esa idea. Sus ojos se dilataron otra vez y miró a su mejor amigo, levantándose del suelo. Thomas ahogó un grito y se quejó de dolor cuando sintió que era golpeado contra la piedra del suelo.


Mareado por el golpe en su cabeza y el dolor que se extendía por su columna, sujetó como pudo las muñecas del chico. Newt gruñía y forcejaba por soltarse para poder ahogarlo, matarlo. Y Thomas realmente nunca le había golpeado, siempre que sus peleas se extendían a más, lo máximo que llegaban a hacerse era estamparse el uno al otro contra la pared más cercana. Pero nunca se habían hecho daño físicamente.


Y, enserio, a Thomas le gustaría y comentar en una anécdota graciosa años después que fue Newt quien dio el primer golpe, pero ninguna de esas cosas fue así realmente.


Newt gritó de dolor cuando los nudillos de Thomas golpearon su mejilla. Cayó a un lado, y lo único que Thomas pudo hacer fue alejarse aún en el suelo. Se arrastró, tocándose el cuello adolorido. Newt volvió a quedar boca a abajo sobre el suelo, sus manos echas puños.


—¿Newt...? —Thomas se atrevió a llamarlo.


Grave error.


Lo próximo que Thomas vio pasar por delante de sus ojos fue el reflejo plateado de la hoja de un cuchillo. Se quejó de dolor cuando el objeto pareció cortarle en la mejilla, pero tuvo tiempo de detener sus manos cuando Newt pensó en clavarle el cuchillo en el pecho.


Newt volvió a ponerse encima suya, gruñendo y queriendo clavarle la hoja del cuchillo. Thomas solo rezaba para que Brenda y Minho llegaran con el suero, porque no esperaba aguantar mucho más de lo que intentaba.


—¡N-Newt, b-basta...! —Thomas gimió adolorido, quedándose sin fuerzas.


El cuchillo tocó su camiseta. No tardó en traspasarla y empezar a atravesar su piel, justo encima del corazón. Thomas no se contuvo, gritó, y cuando no tuvo más remedio, le dio una patada por detrás, tirándolo a un lado.


Todo estaba mal, Thomas lo sabía.


No había ni rastro de sus amigos, estaba empezando a creer en las palabras de Brenda.


No puedes salvarlos a todos.


Tenía razón.


Por lo que, siendo más rápido que Newt, se agachó y cogió el cuchillo que Newt había dejado caer al suelo.


Newt jadeó en busca de aire, entreabriendo la boca. Se limpió con una de sus mangas la sangre negra que había chorreando en la barbilla, quitándose todo rastro. Luego, sus dilatados ojos se fijan en el cuchillo que Thomas sujeta.


La mano del castaño tiembla con fuerza, mientras la otra mano se colocaba frente a su pecho, manteniendo las distancias cuando Newt se levantó. Alejó la mano con la que sujetaba el objeto y con eso advirtió a su mejor amigo.


Hazlo.


—Newt... —advirtió, llorando y respirando con dificultad—. No quiero... n-no quiero hacerlo... no me obligues.


Pero Newt ya no estaba en todos sus sentidos.


Brenda, Minho, Gally y Frypan corrían en contra del fuego, con el suero en las manos, buscándolos. Todo el mundo peleaba, todos atacaban, estaban rodeados.


—¡Brenda! —chilló Minho para llamarla cuando la chica no paró de correr—. ¡No os levantéis! —les avisó a Gally y a Frypan.


—¡Tengo que ayudarlo! —gritó Brenda en repuesta, corriendo como nunca.


—¡Joder! —Gally exclamó y, cuando pudieron, los tres siguieron a la chica hacia donde se suponía que estaban Newt y Thomas.


Pero cuando Brenda llegó se obligó a parar de correr, mirando atónita hacia ellos.


Thomas besaba con fuerza los labios de Newt, sin importarle lo más mínimo la sangre negra o lo infectado que se encontraba el chico. Sus ojos se apretaron cuando los cerró, ambos manteniéndose de pie en medio del lugar. Una de las manos del castaño estaba en su nuca, presionándolo, pero la otra estaba en medio de ambos cuerpos, sujetando el cuchillo que Brenda no podía ver.


Un quejido bajo y ronco salió de los labios de Newt, que se separó levemente, la mano de Thomas empezando a mancharse de rojo.


El cuchillo se había clavado en su abdomen. Thomas había presionado su piel hasta el punto de poder atravesarlo. Lo soltó, pero no retiró el objeto del cuerpo del chico. Newt lo miró a los ojos.


—T-Tommy... y-yo... —no dijo nada más, no pudo, su voz se había cortado en un suave gemido de dolor.


—Ya lo sé, lo sé, Newt... —lo cortó, dándole a entender que sabía lo que Newt quería decirle—. No hace falta que me lo digas.


Claro que lo sabía.


Con la última sonrisa en los labios del rubio, cayó, pero Thomas llegó a sujetarlo y lo sostuvo en sus brazos. Él cayó sobre sus rodillas al suelo, sujetándolo. Y fue cuando Thomas se permitió empezar a llorar de verdad.


