Capitulo 1: Un viejo vecino
Es difícil, muy difícil, poder hacerse cargo de un cachorro sin un trabajo bien remunerado. Mas aun sabiendo, que el padre de ese cachorro no estaba alli para ayudarle.
Wooyoung se enamoro de un alfa australiano, en unas vacaciones donde tomo decisiones irresponsables, volviendo a casa con un test de embarazo positivo y sin un alfa a su lado.
Tuvo miedo, porque nunca confesó ese pequeño gran secreto. Ellos no se conocian con antelacion, no establecieron ningun vinculo mas que el placer que pudieron brindarse en algun momento. Por eso tomo la decision de ser el unico en encargarse de su ahora pequeña bebé.
Sana tenia apenas seis meses, Wooyoung se hizo cargo de ella gracias a carpeta medica en su trabajo de oficina. No estaba muy tranquilo con la idea de volver a trabajar, porque se negaba en dejar sola a la cachorra en manos de una niñera desconocida.
Pero en este punto ¿Que mas podia hacer?
La verguenza de pasearse por las calles con un bebé sin una mordida en su cuello se le apasiguo un poco al correr de los meses. No era el unico omega soltero con un cachorro, pero si era el unico en su familia, por lo que la opinión de su madre no le permitio pedir ayuda en su antiguio hogar.
- Una bebé muy obediente - Dijo dandole un juguete mientras pasaban por el supermercado por un poco de provisiones. Queria volver temprano a casa.
Entró al ascensor de su edificio y suspiró pesado, necesitaba un cafe para sobrevivir esa tarde. Observo una mano aproximarse para detener las puertas del ascensor y elevo la mirada al sentir ese aroma a Alfa.
- Wooyoung - Sonrio San, su vecino de un lado y Wooyoung sonrio suave
- Señor Choi - Hablo de forma cortante, pues la presencia de un alfa en un lugar reducido le producía algo de nervios.
San tenia un aroma fuerte a mentol, tanto que lograba aclararle la garganta. Choi solia irse por meses y luego regresar, creyó un momento escuchar que el hombre estaba en la marina y su trabajo consistia en largas embarcaciones. Nunca tuvo una relación muy amigable con el alfa, porque solia poner muy alto la radio en las noches.
Aclaro su garganta mientras veia a Sana removerse en su cochecito.
- Es una bebe muy bonita - Sonrio Choi
- Gracias... - Hablo sencillamente para bajar del ascensor y caminar rápidamente hasta su departamento.
- Wooyoung - San llamo antes de verlo entrar a su hogar - Sabes que... Me quedaré unas semanas. Asique si necesitas algo...
Woo frunció levemente el ceño - Gracias Señor Choi, pero no creo que sea necesario...
Suspiro pesado una vez entró a su departamento. Tomo un baño junto a la bebe y luego la recosto con su biberon en la cuna.
Encendió el televisor con desgano en el canal de las noticias.
"Disturbios en la localidad de Hongdae, lo que se creia era una pandilla de alfas destruyeron negocios y casas enteras en...
- ¿Que es esto? - Hablo asqueado para cambair de canal, sin ganas de escuchar malas noticias.
Estaba algo adormecido cuando sonó su puerta, se levanto con extrañeza para acercarse a su entrada y ver por el visor.
- Señor Choi - Abrio la puerta con seriedad, ya era tarde y no queria despertar a la bebé
- Lo siento - Elevó su taza de cafe - ¿Tienes algo de azucar? No puedo beber esto si no es dulce
Hay una tienda de conveniencia debajo, pensó. Pero creyo que era de mala educación aclarar algo como eso frente a su mayor.
- Pasa... - Hizo señal de silencio con sus labios y san asintio entrando al departamento.
El aroma a chocolate de Wooyoung inundaba todo el lugar y Choi alejó la taza de cafe de su nariz para percibir aun mas ese aroma a omega porque sí, le resultó muy agradable.
Mas su mano temblaba un poco en señal de nervios y el omega se dio cuenta apenas unos segundos despues, cuando colocó el azúcar en la taza del mayor.
- Te queria comentar que... - aclaró su garganta - Estan pasando cosas en una ciudad vecina, hay rumores de que pueden llegar aqui también asique tal vez seria mejor que mañana no salgas de casa.
