𝐌𝐑. 𝐒𝐈𝐍 𝐒𝐄𝐍𝐓𝐈𝐌𝐈𝐄𝐍𝐓𝐎𝐒
Lo que inició el caos...
En el inmenso jardín de los chaos, estaban dos erizos que caminaban entre aquellas criaturas las cuales volaban entre ellos mientras jugaban entre ellas sacandole risas al erizo azul.
Había una reunión en la casa de Vainilla, donde todos los del team Sonic, Dark y Chaotix habían sido invitados. Sin embargo, en contra de todo pronóstico, el erizo azabache se le acercó al cobalto pidiéndole un minuto para conversar.
El extrañado pero alegre Sonic le aceptó el pedido, y así fue como entre pequeñas platicas llegaron al jardín de los chaos, pequeñas criaturas que los recibieron con felicidad revoloteando arriba de ellos.
—Así que... Shadow, ¿De qué querías hablar?
Fueron palabras del menor quien caminaba estando tenso, nunca, pero nunca, Shadow le había pedía una conversación, así que tenía sentido que estuviera alerta de lo que fuera a pasar.
El erizo de vetas rojas aclaró su garganta, se acercó al azulado, podía no parecerlo pero tenía miedo, tenía terror de lo que iba a pasar, y más cuando dio el primer pasó. Estando cerca y que Sonic lo observará con curiosidad apuntó de decir un chiste para suavizar el ambiente, el lo tomó de las manos con delicadeza.
El erizo azul movió los ojos varias veces mirándolo a él o el gesto que acababa de pasar, se puso nervioso al punto de pasar su saliva con dificultad, y ahí fue cuando lo entendió todo.
El tiempo pasó de forma rápida, quien se imaginaría que tan pronto llegarían los últimos meses del año, y con estos, nuevas sorpresas que atentan con el destino de muchos de los ciudadanos, y para específicos, afectarían con mayor impacto a un erizo azul que tenía el apodo de ser el héroe de Möbius.
Nuevamente el doctor Eggman había trabajado duro para que su nuevo plan funcionase, trayendo con este un as bajo la manga que haría que por fin, ganará un encuentro contra su némesis, Sonic the hedgehog.
—¡Vamos Eggy, ya rindete! —exclamó el erizo cobalto corriendo de forma veloz mientras subía por el inmenso robot de turno del doctor Ivo. —Creo que hasta el día de hoy vamos Sonic 1000 - Eggman 0.
Eggman enfureció, sin embargo, logró controlarse, no caería en impulsos gracias a que sabía que su plan marchaba a la perfección, y pronto le borraría esa sonrisa en el rostro al erizo azul.
Y así fue...
Nadie se esperaba el ataque sorpresivo que lanzaría el doctor, ni siquiera el propio Sonic quien al ver un destello de láser enfrente suyo que lo tomó de imprevisto impactaría en contra suya, pero más con los efectos que este traía.
Sintió como si estuviera cayendo en un pozo sin fondo donde los alrededores eran oscuros y así hasta caer atravesando un espejo con su propio reflejo el cual parecía cobrar vida propia e intercambiar puesto con él sin que pudiera hacer algo al respecto.
En medio de las instalaciones de G.U.N, el erizo de pelaje bicolor caminaba en compañía de su amiga, Rouge, se dirigían a una de las salas donde se encontrarían con Sonic, o más bien, con el nuevo individuo en el cual se había convertido, Evil Sonic.
Ellos no se encontraban en la ciudad cuando el ataque de Eggman sucedió, recibieron las catastróficas noticias cuando llegaron, según los testigos —los amigos de Sonic—, cuando el cambio sucedió, rápidamente notaron lo nuevo que esto traía, un erizo más arrogante, rebelde sin razón y con temperamento... difícil.
Inmediatamente las fuerzas de G.U.N actuaron capturando a la que podría ser una nueva amenaza, encerrándolo en una celda especial dentro de una sala. Tenían la obligación de descubrir el origen del arma que Eggman usó para convertir al heroico Sonic en un nuevo personaje que era su parte contraria, un ser malvado. Por su puesto que también debían encontrar el "antídoto" para que el viejo Sonic regresase.
El par llegó a la sala donde se encontraban científicos de la institución y los amigos del erizo azul. Estos se notaban preocupados y serios.
—¿Qué es lo qué pasó? —preguntó Rouge observando a los individuos.
—Es... complicado, demasiado diría yo. —Habló Amy en lo que todos se hacían a un lado enseñando la celda de vidrio en la cual yacía la silueta del erizo azul de espaldas, la cual estaba de espaldas.
Rouge frunció el ceño en lo que Shadow se acercó para observarlo con mayor detenimiento. Así hasta que el erizo cobalto de dio la vuelta enseñando los cambios físicos que podían notarse.
—Así que ustedes son los que faltaban, bien, al menos puedo conocer a nuevas personas. —Habló con la misma voz del antiguo Sonic pero cambiando la forma en la que la usaba.
El primer cambio visible, los ojos habían dejado de ser de color verde, estos cambiaron a ser violetas casi llegando a tonalidades moradas oscuras. Traía sus mismos guantes blancos con el cambio de que en sus brazos hasta el codo y en sus piernas hasta la rodilla tenía pigmento morado oscuro casi llegando a negro en su piel que parecía una especie de sombra.
—¿Qué le pasó a Sonic? ¿Por qué no nos reconoce? —interrogó la albina.
—Es una larga historia. —contestó Tails rodeando los ojos con pena. —Creímos que sería otro enfrentamiento común con Eggman, pero al parecer era algo más, él le disparó con agente desconocido que convirtió a Sonic en él. —lo señaló haciendo que el prisionero le volteara los ojos.
—Ya les dije que no soy una especie de criatura extraña. —Pronunció el erizo azul. —Y ya dejen de señalarme, verán de lo que soy capaz cuando salga de aquí.
—¿Él? —preguntó el erizo azabache. —Habla zorro, ¿En qué o "quién" se convirtió el faker?
—Es que ni siquiera nosotros sabemos qué pasó, es como sí fuera otra persona, completamente diferente a Sonic, pero comparten cuerpo, es raro, hemos intentado investigar pero el no deja que nos acerquemos a él, atacó al personal cuando intentaron abrir la celda.
—Planeábamos investigar en la guarida de Eggman. —dijo Knuckles de repente. —Es algo que solo haríamos Tails, Amy y yo.
—Esperen, entonces él no es Sonic ¿Pero entonces cómo es que existe? —preguntó Rouge confundida.
—Tengo la teoría que es la personificación de una consciencia malvada, para ser específicos, la de Sonic, es como su parte contraria en persona. —respondió Tails. —Me ofrecí a trabajar con los científicos para encontrar el antídoto.
—¿Cuánto tiempo va a estar él con nosotros? —consultó el erizo ónix, quien en esos momentos estaba de brazos cruzados y con un semblante serio, como siempre.
—No sabemos, pero... creo que no se irá a menos que logremos hacer que el antiguo Sonic regrese con el antídoto y... pasará un buen tiempo para eso...
Después de que el zorro amarillo haya hecho aquella aclaración, nadie pronunció palabra alguna, el silencio se apoderó del ambiente.
Después de todo, ¿Qué se podía decir después de aquellos comentarios?
El erizo azabache dirigió la vista a la celda donde se encontraba el erizo azul con notable aburrimiento, suspirando en alto hasta que notó cómo el moreno lo estaba observando, Shadow creyó que quitaría la vista pero no fue así, al contrario, los ojos violetas no lo dejaban en paz, y así fue como inevitablemente tuvo que desviar su mirada el primero.
Aún podía sentir los ojos del otro contemplándolo sin disimulo, pero lo que él no sabía era que Evil Sonic lo estaba analizando a su forma, quien sabe lo que estaba pasando por su cabeza, pero tenía la certeza que no era bueno.
El día avanzó de forma rápida, ya llegada la noche y con ella nueva sorpresas.
Gracias al carácter fuerte del erizo azabache, todos quedaron de acuerdo en que él era la mejor opción para controlar a Evil Sonic y que no llegase a intentar escapar de su celda. El erizo estaba ingresando a la sala para "vigilar" al contrario cuando logró verlo recostado de lado sobre su cama con los ojos cerrados.
"Está dormido, será más fácil vigilarlo así" pensó.
Recostó su espalda en una pared cruzando sus brazos, y en lo que parpadeaba divisó que el otro ya no estaba sobre la cama, lo que provocó que abriese sus ojos repentinamente.
—¿Así que tú eres una clase de guardia o algo así? —escuchó y al voltear su vista vio al erizo azul de pie hablándole a través del cristal. —¿Qué? ¿Te sorprendiste? No creo dar mucho miedo como para que me veas así.
Shadow volvió a relajar su mirada sin responder y sólo observándolo de lado.