Brenda no había llegado a tiempo. Si hubiera llegado solo diez segundos antes, lo habrían salvado, pero la suerte no estaba con ellos. Nunca lo estuvo.




La chica sujetó con una mano el suero, acercándose a donde estaban, aún con la expresión de horror en su cara. No entendía nada, pensaba que había llegado a tiempo, pero cuando vio que al separarse Newt tenía la hoja del cuchillo atravesándolo, lo entendió.


Newt emitió un bajo jadeo entrecortado. Seguía respirando. Thomas sintió como el chico apretaba levemente su mano, y él solo llevó la otra a acariciar su mejilla llena de venas moradas y negras.


Nada le importaba. No le importaba lo infectado que se encontraba. Seguía siendo Newt, su Newt. Y se había dado cuenta más tarde de lo que esperaba.


Cuando Newt jadeó aún en busca de aire, Thomas abrió los ojos y dejó de apoyarse en su pecho, mirándolo esperanzado. El mayor enfocó a Thomas sujetándolo, pero volvió a ver borroso y apretó los ojos.


—Bren... Brenda... —la llamó como pudo una vez se dio cuenta de que estaba de pie frente a ellos—. El suero, corre.


Brenda parpadeó varias veces y reaccionó, agachándose a su lado y cogiendo el suero. La chica no dejó que Thomas lo hiciera, ya que estaba temblando y sollozando sobre el cuerpo del chico. Por lo que, en un movimiento rápido, Brenda le inyectó el suero en el cuello.


La chica se alejó una ve lo hizo, empezando a llorar por Newt.


—P-Por favor, vamos —suplicó Thomas, apoyando de nuevo la mano en la mejilla de Newt.


No iba a funcionar.


—Thomas... —Brenda trató de llamarlo, pero el chico solo se centraba en Newt.


Sus ojos se habían cerrado, como si estuviera inconsciente. Las venas que se extendían por sus mejillas y el largo de su cuello fueron borrándose como si la piel se lo tragara todo. El suero estaba funcionando, pero Newt no reaccionaba.


—¿Newt? —Thomas preguntó, esperanzado por volverle a ver esos ojos miel que tanto le gustaba admirar.


No respondió. No abrió los ojos.


Su cuerpo se relajó y dejó de apretar la mano de Thomas, quedando sobre el suelo. Brenda no contuvo las lágrimas cuando vio eso, mientras Thomas apretaba los labios para reprimir los sollozos.


Pisadas a lo lejos se escucharon después.


Brenda fue la única que levantó la mirada hacia los que habían llegado.


—Newt, eh —Thomas lo movió de los hombros, desesperado—. Tenemos que irnos, Newt, tenemos que irnos a casa, ¿vale? Así que despierta.


Minho, Gally y Frypan habían llegado y se habían parado de la misma forma que Brenda lo había hecho al llegar. Newt parecía estar muerto.


—Thomas, para —Brenda habló después.


—¡No! —el chico pareció alterarse y movió los hombros de Newt otra vez—. ¡Por favor...!


Thomas escuchó el jadeo ahogado de Minho, que cayó de rodillas frente a él. Frente a Newt. Sus rodillas no aguantaron, simplemente se dejó caer, sus ojos empezando a brillar por las lágrimas. Frypan fue el siguiente, fue demasiado.


Pero Thomas no debía derrumbarse. No aún. Por lo que, aún con las mejillas empapadas de las lágrimas, se inclinó a besar la frente del chico. Después de aquella acción dejó otro pequeño beso en sus labios, un mínimo roce en el corte que yacía en el labio inferior del chico. Luego, decidido, se levantó, dejando con cuidado la cabeza del rubio apoyada en el suelo.


—Thomas... —la chica fue la única que trató de frenarlo, sabiendo a donde iba a ir.


—Ellos pagarán por esto. —Fue lo que contestó—. Me aseguraré de que paguen.


Antes de irse, Minho lo miró. —Eh, Thomas —el chico se giró a mirarlo, viendo el rastro de lágrimas en las mejillas del ex-guardián—. Llévate esto. —Le lanzó la pistola que él tenía enganchada al cinturón—. Acaba con ellos.


Gally lo miró también. —Véngalo, Thomas.


Thomas asintió, la rabia creciendo en su pecho. Le dio un último vistazo al cuerpo de Newt y se dio la vuelta para ir a buscar a Ava y a Janson.


Y sí, hizo que pagaran.



——————————— •


Holaa, ¿qué tal todo?

No todo el fic será tan triste, pero era necesario poner la parte donde Newt muere en la película.

La verdad es que no me acostumbro a hacer capítulos tan cortos, pero como esta parte ya la había dejado hecha, decidí no tocarla y publicarla tal y como está.


Espero que os haya gustado el primer capítulo, a pesar de... la supuesta muerte de Newt. Ya que es un final alternativo, pero anyways jajaj.