Do it for me || JIHAN.

Summary

Joshua miró los ojos de Jeonghan y confesó su lujuria. ¿No harían lo que fuera el uno por el otro? 𔓘 ⚘ Joshua top! ⚘ OS 100% +18. ⚘ ¡Atención! Se trata el degradation kink, ligero bdsm. ⚘ Altamente detallado, leer bajo su propio riesgo... Sean cuidadosos con lo que comentan. ⚘ Jeonghan, Joshua... Qué salvajes. ⚘ Escrito con todo el amor. ⚘Trabajando en la redacción, disculpen los errores. ⚘ Queda irremediablemente prohibido cualquier modo legal o ilegal de adaptación. ⚘ Portada hecha por mí, peppermintsolar. ⚘ 29/05/2022

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único.

Joshua siempre había sido quién abría las piernas para él.

Por eso, cuando llegaron a casa y preguntó a Jeonghan si podían cambiar los roles las cosas se volvieron un poco locas.

- ¿Tú... follándome? No mi amor, es imposible que eso pase.

Jeonghan habló, rodeando la cintura delgada de su novio antes de llevar sus manos hacia sus bien formados glúteos para apretarlos y jugar con ellos a su antojo. Por supuesto, la polla de Joshua reaccionó positivamente ante el estímulo, pero se negó a ceder aquella vez, quería el control, e iba a obtenerlo.

- Creo que tienes miedo de que te guste tanto que quieras tenerlo en ti de ahora en adelante. ¿Qué tiene de malo probar?

Sus largos dedos se enredaron en el cabello de su chico, tirando con firmeza del mismo para apartar la boca de su cuello, podía sentir el escozor de un chupetón justo debajo de su nuez de Adán.

Entonces, una mirada llena de curiosidad y furia por el reto conectó con la suya.

- No seas estúpido, no tengo miedo de tal cosa. Puede que tengas un pecho impresionante, y unos músculos deliciosos, pero eso no hará que te vea como el activo, mi tierno ciervito.

Exasperado, Joshua colocó posesivamente sus manos en las caderas ajenas, tirando de su pareja tan cerca que sus entrepiernas se rozaron, Jeonghan estaba duro también.

- Oh, ¿Pero no lo sabías, mi ángel? A veces los activos pueden ser de apariencia bastante blanda. Déjame follarte.

Movió las caderas, comenzando una ligera fricción entre sus miembros por encima de la ropa que hizo jadear al contrario.

- ¿Aún lo estás pensando? Eres todo mío, Jeonghannie...

Caminó con él hacia el comedor, trasladarse hasta la habitación haría que ese ambiente tenso se rompiera, y estaba disfrutándolo demasiado. Sería una pérdida de tiempo.

- Puedes mostrarme cómo te gusta... O puedo mostrarte lo bien que puedo tratarte, lo duro que siempre he deseado hacerlo y nunca has podido satisfacerme.

Jeonghan negó, sus manos temblando mientras recorría su pecho a través de la camisa formal que llevaba puesta, de repente, aquellos ojitos dominantes se convirtieron en algo más sumiso.

- ¿Qué, habías pensado que era perfecto? Descubrí que la idea de someterte... Hacerte sentir inferior me atrae demasiado, ¿Podemos intentarlo? Quizá te guste, ser tratado como escoria.

Le sonrió descaradamente, acorralándolo contra la mesa para moverse con mayor libertad; follando superficialmente aquella erección bien formada de su novio.

- Shua... ¿Shua, qué haces?

El tono asustado de su voz habría sido completamente creíble si Jeonghan no estuviese aferrándose a su corbata, alzando las caderas para recibir más estímulos en su ingle con un gesto de entero placer.

Joshua sabía que estaba en el juego, entonces.

- Estoy demostrando que lejos de dominar, no eres más que una puta de armario, Hannie. Dime una cosa...

Se inclinó, mordiendo el lóbulo de la oreja a su disposición manteniendo presionadas sus caderas contra las ajenas, el agarre en el otro hombre mucho más firme para evitar que se moviese.

