El despertar de la IA

Summary

¿Quién lo diría? Su propia sangre es su perdición... Esta es la historia de Freezer, un joven demonio del frío, que fue encerrado contra su voluntad; despreciado por su familia y cruelmente clasificado como un arma de destrucción masiva. Debe enfrentarse a su nueva vida con el único objetivo de vivir en paz. por otro lado, está Bardock, un guerrero de clase baja con una linda familia que ama con todo su corazón, además, es un tipo que colecciona objetos malditos por diversión. Gracias a ese hobby, encuentra una cajita misteriosa que cambiará su vida y la de su familia para siempre.

Genre
Scifi/Drama
Author
AliNR
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1La IA del fríos

Año 1980 


Los informes de este planeta, indican lo siguiente:  fue destrozado hace más de 2 décadas; la vida, es inexistente y, casi imposible de hallar a estas alturas. No obstante, aún se pueden apreciar, los vestigios de una sociedad moderna e intocable.


—¡Jefe! —Llamó un soldado, que está emocionado a más no poder.


Un joven de apariencia severa, voltea a verlo, parece que las expectativas son altas, pues aquel objeto, es una descuidada cajita de oro sólido. En ella, se aprecia una serie de letras y símbolos inentendibles, además de un emblema tallado en la parte superior.


—¡Buen trabajo Toma! —una leve sonrisa, se revela ante el mencionado.


—Gracias, Bardock. —El hombre muestra sus dientes muy feliz, aunque, de alguna manera, se nota que desea oír algo más del joven jefe.


El cabeza de palmera, da un suspiro profundo— Deja de sonreír como loco esquizofrénico —habla medio disgustado, y agarra la caja dorada— Apenas estemos en casa, vamos por una cerveza. —agrega.


—¡Si! —celebró el hombre más alto.


—Festejas después, llama a los demás, debemos volver al trabajo. —ordena, luego se dirige a la nave.


—¡Si, señor! —su compañero corre hacia el horizonte— ¡Muchachos, vámonos! —Gritó.


El joven líder ríe por lo bajo, mientras, sostiene la cajita de metal «Si el mito de esta raza extinta es real… entonces, las piezas encajarán a la perfección»


—Entonces… ¿nos escapábamos del trabajo por un cofre? —Cuestiona una joven de cabello corto muy decepcionada.


—No es solo un simple cofre, Fasha. —aclara Bardock, mientras, saca un libro de su mochila, éste se titula: El llamado de las ciencias oscuras.


—Sin ofender amigo, pero, ese es un libro de terror para niños. —interviene un guerrero medio gordito.


El jefe de la nave suspira pesadamente, y su expresión cambia a una más serena— Antes yo decía lo mismo, hasta que Gine, me mostró varios tesoros que halló en los pocos viajes que hizo al espacio.

—¿Y eso que tiene que ver con el cofre? —cuestionó Toma.


—Es un tesoro descrito en las últimas páginas del libro. —Al decir eso, la tripulación quedó en shock.


—¡Quiere decir que es…! —Fasha, exclamó con terror.


—¡Así es! —confirma el capitán de manera sería.


—¡La IA del frío…! —gritan alterados los miembros de la tripulación.


—¿Cómo se te ocurre traer esa cosa al planeta Vegeta? —Fasha, muy aterrada, se acerca a Bardock para golpearlo.


Los demás tratan de detenerla, pero, no es posible, por lo tanto, el pelinegro, es golpeado un par de veces hasta que detiene a la joven, pues debe calmar las cosas. Cuando todo se calmó, el líder retoma la charla.


—Lamento no haber dicho la verdad. No quería dejar pasar la oportunidad de hallar algo de esta índole. —El joven baja la mirada arrepentido.


—Creo que si estuviéramos en tu lugar, haríamos lo mismo. —responde tratando de aligerar las cosas el Saiyajin más gordito.


—Quizás si, pero esa cosa, es un tesoro de la raza Icejin, y el responsable de su extinción. —afirma Toma seriamente.


—Es verdad, ¿Y si Cold lo está buscando? ¿Qué hará con nuestras cabezas al saber que lo tenemos? —La mujer luce ansiosa, y traga saliva, tan solo imaginar su cruel final.


—Él nunca se enterará —la tripulación, expresa su asombro— somos guerreros de clase baja, casi nunca supervisan nuestras pertenencias, ni mucho menos, les interesa. —admite, orgulloso de esa ventaja de su posición en la jerarquía.


