Shadow The Hedgehog
1.— “Sus colores se invierten al ser la fecha de conocerse”
— Au!Escolar
— Lector!Masculino.
Advertencia: Ninguna.
Aquella mañana le parecía normal como cualquier otra, a excepción de que era jueves, un jueves de ir al colegio y que por culpa de su alarma estaba llegando tarde, la cual terminó por romperse una vez lo mando al suelo con fuerza.
Llevaba en mano un café algo cargado pues esperaba que le llenará lo suficiente hasta el receso, pues no le habia alcanzado a comer algo.
Se le podía ver correr sin mucha prisa, más bien pareciera como si estuviera trotando.
No le parecía tan importante llegar un par de minutos tarde, pues estaban a punto de llegar las vacaciones de verano y eso lo aliviaba un poco, ya necesitaba un descanso para su paz mental.
Comenzó a bajar la velocidad de sus pasos al ver qué reja de la escuela se encontraba ya cerrada.
Con un mirada rápido checó la hora en su celular, ya era algo tarde para que estuviera abierta así que tendría que ingeniárselas para pasar, otra vez.
Ya había lidiado con eso hace semanas por lo que no era difícil cruzarse.
Se acerco al árbol que se encontraba más cercas a la reja y lo admiró un par de minutos.
Como amaba ese árbol, sin el ya hubiera perdido todo el año. Pensó limpiando una lágrima falsa de su ojo.
Dejando su drama de lado, escaló con agilidad aquel árbol hasta llegar a una de las ramas más largas y gruesas, una vez supuso que caería dentro del jardín, llevo toda su fuerza a sus brazos para deslizar sus manos por la rama y dejó que su cuerpo hiciera el restó.
Una vez sus pies tocaron el otro lado se vió obligado a apartarse rápidamente de ahí al escuchar como alguien más bajaba del árbol.
Al ver quién era una sonrisa se instaló en sus labios.
Era el erizo serio de su clase, le caía bastante bien, no hablaba seguido con él pues respetaba su espacio personal, y digamos que le intimidaba (un poco) cuando se quitaba las gafas amarillas que llevaba.
Dejó de mirarlo tan embobado y comenzó a caminar hacia el salón que le correspondía aquella hora, cómputo, como odiaba esa materia.
No estaba tan lejos de donde se encontraban por lo que los dos (el erizo se le había unido a su caminata haciéndole algo de platica) habían llegado justo cuando aquel maestro que impartía la materia se había salido a sabrá dios que.
“Te quiero papá dio”
. Pensó él con las manos alzadas al aire y los ojos cerrados.
El erizo a su lado se le quedó viendo con una mueca.
“Raro”
. Fue lo que se le cruzó por la mente al de vetas rojas. Ignorando aquel acontecimiento caminó a uno de los asientos de atrás dejando al otro en la puerta.
Una vez salió de sus pensamientos y sin muchos ánimos caminó al único banco cercano a la puerta, le gustaba salir antes que todos, pues ademas de evitar a tanta gente estorbando la entrada, alcanzaba lugar donde pudiera ver la pizarra para la siguiente clase.
Con un bostezo saliendo de su boca saco un par de plumas junto algunos cuadernos que usaría dejándolos sobre la paleta, sin más que sacar dejó caer su cabeza hacía atrás, mirando hacía una de las personas más agradables del salón a su parecer.
— Hey Amy~ —
Habló llamando la atención de la contraria
.– perdón que te moleste, pero podrías decirme qué tema estaban viendo?
Levanto su cabeza al sentir que la sangre subió tan rápido hacía su cabeza, por lo que decidió que girarse era la mejor opción y lo hizo viendo a la erizo de frente.
La contraria sólo dejó escapar una risa ante su acción.
— Hola ___, no pasa nada –
Extendió sobre su mano una pequeña libreta que sin esperar tomo el contrario
.– es la continuación del tema de antier, así que no te pierdes de mucho.
El mayor con una sonrisa le agradeció y dió la vuelta para copear lo que se encontraba en la libreta. Agradecía mucho de tener una compañera como Amy, pues ella si que le era de utilidad en los momentos más importantes.
