Mi amigo Takemichi es mujer (ONESHOT)

Summary

Mikey siempre miraba a Takemicchi con heridas y eso lo hacia enfadar mucho, pero con el tiempo se llevo una gran sorpresa al saber que su amigo de toda la vida no era un chico, si no una chica.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
4.5 2 reviews
Age Rating
16+

Takemicchi

— ¿Me dirás quien lo hizo?

Ahí estaba nuevamente Takemicchi, golpeado y con lágrimas corriendo por sus mejillas pero seguro no me dirá pues nunca me dice quien lo molesta, siempre dice que no quiere que me meta en problemas pero yo me metería en los problemas que fuera por él, es mi amigo desde que tengo memoria y me molesta ir en diferentes clases pues nomas lo pierdo de vista se que volverá mal, eso me enoja pues nadie debe hacer sentir mal a Micchi, cuando sepa quien lo molesta desearan jamás haber tocado lo que es preciado para mi.

El solo me miró y dijo un no con la cabeza, respuesta que ya sabía.

— Takemichi soy tu amigo y no me gusta verte llorando y menos lastimado.

— Yo...lo sé Mikey pero no es nada.

Otra vez decía que no era nada cuando sabía que le dolía, lo tome de la mano y lo lleve a la enfermería donde ya éramos conocidos.

La enfermera le preguntó a Takemicchi que si esta vez que había pasado y el nuevamente mintió diciendo que se había caído jugando, yo no lo quise desmentir así que simplemente voltee mi cara para que la enfermera no me cuestionara nada, una vez le lavó las heridas, aplicó una especie de medicina en las heridas y le puso algunas banditas fue que regresamos a nuestras respectivas clases.

— ¿Seguro que estás bien? — volví a preguntar pues en su cara podía ver que estaba triste.

— Si estoy bien — contestó con una sonrisa que sabía que era forzada.

— Después de clases juguemos en mi casa — dije para hacerlo sentir mejor.

Takemicchi me miró y asintió nuevamente con esa sonrisa.

Cuando el timbre de salida sonó y salí corriendo pues debía ir a buscar a Takemicchi, ya quería que fuéramos a casa y pudiéramos jugar, era nuestro lugar seguro.

Lo vi parado afuera de su salón esperando por mí, sonreí y grité su nombre.

— ¡Takemicchi! ya llegue.

— ¡Mikey! — me contestó sonriendo pero esta vez su sonrisa era diferente, ya estaba mejor.

— Vayamos a casa.

Tome de la mano a Takemicchi para que supiera que yo estaba ahí, que siempre estaría ahí para él pues era mi más preciado amigo.

Una vez que llegamos a casa saludamos a mi abuelo para ir rápidamente a mi cuarto, una vez estuvimos cómodos empezamos a jugar con mis figuras de acción cuando Emma entró, ella también se llevaba muy bien con Takemicchi, hasta diría que tenían muchas cosas en común así que Emma también se unió a nuestro juego trayendo sus muñecas.

Cuando nos aburrimos salimos a jugar al patio, estábamos jugando con una pelota cuando esta fue rodando a la calle, Takemicchi dijo que él iba a buscarla pero justo cuando tomó la pelota mi amigo Baji estaba ahí sonriéndole, él también se puso a jugar con nosotros, entre mas eramos mas nos divertíamos.

La tarde había llegado lo que significaba que Takemicchi debía irse a su casa, Baji y yo lo acompañamos a casa, después de todo solo eran unas cuantas casas de la mía.

Los días siguientes fueron mejor pues Takemicchi no tenía algún signo de haber sido molestado y eso me hizo sentir feliz, seguro fue porque se enteraron que Micchi era amigo del gran Mikey, golpeare a cualquiera que se atreva hacerle algo a mi Micchi.

Nuevamente a la hora de la salida busque a Takemicchi para ir juntos a casa y tal vez nuevamente invitarlo a jugar, el como siempre estaba ahí esperándome por lo que sonreí y le llamé, sin embargo esta vez su cara era diferente, mostraba una sonrisa como las que usaba para ocultar su dolor y eso me preocupo.