Abulto los labios - Sana tiene que ir al pediatra mañana
- Yo puedo acompañarte, si no te molesta...
No pudo evitar sorprenderse - Señor Choi no lo conozco
- Hay rumores de que hay algunos alfas que bueno, estan algo alborotados, tal vez sea por la luna pero...
- Estare bien - Dijo sonriendo levemente y San le observo con seriedad - No quiero ser desconsiderado pero... Ya es tarde y debo dormir.
- De acuerdo, Wooyoung - Bajó la cabeza en una pequeña señal de gratitud y sintio que el omega casi lo echó a patadas del lugar.
Bueno, cabia la posibilidad de que no funcionara.
Se recostó a dormir en su cama y apenas su cabeza chocó con la almohada se quedo dormido con la televisión encendida.
Despertó por la luz del sol entrando por la ventana y se asustó. Olvidó colocar la alarma por lo que ya era algo tarde para asistir al turno médico. Cambio a la bebé con rapidez y luego el con torpeza.
Terminó de colcoar sus zapatos y salio del edificio en apuros, tomo un taxi hasta el hospital y luego de una larga espera, una enfermera le comunicó que el doctor tuvo una emergencia y no podía atender a los pequeños pacientes de esa mañana. Se sintio con mucha mala suerte, luego de refunfuñar un poco, camino con tranquilidad hasta su casa nuevamente.
Las calles estaban algo mas desoladas de lo normal, pero no le parecio extraño debido a que era horario laboral. Debia pasar a comprar algunas cosas en la tienda, pero luego del mal gusto que se llevo en la consulta medica decidio volver a casa a desayunar y tratar de quitar esa molestia de su pecho.
El café lo hizo revivir, se sentó en su escritorio a enviar algunos currículum en su laptop. Debia buscar un trabajo que le permitiera estar mas tiempo con su bebe, porque la carga horaria de su trabajo anterior lo dejaria lejos de casa la mayoría del dia.
Bostezó estirando sus brazos, hasta que el silencio agradable fue corrompido por unos sonidos algo fuertes en el piso de abajo.
Le pareció extraño, tomó a una inquieta Sana para darle pecho, hasta que los disturbios del piso de abajo se transformaron en gritos de ayuda.
Husmeo por la ventana, observando como una de las vecinas de su edificio era arrastrada por el asfalto de la calle. Su marido le estaba agrediendo y antes de seguir viendo esa imagen terrible decidio tomar su celular para llamar a la policía.
Su bebé empezó a llorar lo que lo puso aun mas nervioso, su llamada al 911 no sirvió respuesta y se le ofrecia llenar un formulario por internet.
¿Como podria llenar un formulario en una emergencia que requerria ayuda inmediata?
Se acercó a su puerta dispuesto a salir, hasta que algo lo detuvo. Los gritos se hicieron mas fuertes y pudo percibir como las voces se iban multiplicando. Penso que alguien estaria defendiendo a la omega en riesgo, pero al acercarse a la ventana se dio cuenta que era todo lo contrario.
Un grupo de alfas la rodeaban y...
- Por Dios - Cerró las percianas para tomar a la bebé y encerrarse en el baño. Creyó que las noticias de la noche anterior estaban exagerando un poco la situación, incluso recordo la advertencia de su vecino.
Algo estaba pasando con los alfas y extrañamente, empezo a sentirse muy acalorado y observado. Era un sentimiento extraño... Mucho miedo, pero también incertidumbre.
Las alarmas de los autos empezaron a sonar y no salio de ese baño en toda la tarde. Con su celular en mano sin saber a quien recurrir, la policia no contestaba, envio mas de tres formularios pero la situación de la calle no dejó de empeorar.
Abrio la puerta para recoger el biberon de Sana y un aroma extraño lo envolvió, era como un aroma a alfa en celo, pero como nunca lo habia sentido. Se mareo y como pudo tomó el biberon para volver a encerrarse en el baño.
La puerta empezo a golpearse y cubrio sus oidos, no podia arriesgarse a abrir
¿Pero y si habian enviado ayuda?
Salio del baño dejando a Sana sobre unas mantas en la bañera y observo por el visor, era una persona que nunca habia visto, pero en vez de abrir la puerta coloco el segundo seguro de seguridad.
