Special Christmas (OS HyunLix)

Summary

El cielo misterioso junto a su pequeño sol inseguro, ambos bajo una nevada de noche buena. ⟣───────『❁ཻུ۪۪⸙͎』────────⟢ ☆ One Shot ☆ Contenido Homosexual ☆ Felix & Hyunjin ☆ Ambiente Navideño ☆ +5000 palabras ☆ Cliché

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Único

La abuela me decía que el abuelo era todo un romántico empedernido que la fue conquistando con cartas que le eran dejadas entre sus libros escolares siempre junto a una flor y en sus citas nunca faltaba un obsequio de madera hecho a mano por él mismo y obvio sin faltar la flor. Aún estando casados estos detalles nunca fueron dejados y era algo que le dejaba con el corazón bombeando felizmente a la abuela.


Cuando de pequeño me contaba todas estas historias yo estaba ilusionado con crecer y hacer lo mismo cuando encontrará a la persona que me hiciera sentir un vuelco en el corazón, darle regalos para demostrarle todo el cariño que le tengo.


Pero cuando conocí a un chico extrovertido y amante del football que me hizo sentir esas emociones, yo decidí empezar a dejarle obsequios que creí que le gustarían. Al principio le dejaba algunos dulces y bocadillos con frases motivacionales en su mochila sin que nadie se diera cuenta mientras él estaba en sus prácticas de deporte, después a esos dulces le acompañaba con uno que otro regalito que él pudiera usar, hasta que finalmente le escribí una carta donde dejaba mis sentimientos en claro y mi nombre.


El era un tipo amigable y amable conmigo e incluso no se negaba a explicarme las actividades que yo fingía no entender; nunca creí que sería un estúpido homofóbico que me ridiculizó frente a media escuela él y sus compinches arrojandome todo lo que le regalé con cariño y como no, con una gran cantidad de pintura y pegamento que escurría desde mi cabeza hasta mis pies quedando mi pobre cabello con mechones pegados entre si que, una vez llegando a mi casa, tuve que cortar con dolor y llanto porque ya no tenía remedio por mas que lo lavé tantas veces pude.


Explicando a mis padres la razón del piso del baño manchado de rojo al igual que mi ropa y útiles, mi cabello tuzado y mis ojos hinchados de tanto llorar; estuve un par de días en casa en lo que se completaba mi traslado a otra institución a un año de graduarme. Si, no quería volver a esa escuela en la que seguramente yo sería su jueguito entretenido.


El cambio me hizo bien, no niego que después de ese incidente desarrollé una gran inseguridad ante mi físico. Y aunque Jeongin, el nuevo amigo que hice en esa otra escuela a la que me cambié, me recordaba cada tanto que yo era un ser demasiado hermoso y bueno para este mundo y encontraría a mi príncipe azul como él juraba, yo seguía dudando y pensando que solo lo decía para no tenerme miserable, ¡pero vamos! Yo a lado de Innie soy como un pasto pequeño ante una gran flor.


Así que por eso cuando a casi tres años y medio de estudiar la universidad me llegaran de un momento a otro unas notas anónimas dejadas en mi casillero sin que dijera a quién van dirigidas me dejara con una duda grande y diciéndole a Jeongin que seguramente eran para él y se confundieron de lugar porque nuestros casilleros quedaban juntos. ¡Vamos! Cualquiera se equivoca. Pero después de unas peleas infantiles en mi casa que hasta mi primo Christopher se involucró, y por cierto estudia en la misma universidad, me quedó claro que las notas iban directamente para mi. ¿Pero cómo alguien se fijaría en un chico introvertido y nada lindo como yo? Perdonen, sigo siendo un inseguro después de... ajá si.


Secretamente tengo un espacio donde guardo todo lo que ese desconocido me ha enviado.


