Hechicero Más Fuerte por Descarte
Los hechiceros más poderosos de Tokyo están reunidos en celebración de que está a punto de iniciar el nuevo año escolar, por primera vez en casi una generación (es decir, en casi 20 años), tienen alumnos para poner en funcionamiento la Escuela de Hechicería de Tokyo.
-¡Kanpai!- El par de compañeros exclamó mientras chocaban sus vasos llenos hasta el borde con cerveza.
Pronto la habitación estalla en algunos aplausos, felicitaciones y degustación del alcohol & la comida. Hacia años que no había tanto motivo para celebrar, en opinión de los adultos allí reunidos:
Yuji Itadori, el hechicero grado especial número 1 de Japón - merecido, pero todavía por descarte.
Fumihiko Takaba, el hechicero grado especial número 2 de Tokyo - por descarte.
Toge Inumaki & Takuma Ino, ambos empatados en el número 3, porque realmente no hay más hechiceros en Tokyo para competir por el puesto.
Y también están Kirara Hoshi, Panda (reducido ahora al tamaño de un peluche) & Ui Ui...no hay mucho que comentar de ellos realmente.
-¡Muy feliz por ustedes chicos!- Yuko Ozawa, esposa del gallo (Itadori), comentó con entusiasmo después de servir un poco de comida a los más pequeños en la mesa de al lado.
Los incidentes en Shibuya y Shinjuku dejaron permanentemente marcada a la sociedad Japonesa (no solo la sociedad de los hechiceros) & el Mundo entero - los números de los hechiceros Japoneses están en un punto bajo histórico, mientras que las maldiciones a nivel mundial no paran de aumentar.
-Gracias~- Yuji repitió sonriente, ahora a sus 33 años, convertido en un hombre absurdamente grande y fornido - no muy diferente en complexión a uno de sus enemigos más conocidos en realidad, Ryomen Sukuna...
-Oi ¡¿Y por qué yo tengo que tomar refresco como los niños pequeños?!- El adolescente peliblanco, sentado entre Eiji y Takeshi, los hijos pequeños de Yuji y Yuko, se quejaba alzando su vaso lleno de soda.
-Yo a tu edad jugaba al pachinko ilegalmente, pero nunca bebía alcohol. Así que no seas ridículo, Yamato-kun.- Yuji reprochó a su impaciente discipulo.
El peliblanco de ojos grises sacó la lengua un momento -“A tu edad” ¡Ves como eres un dinosaurio!- Yamato, de unos 15 años, repitió con un tono burlón - hasta que repentinamente se le cae un mechón de pelo con un senicllo movimiento de ‘corte’ hecho por uno de los dedos de Itadori.
Yamato baja un poco la cabeza, mientras que Eiji y Takeshi, de apenas 5 años, le dan unas palmaditas -¡Pffff!- Kirara, Panda e Ino no pueden evitar reírse de ver la cara de cachorrito regañado de Yamato.
El adolescente no puede evitar fruncir el ceño un poco, sintiéndose ligeramente humillado.
-Algas- Inumaki insistió viendo la cara del peliblanco.
-Inumaki tiene razón, Itadori-san solo se preocupa por tu salud.- Ui Ui comentó, su rostro fijo en su vaso un momento antes de dar otro sorbo.
-No sé de que están hablando.- Itadori insistió en respuesta, tratando de hacerse el duro, aunque no podía evitar sentirse un poco avergonzado por las palabras de sus viejos compañeros de batalla.
-¡El sensei es realmente un blando!- Yamato vuelve a agarrar coraje, mientras que Itadori fruncía el ceño molesto por su irresponsable discipulo. Yamato inmediatamente empieza a beberse su jugo cuando una pequeña llama se crea entre los dedos de Itadori...
-Si, realmente lo es.- Yuko insistió, dando unas palmaditas en la espalda a su enorme pero amigable esposo.