- Se que estas ahi, omega... Puedo sentir tu aroma - Se escuchó hablar y retrocedió con miedo. Sus hormonas alborotadas y ese aroma envolvente lo estaban haciendo apestar a celo y su vientre empezó a doler.
La puerta empezo a golpearse cada vez mas, Wooyoung chocó con el borde de la cama cayendo en ella sentado y cuando pestaneo un par de veces, ese alfa en celo con las pupilas dilatadas ya habia entrado al departamento, rompiendo la puerta de una patada. No lo reconocio a primera vista, pero luego de unos segundos se percató que era uno de los oficiales de seguridad del edificio.
Chillo con miedo escondiendose detras de la cama, rogando que ese alfa no le hiciera daño a sana. Era evidente que tenia un bebé, pero nisiquiera eso hizo entrar en razón al hombre que lo estaba a punto de tomar con sus grandes manos.
- Un omega delicioso, tu aroma es increíble. Pude sentirlo incluso desde fuera... - Se agachó a su altura, sudando hormona de macho y Wooyoung empezó a humedecer.
Se cubrio la boca cerrando fuertemente los labios cuando el alfa le tomo los tobillos haciendo fuerza. Empezo a luchar y libero el primer grito cuando recibió una mordida en su muslo descubierto.
Penso que era el fin, hasta que sin darse cuenta, el alfa que lo estaba maltratando se le quito de encima. Respiro profundo recuperando el aire de sus pulmones cuando observo una pelea de alfas, San entró al departamento sin ningun impedimento y ahora se encontraba peleando con el desconocido en el suelo.
Saltó por la cama para alejarse de ese lugar, creyó que no podia tomar a Sana. Estaría mas segura en el baño y sus sentidos se alertaron cuando San se levantó del suelo con su camisa blanca llena de sangre. Sus pupilas estaban dilatadas, pero el alfa al contrario de acercarse a el, corrio hasta la entrada y cerró la puerta como pudo.
- Wooyoung - Habló con tartamudeo. - Toma tus cosas y vamos a mi departamento, aqui no estas seguro
- ¡Cómo se que no quieres hacernos daño! - Grito con miedo viendo al hombre en el suelo - ¡Lo acabas de dejar inconciente!
- Y no sera por mucho tiempo - Lo tomo del beazo - Apestas a omega, Wooyoung. ¡Toma a la bebe y ven conmigo a mi departamento! ¡No lo voy a volver a repetir!
La voz de mando se escucho, el omega confundido y mareado tomo el picaporte de su baño y tomo a Sana en brazos. Las lagrimas estaban estancadas en sus ojos debido al shock. Llegó a tomar un biberon y San lo arrastró hasta su departamento, haciéndolo entrar y cerrando la puerta detras.
Su pecho se elevo con miedo cuando se vio encerrado en una casa que no era la suya con un alfa. San giro con lentitud cerrando sus ojos y Wooyoung libero las lagrimas finalmente.
- Cubrete con mis mantas - Rogó - Porque tu aroma me vuelve loco.
- No nos hagas daño... - Rogó obedeciendo, tomando las mantas del sofa para cubrir su cuerpo. Sintio el aroma a menta envolverlo. San camino hasta lo que parecia ser la cocina y consumió un frasco entero de supresores.
Se sostuvo de la mesa muy agitado y giro la cabeza hasta Jung.
- Algo hay en el aire... Llegué a la ciudad ayer y en la costa ya habia casos de alfas enloquecidos... Era cuestión de tiempo para que lleguen aqui...
- ¿Alfas enloquecidos? ¿Pero como puede ser posible
- No lo sé - Dijo mas calmo
- ¿Me haras daño...
- ¡Por supuesto que no! - Gritó alterado - Compre 34 frascos de supresores y me estoy... Bajando... Lo que sea que me este ocurriendo.
- ¡Si ya lo sabias por que no me dijiste ayer!
- No estaba seguro - Dijo con molestia y apretando sus manos en la mesa. Wooyoung pudo ver las venas contrarias marcarse y el omega lagrimeo con miedo
¿Que se suponia que debia hacer ahora? ¿Como saldria de alli? ¿Que pasaria si los supresores no lograban controlar a Choi...
¿Que pasaria con Sana...