— Micchi ¿pasa algo? — pregunté y él solo se sorprendió ante mi pregunta.

— No... todo está bien — contestó y me tomó de la mano para irnos, no quise preguntar más así que fuimos a casa.

Una vez en casa, comimos con Emma y el abuelo, yo quería terminar rápido pues quería jugar con Micchi y cuando jugaba con él por alguna razón el tiempo pasaba muy rápido, es por eso que quería aprovechar todo el tiempo que tuviéramos hasta que se tuviera que ir a casa.

Esta vez estábamos jugando con un video juego que me había comprado mi hermano mayor, era muy divertido sin embargo Micchi dejó el control y empezó a llorar.

— Mikey....— dijo y yo me asuste mas, seria que había hecho algo malo? sabía que él era muy sensible y lloraba por todo pero yo no quería hacerlo llorar nunca.

— ¿Takemicchi por que lloras? ¿Hice algo malo? — pregunte asustado.

— No, no hiciste nada malo...— dijo limpiando un poco su cara — es solo que...debo decirte algo.

En ese momento sentí un poco de alivio pues seguro me diría por fin quien lo había estado molestando, claro que le diría que no se preocupara que yo lo arreglaría por él.

Sin embargo no fue lo que pensé.

— Nos mudaremos.

Sentí un dolor en mi pecho, seguro yo había escuchado mal o tal vez era una broma pero no fue así pues Takemicchi siguió hablando.

— Por el trabajo de papá es que nos tenemos que ir a china...Mikey yo...no quiero pues te voy a extrañar mucho, a Emma...a Baji...

Takemicchi solo lloro aun mas y yo no sabia que hacer, también quería llorar pues no quería estar lejos de mi mejor amigo, así que solamente me acerque a él y le abrace pero jamás creí que lloraría al igual que el.

Ese día pedí permiso al abuelo para poder dormir en casa de Takemicchi, Emma al enterarse también se puso a llorar y pidió ir, así que los tres fuimos a casa de Micchi y dormimos en su habitación, pues su familia se iría al día siguiente por la tarde.

Estaba realmente molesto porque eso fue demasiado pronto pero estaba más triste porque ya no podría ver a Takemicchi, esa noche todos nos dormimos con lágrimas en nuestras mejillas.

Cuando despertamos, su mamá nos había hecho el desayuno por lo que desayunamos ricos hotcakes, después de terminar pudo observar como ya la casa de Micchi estaba casi vacía pues estaba todo en cajas, eso me hizo volver a sentir un dolor en mi corazón sin embargo íbamos a disfrutar nuestro ultimo día juntos.

Emma y yo pasamos toda la tarde con Takemicchi, jugamos de todo, reímos mucho y nos divertimos más que cualquier otro día, pero todo terminó cuando vi a Shinichiro ahí pues supe que teníamos que irnos.

Miré a Takemicchi y le abracé, sentí como mi amigo volvía a llorar, pero yo debía ser fuerte así que le dije que estaríamos bien, que solo era por un tiempo o eso quería creer, Emma también se despidió de él con un abrazo.

Pero antes de que me fuera me sujeto de la mano y me dijo que siguiéramos en contacto, al principio no supe como pero yo inmediatamente le asentí, él me sonrió y por fin nos pudimos despedir.

Me dolía mucho, en cuanto llegue a casa lloré como nunca lo había hecho, Emma, Shinichiro y el abuelo me consolaron y consintieron ese día y los días posteriores pues no estaba seguro si algún día lo que sentía se iría justo como Takemicchi.

Pero un día todo cambio, Shinichiro llegó feliz y me dijo que me tenia una sorpresa, yo no entendía pues el jamas me daba sorpresas así que solo me enseño su móvil y pude observar, era un mensaje de Takemicchi desde el celular de su papa, ese día salte y me emocione mucho.

En el mensaje me decía que ya estaba yendo a su nueva escuela y que tenía amigas y que nadie lo molestaba, me puse un poco celoso de escuchar eso pues Takemicchi era mi amigo no de ellas, por otro lado suspiré aliviado de que no fuera un chico pues yo ya tenía el puesto de mejor amigo.