- ¿Lo harás por mí?

Finalmente, Jeonghan cedió; volviéndose masa entre sus brazos con una mirada que confesaba toda su lujuria, lo mucho que le gustaría experimentar lo prometido.

¿Quién era para atrasarlo por demasiado tiempo?

- Quítate la ropa.

Su precioso enamorado acató la orden, quitándose pieza por pieza de su aburrido traje de oficina, dejándolo como la tela inservible que era a sus pies.

Jesús, lo hermoso que era.

Con esa piel blanca bajo las luces de la casa, cada lunar resaltaba en su piel haciéndole la boca agua por conectarlos uno a uno con la lengua.

Pero eso podía esperar.

- De rodillas.

El comando salió con matices roncos y más graves de lo usual, haciendo que las piernas de Jeonghan temblasen mientras se dejaba caer con gracia en el suelo de duela, justo frente al magnífico, sensual y tremendamente dominante hombre con el que llevaba viviendo por bastante tiempo.

Entonces Joshua volvió a sorprenderlo cuando llevó su diestra hacia su pecho desabotonando la camisa y tirando con rudeza de la tela que rodeaba su cuello, quitando la elegante corbata para atarle las manos detrás de la espalda.

- Yo...

- No te dí permiso para hablar, cariño. Abre tu bonita boca para mí, anda.

Volvió a su sitio con sus largos dedos abriendo la bragueta de sus pantalones, liberando tortuosamente lento un largo, grueso y goteante miembro que golpeó ligeramente la mejilla ya sonrojada de su ángel.

- No necesito tu permiso, voy a liberarme pronto y voy a castigarte.

Una risa ronca escapó de sus labios, negando con la cabeza mientras se hacía cargo; abriéndole la boca delicadamente para introducir el goteante glande entre esos labios dulces.

Era simplemente maravilloso.

- Pobre ingenuo. No eres más que una mierda intentando lucir intimidante. No eres nadie, Jeonghan. Chupa.

Así lo hizo.

Con un gemido de su niño que envió un delicioso cosquilleo de la cabeza hasta la base de su polla, Joshua se hundió en su cálida boca hasta que el dolor en su mandíbula era evidente, hasta que sus hipnotizantes ojos somnolientos derramaron lágrimas y las aletas su nariz se movieron en búsqueda de aire para no ahogarse.

- Fuck... So damn perfect.

Cuando parecía que Jeonghan se había acostumbrado a la invasión, no le dejó relajarse, peinando el sedoso cabello hacia atrás enredando sus dígitos y tirando del mismo manteniendo inmóvil su cabeza para follarle la garganta.

El ritmo fue rápido, castigador, tortuosamente húmedo gracias a la saliva y las lágrimas de su ángel haciendo un desastre en cada vaivén. Fue igualmente enloquecedor para ambos, el sonido de la erección de Joshua hundiéndose entre aquellos labios era todo lo que rompía el pacífico silencio de la parte baja de su casa.

Era imposible no dejarse llevar cuando su novio parecía disfrutarlo, mirándolo con aquellos orbes llenos de tortura, pero brillantes de excitación, encanto y algo más entretanto sus labios intentaban abrirse un poco más para tomarlo entero.

- Look at you, enjoying this like the submissive whore that you are.

Se burló, apartando bruscamente al chico de su longitud completamente lubricada por su saliva. Jeonghan se quedó absorto en ella, las hinchadas venas le estaban haciendo salivar.

Cualquier movimiento para tenerlo de nuevo en su boca fue parado en seco cuando Joshua lo sostuvo de la nuca, flexionando los músculos de los brazos para ponerlo de pie desde ese agarre.

- It’s enough, cumslut.

Cuando tuvo al hermoso hombre frente a sí, no tuvo reparo en robarle un beso; tan dominante y posesivo como lo habían sido sus acciones anteriores. Probó su esencia en la boca de su amado al introducir su lengua, castigándolo en ese ósculo húmedo que los dejó jadeantes, casi sin aliento.

