╰┈ Do it for me baby - Hyunlix

Summary

❛ ࣪🍷 ִֶָ ⚊ OMEGAVERSE Hwang Hyunjin es un profesor de física en una de las mejores preparatorias de Corea. No le gusta sobre salir ni ser el centro de atención en el instituto. Bajo esas prendas holgadas que usa desde la primera hora por la mañana, nadie imaginaria el cuerpo que el profesor más temido de la institución oculta. Es sólo por las noches que la cenicienta viste sus ropas más provocadoras y sale al baile... Y es justo en ese baile, donde las perversidades y la lujuria que esconde, hace su aparición. Cayendo fuertemente por la persona que menos imagino. ❛ ࣪🍷 ִֶָ ⚊ - HISTORIA ORIGINAL ADAPTADA .•*:。✩ - THREESHOT .•*:。✩ - HYUNLIX .•*:。✩ - CONTENIDO EXPLÍCITO .•*:。✩ - SMUTT .•*:。✩ - MENCION DE OTRAS SHIP .•*:。✩ - CONTENIDO MODIFICADO PARA MEJOR APRECIACIÓN .•*:。✩ SE PROHÍBE LA COPIA TOTAL O PARCIAL DE LA OBRA SIN AUTORIZACIÓN DE LA AUTORA.

Genre
Romance/Drama
Author
Lunna
Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

❛ ࣪🍷 ִֶָ ⚊ ONE

Tiene las piernas abiertas de lado a lado. Sus palmas están extendidas como mariposa sobre el ancho pecho, intentando abarcar todo el territorio.

Su respiración se vuelve lenta y pesada, sus párpados permanecen cerrados debido a la mezcla fascinante y extraña de ron y vino que lo embriaga.

Está mareado y caliente. El gruñido seductor del más grande parece arrancado desde lo profundo de su pecho.

— Me estás enloqueciendo —. La voz profunda está llena de lujuria y quien permanece arriba se atreve a abrir los ojos. El destello prometedor y ardiente enciende mucho más de lo que de por sí está ardiendo, justo en este cuarto de limpieza en el gimnasio de la preparatoria...



Cuatro meses atrás...

Las pisadas apresuradas resonaban en la escalera, causando eco por toda la entrada principal. Se le había hecho tarde, demasiado tarde.

— No, no, no — repite con el cabello medio húmedo y la camisa a medio abotonar. Casi resbala a mitad de la escalera pero se estabiliza gracias al barandal.

— ¿Félix? — El llamado de su hermano menor lo hace detenerse en seco antes de tomar el pomo de la puerta principal.

— Buenos días, Innie, lo siento, voy tarde —dice apresuradamente. El menor de los hermanos frunce el ceño y eleva la mirada hacia el reloj que cuelga en la pared, arriba de la puerta de la cocina. — ¿Tienes clases a las ocho?

— ¿Ocho? — Félix eleva la ceja y camina al desayunador, mirando el mismo reloj—. Pero... — refunfuña, sacando su teléfono y mirando que este marca las 9:26.

Jeongin rebusca en su pantalón y saca su móvil para mostrar que la hora correcta son las 7:26.

— Pero, ¡¿qué?! — exhala confundido, rindiéndose. Jala la silla del desayunador y se deja caer en ella, tirando la cabeza hacia atrás.

— Deberías dormir si aún tienes sueño, Lix —le comenta Jeongin.

— Mmmh... — Félix cierra sus ojos por un segundo y los abre rápidamente—. ¿Tú que haces despierto tan temprano?

— Hoy es viernes — menciona como si fuera obvio, pero el rostro de Lix le dice que necesita más información — es el día en que debo llegar temprano.

— ¿Y nuestros padres?

— Deben estar en una reunión.

— ¿Papá se dio cuenta a qué hora llegué?

— No, Jisung llegó tarde ayer y estaba un poco ebrio. Papá estaba furioso porque no se reportó.

—Oh, pobre.

— Mmmh. ¿No vas a desayunar?

— No, aún tengo el estómago revuelto. Prepararé algo para Suggie y te llevaré a la escuela.

— Está bien.

— ¿Woojin regresó a casa? — preguntó antes de entrar a la cocina.

