PIERCING BOY - vminkook OS boypussy

Summary

Jungkook y Taehyung han sido los amigos sobreprotectores del bello Jimin desde que tienen uso de razón. Por eso cuando el rubio se encuentra con el corazón roto, son capaces de hacer todo para consolarlo. Incluso si eso implica que Jimin les revele un secreto algo... personal. contenido vminkook boypussy (chico con v4gina). si este contenido no es de tu agrado, por favor abstente de la lectura. Jungkook y Taehyung TOPS! Jimin BOTTOM! Esta historia tiene contenido sexual explícito, trios, sexo oral, penetración, etc. Si algo de esto te incomoda o eres menor de edad por favor retirate de la historia 🫶🏻

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18+

Do you want to see it?

— Ya Minie, deja de llorar por favor. Me rompe el corazón verte así — dijo un cabizbajo Jungkook acariciando lentamente la espalda de Jimin, el cual hipaba ruidosamente a su lado.


— E-es que no lo entiendo j-jungkookie, p-pensé que él sería diferente — se lamentaba el rubio entre sollozos mal contenidos, Jungkook se limitaba a susurrarle palabras de apoyo sin parar de acariciar su espalda — y-yo no pensé que Taemin me haría esto, ¿T-tú qué opinas Taetae?


— Opino que te lo advertimos — pronunció relajado, estaba desparramado en el sofá al lado de Jimin, el cual se encontraba en medio de él y Jungkook, este último le dedicó una mirada asesina — ¿Que? Si, es una mierda, pero no puedes decir que no te advertimos que ese maldito no era para ti, Mimi.


Y es que sinceramente ninguno de los dos se sintió demasiado sorprendido cuando aquella tarde, el rubio lleno el chat grupal que los tres compartían con más de cien mensajes mal escritos y audios donde no se distinguía una sola palabra más que sollozos sin control, todo porque el maldito de su novio había decidido terminar con el.


Ninguno de los dos dudó en correr a casa del rubio, después de todo, eran mejores amigos inseparables desde la infancia.


Jimin siempre fue el protegido de ambos desde aquel entonces, cuando Jungkook y Taehyung lo encontraron llorando en los baños del prescolar debido a que unos niños lo habían molestado por ser "demasiado delicado" para ser hombre, y es que Jimin no entendía cual era el problema con que no le gustase llenarse de lodo y correr como idiota tras una pelota, y simplemente prefería pasar sus recesos pintando en algún libro de dibujos o armando un rompecabezas.


Ese día, Jungkook se acercó a Jimin y lo consoló sin siquiera conocerlo, Taehyung lo imitó a regañadientes poco después. Pasaron el receso hablando en aquel solitario baño del jardín de niños, tres pequeños niños, Jungkook y Tae con 6 años y Jimin con 4.


Habían sido inseparables desde entonces, a través de toda la primaria y pasando juntos los fines de semana.


Hasta que la secundaria llegó y Jimin se convirtió en un precioso chico con labios pomposos y piel de porcelana, sin mencionar sus pronunciadas curvas y personalidad encantadora.


Los adolescentes hormonales comenzaron a acechar como buitres, convirtiendo a Jungkook y Tae inevitablemente en unos sobreprotectores de primera.


Para ellos, ninguno era suficientemente bueno para su risueño Jimin. Se habían enterado desde hace bastantes años que Jimin tenía vagina en lugar de un pene, cuando él cuidadosamente se encargó de explicarles que era diferente al resto de los chicos. Cosa que los hizo más protectores aún.


De todas maneras jamás pudieron evitar que Jimin saliera con algunos de esos idiotas, pudieron aconsejarlo si, pero no eran ningunos amigos tóxicos de mierda ni tenían derecho alguno de prohibirle tener parejas, así que se resignaban a odiar a sus novios a la distancia. Aún así ninguna de las relaciones duró demasiado y terminaba a las pocas semanas por cualquier tontería, Jimin no había llorado en ningún rompimiento.


Hasta que llegó Taemin.


Jimin ingresó a la universidad de Seúl dos años después que sus amigos debido a la diferencia de edad, además de que se encontraban en facultades distintas por lo que no interactuaban mucho durante el día, además de claro, sus tres noches de películas a la semana.


En cuanto Jimin puso un pie en la universidad, Taemin apareció como caído del cielo. El era un estudiante de tercer año en música, por lo que muy amablemente se ofreció a mostrarle las instalaciones a lo que Jimin accedió gustoso.


Tiempo después y sin saber muy bien cómo, habían empezado a salir.