Inmediatamente le pedí a Shinichiro que me prestara su celular para contestar el mensaje a lo que él me asintió, realmente no puse mucho pues sabía que seguro su padre tal vez podría leer así que le puse como me había ido en el día y que obviamente lo extrañaba pero estaba feliz por él, para finalizar mi mensaje le puse que Emma y todos acá le mandaban saludos.

Fue así que los años habían pasado, no había día en que Takemicchi y yo no nos comunicáramos por mensajes llegando hablar casi la mayor parte del día, incluso Shinichiro me compro mi propio móvil para que dejara de molestarlo, eso me hizo feliz pues le pude dar mi propio número a Takemicchi, él por su parte me dijo que también sus padres le habían regalado uno, fue ahí cuando de vez en cuando hacíamos alguna llamada pero no era seguido pues esas llamadas eran costosas dado que el estaba en otro país.

La voz de Takemicchi era un poco más aguda, pensé que era seguro por el celular así que no le tome mucha importancia, la primera vez que nos llamamos le dije que había conocido a un nuevo amigo, Draken, él se mostró feliz sobre todo cuando le dije que sospechaba que a Emma le gustaba.

En todo este tiempo me di cuenta que tal vez mis sentimientos hacia Takemichi no eran los de simples amigos, pude saberlo pues veía a Emma emocionada y todo el tiempo hablaba de Draken, yo sabía que le gustaba y fue cuando me pregunté si yo también me miraba así cuando hablaba de Takemicchi, fue ahí que supe que tal vez mis sentimientos siempre fueron otros desde que éramos niños, pero no podía decirle a Micchi por mensaje o llamada, solo esperaba el día en que pudiera confesarle mis sentimientos ya que estaba realmente seguro de lo que sentía.

Y como si lo hubiera invocado Micchi me llamó al día siguiente de saber lo que siento por él, se escuchaba realmente feliz, pensé que tal vez había ganado algún concurso o sería rico pero me dio la mejor noticia del mundo, me dijo que por fin volvería a japón y que había convencido a sus padres de que fuera a la misma escuela que yo.

En ese momento quedé en blanco, después de 7 largos años por fin vería nuevamente, me sentí tan emocionado que olvide responder a Takemicchi quien solo me pregunto si seguía ahí, le contesté emocionado que esa era la mejor noticia que me habían dado en toda mi vida, el solo rió y dijo que nos veríamos una vez iniciara el siguiente año.

Después de eso seguimos como siempre pero ahora yo era más feliz pues sabía que en solo unos meses mas podría verlo, seguro seguiría siendo igual de bonito que cuando éramos niños, estaba realmente emocionado por verlo, incluso le conté a Emma, Draken y Baji quienes también se pusieron felices de saber la noticia.

El tiempo había pasado rápido, las clases habían terminado y el periodo de vacaciones estaba por terminar, estaba realmente emocionado por ver a Takemicchi, este dijo que llegaría el fin de semana antes de iniciar las clases pero que no me diría donde viviría pues quería que nuestro primer encuentro fuera en la escuela, según él sería una sorpresa, yo bufe pues tenía muchas ganas de verlo pero lo haría a su manera.

El día había llegado, incluso me levante temprano sorprendiendo a mi abuelo y a Emma, ellos sabían que yo jamás me levantaba temprano pero ese día si pues seria el día en que me encontraría con Takemicchi, el me dijo que estaría parado en la puerta principal esperándome por lo que me apresure a desayunar para salir corriendo hacia la escuela, jamás había tenido tantas ganas de ir hasta ese día.

Llegue antes a la escuela pues ese era el plan de Takemicchi, había pocos estudiantes aun y yo me dirigí hacia la puerta principal para esperarlo sin embargo ya había una persona ahí, se trataba de una chica con el cabello corto y rubio, la ignore pues yo esperaría a mi Takemicchi.