El último mes las notas ya no eran dejadas en mi casillero, ahora eran entregadas por medio de Christopher. Jeongin bromeó diciendo que seguramente el mismo Chris las manda y esa idea me dejó pensando con temor, porque ¡Hey! Es mi primo por si lo olvidas, a menos de que hubiera estado de chistosito jugando, pero no, comprobé que la letra de las notas y la de Chris son completamente diferentes. Más a parte de que ambos recibimos un jalon de orejas por parte de mi primo al decirle la teoría loca de Yang. Como Chan no nos ha querido decir quien es el remitente de las dichosas notas, solo me confirmó que es un hombre, a Jeongin se le ocurrió la idea de investigar quién es mi admirador secreto pero no ha sido fácil. Mi primo tiene muchos conocidos y muchos amigos, puede ser cualquiera el que las mandó.


Solo espero que no sea un señor rabo verde en busca de un sugar baby.


Así que para quitarme esa espinita de intriga, Jeongin investigó o más bien espió a mi primo en algunas ocasiones e incluso una vez se atrevió a colarse a sus clases ganándose una reprimenda de un profesor por no resolver un problema matemático frente al pizarrón y por descubrir que no pertenecía a la clase. Y todo por querer saber quiénes serían los más cercanos a Christopher y tenerlos de sospechosos como posibles pretendientes. Ah~ cada cosa que hace ese mocoso de mi amigo.


Hoy en día Chris me entrego una nota, como es usual, y después de leerla supe que esta sería la última por el momento porque el chico que las manda se presentará ante mi. Al fin sabré quien es la persona de lindos escritos dentro de dos días. No voy a negar que una parte de mi cada vez que recibía una, me dejaba con el corazón alegre y esperanzador. Me hizo recordar a la historia de mis abuelos. ¿Será que pronto viviré mi romance universitario?


Antes de que pudiera mandarle un mensaje a Jeongin para decirle la noticia del momento, él se me adelantó con otro que decía que vendría a mi casa en 10 minutos para decirme algo importante adjuntando en su mensaje muchos stickers de gatos gritando y bailando. Si que debe ser de gran importancia si me dice que estará en ese tiempo, comúnmente tarda mas de media hora en llegar.


Mientras esperaba a Jeongin arreglando mi cuarto, que no sé porque me molesto en hacerlo si Jeongin viene y deshace a su antojo como si fuera su propia habitación, y sacando las botanas para compartirlas con él, recordé lo escrito en la última nota que me mandaron y volví a leerla:


"Pequeño Sol, esta espera me ha dejado anheloso por querer estrecharte en mis brazos y darte besos en esas mejillas pecosas y  tiernas, es por eso que dejando de lado mi timidez, por fin he decidido acercarme a ti y hablarte, mostrarme y confesarte mis sentimientos frente a frente. Estoy nervioso por saber tu reacción pero sé que serás amable incluso si me rechazas :’).


Christopher hará una fiesta la noche del 24 de diciembre, ese día me acercaré a ti, ahí te veré. Está es mi última nota de forma anónima, después sabrás quien soy.


Hasta entonces, pequeño Sol.


[̲̅ㅎ̲̅]~"


¿Cómo es posible que me sonroje con un apodo escrito?


Pequeño Sol.


Justo cuando leí por no-sé-cuanta-vez la nota, el timbre sonó varías veces seguido de la voz de Jeongin gritando.


—¡FELIX ÁBREME ANTES DE QUE ME ENCUENTRE EL PERRO DE TU VECINO! AAAHHH~


Guardando en mi buró la nota, me apresuro a la entrada a recibir al ruidoso de Innie y de inmediato lo reprendo.


—¿Cómo que el perro de tu vecino? No seas grosero si planeas gritarlo a los cuatro vientos.


—No me refería a tu vecino en concreto, pero ya que hablamos de eso, es cierto, Jaehyun es más perro que su perro. ¡Cómo se le ocurre dejar a su novia embarazada por la prima de ella que es toda una come hombres!


—Ya entra de una vez si tanto quieres evitar que Nerón se te encime y te lama la cara— y que todo el vecindario se entere de otro numerito de Jaehyun.


—Y también para que no se me congele la cola con este frío ártico.


Nos encaminamos a mi habitación y pasé por la cocina agarrando las últimas botanas que había olvidado por distraerme.


Entrando a mi recámara, Jeongin se lanzó directo a mi cama desacomodando mis almohadas y sonrió en grande moviendo las cejas mientras yo me recargaba en mi escritorio comiendo unas papas.