La nueva pareja del rubio fue presentada a sus queridos amigos, los cuales desde el principio notaron las malas actitudes del chico; desde su forma de hablar de Jimin con altanería como si fuera de su pertenencia, hasta tratarlo como un simple trofeo.


Obviamente no les agradó, y se lo hicieron saber al rubio.


Jimin hizo oídos sordos a las advertencias de sus amigos, porque estaba enamorado. Los mayores no le tomaron tanta importancia, de todas formas las relaciones del menor nunca duraban más de un mes; pero por alguna extraña razón está fue la excepción.


Los meses pasaron y se convirtieron en un año, los chicos se habrían alegrado si al menos notarán a Jimin feliz, pero no era así, se veía cada día más apagado y sin esa chispa deslumbrante que siempre tenía con él, adaptando su personalidad a la de su pareja.


Por lo que volviendo al presente, ambos se sentían, muy en el fondo de sus corazones, felices de que esa relación finalmente llegará a su final.


— t-tienes razón Taetae, ustedes me lo advirtieron, m-muchas veces — pronunció entre llanto el rubio, el corazón de Tae se encogió un poco en su pecho — soy un tonto, soy un m-maldito tonto.


— Claro que no lo eres Mimi, ven aquí — dijo Taehyung abrazándolo suavemente. Se le dificultaba mucho demostrar afecto físico, por lo que jimin sintió su corazón cálido y esbozo una mini sonrisa — no eres ningún tonto, solo escoges muy mal a los hombres. Pero ya llegará tu ideal bebé, verás que llegará.


— No, no llegará — susurro decaído — no llegará porque no valgo suficiente para ningún hombre, no llegará p-porque soy un asco.


Tanto Jungkook como Taehyung fruncieron el ceño inmediatamente y voltearon a verse, sus ojos reflejaban confusión y furia.


— ¿Qué carajos dices Mimi? — bramó Jungkook con rabia — ¿Ese idiota te dijo eso? ¿Qué mierda te hizo creer ese maldito imbécil?


— N-no importa Koo — el rubio se levantó del sofá — ya es tarde, creo que deberían irse. Yo estaré mejor si me voy a la cam-


— Ninguno de los dos levantaremos el maldito trasero de aquí hasta que nos digan que mierda te metió en la cabeza ese idiota — dijo Tae y aunque su tono de voz no reflejaba nada, se podía notar en sus ojos que estaba ardiendo en enojo. Las piernas del rubio flaquearon un poco.


— P-pero...


— Ningún pero Mimi, queremos saberlo — pronunció Jungkook con voz claramente molesta, sus brazos cruzados y venas sobresalientes hacían ver que estaba conteniendose para no levantarse e ir a romperle la maldita cara a Lee Taemin.


— bueno, se los diré pero prometanme antes que n-no se burlaran de mí, ¿Está bien?.


Los mayores voltearon a verse rápidamente antes de asentir — lo prometemos — exclamaron a la vez.


— E-es que, es un poco vergonzoso — susurro Jimin cabizbajo, volviendo a sentarse en medio de sus dos amigos


— Mimi — advirtió en voz baja Tae


— Si, ya voy — dijo Jimin poniéndose rojo cual tomate — e-es que, es sobre sexo.


Tanto Taehyung como Jungkook abrieron sus ojos como platos. Sus mandíbulas se apretaron inevitablemente y sus pechos se llenaron en una espantosa y dolorosa sensación.


Era obvio que Jimin había tenído sexo con el, pensaron. Su relación duró poco más de un año y era completamente normal, pero eso no evitó que les molestara en demasía imaginar que ese idiota metía su asquerosa cosa en la florecita de su nene.


Pero es completamente normal sentir celos porque un amigo que quieres mucho tiene sexo con alguien más ¿Cierto?


Jimin notó la expresión sombría en sus dos amigos — ¡Nunca me obligó a hacer nada que yo no quería si estaban pensando eso! — exclamó — es sólo que... Nuestra relación, en ese sentido, era muy mala.


Y en el resto de los sentidos también, para ser justos.


— El solo pensaba en sí mismo, y yo jamás alcancé un orgasmo estando con él — murmuró avergonzado — además, e-el decía que, yo era a-asqueroso por tener una vagina.


La mirada de los mayores cambió a una completamente oscura.


— D-decía que era asqueroso que un hombre tuviera eso entre las piernas, decía que si fuera una mujer, sería perfecta. Pero como hombre nadie se preocuparía por mi placer, que soy asqueroso — sollozó suavemente, los brazos de Tae y Kook lo rodearon inmediatamente después, presionando fuertemente entre sus brazos.