—Que desperdicio hablar con alguien que no responde. —se quejó dándose la vuelta y observando su ventana.
—Ni siquiera lo pienses, no vas a salir mientras yo esté aquí. —dijo de pronto el erizo azabache haciendo que el otro levantara una ceja.
—Si sabes hablar. —pronunció sonriendo maliciosamente dándose la vuelta. —Eres... algo parecido a mí, no me gusta, Evil Sonic sólo hay uno.
¿Quién se cree qué es? Pensó Shadow en esos momentos.
—Evil Sonic. —repitió incrédulo. —¿Así te autodenominaste?
—¿Tienes algún problema con eso? Hay más en mí de lo que te puedes imaginar.
El moreno no respondió, más bien se quedó pensativo sobre la frase dicha. Mientras miraba las acciones del contrario, este parecía estar controlando un profundo deseo de salir, se veía en su semblante, se movía de un lado a otro movía sus piernas sin cesar cuando estaba sentado y siempre estaba tocando el cristal en diferentes partes.
Inquietaba a Shadow el simple hecho de que por la mente del erizo azul podría estar pasando la forma de escapar y que no se de cuenta cuando pasé el movimiento.
—Sonic. —lo llamó.
—Evil Sonic. —lo corrigió inmediatamente. —¿Tienes problemas al recordar o memorizar?
—... Haz silencio. —Dijo enojado sacandole una risa al menor.
De repente a la sala ingresó Rouge, quien le hizo una señal a Shadow para que saliera.
—No te tardes. —Mencionó el azulado con burla haciendo que él azabache no pronunciará nada pero afilará su mirada en lo que iba con su amiga.
Shadow llegó con la murciélaga y esta lo sacó del salón tomándolo del brazo, fue cuando dirigió su vista al pasillo notando como habían dos individuos más, científicos para ser exactos.
—¿Qué pasa?
—Van a estudiar su ADN, con suerte sabremos que medidas tomar. —Respondió ella. —Pero necesitan nuestra ayuda, no queremos que en lo que se abre la puerta, él salga.
El moreno asintió y observó como los dos científicos ingresaban al lugar, alistaban las cosas que iban a necesitar. En el marco de la entrada estaban Shadow y Rouge a la expectativa de cualquier acontecimiento.
Sin embargo, el erizo podía notar como el ceruléo estaba acechando con la mirada a los científicos, la forma que su semblante cambiaba al ver lo que ellos hacían y sus movimientos lentos hacían sospechar al ónix de una posible emboscada.
Rouge sintió la ansiedad del erizo negro, había volteado a verlo mientras este mantenía sus brazos cruzados sin dejar de observar al de enfrente. Cuando los científicos apretaron el botón de la pared para que la compuerta de cristal se abriera, fue cuando Shadow se erizó al sentir una fuerte corriente recorrer todo el ambiente.
Algo que solo podía ser provocado por alguien como Sonic. Y en un parpadeó de ojos el erizo azul ya no estaba en la celda. En lo que los científicos se observaron confundidos, Shadow observó a todos lados en lo que se ponía en guardia para lo que sea.
Observó hacia arriba y lo vió, el erizo azul de brazos cruzados con los pies en el techo estando de cabeza, fue cuando el azulado dio un salto para bajar alarmando a Rouge y a Shadow que seguían en la entrada.
—Debo admitir que no fue nada difícil. —comentó el de ojos violetas sonriendo de lado. —Es más, háganme un favor y muévanse.
Rouge le negó mientras se preparaba para luchar con él —al igual que Shadow— sin embargo está vez sentía una fuerte sensación de nervios.
—Bueno, si así lo quieren.
De repente impactó con un spin dash a los contrarios, ataque que solo Shadow logró detener con sus brazos protegiendo a su amiga, no se dieron cuenta y el erizo azul se columpió agarrando el marco de la puerta en la parte superior haciendo que sus piernas golpearan el rostro del azabache.
Shadow cayó al suelo alarmando a Rouge quien bajó a su estatura para ver si estaba bien. El moreno se tomó de la barbilla en lo que Evil Sonic le guiñó un ojo para luego irse corriendo.
—¡Tenemos una emergencia, Evil Sonic escapó, inmediatamente cierren todas las instalaciones! —exclamó la murciélaga por su comunicador alertando a los guardias del centro de control.
Al cortar regresó con Shadow, quien estaba con un notable enojo en su semblante y se levantó de forma rápida.
—No lleva ni un día aquí y ya se escapó. —Pronunció mientras se iba a toda velocidad detrás del azulado.
La onda de velocidad de Evil Sonic era de un color violeta neón —su color por excelencia— este iba sin parar por todo G.U.N iba rebasando a todo quien se metiera en su camino, las puertas y ventanas empezaban a brindarse, exceptuando la principal que seguía abierta.
Para el erizo azul, esto era parte de un juego, odiaba tener que permanecer en un lugar y ser temido sin razón, deseaba ser libre y hacer lo que se le plazca y odiaba a la gente entrometida. Saltó varias veces para evitar distintos disparos de dardos tranquilizantes de los guardias. Un muro de guardias se instalo en la entrada en lo que está se cerraba.
Debería desacelerar, —eso hubiera hecho el Sonic que todos conocían— pero a este individuo le importaba lo mínimo los demás, lo que hizo fue incrementar su energía y velocidad obligando a los guardias a pensar dos veces sí aún elegían quedarse para ser testigos de una horda de poder en contra suyo.
Aun así terminó rebasandolos a todos ellos y saliendo de G.U.N y así llegar al centro de la ciudad. Detrás suyo venía el erizo azabache que logró agacharse a último momento para salir antes de que la puerta cerrará.
Evil Sonic paró de correr para observar los alrededores de la ciudad, según su faceta se podía cierta fascinación como desconcierto.
—¿Qué es esto? Imaginaba algo mejor. —dijo dando vueltas en un mismo lugar.
Algunos transeúntes lo miraban confundidos, otros pensaban que era el mismo Sonic, otros notaban el cambio de imagen del individuo. En eso, el azulado logró detectar que Shadow llegó a su lado y dio un salto para evitar la entrada del mayor.
—No te rindes ¿No? —pronunció mientras le daba la vuelta a un poste de luz agarrando la baranda. —Que pena.
"No creí que tendría que ser necesario, pero al tratarse de un tema mayor... "
Shadow sacó su esmeralda, objeto que llamó la atención del de ojos violetas.
—¿Es una clase de fuente de poder? —preguntó dando un paso al frente con un tono lascivo. —Porque de ser así me interesa, y mucho.
—Hmmp, ¿No quieres verlo con tus propios ojos?
El erizo azabache se telestransportó haciendo que el otro elevará sus párpados con asombro.
—Así que quieres jugar. —Sonrió relajando su mirada moviendo sus ojos para ver en donde podría estar el mayor. —Esto será divertido.
De repente sintió un fuente de corriente recorrer su piel, sabía que el ónix estaba detrás suyo y no tuvo que hacer mucho para evitar el siguiente movimiento del contrario, Evil detuvo el brazo de Shadow mientras se reía en bajo.
—Buen movimiento. —se movió inmediatamente de lugar, ahora estando frente a frente. —No creo que sea todo lo que tengas para dar, anda, quiero ver lo que tienes para mí.
Sí bien el de vetas rojas estaba acostumbrado a luchar de vez en cuando con el Sonic normal, esta vez sentía que no era un pelea como las otras, Evil Sonic en verdad lo quería todo, no migajas de atención.
Y sí quería ver de que era capaz, se lo iba a dar.
El erizo azabache corrió para luego desaparecer casi apunto de chocar con el cobalto. Se teletransporto varias veces para no ser detectado, aún así, no contaba conque el azulado relajó su cuerpo cerrando sus ojos y sólo concentrándose en el sonido que emanaba.
Un punto a favor, era más listo que el impulsivo de Sonic.
Gracias a aquella técnica logró bloquear los ataques del erizo azabache.
—¿Qué se siente tener un buen rival finalmente? —interrogó el de ojos violetas observando al erizo azabache.
Fue cuando empezó a correr varias veces alrededor del ónix dejándolo cegado por la energía que irradiaba. Al tapar su vista con sus brazos, fue cuando sintió que el erizo azul estaba detrás suyo, y fue más claro cuando este habló cerca de su oído.
—¿Vas a hacer algo, intento de guardia?
El tono de voz hizo que involuntariamente su piel se erizara, era como conocer otro lado del héroe de Möbius y sin darse, el mismísimo Shadow the hedgehog, la forma de vida suprema, se inmovilizó ante el sonido del llamado Evil Sonic.
El de pelaje azul avanzó para estar enfrente del erizo negro, conectó su mirada con la contraria, sentía que sus ojos violetas lo hipnotizaban, un brillo singular que no había visto antes con el antiguo Sonic.
