Prólogo
-Ya me tienes harto, princesa sin corona- gruñe Barnes molesto a la castaña quien lo mira con desprecio.
-También me tienes harta a mi, soldado prehistórico, sal de mi camino- responde enojada mientras lo empuja y sale del lugar.
Esa noche...
-Déjate llevar preciosa, no pienses en nada, solo en mi- murmura el pelinegro besando su cuello mientras comienza a desabrochar su sostén.
-Esto no es... correcto- la joven jadea mientras él une sus labios contra los suyos mientras la chica baja sus manos a su trasero para estrujarlos a su antojo.
-Tu estás sola y yo estoy solo, es total y absolutamente correcto. No sabes cuantas veces imaginé este momento- el hombre vuelve a su cuello para con la lengua bajar hasta sus senos haciendo gemir despacio a Crystal.
-Por favor ya cállate... y no te detengas- pide cerrando los ojos sumamente excitada por los besos y caricias del ex soldado.