— Voy a matar a ese imbécil — murmuró Jungkook con voz agria mientras seguía abrazando al rubio — voy a jodidamente matarlo.


— No Koo, no tienes que hacer nada — habló el rubio intentando calmar a sus dos amigos que parecían perros rabiosos para ese momento — además, esa no fue la razón por la que terminó conmigo.


— ¿O sea que hay más? — río Tae con ironía — Mimi dime qué no hay más.


— Es que, a pesar de todo lo que decía, yo quería m-mejorar mi relación sexual con él así que... Hice algo.


— ¿Qué hiciste Minie? — preguntó Jungkook con curiosidad.


— Bueno no hice, más bien me... puse algo.


Las miradas de los mayores se tornaron de genuina confusión.


— ¿Cómo que te pusiste algo? Mimi, no entiendo qué dices — dijo Kook pacientemente


— ¿Saben que? No importa, voy a superar esto y no es de importancia lo que me pus-


— Mimi — murmuraron desafiantes los mayores a la vez


— b-bueno — pronunció el rubio con vergüenza — es que, e-es que yo...


Volteo a ver a sus dos amigos, ambos lo veían expectantes.


— me puse un piercing en el clítoris — susurro tan bajo que ni él mismo se escuchó.


— ¿Qué dijiste Mimi? No logré escuchart-


— ¡Me puse un piercing en el clítoris! — exclamó arto, sus amigos enmudecieron al instante y la sala en la que se encontraban quedó en un profundo silencio en el que solo se oía el bajo susurro del televisor que yacía olvidado.


El corazón del rubio se estrujó con cada segundo de silencio sepulcral.


— A ustedes también les dio asco ¿Cierto? — murmuró visiblemente más decaído — Taemin dijo que era asqueroso, que jamás se acercaría a mi si tenía un pedazo de metal ahí, p-pero es que yo solo quería conseguir m-mas placer, leí que el piercing ahí estimularía más el área y no sé ¿Ustedes piensan lo mismo que Taemin n-no es así?


— ¿Qué mierda dices Mimi? ¡Claro que no es así! — gritó Tae furioso, Jimin se encogió en su sitio — en primero, el maldito de Lee es el imbecil más grande de este puto planeta, claro que no vales menos Mimi, es más, créeme que millones de chicos darían lo que sea por tener una oportunidad contigo, eres brillante y malditamente bello, eres adorable y encantador. Si el maldito de Lee no puede apreciar al tremendo Dios griego que tiene a su lado pues malditamente que se joda Mimi, eres lo más valioso que existe, borrate la puta idea de que eres asqueroso de la cabeza.


Jimin y Jungkook lo observaban asombrados,  Taehyung jamás había sido muy expresivo, por lo que su discurso era realmente una prueba de que había explotado.


— Además Mimi, que ese maldito idiota jamás te hiciera llegar no es tu culpa, es culpa de su maldita precozidad y ser terriblemente malo cogiendo — continuó Taehyung — solo mirate, eres malditamente sexy y no entiendo como carajos un hombre no haría todo lo posible para hacerte tocar las putas estrellas — Jimin se sonrojó furiosamente —  y para terminar Mimi, además de que es literalmente tu cuerpo y puedes hacer con el lo que se te venga en gana, el piercing no es "asqueroso", es más, un piercing en el clitoris es lo más malditamente caliente que he escuchado en mi maldita vida.


— ¡Taehyung! — exclamó Jungkook en un claro tono de advertencia.


— ¿Qué? ¿Acaso mentí? Vamos Jungkook, dime qué a ti no te calentó un poco escucharlo — Taehyung bufó.


El tatuado no pensaba contestar, pero su mirada se desvió al rostro sonrojado y expectante del rubio y comprendió que tenía que hacerlo.


— Si — susurró derrotado — tienes razón, es caliente — continuó repentinamente tímido, Jimin se sonrojó aún más y soltó una pequeña risita divertida.


"Soy tan afortunado" pensó el rubio, tenía a los mejores chicos del mundo a su lado, solo para él.


— Gracias chicos, los amo tanto — habló Jimin, recostando su cabeza en el hombro de Taehyung, su pequeña mano tomó con delicadeza la mano tatuada de Jungkook. — Son lo mejor que esta vida pudo darme, en serio los amo mucho.


— no tienes nada que agradecer nene — dijo Jungkook, dejando un delicado beso sobre el dorso de la mano del rubio, Taehyung hizo lo mismo sobre su coronilla. — nosotros también te amamos, te amamos demasiado.