- Duras muy poco para prometer tanto.

La voz dulce, ligeramente ronca y arruinada de Jeonghan llegó a sus oídos como un reproche lleno de sátira, su lengua escapó entre los labios ya hinchados para provocarlo.

Gruñendo, alejó al angelical varón de un movimiento brusco, volteándolo hacia la mesa para empujar su cuerpo; dejando su pecho completamente sobre la superficie, se inclinó hacia él para acunar su duro eje entre aquellos suaves glúteos, apenas frotándose.

- Aburres mucho para desear meterlo siempre. Eres mi mascota, no cuestiones lo que hago.

Subió una de las piernas ajenas a la mesa, dejándolo en una posición ligeramente incómoda para él, pero perfecta para Joshua. Admiró lo suficiente el bonito cuerpo de su amante, cada marca de nacimiento en aquella piel de porcelana le encantaba, por lo que no se privó de satisfacerse cuando inclinó todo su amplio pecho sobre él, repartiendo besos húmedos y mordidas contra el mapa de su espalda.

Por supuesto que no deseaba demorar con el evento principal, así que se apartó rápidamente de su indefenso niño en búsqueda de lubricante y condones, afortunadamente, no demoró en encontrar un tubo y una caja perfectamente bien escondidos entre las gavetas de la sala de estar, volviendo rápidamente mientras vertía una copiosa cantidad en sus dedos.

- ¿Ansioso?

Murmuró contra el oído ajeno una vez volvió a colocarse detrás, Jeonghan estaba temblando. Quizá de frío, quizá de anticipación.

Iba a descubrirlo.

- Al menos yo no-

No lo dejó terminar, acariciando lentamente el anillo de músculos ubicado entre sus glúteos antes de introducir uno de sus dígitos, haciéndolo gritar suavemente por la invasión. Jeonghan había tenido sexo anal veces antes, pero no había recibido atenciones desde hace un buen tiempo, alrededor de todo el tiempo que llevaba de noviazgo con Joshua.

- Al menos tú no tienes ni idea de cómo terminar una simple frase mientras te follan. Tan patético, Jeonghannie. ¿Es tu primera vez, acaso? ¿Quieres que te trate como a una princesa? Oh, pero no eres una, en realidad eres la zorra más grande que he conocido.

Haciéndolo gemir aquella vez, Joshua introdujo dos dígitos más en el apretado recto; girándolos lentamente antes de moverlos a través de todo el camino estrecho en búsqueda de aquel punto dulce que deseaba alcanzar.

Entonces, todo fue un borrón de glorioso placer.

Apenas rozó la próstata de su novio retiró los dedos, colocando un preservativo en su duro eje sin prisas antes de introducirse tan lentamente como pudo entre aquellas mejillas ligeramente marcadas por sus dedos, el desastre que esa blanquecina piel era magnífico, como llenar un lienzo de colores púrpura que pronto se tornarían rojizos, algunos otros morados.

No podía tener suficiente de torturarlo, de hacérselo saber, de humillarlo.

- So... my fuckbunny, I’ll make you feel like never before, I’ll show you things you’ve never done.

Colocó su diestra en el muslo sobre la mesa, la otra mano se dirigió a sus manos atadas para sostenerse, todavía adentrando su erección en ese apretado agujero que le hizo gruñir, tan malditamente dulce y perfecto.

Jeonghan no estaba mejor, apoyando su frente sobre la mesa entre gemidos y ligeros lloriqueos que ensuciaban la pulcra madera gracias a sus lágrimas.

No necesitaba mejor motivación que aquella, por lo que, una vez estuvo enterrado hasta que sus duros testículos impactaron contra la anatomía de su chico, comenzó a moverse.