—Gané. —pronunció el erizo azul sonriendo victorioso.
Shadow finalmente reaccionó y con una teletransportación bastó para inmovilizar al erizo azul que se desconcentro cuando el de vetas rojas desapareció. Apareció detrás suyo colocando su brazo alrededor del cuello del menor para que no pudiera moverse.
El erizo azul estaba molesto pero por fuera de eso logró reírse.
—¿Y ahora qué? ¿Iré de nuevo a esa celda? —preguntó sintiendo la presión del brazo del moreno. —Sí que eres fuerte...
Al lugar llegó Rouge y varios autos blindados de parte de G.U.N, un fuerte alivio recorrió su cuerpo al ver que Shadow tenía a Evil Sonic, y lo demostró con un fuerte suspiró que salió de su boca.
...
De regreso en la celda, el erizo azul estaba recostado en aquella cama dormido mientras que en la entrada de la sala estaban Shadow y Rouge.
—Por suerte los científicos lograron sacarle las pruebas. —Pronunció la murciélaga. —Sí que es un dolor de cabeza.
—Me preocupa más el hecho que es demasiado rápido y más inteligente. —Dijo sin quitarle la vista al ceruléo.
—Tails tiene la teoría que sus habilidades se mantuvieron iguales, con la diferencia que este Sonic sí la sabe utilizar al máximo. —Mencionó haciendo que el otro asintiera. —Te trajo problemas.
—¿Es pregunta?
—Es afirmación, porque quien creería que tendrías que tomarlo de esa forma para inmovilizarlo. —dijo con burla mientras se daba la vuelta. —Estaré en el piso cinco por sí me necesitas.
Ella se fue volando por el pasillo dejando a un Shadow molesto por lo último, estaba acostumbrado al trato de Rouge, pero lo que más le molestaba era que tenía razón, Evil le dio problemas, algo que el otro Sonic no hacía.
Y eso, era molesto para alguien con el orgullo tan grande como él.
El próximo día inicio sin Shadow vigilando la celda del erizo azul, ya que tuvo que asistir a una misión de imprevisto junto con un escuadrón para investigar a Eggman, y descubrir como logró alterar el agente que impactó con Sonic haciéndolo cambiar.
Al infiltrarse en la guarida, no encontraron a Eggman ni a sus robots, solo estaban restos del líquido, los cuales fueron llevados al laboratorio de G.U.N, creían que el doctor se encontraría en el lugar —por eso la presencia de Shadow— Pero al no verlo fue una completa decepción.
Cuando el erizo azabache regresó con el escuadrón, fue directamente al salón donde estaba Evil Sonic, y cuando ingresó, el erizo azul no tardó en observarlo, Shadow no pronunció palabra alguna, solo se quedó revisand un expediente que estaba sobre la gran mesa.
—¿Otra vez seremos desconocidos? Al parecer la paliza si te dolió. —era la voz del cerúleo.
—Yo no recuerdo que hayas ganado. —dijo sin levantar su vista en lo que seguía leyendo.
Evil Sonic sonrió mientras se levantaba de su cama, dio unos cuantos pasos que el otro pudo percibir, fue cuando el erizo azul se sentó en suelo apoyado en la pared con las piernas extendidas estando casi chocando con el cristal.
—Shadow the hedgehog. —habló logrando llamar la atención del azabache, quien alzó la mirada confundido sin pronunciar algo.
—¿Cómo sabes mi nombre? —interrogó dejando el expediente sobre la mesa acercándose sin dejar de acecharlo con los ojos.
Fue cuando Evil Sonic lo volteó a ver mientras estaba apunto de tirarse a reír.
—Digamos que el antiguo huésped que habitaba este cuerpo me dejo de recuerdo algunas memorias suyas. Lo que significa que se quien eres tú, se quien es tu amiga, se todo de todos los que conocía Sonic.
Shadow no supo que responder, ¿Qué se suponía que dijera? Ahora Evil Sonic sabía no sólo sus puntos fuertes si no sus debilidades. Y eso empeoraba sus planes.
—¿Te sorprendiste? Supongo que lo harás más cuando te diga que se lo que pasó ese día en aquel campo.
Inmediatamente su cuerpo sintió una fuerte corriente recorrerlo, todo lo no quería recordar, vivía en la mente de ese tipo.
Ese día, donde lo arriesgó todo y no ganó nada.
—Quién diría que detrás de todo está imagen de tipo duro, hay un lado sensible y débil.
—Silencio. —Dijo de repente haciendo que el otro alcé las cejas. —No interesa si sabes eso, tu estas ahí adentro y no vas a lograr salir para hacer lo que se te plazca en la ciudad.
—¡Pff! Ustedes alucionan conmigo, me tienen un miedo irreal, yo solo quiero mi libertad y no me importa a quien tenga que aplastar para conseguirla.
—A eso me refiero, no vas a controlarte. No hay forma de confiar en tí.
—Bueno ¿Y qué? ¿Les molesta que no sea como Sonic? O ¿A ti te molesta el hecho de que él ya no esté aquí?
—Eso ya es pasado.
El erizo azabache se tragó su enojo y su pena al mismo tiempo, no iba a dejar que este farsante lo humille, y aún menos de esa forma.
—Hagan lo que quieran, el viejo Sonic no regresa mientras yo siga aquí. —Mencionó levantándose de repente. —Y tendrás que aguantar mi compañía mientras sigas aquí.
Shadow se dio vuelta tirando un Hmmp al aire en lo que se cruzaba de brazos cerrando los ojos. El ambiente era pesado, después de aquella conversación, nadie pronunció algo. Por suerte Shadow logró leer de los expedientes o si no caería en aburrimiento total.
Por lo menos no estaba como el erizo azul, quien se movía de un lugar a otro y se quejaba todo el tiempo por el encierro. Pero aún así, no podía evitar dirigir su visión de vez en cuando al erizo de ojos violetas.
Para poder avisarle a Rouge y el resto del equipo de Sonic debía seguir averiguando información sobre él, y eso era justo lo que tenía planeado.
—¿Cuáles son tus ambiciones? —interrogó en alto el erizo azabache.
El cansado Evil Sonic volteó sus ojos de lado observándolo, estaba recostado sobre aquella cama con sus manos detrás de la cabeza.
—Buena pregunta. —respondió. —Pero no me gustan los cuestionarios.
—¿A qué se debe esa libertad descontrolada que sientes? —ignoró completamente lo que el otro había dicho.
El ceruléo solo le volteó los ojos.
—¿Quieres que viva la vida como Sonic? —giró su cabeza observándolo. —¿Salvar el mundo una y otra vez? Debe ser lindo. —arrastró sus palabras con sarcasmo y de forma floja. —Tampoco quisiera ser como tu.
—Tú no sabes-
Inmediatamente el erizo cobalto lo interrumpió riendo
—A mi se me hace que te falta alguien que llene el vacío que hay en ti, y te puedo asegurar que Sonic no es ese alguien ¿De qué te sirvió salvarlo todo el tiempo? Si de todas formas no piensa en tí.
Shadow sólo se cruzó de brazos.
—Tu quieres a alguien a quien proteger... un amigo, un hermano, o quien sabe, lo que querías que fuera Sonic para ti.
Tenía a Rouge y Omega, sus compañeros de equipo, sus amigos de cierto modo, pero el necesitaba algo más, era como si le faltara una pieza en el rompecabezas de su vida, una que haría que todo tenga sentido.
El ya había tenido una, Maria, pero esa pieza se perdió y no la logró recuperar.
—Yo existo porque soy un deseo prohibido, sí Sonic no fuera tan heroico, tan noble, tan... bueno, esto es lo que sería. —Mencionó de forma clara y seria en lo que le daba la espalda mientras seguía recostado.
Todo quedó en silencio nuevamente.
Media noche
El punto exacto donde todo podía cambiar, primera hora de un nuevo día.
Shadow estaba dormido, sin embargo, seguía en aquella sala después que todos en el edificio se hayan ido. Sentado en una silla de la gran mesa descansando, sin darse cuenta que una mirada lo acechaba.
El erizo azabache despertó gracias a un sonido del cristal proveniente desde adentro de la celda, este parpadeo y giró su vista, ahí encontró a Evil Sonic sentado en el suelo con la espalda apoyada en la pared.
—¿Qué haces despierto? —interrogó en ónix acabando de despertar.
—Te miraba dormir. —dijo con simpleza.
Shadow lo ignoró pero luego se levantó para estirar sus brazos, dormir sentado era incómodo.
—Tu amiga vino. —habló el azul haciendo que el otro lo volteara a ver. —Creyó que yo dormía, se fue de imprevisto antes de despertarte.
El contrario solo lo observó de reojo en lo que volvía a sentarse. Aún así, seguía sintiendo la mirada del otro encima suyo.