Un cómodo silencio reinó entre los tres. El pecho de Jimin floreció en preciosos sentimientos, sentimientos que solo sentía cuando estaba con ese par. Sentimientos que jamás tuvo con ninguna de sus parejas, ni siquiera con Taemin. Ese cariño inmenso que invadía su corazón cuando se sentía protegido y amado por sus chicos, ese inmenso cariño no lo sentiría jamás con nadie más.


Tal vez un poco bombardeado y cegado por la repentina ola de sentimientos, la imaginación de Jimin voló y un pensamiento se implantó, antes de que su cerebro pudiera procesarlo, su boca habló.


— ¿Quieren verlo? — preguntó.


La confusión era notable en el rostro de los mayores.


— ¿Ver qué cosa, Mimi? — preguntó Jungkook curioso.


— el piercing — repitió el rubio — ¿L-les gustaría verlo?


Taehyung se ahogó con su saliva y empezó a toser exageradamente, a Jungkook se le había olvidado como respirar.


— ¿Qué dices Mimi? No tienes porqué hacerlo nene, es tu intimidad — pronunció Jungkook en una falsa calma.


— Si Mimi, sabemos que estás triste y no queremos que luego te arrepientas porque te sentiste forzad-


— No — interrumpió Jimin — no es nada así, yo r-realmente quiero mostrárselos — susurro rojo cual tomate — creo que solo así podré sacarme de la mente la idea de que es asqueroso, ¿Déjenme enseñarles, si?


Los mayores intercambiaron miradas rápidamente, intentando comunicarse de alguna manera.


Era una puta locura.


Pero si su Jimin dice que necesitaba hacerlo para dejar de tener ese pensamiento intrusivo, claro que lo harían. Harían cualquier cosa por el precioso rubito que reposaba expectante en medio de ambos.


Solo un asentimiento por parte de Taehyung bastó para que Jungkook hablara.


— Está bien, Mimi. Muéstranos.


El rubio dio pequeños aplausos de felicidad y una sonrisa completamente ingenua decoró su rostro, como si se tratara de un juego infantil y no de literalmente enseñarle el coño a sus amigos de toda la vida.


— ¡Vale! — exclamó. Colocó a sus amigos de una forma más cómoda en el sofá, dejando a ambos con su espalda contra cada uno de los reposabrazos, viendo hacia el centro del sofá de tres plazas. El quedó en el centro, con sus piernas estiradas hacia el frente — ¿Listos? — preguntó, los mayores tragaron saliva antes de asentir.


Con delicadeza tomó los bordes de su pantalón de pijama y lo deslizó por sus piernas, sacándolo por sus pies descalzos y pateandolo a algún lugar de la sala. Quedando solo en unas braguitas rosadas.


Antes de proceder a quitarlas volteo a ver a cada uno de sus amigos, ambos tenían expresiones serias y claramente nerviosas, Jimin quiso reír de diversión pero se contuvo.


Levantó un poco sus caderas para poder bajar las braguitas y eso hizo, las deslizó y arrojó debajo de su mesita de centro, quedando completamente descubierto de cintura para abajo. Aún así sus piernas permanecían cerradas, dejando a los chicos ver solamente su monte de Venus.


Fue cuando Jimin abrió sus piernas con una gracia y flexibilidad envidiable, que ambos mayores sintieron sus gargantas secarse y sus pollas palpitar.


Un pequeño y gordito coño fue todo lo que los mayores veían, el coño más bonito y malditamente caliente de este mundo si le preguntan a cualquiera. Las neuronas de los chicos terminaron de fundirse cuando, con calma, Jimin llevó dos de sus dedos a sus labios vaginales y los abrió, dejando ver así la pequeña bolita de metal que reposaba sobre su clítoris. Las pollas de los mayores se sacudieron con la vista.


— oh mierda — fue lo único que Taehyung atinó a decir.


— ¿No te gustó Taetae? — Jimin puchereó.


— No me gustó Mimi — dijo con voz ronca — me encantó, malditamente me encantó — dicho esto, comenzó a acariciar descaradamente su polla a través de sus Jeans.


— ¡Taehyung! — reclamó Jungkook al notar las acciones del chico.


Jimin volteó curioso a ver al tatuado, y se sonrojo cuando notó que, a pesar del regaño a Taetae, la polla de Jungkook también formaba una tienda de campaña en sus pantalones deportivos.


Y al estar así, en medio de dos hombres calientes como el infierno con sus pollas duras de solo ver su coñito, lo hizo sentir bien.


Demasiado bien.


Tanto que sin pensarlo mucho, deslizó dos de sus dedos hacia su clítoris y comenzó a masajear en círculos suaves.