Al poco rato de estar escribiendo sintió una mirada algo pesada sobre él, por lo que con curiosidad miró hacia donde pensaba que provenía la mirada, encontrandose con la mirada de Shadow, confuso le dedico una sonrisa para después seguir escribiendo con rapidez aquellas notas, cerrando el cuaderno que no era suyo y entregarlo una vez terminó.
Tenía que admitir que le había puesto los pelos de punta la mirada que le había mandado aquel erizo.
Se giró nuevamente hacia atrás para ver si estaba la rosada, pero al verla hasta el otro lado del salon hablando con un grupo de erizos solo hizo que dejará la libreta sobre el pupitre de la otra con una risa.
No faltó mucho para que el maestro asignado volviera al salón sin notar las nuevas personas que habían llegado al salón.
“Al fin, libertad!”. Fue lo primero que pensó al salir del salón de clases.
Aún no habían terminado las clases por completo, pero mínimo ya era receso, tiempo para relajarse y tiempo la cual aprovecharía para comprar varias chuches.
Acercándose a una de las máquinas expendedoras del colegio inserto algunos rings sobre ella, presionó un par de botones con unos dibujos, entre ellos un café nuevamente y un par de papas saldas con picante. Con eso esperaba sobrevivir hasta la salida.
Paso un par de segundos para que sus cosas salieran en perfecto estado.
Tomo entee sus manos estás y las llevo hacía una mesa (que milagrosamente) estaba sola a unos cuantos pasos de él. Dejando todas sus chucherías sobre la mesa, se sacó los cascos negros que llevaba sobre sus orejas dejándolos sobre la mesa, le incomodaba tenerlos al momento de comer.
Al tomar asiento, de inmediato sintió como alguien llegaba por detrás abrazándolo por los hombros, haciendo que mirase hacia arriba para ver al mobian que lo había tocado sin su consentimiento, y que por obvias razones ya sabía quién era.
— ¿Que perr-...
Sus palabras quedaron al aire al ver el color desconocido sobre el pelaje de su mejor amigo, un pelaje que antes era gris, ahora tenía el pelaje de un color morado.
Se hacia una idea de lo que le había pasado pero era mejor que se lo confirmara.
— ¿Qué coño te paso?
Tomo los brazos del contrario alejándolo de sus hombros para poder girar sobre su propio cuerpo y verlo mejor.
— Pues, digamos que me tocó ser uno de los afortunados en cambiar de color con la que se supone es mi alma gemela, muy raro verdad?
Una carcajada salió sin querer de sus labios, comenzando asi un par de carcajadas mas hasta sentir su estómago doler. Nunca imaginó a Silver de un color tan llamativo, y el que llevaba puesto ahora lo hacía ver tan raro.
— Oh vamos ___, vine para que me vieras, no para que te burlaras.
El erizo ahora morado hizo un gesto de molestia que solo lo hizo reír aún más.
—Perdón Silver, pero es que es tan extraño verte así
—
Tomo una de los brazos del erizo observándolo con burla.
— Ya quiero verte cuando te pase, a ver si estas igual de chistoso que ahora –
Río dejando un suave golpe sobre su hombro.
Negó con una risa.
Dudaba mucho que le pasara algo así, ya de por sí era difícil que tuvieras un alma gemela, era más difícil la señal que te daban para encontrarte con ella.
Era 1% de posibilidad, 99% fé, algo imposible que le pasará, por lo que estaba tranquilo ante las palabras de su morado amigo.
......
Como odiaba ahora mismo ese 1% de posibilidad.
Se encontraba en el baño del colegio mirándose frente al espejo.
Sus colores habían empezado a cambiar en medio de la clase, por lo que tuvo que pedir permiso para ver si había algún efecto secundario, gracias al cielo que no había alguno por lo que estaba feliz, un poco.
Algo desconcertado admiró su pelaje/piel, sus colores habían cambiando a por tonos negros y rojos, su colita ahora era pintada por dos colores, viéndose de alguna manera bien, bastante bien para su gusto.
Lo que más le llamaban la atención de él, eran aquel par de rubis que ahora tenía por ojos.
Bonitos colores para una persona tan seria como aquél joven que le había tocado como alma gemela.
Y hablando del rey de Roma es el rey quién se asoma.