—¿No vas a dormir? —preguntó Shadow.
—No tengo muchas ganas ahora, estar aquí es asfixiante. —respondió mientras observaba por su ventana el exterior. —Los recuerdos de Sonic en otros lados solo hacen que me den más ganas de salir.
El erizo azabache dirigió la mirada a otro lado.
—Era muy inquieto, no podía quedarse en un solo lugar.
—Lo conoces muy bien ¿No es así? —le giró sonriendo burlón. —Es una pena que el no.
—Sabe lo necesario.
—¿Y qué es lo "necesario" para ti? Podría recordar pero él no tiene buena memoria para muchas cosas.
—El profesor Gerald, la ARK, Maria... todo eso.
—Ahora que no tenemos nada que hacer, anda, platiquemos.
Shadow lo volteó a ver con confusión y cierta molestia.
—Yo no pierdo nada, tú no pierdes nada, seremos como... desconocidos contándose cosas. —se acomodó mientras seguía sentado en el suelo. —Tú me hiciste preguntas antes, yo también quiero hacerlas.
El erizo azabache negó incrédulo mientras apoyaba sus brazos en las rodillas.
—Elige, vete y regresa mañana, o quédate y habla de verdad con alguien por primera vez. —Comentó levantando su ceja momentáneamente.—Escoge.
Tanto tiempo solo, callando, no pensaba que este sería el momento o esta la persona que lo escucharía. Pero en algo concordaba con el contrario, no perdía nada.
—¿Tú crees que podría confiar?
Lanzó la pregunta al aire, volteando su rostro para ver al otro.
—Eso depende de ti. —respondió. —Sólo tu eres el único que decide cuanto quieres decirme.
Otra vez esa mirada, Evil Sonic era experto en mantener un semblante así, la manera en las relajaba los párpados y concentraba sus ojos violetas en su objetivo, una cautivante pero peligrosa señal.
—No pierdo nada.
...
"Sonic extendió la mano para salvarme antes de que cayera a la tierra desde el ARK, si no lo hubiera salvado, Sonic habría caído conmigo, pero su determinación al tratar, nunca lo olvidaré"
...
"Creo que por eso y más, yo lo quería, hasta por fin darme cuenta que no teníamos futuro, pero no lo odio, lo entiendo"
Tres semanas después
Había pasado casi un mes desde la llegada del "nuevo" Sonic, y muchas cosas cambiaron. Muchas.
Empezaba a sentirse de forma extraña, al pasar todos los días, todas las horas completas cerca al erizo azul, comenzaban a surgir pensamientos diferentes gracias a la noche en la cual se abrió con él desconocido.
Quizás sólo era el hecho que el otro lo escuchaba.
Y hacía lo que Sonic no.
Pero también había algo que no lo dejaba en paz, el simple hecho de una pequeña espina de desconfianza en su ser, una que le hacía dudar del comportamiento del erizo de ojos violetas hacía él.
Shadow se sentó en la silla mientras la movía para estar cerca a la celda. Adentro el erizo azul estaba comiendo de una manzana que el erizo azabache le había pasado por un pequeño espacio de la celda cuando llegó.
—¿Y bien? —habló el contrario mientras procedía a darle otro mordisco a la fruta. —¿Me dirás algo o sólo te quedarás en silencio?
—Estaba pensando.
—¿En qué?
Shadow no respondió pero afiló su mirada hacía él. Evil Sonic empezó a masticar lento mientras tragaba lo que tenía en la boca.
—¿En mi? —preguntó de repente.
—Me gustaría saber que clase de intenciones tienes. —dijo haciendo que el otro lo observará con confusión. —Tú sabes a lo que me refiero.
—¿Cuantos tiempo llevas viniendo aquí? Yo diria que el suficiente para que dejes de estar a la defensiva conmigo. —Volvió a darle otra mordida a la manzana, pero esta vez la trago más rápido. —Ya tranquilízate, no te haré nada a menos que me provoques.
—Provocar. —repitió en bajo mientras se quedaba pensando un pequeño tiempo antes de tener una idea.
Se levantó de la silla, suspiró en bajo y luego se dirigió a la entrada mientras abría esta, sin duda hizo que las orejitas del contrario se pararan inmediatamente, así mismo que su cara reflejaba sorpresa.
No tenía ni idea que Shadow iba a realizar ese movimiento.
El erizo azabache ingresó a la celda con total seguridad, esperando lo que sea.
Para sorpresa suya, Evil Sonic sólo se levantó de su cama aún comiendo. La puerta se cerró.
Shadow parpadeó cuando sintió la brisa impactar en su cuerpo gracias al movimiento rápido del contrario, el cual pasó de estar al frente suyo a ahora estar a su lado.
El de vetas azules empezó a caminar alrededor suyo observándolo de pies a cabeza para luego mirarlo con una mueca de disgusto.
—Te recordaba diferente. —se dio la vuelta mientras se sentaba sobre su cama. —Ni creas que no me di cuenta que esto es una prueba tuya.
—¿Por eso no intentaste escapar?
El erizo azul movió su cabeza de lado.
—Me da mucha pereza para serte sincero. —contestó. —Sinceramente, no pienso caer en tu juego o lo que sea que estés planeando.
—No era un juego, solo quería ver sí eres capaz de mantenerte tranquilo ya que la última vez no te portaste así.
—Quizás cambié, quizás no me importa. —se levantó dejando de la lado la fruta para luego ir acercándose al contrario de forma lenta. —O sólo quizás quiero analizarte de cerca.
Volvió a chocar sus ojos violetas con los del otro, rojo y violeta, no era una mala combinación, al contrario, vaya que se veían bien juntos.
Shadow no se movió, en cambio el otro mantenía una pose más liberal, no le daba miedo estar enfrente de alguien como él, no se sentía intimidado ni nada, más bien, sabía que con alguien como Shadow debía mostrarse superior sí quería mostrarse fuerte.
—Para la próxima que me tengas cerca intenta no paralizarte. —Mencionó sonriendo con burla casi a punto de reírse.
Evil Sonic lo tomó del hombro haciendo que el otro dirigiera la mirada a la mano de pigmento oscuro que lo tocaba.
—Estás tenso, ¿Miedo?
Shadow la quitó con molestia, al mismo tiempo que sentía sus mejillas ponerse rojas por cierta clase de vergüenza o enojo.
La risa que se contenía fue liberada por el erizo azul, este disfrutaba el momento, aunque su acompañante no.
—Deberías relajarte un poco. —sentenció. —Empieza por dejar de preocuparte de que haga algo, porque no lo voy a hacer, al menos no hoy.
—Bien, de todas formas no creo que hagas mucho estando aquí. —se cruzó de brazos.
—Acércate Shadow. —dijo de repente haciendo que el otro lo mirara con seriamente. —No muerdo, al contrario, voy a ayudarte.
—¿Ayudarme?
—Haces muchas preguntas. —lo tomó del brazo acercándolo a él para luego llevarlo y hacerlo sentar sobre su cama.
—¿Qué vas a hacer? —preguntó con curiosidad disfrazada de cierta molestia.
El contrario no respondió, sin embargo fue detrás del erizo azabache estando sobre la cama. Shadow se volteó unas cuantas veces para ver que intentaba hacer, y antes de que se levantará, una fuerte corriente eléctrica recorrió su cuerpo al sentir las manos ajenas tocar sus hombros.
Inmediatamente se sintió como el ser más indefenso del mundo, pero por fuera de eso, sentía algo muy extraño, muy en el fondo, algo empezaba a despertar.
—¿Qué tratas de hacer? —fue lo único que salió de su boca.
—Hacer que te relajes, por Caos. —respondió como si nada haciendo que una pizca de alivio pasara por Shadow.
Las manos del erizo azul continuaron moviéndose en repetidas ocasiones por el mismo lugar, y sin darse cuenta, Shadow empezaba a bajar la guardia, se estaba relajando y empezaba a dejar de importarle.
—Apuesto a que nadie te ha hecho esto antes, puedo sentir como tu corazón late rápido... y como tiemblas. —dijo el cobalto cerca al oído del mayor.
Era cierto, pero a ese punto ya no le importaba, solo quería volver a sentir las manos de Evil Sonic pasarse por sus hombros, tenía los ojos cerrados para tratar de no sobrepesar lo que pasaba. Así fue hasta que sus manos empezaron a bajar un poco.
Sentía el rostro del menor a su lado, como si lo estuviera abrazando, pero sabía que sólo era efecto de sentir sus manos más abajo. De repente Shadow tomó su mano haciendo que las acciones se detuvieran.
—¿Pasó algo? —preguntó.
Shadow abrió los ojos de repente, y se portó como si todo el razonamiento hubiera regresado, regresó a en sí e inmediatamente se levantó llamando la atención del contrario.