— ¿M-mimi? — tartamudeó Jungkook con los ojos bien abiertos — ¿Q-que estás haciendo?


— solo déjate llevar, Koo~ mmh — gimió levemente por la estimulación.


— Carajo — fue lo único que Taehyung puedo formular  en medio de una sonrisa, desabrochando su pantalón con prisa para sacar su polla y masturbarse sin ninguna barrera, sin apartar la vista del precioso coño de su mejor amigo en ningún momento.


El rostro de Jungkook se encontraba de mil colores en ese momento, no podía entender como la situación pudo escalar de esta manera.


Y es que claramente esta situación lo ponía extremadamente caliente. Aunque nunca lo admitió en voz alta, Jimin siempre fue una de sus más grandes fantasías, la principal razón por la que se levantaba sudado en medio de la madrugada por un sueño caliente donde su ángel se veía involucrado.


Y tampoco jamás admitiría que más de una vez en esos sueños, pudo verse follando el coño de Jimin mientras Taehyung se follaba su boca.


Y siendo sincero, nadie se merecía más cogerse a Jimin qué ellos.


Llevado por sus instintos, Jungkook comenzó a masajear su polla dura aún cubierta por sus pantalones deportivos.


Esto estaba mal, estaba mal de tantas maneras. Pero todo su remordimiento se fue a la mierda cuando volteo y lo único que sus ojos captaron fueron los llorosos ojos de su Jimin viéndolo con devoción y su boca entreabierta dejando escapar sus suaves suspiros.


Sin poder soportarlo más, lo tomó de la nuca y lo besó salvajemente, chocando sus labios y dientes con un hambre que ciertamente no sabía que tenía.


Besar los carnosos labios de Jimin se sentía como el cielo, más cuando estos besos acallaron levemente sus dulces gemidos. Al separarse un poco y desviar su mirada, se percató que los lloriqueos habían aumentado debido a que tae había empezado a tocar su coñito.


— Jimin ¿estás seguro de esto? Estás a tiempo de decir que no. — dijo Taehyung sin dejar de masturbarse y masturbarlo lentamente.


— Estoy seguro Taetae — murmuró jimin con una sonrisa lasciva — Necesito qué ambos me follen, los deseo tanto~


Y esas fueron las únicas palabras que necesitaron. Jungkook lo tomó en brazos para cargarlo hasta su habitación, Jimin enrollo sus piernas alrededor de su cintura y lo beso con hambre, extasiado por la manera en la que Jungkook masajeaba su trasero y muslos mientras caminaba hacia el cuarto del menor. Taehyung los seguía desde atrás, despojándose de su playera y zapatos en el camino.


Jimin fue depositado suavemente en el centro de su amplia cama de tamaño matrimonial. Se sintió desfallecer en el momento que su cuerpo tocó las suaves sábanas y los labios de Taehyung se posaron sobre los suyos con rudeza y sensualidad. Sintió el cuerpo de Jungkook alejarse brevemente de él, pero antes de que pudiera alejarse de los labios de tae para protestar, sintió los labios del pelinegro besar sus muslos, trazando un camino de besos hacia arriba, levantando un poco su camisa besó su abdomen, antes de detenerse en los preciosos botones rosados en el pecho del rubio. Jungkook dejó una larga lamida y una mordida suave sobre uno de ellos forzando a Jimin a separarse del beso que seguía manteniendo con Taehyung para gemir gustoso.


Jungkook aprovechó ese momento para sacar por completo la camisa del rubio de su cuerpo y retirar la suya propia, en ese momento Taehyung se concentró en los botoncitos del menor, lamiendolos con devoción y susurrando halagos qué hacían al rubio gemir encantado, definitivamente tenía que probar cada rincón de su precioso cuerpo. Grandemente excitado por la vista, Jungkook qué se encontraba arrodillado en la cama al lado de Jimin, bajó un poco sus pantalones de chándal liberando su enorme polla, masturbandola suavemente y soltando gruñidos cada tanto.


– Dios~ Tae no pares — logró articular Jimin entre sollozos de placer, enfocó su vista en jungkook y los movimientos rápidos de esa mano tatuada sobre su polla, excitando aún más — Kookie~ tócame porfavor, te necesito.


Jungkook salió de su ensoñación con las palabras de su ángel, recorrió todo el cuerpo de jimin con su vista, desde sus labios hermosos he hinchados, su cintura estrecha y perfecta, sus muslos rellenitos y pálidos como el papel, hasta llegar a ese precioso coñito rosado y húmedo qué ya estaba dejando una mancha blanquecina sobre las sábanas.


