Tren con destino a Tokyo

Summary

¿Todos conocemos las historias de zombies y toda la madre, no? Pues será casi parecida. Yami es la pareja de Yugi quién está esperando a su primer bebé, un día un virus se esparció por la ciudad convirtiéndo a la mayoría en zombies, en su camino por sobrevivir conocerán a varias personas que tratan de igualmente salvarse. «$$» Yu-Gi-Oh! PERTENECE a Kazuki Takahashi «$$» Basada en la película "Tren a Busan"

Status
Complete
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
16+

1) Un Embarazo Arriesgado

1

Yami Atemu, conocido entre sus amigos como Yami, es un guapo chico de cabello tricolor ojos carmesí y un bello cuerpo que cualquiera desearía. A sus 18 años recibe la noticia más felíz del mundo, claro después de que su amor sea correspondido, se entera de que su aibou, como él lo llamaba, estaba en la noble espera de un bebé, un primer hijo o hija estaba en camino y nadie podía borrar la sonrisa de felicidad de su rostro.

—¡Mou hitori no boku!

—¿¡Qué pasa aibou!? ¿¡Te duele algo!? ¿¡Necesitas algo!? ¿¡Estás bien!?. -El tricolor mas alto empezó a preguntar sin cesar y analizar su cuerpo en busca de algún dolor.

—Tranquilo Yami, estoy bien pero ¿Puedes traer el papel donde está la hora de la cita con la ginecóloga?.-Habló Yugi, un tierno y adorable chico con sus lindos ojos amatistas reflejaban la pureza de su alma junto a toda su bondad.

A simple vista se podía ver su ya grande vientre, y no era para menos ya que estaba en su séptimo mes de gestación, cada vez faltaba menos para tener en brazos a su bebé.

—Claro aibou, aquí tienes.-Yami le extendió lo pedido al menor y se sentó a un lado del mismo posando una mano en el vientre de Yugi y empezar a acariciarlo sintiendo como su hijo o hija se movía levemente.

—Aibou, mañana iremos a comprar lo faltante del bebé ¿Verdad?. -Yami levantó su mirada hacia su pareja mientras hablaba.

—Así es, mou hitori no boku.-Yugi sonrió y colocó su mano encima de la de Yami, ambos se miraron a los ojos para luego acercar sus rostros y unir sus labios, dándose un dulce beso antes de enviar un mensaje a uno de sus empleados.

En otro lugar

—¡Señor! La pesca a empezado a disminuir, los peces muestran un color diferente al usual. -Un señor empleado habló preocupado a su superior.

—¿¡Qué has dicho!?. -El hombre de traje negro le observó con enojo, su mirada se dirigió a su celular leyendo rápidamente el mensaje.

—Con esto, nuestras ventas se reducirá como nunca y...-Fue interrumpido por el superior.

—Vende los peces que tenemos.-Decidió.

—Pero Señor, aún no están los análisis para verificar si están sanos. -Protestó el otro.

—¡Te he dicho que los vendas!.-Levantó la voz con decisión.—¡No voy a permitir que nuestras ventas caigan, el jefe ha dicho que hagamos lo necesario!

—Pero...

—¡Nada de peros!

—Sí señor.

Con Yugi

Los dos tricolores ya estaban con dirección a la ginecóloga, una nueva revisión llegaba, las citas de Yugi eran muchas más de lo que es normalmente con una mujer, como era un hombre doncel hay que tomar algunas precauciones y aún más ya que aún es joven, la ginecóloga en su primera cita ya les había comentado lo arriesgado que era para el joven oji-amatista el traer un bebé al mundo.

Una vez que llegaron al consultorio de la ginecóloga, entraron saludando a la secretaria quien ya les conocía y se había llevado muy bien con los padres primerizos.

—Les están esperando.-Informó la mujer de cabellos negros.

—Gracias.

Entraron y vieron a una mujer de cabello azabache junto a unos lindos ojos azules, su piel era morena debido a que ella es de Egipto.

—Buenas tardes chicos, tomen asiento por favor.-Saludó cordial la ginecóloga.

—Buenas tardes Señorita Ishizu.- Sonríe y toman asiento enfrente de la mujer ginecóloga.

