Como todo comenzo
*Como todas las mañanas me siento sobre la cama alrededor de las seis de la mañana, me quedo premeditando un momento en lo que reacciono, tengo 25 años eh pasado toda mi vida complaciendo los deseos de mi familia, desde que; estudiar hasta donde trabajar ya, que mi padre tenía un negocio familiar del cual el quería que me hiciese cargo, puesto que soy el hijo único y por lo mismo ya mencionado no le importaba lo que quisiese hacer. Desde muy joven vi a mis amigos irse de viaje, para poder ser entrenadores Pokémon, yo tuve que quedarme estudiando, obligado a los deseos de mis padres, tenía un sueldo era humilde ya que ellos decían que no esperara mucho, hasta que el negocio fuera mío tenía que me conformarme con que tengo donde vivir además de alimento y ropa que ponerme, pero me sentía vacío por dentro ya que yo deseaba tener aventuras o mínimo un Pokémon, pero mi padre siempre impidiéndolo ya que para el las relaciones entre un humano y un Pokémon debe de ser solo de un amo y un esclavo y como dijo que todos mis amigos habían terminado fornicando con sus Pokémon no quería que yo fuese uno de ellos*
Kamito: Aquí vamos de nuevo*me levantaba de la cama con la misma rutina, iba hacia el baño me quitaba la poca ropa que tenía ya que me sentía aprisionado por las noches y tomo una ducha, seguía pensando en todo mientras el agua caliente caía sobre mi rostro, salgo de la ducha secando mi cuerpo y vistiéndome de manera muy sencilla un pantalón, camiseta, sudadera y tenis la ropa de alguien cualquiera, bajo a la cocina y me planteo que comeré ya que desde que terminé de estudiar, mi padre me dio más obligaciones con la tienda, así que tenía que abrir desde temprano, solo tomó un vaso de leche con chocolate y un toque de canela, no tenía apetito, estaba muy angustiado por lo mismo*(¿toda mi vida tendré que seguir así? ¿En ningún momento podre hacer lo que yo desde?)
*tomaba mis audífonos y mi celular revisaba mi cartera, tenía un poco de dinero para moverme libremente, pero cada vez que me sentía así caminaba hasta el trabajo para simplemente no explotar, así que solo ponía un poco de música mientras comenzaba a caminar, veía a varios Pokémon jugar por el pequeño pueblo yarda (Galar), esto me llena de tristeza ha que debo conformarme con solo verlos, llego hasta el negocio de mi familia, así que se me iba la primera parte del día, hasta que llegaba mi padre*
Padre: Kamito, ¿Cómo van las ventas del día?
Kamito: Ya pasaron varios entrenadores y clientes típicos *me notaba muy desanimado*
Padre: ¿Y ahora que te sucede?, No me digas que volviste a pensar en esa tontería de ser entrenador *decía en un tono de enfadado y desagrado*
Kamito:*solo alzó un poco mis hombros en seña de que no sabía, sólo para que me dejara de molestar*
Padre: Te eh dicho que no, ¿entendido?
Kamito: si papá, lo sé *solo quería que ya se fuera para volver a estar tranquilo, prefería seguir pensando a escucharlo sermonearme una vez más con las mismas palabras de siempre*
Padre: Eso espero Kamito *salía del local algo molesto, por que sabía que quería ser un entrenador*
Kamito: *Pasaban otras pocas horas y comenzaba a darme algo de hambre, ya que mi desayuno había sido mínimo, así que sacaba unas cuantas bayas de una mini nevera que tenía con comida, para esos días que no desayunaba mucho en la mañana, así que solo saciaba mi hambre, aunque no fuera mucha, pero debía comer pese a mi sentir, limpio mi rostro del jugo que escurrió mientras había comido, me dispongo a seguir atendiendo, hasta que eran aproximadamente las ocho de la noche, hacía las cuentas para cerrar el día y dejando listos los números en la computadora para evitar los regaños de mi padre*
*siendo ya las 8:30 de la noche salía del negocio, cerrando la puerta a mis espaldas, comenzar mi camino de regreso a casa, me detenía en un pequeño puente que había en el pequeño pueblo, me sentaba a ver un poco la poca luz que quedaba del día, mientras veía pasar a la profesora que le entregaba los Pokémon a los nuevos entrenadores*
Magnolia: Buenas noches Kamito, vas de regreso a casa ¿cierto? *ella sabe de mi situación e intento ayudarme, pero mi padre me prohibieron verla, y ya que crecí, les importaba menos que hablase con ella*
Kamito: Si profesora, solo quería tomar un poco de descanso simplemente no quisiera llegar a casa, pero es algo inevitable *mi voz se entrecortaba un poco ya que sentía mucha impotencia, la profesora magnolia agarraba un poco mi hombro intentando animarme*
Magnolia: Kamito, hay veces que debes decir basta a las cosas y dejar de dar tu brazo a torcer, aún eres muy joven como para que tengas esa pinta tan triste.