— Si, debe estar dormido. Hoy no tiene clases y parecía un perro abandonado.

— ¿Perro abandonado? — Félix frunce el ceño ante el comentario de su pequeño hermano.

— Su novio ha ido a casa de su abuela el fin de semana. Y como Woo no ha estado en casa, él dijo que no podía acompañarlo.

— Definitivamente, un perro abandonado — se burla Félix.

— ¿A quién llamas, perro abandonado? — Woojin aparece, recargado en el marco de la puerta que da al desayunador y la cocina. Tiene el cabello desarreglado y aún bosteza de sueño.

— A ti, viejo cachorro —responde Félix, como si fuera una pequeñez.

— Sigue molestando y le diré a papá que llegaste oliendo a... — Woojin cierra la boca de inmediato y mira a Jeongin—. Ya sabes a qué — Félix ríe ante el atrevimiento de su hermano mayor y detiene su tarea en seco.

Este maldito hijo de...

— ¡Tú cambiaste la hora en mi teléfono! — Lo acusa directamente.

— ¿Qué? ¿Yo? — Lleva la palma a su pecho, fingiendo indignación.

— Tú, maldito perro, puedo oler la culpa emanando de tus poros.

Félix sale de la cocina y se acerca, amenazandolo con la pala de madera que usó.

— Sigue mintiéndole a papá, y la próxima vez haré que te lleve a tu habitación.

— ¡Estaba bien!

— Félix, estabas desconectado de la realidad. Te embriagaste con tu propio olor, imbécil.

— Mira, quién lo dice, el perro que huele a tierra mojada.

— Por favor no discutan tan temprano.

— Bien, bien, me disculpo primero — Lix se rinde—. Pero no toques mi teléfono idiota.

— Existen las claves de seguridad, ¿las conoces?

— ¿Por qué usaría una en primer lugar? Mis padres no son curiosos como tú, chismoso.

— Bien, lo siento — se rasca la nuca y cruza los brazos.

— En compensación, lleva esto con Suggie. Asegúrate de que lo beba o la resaca será terrible.

— ¿Qué resaca?

— ¿No lo sabes? Tu hermanito no llegó directamente a casa.

— ¿Será el ejemplo? — lo dice con toda la intención, elevando la ceja al segundo hermano.

— ¡No te atrevas! —alega Félix —. Es joven, déjalo vivir. ¡Anciano!

— ¿Anciano?

I.N quien está acostumbrado a estos dos, sigue comiendo. Sabe que eventualmente se hablarán bien y olvidarán su absurda pelea. Sin embargo, también le gusta divertirse.

Abre el chat anclado en la parte superior y desliza el icono de nota de voz.

— ¿Acaso me estás llamando alcohólico? — Félix alza la voz luego de la insinuación del perro astuto.

— No te he llamado alcohólico, pero algo debes estar pagando para que uno de tus aromas sea vino — comenta al aire Woojin y Félix está listo para lanzarse al Alfa.

— ¡Por eso mi cuñado te abandona! —refuta—. Le diré que le presentaré un hombre caliente con tintes de sugar daddy. Eres como un abuelo, y mi cuñado merece sexo desenfrenado.

— ¡Félix! ¡Maldita escoria! ¡Él no me abandonó, sólo fue a casa de su abuela!

— Llamaré a todos los de mi lista y los invitaré a salir y convenceré a mi cuñado de unirse, no me retes, Woojin.

— ¡Sigue soñando!

— No olvides que conociste a mi lindo Omega gracias a mua.

— ¿Y qué? Después no me ayudaste, maldito bastado.

— ¿Ah, no? — señala — “Lix, quiero verlo, déjame ayudarles con las tareas” ''Lixxie, te compraré lo que quieras si él puede acompañarnos a la feria” “Félix, ayúdame, quiero casarme con él” Estúpido perro malagradecido. — Jeongin se ríe y envía la nota, bloqueando su teléfono.

Félix olvida el favor que le ha pedido a su hermano y él mismo regresa a la cocina y lleva el brebaje que preparó para Jisung. Gira el pomo de la puerta y ve a su hermano acostado boca abajo con una pierna fuera de la colcha.