Gateó un poco hasta quedar en medio de las piernas del menor, las cuales abrió de un movimiento con sus fuertes manos tatuadas, acercó su rostro cada vez más a la preciosa vagina, admirado por la increíble vista de ese clítoris hinchado con una linda bolita de metal sobre el.


— Minie bebé, ¿dejarías a Kookie lamer tu coñito por favor? — pidió el pelinegro antes de proceder


— ¡Si! — gritó jimin feliz, como si fuera un niño al que le ofreces helado— Comeme entero jungkookie~


Eso fue todo lo que necesito para enterrar su cara en ese coño rosa y lampiño,  dejo un beso sobre la entrada que se contrae deseosa al aire, antes de por fin dirigirse a ese bolita de nervios con la bolita de metal sobre ella y lamerla en forma circular como si no hubiera un mañana, la confirmación de que lo hacía bien llegó con un fuerte gemidos agudo que seguramente se escuchó a cinco cuadras a la redonda.


— ¡MIERDA SI! me la comes tan rico jungkookie~ no pares por favor — el rubio gritaba descontrolado con todo el placer que sentía gracias a la boca de su amigo. Tae detuvo los movimientos de su lengua sobre los botoncitos del menor para hablar.


— Mimi precioso, ¿quieres chupar la polla de Taetae bebé? — susurró en su oído, haciendo que cada cabello de su cuerpo se erize con esa ronca y sensual voz.


— S-si Taetae, dejame probarte — chilló Jimin, entonces el castaño se levantó momentáneamente de la cama para quitarse por completo los jeans y ropa interior. Se arrodilló de nuevo sobre la superficie acolchada y se movió hasta estar al lado del rostro del menor, tomó su cara entre una de sus manos haciéndolo voltear hacia donde su miembro grueso y despierto se encontraba, quedando frente a la cara del rubio.


— Abre — ordenó. Jimin abrió su boca grande con la lengua hacia afuera, Taehyung juro que podía correrse solo con la imagen que veía en ese momento. Acercó su miembro hasta meterlo en la boca del rubio de una estocada — Chupa bebé.


Como si su vida dependiera de ello, cerró sus labios gruesos sobre el largo falo y empezó a chupar con ahínco, ahuecando sus mejillas y pasando su lengua sobre la hendidura del pene, los gruñidos del castaños motivandolo a hacerlo más profundo y rápido, hasta que Taehyung perdió el control y empezó a mover sus caderas, follando esa preciosa boquita sin piedad.


Las lágrimas de placer empezaron a rodar por la cara de jimin, obligandolo a sacar la polla de taehyung de su boca para poder respirar y gemir en alto en el momento que Jungkook empezó a dar estocadas en su vagina con dos de sus largos y tatuados dedos. El placer era tanto que ni siquiera podía asumirlo, un nudo se formó en su abdomen poniéndolo en alerta — K-kook creo que me haré pipí, quítate Koo — gemía cada vez más alto.


Jungkook reemplazó su boca con su dedo pulgar, sin parar de estimularlo en ningún momento — No te harás pipí bebé, es tu orgasmo, vamos nene correte en mi cara — luego de esas palabras regresó su lengua a estimular la bolita de su ángel, sintiéndolo gemir y gritar de placer segundos después, acompañados de una ola de fluidos que llenó su cara.


— ¡JODER SI!— gritó, jalando el cabello del pelinegro. La sensación de su primer orgasmo se prolongó cuando Jungkook no paró de lamerlo hasta comerse toda su corrida, Jimin intentaba cerrar las piernas debido a la sobreestimulación pero este se lo impedía sujetando sus muslos con ambas manos.


Cuando ya se encontraba limpio de su corrida, jungkook salió de en medio de sus piernas y se subió sobre él, besándolo lentamente, Jimin saboreo su propia corrida en los suaves labios de su hyung.


— ¿Qué tal tu primer orgasmo, precioso? — pregunto jungkook en un susurro mientras repartía suaves besos por todo su cuello; Taehyung los veía atento mientras se masturbaba lentamente a un lado.


— Mmmgh delicioso Jungkookie— habló meloso — quiero que me comas el coñito todos los días — sintió al pelinegro sonreír en su cuello antes de succionar con fuerza, decorando su cuerpo con chupones.