Kamito: Lo sé pero... *agacho la cabeza, tenía tantas dudas que inclusive a mi cuerpo se le elevaba la temperatura y lo sentía en el rostro, era un conjunto de emociones la mayor parte negativas*
Magnolia: Es muy malo para ti Kamito seguir de esta manera así que... *sacaba de una de las bolsas de su bata una pokeball, para ponerla en mis manos, yo veía la pokeball y la acariciaba para después darle un abrazo a la profesora*
Magnolia: Me trajeron este Pokémon tan raro de otra region y creo que no hay otra persona que lo merezca más que tu, prométeme que no dejaras que alguien vuelva a decidir de tus acciones.
Kamito: Le juro que no así será profesora
*Estaba muy nervioso además de emocionado, así que presionaba el botón de la pokeball y de ella salía un pequeño Sprigatito, al verlo me arrodillo a abrazarlo y al tenerlo en ese abrazo quería romper en llanto, ya que para mí ese era un sueño*
*Sprigatito solo correspondía el abrazo con tus pequeñas patitas, no sabía lo que sucedía pero no quiso dejar de abrazarme*
Kamito: Te cuidare toda mi vida mi pequeño
Sprigatito: Yo me esforzaré por ser la mejor a su lado amo *hablaba con una suave y linda voz femenina*
Magnolia: Bueno Kamito, si necesitas ayuda para algo puedes pedírmelo, pero primero deberías de estrechar un poco más el lazo con tu Pokémon
Kamito: claro que si profesora, no puedo estar mucho tiempo fuera de casa, pero creo que puedo entrenar con ella un poco en las afueras de la aldea, además no creo que mi padre esté allí.
Magnolia: Mucha suerte, ten bonita noche. *Me despido de la profesora Magnolia, iba de camino a las afueras de la aldea, mientras pensaba en las últimas palabras que tuve con la profesora magnolia*
*Sprigatito estaba caminando a lado mío, no hablábamos mucho ya que no estaba acostumbrado a ello y menos a un Pokémon, así que había un silencio incómodo, hasta que llegábamos a unos matorrales, donde habían unos cuantos Pokémon salvajes para esto ya eran alrededor de las nueve de la noche a mi padre se le hacia algo extraño que aún no llegase, ya que usualmente a esa hora de la noche yo estaba en casa, así que me llamaba para saber dónde estaba yo miraba mi celular y me ponía muy nervioso, ya que no tenía una excusa plausible para darle, pero no podía simplemente dejar mi celular sonando así que contestaba*
Kamito: ¿si? *digo en un tono serio, mientras intento ocultar mi nerviosismo*
Padre: Llamó para saber donde estas, ya son las nueve de la noche y no has llegado aquí *sonaba algo serio, pero al mismo tiempo con intriga*
Kamito: Si perdón papá, me quedé viendo el anochecer, ya voy a casa no me tardare mucho mas tiempo
Padre: Esta bien Kamito, tu madre te va a dejar tu cena en el refrigerador, no tardes mucho *colgaba el teléfono*
Kamito: Sprigatito debemos irnos a casa, pero quiero decirte unas cuantas cosas antes de ir
Sprigatito: si amo *se acercaba a mi y brinca sobre mi ropa subiéndose hasta mis brazos*
Kamito: Digamos que en mi casa no deben de saber nada de ti, porque mi padre es un poco anticuado, pero creo que no hay palabra que lo describa
Sprigatito: ¿Quiere decir que no me acerque a ellos?