—¿Que se supone que estaba pasando? —preguntó Shadow. —Tú eres el que quiere jugar conmigo.
—Solo te estaba ayudando, ¿Acaso ayudar no es algo que las personas buenas como Sonic harían? —preguntó mientras le levantaba las cejas.
Shadow no respondió.
Se dio la vuelta, caminó a la entrada mientras abría la puerta y se daba la vuelta para ver al erizo azul, quien se despedía con la mano en forma burlesca.
No cabía duda que hacía lo que menos se esperaría de alguien como él. Pero eso era lo que lo hacía especial... si... especial.
Shadow caminaba por los pasillos de la agencia con total tranquilidad, acababa de llegar de una misión que hizo que se fuera de la ciudad por unos días.
Y al mismo tiempo que caminaba, recordaba lo que habían pasado, cuando el masaje ocurrió. Posiblemente el otro ya lo haya olvidado, pero el aún no. Y no creía olvidarlo en un buen tiempo.
Justo en ese tiempo de su ausencia, su amiga se había hecho cargo de Evil Sonic. Llegó a la sala donde no había presencia de Rouge, solo el erizo azul recostado en su cama con una pequeña pelota en la mano que lanzaba al techo y repitiendo la acción.
—Pero si es la forma de vida suprema, ¿Qué pasó? ¿Por fin te dignaste a regresar? —habló el menor mientras concentraba su atención en él otro.
—No me digas que mi ausencia te afectó. —contestó ingresando a la sala cerrando la puerta.
—Claro que si, extrañaba molestarte. —dijo con una sonrisa.
El erizo azabache se apoyó en la pared con los brazos cruzados, el erizo azul estaba sentado sobre su cama de forma que sus piernas estaban cruzadas y el tenía la vista atenta al otro.
Los científicos seguían estudiando un posible antídoto, haciendo pruebas que no llegaban a nada pero que cada vez les hacía soñar que estaban cerca.
—Y bien, ¿al fin me dirás que día me dejarás salir? —preguntó el otro de repente.
—... Lo voy a considerar.
—Considerar. —repitió mientras que el otro asentía. —¿Qué pasó con el Shadow directo? El que dice si o no.
—¿Quieres que te diga que no?
—Quiero que me digas que si. —Movió su rostro de lado.
Shadow no respondió, solo desvió la vista a la entrada, donde rápidamente notó que había alguien detrás, quien no tardó en abrir la puerta. Era Rouge.
—Shadow, es importante. —dijo a lo que el otro se levantó.
—No te vayas a tardar. —Mencionó el otro con una sonrisa dándose la vuelta sobre su cama.
El erizo azabache caminó hasta salir, donde vio a la murciélaga esperándolo mientras volaba a centímetros del suelo.
—¿Qué sucedió? —preguntó mientras caminaban a la par.
—Son buenas noticias, quizás alguien haya encontrado un posible antídoto para recuperar a nuestro Sonic. —Habló haciendo que el otro la volteara a ver con sorpresa.
—¿Quién?
Ella solo rió en bajo mientras se adelantaba. Subieron por el elevador unos pisos arriba, donde estaba el laboratorio de los científicos encargados en el caso.
Al abrir la puerta, Shadow volvió a sorprenderse, pero esta vez fue causado al ver a Tails en el laboratorio hablando con los demás científicos, así hasta que se giró y vio al ónix.
—Oh, hola Shadow. —saludó con cortesía. —Bueno, se que debes preguntarte que hago aquí.
Shadow se cruzó de brazos.
—Durante todo este tiempo he estado estudiando el agente con el Eggman disparó a Sonic. —Habló mientras caminaba por la sala y luego señalaba una pizarra que tenía hojas pegadas junto a trazos de marcador negro. —Vine unos días después de haberle sacado muestras a Evil. Me llevé un poco para estudiarlo yo mismo y descubrí algunas cosas que me llevan a una conclusión.
El erizo azabache estaba actuando de forma seria —como siempre— prestaba atención a lo que Tails decía, a pesar de que estuviera pensando en más cosas al mismo tiempo.
—El agente nocivo fue extraído de un mineral, uno muy extraño, aún no sabemos de qué lugar Eggman lo sacó y que clase de modificación le hizo, pero de lo que si sabemos es que el propósito era cambiar a Sonic. Sí invertimos el efecto de Eggman, Sonic regresará.
—¿Cómo hacemos eso? Solo alguien como Eggman sabe como volver a alguien malvado. —habló Rouge. —Nos atacó el día de su llegada, también le hizo daño a los guardias y escapó en una ocasión. Es capaz de hacer cosas peores.
—Evil es un sujeto difícil, demasiado, pero he encontrado una posible solución, puedo invertir el efecto de Eggman, por suerte es solo la conciencia, el cuerpo sigue siendo el mismo, con lo que los científicos sacaron el trabajo no será muy largo.
—¿En cuánto tiempo lo harás? —interrogó Shadow de repente.
—Es difícil sacar un tiempo pero aproximadamente unas dos semanas, pero en el caso de que todo se alargue sería un mes.
Shadow estaba callado.
Sabía perfectamente que si funcionaba aquella hipótesis, Evil Sonic dejaría de existir, y todo volvería a ser como antes.
Y eso era lo que no le gustaba.
...
—¿Por qué me dices esto? —preguntó el erizo azul con un semblante serio. —¿No es una clase de traición a los tuyos?
—Te aviso para que tengas conocimiento de lo que te puede pasar.
Evil Sonic levantó sus hombros restando importancia.
—¿Y qué se supone que haga? Estoy aquí en contra de mi voluntad, y tú eres el único con el que he hablado estos días. Aún así, me gusta como dices las cosas, eres franco, culto y leal.
—¿Leal? —preguntó.
—A lo que quieres, tu le eres leal. A los que han hecho algo por ti, tu les eres leal.
El otro se quedó en silencio mientras miraba el suelo agachando su cabeza.
—¿Acaso miento? —preguntó mientras giraba su cabeza tratando de verlo.
—No, no lo haces. —respondió levantando su semblante. —Tienes razón.
—Lo sé. —Sonrió. —¿Sabes que me da gracia?
El contrario negó con la cabeza.
—Que solo necesite un par de semanas para saber de tí.
—Porque yo te lo permití.
—Sí me lo permitiste fue por algo ¿no?
Otra vez hubo un silencio. Shadow se levantó de la silla sin pronunciar palabra alguna, caminó hasta la puerta abriendo esta y saliendo dejando solo el ruido al cerrarla detrás.
Desde la celda el erizo azul tenía una mirada vacía casi llegando a ser indiferente, sin embargo luego sonrió relajándose.
"Shadow, Shadow, Shadow... "
Aquella mañana empezaba con el cielo nublado y con un frío que se hacía sentir, el erizo azabache estaba —como costumbre— en la sala con el erizo azul. Esta vez estaba viendo algunas notas que Rouge le dejó por parte de Tails según lo que iba avanzando.
Aún así, desde la vez que le dijo a Evil que iba a considerar ver si lo dejaba salir por un poco tiempo, no ha dejado de presionarlo con el tema.
—Tenemos un asunto pendiente, ¿Me vas a responder o vas a salir corriendo como acostumbras?
—¿Por qué tienes que ser así? ¿Por qué no puedes ser paciente hasta que yo te hable? No funciona así conmigo.
Respondió con molestia mientras regresaba la mirada a las hojas que estaba leyendo.
—Enojate si quieres, no me importa, es tu culpa si no sabes decirme que si o que no.
¿Por qué todo era tan irónico?
Shadow the hedgehog, forma de vida suprema, y que se sentía tímido por un jovencito que le hace recuerdo a quien alguna vez le hizo palpitar el corazón. Pero debía ser sincero, Evil Sonic tenía algo que el Sonic que conocía no. Pero aún no sabía que era lo tan llamativo que parecía irradiar.
—Sí te sirve de consuelo, me basta con que hayas entrado aquí. —Habló el erizo azul sonriendole mientras relajaba la mirada.
Por diálogos como ese era que no lograba comprender al de ojos violetas, era un completo enigma.
—¿Por qué quieres salir?
—¿Es en serio? —le abofeteo con la pregunta. —Tanto tiempo hablando y ¿me preguntas algo tan obvio?
—¿Me vas a responder?
—Merezco irme, ustedes tienen un concepto erróneo de mi, no deberían apoderarse de mi.
—Ese cuerpo le pertenece a Sonic y-
—Sonic, Sonic, Sonic, ¿Cuántas veces más debo oír quien y que hacía él?
—Ese es el problema, todos lo quieren, tiene a toda una ciudad esperándolo, él los protege de cualquier amenaza; en cambio tú quieres solo irte y ser libre, pero la situación no va para eso.
