Fairy Tail I: La Perla de Shikon {Kagome}

Summary

Kagome es una niña con una vida aparentemente normal...o así era en un principio. Cosas extrañas e inexplicables comenzaron a sucederle, demostrando en ella algo mucho más allá de lo que se imagina. Un día, una anciana pulga llamada Myoga le anuncia que es una maga, y que para controlar sus poderes deberá ir a una escuela de magos. Ella acepta con gran ilusión, y al terminar el verano, se marcha de casa llegando a un lugar fantástico donde conoce a Gray y a Natsu, con quienes forma un lazo irrompible y vive grandes aventuras. {Inuyasha x Fairy Tail}

Status
Complete
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1...Aviso y partida

¡Hola mis magos! :3

Disclarimer: Fairy Tail e propiedad exclusiva de Hiro-sensei, e Inuyasha pertenece a la gran Reina del manga Rumiko-sensei.

Aquí les dejo:

*-*-*-Fairy Tail I: La perla de Shikon-*-*-*

Capítulo 1...Aviso y partida

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Era una mañana calurosa en la ciudad de Magnolia. La gente iba en sus autos a sus casas después de una larga jornada de trabajo, o iban a empezar a trabajar.

En una casa un poco apartada de la ciudad, vivían una mujer y su nieta. Ella estaba en el jardín recolectando unas hierbas aprovechando el buen clima. Paró un momento para descansar un poco y vio la hora en su reloj, ya era mediodía, la escuela debió terminar hace un rato, por lo que...

—Abuela—Llama su nieta de once años sonriente corriendo hacia ella. Tenía el cabello negro como la noche y unos ojos dorados que brillaban cual rayos de sol, ojos que a la señora siempre le hacían recordar a su hijo.

—¿Qué sucede Kagome?—Pregunta la mujer mirándola. Su cabello era negro con canas casi invisibles, era largo hasta los tobillos y sus ojos eran marrones cual chocolate, y a pesar de su edad, se veía bastante joven.

—Mira—Responde Kagome sonriente mostrándole una hoja, al parecer de un examen con un enorme diez en una esquina.

—Sacaste la máxima nota, bien hecho—Felicita la señora dándole un fuerte abrazo a su nieta—Como recompensa haré lo que tú quieras para la cena—Dice causando que los ojos de la niña brillaran con alegría.

—¿En serio?—Pregunta Kagome con estrellitas en los ojos—Entonces quiero ramen—Dice con felicidad.

La señora sonrió. Ya se imaginaba que pediría eso. Esa niña amaba el ramen igual que su padre. Terminó de recolectar las hierbas y regresó al interior de la casa con la pequeña ayudándola a cargar una cesta llena mientras ella cargaba otra.

Al entrar a la cocina dejaron las cestas en la mesa y, mientras la mujer guardaba las hierbas, Kagome se fue a jugar a su habitación en el segundo piso.

Ya en la noche. La mujer cortaba unas verduras, hasta que escuchó el golpeteo de algo en la ventana. Al acercarse y ver por el cristal, quedó perpleja. Al otro lado había un cuervo que, al ser abierta la ventana, se posó en el alfeizar.

—Cuanto tiempo sin verla señorita Izayoi—Saluda la voz de un anciano que provenía del cuervo—¿Cómo ha estado?—Pregunta lo que parece ser una pulga asomándose en la cabeza del cuervo.

—Anciano Myoga—Dice Izayoi sorprendida mirando a la pulga que saltó a su nariz y empezó a chupar sangre cual vampiro.

—El sabor de su sangre no ha cambiado, sigue tan dulce como siempre—Dice la pulga sonriendo.

¡Plaf! Myoga fue aplastado por la mano de Izayoi y cayó cual pegatina.

—¿Qué haces aquí?—Cuestiona la mujer mirando de cerca a la pulga que volvió a inflarse.

—La directora me envía—Contesta el anciano con seriedad cruzando sus cuatro brazos.

Izayoi cambió su semblante a uno serio sin dejar de mirar a la pulga, luego se alejó de él y siguió con lo que estaba haciendo.