Kamito: Mejor dicho quiero que nadie te vea que no se enteren de que estas ahí, por que si se enteran que te tengo posiblemente nos separen y no quiero eso. *se notaba un poco de tristeza en mis palabras a lo que Sprigatito me dio un suave beso en la mejilla*
Sprigatito: No se preocupe amo, haré todo para estar siempre a su lado, sin importar las adversidades ahora somos un equipo. *ella sonreía de una manera tierna, sus palabras llenaban mi corazón de felicidad y sentía mariposas en mi estómago, no por enamorado si no de la misma alegría de que mi sueño estaba siendo realidad*
Kamito: Sprigatito no sabes lo feliz que me haces, no te preocupes no vas a estar todo el día en la pokeball, llevaré la cena a mi cuarto y podrás salir nuevamente, solamente no podremos hablar muy fuerte ya que si no mi padre se dará cuenta *le acariciaba sus mejillas ya que su pelaje era muy agradable al tacto y no podía evitarlo, para mí era una ternura no solo por que era mi Pokémon, si no que parecía un peluche viviente sin mencionar el dulce aroma a flores*
Sprigatito: Son agradables sus mimos *ella sonreía mientras se acercaba más a mi mano para que le de más caricias*
Kamito: ¿Cuándo lleguemos a casa te daré más vale?
Sprigatito: Si amo *sacó la pokeball e introduzco a Sprigatito para ir a casa, una vez llegando iba a ver a mi padre para avisarle que ya había llegado*
Padre: *abre la puerta de su cuarto* A ya estas aquí, bueno tu cena ya te dije donde esta descansa *cierra su puerta y se recuesta a lado de mi madre*
Padre: Lo veo muy diferente a como estaba hace unas horas
Madre: Lo más seguro que conoció a una chica, tal vez una de esas entrenadoras que a veces vienen con la profesora magnolia. *A mi padre le cambiaba un poco la actitud ya que no quería que dejase el pueblo para quedarme en el negocio familiar aunque no parecía ser totalmente el caso*
Padre: Puede hablar con esas chicas, pero no quiero que le metan ideas o le den un Pokémon, si el llega a tener un Pokémon dejara el negocio de lado.
Madre: Si tu lo dices. *Mi madre ya no le importaba lo que hiciera mi papá, ya que tuvo muchos problemas por querer apoyar mis sueños, pero siempre fue lo que mi padre dijo, yo bajaba la cocina para calentar la comida para Sprigatito y para mi, veía que era poca para los 2 así que tomaba unas cuantas bayas para hacer un licuado con un toque de azúcar y hielo, subí a la habitación con el licuado servido en un termo y la comida caliente, dejó todo sobre mi escritorio para sacar la pokeball de Sprigatito y dejarla salir Sprigatito al notar que estaba en mi cuarto veía para todos lados, observando a detalle todas mis cosas, pero dejaba de hacerlo y se acercaba mi mientras susurraba*
Sprigatito: {Es bonito tu cuarto amo}
Kamito: {Gracias Sprigatito, ven vamos a cenar debes de tener mucha hambre después del largo viaje}
Sprigatito: {Si amo} *comenzábamos a cenar los 2 en el mismo plato y vaso pero cada uno tenía un cubierto diferente, terminábamos con la comida que tenía el plato, dividimos el licuado, sentía que era una especie de delincuente por hacer todo a escondidas*
Sprigatito: {gracias por la cena amo}
Kamito: {te la mereces, pero ahora debemos de descansar hoy ah sido un día de muchas emociones para mi}
Sprigatito: {si pero no se olvide de lo que me prometió antes de venir a su casa}
Kamito: {vale solo deja que me ponga mi pijama}
Sprigatito: {si amo} *me cambiaba la ropa y me ponía mi pijama, pero a punto de terminar recordaba que Sprigatito era una chica a lo que me sonrojo un poco, giraba a verla y estaba muy atenta a lo que hacía*
Kamito: {perdón, espero no te haya incomodado olvide que eres una chica}
Sprigatito: {no se preocupe amo de ahora en adelante estaremos juntos y no me incomoda} *yo tenia un leve sonrojo, pero ella tenía razón ya que si cambiaba mucho mi rutina mi padre podría notar la existencia de Sprigatito, me meto a la cama y Sprigatito se mete conmigo también*
Sprigatito:{mis mimos amo}
Kamito:{ya solo una cosa mas} *había dejado la pokeball de Sprigatito debajo de mi almohada, en su tamaño compacto, mientras que Sprigatito esta sobre mi pecho esperando sus caricias*
Kamito:{listo} *comenzaba a acariciar la cabeza de ella con mis 2 manos y lentamente me quedaba dormido*
*Sprigatito me veía quedarme dormido, me da un suave beso en mi mejilla derecha y se termina de acurrucar para dormir*
Sprigatito: (dulces sueños amo) *se dormía con una sonrisa en el rostro*