—Bien Yugi, me imagino que has seguido tomando las vitaminas que te recete.-Ishizu empieza a ver unos papeles.

—Si, Yami no deja de recordármelo a cada segundo. -Delata Yugi soltando una risa al final, provocando el rubor en su pareja.

—¡Aibou!

Las risas llenaron el consultorio de Ishizu, la mayor les tenía un gran cariño después de todo eran amigos de su hermano y de ella también.

—Yugi acuéstate en la camilla por favor. -Pidió amablemente mientras se levantaba e iba por algunas cosas.

—Esta bien.- El mencionado se levantó y siguió las órdenes de Ishizu, le colocó un líquido frío por todo su vientre y de ahí, pasó el aparato guiando su mirada a la pantalla de enfrente.

—¡Ahí está!. -Ishizu detuvo el aparato.

Se había detenido en un lugar fijo, ambos tricolores tenían su vista en la pantalla donde se veía a su bebé.

—¡Es hermoso!. -Dijo Yami.

—¡O hermosa!. -Continuó Yugi.

—Chicos, ¿Están seguros que no quieren saber el sexo del bebé?.-Preguntó nuevamente la pelinegra mirando a ambos padres.

—Señorita Ishizu, es usted muy amable pero nuestra decisión no cambiará.-Habló Yugi por ambos. —Queremos que sea sorpresa.

—Como ustedes deseen muchachos, ¿Quieren oír nuevamente el latido del corazón?. -Ishizu ya sabia la respuesta pero aun así preguntó.

—¡Sí, por favor!.-Respondieron ambos emocionados sacando una sonrisa a la morena.


Hizo unas cuantas cosas en la máquina y se empezó a escuchar los suaves y calmados latidos sacando unas cuantas lágrimas a Yugi.

—Mou hitori no boku.

—Sí aibou, yo también lo oigo.-Yami secó suavemente las lágrimas visibles de su pareja, le regaló una sonrisa y luego besó sus labios sonrojando levemente a Yugi mientras que Ishizu los observaba con ternura.

—Por cierto, queríamos preguntarle algo.-El más bajo tomó la palabra.

—Si dime, ¿Qué sucede Yugi?

—¿Cree que sea posible que Yugi pueda viajar en tren mañana?. -Preguntó esta vez Yami.

Ishizu los miró seriamente a ambos tricolores quiénes les miraban igualmente.

—Ambos saben muy bien que el embarazo de Yugi es muy arriesgado debido a que suelen ser pocos los jóvenes donceles de nuestro país que dan a luz con éxito... Si desean concretar el viaje en tren...

Ambos padres miraban algo desesperados por la respuesta, la pelinegra al notar su mirada dió un suspiro.

—Yugi deberá tomar el viaje en total reposo y sin ningún movimiento brusco o algo que le altere, ya que le podría afectar al bebé, ¿Puedo saber a dónde irán?. -Ishizu les sonrió a ambos.

—Iremos a Tokyo y muchas gracias señorita Ishizu.-Respondió Yami muy felíz y emocionado a la vez mientras abrazaba a su pareja con ternura.

—¿A Tokyo? Vaya, es un buen lugar ¿Qué harán una vez que estén ahí?. -Preguntó curiosa la mujer.

—A mi abuelito lo invitaron a un museo en Tokyo y dará un discurso acerca de las reliquias encontradas en su última búsqueda en Egipto, queremos ir a verlo de sorpresa.-Comentó alegre, quién sería “mamá” en unos pocos meses, La mujer les sonrió y se despidieron para volver a casa.

—Yugi.-Llamó suavemente.

—¿Sí, Yami?. -El menor le puso atención.

—Te amo, nunca debes olvidarlo. -El más alto tomó su mano con cariño y dejó un beso en el dorso de ésta.

—Nunca lo haré Yami.

Juntaron sus labios mientras un suave movimiento en su vientre fue sentido por el menor, sin saberlo una estrella fugaz observó el momento.









Hola mis pervertid@s!

¡¡¡Nueva historia!!! Estoy muy emocionada, apenas ví la película mi mente ya estaba imaginando cosas, espero que esta idea sea de su agrado.

Nos vemos nwn







Historia subida en Wattpad y resubida en Inkitt