PRETTY LITTLE LIES [BinChan] - Stray Kids

Summary

ChangBin piensa que ya nada puede empeorar después de la forma en que terminó con su ahora ex novio, pero se equivoca, ha olvidado las llaves de su casa y nadie estará hasta la noche, asume que pasará el día llorando en la acera hasta que ve al chico de la casa de en frente, quien le habla tan cómodamente como si fuesen viejos amigos a pesar de nunca haber cruzado palabra alguna los últimos 10 años siendo vecinos. Ambos, atormentados por sus ex parejas deciden fingir un noviazgo para vivir en paz y disfrutar de su reciente amistad. Pequeñas mentiras que se van acumulando dentro de sus corazones y que confunden su razonamiento harán replantearse sus verdaderas intenciones al estar juntos. Bang Chan x ChangBin (Stray Kids) Bang Chan top - Changbin bottom Contenido adulto casi al final

Genre
Other/Romance
Author
Cerezo
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

EX

Sus pasos eran más apresurados de lo habitual, estaba enojado y lo que más deseaba era llegar a su casa para poder llorar encerrado en su habitación. Odiaba ser así, reprimirse frente a los demás, guardarse todo y hasta explotar. Todo era su culpa. Había roto con su novio, en realidad este lo había terminado a él, últimamente habían tenido muchos desacuerdos, y mientras Felix hablaba, él callaba, le restó importancia muchas veces que al final escupía todo en forma de reproche. Era natural que su novio, ahora ex, no quisiera permanecer más a su lado.


Apretó sus puños, quiso callar su mente, pero era muy tarde ya, las lágrimas empezaron a salir, sus ojos ahora ardían. Estaba llorando y aún no llegaba a su casa. Corrió la distancia que le quedaba y cuando vio su hogar empezó a buscar la llave.


—Mierda.


Quería matarse en este momento, no encontraba sus llaves. Se sentó en la acera mientras revisaba su maleta y bolsillos. Trató de hacer memoria, debía ser una jodida broma. Su hermana se había ofrecido a llevarlo a la universidad ya que iría en esa dirección. Se levantó tarde así que salió a prisa y dejó sus llaves justo donde las dejó el día anterior. Decidió enviar un mensaje a ella, esperando que le dijera que en pocos minutos estaría ahí.



"Saldré con mis amigas, tienes que esperar a nuestros padres".



Esa fue la respuesta y ellos vendrían por la noche. Su día sí que estaba jodido, por supuesto que seguía llorando, lo estaba haciendo en la calle sentado en la acera. Se sentía un gran perdedor, pero es un humano y por lo tanto siente, tiene emociones, a veces solo está harto de demostrar lo contrario.



"Eres un maldito insensible", esas eran las palabras que Felix le había dicho luego de la pelea de hace un momento y que todo culminó en tragedia. Escondió su cabeza en sus manos mientras sollozaba, sólo quería sacar ese dolor. No había nada malo en llorar, en casa nadie lo había reprimido por eso, él solo se había encargado de mostrarse de esa forma ante los demás. Todo era su culpa.


—¿ChangBin?


Se asustó al sentir una mano sobre su hombro y se descubrió para encontrarse con la mirada de su vecino. ¿A qué hora había llegado?


—¿Si eres ChangBin, verdad?


ChangBin solo asintió y el sujeto le sonrió.


—Me llamó tu hermana, puedes pasar a mi casa en lo que esperas por tus padres. —Señaló la casa de en frente, mientras le miraba con preocupación, entendía que olvidar las llaves era una situación frustrante, pero no pensaba que eso era capaz de hacerlo llorar de esa manera. —¿Estás bien?


"Sí", dictó su cerebro.


—No. —Fue la respuesta de su corazón. —La verdad no lo estoy.


ChangBin no conocía el nombre de su vecino, pero saber que su hermana le había llamado para que fuera a su rescate, le hizo avergonzarse mucho.


—¿Cómo es que te llamas? Perdón, es que no hablamos nunca...


—Chris, pero puedes decirme BangChan, es más fácil así.


ChangBin había vivido sus veinte años en esa casa y su vecino, había llegado a la casa de enfrente hace diez años, sabía que tenía dos hermanos, a quien casi no veía y sus padres eran amables vecinos. Vino de Australia, su hermana se lo contó una vez. Ella era alguien amistosa y agradable, le gustaba mantener buenas relaciones con el vecindario. No era de extrañar que tuviera su número de teléfono.


—¿Por qué no me cuentas que pasó?



ChangBin se quedó sorprendido al escuchar su interrogante, por qué querría saberlo. No era de su incumbencia, lo que no sabía es que BangChan era así, prestaba su hombro para quien más lo necesitaba, solía escuchar a los demás mientras sostenía la mano para hacerles sentir apoyo. Así era él y encontró en su mirada una genuina preocupación que nunca había visto más allá de su familia, y sin querer, por primera vez abrió su corazón, dejó salir sus problemas, habló con él como si se hubieran conocido desde hace mucho.


Inició su relato con la ruptura de su noviazgo, ni siquiera pensó en explicar antes sobre sus preferencias, lo dijo de una manera tan natural, como siempre lo había querido decir, incluso en su familia aún era difícil mencionar que es gay. Sólo le miraba sentir en algunas partes, para demostrar que le estaba poniendo atención. También le dijo lo mucho que le costaba expresar sus sentimientos.


—Oh, entiendo. Es difícil, porque realmente si lo expresas, sólo que a veces las personas no lo entienden —dijo mientras acercaba su mano a la contraria—. Estoy seguro que tus acciones dicen más.