—Sé quién podría ser tu admirador— dijo y me quedé con una papita a mitad de camino a mi boca.


—Explica— ordené. Después de todo ese espionaje que le hizo a Christopher no me sorprendería.


—Como sabrás estuve observando por un tiempo a tu primo, es la persona mas sociable que he conocido en el mundo, que si me dicen que es amigo íntimo del ex-presidente de México me lo creo— me reí por tremenda ocurrencia —De todas las personas con las que habla, nueve son más cercanos a él y durante estas últimas semanas, de esas nueve, solo tres le han dado algo en un sobre. Perdón Felix, pero cuando yo me propongo a investigar algo o alguien, hago hasta lo que no te imaginas para resolverlo.


Jeongin de pronto se pone tímido y esquiva mi mirada.


—¿Qué hiciste Jeongin? Conozco esa mirada.


Es la misma que puso aquella vez cuando teniamos meses de conocernos y no sé de dónde o con quién consiguió Cannabis y la metió en mi mochila cuando estaban a punto de descubrirlo los profesores porque alguien lo vió y acusó, me revisaron porque ya sabían que yo me volví su amigo cercano y secuaz y me terminaron suspendiendo a mí y él solo tuvo un reporte. Solo bastó con que hiciera mis tareas de los días que fui suspendido y me trajera golosinas para que lo perdonara.


—Puede que haya echado una miradita en su mochila para ver el tipo de contenido de los sobres que recibió.


—¡¿EXCULCASTE EN SU MOCHILA?!


Jeongin, la persona más quisquillosa y celosa con sus cosas que no permite que las toquen o desbaraten, ¿Exculcando la mochila de alguien más?


—Pero estaban en la bolsa frontal de la mochila, no fui tan chismoso.


—¡YANG JEONGIN!


—¡Bueno ya! Solo olvida esa parte— No me lo podía creer —Regresando al tema, de esos tres solo dos fueron constantes y entre esos el de tu admirador.


—Dios tanto enredo— me paso las palmas por el cabello.


Jeongin sonríe más, podría hacer de competencia con el gato Cheshire, de Alicia.


—Felix, agárrate de algún lado que te caerás de culo cuando te diga el nombre de tu pretendiente.


Que no sea un rabo verde, que no sea un rabo verde, que no sea un rabo verde.


—¡Escupe ya Innie!— doy unas palmadas en el escritorio trás de mi para que note lo ansioso que estoy.


Volteo la silla giratoria de mi escritorio para sentarme y cuando Jeongin dice el nombre, entro en un estado de sorpresa que hace que mi cuerpo no reaccione como debería y trastabillo antes de sentarme. Y justo como lo predijo Jeongin, me caigo de culo y él ríe en vez de ayudarme.


No.


Imposible.


¿Cómo podría ser él?


El viejo rabo verde sería más creíble que ese hombre.


—Mi crush de casi un año ¿Siendo mi admirador de las notas?— hasta decirlo en voz alta me cuesta creerlo.


Creo omití que hay un chico que llama mucho mi atención, al conocerlo por mi primo no me interesó socializar con él; no sé como pasé de no interesarme a querer saberlo todo lo que le relaciona, sus gustos y hobbies.


Es decir, la primera vez que nos presento Chan me pareció alguien superficial y engreído y no quise relacionarme con él, pero desde el momento que lo ví hace meses en la casa de Christopher jugando cartas, sonriendo como si fuera el maldito rey del mundo con esa mirada que me hace temblar las piernas. Me llamo la atención desde entonces y después de unas reuniones con los amigos de Chris, platicas triviales, bailes discoteros, ver su personalidad tierna y quejumbrosa; admití que me atraía demasiado, me gusta. Bueno, lo admití por un Jeongin preguntón que decía que un caracol deja menos baboso el camino que yo cuando lo sigo con la mirada.


Pero la cuestión es que ¿Cómo? Nuestras platicas eran muy escasas cuando estabamos solos, por no decir nulas, él se la pasaba en el celular o le prestaba atención a otra cosa. Hasta creo que no le caigo bien o le incómodo porque incluso se iba a otro lado. Y mi inseguridad me ganaba en momentos como esos, así que no me atrevía a hablarle demasiado. Es la segunda persona que me gusta realmente, la primera no salió tan bien como creía y eso que me llevaba bien con esa persona, no me quiero imaginar ahora con él con quién no he tenido la oportunidad de socializar. Además de que él podría ser heterosexual.