Por más que quisiera dejarlo dormir, primero es lo primero. Rodea la cama después de dejar el vaso en la cómoda y mueve a su hermano con el pie.

— Cachorro, despierta—. Lo mueve despacio, mientras el nombrado no da señal. Félix mueve la ceja y el movimiento es más fuerte, su hermano apenas lo siente. — ¡Tú! ¡Pequeño bastardo! ¡LEVÁNTATE! — Los escandalosos gritos irritan al dormido Jisung, quien abre los ojos demasiado tarde, ha sido expulsado de la cama gracias a la poca paciencia de Félix.

— ¡Mierda! — grita Jisung cuando siente duro piso tras su espalda — ¡Yongbok!

— Cállate, tengo prisa. Toma eso que está en la cómoda y asegúrate de comer antes de volver a dormir. — Indica, pero antes de abandonar la habitación su rostro se devuelve con irritación. — El perro que huele a tierra mojada llegó. Prepárate.

Escucha el quejido lastimero de Jisung. Woojin es adorable, pero al ser el único Alfa aún en casa después de su padre, tiende a perder la cabeza tanto o peor que él.

Cuando llega a la planta baja, observa a Jeongin tomando sus cosas mientras Woojin lo inspecciona.

— Innie, andando — anuncia y su hermano lo sigue. Toma las llaves de la motocicleta y se despide de su hermano mayor con la mano.

— ¿Volverás? —le pregunta.

— No, iré a la facultad, vuelvo en un rato.

— Mhm — responde Woojin.

Cuando Félix está despidiéndose de su hermano menor es imposible no llamar la atención. Le da besos cortos en ambas mejillas y sostiene ambos cascos con el brazo. Agradece que a pesar de ser mayor, a su pequeño Innie no le molesten las muestras de afecto.

Los amigos de Jeongin llegan al poco tiempo y no puede creer que esté en su último año de preparatoria. Pareciera que apenas fue ayer que era un pequeño cachorro destructor.

Suspira para sí, listo para colocarse el casco. Sin embargo alguien parece tener demasiada prisa. Sin precaución pasa a su lado casi golpeando su hombro. Las fosas nasales de Félix se expanden y el olor a madera lo golpea. Su cuerpo entero siente una sensación de hormigueo y extraña necesidad.

Inhala y exhala los restos del aroma y lo único que puede recordar es el traje obviamente grande que lleva.

— Pero... ¿Quién eres tú? — murmura.

Félix se denomina como un Omega que no desaprovecha las oportunidades. Por años la línea del segundo género dice que un Omega debe rendirse ante la orden y el deseo de un Alfa.

Nacidos para dar hijos.

Nacidos para no tener elección.

Nacidos para depender de un ALFA.

Sin aspiraciones.

Menuda tontería.

Félix toma lo que quiere y desea de un Alfa, si quiere un buen polvo, irá a un bar y seducirá. Si quiere tener a un Alfa como su perro, solo debe manipularlo y obtenerlo.

Pero después de todo... siempre pueden cambiarse las reglas del juego.

Jeongin era un ovillo interno de lamentos. Había fallado en la mitad del examen de física y eso afectaría su promedio. ¿Por qué tenía que ser ahora?

Ha sido un excelente estudiante los dos años anteriores y justo en su último año pareciera nuevo en preparatoria.

Hwang Hyunjin, es un Alfa que ha sido su profesor de física desde el año pasado. Si es honesto, le recuerda mucho a su hermano mayor. Pero parece tener un temperamento mucho más temeroso que Woojin.

— Demonios, ¿qué voy a hacer? —. La voz de la fémina sentada ahora a su lado lo hizo girar la cabeza para mirarla.

— ¿Tan mal te fue?

— ¡Tengo un dos! ¡Un madito dos!

— ¿No se supone que estudiaste con Jennie, Lisa?

— ¡Lo hice! Pero les he dicho que si me hacen estudiar, lo olvidaré.

— Tal vez debieron estudiar con pocas prendas.

— No te hagas el gracioso Jin.

— Cómo saben... — Carraspea Hyunjin al escuchar el alboroto—. Nadie fue capaz de pasar con cien. Esto es preocupante jóvenes. Esto habla mucho más de mí como profesor, que de ustedes como alumnos.