Los disturbios en las calles no cesaron y su pecho se elevó con ansiedad. San tenia bajas las percianas y la oscuridad en el ambiente le generaba aun mas duda.
- No nos podemos quedar aqui - Habló San alejandose de la cocina
- ¡No pienso salir a ningún sitio!
- Si nos quedamos aqui correras mas peligro, estamos en la jodida ciudad
- Exactamente ¿Como planeas que salga con mi bebe en brazos?
- Apestas a omega - Hablo con enojo y frustración. Nisiquiera las mantas con aroma a menta lograban apasigiar el delicioso chocolate de Jung
- Porque lo soy, Señor Choi - Hablo con un tono de voz indecifrable
Choi se acerco a el y Wooyoung coloco ambos pies en el suelo dispuesto a alejarse, mas san mantuvo una distancia comprensiva.
Mas no estaba listo para lo que iba a escuchar
- Tengo que morder tu cuello, Wooyoung...
Abrio los labios negando con la cabeza
- No, San... Por favor... Todo esto tal vez solo sea cosa de la noche hasta mañana
- Wooyoung no sabes lo que he visto en la costa. No puedes salir sin tener una marca en el cuello, no puedo sacarte de aqui sin un lazo que pueda calmar el aroma que tienes en el cuello
- Me trajiste aqui para eso... - Hablo con dolor viendo a su bebé y sollozo
- Te traje aqui porque quiero ponerte a Salvo, omega. Si quisiera hacerte daño ya lo hubiera...
- ¿Ya lo hubieras hecho? - Terminó la frase - Un lazo no es cualquier cosa ¡Me niego! ¡Yo a usted no lo conozco!
- Soy un Marin - Aclaro - Es mi deber... Poner a omega a salvo.
Observo sus ojos lagrimosos, el cuerpo sudado de san... Con las ropas rojas de sangre. Penso que no le quedaba de otra... Aunque no comprendia por completo el plan de Choi
Pero ¿Acaso tenia otra opción?
Elevó el menton dejando libre su glandula y a Choi le picaron los colmillos.
- Solo no le hagas daño a Sana, por favor... - Rogó - Hazme lo que quieras pero no dañes a Sana
- Dejala sobre el sofa - Ordenó y Wooyoung abrio los ojos, el semblante de San parecia uno de enojo y molestia.
Dejo a la bebe en un cojin y apenas se libero de ella, sintio a San acercarse a solo centímetros.
- Te voy a sacar de aqui - Susurro en su oido - No te hare daño
- Solo no la lastimes a ella - Pidio dolorosamente, pues el ya estaba perdido.
Cerró sus ojos con fuerza cuando Choi se acercó a su cuello acariciando primeramente con su nariz y luego lamiendo con suavidad.
- Cuando lo haga... Solo calmate, por favor... También es mi lazo, Wooyoung.
Abrio los ojos de repente, al escuchar aquello, no pudo actuar antes. San mordio su cuello y jadeo con dolor, cubriendo sus labios para no alterar al alfa con su gemido de dolor. Los colmillos de San se incrustaron en su cuello y Choi mantuvo su boca en su piel por unos segundos.
De repente su celo fue incontrolable y la humedad manchó su ropa. Era demasiado para Wooyoung, el alfa estaba tomando sus brazos mientras lamia su cuello y por inercia solo pudo abrir las piernas.
Su parte racional no queria, pero su lado salvaje... Se estaba volviendo loco.
Mas San se alejo de inmediato retrocediendo nuevamente hasta la cocina. Se tomó los cabellos con lágrimas en los ojos y el omega no comprendió del todo su accionar.
De repente pudo sentir la mente nublada, su angustia se multiplicó y creyó compartir los mismos pensamientos que el alfa que lo tenia encerrado en ese departamento. San pudo sentir su miedo y su angustia y eso lo hizo retroceder.
No podia dañar a Wooyoung, era un omega madre... Nisiquiera podria pensar en hacer algo que ahora su omega no quisiera. ¿Como se atrevio luego de recibir una negativa?
Wooyoung se cubrio aun mas con las mantas con aroma a mentol.
- Voy a... Vamos a... Irnos de la ciudad, por la noche. - Aclaró
Mas Wooyoung solo pudo escuchar un par de esas palabras, cuando cayo inconciente en el sofa.
Sin poder soportar todo lo que estaba ocurriendo.