Ella al verme me sonrió e incluso levantó su mano, yo la mire de forma rara pues jamás la había visto ni la conocía como para que tuviera esas confianzas conmigo.

Ella empezó a reír apenada, pensé que se iría pues seguro me había confundido con alguien pero jamás pensé escuchar lo que dijo.

— Mikey soy yo, Takemicchi — dijo aun riendo.

Quedé pasmado pues no podía ser cierto, Takemicchi era hombre no mujer, ¿se había hecho una operación y nunca me dijo? pero no porque seguro él me lo hubiera dicho o tal vez no me lo dijo por vergüenza, en ese momento mi cabeza era un caos pues no entendía lo que estaba pasando.

Takemicchi se acercó a mi y tomo un pequeño mechón de mi cabello.

— Lo dejaste crecer, se te ve muy bien.

Dijo con una sonrisa cálida, una que no veía hace mucho pero yo en ese momento no supe qué hacer, simplemente me entro el pánico así que me voltee y camine lo más rápido que pude dejándola ahí sola y tal vez confundida pero yo en ese momento estaba aun mas confundido.

Me oculté en la azotea, ni siquiera entré a clases pues no podía, mi cabeza seguía siendo un lío por lo de Takemicchi, sabía que me gustaba pues seguía siendo Takemicchi pero aun así no sabía qué hacer.

En ese momento mis pensamientos fueron interrumpidos por Baji quien se acercó a mi.

— Haz hecho llorar a Takemicchi — me dijo en forma seria y yo solo voltee a verlo preocupado — Me he la he encontrado llorando, piensa que la odias, ¿me podrías decir que estupidez hiciste para que ella pensara eso?

Mire a Baji con sorpresa, ¿él sabía que Takemicchi era mujer?

— Tu...¿sabías que Takemicchi...es mujer?

Baji me miró como si yo tuviera un tercer ojo, pero de pronto comenzó a reír como loco incluso sólo unas pequeñas lágrimas, ¿acaso le parecía gracioso?

— Mikey siempre supe que eras un idiota pero no pensé que llegaras a tanto — dijo aun riendo — ¿no me digas que todo este tiempo pensaste que era hombre?

— ¡Pues si! yo...el...lucía como nosotros...

Baji río aún más, vaya amigo que tengo.

— ¡Mikey por dios! se le ve a kilómetros que es mujer, no puedo creer que no te dieras cuenta.

Me puse a analizar, era cierto que había notado ciertos comportamientos en Takemicchi, como lo era que desde chico le gustaban las muñecas y juguetes de Emma, las veces que él pasaba más tiempo con mi hermana que conmigo, cuando se quedaba a dormir y Emma le prestaba ropa pues decía que se le vería mas linda que la mía, las bonitas facciones que tiene, el cambio de voz y lo delicado que siempre ha sido...soy un idiota.

— Espero hables con ella y le digas que eres el mayor idiota de la historia — dijo Baji mientras volvía por donde había entrado.

Era cierto, debía hablar con Takemicchi y decirle que había sido un error pero no sabía cómo lo iba a tomar, ¿me perdonaría si le digo que todo este tiempo creí que era hombre y aun así estoy enamorado de él? no sabia que hacer pero sabía que de alguna manera debía aclarar el malentendido pues si hay algo que me molesta más que otra cosa era ser quien le cause dolor a Takemicchi y eso no lo puedo permitir.

En el cambio de clases busque a Takemicchi pero no la podía encontrar por ningún lugar, tenia miedo de que se hubiera ido por mi reacción, verdaderamente era un idiota.

Decidí ir a buscar al patio trasero como mi último lugar para buscarla, fue cuando vi unos pequeños mechones rubios que salían detrás del tronco de un árbol, me acerque para ver si era Takemicchi, una vez estuve lo suficientemente cerca sabia confirme que se trataba de ella, verla ahí con sus brazos cubriendo su cara, llorando seguramente porque su amigo es un idiota me hizo querer abrazarla, como cuando eramos niños.

En ese momento ella sintió mi presencia pues volteo a verme con esos hermosos ojos azules que había hecho llorar.