La conversación iba para más pero de repente la puerta se abrió para dar ingreso a un guardia que llamaba a Shadow para un asunto que debía ser discutido pisos más arriba. El moreno se levantó de la silla mientras caminaba a la salida y así hasta que se fue.
"Se que vas a regresar Shadow the hedgehog, y se que logré penetrar en tus pensamientos, no me sacarás de tu cabeza después de esto"
...
Shadow iba caminando por las instalaciones por el llamado que recibió del guardia, al subir por el elevador y llegar al laboratorio observó a todos los participantes felices, incluida Rouge. El se extrañó por sus reacciones y caminó hasta estar cerca.
—Shadow, tenemos muy buenas noticias. —Habló Rouge acercándose a él.
Fue cuando el zorro amarillo se acercó a ellos con una amplia sonrisa.
—Hemos logrado encontrar un antídoto, Sonic va a regresar. —Mencionó y con solo esas palabras logró destruir a Shadow.
—¿Tan rápido? —preguntó con asombro.
—Así es, estuvimos trabajando día y noche, pero fue graticante que el efecto que queríamos se logró. —respondió. —Podemos usarlo mañana por la madrugada, así podrías tener a Sonic de vuelta para la tarde.
—¿Qué es lo que van a hacer?
—Se le va a inyectar el antídoto por medio de inyección, Evil Sonic será transportado a una habitación, debemos hacerlo dormir primero y cuando despierte después de la aplicación, Sonic debe estar ahí. Es una cuestión de ciencia y parte del mineral extraído.
—Evil Sonic no...
—No va a volver, el es solo una consciencia, no tiene la fuerza para ser un cuerpo independiente sin depender de Sonic, lo que haremos será bloquearlo, que regrese a donde siempre estuvo y todo volverá a la normalidad.
Shadow no habló más.
—Pero si te llamábamos no era solo para decirte lo del antídoto, si no, porque necesitamos tu ayuda para el primer paso. —El zorro se dio la vuelta y uno de los científicos le extendió un pequeño frasco con un líquido transparente. —Evil Sonic debe beber esto, lo hará dormir el tiempo suficiente.
El erizo azabache lo tomó y lo observó con seriedad.
—Necesitamos que sea esta noche.
El moreno desvió la mirada con desconfianza.
Después del resto de la reunión decido salir de las instalaciones de G.U.N, se fue a pensar toda la tarde en lo que estaba pasando, no pensaba en toda la presión que estaría sintiendo.
No quería admitirlo pero visitar a Evil Sonic se había convertido en un hábito, se metió a su vida y no quería salir. Y el tampoco quería que saliera.
Como el fuego del infierno, me quema el corazón, un impuro deseo, una tentación.
Apenas la noche empezaba, el erizo azul estaba descansando, en eso, logró sentir que su puerta había sido abierta, eso hizo que sus ojos se abrieran poco a poco hasta darse la vuelta para ver de quien se trataba. Ahí fue cuando vio al erizo azabache de vetas rojas en la entrada con un semblante serio.
—Shadow, ¿Qué estás haciendo? —preguntó terminando de despertar.
—Vas a salir.
El otro cambio su semblante a uno más sorprendido.
—Pero con una condición, sí escapas, olvida todo lo pasó estos días, regresaremos al primer día y voy a capturarte.
—Bien. —se sentó en la cama mientras bostezaba. —¿Algo más que deba saber?
—Ya lo verás en el camino.
Shadow se giró haciendo que el otro frunciera el ceño por la confusión. Aún así se levantó colocándose los zapatos para luego acercarse al otro que esperaba en la entrada de la celda.
—Y no hagas ruido o algo que nos ponga en descubierto, me estoy arriesgado demasiado.
—Sí, sí, sí. —repitió volcando los ojos mientras que su dedo se pasaba por el pecho del otro rápidamente. —Bueno, ya era hora. —estiró sus brazos hacía arriba. —Sí que te tardaste mucho "considerando".
—Sí lo iba a hacer, lo haría bien.
—Me gusta. —le sonrió mientras se daba la vuelta. —Así que, ¿A dónde iremos?
—Sígueme.
Los dos se fueron de la sala mientras que el erizo azabache lo vigilaba todo el tiempo, sin tan solo supiera que su acompañante no tenía intenciones de irse aquella noche.
Shadow se había encargado de todos los posibles detalles, se estaba arriesgando y lo sabía pero, alguien muy en él le dijo que vaya y de repente ya se encontraba abriendo la celda.
Lograron salir de G.U.N, aún así, Evil se dio cuenta que el otro parecía ir en una dirección fija y lo que hizo fue seguirlo. Después de pasar por las azoteas de los edificios para no ser detectados abajo, bajaron en la entrada de lo que era un cementerio.
—Un ¿cementerio? ¿me traes a un cementerio? Pero que... interesante lugar. —Habló el erizo azul.
—Escucha, se que debe ser extraño venir aquí, pero, yo...
Shadow no logró acabar porque se calló al instante.
—Anda, terminalo. —le sonrió mientras cruzaba sus brazos y le miraba directo a los ojos.
—Maria esta aquí. —dijo finalmente. —Y yo pensaba que como tu eres el único que sabe lo pasó en el ARK...
—Lo entiendo. —dijo para que el otro asintiera. —Créeme, se que te molesto todo el tiempo pero sé comportarme en las situaciones. Supongo que me enseñas esto porque hay una pizca de confianza.
Shadow no respondió pero desvió la mirada.
—Vamos. —comentó haciendo que el otro ingresará primero.
Caminaron un poco por el campo, el césped que se veía oscuro gracias a la noche y un viento que pasaba siendo frío. Llegaron hasta la que sería la lápida con el nombre de Maria Robotnik, que tenía flores a su lado.
—Puedo preguntar, ¿Cómo descubriste que estaba aquí?
—Fue Sonic quien me trajo.
El erizo azul volteó los ojos pero luego fue el primero en sentarse en el pasto.
—¿Y? ¿Acaso venías con el aquí? —interrogó con molestia.
—Jamás lo traje. Nadie vino aquí conmigo, el me lo enseñó, si, fue una "sorpresa" de su parte, pero siempre creí que si traía a alguien debía ser muy importante.
El erizo cobalto se sorprendió pero no dejó que el otro se diera cuenta. Shadow se sentó a su lado estando separados por centímetros.
—Siempre te referiste a Maria como un ángel. —Dijo Evil mirándolo de reojo. —Como me la mencionabas, ella era muy especial.
—Demasiado, venía lo bueno en lo que no debía.
—Como tú.
—¿Cómo yo? —le preguntó confundido.
—Estoy aquí, afuera, creo que se entiende por si solo.—respondió a lo que el otro se quedó en silencio.
Luego de unos segundos, Evil Sonic notó cómo el azabache estaba pensativo mientras estaba en aquel lugar. Por un momento se le cruzó la idea de salir corriendo y ser libre como siempre quiso, al girarse estaba la entrada abierta, pero luego regresó a Shadow, y al ver el lugar donde estaba, solo le quedó suspirar.
—¿Tú crees que Maria estaría feliz de ver quien soy ahora? Siempre me lo pregunto, y, nunca encuentro una respuesta. —Habló Shadow a lo que el erizo azul se quedó pensativo unos segundos.
—No lo sé, no creo que le haya gustado lo que hiciste antes, ya sabes, cuando querías eliminar la tierra, pero siento que si ella estuviera aquí, tu no lo hubieras hecho.
—Todo empezó por ella y terminó por ella.
—Te faltó en ese momento alguien que te diga que pares.
El erizo azabache asintió.
—Debió ser difícil.
—Lo fue.
—Creo que la pregunta no debería ser dirigida a Maria, quizás no le hayas una respuesta porque piensas que diría, pero ella no está aquí.
Shadow cerró sus ojos mientras respiraba profundamente para luego abrirlo y mirar hacía arriba.
—Relájate. —Mencionó a lo que el otro lo observó con leve sorpresa. —Necesitas a alguien que te consuele, y yo estoy aquí.
El moreno no dijo nada pero poco a poco se fue recostando en las piernas del menor apoyando su cabeza de lado sobre estás. Un pequeño recuerdo rondo su cabeza, cuando el y Maria hacían eso en el ARK mientras ellas miraba la tierra.
Por si fuera poco, Evil comenzó a acariciar su pelaje y sus púas tal y como ella lo hacía, y por primera vez, se volvió a sentir protegido.
...
Después de aquella visita, fueron a la azotea de un edificio para ver el panorama de abajo, ambos estaban sentados juntos, el erizo azul estaba apoyado de espaldas en el torso del moreno, mientras que el otro estaba en una pose más relajada.
—Debo admitir que desde arriba la ciudad se ve mejor. —comentó el cobalto a lo que el otro asintió. —¿Tú que piensas? —lo volteó a ver sonriendo de una forma que solo el sabía.