-Ya te dije que no me humilles en frente del malcriado.- Yuji mencionó, su rostro ahora teñido de un color rosado parecido al de su cabello corto y un poco espinoso. La mesa nuevamente estalla en carcajadas.
Allí están reunidos todos los sobrevivientes de la ‘guerra’ contra Ryomen Sukuna & Kenjaku, al menos los que se quedaron en Tokyo: Yuta Okkotsu, Maki Zenin, Kinji Hakari, Megumi Fushiguro, Hiromi Higuruma, Satoru Gojo, Kashimo Hajime, Hana Kurusu & Angel, Mei Mei, Atsuya Kusakabe, Shoko Ieiri, Choso, entre otros muchos más, perecieron.
Dejando a apenas un par de rezagados detrás en Tokyo y Kyoto (Kasumi Miwa, Aoi Todo, Momo Nishiyima y Noritoshi Kamo).
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Al día siguiente.
Como siempre, Yamato está detrás de Itadori, caminando a unos 3 pasos de distancia del hechicero más fuerte de Japón - del Mundo seguramente en realidad, aunque hay algunos que podrían disputar dicho reclamo.
-¿Cuanto más se van a tardar?- Yamato, ahora vestido en el uniforme negro de la institución, no pudo evitar preguntar a su sensei.
-Ya te dije que nosotros llegamos antes. No metas presiones a otros.- Yuji le dijo al chico peliblanco, que suspiro mientras empezaba a jugar con una moneda entre sus manos - moviéndola de lado a lado.
Yuji entre tanto simplemente se sentó, casi en una pose de tranquila meditación - mientras que Yamato seguía de pie al lado.
Así el dúo estuvo un rato esperando, pronto uniéndoseles Panda, Ino, Takaba, Kirara, Inumaki y Ui Ui. Y finalmente un nuevo par de estudiantes para completar la primera clase de primer año en una generación.
-¡Hola!- Saludó vestida con un montón de prendas encima, ropas que parecen más para algún tipo de excursión al Polo Norte, que para el clima más templado que hace por estas fechas. Entre su capucha se podía ver un poco de corto cabello rojizo, y sus ojos de color marrón.
-Saludos.- Repitió más secamente un chico bien vestido en el uniforme escolar negro, de cabello castaño, rostro alargado y ojos pequeños (que dan la impresión de que está algo cansado) - bastante alto para su edad, lo cual queda cómico al lado de la enana compañera de clase que tiene al lado.
-¿Qué son estos modales? De rodillas.- Yuji declaró, su sola presencia como un agujero negro que ejercía una enorme presión en la energía de todo el alrededor.
La chica por instinto quiere correr, como si se hubiera encontrado frente a frente con un depredador apex. Mientras que el otro chico casi se pone de rodillas en ese momento...
-Estoy jodiendo- Yuji declaró igual de simplemente que antes, sonriendo como un bobo.
El par de nuevos estudiantes siente su alma saliendo de su cuerpo.
-¡No sería divertido perder a nuestros estudiantes en nuestro primer día, Yuji-kun!- Takaba insistió, dando un pequeño golpe de broma a su compañero en la cabeza. Lo cual hace a Yuji sacar su lengua levemente, como un perro al que no le importa ser castigado.
-Buenos días. Yo soy el director Panda, es un placer tenerlos aquí.- Panda exclamó educadamente, dando unos pasitos con sus pequeñas piernitas hacia ambos estudiantes - confundidos de ver al extraño individuo-animal.
-Su padre era director.- Ino se quejó del claro nepotismo en la institución.
-Además gane el piedra-papel-tijeras por el puesto, que no se te olvide.- Panda comentó, como si realmente sus palabras no hicieran todo el asunto peor. Técnicamente nadie aquí está capacitado para ser profesor, y mucho menos director... -Pero bueno, aquí tienen al elenco de profesores y demás- Panda exclamó dirigiéndose a los nuevos hechiceros.