Había entrado aquel erizo (que anteriormente era de colores negros) con los colores que le pertenecían a él, quería burlarse de él, pero viéndolo detenidamente le parecía de una manera u otra atractivo. Demasiado.
...Y maldigo a mi mente por pensar en esas mierdas justo ahora
.
Dando unos leves pero rápidos golpes sobre mis mejillas miró con un sonrisa burlona al erizo.
— Así que tu también cambiaste apenas, pensé que era de inmediato –
Miró a Shadow pasar frente mío para llegar a mirarse frente al espejo.
– Pero veo que actúa un poco tarde en cada cuerpo.
Veía que el otro aún estaba en algún tipo de trance, por lo que me acerqué un poco más a él para chasquear mis dedos sobre su oreja.
Al parecer funcionó pues volteó a verme con un semblante serio.
— Bien Shadow, se que tal vez ser almas gemelas no era parte de tu futuro, pero no es para que me mires así de feo –
Hable dejando de verlo.
Intentando desviar mi atención de él me fijé en mi aspecto en el espejo una vez más.
Confirmando que de alguna u otra manera me favorecían los colores de aquel erizo serio que se encontraba viendo todo lo que hacía.
Algo incomodo decidí mirarlo de reojo.
— No es que te quiera ver así porque si –
Soltó un suspiró de agobio
.– Realmente no sé cómo reaccionar ante algo así... –
Escuché como su voz tembló a último momento.
Mirándolo mejor, tenía una expresión que demostraba desconcierto, bastante ido, que hasta parecía decir que en cualquier momento podría pegarse un desmayó.
Sin querer una carcajada salió de mis labios, así que intentando callarme me dí la vuelta tapando mi boca.
— ...Te estas burlando de lo que acabo de decir? En serio?
Ante aquella pregunta que hizo el erizo, bastante alarmado y con rapidez me giré tomando entre mis manos sus hombros.
— No no no, perdón que mi risa te confundiera, me reía porque estoy igual que tu, no es como que esperaba justo hoy conocer a lo que sería mi alma gemela –
Aclaró rápidamente queriendo que esté no confundiera mi actitud.
Al final tome una bocanada de aire, pues hablar rápido no era lo mío.
Algo temeroso ante la reacción del otro, mire directamente los ojos del contrario.
“...Maldita sea hasta con otro tipo de color es realmente atractivo”.
Pensé mirando embobado sus ojos.
Negué con rapidez queriendo que esos pensamientos se alejaran. Cuando vuelvo a prestarle atención, veo como su cara se comienza a tornar roja.
— Hablar en un baño de la escuela no es lo más adecuado, así que, si gustas en la salida podemos platicar en un café que esta cercas de aquí...
...
“...Oh dios mio, Shadow The Hedgehog, la persona más culera (para algunos) e inteligente de todo el colegio me
a
invitado a
salir?... soy el favorito del señor”.
Antes de que comenzará a fantasear demás, retiré mis manos sobre los hombros del contrario y con una sonrisa sobre mis labios me giré en dirección hacia la salida.
— Muy bien Shadow, te espero en la salida, más te vale que nadie nos vea porque no quiero cargar con varias lunáticas encima –
respondo con una sonrisa saliendo del baño.
Para ser la primera vez que hablo tan informal con Shadow, ha sido bastante satisfactorio de alguna manera, podría acostumbrarme a esto.
Me aleje de aquel baño con una sonrisa que mostraba lo feliz que me encontraba.
BONUS:
La risa de aquel erizo a su lado no parecía querer cesar, y menos al verlo de aquella manera, era humillante.
— Ya ves ____? El karma es demasiado dulce cuando es el momento adecuado –
Escuche reír más fuerte aquel erizo gris.
El erizo había vuelto a su color natural, y ahora se encontraba en mi casa haciéndome burla al verme salir con Shadow de aquella cafetería con nuestros colores invertidos.
— Sígue riendo Silver, a ver que tan bien te queda aquel cabello de mariguana que te cargas cuando estés distraído –
Amenace entre dientes mirando con una sonrisa falsa al erizo.
FIN
.
He cambiado un par de cosas son diminutas, no afectan a la trama.
En fin, en este one-shot jugué un poco con el narrado, espero no les moleste.