—Vengo aquí para ver la ciudad desde arriba, si, se ve mejor de noche. —respondió a lo que el otro todavía analizó su semblante para luego voltearse.
—¿Podríamos repetir esto?
No escuchó respuesta así que se volvió a voltear para ver al contrario con la vista clavada al frente, el erizo cobalto se movió cerca suyo chocando su rostro con el otro.
Shadow se movió para verlo y ahí fue notó la clase de mirada que tenía el azul sobre él, sus ojos no lo dejaban en paz lo que hacía que poco a poco fuera bajando más y más la guardia, así hasta que el cobalto se aproximó a su rostro con intenciones claras de besarlo.
—No, no, no, debemos irnos. —Mencionó Shadow separándose inmediatamente.
—¿Por qué?
—Yo me conozco. No hemos hecho nada para avergonzarnos, yo elegí y elegiré ser bueno.
—¿Qué hay de malo? Los dos sabemos que solo te estás conteniendo, además, tu me dejaste salir y me permitiste hacer esto.
—Eso es cierto, hice cosas que no debía.
Dijo mirando hacía otro hasta que el erizo azul lo tomó de la mejilla haciendo que volteara a verlo.
—Entonces, ¿Por qué me dejaste estar aquí contigo?
Shadow se supo que responder. Pero claro que tenía la respuesta en su cabeza.
"Hemos logrado encontrar un antídoto, Sonic va a regresar"
—Shadow. —Lo volvió a llamar mientras que el otro se levantaba.
El erizo azul no tuvo otra opción más que levantarse tambien, fue el primero en alejarse esperando a que Shadow le dijera algo, el erizo azabache le estaba dando la espalda.
"No te des la vuelta, no te des la vuelta"
Shadow suspiró y finalmente se dio la vuelta observando al erizo azul a los ojos. Finalmente se acercó a él, pero había algo que lo frenó a último momento, el ceruléo lo observó haciendo que el otro se aproximará más, haciendo que las respiraciones se mezclarán y así juntándose hasta besarse con fuerza.
"No le tengas miedo al amor, no me tengas miedo a mí, seré un lienzo en blanco en el cual podrás pintar"
En medio de la celda, encima de la cama, estaban aquellos sujetos que iban a cometer posiblemente una acción irremediable, toda la tensión que existía entre ambos, explotó, y estaban viviendo las secuelas de ello.
El erizo azabache no estaba para nada seguro que querer continuar, había miedo, pero cada vez que el erizo azul lo besaba y lo tocaba, todo el conocimiento se le nublaba.
Pasó su dedo pulgar por la comisura de los labios del menor mientras que este le daba un corto beso tomando su mano.
—¿Por qué tienes que hacer todo difícil para mí? —interrogó el moreno mientras que el cobalto se subía encima suyo.
No respondió, solo rió en bajo mientras colocaba las manos del otro en los costados de su cuerpo.
—Desde la primera vez que te vi, tuve el deseo de hacer esto. —Dijo a lo que el azabache terminó por sonrojarse levemente.
Un amante a la izquierda,
un pecador a la derecha.
Y fue cuando Shadow finalmente lo entendió, todo este tiempo, la ausencia de Sonic, sus ganas de querer no separarse de Evil, todo tenía sentido, el quería mudarse a la piel ajena, verlo al desnudo y hacerlo suyo.
Y eso era a lo que iban.
Había una bestia en su interior que rugía por querer marcar a quien tenía como contrario, quería satisfacción, placer y sentir lo que otros sentían cuando estaban con sus parejas.
—Shadow. —lo llamó con ese tono que hacía que de verdad le hacía interesarse por quien le hablaba.
El le sonrió mientras que lo rodeaba con sus brazos delgados, y se hundía en su cuerpo.
—¿Puedo besarte? —preguntó Shadow obteniendo una risa del contrario.
—Debiste preguntar antes de besarme allá afuera. —respondió.
—Sí pero afuera yo era otro.
—¿Qué tan diferente eres ahora? —preguntó tocando partes del rostro contrario.
—Mi yo de afuera no habría pensado en que debía hacerte el amor ya mismo, el solo no pensaba en las consecuencias.
—Oh, calla. —jadeo cerca de su oído. —Piensa en que esto es lo que somos y que las cosas van a cambiar a partir de ahora.
Claro que cambiarían, no lo volvería a ver, pero claro, Evil no sabía que dejaría de existir en la madrugada, quizás esa era otra razón por la que Shadow lo quería ahora.
Podía sonar cruel, y lo era.
No hicieron nada por un instante hasta que volvieron a besarse con fuerza, y al separarse fue cuando el moreno dio el primer paso. Le dio la vuelta al cuerpo del contrario mientras ocultaba su rostro en el cuello del contrario.
Y su único pensamiento fue: morder
Enterró sus dientes en la piel sintiendo como el otro cuerpo se movía y el corazón del otro latía con rapidez. Fue bajando la mano por su torso hasta llegar abajo, el erizo cobalto estaba respirando agitadamente, pero cada que podía, le mostraba una sonrisa al otro.
El erizo azul se giró mientras lo besaba, gracias a la fricción que causaba hizo que el falo de Shadow despertara.
—No tengo problema en ser el de abajo. —Mencionó el azul sonriendo mientras chocaba su frente con el contrario. —Con tal de sentirme bien.
Shadow lo tomó de las piernas acomodandolo, mientras que hacía eso el cobalto observaba por la ventana el anochecer haciendo que la luz que entraba chocará en su rostro.
El moreno suspiró en bajo para luego mover el cuerpo del otro hacía atrás, fue cuando sacó su miembro, el de ojos violetas regresó su vista al otro y antes de poder bajar su mirada el erizo azabache lo tomó del mentón.
—Sha-
Fue interrumpido cuando sintió que el otro lo calló colocando sus dedos por encima de sus labios.
—No lo digas, aún.
El erizo azul quitó la mano no sin antes pasarla por su cuello. Había un revoltijo en la parte de abajo, y ya no podían contenerse más.
—Sí algo pasa, dímelo. —habló el moreno mientras que el otro lo abrazaba esperando la siguiente acción.
El menor levantó su cuerpo y fue Shadow quien se encargó de hacer lo que proseguía, con la confianza que le daba el otro logró bajar con cuidado la parte pelvica del azul, con sus dedos tocó la parte que iba a sufrir un posterior cambio.
Hasta el mismísimo Shadow estaba nervioso, al tocar en el esfínter del cobalto, no quería ser un mal intruso dentro suyo, así que quería estar familiarizado con ese lugar.
—Sólo hazlo ya. —suplico el menor jadeando.
Shadow quitó sus dedos de aquel lugar y finalmente hizo lo que su ser le pedía hace mucho, fue introduciéndose en el cuerpo del contrario, una sensación cálida y apretada fue lo primero que sintió, y fue ese calor lo que lo impulso a seguir adentrándose.
El erizo azul no dudó en mover su cuerpo y más que nada su parte baja para hacer que las piezas encajen. No gimió en alto, pero si vocifero cuando finalmente acabó la parte difícil.
Nada había sido planeado, fue tan natural como si sus instintos los hubieran llamado, y cuando existen dos seres que quieren estar juntos no hay fuerza en la tierra que lo impida, la lujuria es más fuerte que muchas cosas.
—Ahora dilo. —habló el ónix. —Di mi maldito nombre.
Este no era el, y lo sabía, pero de alguna manera le gustaba sacar ese lado guardado con Evil, se sentía tan cómodo e irreal al decir aquellas palabras.
—Shadow. —llamó de forma desesperada al tener luz verde de pronunciar su nombre. —Shadow, Shadow. —enterró sus uñas en la espalda contraria al tener que acostumbrarse al nuevo extraño que usurpaba su ser.
Shadow tomó su tiempo para comenzar a moverse, como el decía, si quería hacerlo lo haría bien. Y no le convenía un compañero con dolor.
Aún así, la fiera que llevaba dentro seguía llamando, gritando por moverse, sin embargo, Evil le mordio la oreja gracias a su inquietud de quererlo sentirlo mas profundo, y ahí fue cuando perdió el control.
Lo cargó, y en cuanto observó el semblante contrario, se dio cuenta que este desbordaba la misma pasión que él. Ya no tenía ni idea quién era, quien fue, solo le bastaba la razón del porqué estaba ahí, haciendo lo que su naturaleza le pedía, como si hubiera entrado a una etapa más madura.
Tenía a su acompañante de espaldas para él, este se apoyaba en el cristal de la celda con las dos manos y con su boca sacando notas de voz que iban para él, las cuales también hacían que se empañe el vidrio.
Los —ya ahora— gritos que salían eran motivo de oleadas de vaivenes en su abdomen, los ojos se le volaban arriba cada que recibía un momento de deleite para él, no se cansaba de gemir el nombre de su amante ni de mencionarle el gozo con el cual recibía lo que le daba.