Entonces que él sea el chico de las notas lo creo irreal. Un invento de Jeongin para burlarse.


—En serio Lixie, es él. Yo mismo ví cuando le entrego las notas a Christopher y yo mismo ví el contenido de las mismas. Justo las últimas que te mandó, pero hasta ahora te lo digo porque primero tenía que estar seguro.


Una pequeñita parte de mí esta que grita y baila como una fangirl emocionada por saber que le gusta a su crush. Pero la otra gran parte…


—No, seguramente alguien más la mando y él como Christopher son quiénes pasan el recado, si, es eso.


—Agh, Felix~


—Jeongin, tu haz sido testigo del trato que tenemos los dos, haz visto como evita estar solo en el mismo lugar conmigo. Las nulas platicas que hemos tenido han sido cuando estamos con mas personas, es más, ni siquiera me dirige la palabra. Trato de formar un tema de conversación y responde con monosílabos o se va. Hay mas cosas que no tengo ganas de decirlas. Pero por eso y más es que es imposible que él sea el de las notas.


—Pero… — lo interrumpo.


—No, Jeongin, detente, no quiero ilusionarme por segunda vez en mi vida, es horrible.


Me paro del suelo y enciendo la laptop para escoger una película y dar por terminado el tema. Aunque veo a Jeongin hacer una mueca en desacuerdo, respeta mi decisión.



El día comenzó con un Jeongin trayendo el desayuno hasta la cama, si, así como lo escuchan. Hasta yo me sorprendí. Llegando temprano a mi casa y siendo ayudado por mi madre, logró preparar hotcakes y chocolate caliente para este frío invernal y desayunamos en la comodidad de mi cama viendo "Glee".


—Hoy volarán cerdos en tangas y nevara helado de vainilla— digo cuando como el quinto hotcake de mi platillo.


—¿Qué cosas dices Lee?— dice Innie riendo.


—Tu no eres una persona madrugadora y mucho menos lo harás para venir a mi casa a traerme el desayuno. Algo pasa.— me detengo a mitad de chocolate cuando imagino lo más loco —¡Oh mi dios! Te irás del pais y vienes a despedirte— volteo a mirarlo.


—¡Já! Ni porque me vaya a otro planeta te libraras de mi, amigo. Solo quise venir temprano porque quiero, no hay una razón más.


Veo como choca su lengua con su mejilla interna. Claro que hay algo más y no quiere decirme.


—Por cierto, no me haz enseñado la última nota que te enviaron.


Detengo mis movimientos y fijo mi mirada en un almohadón que esta muy cerca de la puerta.


Yo no le he dicho que recibí una última nota, después de que hablamos de sus "suposiciones" respecto a mi admirador, vimos una película, jugamos videojuegos y después se fue. En ningún momento le hable de eso. Es más, lo olvidé.


—¿Cómo lo sabes?— me mira confuso, continuo —¿Cómo sabes que me llegó una, específicamente la última sí yo no te he dicho nada?


Después de unos momentos en silencio habla.


—Si me lo dijiste Felix— dice pausado —Anteayer cuando te dije la persona que creo que es, me lo dijiste.


Mentira. No se lo dije. En ningún momento.


—Okay.


Algo más sucede. Jeongin sabe cosas.


Supo que estaba sospechando porque me jaló de mi cama hacía mi armario abriéndolo de par en par.


—¿Por qué no vamos escogiendo la ropa que te pondras hoy en la fiesta de tu primo?


—Aún es muy temprano.


—¡Qué importa!




Como dije desde la mañana, algo más esta pasando porque en el momento en que llegamos a la casa de mi primo Jeongin se puso un poco ansioso y volteaba a todos lados como si buscará a alguien entre toda la gente.


—¿A quién buscas?— pregunto.


—¿Qué? No, a nadie— evita mi mirada.


Le daré por su lado, pero se que algo pasa. Ay hasta parezco disco rayado repitiendolo.


