Eclipse Total

Summary

El mar es constante, cambia, se transforma pero aun así fluye, fluye con naturalidad hasta un destino en común, el océano.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

El mar es constante, cambia, se transforma, pero aun así fluye, fluye con naturalidad hasta un destino en común; el océano.

Poseidón al ser el dios del mar de todo líquido latente de la tierra, él también fluye como las olas hace en sus vastos océanos, al igual que las mareas cambiantes, experimentan la fluidez de su género, ya sea que se identifique como hombre, mujer o encuentre un equilibrio en el vasto océano de las identidades no binaria. Sus cambios son significativos como la marea alta para los marineros. Cada gota de agua refleja su propia esencia, la dualidad de su ser que está en constante evolución.

Al ser un dios tiene el poder de cambiar a puro gusto en cada momento en que lo deseé, pero nunca pensó que su hermano, Zeus, pensara en él como un juguete el cual poder utilizar a su gusto. No podría imaginar como lo quería por su fluidez podía tener todo lo que quería en un solo dios, el único que igualaba la habilidad de Poseidón era Loki, el dios del engaño, pero sabía que si lo tomaba a la fuerza habría conflicto con el panteón nórdico así que busco a alguien que pudiera usar a su gusto haciendo que su hermano Poseidón cruzara por su mente.

El dios del mar había cambiado a una forma femenina de gran belleza y encanto, usando ese día su traje de gala específicamente, era casi idéntico al traje que usaba Hades en las reuniones de dioses, Zeus solo tuvo que decir un par de mentiras creíbles para que su ahora hermana le pusiera una pizca de atención para luego guiarla a sus aposentos.

Poseidón nunca logró imaginarse como su hermano lo tomara como si fuera uno de sus tantos amantes humanos como divinos; nunca pensó que su opinión fuera cesada por el deseo carnal del contrario, no lograba imaginar totalmente la humillación que sentía al estar estar en esa habitación entre las sábanas, su cuerpo sudando junto con varios temblores; hundió sus uñas entre sus muslos mientras lágrimas de impotencia salían de sus ojos, en sus muñecas se formaban los hematomas por la forma en la que Zeus lo tenía sujetado, aún sentía el golpe de su rostro con el que perdió el conocimiento en medio acto. Abrazo fuertemente su cuerpo notando como ahora era un varón, solo dejo salir un grito de ira y frustración.

Se refugió en su palacio bajo el mar durante un tiempo demasiado largo, prohibiendo la entrada a todos los dioses, todos menos uno.

Hades se había sorprendido por la prohibición del palacio de su hermano Poseidón, los sirvientes cuando lo vieron llegar, la duda estaba plantada en la mirada de todos, eso solo lo preocupo más, llegó hasta la habitación de su hermano, solo tuvo que tocar dos veces cuando Poseidón abrió la puerta. Lo primero que Hades noto fue el moretón que no había desaparecido de la mejilla derecha de su hermano, Hades abrió fuertemente la puerta y tomó entre sus manos el rostro de su hermano para ver si tenia mas heridas, pudo notar su labio roto, moretones en sus muñecas y brazos, pero lo que resaltaba en ese escenario era el vientre ligeramente abultado de Poseidón.

— ¡¡¿Quién mierda te hizo esto?!!— la voz de Hades pedía una respuesta con fulgor. Poseidón enmudeció en ese momento haciendo que sus ojos se volvieran a cristalizar, las lágrimas no tardaron en llegar haciendo que Hades se sorprendiera.

Poseidón era tan orgulloso que nunca mostraría sentimientos en público, o a alguien más, y ahora Hades notaba como su hermano se volvió un mar de lágrimas, haciendo que recordara cuando eran niños. Incluso ni en esos recuerdos Poseidón se deshacía en lágrimas amargas, el dios del mar no pudo hacer nada aparte de abrazar fuertemente a Hades para esconder su rostro en el pecho de su hermano mayor, quería sentirse seguro.

—Zeus —susurró al final Poseidón mientras Hades lo abrazaba, la ira creciente en el pecho de Hades se hizo notar rápidamente. Amaba a sus hermanos por igual y ellos lo sabían, pero cuando uno de ellos daña a los demás es cuando una furia creciente aparece en él.

Recuerda cuando Poseidón intentó matar a Adamas, pero su hermano de suerte se recuperó gracias a Beelzebub sin contar que actualmente se lleva bien con todos incluso Poseidón. Pero esto… Zeus se había pasado de la raya esa vez.

No tardó tiempo cuando Hades fue con Zeus su discusión se logró escuchar en todo el Olimpo, los gritos a viva voz hacía temblar todo el hogar de los dioses.

—Se lo había buscado —fue la respuesta de Zeus argumentado que Poseidón se le había insinuado más de una vez como una zorra cualquiera y que dijera que abusó de él era absurdo.

—Zeus, no me vengas con tus mierdas, te conozco demasiado bien —Hades nunca usaba un lenguaje tan vulgar, pero su enojo podía más que otra cosa en ese momento, le sorprendía el maldito descaro de Zeus para mentirle en la cara.

—Yo te digo la verdad.