Sin ser compasivo, folló a su precioso ser divino contra la dura superficie; asegurándose de ser cuidadoso para no lastimarlo, golpeó dentro de aquel anillo de músculos una y otra vez, tan brusco, tan rápido, no podía tener suficiente de la adictiva adrenalina que le recorría de pies a cabeza, una tensión en su abdomen se estaba formando con cada vaivén, seguro de que su novio lo sentía también al empujar sus caderas para encontrarse con sus embistes.

- Shua... Joshuji... Oh...

El mencionado se rió en un gemido ronco, clavando sus dedos en la tierna piel sin reducir el ritmo de sus caderas.

- I’m not listening to you, naughty little slut.

Jeonghan sollozó, su hermosa anatomía sufriendo espasmos con cada empuje cerca de su glándula sensible, lo deseaba tanto, estaba tan cerca...

- Por favor... No puedo... Joshua...

Pero él no lo estaba escuchando, reforzando su agarre y presionándolo contra la mesa mientras aumentaba el ritmo; por fin tocando la próstata de su nene y haciéndolo gritar.

- Beg me to stop.

Un gemido sumamente ronco abandonó su garganta, inclinándose para cubrir al bonito chico con toda su pesada anatomía, solo pudo sentir como esas estrechas paredes se cerraban a su alrededor deliciosamente.

Era tan perfecto.

- If a naughty bitch like you can’t take it, beg me to stop.

Jeonghan negó entre lágrimas, intentando elevar las caderas demostrando que estaba completamente a su merced. La libido de Joshua explotó ante ello.

No necesitaron más.

La mesa comenzó a moverse mientras más brusco follaba al chico bajo suyo, el calor en la estancia era tan insoportable como el sudor y el propio ardor de sus fisiologías, toda la miel, todo el amor estallando en ese momento pasional que explotó en ellos sin esperarlo.

Jeonghan alcanzó su clímax gritando su nombre, temblando sin parar. Su caliente esperma se derramó en tiras contra la mesa, su miembro sufriendo espasmos gracias al subidón de placer que le provocaba la sensación de Joshua todavía amándolo.Por su parte, necesitó de un par de embistes, un par de besos contra los convulsos hombros ajenos para llegar a su orgasmo; derramándose en el condón con sus movimientos disminuyendo lentamente, hasta quedarse completamente quieto sobre la espalda de su querubín.

- ¿Por qué no me lo pediste antes?

Jeonghan sonaba jodidamente falto de aliento, un toque de extrema complacencia bañaba su voz.

Joshua se rió, soltándolo lentamente antes de salirse, sus manos trabajaron en masajear con extrema delicadeza el magullado cuerpo sobre el mueble.

- Quería complacerte, solo que... me dí cuenta que puedo hacerlo a mi manera. Lo siento si fui demasiado brusco, mi amor.

Lo bajó con cuidado, desatando sus manos y permitiendo que su muy desnudo hombre lo abrazara tan mimoso que tuvo qué sostenerse de la mesa para no caer.

- Yo lo lamento si nunca tomé en cuenta tus deseos, Joshua a mí... Me encantó esto, lo amé en todos los sentidos. No sabía que podías hacerme sentir como una basura a tal grado de que me encantara tan mal. Es simplemente perfecto, me evitaré de hacer todo el trabajo y me tratarás así de bien. Aunque... Todavía te tendré bajo mío cuando me apetezca.

Ambos se rieron, uno por nervios, el otro de puro encanto. Tras retirarse el condón, Joshua envolvió sus brazos alrededor de Jeonghan, cargándolo como a un bebé para llevarlo escaleras arriba, era hora de descansar.

- Eres un tonto, ni siquiera sé por qué estoy contigo.

Se burló, llegando a su habitación directamente a su cama para acurrucarlos bajo las mantas, Jeonghan no soltó en ningún momento, aferrándose a él como el mimoso que era después de hacer el amor.

- Es porque me amas, y yo te amo a ti.

Mientras el otro frotaba su mejilla contra su pecho, preparándose para dormir, Joshua sonrió.

Sí, era justamente porque se amaban, que harían cualquier cosa que el otro pidiera.