— Mikey...— dijo ella al verme ahí — yo...

— No digas nada — le dije para después sentarme junto a su lado y continuar hablando — Takemicchi yo no estoy molesto contigo ni te odio — al decir esto Takemicchi limpio sus lagrimas y me presto atención — es solo que yo...hace tanto tiempo que no te veía y bueno...en verdad pensé que me encontraría con mi amigo de la infancia y no a una chica...— hice una pausa para mirar a Takemicchi y ella no estaba entiendo — yo...Takemicchi todo este tiempo creí que tu eres hombre...

Takemicchi abrió sus ojos en sorpresa, esperaba que me golpeara o se enojara conmigo pero jamás pensé que ella se empezaría a reír.

— Mikey tu...eres un tonto! — me dijo mientras reía, incluso seguía llorando pero ahora de felicidad.

— ¿No estás enojada conmigo? — pregunte pues no quería que ella se alejara de mí.

— Claro que no tonto — me respondió para luego abrazarme.

Se sentía tan cálida, era diferente al abrazo que nos dábamos de niños pero de igual forma me envolvía en su aroma, en sus delicados brazos.

— La razón por la cual me molestaban y golpeaban mis compañeros era por como lucia y porque pensaban que yo era rara — hizo una pausa y pude ver que su mirada reflejaba tristeza — pero yo siempre estuve bien porque te tenia a ti, siempre estuviste ahí para mi sin ver si yo era rara o no, simplemente me brindaste tu amistad y cariño y para mi eso era suficiente para no dejar que aquellos golpes, comentarios y burlas me quitaran la esencia de quien soy, gracias Mikey por haber estado a mi lado siempre, incluso ahora.

Fue mi turno de abrazarla, al principio la sentí un poco tensa pero después de igual forma me correspondió el abrazo, estaba tan feliz de poder tenerla de vuelta conmigo.

— Takemichi...yo tengo algo mas que decirte — dije y ella se separó de mí para verme, nuestras miradas se encontraron y sentí como mis mejillas se empezaron a calentar pues la tenía muy cerca de mi — me gustas...pero no porque seas realmente hermosa como mujer, me gustas por quien eres...porque todo este tiempo quise decírtelo pero no quería que fuera a través de un mensaje o una llamada pues para mi tu eres muy especial y creí que bueno...debía decírtelo en persona.

Ella me miró con sus ojos muy abiertos, pero también pude notar que estaba sonrojada pues se miraba realmente hermosa, su mirada dejó de conectar con la mía pues supe que en ese momento ella estaba tal vez avergonzada por mis palabras o no sabia que decirme, solo esperaba que mis sentimientos por Takemicchi fueran correspondidos pues sabia que quería estar a su lado siempre.

— Mikey....yo....bueno...creo que me siento de la misma manera — dijo ella poniendo su pequeña mano cubriendo su boca y desviando su mirada, estaba avergonzada.

Mi corazón explotó de felicidad al saber que mis sentimientos por Takemicchi eran correspondidos, así que la atraje hacia mi nuevamente en un abrazo, nunca había notado lo pequeña que era hasta ahora, pero estaba tan feliz que no quería dejarla ir nunca.

Después de permanecer varios minutos así el timbre se escuchó, indicado que el receso para el nuevo periodo estaba corriendo, nos habíamos saltado una clase el primer dia de escuela pero no es que me importara mucho, en eso sentí como Takemicchi se separó un poco de mi, seguía con sus mejillas sonrojadas y vi como poco a poco acortó la distancia entre nuestros labios, fue un pequeño beso, uno tierno y casto, era mi primer beso con la persona mas especial para mi, no podía creer que un solo toque de sus labios me hiciera sentir tantas cosas.

Al separarnos ella me acarició la mejilla y me dio una sonrisa cálida aun con su cara sonrojada.

— Mikey, vamos aun tenemos clases — dijo levantándose para inmediatamente extenderme su mano.

Yo asentí y tomé su pequeña mano sin duda pues era la mano que jamás quería soltar.

FIN.