— Bueno Minie, ¿estás listo para tu segundo orgasmo? — pregunto Taehyung, Jimin rio suavemente antes de asentir emocionado, quien diría que pasaría de no tener un orgasmo jamás a tener múltiples en una noche. Taehyung se movió poco a poco hasta quedar arrodillado entre las piernas Jimin — volteate, punte a cuatro — ordenó, el rubio obedeció al instante, poniendo su culo en pompa para su hyung castaño el cual ya había empezado a frotar la punta de su polla en el ansioso agujero de Jimin.


— Puedes meterla de una vez, lo deje bien abierto para ti — le dijo Jungkook entre una risa, se había levantado de la cama para poder deshacerse de su pantalón de chándal qué aun llevaba por las rodillas, liberando completamente una pollo grande, gruesa y rosa qué hizo a Jimin babear. Taehyung río alto y chocó su puño con el pelinegro; esa acción hizo a Jimin jadear, ser tratado como un agujero que estaba ahí para el placer de sus mejor amigos lo excitó demasiado.


Pero cualquier pensamiento se esfumó de su cabeza dejándola en blanco en cuanto sintió la polla de Taehyung abrirse camino suavemente en su coño, ni siquiera pudo procesar el placer cuando Jungkook ya estaba de nuevo arrodillado frente a él y lo tomó del cabello, haciendo su cabeza hacia atrás y sin previo aviso metiendo su polla hasta el fondo de su garganta, comenzando a follarle la boca de manera dura y castigadora al instante.


Era demasiado para el rubio, la sensación de su Taetae follandolo lento pero prufundo, combinado con la sensación de su Kookie follandole la boca con rudeza y rapidez provocandole arcadas de vez en cuando, y todo eso combinado con los gemidos y gruñidos graves de sus hyungs taladrando en sus oído lo hicieron llorar de placer, retocerse de gusto y sentirse el hombre más puto afortunado del planeta. Tenía a los dos hombres más sexys del país follandolo a él, concentrados en él y gimiendo por él, definitivamente era suficiente. Sin poder evitarlo su segundo orgasmo lo alcanzó, causándole espasmos en todo el cuerpo y haciendo que sus manos sedieran cayendo de lleno a la cama, soltando la polla de Jungkook en el proceso. Un grito de desgarrador placer salió de su boca, Taehyung siguió follandolo lento alargando su orgasmo.


— Orgasmo número dos, hecho — sonrió cuadrado el castaño, saliendo de él despacio. la propia corrida de jimin salió de su agujero en ese momento como cascada, manchando aún más las sábanas bajo él.


— Definitivamente podemos conseguir un tercero, ¿quieres mi ángel? — preguntó Jungkook. Jimin estaba incapaz de hablar, su garganta ardía debido a la follada qué jungkook le había dado combinado con sus gemidos, así que solo logró asentir levemente, haciendo reír a sus hyungs.


Taehyung y Jungkook volvieron a intercambiar lugares, sabiendo que el rubio estaba demasiado débil para moverse solo, el tatuado lo cargó en sus brazos dándole vuelta en la cama, recostandolo de nuevo sobre su espalda. Con la diferencia de que ahora llevo a Jimin un poco más al borde, haciendo que su cabeza quedará colgando de la orilla de la cama.


Jungkook se posición entre sus piernas de nuevo, llevando sus muslos a sus hombros y acariciando la punta de su polla de nuevo al rosado coño, antes de introducirse empezó a masajear el clítoris hinchado con su pulgar, haciendo al rubio volver a retorcerse de placer — Eres la persona más sexy del planeta jimin, con este piercing y sin el. Creeme que follarte es lo más delicioso que existe. Nunca vuelvas a pensar mal de ti — habló el tatuado.


Jimin sonrió gustoso, sintiéndose el hombre más afortunado del planeta. Taehyung le dedicó una sonrisa cuadrada al rubio, besándolo lentamente después de eso, queriendo demostrarle que pensaba lo mismo que el pelinegro.


La burbuja de dulzura reventó en el momento en que jungkook llevó de una estocada su polla hasta el fondo de la vagina del rubio, haciéndolo ver estrellas, puso su boca en una perfecta “O” y gimió gustoso. Un segundo después taehyung acercó su polla a la boca del rubio, la cual empezó a lamer perezosamente y a masturbarla con una de sus pequeñas manos, su garganta dolía demasiado como para volver a chuparlo.



— Mmmgh si kook~ si Taehyungie~ ustedes me están follando tan bien… Los quiero cogiendo mi coñito todo el día — balbuceaba ido el rubio, perdido en el placer. La cama chocaba fuertemente en la pared de la habitación, Jungkook lo cogía tan rápido y profundo mientras lamía la polla de Taehyung.


