☕️Capitulo 1 ☕️
Lizzy Samara Neyra, ella es la típica chica popular del salón; es casi como una Barbie de la vida real, solo que con cabello castaño. Se podría decir que es alguien amable y dulce con todos, que es muy buena persona; por eso todos la consideran como su amiga, pero yo no la considero así. No es que me caiga mal, solo es que a veces nuestras personalidades chocan y ella siempre debe tener la razón en todo; no importa qué diga, todos le creen y harían cualquier cosa por ella.
En cambio, yo no soy tan popular como ella; prefiero estar reservado con mi grupo de amigos, pues detesto ser el centro de atención, pero lastimosamente ambos compartimos algo en común: nosotros somos los más inteligentes del salón.
Todo esto inició en secundaria; ella llegó como nueva alumna en la escuela, entró con una sonrisa al aula y solo bastaron unas palabras para que todos estuvieran detrás de ella. En ese momento mis calificaciones bajaron un poco por una cuestión personal y empezaron las comparaciones de los profesores, como si ellos no tuvieran nada que hacer y solo se divirtieran con la vida de sus alumnos. Recuerdo ser el chico con las mejores notas hasta que ella llegó.
—Dime, Demian, ¿qué te pasó?
Fue lo que más repiten los profesores cuando ella me superó en todo de la escuela, como si mi esfuerzo anterior no hubiera valido nada.
Escuché tocar el timbre anunciando que ya se habían acabado las clases; todos salieron del aula como si su vida dependiera de ello o como si, al quedarse de más, otra clase iniciaría. Antes de poder irme, el profesor me llamó para pedirme que ya escogiera algún club. Yo aún no me metía a uno y el tiempo ya estaba en contra de mí; las reglas decían que todos debían estar en uno; ninguno me llamaba la atención. El profesor me pidió que volviera a considerar una; le dije que lo haría y salí del aula.
Al volver a agarrar mi mochila, mi teléfono empezó a vibrar; un mensaje y una llamada perdida de mi hermana menor, que me pedía comprar un pastel por el cumpleaños de nuestra mamá. No quedaba muy lejos de la escuela, pero me iba a obligar a caminar por otra ruta para comprar el pastel.
Después de comprar el pastel, volví a mi ruta normal. Mientras iba caminando con el pastel en la mano, me enteré de que habían abierto una nueva cafetería; la había visto muchas veces mientras era construida, sentí curiosidad, así que entré para comprar algo. Al entrar, me di cuenta de que ella estaba atendiendo.
—Buenas tardes, ¿qué va a ordenar? —dijo Lizzy con una gran sonrisa.
Yo solo solté un suspiro; no podía creer que ella estaba aquí.
—Hola, Lizzy, me das un capuchino de caramelo grande y una de esas galletas para llevar —dije señalando una de las galletas del mostrador.
—Ya tomo tu orden, en un rato te lo llevo, Demian.
Pagué y me fui a sentar en una silla mientras agarraba mi teléfono. ¿Quién diría que la señorita perfecta trabajaba? Yo pensaba que era una hija de papi o mami y que sus padres jamás permitirían que su hija trabajara.
Pasaron unos minutos; estaba perdido en mis pensamientos; había muchas cosas que hacer al llegar a la casa.
—Hey, Demian, tu pedido —escuché la voz de Lizzy, quien estaba al lado de mí.
—No creo que “hey” sea la manera correcta de tratar a un cliente —dije mientras agarraba mi pedido.
—Perdón, pero no reaccionabas.
Me quedé callado por un pequeño instante.
—Sigue sin ser la manera adecuada.
Dije levantándome para irme; Lizzy se despidió de mí antes de irse.
Después de unos minutos regresé a mi casa, dejé el pastel en el refrigerador por un rato; mi mamá iba a regresar en unas cuantas horas, pues ella siempre estaba afuera por trabajo.
—Ven, ayúdame a decorar la casa.
Escuché la voz de mi hermana desde otra habitación de la casa.
Buenos días/tardes o noches
Espero que les haya gustado.
Si hay alguna dudano sugerencia no dude en comentarla.