—¿Cuando?—Pregunta sin mirar a Myoga. La pulga saltó a un frasco de mayonesa que se encontraba frente a ella y se sentó estilo indio cruzando los brazos.

—Después del verano—Responde observando a la mujer—Si no va este año, no se le dará otra oportunidad—Dice cerrando los ojos.

Izayoi lo miró dudosa por un momento y luego suspiró echando las verduras en una olla.

—No lo sé Myoga, ella todavía no está consciente de sus habilidades—Dice cerrando los ojos con tristeza.

—Por esa misma razón debe ir a esa escuela. Para conocer sus poderes y también para aprender a controlarlos—Dice Myoga mirándola con severidad—Además...no me diga que no ha dado indicios en los últimos meses.

La mujer lo miró nuevamente. Es verdad. Desde hace algunos meses, Kagome había estado dando indicios de un gran poder que poco a poco crecía dentro de ella, un poder que no sabía controlar, y debido a eso, lo liberaba inconscientemente.

Suspiró. Esto iba a pasar tarde o temprano...por más que detestara la idea.

—¿Puedes...decírselo tú? No creo ser capaz de contárselo yo misma—Pide negando con la cabeza. Myoga asintió.

—Si es eso lo que desea, lo haré con gusto. No se preocupe—Accede la pulga levantándose para después ir saltando hacia las escaleras con rumbo a la habitación de la niña.

Izayoi suspiró con pesar y siguió cocinando. Tarde o temprano, tendría que decirle a su nieta la verdad acerca de quiénes eran sus padres, pero aun no era el momento. Mientras tanto, Myoga entró a la habitación de Kagome por debajo de la puerta y allí la vio peinando una muñeca mientras tarareaba una cancioncita sonriendo.

—”Hermosa como su madre, y ojos temerarios como los de su padre“—Piensa para luego saltar en dirección a ella yendo directo a su cuello.

Kagome sintió el piquete en el cuello y, por mero reflejo, llevó su mano al lugar aplastando a la pobre pulga. Al alejar su mano de allí vio con confusión algo parecido a una hoja cayendo. Myoga volvió a inflarse bajo la curiosa mirada de la pequeña.

—Hola pequeña Kagome, mírate cómo has crecido—Menciona con una sonrisa. La niña parpadeó ahora sorprendida acercando su rostro a él—Soy Myoga, ¿No me recuerdas?—Ella negó con la cabeza—Es algo muy normal, eras una bebé recién nacida la última vez que te vi.

Kagome siguió mirándolo con esos enormes ojos curiosos, por lo que decidió seguir hablando.

—Quiero preguntarte algo, ¿Estos días no te han pasado cosas raras?—Pregunta la pulga saltando a la cabeza de la muñeca permitiéndole a la niña sentarse bien.

—¿Cosas raras?—Dice Kagome pensativa tratando de recordar, algo le vino a la cabeza—Bueno...la semana pasada sucedió algo en mi escuela. Estábamos en el salón y el librero caía mientras yo pasaba por ahí. Pero cuando cerré mis ojos asustada y los volví a abrir, el librero había vuelto a su lugar—Dice mirando a la pulga.

—”Mmm...ya me lo temía" Dime pequeña, ¿Has oído de los magos?

—Sí, son personas con poderes mágicos—Responde la niña con una sonrisa que se borró al instante—Pero mi maestra dice que no existen.

—Pues tu maestra se equivoca, los magos si existen—Dice el anciano mirándola con una sonrisa—Y tú jovencita, eres una.

Kagome poco a poco sonrió ampliamente, ¿Ella era una maga? Este definitivamente era el mejor día de su corta vida, y lo demostró comenzando a saltar por todos lados feliz. Myoga rió ante el comportamiento de la pelinegra. Cualquier otro se habría espantado o simplemente no se lo habría creído, pero seguía siendo una niña a fin de cuentas.

—¿Y qué clase de poder tengo?—Pregunta Kagome arrodillándose cerca de Myoga sin borrar su sonrisa.