Jimin se dio cuenta en ese momento de la diferencia entre ambos chicos. Mientras que su Tae lo había cogido lento y profundo, como si fuera una delicada rosa a la que debía tratar con cuidado, su Jungkook lo follaba como una bestia, duro y rápido queriendo romperlo a la mitad y destrozarlo por completo, azotandolo cada tanto y susurrando palabras sucias como “Tu precioso coño me come la polla tan bien” “te ves como una puta gimiendo por como te cojo”. Eran tan diferentes, pero tan buenos a su manera, que podía hacerse adicto a los dos. Un perfecto balance.


— Mierda bebé, me voy a correr — gruñó Jungkook entre gemidos — voy a llenarte tu precioso coño de semen mi amor, deja que Taehyung te llene la garganta.


Jimin entonces empezó a masturbarse con más fuerza a Taehyung, metiendo la punta de su polla a la boca. Sintió su tercer orgasmo cerca cuando Jungkook aumentó el ritmo de sus duras y deliciosas embestidas en su punto dulce, acompañándola de movimientos de arriba a abajo de su pulgar en el piercing del rubio.


Entonces Jimin se corrió, el mejor orgasmo de los tres, sus oídos pitaron y sus ojos giraron hacia atrás, sintió que se desmayaría por un momento. Pero fue sacado de su pérdida de consciencia cuando sintió hilos de líquido caliente llenarle el coño, al mismo tiempo que le llenaban el fondo de la garganta, tragando todo chupo un poco más la polla de taehyung hasta que la sintió flácida. De igual manera jungkook siguió follando el caliente interior del rubio hasta que no pudo más.



El pelinegro y el castaño sacaron sus pollas de los respectivos agujeros, Jungkook no pudo detenerse al ver la imagen del usado y precioso coño de Jimin expulsando su semen, por lo que acercó su boca a chupar los restos de la corrida de jimin junto con la propia, haciendo a jimin retorcerse y gemir un suave “mmhg Kookie bebé, que rico~”.. Taehyung por su parte se acercó a besar los maltratados labios del rubio, saboreando su propia corrida entre el beso.


Jimin cerró sus ojos, más dormido que despierto por el cansancio, con su cuerpo bien follando y aun hormigueando por la ola de sensaciones. Se dejó hacer cuando sintió a Jungkook cargarlo estilo princesa mientras Taehyung cambiaba las sábanas por unas limpias. Sintió su cabeza tocar la suave almohada y su cuerpo ser cubierto con una manta al cabo de unos minutos, las luces fueron apagadas y dos cuerpos se recostaron a sus lados, envolviendolo protectoramente con un brazo cada uno. Sintió a cada uno besarle la mejilla, antes de que se acercará a compartir un caliente beso de tres que terminó por volver loco al rubio, quería que ese beso durará para siempre.


— Chicos — llamó Jimin en la penumbra de la habitación, luego de que se separaron del beso. Los otros dos murmuraron una confirmación de que lo estaban escuchando — A partir de hoy jamás volveré a pensar que no soy suficiente. Si puedo tenerlos a ustedes, que son los dos chicos más maravillosos del mundo, se que soy suficiente para todo lo demás — murmuró feliz — aunque aún así no necesito saber que soy suficiente para nadie más, porque quiero ser de ustedes y solo de ustedes para siempre. Soy tan afortunado que no tengo solo un chico perfecto, tengo dos.


Ambos chicos sonrieron orgullosos con las palabras de su bello ángel.


— Te amo Jimin, eres el chico más especial y precioso que existe. Jamás te dejaríamos irte aunque quisieras mi ángel. — murmuró Jungkook


— Yo también te amo bebé — dijo Taehyung — eres tan especial que no me importa compartirte con el otro tarado — un golpe rezonó en la habitación, haciendo a jimin reír — pero enserio, ambos te amamos, y haremos lo que sea para que seas el hombre más feliz de este puto planeta.


Con esa promesa realizada, los tres chicos procedieron a descansar, sabiendo que sus vidas serían muy diferentes a partir del siguiente día, mucho más felices, al lado del precioso chico con un piercing en sus partes íntimas.





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HOLAAAAA AMIGUEEEES, ¿que les pareció la historia? Espero que la disfrutarán mucho. Mil disculpas por haberlos tenido sin historias por casi un año :(


Pero bueno, les prometo que eso no vuelve a pasar y vamos a estarnos leyendo más seguido, ya tengo varias ideas para otras historias e incluso puedeeee qué un extra de esta 👀 no prometo nada JAJAJAJA


bueno amigues, los tqm y nos leemos en otra historia. Recuerden comentar que me motiva muchísimo a seguír escribiendo