—¡Felix!— a pesar de la música a alto volumen, escucho que alguien grita a mis espaldas, volteo, veo a Christopher acercándose y le da una rapida mirada a Jeongin antes sonreírme con un toque de alivió —Si viniste.


Le miro algo confuso.


—Si, como perderme las fiestas de buen ambiente que hace mi primo.


—Es que pensé que te quedarías en… no nada. El alcohol me está atontado. Ahorita te veo. Disfruten.


Se va.


¿Pensó que me quedaría en casa?


—Uhm, voy por bebidas, espérame en un lado— me dice Jeongin después de echarle una última mirada a Chris.


—Estaré en la sala— asiente y volteo haciéndome pasar entre el tumulto.


Entro y logro ver un lugar vacío junto a un grupo de chicas en uno de los grandes sofas que hay y me dirijo ahí.


Reconozco a una de ellas y ella igual a mi y me saluda.


—¿Qué hay Lixie?


—Hola Ryujin— amiga de Christopher.


—Pensé que no vendrías.


La segunda persona que me dice lo mismo.


—¿Por qué?


—Ah… no lo sé— se ríe.


—No le hagas caso, creo que el Vodka que tomó le está haciendo daño en el cerebro— dice una de las chicas riendo mientras le da un empujón a Ryujin.


—No es cierto— se defiende.


Después de una mini discusión que no duró ni un minuto, Ryujin y sus amigas, que aún no se sus nombres, comienzan hacerme plática primero sobre gastronomía y después terminamos con tips de belleza ¿Cómo cambiamos de un tema a otro? No tengo idea pero ya estaba recomendando a una de ellas las mejores ampolletas para el cabello recién teñido.


—No estaba segura de cuál utilizar de entre todas las marcas que hay.


—Si, te recomiendo especialmente si utilizaste esa marca de tinte. Enserio que cuida muy bien tu cabello si lo acompañas con la crema para peinar.


—Creo que he encontrado al mejor compañero para hablar sobre estética personal. Soy Yeji por cierto. ¿Aceptas ser mi amigo?


—Mucho gusto Yeji y claro que acepto.


Ella pide mi número telefónico y antes de poder dárselo, una chica se acerca y les llama sonando apurada, toma a Yeji del brazo y la jala. Ella por encima de la música me grita que luego me encontrará para pasarle mi número y todas las chicas salen de la sala incluyendo a Ryujin.


Jeongin debió venir desde hace un tiempo si solo fue por bebidas.


Y como si lo invocara, entra con un vaso enorme transparente al que se le ve el líquido azul que contiene.


—Toma, ahora vengo— me da el vaso.


—¿Qué? ¿A dónde?


No me responde y sale de la sala.


¿Es el día de dejar solo a Felix?


Tomo unos sorbos de la bebida en mis manos y sacó mi celular para checar un poco las redes.


Iría a bailar entre las personas, pero no tengo dónde dejar el vaso sin que alguien lo tire o lo tome. Y andar trayendo lo en mis manos no sería buena idea si en el movimiento se me llega a caer alrededor. Así que mejor me espero a terminar y luego disfrutaré bien.


Minutos después me llega un mensaje de Seungmin, primo lejano de Jeongin, preguntándome la dirección de la casa de Christopher para venir a la fiesta. El chico apenas lo conocimos porque llegó a la ciudad después de vivir por casi toda su vida en otra localidad que está del otro lado del país. La mamá de Jeongin nos lo presentó esta semana y apenas lo estamos integrando a nuestro grupo de dos personas. Anteriormente lo invitamos y no se veía de ánimos, creo que cambió de opinión.


Justo cuando le mando la ubicación de la casa a Seungmin, alguien se sienta a mi lado y esa nueva persona me habla haciéndome sentir como se eriza cada vello de mi cuerpo y mis piernas tiemblan.


—Hola Felix.


Y es que como no ponerme nervioso si es la primera vez que mi crush me habla por cuenta propia. Le regreso el saludo tratando de no tartamudear.


—¿Qué tal te va en la universidad? ¿Se te dificulta?