— Lo sentimos, profesor — dicen los jóvenes al mismo tiempo.

— Haré esto, no tomaré en cuenta estos resultados, pero, a cambio, deben preparar alguno de los temas largos que hemos visto. ¿Están de acuerdo? Deben entregarlo el lunes.

«Dios, sí».

Jeongin no pudo evitar sentir alivio por la opción, podía pedirle ayuda a Félix o a Woojin.

El profesor Hwang es un excelente docente, sin embargo, pese a ser un Alfa, no destaca como tal. Lleva pantalones anchos, camisas que oculta detrás de algún suéter y el cabello demasiado arreglado junto a unas gafas feas.

Es como un viejo profesor de matemáticas.

I.N suspira para sí, cuando su teléfono vibra en el bolsillo de su pantalón.

«Kookie»

Jeongin arquea la ceja y desliza el icono en la pantalla.

— Hola Innie, ¿Sabes dónde está Lix?

— Hola kook, umh, iría a la facultad.

— ¿La facultad? ¿Dónde estuvo antes? ¿En casa?

— Sí, luego me trajo a la escuela.

— ¿Qué? ¡MIERDA! ¡Minnie! ¡La dirección es correcta!

— ¿Qué pasa?

— Escúchame, Innie, Lix está en tu escuela, encuentralo. Me envió una alerta de adelanto de celo y debe estar asustado. Tus padres están ocupados, les avisaré apenas terminen.

— ¿Qué?

— Ese maldito estúpido de anoche... — murmura con rabia —. Búscalo, Jimin y yo iremos a recogerlos. Se aferrará a ti como cachorro. No te asustes.

La llamada se corta y de pronto su propio nerviosismo es notorio. Jeongin no es tan fuerte para sostener a su hermano, tampoco para defenderlo si alguien está intentando lastimarlo.

Sus ojos se llenan de lágrimas, temeroso y asustado por los posibles escenarios, está aterrorizado.

— Joven Bang Jeongin, ¿está usted bien? —. La mirada del profesor le da un poco de esperanza, esperanza que se desvanece al recordar que él es un Alfa.

— Por favor, déjeme salir.

— ¿Se siente mal? — le preguntó de nuevo.

— Mi hermano... Vino a dejarme esta mañana y mi cuñado me ha avisado que está dentro de la institución, su celo se adelantó.

— ¿Cuántos años tiene tu hermano?

— Veintitrés.

— Te ayudaré a encontrarlo.

Jeongin se tensa ante sus palabras.

— Tranquilo, preguntó su edad porque será más fácil ubicarlo, no tienes que preocuparte. No reaccionó ante los omegas.

I.N duda, sin embargo, su preocupación es mayor. Prefiere creer en el profesor y sale disparado, buscándolo por todas partes.

Hyunjin no miente, parecerá mentira, pero por años ha sido incapaz de reaccionar ante las feromonas de un omega y es por esa razón por la que sus encuentros sexuales son sólo con betas. Suele sentirse enfermo ante los aromas dulces de los omegas, es horripilante.

Ha recorrido el lado este de la escuela y no ha hayado al joven omega en problemas. No tener percepción a las feromonas puede tomarlo quizá como una bendición.

El último lugar en el que debe buscar es el gimnasio, el cual está en reparación y funcionará en un par de meses.

Intenta descartar el lugar cuando un penetrante olor a alcohol se cuela en su nariz.

— Estos jóvenes parece que no le temen ni al infierno... — se queja, dejándose llevar por el aroma, justo en el cuarto de limpieza del gimnasio...

Hyunjin toma la perilla y la gira. El pobre hombre no estaba preparado en lo absoluto.

El golpe de los olores de vino, brownie y fresas llega de un solo golpe, casi causando que caiga de espaldas. Observa a la persona que se aferra a sus piernas hecha un ovillo y se pregunta qué hace aquí un Alfa. Sin embargo, cuando intenta tocarlo, el rubio alza la mirada y lo mira con advertencia.

— Si me tocas sin mi permiso, te arrancaré la cabeza —advierte con tintes de promesa y una voz jadeante.

Hyunjin lo mira boquiabierto, ajustado sus gafas... ¿Este chico es un Omega?