Hades sujeto por el cuello a Zeus mientras lo levantaba del suelo, una aura de muerte y oscuridad rodeaba la oficina del rey del olimpo. Hades, su hermano mayor, mostraba una mirada asesina logrando hacer que sus ojos lilas se transformaran a un violenta venenoso e incluso mortal.

— No te vuelvas a acercar a Poseidón, el mar y el inframundo se separan indefinidamente del olimpo a partir del día de hoy— ante esa declaración Zeus palideció, el poder del mundo se dividió en tres para mejor manejo pero… si uno de los poderes caía lo haría el resto con el tiempo.

— Pero Hades…

—¡¡¡Es mi última palabra!!! — Hades dejó caer a su hermano del suelo mientras salía enfadado de la oficina de su hermano, todos los dioses del alrededor notaron la pelea entre los hermanos, pero nadie dijo una palabra sobre el asunto, nadie quería meterse en problemas con los dioses más poderosos del olimpo, todos menos una persona.

Hera, la diosa del matrimonio, escuchaba toda la discusión a escondidas, no podía creer que su hermano menor, Poseidón, era tan zorra como para meterse con su marido. Esperaba de todo con su hermanito, ya había estado con amantes humanos y divinos, pero nunca esperó que llegara a arruinar su matrimonio. No pensó mucho en pedir ayuda a Hécate, la diosa de la magia, necesitaba ayuda para acabar totalmente con su hermano menor, Poseidón, y qué mejor ayuda que la diosa de las brujas y hechiceros.

Hécate parecía confusa por el pedido de Hera ¿Una maldición?

— Las maldiciones son potentes, Hera, tan fuertes que pueden durar generaciones y tiene un alto precio. La magia no es un juego, compréndelo.

La diosa del olimpo rodó los ojos por las advertencias. Era ridículo, pero necesitaba acabar totalmente con su hermano; necesitaba acabar con ese problema de raíz.

— ¿Cuál es el precio por la magia?

Hécate noto rápidamente las intenciones de Hera. La diosa del matrimonio siempre estaba llena de discordias y envidias, esa será su perdición. Guardar un dato importante para la reina del olimpo, cuando maldices a alguien y logran romper la maldición, la magia se revierte y regresa a su lugar de origen. Es como decir que el karma hizo todo su trabajo.

— Tú fertilidad — fueron las palabras de la diosa, Hera vio con mal gusto a Hécate, era una maldita broma. Su dominio era la maternidad, no podía perder una parte de su poder. Pero… sabía que Poseidón ocultaba algo desde hace un tiempo, por eso había desaparecido hace meses y necesita saber si ese algo puede llegar a arruinar su matrimonio con Zeus.

— Entonces …

— Es un trato.

Poseidón miraba su vientre abultado, no sabía qué pensar o cómo actuar ante eso. Era el terrible tirano de los mares, pero ahora no podía ni controlar su maldita cabeza para evitar pensar en todo o en nada.

—¿Estás bien?— su querido hermano entraba a la habitación para sentarse en la orilla de la cama y verlo fijamente dejando una bandeja con té en la mesa de noche. No había querido levantarse de la cama desde que Hades llegó, sentía su cuerpo tan débil y el mar lo demostraba por la falta de olas que atraían intranquilidad a los humanos.

—Es demasiado— fue lo único que respondió.

—Vas a estar bien, yo estoy contigo— Hades abrazo a su hermano y le dio un ligero beso en la frente, Poseidón solo sonrió ligeramente.

Iba a ser un largo tiempo.

Hera observaba todo con una creciente furia, no podía creerlo después de todo Poseidón si era una zorra, se había embarazado de su marido por simple gusto.

Tomó entre sus manos una esfera brillante, donde estaba viendo a Poseidón y a Hades, para luego arrojarla tan lejos de ella cómo era posible dando un grito molesto en el acto. Que pensaba su hermano, si su idea es engendrar un niño con la fuerza de dos dioses primordiales entonces Poseidón estaba demente.

Pensó en varias maneras para poder evitar que ese niño naciera, hasta que recordó su trato con Hécate, con una sonrisa gatuna busco la fuente de agua las cercana, y con clara locura en su rostro dijo firmemente el hechizo que Hecate le entrego:

Detén la marea, detiene su flujo, cambia la dirección y deténgase en un punto. Océano de agua maldita serás infértil hasta que el sol lo decida, hasta que los dos astros mayores se junten volverás a fluir y a cambiar como lo has hecho en los últimos días.

El agua de la fuente se torno de un carmín sangre hasta que un pequeño torbellino se formará para que la maldición predicha llegará hasta el mar.

Poseidón fue el primero en sentir la maldición con una punzada al corazón que lo hizo que entrara en pánico, sentía que su respiración se estaba deteniendo igual que su pecho dolía era como si lo mataran de adentro hacia fuera. Hades estaba allí cuando su hermano se derrumbaba entre sus brazos y todo su alrededor se oscurecía hasta que un rojo intenso el agua comenzó a correr rápidamente por todo el lugar haciendo que los habitantes entrarán en caos.

Nadie había vivido algo así, ni siquiera cuando el tirano se enojaba la marea cambia, solo los antiguos peces, tritones y sirenas habían vivido algo parecido con el titán Océano. Y solo había una respuesta: alguien había maldecido el mar.