—Eso es algo que descubrirás por ti misma si vas a una escuela de magia—Responde la pulga.

—¿Iré a una escuela para magos?—Pregunta entusiasmada, pero luego se acordó de algo—¿Mi abuela lo sabe?—Cuestiona acercando su rostro a Myoga para verlo mejor.

—Por supuesto—Contesta Myoga con una sonrisa.

Kagome volvió a sonreír, tomó a Myoga con sus manos y lo abrazó contra su rostro con cuidado de no aplastarlo.

—¡Kagome, la cena ya está lista!—Avisa Izayoi desde abajo. La niña amplió mucho más su sonrisa y, dejando a Myoga en su hombro, salió corriendo de su habitación como un rayo.

Izayoi los vio entrar en la cocina mientras servía. La niña se sentó a la mesa y, sin esperar un solo segundo, empezó a comerse su ramen. Al mismo tiempo, Myoga saltó de su hombro al de Izayoi.

—¿Cómo te fue?—Pregunta la mujer mirando al anciano.

—Mucho mejor de lo que esperaba, está emocionada por aprender a usar sus poderes—Dice Myoga con una sonrisa.

Izayoi suspiró con cierto alivio. No sabía por qué se había preocupado tanto. Su nieta era digna hija de su madre.

—Después del verano alguien pasará por ella para llevarla a comprar sus útiles y al puerto para que tome el barco que la llevará a la isla de la Academia—Dice Myoga sacándola de sus pensamientos.

Kagome no había prestado atención a esa conversación hasta que lo escuchó decir barco. Bajó el tazón lentamente a la mesa con algunos fideos aun entrando a su boca. Se los tragó sin siquiera masticar mirando a Myoga con pánico ganándose una mirada confundida de su parte.

—¿Di-jiste barco?—Cuestiona la niña pálida como la cera. El anciano parpadeó un par de veces.

—Eh...Kagome no es tolerante a los vehículos de ningún tipo—Aclara Izayoi con una sonrisa nerviosa.

La pulga pareció comprender. Así que ese era el problema.

—Eso quiere decir que la magia que usas es la magia Dragon Slayer—Dice con una sonrisa—Los Dragon Slayers siempre se marean en los transportes, es algo normal. No te preocupes, en ese barco irá alguien que te ayudará con ese mareo—Dice logrando tranquilizar a la niña, quien volvió a su tarea de comer.

—Cambia muy rápido de actitud, es igual a su padre—Dice Izayoi mirando a su nieta incrédula.

—No tengo dudas de eso—Dice Myoga con una gotita anime resbalando por su cabeza—Bueno, ya debo irme, la directora estará feliz de saber que Kagome irá—Dice saltando hasta llegar con el cuervo que lo esperaba en la ventana—¡Hasta pronto!—Se despide para luego marcharse.

-.-.-Fairy Tail I-.-.-

Las vacaciones terminaron tan pronto como empezaron. Solo faltaban unos días para que el verano terminase.

Kagome estaba muy entusiasmada, iría a una escuela de magia...pero era lo único que le alegraba. La idea de subirse a un barco por quien sabe cuánto tiempo era algo que no la emocionaba ni siquiera un poco.

Ya había empacado todas sus cosas con la ayuda de su abuela, y ahora esperaba mientras veía televisión. El día anterior habían recibido una carta de Myoga que decía que alguien pasaría por Kagome, por lo que la pequeña estaba muy impaciente.

Izayoi estaba en la cocina terminando de preparar el almuerzo. Estaba un poco triste porque ese día se llevarían a su niña lejos. Sabía que la vería en el verano, pero sin duda alguna le haría mucha falta. Sirvió el almuerzo y llamó a Kagome a comer.

Cuando ya estaban por terminar, escucharon el timbre. Izayoi se levantó a ver y, cuando abrió la puerta, vio a un hombre alto y musculoso. Usaba una vieja capa marrón que se veía muy desgastada. Su cabello castaño casi naranja era algo largo, y sus ojos, igual castaños, eran un poco oscuros. Para concluir, una barba de un par de semanas adornaba su rostro completando su apariencia ligeramente tosca.