¿Acaso ayer pise mierda de la buena suerte y por eso hoy Jeongin me preparo el desayuno, hice nuevas amistades, Seungmin aceptó venir y el chico que me gusta trata de hacerme platica? Hoy es un buen día.


—Pues no me va mal, estoy iniciando ya lo pesado de mi carrera. Puedo manejarlo.


Milagrosamente no me trabo al hablar por más tiempo con mi crush. Y es que este día debe ser recordado en el calendario, es más una fiesta nacional, porque él inició la plática sin que estemos rodeados por los demás y me escuchó sin que apartara la mirada. Así sin más.


Y es aquí donde recuerdo lo de la nota:


"...he decidido acercarme a ti y hablarte…

…La noche del 24 de diciembre, ése día me acercaré a ti, ahí te veré"


¿Será posible qué…?


"En serio Lixie, es él. Yo mismo ví cuando le entregó las notas a Christopher y yo mismo ví el contenido de las mismas."


¿...él sea el chico de las notas?


Me hace una pregunta que no logro captar y se da cuenta por el silencio que se presenta entre nosotros. Voltea a verme y me mira confuso.


—¿Felix?


Quiero saber si lo es.


—Oye, de casualidad tú…


Antes de que logre terminar me interrumpen.


—Ey Felix, hola— es Jisung, otro de los amigos de Christopher —Te mandan esto.


Me da un pedazo de papel y lo tomo. Al desdoblarlo, me encuentro con la misma caligrafía que conozco desde hace un par de meses.


"Pequeño Sol, estas precioso esta noche, estoy nervioso pero no hay vuelta atrás. Te veo en cinco minutos bajo el sauce que está en el jardín trasero.


[̲̅ㅎ̲̅]~"


Levanto la mirada y ya no encuentro a Jisung dónde estaba. Solo al chico de mi lado que me observa curioso y compruebo una vez más que él no es el de las notas. Si lo fuera no me estaría viendo de esa forma como si no entendiera ni un comino de lo que sucede echándole una mirada curiosa al papel en mis manos y no me hubiera llegado este papel justo cuando estábamos hablando los dos. Lo sabía, Jeongin se equivocó. Siento un vuelco en el estómago.


Sabía que no debía ilusionarme pero la pequeñita parte de mi que guardaba cierta esperanza fue creciendo de a poco en el momento que me habló.


—¿Felix sucede algo?


—No, ¿qué me habías preguntado antes?


Una chica se sienta junto a él y le habla. Él le presta atención dejándome de lado.


Si, no es él.


Tomo un gran sorbo de la bebida que había dejado olvidada y me levanto del sofá. Salgo de la sala y choco con un grupo de chicos que estaban muy ambientados y los esquivo yendo directo al patio trasero.


Estoy nervioso. Después de meses de incógnita por fin sabré quién es, si todo esto es una pesada broma habrá venganza porque con mis sentimientos nadie se mete. Ya tuve un corazón roto, no quiero otro. Además no creo que Christopher sea capaz de hacerme algo así si él está implicado, ese jalón de orejas me lo demostró.


Al salir siento el frío de la temporada colarse entre mis ropas, me abrazo a mi mismo mientras me acerco hasta el sauce que está decorado con luces y corazones colgantes, lo observo detalladamente. Aún recuerdo cuando de niños Christopher y yo jugábamos alrededor de este árbol y molestamos mucho a nuestras hermanas.


Me percato que unos corazones tienen algo escrito. Los leo.


"Si quieres ser mi estrella, prometo ser tu cielo"


"Quiero decirte cuanto te adoro, pero lo que me gustaría más es demostrarlo"


"Te quiero solo para mi"


"Están lloviendo estrellas o sólo tú caiste del cielo"


"Soy team frio, pero quiero sentir el calor de tus abrazos"


Y así hay varios que son tan lindos y cursis que me hacen sonreír con las mejillas coloradas.


Después de unos momentos escucho que alguien se detiene a mi lado, tomo una respiración para prepararme y volteo.


¿Qué?


—¿Jeongin?


What the f-


Me sonríe.