Sus compañeros, lo miran mal por un segundo, pero, recuerdan que han sacado ventaja de ello, con los tesoros que encontraban en el pasado. No les quedó de otra que resignarse, no llegaron a nada.


De pronto, el scout del líder suena, alterando a los guerreros. Éste lo agarra de la mesa, y dejando el miedo a un lado, responde.


—¿Aló?

—¡Hola, cariño! —Una dulce voz suena al otro lado de la llamada.

—Gine, ¿Qué sucede? —cuestiona aliviado, porque, no es Cold u otro soldado de alto rango, así mismo, la banda suspira y sonríe.


—¡Hola Gine! —saludan todos detrás de Bardock.


—¿Cómo están amigos? —responde alegre.


—¡De lujo, amiga! —Fasha agarra el rastreador— Cuando regresemos a casa, te enseñamos algo bien interesante que…


—¡Me lastimas, mujer! —El cabeza de palmera interrumpe la conversación.


—Perdón —Se aleja poco a poco.


La situación se compone por un momento y, el capitán de la nave, retoma la conversación con su esposa.


—¿A qué se debe esta repetida llamada? —pregunta seriamente, aún no se acostumbra a eso.


—Bueno… verás… —Agrega muy avergonzada, le cuesta trabajo decirlo.


—¡Quiero que cuentes mi historia favorita! —interviene Raditz, quien se oye ansioso.


El joven padre, pone la mirada en blanco, eso no lo esperaba— ¿Es en serio…? ¿Y… por qué Gine, no lo ha hecho? —Sus amigos ríen por lo bajo, sobre todo, por el comportamiento de su líder.


—Tú lo cuentas con más intensidad. Vamos papá, no seas malo.  —suplica el menor.


El hombre, da un suspiro resignado, a veces, podía ser manipulado fácilmente,  hoy es uno de esos días.



“La IA del frío”

 

Hace mucho tiempo, en una era anterior a la Segunda Guerra Espacial, existía una civilización altamente avanzada que poseía la capacidad de conquistar cualquier objetivo que se propusiera. Se les conocía como los Icejin, un imperio con un enfoque significativo en tecnología, ciencia y artes oscuras.


Ellos eran imparables, hasta el día en que estalló una guerra civil entre ellos. El desorden entre la población y la sangre derramada alcanzó límites inimaginables. Por esa razón, los científicos desarrollaron un arma capaz de poner fin a esta catástrofe.


La denominaron "La IA del Frío", una máquina forjada a su imagen y semejanza, que fusiona todo su saber con un poder incontenible.


Al principio, todo parecía marchar a la perfección: la guerra civil finalmente se detuvo, y el desempeño de su robot era simplemente asombroso. Sin embargo, lo inesperado fue que, en su búsqueda de paz, se volvió contra la misma población y sus propios creadores.


El derramamiento de sangre y la escalofriante cifra de víctimas sumieron a todos en un estado de shock, incluso el rey optó por desvincularse de todo. Huyó como un cobarde, sin embargo, la IA lo alcanzó y segó su vida antes de que pudiera abandonar el planeta.


Los científicos confeccionaron una caja especial con el propósito de contener esta amenaza de manera definitiva. Lamentablemente, nadie sobrevivió al proceso, pero aquel peligro fue encerrado y el cofre quedó sepultado en el olvido para siempre. Se dice que aquel que lo descubra sufrirá un destino más desgarrador que la propia muerte.”



Los tripulantes de la nave, observan detenidamente a su líder, quien cuelga la llamada al terminar de hablar con su esposa. Da la vuelta y, los mira serio. La tensión invade la nave por un momento, no obstante, se dispone a hablar.


—Ninguna palabra a nadie. —Bardock, no suele ser alguien blando, sobre todo, cuando sus amigos están cerca. Tuvo que hacer un esfuerzo, por esa razón, quiere guardar el secreto.


Todos hacen una promesa.


Una alarma suena— Planeta Slime, por favor abróchense los cinturones para aterrizar. —indica la computadora de la nave.



—Es hora de trabajar, ¿Listos?

—¡Sí, señor!

«Debo protegerla, no me gustaría que se rompiera, además, es un tesoro que deseo conservar, a pesar de su maldición»


Bardock, oculta aquella cajita en su mochila antes de abrocharse el cinturón de seguridad.