Prólogo
La familia Smith-Simons era cada día más unida, Hanna y Math se habían casado luego de tres años de relación. Hunter era el chico más feliz al ver a sus padres vivir su historia de amor tan hermosa.
Pero a veces necesitamos romper nuestras piernas para ser conscientes que no estamos siendo del todo felices y que en realidad recién estamos llegando a conocernos como personas.
Esto Hanna lo entendió aquella tarde cuando por primera vez ella levantó la voz hacía su hijo.
Math lo entendió aquella noche cuando decidió dormir en la habitación de invitados porque no soportaba estar en la misma habitación que su esposa.
Hunter entendió cuando llamó a su madre por su nombre y dejó de hablarle a su padre por días.
La familia entendió que aquello sería el inicio del arcoíris y que para llegar al final había que recorrer demasiado.