—No amigo, no soy tu chico de las notas— saco el aire que no sabía que contenía —Solo vine a decirte que no intuyas los sentimientos de una persona a base de su comportamiento. Qué sabes tú si esa persona es muy tímida e insegura para expresarse. Tu de primera mano sabes el temor de alguien a ser ridiculizado.


Bueno, me quedó claro a los 17 años, pero ahora estoy confundido. ¿Qué está pasando?


Jeongin mira al árbol.


—¿Ya leíste los corazones?


—Si, la mayoría.


—Son para ti. Él las escribió, las formó y acomodó en el árbol.


Lo miro.


—Innie ¿también estuviste implicado en esto?


—Mmmm al principio no, hasta apenas ayer. Mi trabajo era asegurarme que vinieras hoy. No me costó nada la verdad.


—Ya pensaba yo que llegaras tan temprano a mi casa no era precisamente porque te despertaste a querer hacer la obra de caridad y hacerle el desayuno a tu amigo. Eres un perezoso por las mañanas, Innie— ríe.


—Bueno, te dejo por esta noche. Cualquier cosa estaré por los alrededores con Seungmin, que me mando mensaje. Luego te veo.


Asiento y se va.


Miro al cielo y no hay estrellas a la vista. Pronto nevará. En eso siento que tocan mi hombro, el toque es un poco tembloroso.


—Felix, hola otra vez.


Abro desmesuradamente los ojos y giro para enfrentarme a la persona que comienza hablar con las mejillas sonrojadas.


—Si viniste, por un momento creí que n-no lo harías— sonríe nervioso, es la primera vez que lo veo así —Yo no se como empezar con esto, pero soy el que t-te mandaba las notas. Desde que te ví sentí curiosidad por ti pero me sentía tan nervioso a tu alrededor que no te hablaba por temor a pasar vergüenza o no te gustara. Pero supe que haciendo eso tu empezaste a creer que me desagradabas…


Jeongin anduvo de chismosillo, porque esto solo lo sabe él.


—...pero no es así, para nada me desagradas. Con el tiempo, en las reuniones que hacía Chan, te veía y más me llamabas la atención hasta que completamente me enamoré de ti.


¡OH POR DIOS! Díganme que no soy sordo y estupido y escuche bien.


—Hyunjin— balbuceo su nombre.


Diosdiosdiosdiosdios. Siento que en cualquier momento me caeré.


—¿Esto es una broma o algo?— digo temeroso. El abre su boca sorprendido.


—¡No!— se apresura a decir —Yo se que te trataba indiferente pero no era mi intención en absoluto, no sabía que así era como lo sentías hasta que tu amigo Jeong me lo dijo— él suspira —En el pasado cuando yo estudiaba la preparatoria salía con una chica en la que solo yo estaba interesado en hacer que la relación funcionara, la quería demasiado, hasta que la descubrí engañandome con el que consideraba mi amigo. Ella me dijo que aceptó ser mi novia solo porque yo era “popular” en la escuela y quería hacerse de un título; cuando termine la relación después de una discusión me gritó que nadie me va a querer de verdad y solo me buscarían por mi físico. Tuve otras dos relaciones y pasó lo mismo, al final solo fuí como un trofeo para ellos. Temía que volviera a ocurrir ahora contigo, pero cuando más te observaba más veía que tu eres diferente a ellos, es más, desde el primer instante me fijé que yo era el que no te agradaba a ti.


Ahora mismo quiero darles una patada tan fuerte en el culo que los mande de punta a punta del planeta a esas personas que hirieron a Hyunjin en el pasado.


Él toma mis manos.


—Felix, enserio me gustas mucho. Quiero conocerte más, quiero que me permitas estar a tu lado. Así como dice uno de los corazones del árbol "Si quieres ser mi estrella, prometo ser tu cielo"


Esas palabras las sentí como una bomba, este chico igualmente lastimado se ha esforzado por llamar la atención arriesgándose a no ser igualmente correspondido y temiendo que su mala experiencia en relaciones anteriores se repita. Pero aquí hay algo que él no sabe, yo lo quiero demasiado y esto es correspondido. Sin poder evitarlo ante este pensamiento, mis piernas temblorosas ceden y caigo al suelo provocando que nuestras manos se separen.


Hyunjin se asusta y me acompaña al suelo tomando mis brazos.