El ónix por su parte lo tocaba en la parte de sus glúteos marcando sus dedos en ellos gracias a la presión. Sin avisar salió de él llamando la atención del contrario quien se dio la vuelta apoyando su espalda en el cristal para respirar y luego abalanzarse encima del otro para besarlo.
Dio un pequeño salto para que el azabache lo cargará, y mientras que sus cuerpos agitados descansaban unos segundos, el moreno lo hizo chocar nuevamente en aquel vidrio mientras lo sujetaba.
—Me muero sí paras. —le dijo el menor mientras besaba el cuello del mayor. —Quiero volver a sentirte... ¡Ahh!
De repente sintió como el otro volvió a introducirlo haciendo que el líquido transparente saliera de repente. Volvieron a chocar sus rostros haciendo que al menor le saliera una sonrisa al volver a sentir como se iba moviendo el otro.
Continuo con las embestidas que esta vez aumentaron en velocidad pero seguían siendo fuertes, el erizo azul reprimió varios de sus sonidos gracias a que fue al cuello ajeno dejando besos en este, lo que hacía que una sensación de cosquilleo se sentiera en el cuerpo del mayor.
Después de un rato al estar en aquella posición, el moreno volvió a sujetarlo de los muslos con fuerza para llevarlo a la cama de vuelta, donde recostó al otro encima saliendo momentáneamente de este sacando nuevamente aquella sustancia blanquecina.
"Pensé que solo quería estar con un cuerpo pero tu me haces pensar que hay algo más, sí tan solo todo fuera diferente, estoy seguro que tu serías mi pareja, mi compañero, mio, pero no puedo apropiarme de ti y eso es lo que más me molesta de todo esto"
Estando encima suyo, el erizo azul logró sentarse en la cama besando otra vez al ónix, no quería sentirse inferior, quería estar a su nivel, por eso hizo que el otro se diera la vuelta quedando encima suyo, tal y como todo empezó.
Fue bajando por su abdomen, encontrando así el miembro del mayor, lo tomó con su mano moviendolo de arriba a abajo con rapidez mientras le sonreía al mayor, luego lo soltó al sentir un poco del líquido en su mano.
El mismo se encargó de volver a juntarse con él otro, cuando el mayor se acercó para darle un beso se hizo para atrás sonriendo con burla, los dos estaban cansados, el sudor y la calentura de sus cuerpos era mucha, pero por fuera de eso, querían acabar como debía, juntos.
Sabía que al no hacer ningún movimiento, inevitablemente la carga saldría automáticamente y sería el último orgasmo de esa noche. Ya no aguantaron más y todo salió sacandoles un último jadeo.
El erizo azul salió de él contrario y se recostó en la cama que estaba desordenada, tenía impregnado el aroma del otro, como también viceversa. Este estaba respirando agitadamente, sin embargo el contrario se sentó en la orilla de un lado, este también se estaba recuperando pero sus pensamientos y dirección se fueron a otro lugar.
Al mover sus ojos encontró un vaso de agua y detrás de este el pequeño frasco que le dio el zorro anteriormente. En lo pensaba, el contrario se sentó y lo abrazó por detrás haciendo que volteara a verlo.
—¿Qué pasa?
—Nada.
Sintió como el menor le dio un beso el hombro.
—Duerme un poco. —le dijo el mayor haciendo que el otro no dejará de abrazarlo.
—¿Y tú? —interrogó.
—También lo haré.
—¿No te irás o algo así?
Shadow negó.
—Antes. —tomó el vaso se agua y se lo pasó al contrario.
El erizo azul lo tomó con las dos manos mientras que sentía la mirada del mayor clavada sobre él.
Fue cuando empezó a beber lo que había adentro, no lo acabó pero se lo pasó al mayor.
—Deberías beberlo tu también. —respondió mientras se apoyaba en la pared.
—No tengo sed. —sentenció dejando el vaso en la mesa donde lo vió.
Al girarse encontró al otro quien lo vio con aquellos ojos brillantes producto de la luz que entraba, Shadow tomó la mano del contrario y la besó.
Al pasar el tiempo, el azul se durmió en los brazos del otro, pero luego lo dejó recostado en la cama para luego sentarse en aquella cama en silencio, de vez en cuando volteaba a ver al erizo azul que cayó dormido.
Ya no quería estar en ese lugar, después de lo que acababa de pasar, se levantó observando por última vez al erizo azul, era el final. No pudo quedarse con él, y lo que restaba era dejarlo.
Sabrás ocultarme y desaparecer
entre la noche
Sabía perfectamente que si el llegaba a despertar, lo odiaría con todo su ser por lo que le estaba haciendo. Pero no tenía otra opción, tuvo que elegir entre la ciudad, el regreso de Sonic y Evil Sonic. Y el peso de la balanza de lo correcto se iba para un lado.
"Mañana serás otro... "
"Y recuerdo que cuando lo conocí, fue tan claro que el era para mí. Ambos lo supimos de inmediato, y a medida que pasaba el tiempo las cosas se ponían más difíciles y nos enfretabamos a más desafíos.
Le pedí que se quedara, traté de recordarte lo que tuvimos, el era magnético, eléctrico, el era como un híbrido, esa mezcla de un hombre que no podía contenerse a sí mismo y siempre tuve la sensación de que se debatía entre ser una buena persona.
Y de esa forma, yo lo entendía a él.
Y lo amaba, lo amaba, lo amaba.
Él ya no existe para mí, como yo tampoco lo haré para él.
No importa cuanto haya pasado, eramos solo amantes, y todos sabemos que los amantes son solo eso, nunca hacen planes, nunca se prometen estar solo para ellos. Esto solo quedará como una historia que se irá al olvido"
El día avanzó de forma rápida. El erizo azabache regresó a las instalaciones después de la mañana, se había negado a ver el procedimiento del antídoto. Y por lo visto, llegó al momento donde todos estaban esperando a que el erizo azul abriese los ojos.
Sus amigos estaban ahí, incluso Rouge quien esperaba a Shadow, el moreno al ingresar notó al instante el ambiente cambiado, como si algo se hubiera ido y otro regresado.
Apenas habían pasado unos minutos desde su llegada y el azul empezaba a abrir los ojos, estaba cubierto hasta arriba con las sábanas, alarmó a todos, estaban a la expectativa de lo que podría pasar.
Sus ojos se abrieron y lo que todos notaron era que el color violeta se desvaneció, volvió el pigmento verde de siempre. Mientras tanto, el erizo azul estaba recuperando el conocimiento.
—¿Sonic? —preguntó la eriza de color rosa observándolo y tomándolo de la mano.
El erizo cobalto aclaró su visión observándolos a todos.
—Chicos... ¿Qué pasó?
—¡Sonic! —exclamaron ellos con felicidad abrazándolo, incluso Knuckles no tardó en sumarse al abrazo.
Rouge se mostró feliz pero el erizo azabache solo se volteó con un semblante serio para luego terminar por irse de la sala llamando la atención de todos, incluso Sonic.
...
Afuera de G.U.N justo por el atardecer, el erizo azabache estaba de pie observando el cielo en silencio, el sol chocaba en la mitad de su cara. Se sentía decepcionado por alguna razón, y cuando se dio la vuelta para meterse encontró a Sonic en la entrada ya recuperado.
—Así que... Shads. —caminó hasta llegar con él erizo azabache. —Tails y los demás me dijeron lo que pasó, y más que nada que tu te encargaste de "Evil Sonic" —pronunció riendo en bajo.
—Sí, así fue.
—¿Y... ? Oye ¿no pasó nada vergonzoso o algo por el estilo? Ya me contaron que el tipo era algo difícil de controlar.
Se quedó en silencio unos segundos hasta finalmente hablar dándole la espalda.
—No. Nada pasó.
—¡Genial! —chasqueo los dedos sonriendo. —Ah, bueno, te veo luego Shads.
El erizo azul se despidió con entusiasmo en el semblante regresando adentro de la base. Por su parte Shadow volvió a girarse observándolo irse.
Todo regresó a ser como antes, y lo que pasó solo quedará como un simple encuentro casual que bien podía quedar en el olvido o grabado en la mente del único participe que podía recordarlo, Shadow the hedgehog.
Fin
:D ... Hablemos de mis 40 crisis al hacer el one shot xD
La verdad que si estuvo muy complicado el concepto y dirección que quería darle, pero bueno, se logró al final.
Espero que les haya gustado, ya saben, cualquier pregunta me pueden decir por acá <3
Adjunto dibujo que @LuliTan2 hizo para mayor referencia de como era el personaje de Evil Sonic xd)
Sin más que decir
Good bye~