—Buenas tardes señora—Dice el hombre con una sonrisa amable. Izayoi sintió una ira repentina apoderándose de su cuerpo—¿Es aquí donde vive la pequeña Kagome Taisho?

—Así es—Contesta Izayoi con una sonrisa espeluznantemente amable—Pero antes ¿Le puedo pedir un favor?

—Si, claro—Contesta el hombre completamente inconsciente de la situación.

—No vuelvas a decirme señora—Dice Izayoi recalcando la última palabra con un tono algo tétrico. ¿Eso detrás de ella era un aura oscura y amenazante?

El hombre tragó en seco y asintió rápidamente. Esa mujer sí que daba miedo. El aura oscura que había alrededor de ella despareció y volvió a sonreír amablemente.

—Pase, adelante—Dice haciéndose a un lado para que él pudiera pasar.

El hombre asintió nervioso y entró a la casa. Kagome había terminado de comer y estaba en la cocina lavando los platos. Había escuchado la conversación de los adultos, y cuando iba a acercarse a ver... escuchó al hombre decirle señora a su abuela, por lo que muy inteligentemente prefirió quedarse donde estaba.

—Bueno—Dice el hombre aclarándose la garganta—Mi nombre es Gildarts, me enviaron a buscar a la niña—Dice con una sonrisa. Izayoi asintió.

—¡Kagome, vinieron por ti!

—¡Ya voy!—Responde Kagome desde la cocina. Se secó las manos y fue corriendo a la sala.

—Así que tú eres Kagome. Vaya eres tan adorable como mi hija—Dice Gildarts colocando una mano en la cabeza de la niña despeinándola un poco—Bien seño-rita—Dice corrigiéndose al último momento—Dejaré que se despidan mientras llevo las cosas de la pequeña a mi camioneta—Dice tomando las maletas que estaban a un lado del sofá y salió de la casa.

—Voy a extrañarte mucho abuela—Dice Kagome dándole un abrazo a Izayoi. La mujer correspondió añadiendo solo un poco de fuerza.

—Yo también te extrañaré mi pequeña—La suelta y la lleva hacia el sofá, dónde se sentó con ella—Lleva esto contigo—Dice tomando una pequeña cajita de porcelana que se encontraba en la mesa de centro.

Kagome la tomó y, al abrirla, vio un hermoso relicario con la forma de un corazón plateado con una rosa roja hecha de piedras preciosas. Izayoi lo sacó de la caja y presionó los pétalos de la rosa. El relicario se abrió dejando ver una fotografía donde estaba un apuesto joven de cabello plateado y ojos dorados y una hermosa mujer pelinegra de ojos marrones con un bebé en sus brazos.

—Ellos son tus padres—Cuenta mientras su nieta observaba la fotografía con gran interés—Tienes la belleza de tu madre y los ojos de tu padre—Dice colocándole el collar—Llévalo contigo y míralo cuando te sientas sola—Vuelve a abrazarla.

—Gracias abuela, te prometo cuidarlo—Dice Kagome con una sonrisa devolviéndole el abrazo.

Gildarts volvió unos minutos después. Kagome se despidió por última vez de su abuela y se fue con él subiéndose a la camioneta. Izayoi la observó hasta que desapareció de su vista.

—Inuyasha, hijo mío, Naomi, cuiden de su hija mientras está en Fiore—Reza mirando al cielo—Presiento que cosas terribles le esperan—Mira una vez más en la dirección en que se fue su nieta y entra a la casa. Iba a costarle algo de trabajo acostumbrarse al silencio.

Continuará...

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Espero que les haya gustado...he aquí otro de mis fics importados, y este está basado en Santi Porrones-digo...en Harry Potter xD

El capítulo originalmente era más largo...tal vez demasiado, así que corregí y edité la mitad -por lo largo y por flojera-. Si les gusta, traeré los demás capítulos -puede que algunos los deje tal cual...corregidos, claro-. La historia es cortita, pero sé que la disfrutarán :3

Ene fine...

¡RAIYU NO...JA NE! :D