-¡Yo soy Fumihiko Takaba! Profesor de ciencias sociales. ¡Vamos a divertirnos!- El hechicero de corto cabello negro & extraño traje, partido en dos mitades iguales (como Dos Caras), se presentó haciendo una pose que podría salir de los Power Rangers.
-...- El par de estudiantes nuevos no están seguros de donde se metieron, ya lo están lamentando hasta cierto punto.
-Salmón.- Inumaki se presentó, hablando en su extraña forma particular...
-Y yo soy Takuma Ino, ayudaré a Inumaki en todo lo posible respecto a las ciencias más ‘facticas’- Ino añadió - se refiere a la matemática, biología, química.
-Yo soy Kirara Hoshi, seré la adscriptora de su clase.- Kirara, ahora toda una mujer en sus 30-tantos años, declaró sonriendo, y haciendo un signo de paz con una mano.
-Ui Ui. No soy profesor, yo me encargo de transportarlos a la enfermería y cosas así.- El ahora joven hombre de claro cabello azulado explicó con tranquilidad.
-Yuji Itadori, pero pueden decirme...¡Itadori-Sensei!- Yuji declaró sonriente, levantándose y inmediatamente notándose como era comparablemente más alto que todos los demás presentes en la academia de Tokyo.
También es más ancho, por lo musculoso que es - lo cual combina un poco raro con su optimista tono. Una gota de sudor baja por el costado de Yamato ante el comentario de su sensei -Seré el encargado de enseñarles todo lo referente a Jujutsu, es decir, el uso de la energía maldita.- Itadori añadió tranquilamente, cruzándose de brazos un momento.
Por supuesto que los jóvenes hechiceros lo reconocen, todos han oído hasta cierto punto de él: el gallo.
-Bueno, ya que tienes la primera clase, encargate de que se presenten, Itadori-kun.- Panda instruyó a su ‘subordinado’, dándole unas palmaditas en la pierna. Itadori podría mandar a Panda volando como un balón de football, si él quisiera.
-Seguro. Puedes confiar en mi.- El hombre de cabello rosado respondió encantado.
[...]
-¿Qué tal si empezamos diciendo nuestros nombres y algún detalle más? Y después podemos hablar un poco de sus Técnicas o cualquier otro asunto.- Yuji explicó mientras se limpiaba un poco una oreja con un dedo.
El chico de cabello castaño levantó la mano, así que Yuji le da la palabra primero -Soy Akira Amano. No hay mucho que decir realmente, ayudo en la panadería de mi madre, así que me gusta cocinar. No me gustan las cosas amargas.- Akira se presentó primero, con buen espíritu de momento.
Pronto le siguió su compañera -¡Yo soy Kamuima! Soy de Hokkaido, miren, estás son las fotos de mi oso mascota- La chica de cabello rojizo exclamó sacando su billetera, hecha con la piel de algún animal, mostrando las fotos de una niña con un osesno...
-¿Eres una Ainu? Los clanes del norte tienen algunas formas de Jujutsu interesantes.- Itadori preguntó para asegurarse, recibiendo una respuesta afirmativa de su nueva estudiante, antes de ser prontamente interrumpidos por el último chico del trio de estudiantes de primer año.
-¡Yo soy Yamato Gojo!¡Futuro hechicero más poderoso de Japón!- Yamato insistió de pie al lado de Itadori, quién simplemente procedió a tumbarlo con un dedo, haciendo que el chico caiga de culo.
-Con la desaparición de Tengen-sama, la probabilidad de que los Seis Ojos vuelvan a aparecer para proteger a los Recipientes de Plasma Estelar, son realmente bajas. En resumen, esas posibilidades son más escazas de lo que piensas.- Yuji comentó responsablemente, aunque como un adulto, que ignora que está hablando con un adolescente muy juvenil todavía.
-¡Pero ellos todavía no lo sabían sensei!- Yamato insistió arrogantemente a su mentor, mientras que una gota de sudor cae por las cabezas de Akira & Kamuima. Ahora la posibilidad de que sus compañeros lo respeten también se han ido por el drenaje...