ChangBin no iba a negar que aquel roce le hizo sentir extraño, una sensación que no había experimentado antes, era reconfortante, pero rara también. Supuso que se debió por contarle su problemas a su vecino, no eran amigos, solo personas que vivían en la misma calle.


—Pero si le explicas a tu novio, ex novio, lo entendería y podrían volver a estar juntos.


Si esa era una posibilidad, pero había algo que aún no le decía y era respecto a sus sospechas que tuvo en los últimos meses de relación. Felix había empezado a actuar sospechoso, más reservado con él, ¿desde cuándo era que se encerraba en el baño para responder llamadas o mensajes? Cada vez que le cuestionó sobre ello, solo terminaban peleándose, en realidad él se mantenía callado y escuchando los reclamos de quien fuera su novio, respondía en su mente acumulando así tantas emociones que terminaron sobrepasándolo, como siempre. Fue así cómo los reclamos de muchos meses atrás salieron a la luz, de cierta forma entiende que tuvo culpa, mucha, de que la relación se fragmentara. Pero no era para que Felix le fuera infiel, no tenía nada comprobado en realidad, pero lo sospechaba.


—No creo que se pueda, creo que me engañaba. —Miró a BangChan parpadear y abrir su boca para expresar sorpresa sin sonido alguno. —Ya no importa, en realidad me duele más saber que yo provoqué esto, quizá no soy un buen novio después del todo.


—Nada de esto es tu culpa, no es como si lo hubieras obligado. —Se sentó a su lado y palmeó su espalda con suavidad. —No tomamos decisiones por lo demás, si alguien decide ser infiel es porque así lo quiso, es su fallo de esa persona y tú no tienes por qué culparte.


Se formó un silencio, pero para nada fue incómodo, ChangBin siguió pensando, ¿quizá el otro chico era más interesante o era por no querer ir más allá? Al menos por ahora no había tenido ese interés por lo sexual, pero recordó que Felix solía hacer un poco de hincapié en ese tipo de cosas, llevar las conversaciones hacía ahí, no le asustaba para nada, es normal llegar a ese nivel en una relación, pero no lo sentía en la suya, no había algo que despertara genuinamente ese interés. La culpa volvió a sus hombros, por donde lo viera todo se había derrumbado a causa de él.


—Sabes, es muy curioso —dijo BangChan mientras seguía sosteniendo la espalda de su vecino—, también yo terminé mi relación.


ChangBin se sorprendió por esa revelación, no sabía que su vecino tuviera novia, bueno nunca antes le había puesto atención, quizá en algún momento sus padres o hermana habían hablado de ello, siempre tenían buenos comentarios de él, pero nunca le interesó acercarse, ni siquiera cuando estaba por entrar a la universidad, hubiera sido un buen referente ya que asistían a la misma.


—Oh, esta plática se volverá sobre nuestros ex. —BangChan se río mientras vio como ChangBin se encogía de hombros.


—Ya me escuchaste, considéralo mi pago —dijo para luego sonreír.


—Es curioso, en serio, me pasó algo similar, mi novio me terminó hace dos meses, fue sincero. —Reflexionó por un momento. —Me dijo que le interesaba alguien más así que yo lo dejé ir, no tenía caso estar en una relación así.


ChangBin sí se sorprendió, ¿novio? Oh, con razón nunca se lo había visto, quizá sus padres al igual que los suyos, aceptaban que fuera gay, pero muy en el fondo no estaban preparados para recibir a la pareja en casa, era como un “claro que te acepto, eres mi hijo, pero mientras yo no vea todo es mejor”. No estaba molesto con sus padres, lo entendía, los prejuicios pueden estar enraizados muy en el fondo de nosotros, incluso él, había sufrido mucho para aceptarse tal como es.


—Quizá ahora salen entre ellos. —BangChan bromeó y el menor soltó una carcajada.


—Eso sería muy extraño.


—¿Tienes hambre? —Ese era una forma abrupta de cambiar de tema, vio como el menor le asintió así que decidió preparar algún ramen instantáneo—. Ahora estoy solo, si te sientes triste o algo, puedes venir a verme.


—¿Qué? —La invitación le tomó por sorpresa, pero por primera vez se sentía comprendido—. Claro, lo haré, después no me podrás sacar de tu casa —dijo casi gritando.


Escuchó la risas de BangChan en la cocina y una sonrisa amplia se formó en su rostro, se sentía seguro a su lado, quizá debió conocerlo desde mucho antes y hasta pudieron ser grandes amigos.


Los dos comieron mientras continuaron su conversación con muchos temas a la vez, hablaron de la música que les gustaba, de cómo les iba en la universidad, ChangBin no se dio cuenta del momento cuando se quedó dormido, sintió como la mano ajena tocó su hombro para moverlo. Abrió sus ojos despacio y lo encontró sonriéndole, su corazón latió a prisa por unos segundos, aquello le desconcertó, pero debía ser por la sorpresa, no recordaba estar en casa de su vecino, eso tenía que ser.


—Llegaron tus padres.


Se despidieron esa noche, pero no sin antes compartirse sus números de teléfono, luego de eso las cosas cambiaron, se intercambiaban mensajes, aunque solo fuera para molestarse y hacerse bromas, claro que había noches dónde mantenían largas conversaciones más profundas, porque una ruptura no se supera de la noche a la mañana, hay días buenos, malos y luego están los peores. Y en cada uno de esos días, BangChan acompañó a ChangBin, al grado de hacerle alguna videollamada para tratar de hacerlo sentir menos solo.


Habían pasado dos meses de aquel encuentro, se formó entre ellos una sólida amistad que parecía existir desde hace años, se entendían de una manera que no les había sucedido con nadie antes, ni siquiera con quienes fueran sus parejas.


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