—Felix, pe-perdón por asust-tarte, yo n-no debí presio-onart-te, debí…


No dejé que continuará que me lancé a su persona enredando mis brazos alrededor de su cuello y presioné mis labios con los suyos dejando a Hyunjin de piedra.


No me importa si mi comportamiento es apresurado, yo a este hombre tierno y cursi lo quiero tanto y no se me escapa porque si.


Me separo todavía abrazándolo y junto nuestras frentes justo cuando empieza a nevar sobre nosotros. Sonrío.


—Tú de mí no te escapas Hwang Hyunjin. Te he querido desde hace tiempo y si aunque al principio no me agradabas con el tiempo empecé a verte con otros ojos, pero no dí el primer paso por que t-...


Me corta las palabras poniendo su dedo índice entre mis labios.


—No digas nada más, con que tú también sientas lo mismo que yo por ti, es suficiente. Y no pienso escaparme de ti, lindo.


—Si lo haces te perseguire— sentencio seguido de un beso.


Todavía con la fiesta dentro de la casa, la música urbana que suena en alto por las bocinas jumbo, cambia a los típicos villancicos navideños. Especialmente la más conocida de esta temporada, de Mariah Carey.


Reímos y Hyunjin aprovecha para decirme que esta temporada es su favorita del año, y cuando casi empieza el ritmo más movido de la canción, pareciera que estamos conectados porque a la vez los dos cantamos mirándonos el uno al otro:


All I want for Christmas is you~


Hyunjin me da un pico de labios y yo le regreso otro. Nos levantamos cuando sentimos la nieve más pesada y helada y nos encaminamos dentro de la casa con nuestras manos entrelazadas


—No terminé de leer todos los corazones— le digo.


—No te preocupes, porque de ahora en adelante te mostraré con acciones y palabras todo lo que siento por ti.


Antes de entrar, Yeji nos ve de lejos, baja la mirada hacia nuestras manos y sonríe.


—Hwang Hyunjin, más te vale que también me dejes tiempo libre con mi nuevo amigo y cuñado para ir a comprar productos de belleza. Claro, si a Felixie no le molesta— me mira con ojitos de cachorrito.


—¿Cuñado?


—Yeji es mi hermana melliza— me dice Hyunjin.


Melliza. Viéndolos detalladamente, debí haberlo adivinado por el parecido que tienen.


—¿Entonces ya somos novios?— pregunto con una sonrisa coqueta.


—Uh ¿Aceptas ser mi estrella y yo tu cielo, pequeño Sol?


¡AY SAN ANTONIO, ESE APODO ME MATA!


—¡Siii, acepto!— le doy un beso.


Vemos a nuestros amigos acercarse cuando entramos y Hyunjin aprieta más mi mano.


—¡Oigan todos! Felix y yo somos novios.


Se escuchan vítores y felicitaciones de varios de nuestro alrededor. Se acerca Christopher.


—Hyunjin, hermano. Ahora eres mi primo— le da una palmada fuerte en su espalda que por poco y más le sacaba un pulmón.


—¿Bailamos?— me mira Hyunjin.


—¿Canciones navideñas?— me burlo — claro cielo, contigo hasta las religiosas.


Recibo un par de piquetes en mis costados.


—Obvio iba a pedir que cambiarán la música.


Le habla a Christopher y le dice algo cerca del oído. Al voltear a mí, me guiña el ojo.


—Aún siento como si esto fuera un sueño.


—Creeme, yo también lo siento.


Me agarra de la cintura cuando empiezan las nuevas notas del cambio de música y coloco mis manos en sus hombros. Nos movemos al ritmo de la canción.


Cuando se escuchan la pirotecnia  tronar afuera, alguien por medio del micrófono grita:


—¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!~


Y todo mundo grita y celebra.


—Feliz Navidad, Felixie.


—Feliz Navidad, Hyunjinie.


Nos besamos.


Las navidades reúnen a la familia para pasar un momento agradable con dichas personas, pero también puede unir a una pareja de enamorados luchando en dejar atrás sus inseguridades. Así iniciando una de tantas su navidad especial. El cielo junto a su estrella, su pequeño Sol.